|
|
| |
| |
PABLO NERUDA Y CHE, CON CHÀVEZ EN LA IGLESIA
|
Eligio Damas
Para Apicalternativa.Com. Secciòn Corresponsalìa.
Venezuela, 23-04-12
Pablo Neruda estuvo en la España de la guerra civil,
en la època de las luchas del Quinto Regimiento y del
general del pueblo Juan Guilloto Leòn, màs conocido
como Modesto; caminò las calles del Madrid sublevado,
oloroso a pòlvora y prodigioso en heroismo, alguna
vez acompañado de Federico Garcìa Lorca, Miguel
Hèrnandez y de ambos a la vez. En una de esas correrìas
se topò con el Libertador:
“Yo conocì a Bolìvar una mañana larga.
En Madrid, en la boca del Quinto Regimiento.”
Estaba allì, en su cuerpo enjuto, en medio de las multitudes
que se movilizaban por la repùblica, con sus puños
agitados y voz ronca, contra la agresiòn y regreso
de las fuerzas oscuras.
“Padre, le dije,
¿eres o no eres, o quièn eres?
Y mirando al Cuartel de la Montaña, dijo:
Despierto cada cien años, cuando despierta el pueblo.”
La noche del jueves santo, recièn llegado de Cuba,
en su Barinas natal, rodeado del ìntimo cìrculo
familiar, dentro de una iglesia y al pie del nazareno, el
presidente Chàvez, algo inusual, como muchas de las
cosas suyas, hizo menciòn al fragmento anterior del
poema a Bolìvar.
Pero su audacia fue mayor; tambièn recordò una
ya muy conocida expresiòn de Ernesto “Che” Guevara,
en la oportunidad de despedirse por su partida a Bolivia y
al sacrificio, “siento entre mis piernas el costillar de Rocinante.”
La audacia, inusual, lo trascendente, estuvo que un presidente
de este lado del mundo, ponderase dentro de una iglesia catòlica
y un acto propio de aquel recinto, a dos hombres como esos.
Lo màs significativo, dos sacerdotes allì presentes
mostraron satisfacciòn y complacencia por aquello.
Neruda, Guevara y el catolicismo se encontraron, no en la
puerta, sino dentro del templo mismo a travès de Hugo
Chàvez. Algo no sòlo inusual, inèdito,
sino digno de ser reconocido. Porque Chàvez, bien sabe,
como tambièn los sacerdotes, que en la calle, entre
la gente del pueblo, esos encuentros son repetitivos y ancestrales.
Esa fue una de las circunstancias que en este paìs
generò el caracazo y Chàvez pudo percibir.
Neruda, en su poema, reconoce lo que para èl, un poeta,
un soñador, el pueblo, la multitud explotada y ansiosa
de justicia, pare los hèroes, sus dirigentes; no vienen
hacia èl, sino que estàn en sus entrañas
y aparecen en medio de las crisis. Por eso, “despierto, cuando
despierta el pueblo”. Es el pueblo, la mayorìa, el
rector del cambio y de la construcciòn de las nuevas
sociedades, “el yo”, se hace presente como una emanaciòn
de aquel en el momento oportuno.
Y le vio justamente en “la boca del Quinto Regimiento”, el
cuerpo armado màs representativo del pueblo, aquel
que quiso ir a “Morir en Madrid” para parar a Franco. Modesto,
un humilde obrero de aserradero, fue una de sus figuras y
jefes màs notables; uno màs de los portentosos
y prodigiosos partos de las multitudes en su acciòn
creadora.
El “Che”, màs idealista que el poeta, aunque esto parezca
un “sacrilegio”, sintiò al Quijote posesionarse de
su cuerpo y el “costillar de Rocinante entre sus piernas”.
Si muchas razones tuvo, fue aquella una de ellas. El deseo
de justicia, amor por la gente humilde y el futuro de la especie,
le llevaron a las sierras bolivianas a vivir su poema, su
hazaña èpica. No obstante su gesto fue un campanazo
y llamado a la audacia y sacrificio por lo grande.
El presidente en su alocuciòn de jueves santo, entre
Cristo, sacerdotes de la iglesia catòlica, sus màs
ìntimos y dentro de un templo, dijo algo novedoso –
¡si!, eso dije, novedoso – “si colacàsemos a
Cristo entre el capitalismo y socialismo, no hay duda que
èl estarìa con el socialismo”. Pero dijo otras
cosas màs, como “Cristo dame tu corona de espinas aunque
sangre”. “Dame tu cruz que yo la llevo; pero dame vida aunque
sea sangrante”. “Todavìa tengo mucho por hacer”.
Pero este Chàvez, con insistencia, asì como
recordò al Bolivar en la boca del Quinto Regimiento,
en un Madrid amotinado contra el fascismo, dentro de la multitud
como “pequeño capitàn”, es persistente en recordar
que èl “es sòlo una pequeña brizna arrastrada
por el vendabal revolucionario”. Para eso pide vivir, como
lo va hacer por largos años, porque él, es hijo
de Elena, la maestra de escuela de la llanura de Barinas,
pero tambièn el parto heroico del pueblo, ese que despierta
cada cien años.
Por eso, por tener clara conciencia del rol que desempeña,
como “pequeño capitàn”, para decirlo de nuevo
a lo Neruda, pide a Cristo, un Quijote de su tiempo, un formidable
capitàn, le protega, bendiga y ayude a continuar su
tarea que también tiene que ver el estímulo
del “costillar de Rocinante”.
El humilde hombre no es él, es la encarnaciòn
del pueblo, el mismo del “Por ahora”. Y por él, como
cantó Neruda:
“Por eso, es hoy la ronda de manos
Junto a tì.
Junto a su mano hay otra
Y hay otra junto a ella
Otra màs hasta el fondo
del continente obscuro.”
Por lo que ahora acontece en nuestra Amèrica; eso de
gigantescos ramilletes de manos enlazàndose; el despertar
al mismo tiempo de una multitud desde Mexico a la Patagonia,
lo que nos viene es vida verdadera. Viene Bolìvar y
no sòlo; detràs suyo una multitud de hèroes
de todos los espacios populares, sin exclusiones. |
Ciro Bianchi Ross • 14 de Abril del 2012 20:31:35 CDT
La iglesia Jesús de Miramar, en la Quinta Avenida
habanera, es, con
relación al área que ocupa, el mayor templo
de Cuba, pero la Catedral
de Santiago la supera en cuanto a capacidad para los fieles.
Sin
embargo, la más alta construcción religiosa
cubana es la parroquia del
Sagrado Corazón, la comúnmente llamada iglesia
de Reina. Solo su torre
tiene una altura de 50 metros y es de 74 metros el alto
total del
templo. Se trata, aseguran especialistas, de una edificación
«importante en la silueta de La Habana».
Los arquitectos desconfiaban, con motivo de los ciclones,
de la
seguridad y permanencia de una torre de tal altura. Pero
un jesuita
vasco, experto en construcciones, el hermano Luis Gogorza,
se ofreció
para diseñarla, en tanto que la obra en sí
estuvo a cargo del
arquitecto Luis Dediot. Es de un estilo gótico auténtico,
con arco
apuntado, altas bóvedas ojivales, paredes reducidas,
ventanales
amplios y luminosos vitrales. En suma, una de las iglesias
más bellas
de Cuba y de toda América.
Su fachada y su torre pasman a legos y entendidos. En cuanto
a la
ubicación, el inconveniente mayor que se le señala
es que le falta
perspectiva para poder ser apreciada desde lejos, pero fue
totalmente
imposible la adquisición de los terrenos próximos
que, libres de
edificaciones, le hubieran dado vista y luz al templo.
Con todo, existen especialistas que tienen puntos de vista
encontrados
acerca de la edificación de esta iglesia, y el doctor
Juan de las
Cuevas se encarga de recordarlo en su libro 500 años
de construcciones
en Cuba.
¿Cómo se construyó? Escribía
al respecto la revista Arquitectura:
«Construir un templo de este estilo en los actuales
momentos en que se
conocen el concreto, los ladrillos, las cabillas de hierro,
parecía
tarea fácil comparada con la Edad Media, que conociendo
solo la piedra
pudo lograr ese admirable equilibrio de fuerzas. Sin embargo,
a
nuestros oídos ha llegado que no se usó en
la construcción una sola
cabilla de hierro; se hizo parte en piedra y parte en concreto,
eso
sí, arquitectos de mucho nombre entre nosotros dudaron
de la
resistencia de sus arcos y el Hermano Gogorza para demostrarlo
paseó
por ellos su enorme humanidad».
Otras opiniones en cambio aseguran que, como casi todas
las iglesias
contemporáneas de La Habana, la iglesia de los jesuitas
había
utilizado los materiales nuevos: el acero, el hormigón,
el cemento
además de la piedra, y que el techo de las naves
laterales es
monolítico, fusión de concreto y acero apoyada
por los muros y las
columnas de hormigón.
El pórtico de la parroquia es impresionante. Lo
preside una gran
imagen del Corazón de Jesús, tallada en madera,
que tiene a cada uno
de sus lados las imágenes, también de bulto,
de los santos jesuitas
San Ignacio de Loyola y Francisco Javier. Famosos son los
169 vitrales
del templo. De estos, 33 grandes y 136 pequeños.
Todos confeccionados
de manera exclusiva para la iglesia habanera por la Casa
Mauméjean, de
Madrid-París-San Sebastián. El altar es una
verdadera filigrana
artística. Compuesto de alabastro, madera y bronce,
traído en piezas y
montado en su lugar bajo la dirección de su autor,
el sacerdote
asturiano Félix Granda, buen artesano y artista plástico
aficionado.
Una escultura de 14 toneladas
Importante también en la silueta de La Habana, aunque
de menor
relieve, es la imagen de bulto de la virgen del Carmen colocada
en lo
alto de la torre de la iglesia que lleva su nombre en la
calzada de
Infanta esquina a Neptuno. Una imagen en bronce esculpida
en Italia,
obra del artista napolitano Guido de Michel, que es una
de las
estatuas más grandes de La Habana; pesa 14 toneladas.
En 1923 los padres carmelitas descalzos obtuvieron el disfrute
de la
parroquia del Carmen y edificaron ese lujoso templo. Una
iglesia muy
amplia y ornamentada, de un estilo exageradamente barroco,
tal como
nunca se conoció en nuestro siglo XVIII y que muestra
claras
influencias del barroco mexicano.
Esa comunidad religiosa venía de la iglesia-convento
de la calle
Aguiar esquina a Obrapía. En este edificio, construido
en 1693, radicó
la iglesia y convento de la congregación de San Felipe
de Neri hasta
que en 1784 lo ocuparon los padres capuchinos. En 1841,
el Estado
español expropió todas las iglesias con convento
y la misma suerte
corrió, por supuesto, San Felipe. En 1844 funcionó
allí la Sociedad
Económica de Amigos del País. En 1887 es entregado
a los frailes
carmelitas descalzos, quienes hermosearon el templo y permanecieron
en
el inmueble hasta su traslado a la parroquia de Infanta.
El viejo templo de San Felipe de Neri se convirtió
entonces en la sede
principal del Banco del Comercio, para lo cual se le hicieron
en su
interior modificaciones indispensables. Ya en la Revolución
siguió
siendo agencia bancaria hasta que se instaló allí
la Empresa Cubana de
Acuñaciones. Con el tiempo se transformaría
en una sala de concierto,
el Oratorio de San Felipe de Neri.
Los cinco templos de una calle
No es el templo de San Felipe de Neri la única iglesia
que sufrió un
cambio radical en sus objetivos. La de las Ursulinas, en
la calle
Egido, pasó a ser el cine Universal, y el viejo convento
de las monjas
de esa congregación, contiguo a la iglesia, lejos
de ser demolido
cuando las religiosas se trasladaron a una nueva y hermosa
edificación
en las Alturas de Miramar, pasó a albergar viviendas
y
establecimientos comerciales.
Nada quedó del convento de Santa Catalina de Sena
ni de su iglesia, en
la calle Compostela entre O’Reilly y Aguacate, cuando en
1918 las
monjas dominicas se trasladaron a un edificio mayor en la
calle 25
entre Paseo y A, en el Vedado. Asegura Emilio Roig que nada
se perdió
con la demolición del viejo convento que en 1688
erigiera el obispo
Diego Evelino de Compostela a iniciativa de las tres jóvenes
habaneras
de apellido Aréchaga; carecía la vetusta edificación
de cualquier
valor artístico. En el espacio que ocupó se
construyó el edificio de
La Metropolitana, para oficinas y sede de compañías
de seguro, entre
estas la de ese nombre, y la sucursal, muy suntuosa, del
Nacional City
Bank de Nueva York, hoy una agencia del Banco Metropolitano.
El convento de Santa Teresa, con iglesia anexa en Compostela
esquina a
Teniente Rey, quedó convertido en almacén
cuando las monjas que lo
ocupaban pasaron, en 1929, al edificio de la calle 13 entre
20 y 22,
también en el Vedado, aunque la iglesia, con el tiempo,
volvió a
abrirse al culto bajo la advocación de María
Auxiliadora. El Beaterio
de Teresas existía desde 1647. El convento primitivo
se construyó en
1700, gracias asimismo al impulso del obispo Compostela.
Las monjas, al mudarse para el Vedado, se llevaron los
restos de ese
prelado, ejemplo de virtudes y laboriosidad. Solo en la
calle que
terminaría llevando su nombre, construyó Compostela
cinco templos: los
ya aludidos de Santa Catalina y Santa Teresa, ambos con
convento; el
de Belén, con su asilo de convalecientes; el de San
Isidro, con el
hospital de su nombre, y el del Santo Ángel Custodio.
Tortillas de San Rafael
En la iglesia del Ángel fueron bautizados Félix
Varela y José Martí.
Cirilo Villaverde sitúa en esta iglesia un pasaje
importante de su
novela Cecilia Valdés o La loma del Ángel.
Precisamente en la loma del
Ángel vive Cecilia, la protagonista de su historia.
La loma y los alrededores de la iglesia del Ángel
era el escenario de
las fiestas de San Rafael, famosas por sus voladores y juegos
de azar,
oferta de comidas ligeras y bailes; orquestas que derramaban
torrentes
de armonías incitadoras con danzas como El forro
del catre, y Si el
mar fuera de tinta, cuyos melodiosos acordes llevaba en
oleadas el
aire a largas distancias. Se extendían aquellas fiestas
por espacio de
ocho días.
Dice José Victoriano Betancourt en su crónica
Las tortillas de San
Rafael: «La torre, engalanada con centenares de banderas,
alzábase
arrojando al aire el bullicioso repiqueteo de sus alegres
campanas; la
iglesia rebosaba de luz, de sagradas armonías; llenábase
el templo de
zalameras pecadoras, nunca dejaba de haber, gracias al inmenso
gentío,
accidentes y desmayos, y no pocos desmanes ocasionados por
estudiantillos traviesos, cuya poca edad no les permitía
parar mientes
en lo santo del lugar».
Prosigue José Victoriano:
«Veíanse en las esquinas próximas al
Ángel las bolleras, con su
fogoncillo, y su freidera y su tablerito, lleno de butifarras
y
salchichas, bollos y tortillas, y por todas partes vendedores
pregonando tortillitas calientitas… Era tal el consumo de
tortillas
que las tortilleras de fama se pasaban la noche preparando,
y no daban
abasto a los pedidos, siendo necesario que se acudiese desde
el
amanecer a proveerse de ellas, y era tal el número
de compradores que
afluía, que formaban cola, y a veces se necesitaban
de dos horas para
lograr el turno. ¡Verdad es que la confeccionaban
de tan exquisito
sabor que merecía la pena de la espera en cambio
del gustazo que
proporcionaban».
La más antigua
Se dice que la primera iglesia que existió en La
Habana era un bohío
que algunos sitúan en el espacio que ocupó
luego el Palacio del
Segundo Cabo.
En 1550, destruido ese bohío, se inició la
construcción de una iglesia
de cal y canto. En julio de 1555 el corsario francés
Jacques de Sores
se apoderó de La Habana. Prendió fuego a la
primitiva villa y el
incendio destruyó la iglesia: solo quedaron en pie
las paredes. De
Sores ultrajó las imágenes de los santos y
las vestiduras
sacerdotales. Robó cuanto en ella había y
llegó hasta a desnudar una
imagen de bulto de la virgen María. Hacia 1560 La
Habana estaba aún
sin iglesia, que quedaría terminada en 1574. Se hallaba
esta iglesia
en el lugar que posteriormente ocupó el Palacio de
los Capitanes
Generales.
Existían dentro del templo sepulturas que se vendían.
Sus propietarios
tenían derecho a sentarse sobre ellas durante los
oficios religiosos.
El obispo Castillo, sin embargo, se opuso a que las mujeres
usasen
como asientos los sepulcros, aun siendo sus propietarias,
porque
debían reservarse para «personas ilustres que
han tenido oficios
preeminentes».
Estaba dedicada la iglesia a San Cristóbal, patrón
de la ciudad, y
desde que se establecieron las parroquias del Espíritu
Santo, Cristo
del Buen Viaje y Santo Ángel, tomó el nombre
de Parroquial Mayor.
El 30 de junio de 1741 un rayo cayó sobre el navío
Invencible, anclado
en el puerto de La Habana. La explosión hizo que
se resquebrajaran
muchos edificios de la ciudad, y la Parroquial Mayor quedó
en estado
de ruina. En 1772 una Real Cédula aprobó la
instalación de la
Parroquial en la iglesia del colegio de la Compañía
de Jesús y la
demolición de las ruinas para construir allí
la Casa de Gobierno.
Provisionalmente se estableció el culto en el oratorio
de San Felipe
de Neri, convertido transitoriamente en Parroquial hasta
que, el 9 de
diciembre de 1777, se realizó el traslado de la Parroquial
Mayor desde
el oratorio hasta la mencionada iglesia de los jesuitas,
transformada
más tarde en Santa Iglesia Catedral, en el mismo
sitio que ocupa en la
plaza que lleva su nombre
--
Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
http://cbianchiross.blogia.com/
|
Por Lorenzo Gonzalo, 19 de abril del 2012
En todos lados se cuecen habas. Es un viejo dicho que podemos
aplicarlo a la dosis de intolerancia que ha existido o aún
existe en la mayoría de los lugares y que muchas
personas practican.
Pero la intolerancia que criticamos y señalamos
como un gran pecado, es aquella que tiene consecuencias
sociales graves, no las maneras apasionadas de expresarse
que tienen personas fanáticas o dolidas por sucesos
pasados que las afectaron.
No estamos haciendo una crítica a las formas apasionadas
de disentir, sino a los procedimientos que consisten en
juzgar y sancionar formas de pensar diferentes.
Cuando la comunidad judía protesta porque alguien
muestra la suástica o erige un monumento a Hitler
en un sitio público, la mayoría les otorga
la razón. Pero si además de protestar por
semejante hecho, exigieran que la persona sea encauzada,
castigada o despojada de sus derechos laborales, estamos
frente a un hecho insólito, de una represión
inaceptable en épocas de paz, carente de justificación
a la luz del más elemental derecho.
Hitler es símbolo del racismo y del genocidio. No
solamente alimentó el racismo durante su mandato,
sino que lo materializó asesinando a millones de
seres humanos por el mero hecho de pertenecer a una raza.
Ahora bien, no se puede condenar a alguien que, por ignorancia
o capricho, lo defienda. Por supuesto, esto no excluye que
se impida por medios legítimos, que persona alguna
intente imponer por la fuerza semejantes ideas.
Hablar mal de la Reina Isabel en Inglaterra era penado
hasta los años setenta. Aquello era una muestra de
intolerancia extrema, pues hablar de la Reina es una forma
de disentir, lo cual no justifica ningún tipo de
penalidad. En la actualidad siguen siendo de mal gusto para
algunos sectores, las opiniones contrarias a la institución
del reinado, pero esto no justifica, a la luz de nuestro
tiempo, que alguien resulte condenado por una opinión
de ese tipo.
Son respuestas diferentes que requieren ser abordadas de
maneras distintas.
Estamos exponiendo casos que por la naturaleza de los mismos
pueden prestarse a que se justifiquen determinadas respuestas
sociales extremas.
Lo mismo ocurriría con Stalin, quien fue motivo
de críticas por su propio Partido en Rusia, una vez
que murió y cambió la composición del
gobierno comunista.
Hablar bien de Stalin, una vez desaparecido el Bloque Soviético
y quizás aun con anterioridad, es asumido por muchos
como algo detestable y rendirle homenaje público,
puede ser motivo de protestas por parte de agrupaciones
de derechos humanos o políticas, pero a nadie se
le ocurre en su sano juicio, pedir sangre, sanciones, prisión,
expulsión o que la persona sea condenada por pensar
de esa manera.
En el caso de las dos figuras mencionadas, estamos lidiando
con personajes históricos, donde existe real documentación
sobre actitudes criminales que ocasionaron no sólo
el aislamiento momentáneo o permanente de ciudadanos,
sino la muerte de gente que no habían cometido actos
que pusieran en peligro la seguridad social, del Estado
o del representante de alguna institución particular.
En Miami se practica la intolerancia cuando se habla de
Cuba y especialmente cuando se menciona la persona de Fidel
Castro. Nos referimos a la intolerancia en su real dimensión,
no al hecho de que personas apasionadas muestren cólera
por un pensamiento favorable al dirigente cubano.
Ozzie Guillén, el manager del equipo deportivo de
baseball conocido como Los Marlins, recibió una sanción
por declarar en una entrevista en New York que admiraba
a Fidel Castro y lo amaba.
No decimos que fue objeto de crítica por personas
enemigas del gobierno cubano, sino que fue despedido durante
cinco días de sus funciones. Fue víctima de
una sanción por haberse expresado de esa manera.
Ni siquiera se trataba de castigar a alguien por haber emitido
un juicio favorable a un asesino político, de reconocida
conducta genocida o practicante de represiones brutales,
sino por referirse a una persona pública, que resulta
controversial por su pensamiento y en gran medida por las
distorsiones de su obra, a través de una guerra de
desinformación desmedida.
En Cuba, la represión ha sido proporcional a los
ataques provenientes del exterior. El gobierno cubano enfrentó
conspiraciones internas organizadas y dirigidas desde el
exterior por los órganos militares estadounidenses.
No se trataba de brotes internos de conspiraciones, las
cuales en cualquier país son reprimidas, sino de
una labor de defensa frente a los ataques del país
más poderoso del planeta Tierra.
Estados Unidos se arrogó el derecho de combatir
al gobierno cubano por razones de diferencias respecto al
pensamiento y la forma de administrar el Estado. La represión,
como consecuencia de esta situación de Guerra, fue
benigna si la comparamos con las sanguinarias dictaduras
de América Latina durante los años setenta
y fines de los sesenta, porque si bien en Cuba se ejecutaron
juicios de guerra de extrema inmediatez, fue una represión
calculada, que llegó en ocasiones a los excesos inevitables
en un ambiente de una guerra invasora, pero en todo momento
mostró ponderación. Fue una represión
defensiva que, aun en medio del peligro de enfrentarse a
un vecino tan poderoso, acostumbrado a actuar con patente
de corzo, se cuidó de crear avenidas para salir de
los escollos producidos por las desinformaciones y los mismos
excesos de un enemigo que incumplía las normas elementales
mínimas de la ética de Estado.
Fidel Castro puede ser criticado, vilipendiado y despreciado,
tanto como amado y defendido. Pero no es un criminal de
guerra y mucho menos un represor compulsivo. Ha sido un
dirigente con aciertos y errores, que le tocó enfrentarse
a la soberbia de un país poderoso, en épocas
que este acostumbraba a desembarcar sus tropas en cualquier
sitio del Hemisferio, si consideraba que el gobierno no
respondía a sus intereses.
Es comprensible que en Miami haya sectores intolerantes
que lo odien o no lo acepten, pero que se aplique una sanción
al manager de un equipo de baseball, por hacer un comentario
favorable sobre la persona de Fidel Castro, es el mayor
descrédito que una ciudad puede mostrar.
Es también un bochorno para los dueños del
equipo de Los Marlins, quienes no debieron haber aceptado
semejante vejación.
Para Ozzie Guillén, quien acaba de cumplir su sanción
y cuyo salario, correspondiente a los días de su
penalidad, fue entregado a grupos que se dicen “combatir
al gobierno de Castro”, la salida elegante no debió
ser la disculpa, sino expresar públicamente, que
no tiene por qué dar explicaciones sobre sus pensamientos
y preferencias personales. Supone ser un hombre libre, en
un país libre. Evidentemente no estaba en “una ciudad
libre”.
Como Guillén vive en una ciudad cuyo nombre es sinónimo
de intolerancia de la buena, de la real, de aquella que
sanciona y condena a quienes contradicen al poder que la
gobierna, tuvo que sufrir la vejación de desdecirse
y además dejar que el fabuloso salario de esos cinco
días, fuese entregado a los mismos que lo humillaron.
Decir que Miami es una ciudad intolerante, gramaticalmente
es una sinonimia, porque ambas palabras significan lo mismo.
Si existen dudas que le pregunten a Ozzie Guillén
o que se tomen el trabajo de revisar la prensa oficial de
la ciudad, donde no hay un solo comentario realmente disonante,
respecto al pensamiento único que un pequeño,
pero poderoso grupo, persiste en imponer.
Le pueden preguntar a los dueños de los terrenos
y propiedades, donde se han colocado anuncios de programaciones,
donde se explican los pormenores de cinco cubanos presos
como consecuencia de la Guerra Fría que aún
practica Estados Unidos contra Cuba, quienes han recibido
por esta razón amenazas agresivas graves y han tenido
que ordenar la remoción de las vallas.
Quienes piensen que es una exageración decir que
intolerancia y Miami es una sinonimia gramatical, solamente
deben tomarse unas pocas horas y verán que sobran
las razones para afirmarlo.
|
Sin reconciliación no hay futuro posible.
¿Por qué herir a los demás?
|
Félix Sautié Mederos
Crónicas cubanas
Los
conceptos de la reconciliación del reencuentro, el
diálogo y el perdón con justicia son esenciales
en cualquier latitud del mundo y muy en especial en las
circunstancias y coyunturas que estamos atravesando los
cubanos residentes adentro de nuestras fronteras o en la
diáspora de cuyas ubicaciones geográficas
específicas no hago distinción alguna, porque
todos somos una única nación con los derechos
que como tal ciudadanos nos corresponden sin excepciones.
Estos temas los he estado abordando desde hace algún
tiempo, e incluso publiqué un libro con el título
“SOCIALISMO Y RECONCILIACIÓN EN CUBA, UNA MIRADA
DESDE ADENTRO” (*),que fundamenta más extensamente
mis concepciones al respeto, las que deseo reiterar dadas
las preocupantes tendencias que se plantean insistentemente
desde los extremos de uno u otro bando, caracterizadas por
los rencores, las amenazas de pases de cuentas así
como la violencia de palabra y de acciones muy en especial
durante los últimos meses con motivo de la visita
a Cuba del Papa Benedicto XVI.
Sobre
tales desencuentros se refirió con unas frases que
considero de excepcional importancia, Monseñor Dionisio
García Ibáñez, Arzobispo de Santiago
de Cuba y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos,
en su discurso de Bienvenida al Papa Benedicto XVI en el
Aeropuerto Antonio Maceo de esa ciudad. Cito: “Somos un
solo pueblo pero con diferentes criterios en cuanto al camino
seguir para buscar un futuro mejor. A lo largo de nuestra
corta historia este hermoso empeño común se
ha visto oscurecido por los egoísmos, la incapacidad
de diálogo y de respeto al otro, la presencia de
intereses ajenos a los nuestros, la exclusión y la
intolerancia, el acentuar las diferencias, hasta llegar
a ser irreconciliables, en vez de buscar las coincidencias
que nos animan a caminar juntos. Hemos llegado a la violencia
entre cubanos que hace sufrir a todos y que no beneficia
a nadie, hiere la dignidad y dificulta el verdadero desarrollo
material y espiritual de nuestro pueblo. Es necesario superar
todas las barreras que separan a los cubanos entre sí…”.
Y; en otro párrafo se refiere al pueblo y plantea
que: “(…) no tenga miedo en hacer realidad el deseo de todos
de buscar solución a nuestros problemas nacionales
procurando la participación de todos en un espíritu
de misericordia, de diálogo, de respeto mutuo y de
reconciliación. Con la certeza martiana de que ‘solo
el amor construye’ (…)”
Es una
cita algo extensa pero resume magistralmente aspectos esenciales
de la situación que estamos viviendo y de los obstáculos
que afrontamos para lograr una necesaria y efectiva concertación
‘con todos y para el bien de todos’, que tanto se repite
por unos y por otros.
La reconciliación
y el perdón constituyen componentes esenciales de
la doctrina del amor que predicó Jesús de
Nazaret durante su paso por la tierra. “Os doy un mandamiento
nuevo; que os améis los unos a los otros” (Juan 13,
34) ; en tanto que sobre la reconciliación planteó
un concepto decisivo cuando dijo: “Si, pues, al presentar
tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que tu hermano
tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante
del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano;
luego vuelves y presentas tu ofrenda.” (Mt 5, 23-25). Por
otra parte cuando los fariseos para ponerlo a prueba le
preguntaron sobre cuál era el mandamiento mayor de
la Ley, fue muy directo y les respondió textualmente:
“<>. (Mt 22, 37-40). Y, Juan en su Primera Carta,
expresó una aclaración fundamental al respecto:
“Si alguno dice: <> y odia a su hermano, es un mentiroso;
pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar
a Dios a quien no ve. Y nosotros hemos recibido de él
este mandamiento: quien ame a Dios ame también a
su hermano”. (Primera Carta de Juan 4, 19-21).
Este es el basamento evangélico de la teología
de la reconciliación del cristianismo, que ahora
algunos se plantean cuestionar sin verdadero conocimiento
de causa al punto de decir que la reconciliación
planteada por el cristianismo podría ser un factor
de exclusión. Quienes así se manifiestan demuestran
un desconocimiento esencial de la doctrina de Jesús
de Nazaret planteada para la humanidad sin distingo alguno.
Negar
la necesidad de la reconciliación o reducirla a un
vulgar deseo de quienes han cometido graves faltas y quieran
limpiarse de sus errores ante los demás, es una limitación
de los amplios horizontes necesarios para crear una sociedad
inclusiva en la que quepamos todos sobre la base del reencuentro,
de la reconciliación y del perdón con justicia,
que detenga la cadena de desencuentros, violencias, rencores,
pases de cuentas, irrespetos a las libertades de conciencia,
de expresión, asociación, movimientos y odios
en general que han dividido a los cubanos y que actualmente
nos impiden lograr las concertaciones necesarias para alcanzar
el desarrollo, la justicia social, la concordia y paz que
tanto necesitamos. Estas actitudes coinciden por los extremos
con los que ejercen la intolerancia y la violencia contra
el pensamiento diferente. Además propician la descalificación
de los que aspiramos a desarrollar una República
verdaderamente democrática e inclusiva en la que
quepamos todos. Así lo pienso, así lo afirmo
con el mayor respeto a quien opine diferente; y así
me pregunto: ¿Por qué herir a los demás?.
fsautie@yahoo.com
(*)
Editorial Los Libros de la Catarata, Madrid 2007, ISBN:
978-84-8319-328-0.
Publicado en Por Esto! el lunes 16 de abril del 2012.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=160679
|
Las
denominaciones y la verdad
|
Por Lorenzo Gonzalo, 12 de abril del 2012
Una vez terminada la insurrección cubana en contra
de la dictadura de Fulgencio Batista en 1958, la palabra socialismo
devino en expresión común de la mayoría
de las personas que se identificaban con una nueva era de
prosperidad y trabajo en el país.
Durante algunos años la palabra comunismo no era aceptada
popularmente. Sin dudas que existían prejuicios en
relación a Rusia, toda vez que el referente de esa
palabra era, fue y sigue siendo el estalinismo, independientemente
que conceptualmente nada tenga que ver con esa etapa gris
de la Rusia de entonces.
Irónicamente, anterior al triunfo insurrecto a nadie
se le ocurría hablar de socialismo, a pesar de que
autores muy leídos entre la intelectualidad y las juventudes
y que nada tenían que ver con las ideas soviéticas,
empleaban el término y se definían como tales.
Durante la insurrección esas denominaciones no se escuchaban.
Lo más usual en ese entonces era autocalificarse como
revolucionario. Quizás eran contadas las personas que
se sumaron a la lucha en contra de la injustificada dictadura
de Batista, bajo la bandera del marxismo.
El objetivo planteado durante la lucha insurrecta, con la
participación de más del 90% de la población
cubana, se centraba en la restauración del orden Constitucional
y en materializar la reforma agraria aprobada en la Constitución
de 1940, la cual fue constantemente postergada, entre otras
cosas, por las presiones de Estados Unidos. En ese tiempo
la palabra socialismo no era pronunciada por quienes todos
los días exponían sus vidas para traer de nuevo
las libertades perdidas. Algunos quizás se llamaban
cristianos pero la mayoría se autonombraban revolucionarios.
Por cierto, la palabra revolucionario era más bien
empleada para identificar la actitud insurrecta asumida por
aquella población, cuando las vías institucionales
y el derecho al voto, se perdieron tras la violación
Constitucional del Golpe de Estado.
Dicha palabra tampoco implicaba cambios radicales encaminados
a subvertir el orden económico conocido. Más
bien se refería a una actitud de condena al Golpe de
Estado y de rechazo a las normas políticas utilizadas
para elegir a los administradores estatales. Las personas
en general, pensaban en la necesidad de reformar, los procedimientos
políticos existentes, eliminando de la vida pública
a la mayoría de los políticos tradicionales,
para que no volviesen a participar en las cuestiones de Estado.
Al momento del triunfo de la insurrección en contra
de Batista, existía un ambiente general de desprecio
hacia los políticos, aun para quienes se identificaron
con la lucha armada, porque predominaba un deseo colectivo
por erradicar el pasado de prebendas y abusos que siempre
ocurrieron, aun con los gobiernos más “democráticos”
electos antes del mencionado Golpe.
Al triunfo, hubo un alivio generalizado porque las direcciones
del Estado, a todos los niveles, pasaron a ser ejercitadas
por personas que nunca se habían dedicado a los menesteres
electorales de triste recordación. Fue entonces, en
esos primeros meses que la palabra socialismo fue incorporada
al léxico popular de forma generalizada.
Luego llegaron las aguas turbias del Norte y comenzaron sucesos
que ocasionaron grandes pesadumbres.
Estados Unidos enseñó las uñas y la gente
comenzó a reaccionar. Se acordaron que durante los
treinta primeros años de la llamada república,
aquel país condicionó el retiro de sus tropas
del suelo cubano a la aprobación de una Constitución
que tenía que contener, por mandato expreso de Washington,
un Apéndice llamado Enmienda Platt, el cual autorizaba
a los marines estadounidenses a desembarcar cuando lo estimasen
conveniente. El nombre de la Enmienda se debe al autor e impulsor
de la misma, el senador estadounidense Orville H. Platt.
Cuando llegaron las primeras noticias de las agresiones y
la hostilidad del Norte, hacia un país que contaba
con toda la aprobación popular, las personas se pusieron
en guardia, porque sobraban los antecedentes agresivos para
pensar que lo pero ocurriría.
La labor reformadora, los planes de trabajo participativo,
la sociedad donde los políticos profesionales desaparecerían
para ser sustituidos por dirigentes electos de las entrañas
mismas del profesorado, de los obreros, de los profesionales,
amas de casa, del campesinado y los estudiantes, todo aquel
sueño se vino abajo. En lo adelante la defensa del
país sustituyó aquellas esperanzas y las diversas
complicaciones surgidas dieron al traste con un movimiento
nacional que había tenido como base, durante la lucha
en contra de la dictadura, poner la economía sobre
sus pies, transformándola sin cambiarla y la política
al servicio de todos.
No fue un determinado credo el que estimuló la lucha
en contra de aquella dictadura que al poco tiempo de vencida
cedió el paso a un complicado proceso revolucionario,
encasillado entre la dinámica de las ideas nacionalistas
expresadas por líderes como Nasser en Egipto, el argelino
Ben Bella, Sandino en Nicaragua, Rómulo Gallegos de
Venezuela, junto a una larga pléyade de pensadores
latinoamericanos, sumado esto a una interpretación
socialista con gran dosis de zarismo, que se desarrollaba
en Rusia.
Cincuenta y tres años de entuertos no han permitido
aún poner al país sobre sus pies y si ha sobrevivido
el proceso, es porque una mayoría ciudadana ha participado
en las esferas de los poderes centrales, en el entendimiento
y la discusión de una problemática que la inmensa
mayoría de la población considera asunto de
responsabilidad común. Más allá de la
denominación marxista, difícil de definir porque
la misma se refiere en esencia a un instrumento teórico
tendiente a producir un amplio margen de opiniones y de las
concepciones cristianas tendientes a sentar dogmatismos morales,
Cuba ha mostrado ser un fenómeno sui géneris
en el camino de hallar nuevos rumbos y en contra de toda confesión
de las partes involucradas, está más allá
de cualquier precepto doctrinario.
De no haber existido esta fusión popular, debilitada
a veces, fortalecida otras, el proceso andaría hoy
por los caminos de la URSS, Libia y el resto de la Primavera
Árabe. A gran distancia del totalitarismo que algunos
malintencionados han querido imputarle, el protagonismo de
la ciudadanía ha sido el factor definitivo de esa supervivencia.
En ese balance, donde por un lado, la represión social
nunca ha podido inmovilizar a un movimiento civil armónicamente
organizado y por el otro, un Poder Central que se ha cuidado
mucho de no negar sus prédicas sobre el respeto ciudadano,
se ha ido conformando un tipo de Estado y sociedad, que han
hecho posible esa supervivencia y han desarmado las intrigas
del enemigo.
De otra manera no se explica que Cuba haya sobrevivido al
derrumbe soviético, cuyo poder, todos consideraban
su mentor y único soporte. Si no nos creen que vengan
los expertos y expongan sus criterios. Lo decimos como observadores,
a quienes no nos ata ninguna obligación hacia ese gobierno
o hacia esa dirección.
Lo expresado hasta aquí es una realidad y la única
explicación objetiva de los hechos. Por tanto, debemos
pensar que esta misma fusión de sociedad y Estado,
junto a la ponderación de su dirección política,
serán las únicas capaces de devolverle fluidez
y traer de nuevo la esperanza a una población que hasta
el momento, la ha postergado en aras de los deberes.
No hay primeras ni terceras vías. Solamente existe
una segunda que en los últimos años ha sido
escogida por la sociedad y el Estado cubano en su conjunto
y donde por razones obvias, el Estado tiene la mayor influencia
pero también las probabilidades de ser el causante
mayor de cualquier equívoco.
Ojalá el mundo termine por entender que la dinámica
poder – oposición, en Cuba se produce de maneras diferentes
al de otras naciones, pero con probabilidades de mejores resultados
y un mínimo de contradicciones. Esa dinámica
es una cazuela donde se cocina, junto a lo que incorrectamente
se ha llamado marxismo, el socialismo (no materializado aún
en ningún lugar), los revolucionarios de antaño,
demócratas y por encima de todas estas marcas y etiquetas,
la confianza y deseos por obtener justicia y equidad. Denominaciones
más o confesiones menos, no serán las vías
para encontrar finalmente la verdad, sino la organización
de la economía objetivamente existente y las relaciones
a que da lugar, junto a los nuevos factores que han sido agregados
por el devenir.
Cuando así sea comprendido ese proceso por el mundo
hostil que asedia la Isla, estamos seguros que entonces su
dinámica se multiplicará mucho más, al
influjo de sus propias fuerzas. |
Menos
mal, nos libramos de un idiota que se divierte matando
elefantes.
|
Eligio Damas
I.- En Sur América se siguió el ejemplo que
Caracas dio.
Mañana se cumplirá otro aniversario de cuando
los caraqueños, cansados del tutelaje hispano, optaron
al fin por soliviantarse y crear en América del Sur
el primer gobierno autónomo, aunque bajo la advocación
poco honorable de Fernando VII, aquel Borbón que, con
su padre Carlos V, se volvieron genuflexos y gelatinosos ante
la emergencia clasista llamada Napoleón Bonaparte.
Poco tiempo después, el ilustre hijo de Córcega,
puso en el trono de la dinastía borbónica a
su hermano José Bonaparte, alias "Pepe Botella",
por adorador de Baco, quizás menos que el Borbón
de ahora, quién se divierte en la nefasta y brutal
práctica de cazar elefantes, mientras intenta lucirse,
según alguna prensa, con su fémina acompañante
de turno.
Por cierto, que el actual rey de España, es un caso
tan curioso como irónico e hipócrita, cual Obama.
Este odioso dios de la guerra, ostenta el premio Nobel de
la Paz. El español, que se dedica a la cacería
de elefantes, una actividad que uno creía sepultada,
por la sensibilidad humana y la creencia que se podía
ser idiota y hasta cruel, pero no tanto, es presidente honorario
de una institución que debe velar “por la vida salvaje”.
Una razón más para agradecer a los padres de
la patria, nos librasen de la vergüenza que padecen los
gobernados por el pobre reyecito de quincalla y botillería.
En su decrepitud, se hace acompañar en aquella arcaica
y deleznable actividad, por alguien a quien hace pasar como
“su segundo frente”, cuando “no puede con ella”, como cantaba
la canción “La Múcura”.
De las hoy capitales suramericanas, Caracas fue la primera
en pronunciarse; luego le siguieron en este orden Buenos Aires,
Bogotá y Santiago de Chile. Y el 27 de abril de 1810,
el Cabildo de Cumaná, ciudad entonces cabecera de la
Gobernación del mismo nombre, de la cual Barcelona
era provincia, se transformó en Junta de Gobierno Provincial
Independiente. Pocos días después, en un razonado
documento dirigido a la Junta de Caracas, los cumaneses dejaron
sentado su condición de independientes. Mientras tanto,
Barcelona se plegó al movimiento; en junio se adhiere
a la Regencia - vale decir bajo el dominio español
- y en octubre retorna a las líneas de la independencia.
II.- Unos callan y la crisis se acentúa.
Y la posteridad del pronunciamiento de los ilustres hijos
de la ciudad marinera y mariscala, como la llamase Andrés
Eloy, no se debió a que hubiesen recibido informes
tardíos de lo sucedido en Europa. Contrariamente, Cumaná
bien informada estaba, en los niveles oficiales y hasta en
la calle. Allí todos supieron a tiempo de la humillación
de los borbones y el mando etílico de "Pepe Botella".
La maledicencia y otra que no es tal, de libro en libro y
muy discreto estilo, hablan de un personaje ilustre e ilustrado
que, siendo empleado del régimen hispano o colonial
en la ciudad del Manzanares, supo antes que los caraqueños
de ciertos acontecimientos políticos de España
a través de la prensa británica y trinitaria.
Apresurose el joven políglota a informar a las autoridades
españolas y empeño puso en no pecar de imprudente
ante los criollos. Ni "Toñito" Sucre o el
padre Patricio Alcalá, tío de éste, fueron
informados. ¡Eso dicen entre páginas y tinta!
III.- Un bodeguero difundió las noticias subversivas
con olor a pescado.
Y cosa curiosa; ¡en este mundo de todo se da!; hubo
una vez en Cumaná un bodeguero inocente que sin saber
ni querer, convirtiose en activo y eficiente propagador de
ideas republicanas e informaciones de los sucesos europeos
y la crisis de España.
El anti-héroe cumanés, que pudo llamarse Pedro
o Juan, y de apellido Esparragoza, Estaba, Meaño, Arcas
o Cermeño, con frecuencia viajaba a Trinidad y de allí
traía cosas que vender. Y periódicos viejos
para envolver trozos de papelón, lonjas de pescado
seco y cuanta cosa le comprasen sus clientes.
Toda literatura británica, y como tal la prensa, no
podía circular en la Venezuela colonial. Pero de aquella
manera inesperada, el humilde e inocente bodeguero puso en
manos del público, del cual formaban parte hablantes
del inglés, la versión británica de la
disolución del poder imperial español.
Aquel hombre, combatiente clandestino sin saberlo, dejó
su huella en la historia y sirvió, quizás para
su asombro y miedo posteriores, a la causa de América.
La censura española fue violada de manera infantil
y hasta simpática. Ideas y noticias corrieron entre
olores de especies, pescado salado, sesina de chivo y carne
rancia. Pero pasaron; porque no hay idea buena y trascendente
que muera antes de tiempo.
Y el pobre bodeguero, el antihéroe oriental, a la cárcel
fue cuando el poco refinado aparato represivo del decadente
régimen hispano supo sus peligrosas zoquetadas.
El 19 de abril pues, no es sólo Emparan y su mando
renunciado, el cura Madariaga y su dedo agitado; Ribas y su
grito oportuno de "vuelva al Cabildo" y tantos gestos
y frases repetidas. También el pueblo, el de Caracas
y el de acá, hizo posible el acontecimiento que celebramos
hoy.
Porque el pueblo vota y hace historia. ¡Quita y pone!
y muchas veces sin querer ni saber. |
|
Eligio Damas
Para Apicalternativa.Com. Sección Corresponsalía.
Los soldaditos jipatos, con el recuerdo del frío
pegado a la gruesa piel marchaban bajo el reverberante sol
del mediodía por la " Calle Larga", desde
Puerto Sucre, rumbo al puente Guzmán Blanco. Habían
llegado días atrás desde las tierras del sur.
De la legendaria Popayán, Guayaquil, Quito y La Paz.
Llegaron con sus generales semi analfabetas, de piel amarillenta
y mucho menos del recordado frío.
Los soldaditos de muy baja estatura y muestras de vestidos
de nuevo sólo para presentar el espectáculo,
iban anegando de sudores la calle, mientras el calor del
piso llenaba de vapores el ambiente.
Detrás de ellos, a bordo de un elegante vehículo
sin capota que marchaba lentamente, el general Medina Angarita,
en compañía de distinguidos visitantes, saludaba
al delirante público que se agolpaba en las aceras.
Al pueblo cumanés de la década del cuarenta,
lo habían sacado de su calma habitual e interrumpido
sus tradicionales siestas, para convocarlo a celebrar ciento
cincuenta años del natalicio de "Toñito"
Sucre. Y asistió a aquellas fiestas con fervor y
entusiasmo. El mismo que puso para escuchar por vez primera
un discurso político de Andrés Eloy, dos años
después.
¡Ay Cumaná quién te viera
y por tus calles paseara
y a San Francisco fuera,
a misa de madrugada!
Era una copla triste, envuelta en la espesa neblina del
altiplano boliviano. Un soldado cumanés, uno que
estuvo con el joven Sucre en la cruenta derrota de la batalla
del Salado, en la retaguardia del ejército del sur,
gloria de Popayán, audacia de Guayaquil y le acompañó
a alcanzar la grandeza en Ayacucho, sintió nostalgia
por la lejana tierra de los azules y el viento salado con
olor a pescado del golfo de Cariaco. Era una madrugaba decembrina
y en aquella piel que el sol tostó, por contraste,
el frío sugería el cálido diciembre
en la tierra cumanesa.
Por lo que fue aquello, la gesta noble y valiente del Mariscal,
aquellas coplas cantadas en un diciembre muy frío
en un frente de batalla allá lejos, en un perdido
recodo de la montaña andina, vinieron los soldaditos
esmirriados a recorrer la "Calle Larga".
|
EN LA CUARESMA CUBANA DEL 2012,
sea bienvenido el Papa.
|
Félix Sautié Mederos.
CRÓNICAS
CUBANAS
En medio de las contingencias, polarizaciones y angustias
tan acuciantes para el pueblo cubano asentado dentro y fuera
de nuestras fronteras, de nuevo me ha sorprendido, por así
decirlo, la vertiginosa sucesión del 2012 que recientemente
iniciamos. Parece ser que mientras más años
me pasan por encima, presiento que el tiempo corre con mayor
prisa, como si mi ser interior estuviera apurado por llegar
al momento del tránsito definitivo; no obstante,
me esfuerzo insistentemente por coadyuvar en la medida de
mis posibilidades a la reconciliación y el diálogo
entre cubanos, sin dejarme amedrentar además por
las advertencias, insultos y veladas amenazas que algunos
pierden el tiempo en hacerme llegar.
Esas fueron mis
sensaciones existenciales durante la celebración
litúrgica del miércoles de cenizas del 2012
en la Catedral de La Habana, provocadas por el recuerdo
sacramental de ser polvo y que al polvo regresaremos. En
tanto que las cenizas bendecidas por el Arzobispo de La
Habana, Cardenal Jaime Ortega, con el agua viva de la creación
y la naturaleza que nos lavará, dieron inicio al
período penitencial de la Cuaresma preparatoria para
la Semana Santa y la Pascua de Resurrección, etapas
de hondo misticismo en el calendario cristiano en cuyos
días previos visitará Cuba el Papa Benedicto
XVI.
Me refiero a
dos hechos de honda trascendencia espiritual que se manifestarán
muy a pesar de quienes no pueden ocultar sus odios hacia
la Iglesia, así como de otros detractores monotemáticos
que solo aceptan las cosas en una única dirección
convergente con sus ideas. Voces que por demás escamotean
al pueblo cubano, el derecho a solazarse espiritualmente
en sus devociones y actividades de espiritualidad. Por otra
parte, considero imprescindible tener muy en cuenta que
las festividades y conmemoraciones religiosas, constituyen
derechos inalienables de las personas que por voluntad propia
opten por participar. Así pues, el hecho histórico
de la visita a Cuba que habrá de realizar el Papa
Benedicto XVI en peregrinación por motivo del 400
aniversario del hallazgo en 1612 de la imagen de la Virgen
de la Caridad, Patrona y Reina de Cuba, es su derecho como
sucesor de San Pedro, así como del pueblo cubano
creyente o no, recibirlo con regocijo, respeto y dignidad.
En medio de tanto más de lo mismo, tantos desengaños
y desesperanzas, un acontecimiento de esta índole
en mi opinión constituye un cambio del ritmo existencial
y un estímulo cargado de esperanzas que se transformarán
en un motor para la lucha por la vida. En estas circunstancias
y coyunturas considero que la visita Papal tendrá
importantes repercusiones positivas para la autoestima del
pueblo cubano que vive adentro e incluso afuera de nuestras
fronteras, porque nunca deberíamos olvidar a la diáspora
que ha salido de nuestras entrañas. Y, por encima
de todo, será de especial significación su
mensaje de amor intrínseco propio de la devoción
a la Virgen de la Caridad, así como propiciador de
paz, diálogo, reencuentro, reconciliación
más allá de cualquier consideración
política.
Además,
un 400 aniversario se celebra solo una vez; y, si es estrictamente
religioso, entonces supera las contingencias económicas,
políticas o históricas del momento. En esta
ocasión, los creyentes cubanos muy especialmente
los católicos de todas las ideas políticas
y sociales, de adentro y de afuera de nuestras fronteras,
tenemos el derecho inalienable de recibir al Papa que es
el Pastor Universal de nuestra Iglesia, y hacerlo con satisfacción
máxima y sin ningún tipo de limitaciones,
ni condicionantes, que algunos poniendo la carreta delante
de los bueyes, están planteando con juicios y criterios
incluso insultantes y/o despreciativos para quien piense
distinto a ellos, así como para la iglesia Católica
cubana, los creyentes, el pueblo cubano y muy en especial
para quien es el Pastor de la Iglesia Católica universal.
Lo que SS Benedicto
XVI vaya a plantear o exponer en Cuba, tanto a las autoridades
gubernamentales, como a los católicos y al pueblo
en general, es una responsabilidad exclusivamente suya,
emanada de su conciencia y de su alta investidura religiosa
e incluso estatal. Pienso que solo después de su
visita podrían evaluarse las repercusiones esenciales
para Cuba que, en lo concerniente a la población
católica, así como a los devotos de la Virgen
de la Caridad, de por sí mismas, serán enriquecedoras
y de júbilo espiritual, por cuanto constituye un
viaje pastoral plenamente justificado con motivo de un aniversario
trascendente para nuestra identidad nacional, porque la
Virgen de la Caridad es un símbolo indiscutible de
nuestra nacionalidad.
No obstante, en mi opinión personal, es también
de correcta lógica existencial e histórica
identificar, reconocer y manifestar públicamente
las complejas circunstancias del momento de inflexión
en que nos encontramos inmersos los cubanos, así
como las angustias que estamos atravesando adentro y afuera
del país y que en consecuencia proclamemos nuestros
reclamos y problemas en esta dirección; pero las
imposiciones conceptuales, las condicionantes y los insultos
están fuera de lugar; y dañan sensiblemente
las necesidades de reencuentro, diálogo y reconciliación
tan urgentes para la Nación cubana hoy.
Los insultos
y las condicionantes extemporáneas que se están
manifestando coinciden con las acciones amenazadoras y de
advertencias así como con el uso de la fuerza y la
represión contra el pensamiento diferente. Estos
hechos controvertidos propician el enrarecimiento del ambiente
y la creación de situaciones complicadas e insostenibles.
Considero que
en la Cuaresma 2012 y en el Año Jubilar del 400 aniversario
del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad, recibir
la visita pastoral de SS Benedicto XVI es nuestro derecho
que coincide con nuestras urgencias actuales. Así
lo pienso, así lo afirmo y así lo defiendo.
¡Bienvenido sea el Papa!
E-Mail: fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto!, Sección de Opinión,
Mérida, Yucatán, México, el lunes 5
de marzo del 2012.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=151905
|
Opinión política
del Perú actual
|
Por Lorenzo Gonzalo, 23 de marzo del 2012
Andamos por Perú, donde un gobierno de discurso nacionalista
y proyección social, asumió la dirección
del Estado hace a penas un año y donde la opinión
de muchos se parece más a una incógnita que
a un pronóstico.
El mayor contraste del Presidente Ollanta Humala y su predecesor
se pone de relieve por el estilo de dos personalidades muy
distantes en sus conductas.
Alan García, quien ejerciera la Presidencia durante
los cinco años anteriores a la elección de
Humala, es un hombre de discursos que muchas veces limitan
con una incontinencia verbal. Por otro lado la presentación
de su imagen por la prensa, parece significarle un tema
más importante, que las propias soluciones de las
problemáticas sociales.
Ollanta por su parte no aparece en público, no habla,
no opina y es breve cuando se manifiesta sobre alguna temática.
Este estilo de trabajo, no condicionado por una estrategia
determinada sino por una cuestión netamente fundada
en su personalidad, requiere ser asimilada por un público
acostumbrado a saber del anterior Mandatario todos los días,
sin entender quizás, si lo expresado en su discurso
o declaración era bueno, malo, irrelevante o simple
realización de un Yo personal.
Las fuerzas mayoritarias que votaron por Ollanta Humala
fueron quienes viven en condiciones más deplorables
o cuyos estilos de vida están muy lejanos de la suntuosidad
que los rodea. La distancia usufructuaria entre un empleado,
obrero de la construcción o el pequeño productor
agrícola de un país subdesarrollado como Perú
es brutal, comparada con la existente dentro de esos mismo
sectores en los países desarrollados y aún
en los emergentes.
Cuando uno visita la capital y luego se desplaza a las poblaciones,
aun a ciudades importantes como Arequipa, se da cuenta que
la asimetría en la distribución de la riqueza
es inmensa.
El país ha logrado un desarrollo sostenido durante
varios años, gracias a las grandes inversiones que
se han desplazado de los mercados desarrollados hacia países
como Perú, atraídos por sus condiciones naturales
para las grandes producciones, especialmente la agrícola,
de la misma manera que viene sucediendo también con
la mayoría de los países latinoamericanos.
Sin embargo, en cuanto a la distribución de las riquezas,
la situación no ha sido igual a la de sus vecinos,
donde la pobreza ha podido disminuir inversamente proporcional
al crecimiento. Estos sectores del Perú, anclados
en sus ingresos, contrastan a diario con el acelerado desarrollo,
muchas veces suntuoso de las ciudades, especialmente en
Lima, donde se concentra el 30% de la población del
país.
De esos grupos humanos surgió el voto mayoritario
del Presidente Ollanta Humala, quienes como en otras tantas
oportunidades, al margen de posiciones ideológicas,
son arrastrados por la promesa de una vida mejor. Pero como
ocurre siempre con las grandes expectativas, una vez logrado
el triunfo del representante estatal donde depositaron la
confianza para materializar los requerimientos sociales
insatisfechos, no paran en cuenta de que las soluciones
no vienen de la noche a la mañana.
No sabemos qué va a hacer Ollanta, pero sabemos que
de creer firmemente en los cambios prometidos, le llevará
un tiempo para conjugar sus propósitos con las trabas
creadas por múltiples intereses donde, los capitales
especulativos, indecisos y temerosos, no son los únicos
inconvenientes, sino también los entretejidos del
poder, acostumbrados al enriquecimiento fácil o a
usufructos que para ellos se han tornado en supuestos derechos.
Por lo pronto el país está tranquilo. No hay
mayores problemas. Las protestas son esporádicas,
pequeñas por lo general y la mayoría de ellas
están conformadas por simpatizantes del Presidente,
frustrados con una gestión que en realidad a penas
ha podido comenzar. Como cosa interesante estos grupos expresan
en general que la protesta no es para descalificarlo, sino
para que no “se olvide de los humildes”. Las pocas izquierdas
que aun pretenden orientar sus gestiones políticas
basándolas en la confrontación de clases,
apelan a la descalificación absoluta del empresario,
la gran empresa y la masa de tecnócratas bien pagados.
Ollanta, si alguna vez participó de esos criterios,
resulta obvio que para bien, no los practica a estas alturas
de los tiempos.
Por su parte el Presidente parece estimular las actividades
de la clase media y apela a la cooperación de peruanos
que quieren al país, han sido exitosos en sus gestiones
empresariales y están concientes que problemas como
la transportación pública, para poner un ejemplo,
son de imperiosa necesidad para sostener el crecimiento
mejorando el ambiente. Recientemente se manejan diferentes
alternativas para acabar con los pequeños buses,
pertenecientes a gremios transportistas, que lejos de solucionar
los inconvenientes del tráfico lo dificultan. Se
ha creado un sistema de transportación aprovechando
la vía rápida y se estudia el desarrollo de
trenes urbanos, de los cuales ya hay uno en funcionamiento.
Las protestas apelan a asuntos tan apremiantes como el precio
del gas, lo cual estuvo en el centro de las promesas de
la campaña por la presidencia. El otro aspecto es
el alto costo del combustible, lo cual se traduce en un
buen pretexto para que ciertos empresarios inescrupulosos
incrementen el precio de productos básicos.
Pero todos estos aspectos parecen ser atendidos desde el
silencio por el nuevo Presidente a quien unos acusan de
haber olvidado a “los humildes” y de quien otros desconfían
por su procedencia de luchador social y por sus arraigos
familiares.
Ollanta Humala tiene dos relaciones sanguíneas que
la prensa explota haciendo uso de la desinformación.
Una de ellas es el padre, de tendencias nacionalistas que
lindan con la xenofobia y con proyecciones fascistas. El
otro es el hermano, quien asumió una actitud insurreccional
en épocas del Presidente Toledo, en contravención
absoluta con los nuevos tiempos que respetan los procesos
constitucionales y a través de ellos llegan a ocupar
el Poder. Tal es el caso de Venezuela, Ecuador Uruguay,
Paraguay, Argentina, Nicaragua, Brasil, Bolivia y otros.
Antauro, su hermano parece profesar las mismas ideas del
padre de ambos, aunque no es el caso de Ollanta quien en
ese sentido procura sentar distancia.
En tiempos de Fujimori, cuando éste provocó
el autogolpe, militares como el Brigadier Sedó asumieron
una actitud de confrontación, algo legítimo
a la luz de las propias constituciones de origen liberal.
También Ollanta participó en una insurrección
cuando la corrupción rampante no hallaba otro camino
que una asonada militar, combinada con un fuerte apoyo civil
para detenerla y volver al cauce de la democracia. Pero
el caso de su hermano Antara Humala, evidentemente no procuraba
ese mismo objetivo.
Estas situaciones de familia son explotadas con malas intenciones
por la prensa y alimenta la desconfianza en sectores poblacionales
que de una u otra manera va a perder con el tiempo privilegios
e impunidades, aunque esto necesariamente no implica que
se afecten en sus riquezas.
Ollanta Humala parece un Presidente que se mueve con seguridad
pero con extremo cuidado. Nos imaginemos que también
estará conciente que un período de cinco años
no es suficiente para encauzar ningún proyecto político
social de envergadura y que la Constitución peruana
no le permite un segundo período consecutivo. La
solución sería cambiar la Carta Magna, pero
esto implicaría algo que pudiera poner en duda sus
concepciones democráticas y de seguro la prensa y
los sectores que nunca lo han aceptado, capitalizarían
a su favor este hecho para desacreditarlo frente al resto
de la ciudadanía.
Estas interrogantes y sus convencimientos de llevar adelante
sus propósitos renovadores, si existen realmente,
deben estar presentes a la hora de decidir la mejor estrategia
a seguir en estos primeros años.
Su compañera de luchas y relaciones sentimentales,
su esposa Nadiene Heredia, resalta como el eslabón
perdido que pudiera llenar el impedimento de una continuidad
política plenamente garantizada. La prensa, hasta
los días de hoy, no ha explotado aún esta
posibilidad aunque sí es mencionada con mucha frecuencia.
Esperemos para ver. Por lo pronto, Perú marcha tranquilo,
se desarrolla, embellece sus ciudades y esperemos que también
logre alcanzar crecimiento, para lo cual, la inclusión
social es un aspecto imprescindible y esencial.
|
Ciro Bianchi Ross • 24 de Marzo del 2012 19:28:08 CDT
Un sujeto de apellido Chapestro dispara sin hacer blanco
contra
Enrique Loynaz del Castillo y enseguida el comerciante español
Isidro
Incera hiere de gravedad en la espalda al general Antonio
Maceo, y, en
un hombro, a Alberto Boix, uno de los cubanos que lo acompaña,
hasta
que Loynaz pone fuera de combate al agresor. Le cuela un
tiro en la
frente y, ya en el suelo, lo remata con otro disparo también
en la
cabeza. Se da a la fuga el grupo de españoles que,
alentados por el
encargado de negocios de España en San José
de Costa Rica, quiso cazar
al Titán a la salida del teatro Variedades, de la
capital
costarricense. Loynaz y José Boix, también
armado, persiguen a los
matones y con ellos corre asimismo el hermano más
joven de Loynaz, de
apenas 15 años, que convierte en proyectiles certeros
las piedras que
lleva en los bolsillos.
Queda Maceo tendido en el suelo, con el chaqué negro
empapado en
sangre. Lo recogen sus compañeros y el doctor Uribe
Restrepo, su fiel
amigo colombiano, vela junto a él toda la noche.
Se impone una
intervención quirúrgica para extraer el plomo
incrustado en la carne,
cerca de la columna vertebral, y el guerrero, que sigue
los
preparativos del acto quirúrgico desde la cama, ruega
al médico que no
lo pique, que le deje esa bala dentro, junto con las otras
que trae
desde la manigua.
José Martí, a la sazón en Nueva York,
donde preparaba el frustrado
Plan de La Fernandina y estaba a punto de dar la orden de
la
insurrección, aplazada luego, condena el atentado
y fustiga a sus
autores. Escribe en Patria: «La puñalada infame
no hiere la
revolución, hiere el honor de los que pretenden sofocar,
por el crimen
inicuo, la aspiración de un pueblo», mientras
que el general José
Maceo, al pie del lecho del herido, dice, enfurecido: «Si
mi hermano
no sale vivo de esta, no dejo un español con cabeza
en Costa Rica».
La donación reciente al patrimonio cubano del revólver
que el general
Antonio entregara a las autoridades costarricenses luego
del atentado
que sufriera en San José, en la noche del 10 de noviembre
de 1894,
llevó a este escribidor a repasar ese suceso tal
como lo cuentan el
general Enrique Loynaz del Castillo, protagonista del incidente,
en su
libro Memorias de la guerra, publicado por primera vez en
1989, y el
narrador Raúl Aparicio en su Hombradía de
Antonio Maceo, biografía del
Titán con la que obtuviera, en 1966, premio de la
Unión de Escritores
y Artistas de Cuba.
Así fueron los hechos.
Antecedentes
Quiere Maceo conseguir a Loynaz un puesto de tenedor de
libros en San
José cuando un incidente inesperado le facilita un
empleo mucho mejor.
Alguien quiso atentar, durante una revista militar, contra
la vida de
Rafael Iglesias, el presidente costarricense, y el mandatario
evitó
que el agresor fuera linchado por la multitud. Loynaz alude
a ese
suceso en un artículo y Máximo Fernández,
dirigente del Partido
Liberal, le ofrece la dirección de su periódico
La Prensa Libre.
La colonia española en San José no ve el
nombramiento con buenos ojos
y, en venganza, empieza a retirar sus anuncios del diario.
Presenta el
cubano entonces su renuncia, pero el propietario del periódico
se
niega a aceptarla porque, dice, la publicación se
sustenta en un plano
mucho más alto que el de los anuncios y defiende
ideas, aunque pierda
dinero. A la postre, lejos de perderse dinero, se incrementan
las
entradas gracias a la publicidad procurada por cubanos y
al aumento de
las tiradas.
Loynaz, mientras tanto, no olvida los problemas de su patria
y, tal
como prometiera a Martí, impulsa la recaudación
de dinero para la
guerra con la creación de un club patriótico
que lleva el nombre de
Maceo y, con el mismo propósito, de una sociedad
de señoras que
preside la esposa del Titán.
Llega Martí a Costa Rica y se inflama el ánimo
patriótico. Lo arropan
Antonio y José Maceo, Flor Crombet, Agustín
Cebreco, Silverio Sánchez…
Convoca, junta voluntades. Bajo su influjo, patriotas que
habían
dejado de hablarse, se saludan de nuevo, conversan y reanudan
la
amistad. Solo en una noche un puñado de cubanos entrega
al Apóstol 5
000 pesos para la causa de la independencia.
Conversan mucho Martí y Maceo en una habitación
que, para evitar oídos
indiscretos, custodian Loynaz y Panchito Gómez Toro.
Explica el
Delegado del Partido Revolucionario Cubano el plan de guerra,
aprobado
ya por Máximo Gómez. Maceo lo acepta y cuenta
a Martí las impresiones
de su reciente viaje secreto a Cuba y de las tareas de sus
agentes en
el oriente de la Isla. Habla además de sus propósitos
con el
ecuatoriano Eloy Alfaro: sueñan ambos que podrán
levantar a la vez la
guerra en Cuba y la revolución en Ecuador. «Contaré
con un crecido
contingente de nicaragüenses, colombianos… para reforzar
mis cuadros»,
dice, pero Martí debe quitarle la idea de la cabeza.
Lo hace con sumo
tacto, escogiendo cada una de sus palabras, pues sabe a
Maceo
«engolosinado» con el empeño. Le dice:
«Ni la premura ni la prudencia
ni un cálculo racional de probabilidades ni los costos
y lances de la
preparación de tan dudosa empresa, permiten proyecto
semejante».
El 7 u 8 de noviembre de 1894, días después
de la salida de Martí y
Panchito de Costa Rica, publica Loynaz en La Prensa Libre
el artículo
titulado Bandolerismo en Cuba, que exacerba a la colonia
española. Un
periódico panameño le sale al paso a Loynaz
y asegura que son los
cubanos los verdaderos bandoleros, sin capacidad moral alguna
para
regir los destinos de su patria. La legación española
hace reproducir
en diarios de San José los párrafos más
virulentos de la respuesta y
vuelve Loynaz a salir a la palestra para decir que los bandoleros
están incrustados en el aparataje colonial vigente
en la Isla. Siguen
días de agitación febril entre cubanos y españoles.
¡A Maceo! ¡Tiradle a Maceo!
El 10 de noviembre Eduardo Pochet, un anciano respetable
y digno de
todo crédito, visita a Loynaz para decirle que su
vida y la de Maceo
están en peligro. Ese mismo día, en la legación
española, el encargado
de negocios dijo a un grupo de sus compatriotas que todavía
estaban
sin castigo las opiniones de Loynaz sobre el bandolerismo
en Cuba. Uno
de los presentes, el comerciante Isidro Incera se ofrece
para
apalearlo y el diplomático comenta que no era castigo
tan pobre el que
merecía el atrevido periodista, sino la muerte. Incera
se ofrece
entonces para matar a Maceo, y un tal Chapestro dice que
quitará del
medio a Loynaz. El doble asesinato se planifica para esa
misma noche.
Maceo tiene un palco en el teatro Variedades donde la compañía
cubana
de Paulino Delgado presentará el drama El maestro
de fragua, de Ohnet.
Lo acompañaría presumiblemente Loynaz del
Castillo.
Loynaz en efecto acude al teatro, seguido por su hermano
Ubaldo, que
llena de piedras sus bolsillos. Enterados de lo que se planifica,
se
dan cita en el coliseo otros cubanos. Algunos de ellos,
como Loynaz y
José Boix, están armados, mientras que otros
solo cuentan con sus
bastones para defender al General. El coronel Adolfo Peña,
se suma,
armado, al grupo. No ha nacido en Cuba, sino en Colombia
y está allí
no porque le guste el teatro, sino para llegado el caso
proteger a
Maceo, ya que, asegura, «los cubanos no están
solos donde hay un
colombiano». Antes, Loynaz había rogado a Maceo
que desistiera de su
visita al teatro. Ni modo.
La puesta en escena transcurre sin novedad, pese al nutrido
grupo de
españoles que llena la sala. Al finalizar la obra,
Loynaz y Maceo
abandonan el local. Los siguen los cubanos. Ya en la Avenida
Central
unos 50 españoles cierran el paso a Maceo y sus acompañantes.
Chapestro pide a Loynaz un aparte y pese a asegurar que
no va armado
dispara sobre él, chamuscándole el abrigo.
Reclama el Titán, a gritos,
la presencia de la policía, y enseguida se oyen voces
que piden que
los tiradores hagan blanco en el cuerpo de Maceo. Se escinden
los
bandos. De un lado disparan los españoles; del otro,
el colombiano
Peña y los cubanos Loynaz y José Boix. Cae
Maceo, Loynaz fulmina a su
agresor y los españoles que, perseguidos por los
cubanos, huyen sin
orden alguno, son detenidos por la policía. Loynaz
y Boix vuelven de
prisa sobre sus pasos para evitar que las autoridades les
echen el
guante. Retroceden hasta la esquina donde se desplomó
el Titán, pero
ya no hay nadie allí. Permanecerán dos horas
escondidos en un parque y
luego en la panadería de Boix.
Teme Loynaz verse acusado de asesinato y piensa escapar
a Nicaragua.
Maceo, sin embargo, le pide que se presente ante un juez
y declare que
ningún cubano iba armado aquella noche y que los
españoles, en su
confusión, terminaron agrediéndose entre ellos
mismos, con el
resultado de la muerte de persona tan estimable como el
señor Incera y
las heridas graves causadas a Maceo y a Alberto Boix. Loynaz
queda en
libertad, mientras que el tribunal dispone que permanezcan
en prisión
preventiva los españoles detenidos.
Presiona la colonia española. Nuevos testigos aseguran
haber visto a
Loynaz balear a Incera. Esta vez nadie lo salva de la cárcel.
Lo
tratan con la consideración mayor. Jura ante el tribunal
que no
escapará y va al presidio sin otra custodia que la
de su palabra. Su
hermano Ubaldo no demora en quedar en libertad. Ningún
otro cubano es
detenido ni acusado por los sucesos de la noche del 10 de
noviembre.
En definitiva, Enrique Loynaz del Castillo pasará
solo cinco días en
la cárcel. Iglesias, el presidente tico, da pruebas
de su devoción por
la causa de la independencia cubana y de su amistad con
Maceo: expulsa
al diplomático español y sustrae a Loynaz
de la acción judicial. Lo
pone en un barco con destino a Nueva Orleans. Una mañana,
una compañía
de infantes mandada por el capitán Elizardo Maceo,
hijo del general
José, lo saca de su celda para escoltarlo en tren
hacia Puerto Limón.
Antes, se le permite despedirse del general Antonio. Le
reitera el
Titán el encargo —que Loynaz promete obedecer— de
no divulgar lo
realmente sucedido, al menos mientras Iglesias sea el presidente
de
Costa Rica, y de no avivar con expresión alguna las
disensiones de la
colonia española.
En la estación lo esperan su madre y el hermano
Ubaldo. Hay también
muchísimos colombianos y no pocos costarricenses.
Está además la
esposa del general Maceo con sus amigas. Todos dan vivas
a Cuba
mientras el tren se pone en movimiento, y Loynaz da vivas
a Costa Rica
desde la ventanilla del vagón que ocupa. Máximo
Fernández, el
propietario de La Prensa Libre, lo acompaña durante
un buen trecho y
hasta el final del viaje están con él, entre
otros, Flor Crombet y
José Maceo.
Ya en Puerto Limón le piden que se presente en las
oficinas de una
compañía comercial. Hay allí, a su
favor, un giro de mil pesos que
remite Máximo Fernández. Pide Loynaz pluma
y papel y escribe a su
benefactor. Dice que su gratitud es tan grande como la generosidad
de
su amigo, pero no puede aceptarle el dinero. «Déjeme
decirle de
corazón: ¡Gracias!, y devolverle este giro,
pero mi agradecimiento
acompañará a usted toda mi vida».
Flor Crombet lee lo escrito por Loynaz del Castillo; le
dice que ha
honrado a Cuba y lo abraza emocionado.
Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
http://cbianchiross.blogia.com/
|
¿Por
qué razón entorpecer el diálogo?
|
Crónicas cubanas
Félix
Sautié Mederos
Cuando
esta crónica se publique estará arribando
a Santiago de Cuba SS el Papa Benedicto XVI. Quizás
entonces, se habrán intensificado aún más
las pasiones desatadas de quienes quisieran condicionar
esta visita, tratando de hacer prevalecer sus criterios
al respecto de cómo debería conducirse. Algunos
se manifiestan como si no tuvieran en cuenta que el Papa
es una persona con capacidad de entendimiento, conciencia
y opiniones propias a partir de su probada capacidad intelectual
además de su alta investidura religiosa e incluso
estatal. Posiblemente también se habrá intensificado
aún más la represión a los que piensan
diferente, la que he estado rechazando en la medida de mis
posibilidades con mis opiniones expresadas de frente y plenamente
identificado, con respeto y sin caer en los insultos que
a nada conducen.
He rechazado también las actitudes de quienes desde
un bando u otro, intentan trancar cualquier alternativa
pacífica e incluso atacan con virulencia los planteamientos
de reconciliación y reencuentro entre cubanos, como
si quisieran tierra arrasada.
No he
caído en la ingenuidad de juicio que algunos atribuyen
a los que nos regocijamos por la visita pastoral del Papa
Benedicto XVI a Cuba con motivo del año Jubilar en
que se conmemora el 400 aniversario de la aparición
de la imagen de la Virgen de la Caridad, Patrona y Reina
de Cuba, por petición expresa en 1915 de los veteranos
de las guerras de Independencia. Decir que la visita del
Papa es pastoral no implica negar su carácter político
que lógicamente adquiere debido a su condición
de Jefe del Estado de la Santa Sede y a que la Iglesia es
un “poder moral” exponente del Evangelio de Jesucristo que
además de todo su significado teológico deviene
una acción política que no forma parte de
lo temporal porque tiene que ver con el establecimiento
del Reino de Dios, algo que tampoco alcanzan a comprender
muchos de los que se están manifestando ocasionalmente
cargados de odios y desconsideración hacia los que
somos creyentes; sin entender tampoco el concepto “pueblo
de Dios” (definición de Iglesia según el concilio
Vaticano II) que está “del lado de la libertad: la
libertad de conciencia, la libertad de religión”
al decir del propio Benedicto XVI.
Por demás quisiera añadir que en la ocupación
de la basílica menor de la Virgen de la Caridad en
La Habana, a la que asisto regularmente, se equivocaron
de lugar y de cura, porque es un espacio místico
de peregrinaje popular de quienes movidos por su fe acuden
a la Virgen de la Caridad; en tanto que el padre Roberto,
en sus homilías y acción pastoral, constantemente
denuncia injusticias, así como agravios actuando
a favor del pueblo de pie. Los que no lo conocen, deberían
informarse sobre sus actitudes cargadas de hambre y sed
de justicia. ¿Por qué razón tratar
de desprestigiarlo? Eso esta oscuro y no da buen olor.
Hay
quienes tampoco han perdido la oportunidad para sacar a
relucir sus viejas discrepancias con la Iglesia Católica,
validadas por el hecho de sus errores como institución
humana a lo largo de una extensa historia que ya transcurre
por su tercer milenio. Los estados nacionales y las diversas
entidades de la sociedad en el mundo han experimentado avances
y retrocesos en la medida que la civilización se
ha ido desarrollando, lo que deberíamos evaluar con
honradez y objetividad.
En mi
criterio muy personal, con el mayor respeto a cualquier
opinión diferente, lo que está al orden del
día con esta visita es la posibilidad de un diálogo
Iglesia –Estado al más alto nivel posible, que constituye
una ocasión propicia para plantear problemas concretos
y procurar una mediación positiva. Ahora bien, para
que sea posible ese diálogo sin dejar a un lado las
discrepancias o coincidencias que van a decirse, lo primero
es reconocer y respetarse en sus personalidades jurídicas
y posiciones específicas. Comprendo que dadas las
circunstancias eso resulta muy complejo y verdaderamente
difícil, pero vale la pena intentarlo. ¿Por
qué razón entonces, tratar de poner en el
Papa determinadas palabras antes de que comience el diálogo,
complicándolo todo, sin esperar a que los hechos
se manifiesten?
Antes del diálogo o en medio del diálogo subsisten
dos posibilidades; una que se haga un alto para conversar
y la otra que se continúe con las contingencias.
Ese es un problema de “real politik” que deberíamos
tomarlo en consideración, tratando de coadyuvar a
favor que se realice el diálogo. Aquí es en
donde resultan improcedentes las provocaciones, las posiciones
recalcitrantes y el continuismo del uso de la fuerza y de
las violencias contra los que piensen diferente. Los que
ponen la “carreta delante de los bueyes” y actúan
al ritmo del adagio que plantea “palos porque bogas y palos
porque no bogas”, en mi opinión personal aumentan
las complicaciones de por sí ya existentes y procuran
que el diálogo fracase.
No estoy
de acuerdo con esas posiciones como no estoy de acuerdo
con que se digan mentiras por nadie en absoluto, ni que
se tergiversen los hechos y se intercambien insultos. Como
cubano además, me hiere profundamente que en el diferendo
de nuestros problemas se planteen posiciones exhibiendo
de fondo la bandera norteamericana. Eso lo han divulgado
los cables de las agencias de noticias internacionales (AFP)
en su entrevista al líder de los ocupantes de la
Iglesia de la Caridad. Nunca he negado mi historia, mis
aciertos, mis errores, ni mis posiciones a favor de un socialismo
participativo y democrático. Quisiera recordar a
los críticos impertérritos de todo lo que
no concuerda con sus específicas opiniones que realmente
no es igual escribir desde Centro Habana que desde Madrid,
Miami o Panamá como lo hacen algunos, a quienes les
respeto sus opiniones y criterios porque nunca los he menospreciado
ni mucho menos insultado; aunque no tengo que aceptar a
pie juntillas todo lo que expresan y realizan.
Hay que decir que muchos se conducen con la tranquilidad
que no van a ser molestados por escribirlo o hacerlo; y,
me pregunto,¿Por qué razón entorpecer
la posibilidad de abrir el diálogo, que por algo
tendría que comenzar? Así lo pienso y así
lo afirmo.
E-Mail:
fsautie@yahoo.com
Publicado en el periódico Por esto! de Mérida
, Yucatán , México, el martes 27 de marzo
del 2012.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=156580
|
|
Por Lorenzo Gonzalo, 12 de marzo del 2012
La Guerra de Vietnam terminó en 1975. Fue una derrota
militar para Estados Unidos, porque tal y como observara
Carl Von Clausewitz, la guerra es una continuación
de la política y políticamente no quedó
más remedio que mandar a retirar las tropas. Desde
la Guerra de Corea, Estados Unidos no ha ganado una sola
guerra y todas, de una u otra manera, han sido resultado
de maniobras turbias de las Administraciones para controlar
geopolíticamente determinadas áreas geográficas.
En el juego sucio de los Partidos Políticos de Estados
Unidos, asuntos tales como las guerras han sido instrumentos
de campaña y también de intrigas.
Cuando cumplía su último período Lyndon
B. Jonson en 1968 y se enfrentaban Richard Nixon y Hubert
Humphrey, la Guerra de Vietnam se había convertido
en un dolor de cabezas. Siempre se ha comentado que parte
de las maniobras tras bambalinas optadas por los republicanos,
fue hacerle llegar a los vietnamitas la información
de que con ellos serían más fáciles
las negociaciones que con los demócratas. Fue una
jugada en medio de un conflicto social de gran envergadura,
enfrentado entonces por Estados Unidos en aquel entonces.
Lo mismo ocurrió cuando al final de la Administración
de Jimmy Carter en relación con el conflicto en ese
entonces con Irán. Al parecer los republicanos durante
la campaña de Reagan a la Presidencia, hicieron saber
a los Ayatolas que con ellos sería más fácil
llegar a acuerdos.
En medio de las Primarias Republicanas, en las que se sigue
vislumbrando a Mitt Romney como ganador, el caso de Irán
está en el centro. Esta vez, sin embargo, no parece
que las intrigas y maniobras vayan dirigidas a Irán
sino a Israel.
Las actitudes beligerantes asumida por los aspirantes presidenciales
y otros dirigentes de los republicanos, indican un abierto
desafío a la cuna del Imperio Parto y Sasánida,
ese territorio que hoy conocemos como Irán.
El candidato republicano de mayores probabilidades para
competir por la Presidencia en Noviembre del 2012 es Mitt
Romney, quien ha sostenido un discurso beligerante respecto
a Irán.
En sus alegatos el probable candidato, no dice una sola
palabra sobre negociaciones con la comunidad internacional
para llegar a acuerdos con aquel país y salvar el
diferendo en relación a su industria nuclear. Sus
planteamientos van desde incitar a la oposición para
que se rebele, rompiendo las normas institucionales del
país, hasta la realización de ataques preventivos.
Los otros candidatos no se quedan atrás. Es el manido
discurso imperial, hegemónico, practicado hasta hoy
por las Administraciones estadounidenses y asumido con mayor
énfasis por los dispersos miembros del Partido Republicano
de hoy.
Pero este discurso no presentaría un peligro real
de conflicto bélico si no existiese Israel.
Durante todo el trayecto de las negociaciones internacionales,
de múltiples amenazas mutuas, desafíos y exigencias,
racionales unas e irracionales otras, para encontrarle solución
a las demandas de Irán y a las de la comunidad internacional,
Israel ha mantenido una posición amenazante, con
manifiestas intenciones bélicas y desconociendo los
esfuerzos menos agresivos de los otros países.
El mundo árabe todavía recuerda la cuenta
pendiente con el Estado Sionista y en medio de las negociaciones
para encontrar una salida al conflicto con un país
que no es Irak y que además cuenta con Rusia y China
de su lado, esa actitud de los sionistas israelitas es irresponsable.
Hasta tal punto llega a serlo, que hace a penas unas horas
el gobierno sueco advirtió a Israel que no continuase
“saboteando” las gestiones que se hacen con Irán.
Israel, supuesto aliado de Estados Unidos, equivale en física
a los radicales libres. Fue amamantado por conveniencia
de las potencias occidentales, incluso por los soviéticos
al comienzo de su fundación, quienes vislumbraron
un posible Estado socialista que podría serles entonces
un buen aliado. Al final ha resultado insaciable en sus
pretensiones.
Sostenido gracias a las dádivas estadounidenses y
la estructura sionista internacional, cada día demuestra
más su intención de convertirse en un director
hegemónico de Medio Oriente, sin importarles al parecer,
las consecuencias de semejante actitud.
Los republicanos lo saben y muy posiblemente enamoren a
las fuerzas que en Estados Unidos representan al único
Estado artificial creado por la humanidad, ofreciéndoles
carta abierta para atacar a Irán si ellos resultaran
electos.
No dudemos que asuntos como estos podrían ocurrir
entre las luces y sombras de estas campañas facciosas
en que se han convertido las elecciones de Estados Unido.
Las facciones de poder en que se han transformado definitivamente
los dos Partidos que gobiernan en Estados Unidos, no paran
mientes para garantizar la permanencia de su dirección.
Con ese propósito negocian guerras, conceden poderes
dictatoriales, conspiran cuando realizan sus conciliábulos
estratégicos disfrazándolos de maniobras legítimas
en el desarrollo de sus campañas electorales y hacen
todo lo posible, incluso inmiscuyéndose en asuntos
de política exterior, en un país donde la
Constitución establece con total claridad, que la
misma es patrimonio exclusivo del Ejecutivo.
Por esos caminos casi seguro se encaminarán las gestiones
de la campaña electoral cuando esta comience, una
vez terminada la Primaria del Partido Republicano. Ya ambos
partidos ambos Partidos han comenzado a mover sus corredores
para el gran evento de alternancia tradicional en el poderoso
país. Pura alternancia. Ninguna novedad. Algo más
de lo mismo, pero esta vez con ligeras variantes que pueden
ser decisivas entre la Guerra y la Paz.
Nadie en su sano juicio duda que, al menos, en un segundo
período, el Partido Demócrata es la promesa
de paz más creíble.
Solamente un loco internacional pudiera alterar esa ecuación
y sabemos también que el líder de Irán
podrá ser un convencido religioso, un fanático
quizás en este orden de cosas, pero no es un loco
político. Lo ha demostrado hasta hoy y no tenemos
elemento para pensar que abandonara su estilo.
|
FIDEL HABLA SOBRE ERNESTO CHE GUEVARA (FINAL)
|
El Che
es un ejemplo, una fuerza moral indestructible
EL CHE
y EL MOVIMIENTO ANTIMPERIALISTA - LA CARTA DE DESPEDIDA
- EN LAS GUERRILLAS DE ÁFRICA - REGRESO A CUBA PREPARANDO
LA MISIÓN EN LOS ANDES - EL ÚLTIMO COMBATE
LA LECCIÓN DEL CHE
Después
de la Crisis de Octubre, el peligro de una agresión
norteamericana se aleja. La Revolución prosigue su
consolidación. El Che Guevara empieza a recorrer
el mundo. Parece que él se interesaba mucho por lo
internacional, por el movimiento antimperialista, ¿no?
Era
bastante observador de la situación del Tercer Mundo.
Se preocupó por los asuntos internacionales, por
la Conferencia de Bandung, el Movimiento de los No Alineados
y otros temas. Él se marcha en 1965, había
recorrido el mundo, sostuvo reuniones con Zhou Enlai, con
Nehru, con Nasser, Sukarno, porque tenía en realidad
mucha vocación internacionalista y mucho interés
por los problemas del mundo en desarrollo.
En relación con China, recuerdo que el Che habló
con varias personalidades chinas, hizo contacto con Zhou
Enlai —como ya dije—, se reunió con Mao, se interesó
por el pensamiento revolucionario chino. No tuvo conflictos
con los soviéticos; pero es obvio que él era
más partidario, o veía con mayor simpatía
a China.
Incluso visitó Yugoslavia, a pesar de la autogestión
y todas esas cuestiones que a mí, realmente, no me
agradaban mucho. Porque una cooperativa tenía hoteles
y otras actividades que la apartaban de su objetivo original,
y ya yo había visto algunas en Cuba que, a veces,
en vez de dedicarse a la agricultura, se dedicaban al comercio
y al turismo.
Él, en diciembre de 1964, estuvo en Naciones Unidas,
luego en Argelia, y estuvo viajando por África también
en los primeros meses de 1965.
Sí; pero ya después, eso fue una estrategia,
en la fase final del desarrollo de su misión, cuando
ya se había tomado la decisión de que él
fuera a Bolivia. Estaba bien, con un entusiasmo tremendo,
y tenía el propósito de contribuir a la revolución
en Argentina. Iba creando condiciones, porque entonces todos
nos querían destruir y la respuesta nuestra era cambiar
lo que existía. Esa fue la gran verdad. Siempre nos
atuvimos a ese principio.
Usted me dijo una vez: "Ellos internacionalizaron el
bloqueo, nosotros internacionalizamos la guerrilla".
El caso de Trujillo, contra quien un grupo de dominicanos
armados partió de Cuba en julio de 1959, lo cual
se constituyó en el primer movimiento de apoyo a
la lucha contra una dictadura —en ese caso se trataba de
un viejo compromiso con los dominicanos que luchaban con
nosotros—, fue una excepción. Trujillo había
suministrado armas a Batista, allí se refugió
este al finalizar la guerra y desde allí partieron
acciones armadas contra nuestro país.
Con respecto a los demás países en similar
situación, la norma era el respeto, acogernos al
derecho internacional, a pesar de que ninguno de ellos podía
tener mucha simpatía hacia nosotros. Pero existían
distintos matices, algunos con más independencia
respecto a Estados Unidos, otros menos. Claro que los más
incondicionales rompieron relaciones de inmediato con Cuba,
otros resistieron; Brasil resistió, Uruguay resistió,
Chile resistió. Venezuela, en cambio, no resistió
nada, porque estaba allí Rómulo Betancourt,
quien fue de izquierda un tiempo y más tarde un saco
de rencor reaccionario. De este modo un grupo de países
latinoamericanos mantuvo relaciones con Cuba durante un
tiempo, y México todo el tiempo.
Los Estados Unidos les reprocharon a ustedes ayudar en todas
partes a la subversión.
Las exigencias de los norteamericanos a Cuba han sido de
distintos tipos; han ido variando, a cada rato añadían
otras nuevas.
Primero, teníamos que renunciar al socialismo; luego,
había que romper los vínculos comerciales
y de todo tipo con la URSS. Siempre han planteado alguna
demanda, después de condenarnos y de aislarnos; después
de Girón, después de la Crisis de Octubre;
cada vez surgían nuevos problemas. Más adelante
fueron las luchas revolucionarias en América Latina:
al estallar éstas Cuba debía cesar todo apoyo
a esas luchas —le estoy citando algunas de las demandas—;
más tarde Angola, cuando fue atacada por Suráfrica
en 1975, todo el mundo conoce lo que pasó: había
que retirarse de Angola, si nos retirábamos de Angola
se resolvían los problemas con Cuba, eso nos decían...,
y así por el estilo.
Después hubo más problemas aún, porque
había surgido, en 1974, la revolución en Etiopía,
y por la situación creada allí nos vimos en
la necesidad de cooperar en 1977 con los etíopes
y de hacerlo también con otras causas. Éramos
un país aislado y, mientras más Estados Unidos
intentaba aislarnos, más nos relacionábamos
con el resto del mundo.
Pero a ustedes se les siguió acusando de "exportar
la revolución".
Para aquella época, en los años 60, ya nadie
en América Latina tenía relaciones diplomáticas
con nosotros; excepto —como dije— México. Nosotros
en aquel momento nos atuvimos a las normas internacionales.
Sí queríamos la revolución, la deseábamos,
por doctrina, por convicción; pero respetábamos
el derecho internacional. Yo sostengo, además, que
la revolución no puede ser exportada, porque nadie
puede exportar las condiciones objetivas que hacen posible
una revolución. Siempre hemos partido de ese criterio
y seguimos pensando así.
Después del triunfo de la Revolución, yo estuve,
en mayo de 1959, en Buenos Aires. Esa visita coincidió
con una reunión de la OEA [Organización de
Estados Americanos], y allí planteé una especie
de Plan Marshall para América Latina —como el famoso
plan de ayuda a la reconstrucción de Europa—, y estimé
su costo en 20 mil millones de dólares. Bueno, no
contaba con la experiencia de ahora ni mucho menos. Pero
sí tenía algunas ideas: experiencia internacional
no mucha, excepto todo lo que había leído
a lo largo de mi vida y las meditaciones sobre el tema.
Mi experiencia concreta sobre América Latina tampoco
era mucha. No obstante tuve la iniciativa de plantear en
Buenos Aires la cuestión del desarrollo. ¿Sabe
cuánto debía América Latina en aquella
época?
No.
Cinco mil millones de dólares.
Comparada con la deuda que tiene hoy —850 mil millones de
dólares— no es gran cosa.
América Latina tenía entonces la mitad de
la población, eran menos de 250 millones de latinoamericanos;
hoy cuenta con más de 500 millones de habitantes.
La deuda externa —no hablo de deuda interna, que es también
deuda de la nación con los que tienen mucho dinero—
es deuda que el país tiene que pagar al extranjero
con intereses. Esto no comprende fuga de capitales, intercambio
desigual, la fuga de capital hacia países de moneda
fuerte y economía más sólida, los privilegios
que Bretton Woods concedió a Estados Unidos, los
derechos de quien imprime el dólar en el mundo. Ya
el refugio del papel moneda no es el oro, porque el presidente
Nixon, en agosto de 1971, suspendió unilateralmente
la conversión del dólar en oro y no quedó
más que el dólar, la única divisa existente
en este hemisferio; todas las demás variaban mucho
y ninguna era segura. Entonces todo el dinero de todos los
países latinoamericanos, bien o mal habido, tiende
a fugarse, y se fuga hacia Estados Unidos.
Ese plan que propuso usted en la OEA fue rechazado, me imagino.
Con aquel plan se hubieran evitado muchas tragedias en este
continente. Y dos años después, ya se lo mencioné,
Kennedy retornó la idea y planteó una suerte
de Plan Marshall para América Latina, la Alianza
para el Progreso: reforma agraria, reforma fiscal, construcción
de viviendas, etcétera.
Lo cual no le impidió seguir hostigando a Cuba.
Sí, en aquel entonces ellos nos liberaron de compromisos.
Pienso que existían condiciones objetivas, y que
lo hecho por el Che fue absolutamente correcto, no hubo
ni la menor discrepancia. En ese momento ya se habla de
la política intervencionista de Estados Unidos, y
el presidente John Kennedy, realmente un tipo con talento,
tuvo la desgracia de heredar aquella expedición de
Playa Girón contra Cuba, y la recibe y asimila. Es
valiente en la derrota, porque asumió toda la responsabilidad
y dijo aquella frase: "La victoria tiene muchos padres,
la derrota es huérfana".
Kennedy se entusiasmó mucho con los "boinas
verdes", las tropas especiales, y las envió
a Vietnam. Él había sido combatiente en la
Segunda Guerra Mundial, se portó bien, según
se afirma, pero se compromete irresponsable e injustificadamente
con la atroz e ignominiosa guerra en Vietnam, da los primeros
pasos y comienza a enviar refuerzos. Por ahí empezó
todo. Los vietnamitas, que en 1954 ya habían ganado
una guerra contra Francia, a su vez —según nos han
contado ellos—, viendo la victoria de la Revolución
Cubana en Playa Girón, se sintieron inspirados, siempre
han dicho que lo nuestro ejerció influencia, y tuvieron
confianza en que podrían luchar. Tal vez fuera cortesía.
Ellos siempre mantuvieron su combativa organización
en el Sur.
También Vietnam los inspiró a ustedes. El
Che decía: "Hay que crear dos, tres, muchos
Vietnam".
Yo le doy toda la razón, y afirmo que doce años
después de su muerte, en 1979, ya se había
acabado la guerra de Vietnam, y triunfa el movimiento sandinista
en Nicaragua, con un tipo de lucha como la que nosotros
llevamos a cabo y como la del Che. También se desarrolla
el movimiento salvadoreño con temible fuerza, uno
de los que más experiencia adquirió.
Ustedes ayudaron bastante a los salvadoreños, ¿verdad?
Ofrecimos nuestra modesta cooperación. Los vietnamitas,
a raíz de su victoria en 1975 sobre Estados Unidos,
nos entregaron muchas armas norteamericanas recuperadas
por ellos después de la caída de Saigón;
nosotros las transportamos en barco, pasando por el sur
de África, y una parte se las entregamos a los salvadoreños
del FMLN [Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional].
¿Ustedes estimaban que las condiciones estaban dadas
en América Latina para que pudiese repetirse otra
experiencia revolucionaria como la de Cuba?
Mire, hay factores de orden subjetivo que pueden cambiar
la historia. A veces existen condiciones objetivas para
los cambios revolucionarios y no se dan las condiciones
subjetivas. Fueron los factores de carácter subjetivo
los que impidieron que realmente, en aquella época,
no se extendiera la revolución. El método
de la lucha armada estaba probado. Ya le digo, Nicaragua
triunfa doce años después de la muerte del
Che en Bolivia. Es decir que las condiciones objetivas en
muchos países del resto de América Latina
eran superiores a las de Cuba. Aquí existían
muchas menos condiciones objetivas, pero eran suficientes
para hacer una, dos o tres revoluciones. En el resto de
América Latina las condiciones objetivas eran mucho
mayores.
Debo decir que nosotros contribuimos mucho a la unidad de
aquella gente en Nicaragua, en el Salvador, en Guatemala.
A los sandinistas, que estaban divididos; a los salvadoreños,
divididos en no menos de cinco organizaciones; a los guatemaltecos,
igualmente fragmentados. La misión nuestra fue unir,
y realmente logramos unirlos. Hemos sido solidarios y hemos
dado alguna modesta cooperación a los revolucionarios
de Centroamérica. Pero ser solidario y dar alguna
forma de cooperación a un movimiento revolucionario
no significa exportar la revolución.
Pero ustedes ayudan al Che a llevar la revolución
a Bolivia.
Sí, cooperamos con el Che, compartíamos sus
puntos de vista. Che tenía razón en aquel
momento. Entonces se habría podido extender la lucha,
lo creo con franqueza. En aquella época, 1968, todavía
no había surgido Torrijos en Panamá. Se producen
igualmente otros fenómenos, el triunfo de Allende
en Chile en 1970, y comienzan a restablecerse las relaciones
con Cuba.
En Colombia ya existía la guerrilla, desde 1948,
desde antes que nosotros libráramos la lucha en Cuba.
Pero esa es otra historia más complicada, porque
allí durante bastante tiempo la guerrilla fue vista
un poco como el Movimiento 26 de Julio lo era en Cuba. Surgieron
después una serie de factores colaterales. No quiero
hacer análisis sobre el tema, algo siempre muy delicado.
¿Che le cuenta a usted, le dice cuál es su
proyecto con respecto a Bolivia y Argentina? ¿Usted
comparte con él eso?
Él estaba impaciente. Lo que se proponía hacer
era difícil. Por nuestra propia experiencia, le digo
al Che que podían crearse mejores condiciones. Le
planteamos que hacía falta tiempo, que no se impacientara.
Deseábamos que otros cuadros menos conocidos adelantaran
los pasos iniciales y crearan las mejores condiciones para
lo que él quería hacer. Él sabía
lo que es la vida guerrillera, sabía que se necesitaba
una resistencia física, una edad determinada. Y aunque
él se sobreponía a las limitaciones y tenía
una voluntad de acero, sabía que si esperaba más
tiempo no estaría en las mejores condiciones físicas.
Llegó el momento en que él ya está
preocupándose por esos factores, aunque no lo exteriorizaba.
Había otras consideraciones de gran peso en él:
haber enviado, casi en los primeros años de la Revolución,
a un periodista, Jorge Ricardo Masetti —que estuvo con nosotros
en la Sierra, después fue fundador de la agencia
Prensa Latina, Che y él eran muy amigos—, a organizar
un grupo guerrillero en el norte de Argentina. Y Masetti
murió en aquella misión. El Che era además
una persona que cuando enviaba a un hombre a una misión
y ocurría la tragedia de la muerte, eso le impactaba
considerablemente. Le dolía cada vez que se acordaba
de los compañeros que murieron. Eso puede observarse
en el diario que escribe en Bolivia, cuando se lee lo mucho
que lo impactó, por ejemplo, la muerte del compañero
Eliseo Reyes, el "Capitán San Luis", y
él lo escribe en su diario: "Hemos perdido al
mejor hombre de la guerrilla, y, naturalmente, uno de sus
pilares".
Uno de los que estuvo allí, en Bolivia y en el norte
de Argentina, en 1962, es nuestro actual ministro del Interior,
Abelardo Colomé Ibarra, "Furry", que tenía
entonces 22 años. Ya había muerto Masetti.
El Che estaba pensando en su plan, desde luego, plenamente
apoyado por nosotros, de acuerdo con la promesa contraída.
Cuando el Che, impaciente, quiere ir a cumplir su misión,
le digo: "No están preparadas las condiciones".
No quería que él fuera a Bolivia a organizar
un grupo pequeño, sino que esperara a que estuviera
organizada la fuerza. Habíamos vivido en nuestro
caso toda la epopeya de la etapa inicial de nuestra guerrilla.
Yo decía: "El Che es un jefe estratégico,
debe ir para Bolivia cuando ya esté desarrollada
una fuerza suficientemente sólida y probada".
Él estaba impaciente; pero no existían aún
las condiciones mínimas imprescindibles. Tuve que
convencerlo: "No están creadas las condiciones".
Porque él era un cuadro estratégico, con una
experiencia grande y condiciones de estadista, no debía
arriesgarse en esa etapa inicial.
Nosotros estábamos ayudando en el Congo a la gente
de Lumumba. Ya habíamos cooperado con los argelinos
en su guerra de 1961 contra la invasión marroquí.
Che estaba impaciente. Pero como África y su lucha
lo atraían mucho, le propongo ir al África
para una importante tarea, mientras se creaban las condiciones
mínimas en Bolivia para iniciar una lucha, cuyo objetivo
fundamental era su patria: Argentina, para lo que después
sería una lucha más amplia en la región.
La tarea en África era muy importante por la necesidad
de dar apoyo al movimiento guerrillero en el Este del Congo
belga contra Tshombé, Mobutu y los mercenarios europeos.
¿El movimiento que dirigía Laurent-Désiré
Kabila en esa época?
No, en ese momento era Gaston Soumialot quien estaba de
jefe, vino a Cuba y le ofrecimos ayuda. Se la ofrecimos
también a través de Tanzania, con el consentimiento
de Julius Nyerere, presidente entonces de aquel país.
El Che y los cubanos que fueron con él cruzaron el
lago Tanganyika. Allí sí enviamos, en abril
de 1965, un buen destacamento con el Che. Alrededor de 150
hombres bien armados y con una experiencia grande. En aquel
movimiento revolucionario africano estaba todo por hacer:
la experiencia, la preparación, la instrucción.
Fue una tarea dura. En esa actividad transcurrieron varios
meses de la vida del Che.
En su diario de África, el Che es muy crítico
con los jefes de aquella guerrilla.
Él era muy crítico, de aquellos jefes o de
cualquiera. Tenía esas características, el
hábito de ser muy crítico y autocrítico.
Era duro en las críticas de los demás y con
él mismo.
¿Era duro consigo mismo?
Sí, era muy exigente con él, ya le conté
lo de México y el Popocatépetl. Incluso, a
veces, por cualquier bobería en que él se
hubiera desconcertado un segundo, se criticaba a sí
mismo. Pero era también muy honesto y muy respetuoso.
Se topó obstáculos muy grandes en África
cuando llega allí en abril de 1965. Es maravillosa
la historia. En un momento dado intervenían mercenarios
blancos, surafricanos, rhodesianos, belgas y hasta cubanos
contrarrevolucionarios que trabajaban para la CIA. Las fuerzas
africanas no estaban suficientemente preparadas. El Che
quería enseñarles a combatir, explicarles
que podía haber una variante u otra. Porque cuando
adquieren una experiencia, una cultura de guerra, aquellos
congoleños son soldados temibles. Les faltaba esa
cultura, y cuando la adquirían se volvían
extraordinarios soldados, soldados temibles. También
tenían esa característica los etíopes;
y los namibios, y los otros, los angolanos, cuando adquirían
la cultura de guerra, eran igualmente soldados extraordinarios.
Esa cultura de la guerra no había sido adquirida
todavía por los combatientes que estaban en el Este
del Congo. Se lo dijimos al Che. Enviamos desde La Habana
compañeros nuestros para analizar la situación,
y dispuestos a apoyarlos. Si hubiera habido que enviar más
tropas, lo habríamos hecho, pues disponíamos
aquí de voluntarios de sobra; pero realmente aquella
lucha no tenía perspectivas, no había condiciones
para su desarrollo en ese momento, y le pedimos al Che que
se replegara.
Él se quedó alrededor de siete meses en el
Congo. Y de ahí va a Tanzania, está un tiempo
allí, en Dar-es-Salaam.
A todas estas el Che se ha despedido, y, como es lógico,
se ha marchado —se puede decir—clandestinamente de Cuba.
Entonces comenzaron las calumnias, comenzó a decirse
que el Che había "desaparecido".
La prensa internacional decía que había una
ruptura entre ustedes, desacuerdos políticos graves,
se decía que aquí lo habían encarcelado
y hasta que lo habían matado...
Nosotros soportamos silenciosamente aquella sarta de rumores
y calumnias. Pero él, al marcharse, a finales de
marzo de 1965, me había escrito una carta de despedida.
¿Usted no había hecho pública esa carta?
No. Yo tenía la carta en mi poder, y la hago pública
el 3 de octubre de 1965, en el acto en que se anuncia la
constitución del Comité Central del nuevo
Partido Comunista de Cuba, porque había que explicar
la razón de la ausencia del Che en ese Comité
Central. Entretanto, la calumnia andando, el enemigo sembrando
la cizaña y la duda, difundiendo el rumor de que
el Che Guevara había sido "purgado" por
discrepancias con nosotros.
Había toda una campaña de rumores.
Él me hace aquella carta espontáneamente,
creo que hasta con mucha franqueza: "Me arrepiento
de no haber creído suficientemente en ti... ".
Y habla entonces de la Crisis de Octubre y otras cosas.
Yo pienso que él no creía en mucha gente,
porque era muy crítico.
Un día había escrito unos versos para mí.
Yo ni siquiera lo sabía. Siempre fue conmigo muy
afectuoso, siempre fue respetuoso y siempre acató
mis decisiones. Yo no me le imponía, yo discutía,
no suelo dar órdenes; suelo persuadir de lo que debe
hacerse. Muy rara vez tuve que decirle: "Tú
no vas a hacer esto", prohibirle algo.
De África, él se va a Checoslovaquia, a Praga,
en marzo de 1966; una situación complicada; está
allí, de hecho, clandestino. Como ha escrito la carta
de despedida y como él tenía un pundonor tremendo,
no le pasaba por la mente, después de haberse despedido,
volver a Cuba. Pero los cuadros para lo de Bolivia ya estaban
escogidos y se preparaban. Entonces yo le escribo una carta
en la que le razono, apelo a su deber y a la racionalidad.
¿Para que regrese a Cuba?
Sí. Creo que la familia ha publicado esa carta. Le
hago una carta y le hablo así, serio. Lo persuado
de que regrese, le digo que es lo más conveniente
para lo que él quería hacer: "Desde allá
es imposible hacer esto. Tienes que venir". No le digo
"tienes que venir" como una orden; lo persuado,
le digo que su deber es regresar, pasar por encima de cualquier
otra consideración, y terminar la preparación
para el plan en Bolivia. Y él regresa clandestinamente.
Bueno, nadie lo conoció en ninguna parte. Tampoco
durante el viaje. Volvió aquí en julio de
1966.
¿Estaba disfrazado?
Mire, estaba tan disfrazado que una vez yo invité
a unos cuantos compañeros de la Dirección,
les dije que quería que conocieran a un amigo muy
interesante. Estuvimos almorzando, y ninguno lo reconoció.
Fíjese si estaba de verdad disfrazado.
¿Raúl estaba frente a él y no lo reconoció?
Raúl se había despedido de él unos
días antes en el centro donde se entrenaba, y el
día del almuerzo se encontraba de visita en la URSS.
Ninguno de los que estaban conmigo se dio cuenta de que
era el Che. Indiscutiblemente, nuestra gente fue muy capaz
al disfrazarlo, transformarlo. Él fue a un lugar
de Pinar del Río, en una zona montañosa, donde
hay una casa, la finca de San Andrés. Allí
organiza la fuerza, pasa meses preparándose con los
quince hombres que iban a acompañarlo. Él
escogió a la gente que deseaba. También fue
donde vio las últimas veces a su esposa y a sus hijos.
Y allí yo lo visitaba.
¿Para llevársela a la guerrilla de Bolivia?
Algunos eran guerrilleros veteranos de la Sierra, otros
habían luchado con él en el Congo. Él
conversó con cada uno de ellos.
Yo le puse algunas objeciones con algunos compañeros.
Le dije: "Mira, no hagas esto". Iba a separar
a dos combatientes, dos hermanos que habían estado
muy unidos, y le digo: "No separes a estos hermanos,
déjalos", eran buenos. Sobre otro, de quien
yo conocía mucho sus características, muy
buen soldado, pero a veces era un poco discutidor.
Le advertí en algunos casos. Todos los que fueron
a Bolivia eran excelentes; entre ellos Eliseo Reyes, el
"Capitán San Luis", de quien él
escribe cuando muere: "Tu figura pequeña de
capitán valiente..."; de Neruda saca aquella
frase —él leía mucho a Pablo Neruda—, un verso
muy bonito, está en su diario de Bolivia. Él
lo quería entrañablemente. El Che era ese
hombre también.
Él escogió a todos, y lo discutimos. Le hice
algunas sugerencias, y él defendió a aquel
que tenía grandes cualidades, pero a quien yo conocía
y tenía temor a alguna indisciplina, y eso era muy
importante. Yo hablé mucho con él hasta cuando
se fue, en octubre de 1966. ¡Con qué entusiasmo
se fue!
Se ha discutido mucho sobre la región de Bolivia,
Ñancahuazu, en la que el Che instala la guerrilla.
¿Usted qué piensa?
Cuando él fue para Bolivia, eso no tenía otra
alternativa, porque en aquella situación, con los
hombres que llevaba de su plena confianza, su experiencia...
Bueno, él conocía aquello. Debray había
ido, había prestado algunos servicios como periodista,
reunió mapas. Yo le di esa tarea.
¿Usted manda a Régis Debray a Bolivia?
Yo lo mando a recoger información y mapas de aquel
territorio.
Che no está allí todavía. Cuando él
llega, en noviembre de 1966, empieza a organizar a la gente.
Al final —eso es lo que pienso, y yo lo conocía muy
bien— estaba haciendo un excelente movimiento y ya tenía
cuadros bolivianos, como Inti Peredo y otros. Él
conocía bien a los bolivianos, su carácter,
y me lo dijo. Inicialmente se instalaron, por lógica
precaución, en una zona donde existía una
base campesina. En el lugar escogido por él, mientras
hace una excursión entrenando a la gente, que se
prolongó, surgen problemas. Realiza una breve incursión
a una zona más poblada y, cosa increíble,
por tercera vez —ya le hablé de las dos primeras—
el Che no llevaba los medicamentos.
¿En Bolivia, él no tenía medicamentos
para su asma?
Se queda sin medicamentos, es la tercera vez. Él
sale a hacer una excursión, una larga excursión
que se prolongó mucho, estuvo casi cuarenta días.
Sale de nuevo en breve incursión, y la medicina para
el asma queda en el campamento, que fue ocupado por el ejército
boliviano. De esto se derivaron serias dificultades.
¿Cómo explica usted la muerte del Che?
El Che, cuando regresa de la excursión prolongada,
se encuentra ya problemas, se produce una bronca entre el
dirigente del Partido comunista boliviano, —Mario Monje,
que tenía gente allí, y uno de los dirigentes
de la otra línea anti Monje, llamado Moisés
Guevara. Monje pide mando, y el Che era muy recto, rígido...
Yo pienso que el Che debió hacer un mayor esfuerzo
de unidad, es una opinión que le doy. Su carácter
lo lleva a ser muy franco y entabla una áspera discusión
con Monje, muchos de cuyos cuadros habían ayudado
a la organización, porque Inti y los demás
eran de ese grupo. Lo que Monje reclamaba era imposible:
ser jefe de aquella fuerza, una ambición indignante
e inoportuna.
Ya había algunos problemas, y algo que no se ha mencionado
o apenas se menciona, y que hizo mucho daño al movimiento
revolucionario en América Latina: la división
entre prosoviéticos y prochinos. Eso dividió
a toda la izquierda y a todas las fuerzas revolucionarias
en el momento histórico en que existían las
condiciones objetivas y era perfectamente posible el tipo
de lucha que el Che fue a promover allí.
¡Los esfuerzos que tuvimos que hacer cuando sabemos
que se produce esa ruptura! En diciembre de 1966 Mario Monje
viene aquí. Viene luego el segundo jefe del Partido,
Jorge Kolle. Yo los invité y les expliqué
lo que había pasado. A Juan Lechín, un líder
obrero conocido, lo invitamos también, y estuve como
tres días con él por la zona oriental para
persuadirlo de que ayudara al Che. Lo prometió.
¿Usted invita a Lechín aquí en La Habana?
Sí, porque estaba muy preocupado con la ruptura.
Pienso que realmente no había ninguna razón
para exigir aquel mando, simplemente tal vez hubiera hecho
falta un poco, digamos, de mano izquierda. Porque, en realidad,
si Monje lo pide, el Che le podía dar el título
de general en jefe, de lo que quisiera, sin mando de tropa.
Había un problema de ambición, la aspiración
era un poco ridícula. Monje no poseía las
condiciones para dirigir aquello..
¿El Che pecó por rigidez?
Lo del Che era superhonradez, era superhonradez, y el término
diplomacia, no engaño, el término astucia,
posiblemente le repugnaba.
Pero, óigame bien, si en nuestra propia Revolución
¿cuántas veces descubrimos nosotros ambiciones
en los hombres? ¿Quién podía sustituir?
¿Quién tenía prestigio y talento para
ocupar una determinada responsabilidad? Majaderías.
Más de una vez nosotros tuvimos que entregar mandos
y hacer concesiones. Hace falta un cierto tacto en determinadas
condiciones en que si tú vas directo no encuentras
solución. En aquel momento esa ruptura entre Monje
y el Che hacía daño.
¿Perjudicaba?
Perjudicaba mucho. No se sabe los esfuerzos que hicimos
nosotros por impedir el daño.
Para conciliar.
Usted no se imagina aquí, incluso, algunas cosas
que toleramos, errores grandes. iErrores grandes! Cometidos
a veces por uno o por otro. Hicimos siempre, por encima
de todo, una crítica al hecho, pero con el espíritu
de unidad.
Claro que Monje actuó mal, y después, ya le
digo, vino el segundo del PCB, Jorge Kolle, y lo convencí
de que, a pesar de la disciplina partidista, no podía
dejar abandonada a aquella gente. Llamé a Lechín,
conversé con él, lo convencí de que
apoyara al movimiento guerrillero.
Pero ya, cuando apenas el Che llega de su recorrido, después
de esa excursión —que se extendió, porque
él sometía a prueba a los hombres, los entrenaba
a partir de la propia experiencia que habíamos tenido
en las montañas—, entonces se encuentra aquellos
problemas allí, y casi inmediatamente hay una fuerza
enemiga que está entrando y la guerrilla cae en una
emboscada del ejército.
En un momento, sufren una traición. Y ya el ejército
sabe que hay una fuerza guerrillera en la zona. Es cuando,
digamos, prematuramente, se desarrollan los combates, y
lo que no queríamos se produce; queríamos
que, antes del primer combate, estuviera organizado un frente,
y había fuerzas con qué organizarlo.
Sin embargo, los factores políticos vinieron a influir.
En su diario el Che lo explica todo. Se produce lo siguiente:
se divide el grupo. Él trata todo el tiempo de buscar
el contacto con "Joaquín" y el grupo de
"Joaquín", en el que estaba Tania. Invierte
todo ese tiempo y se producen una serie de combates en el
recorrido tratando de reunirse con "Joaquín".
Es cosa curiosa, el Che llevó meses buscándolo,
¡meses! Él creía que era una mentira
cuando escuchó por radio la noticia de la destrucción
de aquel grupo.
Pero, en un momento dado, se convence de que ciertamente
es real el aniquilamiento del grupo de "Joaquín",
que se había producido bastante tiempo atrás.
Él marchaba con Inti Peredo y los demás guerrilleros
hacia una zona donde Inti tenía contactos e influencia;
pero recibe aquellas noticias. Eso lo impacta mucho y creo
que, en ese momento, reacciona con cierta temeridad. Él
va, además, con algunos compañeros que no
están en buenas condiciones, casi no pueden moverse,
eso retrasa, pero va avanzando; ya tiene cuadros bolivianos.
Todavía ese grupo, si llega a aquella zona, prospera;
pero él mismo cuenta en el diario cuando llega a
una tienda, y escribe: "Vamos precedidos por radio
‘Bemba’, todo el mundo nos está esperando";
pero sigue. Llega por el mediodía a una aldea, está
vacía. Aldea vacía es señal de cosas
extrañas, de la posible presencia de una fuerza,
y él a esa hora continúa su marcha, en pleno
día. Va a la vanguardia Inti. En ese momento, una
tropa, una compañía que está observándolo
todo, mata a un miembro boliviano de la guerrilla, a algunos
otros; rechazan la pequeña fuerza guerrillera, y
el Che tenía enfermos y unos pocos compañeros
en condiciones de luchar cuando cae allí en una zona
sumamente difícil, la quebrada de El Yuro, donde
combate y resiste hasta el momento en que una bala lo deja
sin arma.
El Che no era hombre que pudiera caer prisionero; pero una
bala le obstruye su fusil, y, ya muy cerca, lo hieren. Está
herido y sin fusil, así es como lo apresan y llevan
a un pueblito cercano, La Higuera. Al día siguiente,
el 9 de octubre de 1967, al mediodía, lo ejecutan
a sangre fría. El Che sí que no habría
temblado jamás, porque, al contrario, cuando tenía
una situación de peligro era cuando más se
crecía.
¿Usted piensa que él se hubiese inmolado?
Bueno, yo antes de caer prisionero me hubiera inmolado.
Es seguro que él lo habría hecho también;
pero es que él no tiene alternativa, está
combatiendo, que es lo que tiene que hacer. El Che era el
hombre que luchaba hasta la última bala, y que no
tenía ningún temor a la muerte.
¿Cómo se entera usted de la muerte del Che?
Aunque consciente de los peligros que él estaba corriendo
desde hacía meses, y de las condiciones extremadamente
difíciles que enfrentaba, su muerte me pareció
algo increíble, un hecho, no sé, al que uno
no puede acostumbrarse fácilmente. Pasa el tiempo
y, a veces, uno sueña con el compañero que
murió, y lo ve vivo, conversa con él y, de
nuevo, la realidad nos despierta.
Hay personas que, para uno, no murieron; poseen una presencia
tan fuerte, tan poderosa, tan intensa, que no se consigue
concebir su muerte, su desaparición. Principalmente
por su continua presencia en los sentimientos y en los recuerdos.
Nosotros, no solo yo, sino el pueblo cubano, sufrimos de
manera extraordinaria con la noticia de su muerte, aunque
no fue inesperada.
Llegó un cable noticioso informando lo que había
ocurrido en la quebrada de El Yuro el 8 de octubre de 1967.
En la mayoría de los cables lo que se anunciaba era
mentira, pero ese cable narraba algo que había ocurrido
realmente, porque aquella gente no tenía la imaginación
suficiente para inventar una historia ajustada a la única
forma en que una guerrilla podía exterminarse. Para
mí la conclusión fue instantánea: vi
que era una noticia veraz.
El hábito de estar siempre interpretando cables,
en que tú ves mentiras, mentiras y mentiras, sin
ninguna imaginación, y de repente te das cuenta de
que no podían inventar la historia de la única
forma como pudieron liquidar a ese grupo.
Ahora, lo interesante no es leer solo lo que escribe el
Che en su diario, sino lo que escribieron los jefes que
combatieron contra él. Es impresionante la cantidad
de combates y de éxitos que tuvo aquel puñado
de hombres.
Nosotros sufrimos mucho —era lógico que sufriéramos
cuando llega la noticia de su muerte, comprobada. Fue por
eso que, en el dolor de la muerte, por aquellos días
pronuncié un discurso en que pregunto: "¿Cómo
queremos que sean nuestros hijos?", y respondo: "Queremos
que sean como el Che", y eso se convirtió en
una consigna de nuestros pioneros: "Pioneros por el
comunismo: Seremos como el Che".
Después llegó el diario; no se sabe lo que
vale, para conocer todo lo ocurrido, su idea, su imagen,
su entereza, su ejemplo. Un hombre de un pudor, de una dignidad
y de una integridad enormes, es lo que es el Che y lo que
el mundo admira. Un hombre inteligente, un visionario. El
Che no cayó defendiendo otro interés u otra
causa que la causa de los explotados y de los oprimidos
de América Latina. No cayó defendiendo otra
causa que la causa de los pobres y de los humildes de la
Tierra. La causa del Che triunfará, la causa del
Che está triunfando.
Su imagen está en todo el mundo.
El Che es un ejemplo. Una fuerza moral indestructible. Su
causa, sus ideas, en esta hora de lucha contra la globalización
neoliberal, están triunfando. Y luego, en junio de
1997, ¡qué mérito el de los que encontraron
su cadáver y el de otros cinco compañeros!
Hay que agradecer, incluso, a los bolivianos, a las autoridades;
cooperaron, ayudaron.
¿Para encontrar sus restos?
Ese hombre, Jorge González, que hoy es rector de
nuestra Facultad de Ciencias Médicas, ¡qué
mérito!, cómo lo encontraron, eso es milagroso.
¿Cuál es la gran lección que deja el
Che?
¿Qué queda? Yo pienso que lo más grande
son realmente los valores morales, la conciencia. El Che
simboliza los más altos valores humanos, y un ejemplo
extraordinario. Creó una gran aureola y una gran
mística. Yo lo admiraba mucho, y lo apreciaba.
Siempre produce mucho afecto esa admiración. Y le
expliqué la historia de por qué yo me acercaba
mucho a él.
Son muchos los recuerdos que nos dejó, imborrables,
y por eso digo que es uno de los hombres más nobles,
más extraordinarios y más desinteresados que
he conocido, lo cual no tendría importancia si uno
no cree que hombres como él existen por millones,
millones y millones en las masas. Los hombres que se destacan
de manera singular no podrían hacer nada si muchos
millones, iguales que él, no tuvieran el embrión
o no tuvieran la capacidad de adquirir esas cualidades.
Por eso nuestra Revolución se interesó tanto
por luchar contra el analfabetismo y por desarrollar la
educación, para que todos sean como el Che.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Enviado por
Revista Koeyú Latinoamericano
revista@koeyu.com
Tel. (58 212) 481 7740
Cel. (58) 412 7332730
http://koeyu.blogspot.com
Caracas. Venezuela
|
SPD
No. 83 (5/ año 4). La Habana, 13/Febrero-2012
|
“Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa
conforme a los fines de la sociedad socialista”.
Art. 53 de la Constitución
Boletín por un socialismo más participativo
y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de
interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime
conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier
soporte.
Recopilador: Pedro Campos CE perucho1949@yahoo.es
Se agradece todo tipo de participación y colaboración,
artículos, críticas, comentarios, sugerencias
y opiniones sobre forma/contenido
ÍNDICE
De las Propuestas del SPD
Dicen que el trabajo asalariado no es explotación
Por Rogelio M. Díaz Moreno
La Conferencia y las contradicciones de la “actualización”
Sin socialización económica ni democratización
política, por el desarrollo de sus propias contradicciones,
el “socialismo de estado” se transmuta en capitalismo privado
predominante
Por Pedro Campos
Cuba: Esperanza, credibilidad y sentimientos
Por Félix Sautié Mederos
Crónicas cubanas
El soberano no es el Estado, es el pueblo
Comunismo es poder compartido, no poder concentrado
Por Álvaro García Linera, Vicepresidente de
Bolivia.
China: La economía crece, la identidad cultural desaparece
Por Roberto Savio (*)
"Lo que nos preocupa es el legado"
Palabras de Ambrosio Fornet en el acto inaugural de la 21a
Feria Internacional del Libro de Cuba
CONTENIDO
De las Propuestas del SPD
Tomado de las “Propuestas para el avance al socialismo en
Cuba”
Presentadas al pueblo, a los trabajadores y a los revolucionarios
cubanos, a propósito de la convocatoria del VI Congreso
del PCC.
La Habana, 28 de enero de 2011, en el 158 aniversario del
natalicio de José Martí.
5-Priorizar, como tarea económica de la etapa actual,
el desarrollo de las relaciones de producción libremente
asociadas, de tipo cooperativo-autogestionario, las genéricas
–no las únicas- del socialismo, con el objetivo de
aumentar aceleradamente el bienestar general del pueblo.
-Esto sería lo que evitaría el avance del capitalismo
y, al mismo tiempo, permitiría que la economía
florezca aceleradamente, pues la gente trabajaría con
gusto y alegría, sin imposiciones de ningún
tipo y podría satisfacer sus necesidades racionales.
Con ello se avanzaría progresivamente hacia la eliminación
de todo tipo de explotación del hombre por el hombre,
una de las aspiraciones principales de todos los socialistas
de todas las épocas.
-Con el avance paulatino de las relaciones de producción
libremente asociadas de tipo cooperativo-autogestionario,
sus principios colectivistas, democráticos, solidarios,
libertarios y humanistas inherentes a sus formas de propiedad,
gestión y distribución, se irían traspasando
al funcionamiento de la nueva sociedad, a todas las instituciones
de la superestructura y darían lugar a una nueva conciencia
social.
-Las relaciones de producción libremente asociadas
de tipo cooperativo-autogestionarias se caracterizan por:
1) los propios trabajadores asociados, dueños o usufructuarios
colectivos, de sus medios de producción, auto “explotan”
su fuerza de trabajo; 2) administran democráticamente
su gestión productiva (control de gastos, planificación
y elección de dirección) y 3) controlan y distribuyen
el plustrabajo o excedente, antes plusvalía, una parte
para la reproducción de la entidad, otra para la contribución
a la seguridad social, las actividades presupuestadas y los
planes de desarrollo general y el resto sería repartido
equitativamente para el consumo directo de los trabajadores.
La cooperativa es una forma de propiedad y asociación,
el cooperativismo la forma en que se organizan la gestión
y la distribución en la cooperativa.
-Para que el poder de los trabajadores y del pueblo sea real
y pueda hacerse efectivo el desarrollo y la expansión
de las nuevas relaciones típicamente socialistas de
producción, es necesario que los medios de producción,
los recursos y las finanzas, ahora en manos de la burocracia,
sean controlados escalonada y progresivamente por los distintos
niveles del poder popular, la nación, la región,
la comunidad, los colectivos laborales y las personas. Como
la propiedad lleva por nombre la forma en que se explota,
la propiedad estatal asalariada debe ser sustituida gradualmente
por la propiedad socialista de todo el pueblo, de los colectivos
de trabajadores y colectivos sociales.
-Especialmente importante será el desarrollo de todo
tipo de cooperativas -de producción, de servicios y
consumo- liberadas de todas las actuales restricciones estatales
sobre adquisición de recursos, imposición de
planes de producción y precios, que deberían
ser el resultado de discusiones entre los productores y consumidores.
Nos referimos a verdaderas cooperativas y no a las conocidas
hasta ahora en la agricultura bajo tutela estatal, en las
cuales se controla, indistintamente, desde la dirección,
hasta qué deben sembrar, a qué precio vender
y hasta los ingresos de sus trabajadores. El apoyo efectivo
y preferencial del estado a todo el sistema cooperativo con
facilidades de todo tipo, créditos, bajos impuestos
y otros, es una de las garantías del avance al socialismo.
-Las formas concretas de propiedad socialista, empresas cogestionadas,
autogestionadas o cooperativas, si la empresa tal es propiedad
del nivel estatal correspondiente, con usufructo de los trabajadores;
si es cooperativa de los trabajadores o mixta con empresas
extranjeras, o conjugaciones diversas de ellas, dependerá
de los intereses concretos de los colectivos laborales y sociales
y la significación de la empresa para los intereses
generales de la nación o el municipio.
-Deberá crearse un cuerpo de leyes al respecto: una
nueva ley de la empresa socialista y una nueva ley cooperativa.
Pero cualesquiera que sean las formas de propiedad, la tendencia
debe ser a que la explotación de la misma sea sobre
bases autogestionarias, más allá de la autonomía
que ahora defiende la dirección del partido en sus
lineamientos económicos, la cual no implica control
de los trabajadores sobre la dirección, la gestión
y la repartición de una parte de las utilidades y mantiene
el trabajo asalariado.
-Todas estas formas de propiedad deben verse en desarrollo
y tenderían a integrarse en forma territorial, sectorial
o ramal, en uniones de cooperativas y demás asociaciones,
para formar agrupaciones mayores, más potentes o integrales,
según convenga y sea decidido democráticamente
por sus trabajadores y el nivel estatal correspondiente en
las empresas cogestionadas, hasta convertir el conjunto en
una gran unión de asociaciones autogestionadas, debiendo
quedar estatuido que son indivisibles e invendibles, y su
fusión o unión con otras empresas quedar sujeta
a leyes.
-Las instituciones públicas de salud, educación
superior, cultura, recreación etc., funcionarían
de forma autónoma en interés de los municipios,
la nación y de todo el pueblo, bajo control de sus
trabajadores y de todos los afectados por su gestión.
Se nutrirían tanto de los presupuestos nacionales o
municipales, como de los ingresos que puedan generar por su
propia gestión. La práctica irá precisando
los ajustes. Este carácter autónomo les debe
permitir administrar sus finanzas y, a sus colectivos, elegir
democráticamente a sus directores.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Dicen que el trabajo asalariado no es explotación
Por Rogelio M. Díaz Moreno
A través de una divulgación mediática
moderada, encontré una arista en la Conferencia Nacional
del Partido celebrada hace pocos días, que me pareció
significativo en grado sumo. Aunque no exento de material
para el sarcasmo, las conclusiones que se desprenden de este
detalle deberían constituir un motivo de preocupación
bien seria.
Resulta que en la Comisión de trabajo político
e ideológico, Angel Bueno, un delegado del cual se
diría tiene un nombre providencial, planteó
su preocupación relacionada con la situación
del empleo de trabajadores asalariados por los pequeños
empresarios en auge tras la apertura a las formas privadas
de trabajo.
En la exposición que hace el periódico Granma
de este debate, se manifestó que Caridad Diego, miembro
de la Presidencia de esta Comisión, descartó
que se esté violando el precepto de nuestra constitución
que proscribe la explotación del hombre por el hombre
en el caso de los trabajadores que entregan su fuerza de trabajo,
a cambio de un salario, a otra persona con licencia de trabajador
por cuenta propia. Que este contrate y use la fuerza laboral
de aquel, apuntó, no significa que lo esté explotando,
seguramente porque conserva determinados derechos laborales
y porque el Estado conserva la propiedad sobre los medios
fundamentales de producción, así que esta relación
patrón-empleado no está en confrontación
con la Constitución.
Además, reforzó otro delegado, el empleado también
disfruta de la educación y la salud. Aún así,
al menos parece que Marino Murillo no descarta que “este y
otros asuntos, también impliquen transformaciones en
nuestra Constitución, más adelante”.
Eso lo dijo el Granma, el 30 de enero pasado.
Del lado irónico del asunto, ahora podemos preguntarnos
si en Canadá y otros países capitalistas desarrollados
que ofrecen salud y educación con cargo al presupuesto
público, ahora se pueden contar como comunistas. Y
si no tendrán razón aquellos que, por las medidas
que ha tomado de incrementar el sistema Medicare, acusan al
presidente de Estados Unidos Barack Obama de ser socialista.
Del lado de la coherencia del discurso, hay que preguntarse
por qué, si esto no viola la Constitución cubana,
de todas maneras haya que cambiarla. Del lado teórico,
basta remitir al resumen más sencillo de El Capital,
donde se define que la explotación del hombre por el
hombre es la base de la relación entre un empleado
y un patrón en el sector privado de la economía,
pues el empleador se queda con parte del valor de esa fuerza
de trabajo y solo paga la otra parte y eso, precisamente,
constituye la explotación. Y ningún patrón
puede pagar el 100% de la fuerza de trabajo a su empleado
y no explotarlo, porque si no, sencillamente no obtiene ninguna
ganancia y tiene que cerrar. Esto da pudor tener que explicarlo,
pero no queda otra opción, como consecuencia de la
ignorancia e indiferencia que ha reinado contra la profundización
y el análisis sincero de las teorías económicas,
tanto las socialistas como las capitalistas.
Del lado del empleado, hay que preguntarse qué pasa
verdaderamente con sus derechos; si es una empleada, por ejemplo,
con su licencia de maternidad. Si va a disfrutar de vacaciones
pagadas. Si está protegido contra accidentes laborales.
Qué lo protege de abusos y pretensiones excesivas del
patrón. Cómo, exactamente, es que este empleado
conserva sus derechos.
Y del lado del futuro, da grima pensar a dónde nos
van a conducir estos adalides que encuentran tan natural introducir
esta realidad en nuestro espacio. Y no es que niegue que la
necesidad pueda forzarnos eventualmente a acatar leyes del
desarrollo histórico de las fuerzas productivas, que
Marx mismo explicaba, pero sin cerrar los ojos a cada aspecto
positivo o negativo de cada fenómeno.
Hoy nos quieren convencer de que si un privado emplea proletarios
no los está explotando y a muchas personas, hay que
reconocerlo, les parece bien y natural esta relación.
Mañana el criterio de lo que es pequeño negocio
por cuenta propia aceptable para el país “socialista”
se expandirá más y más, y mira que ya
se ha expandido muchísimo, desde su reinicio allá
por los años 90 del pasado siglo. Al parecer, no existen
obstáculos reales para que, en el camino de las “actualizaciones”
de tantos aspectos que creíamos garantía del
socialismo, continúen sigan desmontando los principios
con los que todavía contamos. Así, ya se asomarán
manufacturas, plantaciones y todo tipo de empresas privadas
en nuestro futuro, de capital extranjero o nacional, donde
se emplearán trabajadores “por cuenta propia”, ajenos
y enajenados de la propiedad sobre esos medios de producción,
despojados inexorablemente de una parte de su fuerza de trabajo
a favor del dueño de la empresa.
Claro, que por tener estos proletarios algún nivel
de acceso a la educación y la salud, no constituirán
una contradicción antagónica con una sociedad
que se seguirá titulando socialista porque, además,
Antillana de Acero, Cubana de Aviación y el Sistema
Electro energético Nacional seguirán –oficialmente–
en manos del Estado, o al menos, de la burocracia que lo administra.
Hasta que los herederos de esa burocracia se aburran y decidan
“actualizar” también los últimos exponentes
de la propiedad que nunca llegó a ser colectiva pues,
total, “nadie sabe en realidad qué es el verdadero
socialismo”.
Y pobre es el papel que se les reserva a intelectuales e ideólogos
que, en lugar de emplear sus talentos para potenciar la conciencia
popular y el análisis democrático y cívico
sobre lo que realmente constituyen aspiraciones para una sociedad
socialista, sigan sirviendo de claque a las fuerzas del liberalismo
que tanto auge disfrutan hoy.
Físico,
poeta y cuerdo
Tribunero 4297 de la COCO
http://bubusopia.blogspot.com/
"Yo dono rosas, oro no doy"
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La Conferencia y las contradicciones de la “actualización”
Sin socialización económica ni democratización
política, por el desarrollo de sus propias contradicciones,
el “socialismo de estado” se transmuta en capitalismo privado
predominante
Por Pedro Campos
La Conferencia: En la recién concluida 1ra Conferencia
del PCC, plagada de funcionarios designados desde arriba,
el 1er Secretario del PCC y Presidente de los Consejos de
Estado y de Ministros, General de Ejército, Raúl
Castro dijo al clausurar el evento.
-No se abandonará la doctrina marxista-leninista.
-Ratificó el concepto de que el Partido Comunista,
único, es la fuerza dirigente superior de la sociedad
y del estado, en correspondencia con el artículo
5to de la Constitución vigente.
-Como somos una “plaza sitiada” por la agresión y
hostilidad permanente del Imperialismo, el pueblo cubano
no tiene derecho a militar en otro partido que no sea el
“único”.
-Pero terminó su discurso de clausura, pidiendo una
vez más, la crítica de frente y esta vez,
un clima de confianza para el intercambio de opiniones,
así como la mayor democracia para el partido y la
sociedad.
-Mientras, quedaba claro que el papel del partido era impulsar
los acuerdos del VI Congreso y dejar los problemas de la
administración económica al gobierno, sus
ministerios y empresas.
El “marxismo-leninismo”: Al respecto, conviene recordar
que el “marxismo leninismo” fue la variante del marxismo
enunciada por Stalin en su recopilación de artículos
“Cuestiones del Leninismo”, que “academizaron” –dogmatizaron
debería decir- los manuales “soviéticos”,
basados en la experiencia de la URSS sobre la construcción
del socialismo y, que la III Internacional Comunista, trató
de generalizar, desentendiéndose de los conceptos
y críticas sobre el socialismo emitidos por Lenin
en los últimos años de su vida, a favor del
cooperativismo y contra el burocratismo acelerado del estado,
cuando ya enfermo y aislado no tenía fuerzas para
defender y hacer llegar sus posiciones al partido.
El “marxismo leninismo” y su “socialismo” sustentan la esencia
de su teoría política en la “dictadura del
proletariado”, un sistema de gobierno que encabeza el partido
comunista –representante de la clase obrera-, el cual dirige
a toda la sociedad; la esencia de su teoría económica,
en la propiedad estatal sobre los medios de producción
explotados en forma asalariada, la planificación
centralizada y el control absoluto del estado sobre el mercado
interno y externo y la esencia de su teoría social,
en la igualdad de todos los trabajadores convertidos en
una sola clase social: la obrera, la clase vanguardia y
constructora de la nueva sociedad.
De acuerdo con tales principios, el partido funcionaría
sobre la base del llamado “centralismo-democrático”,
que en virtud de la subordinación de los órganos
inferiores a los superiores, pierde todo balance y convierte
la organización en una estructura vertical de mando
de político-militar.
Las contradicciones: Veamos como la “actualización”
del modelo económico, concebida a partir de criterios
pragmáticos y mecanismos propios de la economía
capitalista en busca de eficiencia económica, está
generando contradicciones con muchos de los preceptos políticos
que se tratan de defender y mantener como principios.
-El partido es reconocido como rector de la sociedad, pero
se deja fuera de la administración directa de la
economía, con un papel como de policía, para
concentrarla en el estado, sus ministerios y dirigentes
empresariales.
-Las principales medidas de la actualización fueron
aprobadas, convertidas en decretos y empezadas a ejecutar
por el gobierno, antes de haber sido aprobadas por el Congreso
del PCC y la Asamblea Nacional del Poder Popular.
-La propiedad estatal está cediendo paso –aceleradamente-
a la propiedad privada, que en forma de usufructo se está
apoderando de buena parte de las tierras de cultivo para
ser explotadas en forma capitalista clásica con trabajadores
asalariados, forma laboral que se extiende ampliamente al
transporte, el comercio minorista, los servicios gastronómicos,
los moteles privados y otros. Aunque Caridad Diego, una
de las máximas figuras del aparato ideológico
del PCC y otros, se esfuercen por demostrar que el trabajo
asalariado que propugnan no es explotación.
-La planificación centralizada se mantiene de nombre,
pero de hecho toda la economía en divisas está
orientada al mercado para vender todo lo que se pueda producir,
los planes de producción agrícola nunca pueden
cumplirse, pero los productores, vendedores privados y los
burócratas corruptos se llenan los bolsillos por
la ley de oferta y demanda.
-El estado está dejando amplio espacio a las mercaderías
que importan los privados, sobre todo ropa y zapatos, equipos
electrodomésticos y otros y el mercado interno al
por menor está pasando en buena parte a los privados.
-El igualitarismo de clase que se pretendía por el
marxismo-leninismo, está siendo destrozado por las
diferencias sociales que está introduciendo la “actualización”
del modelo económico, que no solo está generado
una clase buro-burguesa, sino también una clase capitalista,
donde lo mismo encontramos milenarios que millonarios y
no de devaluados pesos cubanos.
-Quedó evidente en las intervenciones de varios delegados,
que se estaban tomando medidas que violaban la Constitución
vigente, por lo que, -se dijo-, había que hacerle
cambios en próximas sesiones de la Asamblea Nacional,
quizás sin percatarse de que algunos de los cambios
afectan la esencia socialista de la Constitución,
como el relativo a la explotación asalariada por
privados, lo que, en todo caso, demandarían un referendo
nacional.
- El Presidente-1er Secretario precisa que seguiremos con
el partido único, cuando todo el mundo sabe que el
pluripartidismo es una consecuencia de la división
de la sociedad en clases, a donde nos está llevando
la “actualización”. Que en Cuba existen diversos
partidos a los que no se les quiera reconocer “legalmente”,
no niega su existencia. Y, si como dijo el Presidente, -el
pluripartidismo es abrir las puertas al imperialismo porque
somos una plaza sitiada-, los que deseen militar en otro
partido, tendrían que acabar primero con el imperialismo.
Aquí una aclaración necesaria: Para los partidarios
del Socialismo Participativo y Democrático el poder
debe estar en manos del pueblo y de los trabajadores libres
asociados, organizados para producir y convivir y no en
las de un partido de membrete alguno, pues a través
de la historia, se ha demostrado que todos, al llegar al
poder, han pretendido imponer a los pueblos sus maneras
de concebir la sociedad, la política y la economía,
según sus intereses. Por eso preferimos un sistema
electoral apartidista, aunque existan asociaciones políticas
que divulguen sus intereses, de acuerdo con la plena libertad
que gusta al ser humano.
-Los claros llamados del Presidente a la mayor democracia
en el partido y en la sociedad, a discrepar de los jefes
y a decir las verdades de frente y a crear un mejor clima
para el intercambio de opiniones, si bien pudieran estar
reflejando una actitud pragmática, ecléctica,
o si se quiere dialéctica, ante las realidades que
enfrenta el partido-gobierno, también entran en abierta
contradicción con preceptos establecidos, con viejas
prácticas impositivas de tipo veticalista y con normas
burocráticas como la subordinación de los
órganos inferiores a los superiores, que abusivamente
han servido para despedir o cambiar de puestos a protestones,
rebeldes, perestroikos, disidentes, y otros, que se habían
creído la segunda parte del binomio “CENTRALISMO-democrático”.
-En contraste con el discurso del Presidente, el centralismo
siguió ganándole terreno a la democracia.
Así, el Comité Central decidirá la
renovación del 20 %... del Comité Central
y los cambios que considere en los estatutos, tareas que
corresponderían al Congreso. La “política
de cuadros” obvia por completo que los líderes a
los distintos niveles, salgan de las respectivas bases y
sean elegidos democráticamente por ellas: la dirección
del partido los selecciona, los prepara, los rota y los
pone donde considere.
Ni critico, ni celebro, hago observaciones de cómo
una práctica económica lleva a contradicciones
y obliga a modificaciones en el discurso y en la práctica
política. Y viceversa. ¡Qué bueno que
haya contradicciones! De su desarrollo salen la luz, nuevas
decisiones, nuevos modos de enfrentar la vida. No hay que
temerlas, ni tratar evitarlas ni coartarlas.
Hasta hoy, la “actualización” no ha encendido los
dos motores principales de una economía socialista:
la autogestión de las empresas por los trabajadores
mismos y el cooperativismo extendido a todos los sectores.
El tercer motor, el del trabajo por cuenta propia arrancó
sin extenderse a todos los oficios, profesiones y saberes;
pero con la marcha atrás puesta, al aprobarse la
explotación del trabajo asalariado por privados,
que tipifica al capitalismo, con perdón de los ideólogos
del partido.
Lo hemos venido advirtiendo: el “socialismo de estado” –en
verdad una forma de capitalismo de estado-, se transmuta
en predominio del capitalismo privado, por ley histórica
natural del desarrollo de sus propias contradicciones, si
no enciende esos motores de la socialización económica
y si no desarrolla un proceso integral de democratización
política, que posibilite la más amplia participación
en el debate y el diálogo horizontal, de todas las
tendencias políticas y económicas existentes
en la sociedad cubana, que permita divulgar y esclarecer
todas las posiciones, más allá de estereotipos
e imaginarios maniqueos y llegar a un consenso entre todos
sobre la sociedad que deseamos.
La “actualización” y el Socialismo Participativo
y Democrático. Ya en un artículo anterior
expliqué que el programa de la “actualización”
no es el programa del Socialismo Participativo y Democrático,
pero eso no significa que no nos demos cuenta de que se
abandonó la fase inmovilista y que se estén
realizando acciones que están resquebrajando las
bases teóricas de los llamados principios “marxistas-leninistas”
al tratar de acomodarlos pragmáticamente a las modificaciones
que está introduciendo la “actualización”.
Es más, sin triunfalismo ninguno y conscientes de
que nuestro programa, ni siquiera el mínimo ha sido
satisfecho, bien podemos considerar que nuestras acciones
contribuyeron a que se hiciera una consulta amplia, aunque
no fuera horizontal ni plenamente democrática como
era nuestro propósito, a que se hiciera una crítica
del sistema super centralizado y a que se implementaran
-aunque fuera limitadamente- algunas de nuestras sugerencias
como la repartición de tierras ociosas, el cuentapropismo
aunque no con la amplitud que deseamos y que el Congreso
aprobara la extensión del cooperativismo a los demás
sectores de la economía, todavía por implementar.
Sabemos que se está trabajando en una nueva ley de
cooperativas y que a los sindicatos oficiales se le ha orientado
que los trabajadores discutan en sus asambleas los planes
de producción, los costos y los salarios, lo cual
es insuficiente, pero evidencia que alguna influencia está
haciendo la insistencia de los partidarios diversos -no
solo los que nos nucleamos en torno al boletín SPD-
de un socialismo más participativo y democrático
en a ampliar la participación de los trabajadores
en la propiedad, la dirección, la gestión
y las utilidades de las empresas estatales.
Porque se llegue a concretar el llamado que acaba de hacer
el Presidente sobre la “mayor democracia” para el partido
y la sociedad, y porque se respete la diversidad en todo
sentido, se establezca un diálogo nacional y se cree
ese clima de confianza del que ahora habla el Presidente,
venimos luchando hace tiempo. ¡Qué bueno que
Raúl haga ese llamado!
Algunos nos pretenderán ingenuos porque “confiáramos”
en que eso será posible en las condiciones de “dictadura
del proletariado”. Sabrá Raúl sus intenciones
detrás de ese discurso. No nos toca a nosotros cuestionarnos
la honradez del planteamiento, ni juzgarlo, sino tener en
cuenta, cuánto y cómo de lo que hace y dice
el partido-gobierno, puede servir a las ideas socialistas.
Lo que corresponde a una nueva izquierda democrática,
surgida del seno de la revolución, que no quiere
la debacle; ni tampoco la restauración del viejo
régimen de oprobio en nuestro país, es reiterar,
con toda la claridad, cómo creemos nosotros que se
puede lograr esa democracia mayor, según lo expusimos
en nuestras Propuestas para el avance del socialismo en
Cuba, presentadas al pueblo y al VI Congreso del PCC, divulgarlo
y defenderlo en todos los espacios posibles.
Reiteramos las esencias de nuestra propuesta: avanzar del
“socialismo de estado” -que ahora se pretende “actualizar”
priorizando la participación del capital privado
nacional y extranjero-, a un socialismo más participativo
y democrático, camino al predominio de las relaciones
de producción de tipo cooperativo-autogestionarias,
genéricas del nuevo modo de producción. Donde
sean los trabajadores y el pueblo los que decidan directamente
sus destinos a través de la elección democrática
de todos los cargos públicos y la aprobación
por referendo de los presupuestos participativos de los
Consejos, Municipios, y la nación y sean los colectivos
laborales y sociales, los que administren colectivamente
las empresas del estado o propias, las gestionen democráticamente
y repartan equitativamente un tercio de las utilidades entre
los trabajadores, como se planteó en la Historia
me absolverá.
En eso seguiremos insistiendo y haremos todo lo posible
porque llegue a todos los contornos sociales, en las circunstancias
que sean, con las posibilidades que podamos.
El socialismo se alcanzará, no por la acción
de grupos revolucionarios ilustrados, sino porque sus ideas
sean asumidas masivamente. Para eso trabajamos. Solo entonces
las ideas se convierten en fuerzas materiales invencibles.
A eso temen, los que impiden su divulgación.
El “clima de confianza… para el más amplio y sincero
intercambio de opiniones”; “decir la verdad de frente”,
y la “mayor democracia para el partido y la sociedad”, de
los que habla el Presidente, deberán servir para
que se respete la divulgación amplia y horizontal
de las posiciones de la amplia nueva izquierda democrática
cubana.
Socialismo por la vida.
La Habana, 11 de febrero de 2012
Vea mi página en kaosenlared.net. En el viejo formato:
http://www.kaosenlared.net/colaboradores/pedrocampos
En el nuevo formato:
www.kaosenlared.net/colaboradores/.../88-pedrocampos.html
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Cuba: Esperanza, credibilidad y sentimientos
Por Félix Sautié Mederos
Crónicas cubanas
Los procesos de credibilidad, esperanzas y sentimientos
a favor o en contra constituyen manifestaciones íntimas
de los seres humanos propias de su conciencia, que condicionan
muchas veces de manera imperceptible o inconsciente, las
acciones y las formas de ser de las personas. Comprender
la importancia de avivar y/o recuperar positivamente estos
fenómenos, así como auscultarlos con objetividad
debería ser una tarea de primer orden para la política
y la economía; que de no procurarla en nuestras actuales
circunstancias, sería hundirse en el precipicio que
se está bordeando.
Cuando se confunden
los planos de la realidad con lo que se desea que sean o
con lo que se pretende imponer como expresión única
por encima de lo que verdaderamente son, se debilitan las
esperanzas, se pierden las credibilidades y los sentimientos
de aprecio disminuyen y se transforman en desengaños,
indiferencias o vacíos. Estas pérdidas, disminuciones
y vaciamientos se están manifestando entre los cubanos
hoy; y, para superarlos o contrarrestarlos, no serán
realmente efectivos el autoritarismo, el uso de la fuerza,
las promesas sin plazos fijos y comprobables, ni las prédicas
de consignas acuñadas. Con tales prácticas,
esos efectos en las formas de pensar y de actuar, sólo
se podrán contener por un tiempo, pero nunca solucionarlos
positivamente.
En cambio, para
avivarlos o recuperarlos, se necesitaría un reconocimiento
cabal de lo erróneo de las imposiciones así
como una efectiva depuración de responsabilidades,
ya sea en los campos de la política, la economía
o la sociedad en general. Además, para validar este
reconocimiento objetivo de lo que piensan y sienten las
personas, se requerirá como condición imprescindible,
hechos concretos a favor de sus anhelos, sentimientos e
intereses.
En distintas
oportunidades, he apostado en mis escritos a favor de los
cambios y las reformas aún en medio de mis esperanzas
defraudadas. No me oculto para plantearlo como tampoco me
oculto para expresar críticamente, de frente, sin
subterfugios ni seudónimos lo que pienso sobre las
realidades que estamos viviendo en Cuba, porque creo en
la eficacia del diálogo civilizado, del respeto al
pensamiento diferente y a la diversidad biosocial de la
cual formamos parte. En este orden de cosas, considerarse
únicos, indiscutibles e incuestionables, nunca serán
concepciones viables, capaces de avivar la esperanza, la
credibilidad y los sentimientos de aprecio debilitados o
perdidos por causa de los errores, del desgaste, del secretismo,
del burocratismo y de los procesos de corrupción
que tan extendidos se encuentran. En este orden de pensamiento,
concuerdo con lo expresado por el Presidente Raúl
Castro en “…que lo único que puede conducir a la
derrota de la Revolución y del Socialismo en Cuba,
sería nuestra incapacidad para erradicar los errores
cometidos en más de 50 años transcurridos
desde el primero de enero de 1959 y los nuevos en que pudiéramos
incurrir en el futuro”. Estas son realidades que en la política
de presente y de futuro no se deberían ignorar.
A tales efectos, los cambios y reformas y acuerdos que se
han adoptado en la recién culminada Primera Conferencia
Nacional del PCC por mínimos e indirectos que pudieran
considerarse, así como sus insuficiencias, necesariamente
afectarán de una forma u otra (positiva o negativamente),
las sinergias del movimiento social. Reconocerlo en mi criterio
es ser objetivos con las realidades que se viven en la Cuba
de hoy. Considero que aunque resultó ser una última
oportunidad, defraudó algunas de las esperanzas que
muchos nos planteamos. En estas circunstancias, apostar
por los derrumbes totales también podría ser
el caos y la desolación que no beneficiarían
a nadie.
Por otra parte,
las prácticas de criminalización de las opiniones
y del pensamiento diferente tan al uso, así como
la exclusión de quienes se atrevan a expresarlo o
ejercer la crítica necesaria, imposibilitarán
el planteamiento del Presidente Raúl Castro durante
su discurso de clausura de la Conferencia del Partido a
favor de “fomentar un clima de máxima confianza y
la creación a todos niveles para el más amplio
y sincero intercambio y opiniones… favoreciendo que las
discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto, incluyendo
los medios de comunicación masiva… Al propio tiempo
la conformación de una sociedad más democrática
contribuirá también a superar las actitudes
simuladoras y oportunistas surgidas al amparo de la falsa
unanimidad y el formalismo en el tratamiento de diferentes
situaciones de la vida nacional”
Por demás,
también me parece muy importante hacer efectivo lo
expresado por el Presidente Raúl Castro en su discurso
de clausura de la Conferencia del PCC, de: “…acostumbrarnos
todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos
a los ojos, discrepar y discutir… cuando consideramos que
nos asiste la razón…”. Eso es lo que hago o intento
plantear en mis crónicas y escritos, porque como
dijera José Martí “No existe gobierno invulnerable:
la prensa debe ser el examen y la censura, nunca el odio
ni la ira que no dejan espacio a la libre emisión
de las ideas… (*)…La prensa no es aprobación bondadosa
ni ira insultante: es proposición, estudio, examen
y consejo… (**)”.
Para “no abandonar, ni por un instante el legado martiano”,
considero imprescindible aplicarlo en su integralidad ética,
moral, política y práctica. Estoy de acuerdo
con lo expresado recientemente por el intelectual cubano
Aurelio Alonso, a quien parafraseo, en el sentido que el
Partido debe trasladar su poder de la esfera política
a la ética, porque sólo el pueblo puede estar
por encima del Estado. Añado por mi parte que el
Partido tiene 800 mil militantes y la población 11
millones, en números redondos. Así lo pienso
y así lo afirmo con el propósito de coadyuvar
a la esperanza, la credibilidad y el aprecio; lo contrario
sería continuar con más de lo mismo.
(*) Revista Universal
de México, 29 de mayo de 1875. (**) Revista Universal
8 de julio de 1875.
E-Mail: fsautie@yahoo.com
Unicornio , lunes 6 de febrero del 2012.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=146079
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El soberano no es el Estado, es el pueblo
Comunismo es poder compartido, no poder concentrado
Por Álvaro García Linera, Vicepresidente de
Bolivia.
Palabras finales en la conferencia de prensa, en Maracaibo,
28 de noviembre de 2011
Gobernar obedeciendo es afirmar cada día que el soberano
no es el Estado, que el soberano es el pueblo, que no se
manifiesta cada cinco años con el voto, sino que
se manifiesta, habla, propone, cada día necesidades,
expectativas y requerimientos colectivos.
Lo que se le pide al gobernante es sintetizar y unir, porque
pueden haber voces discordantes dentro del pueblo. ¿E
l pueblo es una cosa homogénea?, no señores,
hay clases sociales, hay identidades, hay regiones. El pueblo
es muy diverso. El trabajo del gobernante no es sustituir
al pueblo. El trabajo del gobernante no es sustituir al
pueblo, es armonizar las voces del pueblo, sintetizar en
un sólo sentido sus inquietudes. Pero eso no significa
que el gobernante sustituya al pueblo.
Gobernar obedeciendo es eso: el soberano es el pueblo y
el gobernante es simplemente un unificador de ideas, un
articulador de necesidades, y nada más. Ese es el
principio comunitario, pero también socialista y
comunista en el sentido fuerte del término de común-unidad,
esa palabra me gusta, no es muy reconocida pero a los viejos
marxistas como Marta y yo nos encanta esa palabra comunismo,
que se ha atribuido al diablo.
No. Comunismo es comunidad, esta es una comunidad, comunismo
viene de comunidad, de riqueza común, de decisiones
comunes, de vida compartida, de bienestar compartido, eso
es comunismo, de poder compartido, gobernar-obedeciendo:
poder compartido, no poder concentrado. Es una frase hermosísima
que atraviesa como flecha la sociedad contemporánea,
apunta al socialismo, pero tiene más horizonte común,
vida común, riqueza común, felicidad común,
democracia compartida, decisiones compartidas, tristezas
compartidas, alegrías compartidas, comunismo, eso
es.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
China: La economía crece, la identidad cultural desaparece
Por Roberto Savio (*)
XIAN, Nov (IPS) Xie Jing tiene 15 años, y pertenece
a la generación que en el 2020, según las
previsiones, verá a la China convertida en la mayor
potencia económica mundial. Pero Xie no tiene ningún
interés político o cultural. Su generación
es muy diferente de las precedentes. Ella vive en un mundo
propio, totalmente globalizado, donde el estilo de vida
norteamericano es el principal punto de referencia. Se viste
como una adolescente norteamericana, escucha las mismas
músicas, tiene los mismos ídolos y la misma
relación con Internet y el mundo virtual.
El diario gubernamental China Daily ha publicado dos noticias
de impacto, El 28 de octubre, informó que está
de gran moda entre los jóvenes el matrimonio electrónico.
Un juego llamado cybermarriage ha registrado un millón
de participantes en el primer mes. Se calcula que los espacios
para matrimonios electrónicos tienen 30 millones
de inscritos y que el 70% de los "casados" son
menores de 18 años.
Este matrimonio no tiene ningún valor. Es solo un
juego. Pero declara al diario Qian Yu, de 15 años:
"me siento muy aislado, aun cuando estoy entre mis
compañeros de estudio no puedo decirles lo que pienso.
En los juegos online hablamos más que en la escuela,
allí están mis amigos más cercanos."
Comenta Huang Zhao, educador en Guanzhou que provee ayuda
online a los adolescentes:" La generación de
hijos únicos demuestra menos capacidad de comunicación
personal, y la vida virtual parece satisfacer su soledad
interior. No les interesan los sentimientos de sus compañeros,
todo lo que hacen es en función de sus propias emociones".
La otra noticia, del 8 de noviembre, revela el descubrimiento
de una banda de prostitutas de 20 adolescentes (dos de ellas
de 14 años), organizada por dos estudiantes entre
sus compañeras. Lo que impresionó a la policía
es que no creían haber hecho algo ilegal. Una de
las organizadoras declaró: " No quería
causar problemas a mis compañeras. A todas nos gusta
hacerlo, porque nuestros padres no nos dan bastante dinero
para nuestros gustos".
Hasta 1949, con la victoria de Mao, la mujer en China estuvo
supeditada al hombre, desde la primera dinastía Qin,
en el 221 aC. Confucio inculcó la norma de que en
una sociedad armoniosa se respeta al superior: al anciano
sobre el joven, a la autoridad sobre el ciudadano, al hombre
sobre la mujer.
La generación de la revolución maoísta,
que yo conocí' en la conferencia mundial de estudiantes
en 1957, era de una austeridad impresionante. Y la generación
siguiente, en 1966, fue protagonista de la revolución
cultural. En ella, los estudiantes fueron los más
fanáticos destructores de los viejos monumentos y
de todo lo relacionado con la cultura del pasado. Solo con
la política de las reformas, tras la muerte de Mao
en 1976, se consagra la celebración del mercado y
de la riqueza. Y en 1979, para controlar la explosión
demográfica se establece que cada matrimonio puede
tener solo un hijo.
Hay consenso de que las diferencias entre las generaciones
de los años 80 y 90 eran mínimas, y que con
el advenimiento de la sociedad consumista las distancias
se dilatan entre la de los 90 y la de la primera década
del siglo y que la diferenciación prosigue velozmente.
Después de la revolución cultural, el pasado
y la historia no han recuperado el prestigio perdido. Es
rarísimo ver menores de 30 años en un concierto
de música clásica china.
Durante cinco semanas a lo largo de China, no escuché
una sola vez música china, solo occidental, básicamente
norteamericana. Pregunté a los jóvenes que
encontré si creen en los principios filosóficos
de la cultura médica y espiritual: el Chi, la energía
interna; el Yin e Yuan, las dos polos que coexisten en el
hombre. Para todos ellos, es solamente una antigua superstición.
El gobierno y el Partido (que es lo mismo), acaban de establecer
que la cultura es prioritaria. Pero la generación
de los gobernantes no entiende a la actual y en vez de actualizar
los valores clásicos, imparte en las escuelas la
memorización de las máximas de Confucio.
Es inevitable preguntarle a los dirigentes si advierten
que por este camino la China no plasmará una identidad
propia. Todos se dan cuenta, pero no saben bien qué
hacer.
China llegará a ser la mayor potencia mundial, pero
de hecho se integrará en el mundo occidental en una
medida inesperada.
Cabe aclarar que este es un fenómeno prevalentemente
urbano. La brecha entre las ciudades (donde vive el 50,32%
de la población) y las áreas rurales sigue
creciendo de manera exponencial. Cada año China saca
de la pobreza unos 15 millones de personas, y así
se legitima el dominio del Partido Comunista. Pero los emigrantes
rurales que aún no tienen permiso de residencia en
las ciudades ascendían a 242 millones el año
pasado. La mayoría ha dejado a sus hijos con los
abuelos, ya que sin permiso de residencia los niños
no pueden frecuentar las escuelas urbanas. Se calculan los
niños "dejados atrás" en 50 millones,
carentes de educación y alimentación en relación
a los niños urbanos, con gran desventaja física
y mental. Para ellos, no hay juegos de Internet ni acceso
al consumo. Pero la identidad cultural de este sector subdesarrollado
no es asimilable a la globalización occidental. Está
moldeado por la pobreza y las antiguas generaciones y por
lo tanto no es una respuesta valedera.
*IPS
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
"Lo que nos preocupa es el legado"
Palabras de Ambrosio Fornet en el acto inaugural de la 21a
Feria Internacional del Libro de Cuba
Permítanme comenzar con una anécdota, pero
no sin antes agradecer a la generosidad de tantos amigos
—empezando por los organizadores de la Feria— el privilegio
de estar aquí, compartiendo con mi admirada Zoila
Lapique y con ustedes la alegría del momento.
Cuando publiqué mi primer libro, hace más
de 50 años, les envié sendos ejemplares a
dos profesores de quienes conservaba un grato recuerdo,
y el comentario de uno de ellos, al acusar recibo, me sorprendió:
“Enhorabuena —decía—. Ya ha hecho usted su contribución
a la sociedad”. Para mí no fue fácil descifrar
aquellas misteriosas palabras. Hasta entonces yo había
utilizado la escritura como una coraza, y la idea de que
un libro mío pudiera “contribuir” en alguna medida
a mejorar o cambiar algo —salvo la opinión que tenían
sobre mí las personas que lo recibirían como
obsequio— me resultaba completamente extraña. Pero
cuando los grupitos de lectores potenciales empezaron a
crecer hasta el punto de que parecían abarcar un
pueblo entero, me percaté de que la literatura podía
tener una función social y que, con ella, el oficio
de escritor adquiría una nueva dignidad.
Esta fiesta del libro y la lectura, que ya cumple 21 años,
lo demuestra con creces. Y se honra con la presencia de
sus invitados especiales, autores y editores de nuestro
espacio geográfico y cultural más inmediato,
las Antillas de Hostos, Betances y los Henríquez
Ureña —para no hablar de Máximo Gómez,
uno de mis autores favoritos—; el Caribe de Cyril James,
de Price-Mars y Alexis, de Cesaire y Glissant, de Eric Williams
y Juan Bosch, de tantos otros narradores, poetas y ensayistas…
Es un placer darles la bienvenida a esta Isla rodeada de
libros por todas partes, la tierra de Martí, de Guillén,
de Carpentier y de la bendita idea de la cultura como “ajiaco”.
Nuevamente hemos entrado en una época de cambios.
Que estos cambios se produzcan dentro de una continuidad,
no significa que no tengamos que preocuparnos. Lo que nos
preocupa es el legado. ¿Es cierto que en la sociedad
que estamos legando a las nuevas generaciones predominan
los factores positivos sobre los negativos? A quienes creemos
que sí, la tarea que afrontamos —larga para muchos
de ustedes, breve para nosotros, los que estamos llegando
al final del camino— nos parece muy clara: hallar el modo
de afianzar y renovar las conquistas, de barrer pacientemente
el polvo acumulado. Para eso contamos, en modesta medida,
con la educación, la instrucción y la cultura.
No puede trazarse un signo de igualdad entre ellas, pero
todas tienen una cosa en común: son expresiones del
talento, la perseverancia y la conducta individual y social
que favorecen las relaciones humanas. De manera que no nos
basta con saber que se publican libros, se inauguran exposiciones,
se estrenan obras de teatro y de ballet, se divulgan las
expresiones más auténticas de nuestro folclor
urbano y rural; necesitamos saber, además, cuánto
han retrocedido el machismo y la homofobia, cómo
vamos a enfrentar el desconcierto, las indisciplinas sociales,
los prejuicios raciales, la corrupción administrativa,
el viscoso lastre que nos dejó la crisis de los años
90. Si nosotros —escritores, artistas, trabajadores del
medio— ponemos tanto empeño en la proyección
social de nuestras actividades es porque creemos que cumplen
también una función cívica, que quienes
leen un buen libro, escuchan buena música o asisten
al estreno de una obra teatral son menos proclives a violar
ciertas normas de conducta o abusar de la paciencia de los
demás. En otras palabras, creemos que existe una
relación entre el comportamiento individual y el
social, entre las necesidades espirituales y las normas
de convivencia. Pero como no sabemos qué alcance
tiene ese vínculo, asumimos como tarea irrenunciable
la de seguir creando las bases que favorezcan el predominio
de lo mejor sobre lo peor, de modo que la nuestra llegue
a ser una sociedad donde, para decirlo con la fórmula
clásica, el libre desarrollo de cada uno sea la condición
para el libre desarrollo de todos, donde podamos seguir
forjando en común esa nación para el bien
de todos que es nuestra aspiración más legítima.
Y aquí topamos con la ineludible realidad de que
las condiciones que favorecen el desarrollo cultural tienen
también un fundamento económico. Ya sabemos,
por experiencia propia, que el irrestricto apoyo estatal
a la instrucción y la cultura ha producido —desde
los ya lejanos tiempos de la Campaña de Alfabetización
y la creación de la Imprenta Nacional— una expansión
cultural sin precedentes en nuestra historia, pero ¿hasta
dónde es posible mantener ese apoyo en tiempos de
crisis y cambios? A nosotros nos toca encontrar la respuesta
sin abjurar de nuestro sentido de la justicia y sin olvidar
que aun a la pregunta más difícil se le puede
dar una respuesta fácil —dictada por la ignorancia
o la rutina—, así que no conviene descartar sin más
la posibilidad de que, con el paso del tiempo, a alguien
se le ocurra la idea de aplicar, en nuestro medio, el principio
de la rentabilidad económica que debe regir en otros
campos. Eso conduciría a una pregunta retórica
—el simple hecho de hacérsela demostraría
que se conoce de antemano la respuesta—: ¿Para qué
“sirve” la cultura literaria y artística? O más
concretamente, ¿qué “utilidad” —es decir,
qué grado de “rentabilidad— puede esperarse de un
concierto de la Sinfónica, de un libro de ensayos,
de un museo de artes visuales? Nos preocupa, en fin, que
los reajustes socioeconómicos, los guiños
del mercado y el curso inexorable del tiempo puedan disolver
o reducir al mínimo el proceso de afirmación
de la identidad —o, si lo prefieren, de descolonización
cultural— que caracterizó en el pasado nuestras búsquedas.
Y nos preocupa que la crisis de valores generada por el
fracaso del socialismo europeo pueda desembocar, en el caso
de nuestros escritores —los críticos y ensayistas,
sobre todo—, en la filosofía del vale todo o del
sálvese quien pueda, antítesis de la noción
misma de cultura y, en particular, de la cultura que hemos
tratado de consolidar en el curso de estos años.
Afortunadamente, nos apoyamos en una tradición creativa
—incluyendo la formada por la investigación y la
crítica— que ha demostrado ser infatigable en su
búsqueda de la autenticidad.
Y ya que hablamos de tradición, permítanme
terminar recordando que este año se cumple el bicentenario
del nacimiento de Antonio Bachiller y Morales, fundador
de la bibliografía cubana. Dedico estas palabras
a su memoria y a todos los que, dentro y fuera de Cuba,
han ido delineando ese retrato de familia todavía
inconcluso, la imagen real o posible del cubano tal como
se insinúa o se refleja en las páginas de
los libros.
|
CON GRINGOS Y ADULANTES, PARECIDAS SERIAS, PERO
DAN RISA.
|
Eligio Damas
No estoy triste. Ni siquiera preocupado por la vida del presidente.
Lo que ha hecho hasta ahora, me convence que terminarà
su obra. No serà un càncer lo que acabe con
Chàvez; ya es demasiado grande y el màs maligno
o catastròfico de esos males, no es suficiente ante
tanta grandeza. Valentìa, voluntad, capacidad y osadìa
en èl sobran para intentar llegar hasta dònde
nadie lo ha hecho.
Siento ganas de reir.Por ellas he percibido con facilidad
lo chistoso que abunda en los asuntos que voy a comentar,
relacionados con Estados Unidos, el Pentàgono, todos
los adulantes e incapaces de proponerse nada noble y grande.
La primera de estas situaciones que parecieran serias, pero
son chistosas y hasta ridìculas en sì mismas
y por el deseo irrefrenable de adular, tiene que ver con la
señora Ileana Ros-Lehtinen, identificada por la prensa
como “Jefa de las Relaciones Internacionales de la Càmara
de Representantes de EEUU”. Se dice que es cubana, aunque
uno pase trabajo pronunciando y recordando ese apellido y
se percate de la funciòn que desempeña. Circunstancia
esta ùltima que ya es una cosa chistosa.
La mencionada funcionaria gringa, en una contundente demostraciòn
de sus condiciones de “cubana y latinoamericana”, se ha dirigido
al presidente Obama, para que opte por “boicotear Cumbre de
las Amèricas, en caso que Cuba sea invitada”.
Como se sabe, està previsto que ese evento se efectùe
en abril pròximo en Colombia y que Rafael Correa, propuso
que en caso Cuba no asista al mismo en contra de su voluntad,
los paìses del Alba, por lo menos, no deberìan
asistir, por un simple gesto de solidaridad con uno de sus
miembros, que lo es tambièn del CELAC.
El “Secretario de Asuntos Jurìdicos de la OEA”, Jean
Michael Arrighi, no pudo màs que admitir que sòlo
Colombia, paìs anfitriòn, tiene facultad para
tomar una decisiòn; invita o no a Cuba. Pero no dijo,
aunque bien lo sabe, que los dos paìses, el sureño-caribeño
y el isleño caribeño, son miembros del CELAC.
Que aquel, es soberano y no tiene interès, en lo inmediato
en incomodar sus relaciones con sus vecinos, aliados por razones
històricas y culturales. Colombia no tiene interès,
como los “cubanos” de Miami, en distanciarse de Cuba y su
cada vez màs grande cantidad de amigos en nuestra Amèrica.
¿Còmo podrìa Obama boicotear el evento?
¿No asistiendo? ¿Le conviene? ¿No converitirìa
aquello en un adelanto de la reuniòn del CELAC? ¿No
se aislarìa? Decimos esto ùltimo porque uno
supone que lo primero que harìa Obama es “pedir” a
Canada que deje de asistir.
¿Tienen EEUU, sus negociantes, suficiente capacidad
de convocatoria para imponerle a un buen nùmero de
paìses del àrea, miembros del CELAC, faltar
al evento?
¿Còmo serìa una Cumbre de las Amèricas,
que no està en el interès de la mayorìa
de los paises del àrea, menos de sus pueblos, sin la
presencia de los paìses del Alba?
Porque un boicot de parte de Estados Unidos, si Colombia ejerce
como uno espera su soberanìa, polìtica de unidad
continental, e invita a Cuba, serìa responsable ante
el mundo y, sobre todo el universo nuestro, el gobierno de
Obama. Pareciera un asunto de mamadera de gallo.
Si se da la situaciòn contraria, que Colombia opte
por no invitar a Cuba sin razòn alguna, cuando entre
ambos paìses por años han prevalecido buenas
relaciones y el isleño tambièn es miembro del
CELAC, serìa poco loable aquel gesto; hablarìa
de dignidad y soberanìa ausentes. ¿Cuàl
podrìa ser la reacciòn de la mayorìa
de los potenciales asistentes como Brasil, Perù, Argentina?
¿Vale la pena correr el riesgo?
La segunda situaciòn jocosa tiene que ver con España,
no la de “Mìo Cid”, Quijote y Garcìa Lorca,
sino la de Franco. Un tal Josè Margallo, quizàs
dicho asì por un margariteño, debiendo decir
acertadamente “mal gallo”, algo asì como Canciller
de España o de Rajoy, como quien anuncia algo importante
y de buen gusto, ha dicho que comunicò a Hilary Clinton,
con euforia “España ha vuelto”. Como si la España
de Zapatero alguna vez se distanciò de los macabros
planes del Pentàgono. Y agregò Margallo o “mal
gallo”, “para el PP –partido gobernante- la “defensa de los
derechos huamnos, es princio rector”. Lo curioso o humorada
negra. es que Margallo se formò, como èl mismo
lo confiesa, en las filas franquistas. |
¿Normalización migratoria o legislación?
Las reuniones migratorias previas entre el gobierno cubano
y emigrados a Estados Unidos, luego de años de tensiones,
de agresiones, donde incluso se incorporó un gran
número de gente que en los primeros años del
proceso revolucionario se dejaron llevar por las manipulaciones
de la inteligencia estadounidense, adoptando posiciones
que no se correspondían con las realidades, fueron
una necesidad para comenzar a poner las cosas en perspectivas.
Resultaron útiles y abrieron las puertas para que
el gobierno cubano, en su plena madurez, luego de sortear
los problemas ocasionados por prácticas de justicia
social que no eran viables dentro de los procedimientos
adoptados por los soviéticos, diera un paso adelante
y reconociera a una emigración cautiva de las manipulaciones
de Estados Unidos y de la arbitrariedad criolla. Hasta ahora
eso no ha sido resuelto y los espectadores y muchos de los
actores, tienen la impresión de ser tratados como
peones de la política exterior cubana y de las campañas
electorales de Estados Unidos, específicamente en
el Sur de Florida. A propósito de esto último
debemos agregar lo que ya hemos dicho con anterioridad en
otros artículos: mientras el gobierno cubano no normalice
sus prácticas migratorias esas manipulaciones electorales
no terminarán.
La emigración cubana ha sido complicada y por varias
décadas una gran parte de ella ha actuado con agresividad
extrema y la comisión de actos terroristas, pero
desde hace un tiempo a la fecha, las respuestas del gobierno
cubano para llegar a una verdadera “normalización”,
es más complicada aún y en ocasiones no parece
tener la debida seriedad.
Reuniones como la próxima que se avecina debieran
hacerse en otros contextos, entre gente afines al gobierno,
sin utilizar el nombre emigrados, aunque sus componentes
lo sean. El formato de avalar y aplaudir, típico
de una era pasada cargada de muchos errores, aun cuando
algunos se aferren con desempolvarla, no es para “normalizar”
nada, ni legislar asunto alguno, sino para reafirmar políticas
comunes, definir objetivos y acordar tareas.
La reunión de abril, bautizada con el nombre “I Encuentro
Nacional de Cubanos Residentes en Estados Unidos”, no es
para normalizar relaciones con la emigración, sino
para compartir con quienes deseamos que Estados Unidos renuncie
a las agresiones contra nuestro país y establezca
relaciones normales con el Estado cubano o al menos que
no conspire, instigando a opositores inescrupulosos que
hablan con la voz del dinero. En primer lugar que respete
sus propias Leyes y permita viajar a sus ciudadanos y que
la “libre empresa” pueda hacer negocios con el país.
Este es el formato real de esta reunión y también
lo fue el de las otras, exceptuando la de 1994 y por supuesto,
y por supuesto los encuentros de Seminarios sobre Democracia
Participativa.
La normalización a estas alturas es asunto del gobierno
y bastante demorada por cierto. No todos los cubanos están
politizados. Es más en Cuba, cuando uno habla de
política con el ciudadano común, es usual
que manifieste su deseo de no expresar opinión alguna
al respecto. Cuando llegan a Estados Unidos, les interesa
menos y lo único que quieren es que los traten como
emigrados allá y acá.
Esta reunión de abril no es con ese tipo de emigrados
que esperan pacientemente una “normalización largamente
anunciada” y que con mucha dignidad, aun aceptan viajar
a su país bajo condiciones de turistas, sino con
quienes, por simple convicción damos el frente, de
una manera u otra, en un Miami “revuelto de odio”, pidiendo
respeto a la soberanía de nuestro país y a
todos los de nuestro continente.
En realidad no estaría mal convocar a una reunión
donde se aborde la participación del emigrado en
el proceso social cubano, pero para llegar hasta allá,
primero se requiere que el gobierno cubano haga leyes migratorias
y ponga en vigor otras que quizás yacen empolvadas
en la gaveta del olvido. No hay nada que los emigrados deban
hacer para “continuar trabajando a favor de la normalización
de las relaciones entre la nación y sus emigrados”,
como reza el comunicado de la Oficina de Intereses de Cuba
en Washington (su embajada). Lo han estado haciendo durante
veinte años de viajes incansables, pagando un precio
superior al que pagarían por viajar a Europa. Por
cierto, que este asunto del costo no es culpa de Cuba sino
de las restricciones de viaje impuesta por la Oficina del
Tesoro de Estados Unidos, que prohíbe los vuelos
comerciales. Pero la conducta de los cientos de miles de
emigrados durante esos años de viajes incesantes,
donde alegría y tristeza han viajado a la par, demuestra
que los emigrados “se han normalizado” a sí mismos,
mientras que el gobierno cubano ha quedado a la zaga.
Que nos perdonen el decir, pero el tiempo apremia y las
realidades tienen límites que no pueden traspasarse.
A esta reunión no iremos para contribuir a la normalización
de los emigrados con su país y viceversa. Ya los
emigrados normalizaron esa etapa, con hechos probados y
otros estamos en la vanguardia, luchando denodadamente para
que Estados Unidos respete a Cuba. A esa reunión
iremos para pedir la normalización de la conducta
de Estados Unidos hacia Cuba. Allí estaremos los
de siempre para decir lo mismo que hemos defendido toda
nuestra vida: Levantamiento del Bloqueo, Respeto por la
Soberanía del País y Cese de todas las Agresiones
e Injerencias en los asuntos internos de Cuba.
Como algo nuevo, pero no menos importante, está el
tema de los Cinco agentes cubanos, luchadores contra el
terrorismo, que no vinieron a Estados Unidos para buscar
informaciones sensibles con el propósito de realizar
agresiones desde Cuba. Esa práctica no la ha empleado
Cuba jamás. En cambio, Estados Unidos la ha realizado
habitualmente por más de cincuenta años, introduciendo
espías en la Isla, provocando agresiones y organizando
conspiraciones en contra de un gobierno legítimo.
Esos Cinco agentes vinieron para informar a tiempo al Estado
Cubano de los planes de terrorismos que se fraguan en Miami
contra Cuba.
La libertad de esos Cinco cubanos, también será
parte obligada de la agenda. Estos Cinco cubanos son víctima
y resultado del conflicto creado a Cuba por Estados Unidos.
Sería bueno que algunos, que aún parecen tener
un tímido y falso escrúpulo por sumarse de
corazón a luchar porque estas personas honestas,
tan amantes de su país como nosotros, sean puestas
en libertad sin condiciones de ningún tipo, lo hagan.
Hay muchos emigrados cubanos sinceros que evidencian mucha
confusión al respecto, coincidente con el estilo
de cierta derecha capaz de negar una acción justa,
si se trata de algo defendido por el gobierno cubano. Hay
que sumarse a esta campaña, no por complacer al gobierno
cubano, sino para ser consecuentes con nosotros mismos.
Pensamos que lo dicho hasta aquí es objetivo y no
solamente razón pura, pero la reunión de Washington,
objetivamente no puede decirse que, entre otras cosas, es
para “normalizar las relaciones con la emigración”
o para “normalizar las relaciones entre los Emigrados y
su Nación, porque resulta que la Nación, léase
Estado, tiene que terminar de normalizarse con los Emigrados
Si esto último es el objetivo urgente que persigue
el gobierno cubano, nos parece más recomendable,
al menos más prudente y diáfano, convocar
a una reunión del Parlamento, discutir con los especialistas
de las distintas instancias migratorias y aprobar Leyes
capaces de normalizar el proceso migratorio del país.
|
Asumir
las discrepancias con
naturalidad y respeto
|
Crónicas cubanas
Félix Sautié Mederos
Desde el punto de vista del realismo político, es
honrado reconocer que el Presidente Raúl Castro Ruz,
en su clausura de la Primera Conferencia Nacional del PCC,
planteó algunos conceptos básicos sobre la
necesidad de “promover la mayor democracia en nuestra sociedad”
a los cuales ya me he referido anteriormente, pero creo
de utilidad que continúe comentándolos. Considero
que su concepción integral y puesta en práctica
podría generar sinergias positivas en todos los sectores
de la población, porque en lo individual y en lo
colectivo, vivimos con muchas carencias y contradicciones
al respecto. En consecuencia, apoyo y saludo que en definitiva
con hechos concretos estos propósitos se conviertan
en una realidad cotidiana y no queden solo en las palabras.
Por otra parte
recuerdo, parafraseando a Rosa Luxemburgo, que la libertad
es para todos o no es; y, opino que coadyuvaría a
la consecución práctica de ese concepto, la
más efectiva implementación de lo planteado
por el Presidente en su discurso, de favorecer que “las
discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto incluyendo
a los medios de comunicación masiva” así como
que “la conformación de una sociedad más democrática
contribuirá también a superar actitudes simuladoras
y oportunistas surgidas al amparo de la falsa unanimidad
y el formalismo en el tratamiento de diferentes situaciones
de la vida nacional”; y, que “Es preciso acostumbrarnos
todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos
a los ojos, discrepar y discutir, incluso discrepar de lo
que digan los jefes cuando consideramos que nos asiste la
razón (…) “Hay que estar dispuestos a buscarnos problemas
defendiendo nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo
mal hecho…”. No continúo pues sería muy extenso
continuar citando el discurso que, en mi opinión,
vale la pena estudiarlo.
Por otra parte,
en las complejas y difíciles circunstancias que estamos
viviendo en Cuba y en el mundo, una democratización
y socialización de amplio espectro lejos de debilitar
al país, sería en cambio un fortalecimiento
esencial de la Nación Cubana que, en su conjunto
incluye a la diáspora que algunos insisten en negarles
sus derechos de cubanos. Así mismo como parte de
esas concepciones proclamadas, propiciar el diálogo,
el reencuentro y la reconciliación serían
pasos históricos y trascendentales para la concordia,
la paz y el desarrollo del país. Pero lamentablemente
hay quienes desde diversos signos e incluso posiciones encontradas,
desestiman asumir las discrepancias con naturalidad y respeto
e insisten en agudizar la polarización, los rencores,
los odios, las amenazas, las violencias y las represiones
que nada bueno podrían aportar para Cuba. En esta
dirección son tristes y muy injustos, los procedimientos
de descalificación y amenazas, vengan de donde vengan,
de quienes coincidentemente e incluso desde posiciones algunas
veces encontradas rechazan participar en un diálogo
profundo y público en igualdad de condiciones y derechos,
del cual no se desprendan consecuencias de fuerza en contra
de cualquier opinión diferente.
Estas actitudes controvertidas, niegan de hecho los reiterados
planteamientos, definiciones y llamados a favor del humanismo
y de la ética sin jamás decir mentiras. En
este orden de cosas, opino que quienes utilizan el insulto,
las descalificaciones y las amenazas contra los que piensen
diferente, en realidad carecen de argumentos y de convicciones
para razonar y convencer y acuden al uso de la fuerza como
recurso en lo que se podría denominar un vale todo.
Los que así
actúan escudados por demás algunas veces en
seudónimos insospechables, precisamente por su incógnita
ocultada, dejan sus planteamientos y acciones pretendidas
o realizadas en el campo de las dudas no comprobables, en
tanto que la “piedra” ya queda lanzada sobre quien pretenden
advertir y/o amenazar. También en ocasiones son secundados
por personas orgánicas y controvertidas que promueven
debates extemporáneos y provocadores que dividen,
sacan los análisis del plano de las ideas y los dirigen
contra las personas que atacan y denigran, desvían
la atención de los problemas fundamentales del momento
que vivimos y desvirtúan las posibilidades de promover
el reencuentro, la reconciliación y el diálogo
fecundo entre cubanos.
Con esos métodos demostrativos de su falta de sensibilidad
ética y/o incultura, solo podrían atemorizar
a los timoratos, pero a quien con convicciones haya vivido
y luchado sostenidamente en pro de la equidad distributiva,
la justicia social y la paz desde posiciones de izquierda
reconociendo incluso sus propios errores; y, esté
dispuesto a buscarse problemas hasta las últimas
consecuencias, pocos efectos le harán. En este orden
de cosas, debo reiterar que no me oculto para proclamar
de frente y con la mirada sostenida mis convicciones cristianas
a favor de un socialismo participativo y democrático,
que se aparte de las concepciones estalinistas y del capitalismo
de Estado que propician la explotación salarial sin
entender ni aplicar el concepto de trabajador asociado que
definiera Carlos Marx. En cambio, opino que ser un “mercenario
al servicio del Imperialismo” (que es una muy utilizada
descalificación) es también entre otras cosas
dedicarse a dividir, amenazar y emplear la fuerza para imponer
criterios. Si las concepciones que planteo a favor de un
socialismo por la vida, “traicionan a la Revolución”,
tal y como algunos dicen en sus mensajes anónimos,
el problema es que los que envían tales advertencias
y amenazas son los que en definitiva desconocen y niegan
los principios de la utopía socialista nunca alcanzada
hasta nuestros días.
Esos procedimientos, contradicen el espíritu y la
letra de lo planteado por el Presidente Raúl Castro
de “promover la mayor democracia en nuestra sociedad”. Controvertidamente,
crean por tanto, una gran confusión de conceptos;
y en mi criterio, podrían dar base y argumentos para
estimular las agresiones e intervenciones externas con propósitos
anexionistas. Me pregunto entonces: ¿Quiénes
están verdaderamente “al servicio del Imperialismo”?
Así lo pienso, así lo afirmo y así
respondo. E-Mail: fsautie@yahoo.com
Por Esto!, lunes 20 de febrero del 2012
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=149003
|
El secuestro de Falla Bonet (II y final)
|
Ciro
Bianchi Ross • 18 de Febrero del 2012 22:33:48 CDT
El Ford color
naranja que conducía Olimpio Luna se adelantó
al Packard
en que viajaba el millonario Eutimio Falla Bonet e hizo
un giro a la
derecha, con lo que las defensas delanteras de ambos vehículos
quedaron trabadas. Olimpio descendió de su auto y
con naturalidad se
aproximó al coche de Eutimio. Parecía que
pediría una disculpa, pero
llevaba una pistola 45 en la mano. Era la noche del 3 de
abril de 1935
y la intersección de 23 e Infanta, donde había
tenido lugar el
encontronazo de los dos automóviles, lucía
oscura y solitaria.
Manuel, obedezca
las órdenes
—¡No se muevan! ¡Están detenidos! —dijo
Olimpio a Eutimio y a su
chofer, encañonándolos. A esa altura había
llegado ya al lugar del
hecho otro auto, también marca Ford, que conducía
al resto de los
integrantes del comando que Joven Cuba, la organización
que lideraba
Antonio Guiteras, había activado para el secuestro.
Ametralladora en
mano, sus hombres rodearon al Packard y dijeron ser agentes
de la
autoridad. Manuel, el chofer de Falla, intentó resistir,
pero su
patrón le pidió que obedeciera las órdenes
de los recién llegados.
Eutimio y su
chofer fueron obligados a descender del vehículo
en que
viajaban. El Packard, conducido por uno de los militantes
de Joven
Cuba, se perdió en la noche. Lo esconderían
en el garaje de la Calzada
de Infanta casi esquina a Basarrate. Los secuestrados, mientras
tanto,
siguiendo indicaciones de sus captores, abordaban uno de
los autos que
participaban en la operación a fin de que los condujeran
a la casa de
la calle 27 entre Paseo y 2, donde los guiteristas pensaban
mantener a
Eutimio en cautiverio.
El viaje entre
Infanta y 23 y la casa de la calle 27 transcurrió
en
silencio. No hablaban los secuestradores. Tampoco lo hacían
los
secuestrados, confiados hasta ese momento en que, en calidad
de
detenidos por agentes de la fuerza pública, verían
al jefe de
investigaciones del Ejército que quería interrogarlos.
Ya en el interior
de la vivienda, sin embargo, la cosa cambió. El
chofer, esposado, fue encerrado en un cuarto de criados
encima del
garaje, donde permanecería bajo custodia, y uno de
sus captores
comunicó a Eutimio Falla Bonet que estaba secuestrado.
El millonario
no se inmutó.
—¡Nosotros
no somos delincuentes! —explicó el militante guiterista.
El
dinero que le pediremos es para la causa. Se lo devolveremos
cuando
triunfe la revolución.
La expresión
de Eutimio no evidenciaba temor, ni siquiera inquietud.
Restándole importancia al asunto comentó que
él podía haber ayudado
sin que hubiera necesidad de llegar a la acción del
secuestro. Pero se
le congeló la sangre en las venas cuando supo que
exigían 300 000
dólares de rescate. En un primer momento se negó
a creerlo, pero salió
de toda duda cuando le dieron a leer una carta escrita por
Antonio
Guiteras y que debía reescribir. En ella, Eutimio
pedía a su familia
que, de acuerdo con las instrucciones que recibiría
oportunamente,
entregara la cantidad indicada.
Estado de guerra
—Es que yo no tengo tanto dinero en efectivo —murmuró,
y sus captores
tuvieron que refrescarle la memoria. Claro que los tenía.
Poco antes,
una compañía de seguros le había pagado
600 000 dólares tras el
incendio de la Papelera Cubana, de su propiedad.
Eutimio era un
hueso duro de roer. No se dejaría vencer así
como así
y, por otra parte, 300 000 dólares era una cifra
demasiado elevada.
—Bien, tengo
el dinero… Aun así no puedo darlo porque el teniente
coronel José Eleuterio Pedraza dispuso que los bancos
den cuenta al
Gobierno de toda extracción superior a los 200 dólares,
de manera que…
Pedraza, jefe
de la Policía Nacional, había sido nombrado
gobernador
militar de La Habana en los días de la huelga de
marzo, y al
decretarse el estado de guerra en la capital estableció,
entre otras
medidas represivas, el toque de queda a las nueve de la
noche y la
prohibición de que grupos conformados por dos o más
personas
circularan por las calles durante el día.
Los militantes
de Joven Cuba no dieron su brazo a torcer.
—En una caja
de seguridad de la sucursal de The Royal Bank of Canada,
en la Lonja del Comercio, usted guarda los 600 000 dólares.
De ahí
puede tomar el dinero.
—¿Cómo
lo saben?
Uno de los militantes
de Joven Cuba le explicó por qué lo sabían,
pero
no le dijo todo lo que sabían, y Eutimio Falla Bonet
se plegó al
pedido de sus captores. Más bien se prestó
a colaborar cuando advirtió
que la carta debía dirigirla a su cuñado David
Suero, que era quien
llevaba los negocios de la familia.
El escritor mexicano
Paco Ignacio Taibo II dice en su libro Tony
Guiteras, un hombre guapo, publicado hace un par de años,
que Eutimio
puso en la carta que era absolutamente indispensable que
siguieran
estrictamente las instrucciones en cuanto a la entrega del
dinero «por
estar en peligro mi vida…». Nada escribe acerca del
contenido de la
misiva en cuestión el historiador cubano Newton Briones
Montoto en
Aquella decisión callada (La Habana, 1998), de donde
tomo información
para esta página. Solo asegura que Eutimio pedía
que el dinero debía
ser entregado en billetes de a cien.
Briones Montoto
añade que Eutimio se quedó en camiseta y,
con pulso
sereno, copió de su puño y letra el borrador
escrito por Guiteras y
que le facilitaron sus captores. Luego firmó: «Eutimio».
Tendría
sin embargo que repetir el documento cuando le pidieron
que lo
firmara como mismo lo hacía en los cheques. Preguntó
entonces cómo
conocían los secuestradores su firma en los documentos
bancarios y se
desconoce qué le contestaron. Le entregaron otra
hoja en blanco para
que reescribiera la carta. Lo hizo sin chistar.
Eran las 11 de
la noche. Habían transcurrido poco menos de dos horas
del secuestro.
Billetes marcados
David Suero, una vez recibido el aviso no demoró
la entrega del
rescate más de lo imprescindible. En la mañana
del 4 de abril, Ricardo
Cervera, apoderado de los Falla Bonet, con los 300 000 dólares
en
billetes de a cien, esperaba, maletín en mano, en
la Plaza de Armas a
que alguien le diera la contraseña acordada y le
reclamase el dinero.
En la misma Plaza, con uniforme de fregador de automóviles,
aguardaba
Olimpio Luna, el hombre que durante casi un mes había
chequeado los
movimientos de Eutimio Falla Bonet y que fuera factor decisivo
en el
secuestro. Un grupo armado, encabezado por Juan Antonio
Casariego,
hombre de toda la confianza de Guiteras, daba cobertura
a la operación
y protegía a Olimpio.
El reloj del
Ayuntamiento, emplazado en el viejo Palacio de los
Capitanes Generales, dejó escuchar 12 campanadas.
Olimpio se acercó a
Cervera y el maletín con el dinero cambió
de manos. Enseguida Olimpio
caminó hacia el vehículo donde Casariego y
el resto de sus compañeros
lo esperaban.
—¡Ahora
sí está hecha la revolución! —exclamó
Guiteras y empezó a
colocar el dinero en montoncitos encima de una cama. Mandó
por la
esposa de Fernández de Velasco, que había
ocupado las carteras de
Trabajo y Justicia durante el Gobierno de los cien días,
y luego de
decirle que ya tenían la revolución en las
manos, le pidió que lo
ayudara a guardar el dinero en un lugar seguro. Al día
siguiente la
señora viajó a Miami con 80 000 dólares
y en el transcurso de los días
otras mujeres harían lo mismo con parte del resto
del dinero.
El problema,
afirma Briones Montoto, era cambiarlo, pues la Policía
cubana había dado la numeración de los billetes
a las autoridades de
Estados Unidos y reclamaban su devolución. Una compra
hecha
intencionalmente en El Encanto, de Galiano y San Rafael,
y pagada con
uno de aquellos billetes, puso de manifiesto que su numeración
estaba
controlada, dice Taibo II en su libro y añade que
desde Miami
trasladaron el dinero a México, país en el
que se adquirirían, por
intermedio del presidente Lázaro Cárdenas,
armas y barcos para
realizar un desembarco en el oriente cubano e iniciar la
lucha
insurreccional.
|
El aspecto humano del tema migratorio cubano
|
Félix Sautié Mederos
Crónicas
cubanas
La frustración de las expectativas creadas a favor
de la normalización de la política migratoria
cubana, además de su significado referido a la violación
del inalienable derecho ciudadano de los cubanos para salir,
entrar y/o regresar libremente, según su voluntad,
sin limitaciones de necesidad de autorización previa,
ni de tiempo o de espacio alguno, ha tenido, adicionalmente,
una profunda repercusión en las sensibilidades y
el estatus económico social de muchas familias divididas,
geográficamente, por causa del crecimiento sostenido
de una diáspora galopante a lo largo del proceso
sociopolítico cubano de los últimos cincuenta
y tantos años.
Me refiero, muy
en especial, a las innumerables familias cubanas que con
la no derogación esperada de estas prohibiciones,
han sido defraudadas y heridas en sus más íntimos
sentimientos y esperanzas porque, además de ellas
en sí mismas, los emigrados cubanos que son sus familiares,
amigos y vecinos dispersos en el mundo, se encuentran en
un especial estado de indefensión jurídica
generalizado para viajar y/o regresar definitivamente a
su país de nacimiento y reunificarse o reencontrarse
con los suyos, tal y como lo están haciendo en la
actualidad muchos otros emigrados de las más diversas
naciones y etnias que son afectados por la crisis económica
de escala universal que se está produciendo, o que,
simplemente, deciden hacerlo por causa de las más
diversas razones personales.
Escribo sobre
un ángulo del problema poco divulgado que no se ha
tomado en cuenta con la prioridad requerida, dadas las circunstancias
difíciles que hoy se viven en el mundo. Esto habría
que analizarlo con una adecuada consideración por
ser un asunto tan humanamente profundo, desestimado por
razones políticas relacionadas con el criminal bloqueo
y la guerra económica que se libra contra nuestro
país, con el declarado propósito de forzar
a nuestro pueblo con el hambre y la desesperación.
Me explico más claro: entonces, según la reiterada
persistencia en no derogar estas prohibiciones y limitaciones
absurdas, la población afectada por el bloqueo se
encuentra que, además, su propio país le limita
su libertad de movimiento y de reunirse con sus familiares
dispersados por el mundo. En resumen, resulta ser una contradicción
flagrante porque esas medidas refuerzan la acción
del Bloqueo en nombre de su enfrentamiento.
Si los turistas
extranjeros que nos visitan pueden comprar libremente una
visa cubana en las agencias de pasajes sin requerir de ningún
permiso especial, no es justificable que los ciudadanos
cubanos tengan las limitaciones y prohibiciones que no se
plantea a los turistas extranjeros. ¿Es que, acaso,
los únicos posibles enemigos son los mismos cubanos?
Esta situación con la actual apertura turística
y de viajes que en general se está desarrollando
hacia los países del mundo, no se sostiene cuando
se compara con las limitaciones que se aplica a los ciudadanos
cubanos. Son múltiples las personalidades de los
más diversos sectores sociales de Cuba, que no han
dudado manifestarse abiertamente a favor de la derogación
de estas prohibiciones y limitaciones absurdas, que convierten
al pueblo cubano en general, ya se encuentre adentro o afuera
de nuestras fronteras, en una especie de ciudadanos de segunda
o tercera categoría, preteridos en su propia patria
por debajo de las posibilidades que, en cambio, se ofrece
a turistas y visitantes de otros países.
Por otra parte,
para hacer más profunda y pesada su afectación,
estas limitaciones a los derechos de movimiento y al libre
tránsito de los ciudadanos cubanos, las tasas, costos
y gravámenes que tiene que pagar cada cubano por
las tramitaciones de permisos de viaje o de permanencia
en el extranjero en caso que les sea concedidos son muy
altos, lo que convierten en más prohibitivas aún
las limitaciones establecidas de lo que son intrínsecamente.
Se añade, además, el trámite de la
carta de invitación que también hay que pagarlo
casi siempre doble, y que pone en manos de los extranjeros
o de quienes viven en el exterior las posibilidades de viajar
de los cubanos residentes en el país. Son cuestiones
que no tienen explicación aceptable ni coherente,
sólo justificaciones obsoletas.
Mantener esas
medidas y/o ponerlas en estudios que se dilatan en el tiempo,
tienen un efecto realmente controvertido porque en vez de
ser efectivas para la disminución del constante crecimiento
de la diáspora cubana, lo que logran es acelerarla
en su ritmo y aumentar su volumen. En Cuba, a diario son
muchos los matrimonios que se quedan solos, no hay que ser
un estudioso de las estadísticas para comprobarlo,
basta con observar el entorno que nos rodea en nuestros
barrios y lugares en que vivimos. Es un dolor persistente
y un sufrimiento ahogado en lo interno de los hogares cubanos,
que nos está horadando lentamente y acumulando rencores
sordos que minan las credibilidades en una dirección
que no tiene en cuenta los sentimientos entristecidos de
la población que ve tan lejos a sus hijos, nietos,
familiares y amigos que emigran sin poder volver a vivir
con los suyos.
En estas circunstancias
podría preguntarse, ¿Hasta cuándo se
van a mantener estas situaciones injustas y discriminatorias
con los cubanos? ¿Cuáles son las razones o
fuerzas silenciosas que constantemente detienen los intentos
por resolver un problema tan agudo que, de una forma u otra,
nos afecta a todos, a los que residimos en el país
o los que viven afuera? ¿A qué se le tiene
tanto miedo como para castigar masivamente al pueblo cubano
en sus más hondos sentimientos de identidad ciudadana
y de amor por sus familiares y amigos? El daño con
las dilataciones se profundizará en el tiempo y podría
llegar a consecuencias irreparables.
La espiritualidad consubstancial de los conjuntos humanos
es una realidad innegable y, en este asunto, se está
actuando contra natura al echar por tierras las esperanzas
que se concitaron desde el año 2007 con el anuncio
de que se eliminarían las prohibiciones absurdas.
Lo que se está haciendo al respecto cuando comienza
el 2012, se podría medir con cuentagotas y eso crea
hastío, desesperaciones y descréditos. Así
lo pienso y así lo afirmo de frente y sin subterfugios
ni seudónimos, con el ánimo de que los problemas
se resuelvan.
fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 23 de de enero del 2012-01-23
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=142987
|
Ciro Bianchi Ross • 21 de Enero del 2012 20:02:15 CDT
La calle San Rafael se llamó antes De los Amigos,
y también De
Monserrate, porque conducía a la puerta de ese nombre
en la muralla.
Se denominó asimismo Del Presidio, porque donde se
erigió el Teatro
Tacón —después Nacional y hoy Gran Teatro—
existió una penitenciaría
regentada por un tal Juan Naranjo.
Por acuerdo número
114, de 18 de mayo de 1921, el Ayuntamiento
habanero le varió a San Rafael el nombre por el de
General Carrillo,
en homenaje a ese remediano que combatió en las tres
guerras por la
independencia de Cuba y que dos días después
de que se le diera su
nombre a la calle asumiría la vicepresidencia de
la República hasta
1925, es decir, bajo el mandato del licenciado Alfredo Zayas.
Por
Decreto-Ley del presidente provisional José Agripino
Barnet, aprobado,
a sugerencia del historiador Emilio Roig, por el Consejo
de
Secretarios (Ministros) de 13 de enero de 1936, se le restituyó
a la
calle su nombre popular de San Rafael.
Escauriza
Al lado del Teatro Tacón —Prado esquina a San Rafael—
había un café
que llevaba el mismo nombre del famoso coliseo. Le seguía
el salón de
exhibiciones donde por primera vez se vio cine en Cuba y
donde, con
anterioridad, se expuso el lienzo titulado Embarque de Cristóbal
Colón
por Bobadilla, obra del pintor Armando Menocal, y que Manuel
Sanguily
calificó de «maravilla, una explosión
de luz, un portento de relieve y
colorido». Contiguo a ese salón se hallaba
la llamada Cantina de los
Voluntarios, un café muy concurrido por los miembros
de ese cuerpo
armado, que solían darse allí un cañazo
de ginebra antes de formar en
parada frente a dicho establecimiento, para salir después
a cubrir los
retenes en lugares diversos de la ciudad. Y en la esquina
de San José
estaba el cuartel de los bomberos del Comercio.
Por Prado, dejando
atrás el Gran Teatro y cruzando San Rafael, se
encontraba el café Escauriza, sitio de reunión
de la aristocracia
habanera de mediados del siglo XIX y escenario el 20 de
febrero de
1844 —martes de carnaval— de la batalla del ponche de leche,
episodio
que el ya aludido Roig califica de chusco y ruidoso.
Sucedía
que don Pancho Marty, empresario del Tacón, había
obtenido el
monopolio de los bailes de carnaval en aquellos alrededores,
lo que
obligaba al café Escauriza, donde también
se celebraban bailes de
máscaras, a cerrar sus puertas a las 11 de la noche.
El domingo anterior
a aquel martes 20, los que bailaban en el
Escauriza se negaron a abandonar el salón a la hora
exigida y el
regidor Félix Ignacio Arango, para evitar el escándalo,
accedió a que
el baile continuase durante toda la noche. Pero el capitán
general
Leopoldo O’Donnell, el llamado Leopardo de Lucena, deseoso
de que la
desobediencia no volviera a repetirse, ordenó al
teniente alcalde
Fernando de O’Reilly que a las 11 de la noche desalojara
el café a
como diera lugar.
El día
20, cuando el teniente alcalde sacaba a los parroquianos
del
café, se generalizó la protesta. Trataba,
con el apoyo de la fuerza
pública, de imponer su autoridad cuando uno de los
bailadores vertió
sobre O’Reilly su vaso de ponche de leche caliente y se
recrudeció el
altercado. Enterado O’Donnell de lo que sucedía,
salió del palacio de
Gobierno al frente de un grupo de lanceros y se dirigió
al lugar de
los hechos. Ardió Troya. Arremetió la tropa
contra los curiosos que
presenciaban la escena, atropelló a los que tranquilamente
tomaban el
fresco en la acera del Tacón, echó por tierra
mesas y sillas y la
emprendió a golpes contra los empecinados bailadores
que a esa altura
hacía rato habían dejado de bailar. La batalla
concluyó con la
clausura del café.
No se disparó
un solo tiro. No hubo muertos; solo contusos. Pero sí
cinco cubanos detenidos, tres de ellos deportados a España
en el
transcurso de los días bajo el cargo de «conspiración».
El último
muchacho
En el mismo local que ocupó el Escauriza se abrió
luego el café El
Louvre, y allí tuvieron lugar, no una, sino dos batallas.
Ambas
sangrientas.
La primera, el
24 de enero de 1869, fue uno de los trágicos incidentes
provocados contra el capitán general Domingo Dulce.
Corrió el falso
rumor de que alguien disparó en el interior del café
y un grupo de
voluntarios hizo tres descargas cerradas contra el establecimiento
y
lo ocupó después a bayonetazos. La clientela
huyó despavorida dejando
detrás muertos y heridos… todos españoles.
Pasó el
tiempo. El Louvre, llamado ya Inglaterra, fue escenario
de
otro cruento suceso que el narrador, periodista y actor
Gustavo
Robreño, autor asimismo de muy sabrosas obras para
el teatro Alhambra,
calificaba como el último combate entre cubanos y
españoles. Era el 11
de diciembre de 1898, había finalizado la Guerra
de Independencia y
España estaba a punto de resignar ante el ejército
interventor
norteamericano su soberanía sobre la Isla, hecho
que ocurriría el 1ro.
de enero de 1899.
Pues bien, ese
11 de diciembre, en El Louvre, por motivos banales, se
enfrentaron a tiros mambises y militares españoles.
La refriega dejó
dos muertos. Jesús Sotolongo Lunch, «el último
muchacho de la Acera
del Louvre —decía Robreño—, que dio su vida
por la santa causa de la
independencia», y un infeliz transeúnte muerto
a culatazos porque,
sordo como era, no respondió a las voces de «¡Alto!»
que le daba la
autoridad.
No haremos ahora
la historia del café El Louvre ni de la acera a la
que dio nombre, lugar de reunión obligado de una
juventud siempre con
la sonrisa a flor de labios, bromas y copas prestas al brindis;
antesala de duelos famosos y alegres parrandas, y que fue
también,
como se ha dicho, sede «del más alto señorío
en la que palpitó, como
en ningún otro sitio de la ciudad, el sentimiento
patrio». Digamos de
pasada que El Louvre cambió su nombre por el de Inglaterra
cuando Juan
F. Villamil adquirió el establecimiento, echó
el portal del edificio y
lo amplió al giro hotelero.
A pluma y lápiz
El viajero norteamericano Samuel Hazard afirma en su libro
Cuba a
pluma y lápiz que hacia 1868 el Escauriza era el
mayor café de La
Habana y anota, como de pasada, que la clientela de ese
estableciendo,
que califica de «fresco y agradable», estaba
conformada solo por
hombres; ninguna mujer. Las damas, comenta el mismo escritor
y
dibujante, podían acudir entonces al café
Francois, en la calle Cuba,
y al restaurante Las Tullerías, en San Rafael esquina
a Consulado, que
disponía en los altos de un salón propio para
ellas. Era un
restaurante más francés que español
y contaba con una oferta excelente
a precios muy razonables.
Muy cerca de
Las Tullerías se ubicaba el néctar-soda El
Habanero, y en
el tramo de San Rafael comprendido entre Consulado y Prado,
el Bar de
Mantecón, llamado asimismo El Refrigerador, donde,
refiere Federico
Villoch en sus Viejas postales descoloridas, se expendió
por primera
vez en esta ciudad el lager-beer de barricas, que se trajo
desde Nueva
York alrededor de 1880. En los altos de Mantecón,
los redactores de
las revistas La Habana Elegante y El Fígaro habilitaron
un local para
su esparcimiento y recreación al que nombraron Braseri
Club.
En San Rafael
y Águila estuvo la primera fábrica de cerveza
que se
montó en Cuba. Fue todo un fracaso en aquel lejano
año de 1841, cuando
sus propietarios se empeñaron en sustituir la cebada
europea por el
jugo de la caña de azúcar. Con posterioridad
a 1867 hubo una sala de
armas en San Rafael e Industria.
El pulso de la
ciudad
Decía Jorge Mañach en 1926 que Obispo era
una calle conservadora y
recalcitrante que defendía su viejo prestigio con
celo conmovedor, y
que San Rafael era arribista y nueva rica, en tanto que
Galiano y
Belascoaín no acertaban a definirse. Pero en la misma
fecha llamó
«encantadora» a la esquina de Galiano y San
Rafael, y la calificó de
«lujosa, perfumada y trémula». Precisó
el ensayista: «Vía crucis de
los instintos… por donde, a la hora “del cierre”, en que
la villa se
esponja empapada de crepúsculo, discurre quebradamente
el mujerío
inefable de La Habana».
Se dice que por
las numerosas mujeres que se daban cita en la zona
para hacer sus compras y ver las vidrieras y también
para que las
vieran, grupo que se reforzaba con la entrada y salida de
las
empleadas de las tiendas, es que ese sitio recibió
el nombre de
esquina del pecado. Sin embargo, Eduardo Robreño
y Renée Méndez Capote
aseguraban que con tal nombre bautizó antes el periodista
Lozano
Casado a la esquina de Galiano y Neptuno. Eso poco importa
hoy. Lo que
resulta verdaderamente significativo es que Galiano y San
Rafael se
convirtió en el punto comercial por excelencia de
la capital.
Hasta 1915, Obispo
y O’Reilly fueron en La Habana la meca del comercio
y la moda, como lo eran de las secretarías de despacho
(ministerios),
la banca y los bufetes de prestigio. Esto cambia a partir
de 1915,
cuando la esquina de Galiano y San Rafael empieza a ser
lo que fue
después. Cinco años más tarde, esa
esquina era ya el sitio donde se
medía el pulso de la ciudad.
En 1897 había
abierto sus puertas Fin de Siglo, un pequeño bazar
en
San Rafael y Águila que creció al ritmo de
la gran Habana.
La primera tienda
de que tenemos noticias que funcionó en el área
se
llamó El Boulevard y ocupó justo el sitio
de la hoy ferretería
Trasval. Este escribidor desconoce cuándo se inauguró,
pero sí sabe
que sus propietarios la vendieron en 1887. Aprovechando
el espacio,
los nuevos dueños abrieron allí La Casa Grande,
que prestó servicio
hasta 1937, cuando vendieron a su vez el local, donde se
instaló el
Ten Cents, comercio minorista de artículos varios,
casi todos
importados, que desde 1924 tenía su sede en San Rafael
y Amistad.
Donde hoy se encuentra Flogar estuvo durante años
el café La Isla,
famoso por sus exquisitos helados. El Encanto se inició
en 1888 en
Guanabacoa. Pasó después a Compostela y Sol
hasta que halló sitio en
Galiano y San Rafael y creció desmesuradamente. Cuando
el fuego
asesino lo destruyó en 1961 era la tienda por departamentos
más
importante del país.
Eran famosas
en el mundo las aceras de San Rafael en el tramo
comprendido entre Galiano y Prado. Entre otros establecimientos,
allí
estaban Cuervo y Sobrino, «los joyeros de confianza»;
la joyería de
Gastón Bared, que representaba los relojes Omega,
Cartier y Bertting,
y la sastrería Oscar. Peleterías como Ingelmo
y expendedoras de discos
como Columbia, Kubaney, Puchito y La Moda. También
el hotel Royal
Palm, de 200 habitaciones, en la esquina con Industria,
y salas
cinematográficas como Dúplex y Rex y Cinecito…
Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
|
DISCURSO CHAVISTA Y EL OPOSITOR
|
Cuando los venados corren tras los perros.
Especial para Apicalternativa.Com. Sección Corresponsalía.
Venezuela, 22-01-12
Eligio Damas
La oposición, ayudada por diversos mecanismos nacionales
e internacionales ha logrado, en espacio que le interesa e
influye, imponer la matriz de opinión que el presidente
es intolerante y antidemocrático. No hay argumento
que valga en ese universo al intentar desmontar tal falacia.
Pero los discursos de ambos bandos, el del presidente y sus
opositores, por lo menos una muestra significativa de éstos,
señalan lo contrario. Veamos los hechos y analicemos
con buena fe. Sin olvidar que la formalidad del discurso debe
corresponderse con lo que se persigue.
El discurso presidencial de la presentación de la memoria,
aparte del contenido relativo a la gestión del gobierno,
el cual la oposición niega apriori, sin prueba alguna,
tuvo dos rasgos resaltantes. En gran parte se dedicó
a ponderar las bondades de la independencia y defensa de los
intereses nacionales, en lo que ningún venezolano,
o muy pocos, tendrían motivos para oponerse.
Otro rasgo significativo, lo constituyó la amplitud
demostrada al salirse del protocolo, de lo que establece la
norma y no tomarse el acto como suyo, a lo que tiene derecho;
al contrario permitió y hasta incitó a opositores
en la Asamblea nacional, estableciendo un precedente democrático
digno de valorar, manifestasen sus desacuerdos. Pero fue más
allá. Ante opiniones y solicitudes como las de Hirán
Gaviria, Alfredo Ramos y otros, emitidas por insistencia y
deferencia presidencial, les invitó a reunirse con
ministros correspondientes para confrontasen sus cifras, hasta
divergencias y las tomasen en cuenta y se procediese en consecuencia.
Pese a que el segundo de los nombrados hizo mención
a un asunto que ya está en marcha, como el caso de
la “Misión en Amor Mayor”, mediante la cual se beneficiará
con pensión a los de la tercera edad desasistidos,
aunque nunca hayan cotizado al seguro Social, el presidente
le pidió a la Ministra del Trabajo que lo recibiese,
escuchase sus opiniones y valorase su aporte.
El asunto María Corina Machado, a quien el presidente
ofreció la misma oportunidad que a los anteriores,
mostró una oposición diferente y con un proyecto
inconfesable y violento. La dama diputada opositora ofendió,
tanto que llamó al presidente ladrón, cuestión
inadmisible en otras latitudes, y solo recibió respuestas
firmes y respetuosas de otra diputada y el propio Chávez.
Coherente con la actitud discursiva de la Machado, desde afuera
del parlamento, Diego Arria, llamaba a los diputados a abandonar
aquel espacio y dejar al presidente “sólo con su gente.”
En un acto electoral de Pablo Pérez, léase bien,
Julio César Pineda, dirigente de COPEI, partido de
la vieja cuerda, hizo un llamado, haciéndose eco de
las palabras de otro, a aplicar a Venezuela y al presidente
Chávez, la misma medicina que a Libia y Gadafi. Contrasta
esta actitud con la prédica presidencial por la independencia
y soberanía; aparte que es un contrasentido de quienes
dicen estar insertos en la línea electoral y democrática.
Al opinador de marras no le ampara ningún estatuto
especial y, no obstante, se le permite hasta cometer esos
excesos.
Insisten en ese lenguaje y práctica, mientras el presidente,
en el momento de su discurso ante la Asamblea Nacional y con
posterioridad, ha afirmado que reconocerá los resultados
electorales y, en el hipotético caso que resulte derrotado,
entregará la banda presidencial a quien resulte ganador.
En la oposición, nadie se ha manifestado en disposición
de reconocer los resultados que arroje el evento electoral
de octubre próximo.
La MUD*, formada por todo el espectro opositor, realiza sus
primarias, usando la plataforma tecnológica del CNE*
y la supervisión de las autoridades del mismo, pero
mientras tanto dicen que allí preparan un fraude para
beneficiar a Chávez. Mientras tanto advierten, que
si el CNE anuncia resultados de sus primarias y cifras de
votantes, le desmentirán. Esa advertencia, parece obedecer
a la idea que piensan inflar las cifras ante la frialdad que
prevalece entre sus partidarios y frente su plano pía
de candidatos, para decirlo con una palabra del agrado de
Henry Ramos Allup, figura descollante del frente opositor.
¡La venezolana pareciera una “dictadura” muy sui géneris!
Algo como los venados corriendo tras los perros.
*Mesa de la Unidad Democrática
**Consejo Nacional Electoral |
La insensatez de la Primaria
|
Por Lorenzo Gonzalo, 15 de enero del 2012
El candidato republicano Newt Gingrich llegó a Miami
para hacer campaña como aspirante de su Partido a la
candidatura de Presidente en las elecciones de noviembre de
este año 2012.
Llegó con el estilo de los años ochenta: “Mi
objetivo como presidente será crear una Primavera Cubana,
algo que sería mucho más alentador que la propia
Primavera Árabe”, afirmó Gingrich rodeado de
una multitud de seguidores y periodistas.
Estas palabras ya son demasiado viejas y recuerdan aquellas
de Ronald Reagan cuando gritó, durante su campaña
electoral en el año 1979 “Cuba sí Castro no”.
Cada vez parece más ridículo que los candidatos
estadounidenses utilicen estas payasadas para ganar el voto
de cierto número de electores en el Sur de Florida.
Actualmente esa actitud ni siquiera representa la posibilidad
de más votos, porque la gente está cansada de
escuchar la misma diatriba, mientras que en Cuba las cosas
han continuado marchando, zigzagueando y buscando afanosamente
cómo encausar la economía, sin maltratar ni
violar mecanismos naturales que las pasiones, los compromisos
y parciales triunfos, condujeron a desconocerlos.
El discurso de derrocar a Castro ha durando tanto tiempo que
Fidel envejeció en el poder, enfermó, se recuperó
y ahora atiende algunos asuntos de alimentación y salud,
hacia los cuales siempre ha tenido especial devoción.
La Isla ha continuado tranquila. La supuesta oposición,
compuesta por un pequeño número de personas,
comete los errores de los comienzos del proceso revolucionario,
cuando surgieron las diferencias con Estados Unidos y muchos
nos dejamos conducir por las intrigas de sus órganos
de inteligencia.
No solamente son pocos, lo cual no descalifica ni define lo
que podría ser una oposición legítima,
sino que actúan en combinación con una nación
poderosa, donde sus dirigentes han caído en la ridiculez
de decir durante cincuenta años que en el curso de
sus mandatos “Cuba será libre”. Todavía no interpretamos
qué significa esa frase relacionada con Cuba. En cuanto
a ellos sabemos que se refiere a la impunidad y los beneficios
de un sistema de vida que la casualidad, impulsada por distorsiones
de ciertos mecanismos económicos vigentes, les permiten
disfrutar.
Newt Gingrich llegó a la ciudad de Miami con un discurso
en desuso, para convencer a una comunidad que cada vez se
ríe más de semejantes bobadas.
No creo que la gente deba reírse del candidato por
esas declaraciones, al contrario debemos sentir pena. Estados
Unidos es un gran país y deseamos que sus hombres y
mujeres emulen esa grandeza.
Al margen de Partidos y sentimientos sociales, hay asuntos
que son ridículos y declaraciones como las de Gingrich
están más cercanas a la ignorancia que a la
mediocridad.
Aún no sabemos cómo se comportarán los
otros aspirantes del Partido Republicano en la Primaria de
Florida, pero si vienen por esa línea anti castrista,
anti Cuba, anti pueblo cubano, planteando penalizar a la ciudadanía
trabajadora que vive en la Isla, no creemos que pueda vaticinarse
un resultado exitoso.
Lo expresado por Gingrich respecto a Cuba, aplica también
a muchos otros temas que no deben ser envueltos en un paquete
ideológico con la sucia intención de buscar
votos.
Es tiempo que la política estadounidense comience un
rumbo acorde con la grandeza del país. Ya el Presidente
Obama está pensando reorganizar ciertas áreas
del Estado, consolidando funciones dentro de los Ministerios
que con el tiempo se han cuadruplicado y quintuplicado. Hace
falta que en todos los órdenes de las administraciones
de gobierno sucedan cosas positivas como estas, porque no
se trata de que gane este o aquel Partido, sino que la sociedad
pueda respirar con tranquilidad y confianza en el futuro.
Esperemos que los otros contendientes a este certamen de gastos
millonarios, donde los dineros se emplean para decir sandeces
como las manifestadas por Newt Gingrich, tengan un mayor sentido
de la realidad. Dicha declaración respecto a Cuba y
otras más descabelladas, fueron expresadas por el señor
Gingrich en un restaurante que, más que un baluarte
de la derecha y el batistato de la ciudad de Miami, se ha
convertido en el último reducto de la cólera,
el odio, la revancha y la rabia, de un grupo de gente que
no ha querido crecer con el tiempo.
No podemos aconsejarles que desconozcan la maquinaria política
que tiene los resortes y las trampas para buscar y fabricar
votos y que obviamente es la única que puede favorecerles
la tarea de triunfar. Sin embargo, podemos sugerirles que
hagan un esfuerzo para calmarle los ánimos a los rabiosos
que cada año pierden más visión y continúan
insistiendo en no usar lentes.
Estos fanáticos son quienes controlan esa maquinaria
y sin la ayuda de ellos entregarían la contienda al
Partido Demócrata, por tanto, solamente pueden aspirar
a controlar el fanatismo de la incurable esquizofrenia que
sufren los dirigentes de la maquinaria electoral en el Sur
de Florida.
En medio de tantas contradicciones para elaborar una política
ponderada en este Estado, es recomendable que acudan a la
mayor sensatez al manifestar sus juicios, sobre todo cuando
los mismos son expresados en público.
Cualquiera que sea la estrategia que utilicen los republicanos
en la elección de su candidato presidencial, deberán
aplicarla luego a la hora de las elecciones generales y es
aquí donde el Estado de Florida presenta para ellos
las mayores contradicciones, específicamente por el
tema cubano.
En este sentido, los congresistas de origen cubano que han
controlado la vida y milagro de una comunidad buena y trabajadora,
se han convertido en el más pesado fardo para quienes
deseen aspirar a la primera magistratura del país.
|
|
Para
la MUD y Aveledo, la vaca es lo primero.
ELIGIO
DAMAS
Ramón
Guillermo Aveledo, asegura que MUD “está más
unida que nunca”. Que Leopoldo López, haya
esperado final del debate, otro contra Chávez,
para anunciar pasar sus votos a Capriles, sellando
el proyecto Capoldo, no mortifica a nadie, empezando
por él, quien amarra para que patas de la mesa
no se abran. |
 |
Que
Pablo Medina haya reaccionado airadamente y calificado
a Leopoldo de inconsecuente y engañar sus votantes,
por no renunciar antes del debate, no significa nada,
son gajes del oficio y habituales incontinencias de
Pablo.
“Requeté” menos que María Corina acuse
a los Capoldo de falta de principios y practicantes
de pequeños cálculos busca votos.
Que Capriles haya acusado a Pablo Pérez de representar
el pasado por ser abanderado de AD, COPEI y UNT, que
en éste último caso es como decir de Rosales,
lo que por poco no se le salió al de Primero
Justicia, no es asunto para mortificar a nadie.
¿Qué importancia tiene que Pablo Pérez,
estando ausente Ramos Allup, reaccione molesto por el
pacto Capoldo?
Que molesto haya dicho que ese acuerdo no garantiza
que los votos de López se transferirán
por completo a Capriles, no manifiesta inconformidad
ni rencor alguno. Todo está bien.
Tampoco es nada que Diego Arria se haya negado a firmar
el Plan de Gobierno de la MUD y exprese rabia por “las
confrontaciones partidistas que dividen”. Menos que
Medina lo haya firmado con reservas.
“La unidad”, dice Aveledo, “en la MUD, se mantiene incólume.
Todos saben que al final quienes pierdan apoyarán
al ganador”.
-“Nada de eso importa. Leopoldo tiene todo el derecho
de renunciar a su candidatura, pese a que le mete a
Chávez las cabras en el corral. Es una cuestión
de fuelle que la Comisión Electoral de la MUD
no evalúa ni puso como condición para
entrar en carrera”.
Ese es el criterio de Ramón Guillermo Aveledo,
el idealista que paró el beisbol para tumbar
a Chávez. Por idealista y pulcro que es, nada
de eso le interesa, son conchas de ajo.
Lo importante, declaró a la prensa, allí
están sus palabras, es la vaca. Se refirió
así a la plata que recolectaron por la inscripción
de cada candidato.
“Por eso” dijo con énfasis, “Leopoldo puede hacer
lo que bien le parezca, pero no pedir le devuelvan la
plata”. --
Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS
el 1/30/2012 08:30:00 AM |
|
SPD
No. 82 (4/ año 4). La Habana, 24/Enero-2012
|
“Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa
conforme a los fines de la sociedad socialista”.
Art. 53 de la Constitución
Boletín por un socialismo más participativo
y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de
interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
Reenvíe este boletín a todos los que estime
conveniente.
Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier
soporte.
Recopilación de Pedro Campos. CE perucho1949@yahoo.es
Se agradece críticas, comentarios, sugerencias y opiniones
sobre forma/contenido
ÍNDICE
Nota de SPD
Aumentar la producción no lleva directo a rebajar precios
El problema no está en producir más, sino en
cómo lograrlo y quiénes serían los beneficiados
Por Pedro Campos
Más bandolero es quien roba honras que quien roba bolsas.
Quienes nos difaman son bandoleros. En la república
que defendemos nadie podrá comprar al otro por dinero
y el que mire desde la altura solo lo hará para ayudar
al caído.
Declaración Conjunta. IDSC, Los 12, Joven Cuba-NG.
El aspecto humano del tema migratorio cubano
Crónicas cubanas
Por Félix Sautié Mederos
¿Solo basta esperar?
Por Félix Guerra
CONTENIDO
Nota del SPD
Con este número, previo a la celebración de
la Conferencia del PCC, SPD cierra un ciclo dedicado a tratar
de llevar al partido, al gobierno, a todos los revolucionarios,
a todos los cubanos, nuestras ideas de cómo y por qué
deberíamos encaminarse nuestros pasos en esta etapa,
para avanzar, del “socialismo de estado” a un socialismo más
participativo y más democrático.
La sumatoria de los resultados del VI Congreso y lo que trascienda
de esta Conferencia, nos llevará a otras consideraciones
y a una nueva fase en nuestro trabajo.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
Aumentar la producción no lleva directo a rebajar precios
El problema no está en producir más, sino en
cómo lograrlo y para beneficio de quién. Hay
que encender los motores del cooperativismo, la auto y cogestión
y la democratización
Por Pedro Campos
“Quien atribuye a las crisis sus fracasos y penurias,
violenta su propio talento y respeta más a los problemas
que a las soluciones.
La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia”
Albert Einstein
Algunos economistas y funcionarios del partido-gobierno han
apostado a la rebaja de los precios de los productos agrícolas,
por la simple vía del aumento de la producción,
como si la cubana fuera una economía de libre mercado
y sin monopolios; y todo, sin importar la forma de conseguirlo.
Nuestra economía, y particularmente la producción
agropecuaria, sigue amarrada por un sinnúmero de lazos,
leyes, regulaciones, imposiciones y estigmas generados por
el fracasado modelo estatalista, los cuales persisten.
Baste señalar los planes de producción arbitrarios
que obligan a muchos campesinos a tener que hacer determinadas
siembras, el sistema de Acopia estatal con el que tienen que
cumplir obligatoriamente los agricultores, las leyes absurdas
sobre el control del ganado, la doble moneda, el múltiple
mercado (divisa, moneda nacional, precios topados, paralelo,
oferta-demanda, tiendas especiales para militares y otros
estamentos de la burocracia, mercado negro), los subsidios
a algunos productos que se siguen vendiendo por la libreta
de racionamiento y los estímulos que todo el sistema
comporta para la corrupción en amplia escala, el individualismo
y el cuasi-decretado “sálvese quien pueda” que afectan
todas las relaciones de intercambio en la sociedad.
El problema no es –simplemente- producir más, sino
cómo lograrlo y para beneficio de quién. Producir
más, sin importar la forma de lograrlo, podría
terminar en devolver las tierras a las compañías
norteamericanas y a los terratenientes del pasado, que tienen
dinero, técnicas y recursos para ampliar la producción.
El país de mayor producción de alimentos en
el mundo es EE.UU. y China el segundo en producción
indsutrial, en el que existe una super-explotación
de los trabajadores. En ambos, el modo de producción
determinante es el capitalismo, el trabajo asalariado. En
ambos exiten enormes desigualdades, en ambos existen cada
vez más pobres y la riqueza es más concentrada.
¿Hay bajos precios en esos países, en comparación
con el ingreso de los trabajadores? ¿Es allá
a donde nos quieren llevar?
Y esto no es una defensa del estatalismo burocrático;
pero Cuba con sus bajos niveles de producción y todo
su centralismo, sus déficits libertarios y democráticos,
tiene menores niveles de desamparo social que China, el pueblo
cubano está mejor alimentado que el pueblo chino en
su conjunto y tiene muchos índices mejores de salud
y educación que China y EE.UU., esos dos países
de gran producción. Por tanto el problema no es de
producción, sino de cómo participan los trabajadores
y el pueblo en la producción, la distribución
(de las utilidades) y el consumo.
El estatalismo en Cuba creyó que socialismo era solo
una mejor distribución centralizada, sin tener en cuenta
los intereses concretos e inmediatos de los trabajadores y
ese es uno de sus principales errores. Y promovió el
igualitarismo, como desviación de la igualdad, que
algunos ahora quieren negar como principio socialista, en
beneficio de la desigualdad social que genera la posición
de cada uno frente a los medios producción.
Producir más a partir de formulas capitalistas (trabajo
asalariado) beneficia en primer lugar a los dueños
de capital que explotan el trabajo ajeno, a los especuladores
del mercado y al estado recaudador de impuestos; pero no necesariamente
a los consumidores, a la población, a los trabajadores
que continúan recibiendo bajos salarios.
La repartición de tierras estatales, que bien podría
constituirse en una piedra angular para el desarrollo del
futuro socialismo en Cuba, ha adolecido de graves problemas
en su concepción y ejecución. En ningún
momento la repartición se estableció bajo el
control democrático de las comunidades que impidieran
la corrupción y el favoritismo; pero sobre todo la
prioridad se puso en la repartición a privados, sin
estímulo alguno a la formación de cooperativas
de producción en esas tierras, exigiendo solo una subordinación
a “Cooperativas de Créditos y Servicios” que en la
práctica son aparatos burocratizados que hacen las
veces de intermediarios con el estado, los bancos, las administraciones
y los mercados, deformando todo el sentido del cooperativismo.
Hay otras restricciones como el tiempo limitado de usufructo,
la imposibilidad de construir, el precio de los insumos, la
capacitación y otros que el estado parece dispuesto
a encarar.
Para dar transparencia al proceso de repartición de
tierras, sería necesario que se presentara públicamente,
una estadística nacional, sobre la entrega de las mejores
tierras para el cultivo, las que ya contaban con instalaciones
y estaban cercanas a sistemas de riego y trasportación.
A quiénes se entregaron y cuáles eran los vínculos
de los beneficiados con los “responsables municipales de tierras”
y las instituciones del estado. Y especialmente sobre las
tierras de las UBPC repartidas, junto con una valoración
de la necesidad real de tal decisión y el criterio
de los integrantes de las mismas.
Las leyes que promueven el trabajo asalariado en el campo,
han sido priorizadas sobre regulaciones que estimulen el cooperativismo
y esto ha llegado al punto de que se van a entregar más
tierras a los “privados que han demostrado alta producción
y productividad”, la cual solo puede ser lograda, por los
privados con la participación de trabajadores asalariados
y el empleo de medios que están solo al alcance de
personas con capitales establecidos.
Aumentar la producción no lleva directamente a bajar
los precios.
La repartición de tierras que se viene haciendo por
el gobierno de Raúl Castro puede –incuestionablemente-
aumentar la producción de alimentos; pero no necesariamente
bajar sus precios ni beneficiar alimentariamente a las grandes
mayorías concentradas en las ciudades y que viven de
bajos salarios, con muy poco poder adquisitivo.
Son varias las razones, entre ellas, el gobierno está
estimulando -con precios preferenciales- que esas producciones
sean dirigidas al complejo turístico mercantil del
estado y, de esa manera, sustituir importaciones para bajar
sus costos de producción en dicho sector, al tiempo
que gran parte de la distribución interna sigue estando
bajo control del aparato burocrático de Acopio del
MINAGRI con todas sus consecuencias y, el resto, acuñado
por la ley de oferta y demanda del mercado que, al seguir
con una concurrencia deficitaria, tiene los precios disparados.
Con la estimulante oferta a los productores para que vendan
al turismo, la doble moneda redobla su influencia en los precios
del mercado y por tanto inhibe el destino de tales productos
para los mercados populares, que siguen dependiendo de los
bajos salarios pagados por el gobierno en pesos cubanos. Téngase
en cuenta que el CUC siempre ha impuesto su valor en el mercado
nacional sobre el Peso, por ser la moneda que permite adquirir
combustible, otros alimentos fuera de la menguada libreta
de racionamiento, electrodomésticos, vestido, calzado,
materiales de construcción de alta calidad e insumos
diversos, aunque el gobierno mantenga un mercado mínimo
de precios controlados en Pesos cubanos.
Los que constantemente obvian la presencia de la doble moneda
con todas sus consecuencias, en sus análisis de nuestra
economía, están obligados a cometer graves errores.
La doble moneda lo distorsiona todo.
Por otra parte la comercialización de los productos
agrícolas se sigue haciendo por el estado con precios
de monopolio y por privados y no por asociaciones cooperativas
de productores o comercializadores, que por su propia forma
de intercambiar los productos, tengan en cuenta no solo sus
intereses, sino también los intereses de las comunidades
cercanas y los colectivos sociales a los cuales van dirigidas
sus ventas.
El estado debería también establecer plenas
relaciones monetario-mercantiles en su distribución
“subsidiada” a comedores obreros, estudiantiles, hospitales,
etc., y tales centros responder con sus presupuestos y recaudaciones.
Ya sabemos que muchos de los actuales subsidios, son fuente
de corrupción, bolsa negra, desvíos y “trasbase”
a otros tipos de economía para beneficio de malhechores
y burócratas. “El control, la disciplina, la exigencia
y las sanciones”, todos desde arriba, ya han demostrado su
ineficacia. Acábese de personalizar el subsidio, no
las producciones o los consumos de productos. El incapacitado,
debe ser subsidiado con integralidad.
Si el aumento de la producción agrícola sigue
teniendo como regulaciones -de producción e intercambio-
las actuales, los principales beneficiados serán los
productores, los vendedores, el aparato estatal burocrático
recaudador de impuestos y los corruptos. ¿Y la mayoría,
de bajo poder adquisitivo, qué? ¿Si la gente
no puede comprar, para qué aumentar la producción?
Aumentar la producción y hacerlo para beneficio de
todos, demanda otros cambios
Por todo lo anteriormente expuesto, es imprescindible el análisis
de los problemas desde su complejidad y, en las medidas que
se tomen tener en cuenta todos los factores socio sicológicos,
económicos y políticos, el conjunto, a corto,
mediano y largo plazo y no solo los económicos inmediatos.
Hay que evitar el pragmatismo que es la esencia de la filosofía
del capitalismo, la vulgarización del beneficio inmediato.
El gobierno/partido no se da cuenta, -prefiero considerarlo
así-, que en realidad el estimulo a la producción
agrícola asalariada, es en verdad la promoción
de la producción capitalista en el campo y el desarrollo
y fortalecimiento de una burguesía agraria. Las consecuencias
ya se están viendo en los mercados, con los precios
de los alimentos inalcanzables para el común de la
población y el crecimiento “despiadado” de los bolsillos
de vendedores y productores. Las implicaciones políticas
son a un plazo más largo, que no van a tener que enfrentar,
quienes andan por los 70/80 años.
Si la “actualización” no quiere terminar en el más
vulgar de los capitalismos, enfrentar una escalada de precios
y aumentar las diferencias sociales, concretamente en la agricultura,
debe estimular –en forma especial- a los que estén
dispuestos a desarrollar el cooperativismo en el campo, darles
facilidades amplias para comercializar, créditos, medios
de producción, insumos y recursos a bajos precios y
posibilidades de recibir ayuda directa internacional.
Y, también, priorizar la entrega de más tierras
a los que estén dispuestos a constituirse en cooperativas
de producción con sus actuales trabajadores contratados,
convertir las UBPC en verdaderas cooperativas y no quitarle
ni un pedazo de tierra más ni desactivar ninguna; y
apoyar la creación de empresas auto gestionadas en
las granjas estatales y, muy importante, desarrollar sistemas
cooperativos y autogestionarios especializadas en la venta
de productos agrícolas a partir de modificaciones al
sistema de ACOPIO, en lugar de estimular el trabajo asalariado
y a los vendedores particulares.
Para que la “actualización” favorezca un aumento de
la producción, con una disminución de los precios
y beneficios para todos, deberá poner en marcha estos
tres motores principales:
1-Aprobarse una nueva ley de cooperativas, que garantice los
principios básicos del sistema cooperativista mundialmente
probados, en forma amplia, que incluya los mercados cooperativos,
que no subordine las asociaciones cooperativas a los intereses
estatales y que les brinde todas las facilidades para su amplio
desarrollo;
2- Legislarse una nueva ley de la empresa socialista, que
la conciba no como estatal, sino como social, auto-gestionadas
por los trabajadores o en cogestión con el estado,
donde sean los trabajadores los que decidan sobre la administración,
la gestión y las utilidades, luego de satisfechos los
compromisos sociales y la propia reproducción ampliada;
3-Desarrollarse una plena democratización del sistema
político –no por último menos importante- que
posibilite el ejercicio directo de la democracia por los trabajadores
y el pueblo y les permita el control real, efectivo, en todos
los niveles, sobre la vida política, social y económica
del país, especialmente a través de los presupuestos
participativos locales y en la nación, así como
la más amplia realización de la utopía
martiana, por todos añorada: “Con todos y para el bien
de todos”, la cual reza en la constitución vigente.
Sin encender estos motores, la “actualización” tenderá
a la restauración del capitalismo privado en contubernio
con el capitalismo del estado; pero bajo control de un partido
burocratizado y no pasará de otra copia más,
solo que esta vez la matriz no será rusa, sino china.
Y ya sabemos que los calcos y copias, extrapolados además,
están condenados al fracaso. Los cubanos tenemos historia,
especialmente como grandes productores de alimentos, raíces
libertarias, democráticas, socializantes, humanistas
propias y universales. No necesitamos copiar de nadie.
Socialismo por la vida.
La Habana, 24 de enero de 2012
Vea mi página en kasoenlared.net www.kaosenlared.net/colaboradores/.../88-pedrocampos.html
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Más bandolero es quien roba honras que quien roba bolsas.
Quienes nos difaman son bandoleros. En la república
que defendemos nadie podrá comprar al otro por dinero
y el que mire desde la altura solo lo hará para ayudar
al caído.
Declaración Conjunta. IDSC, Los 12, Joven Cuba-NG.
Hay quienes sostienen que no se puede criticar porque eso
equivale a alegrar al enemigo. Estamos en desacuerdo. Hay
que estar dispuesto a coincidir con quien sea, si lo que dice
es verdad. La verdad siempre es revolucionaria. Se puede coincidir
en cualquier apreciación sobre los problemas y sus
causas, lo que no se puede es coincidir en los remedios.
Nos parece bajo
renunciar a la búsqueda de la verdad porque el enemigo
la identifique también. Lo que beneficia al enemigo
es ocultarnos nuestros errores y tratar de ocultárselo
al pueblo que siempre los conoce.
Hay quienes sostienen que aquellos que mantienen la alerta
sobre errores y rumbos incorrectos, quienes defienden que
no pueden volver a sacrificarse los intereses de los trabajadores
-que somos la inmensa mayoría-, no deben ser aceptados…
“¿A quién se le puede ocurrir pensar que esas
personas serían bienvenidas en la indispensable construcción
del consenso en el Caimán Verde?”, dicen con sofisma
bellaco, tirando un globo de ensayo que permita a quienes
realmente le manipulan como títeres, un nuevo capítulo
de exclusiones.
Se equivocan triple y rotundamente quienes afirman…”El pueblo
cubano que no ve en sus dirigentes principales ningún
grado de corrupción al contrario de lo ocurrido en
la Unión Soviética, tiene plena confianza
en la conducción del liderazgo original, que aunque
con algunos privilegios y aplicación de prácticas
nepotistas a favor de sus familiares, llevan una vida austera
y de trabajo, hoy se conforma con el rumbo trazado por la
dirección del partido y del gobierno, solo las manifestaciones
en contra se oyen en intelectuales de “izquierda” contrarios
al gobierno, pero en su mayoría constituidos por
oportunistas y seudo marxistas o trotskistas que asumen
la tradicional posición de revisionistas en las revoluciones,
solo que su círculo y seguidores no sale de su marco
teórico donde son seguidores y activos exponentes
de la critica que hoy leemos en medios alternativos de dudosa
posición de izquierda …”
Bueno, a puerta sorda hay que dar campanazo mayor, y en
el mundo hay aún personas sordas y en Cuba hay aun
muchas personas sordas, -y algunos bandoleros- que no son
mayoría pero lo parecen por la forma de controlar
los medios de información.
Los revolucionarios tienen el deber y el derecho a buscar
la verdad, que los conservadores ocultan. Renunciar a la
búsqueda de la verdad es renunciar a la justicia,
libertad y al desarrollo de la revolución. Los revolucionarios
cubanos no deben prestarse a algo tan despreciable.
Fue Martí quien dijo… “Ni fue nunca más útil
vernos en lo que somos, sin engaño para los demás
ni para nosotros mismos, porque las empresas en que le va
a un pueblo la vida…no son para esconder los obstáculos
que deben conocerse, porque es preciso saber donde están
para vencerlos…Las bases de la nación nueva serán,
el trabajo y la libertad de expresión. Trabajar en
lo verdadero y decir sin miedo lo que se piensa. He ahí
las dos raíces”
En realidad, el pueblo, las masas han tenido hasta ahora
muy poco papel en la toma de decisiones en las experiencias
socialistas europeas que lograron establecerse en el siglo
pasado... Parecería que siempre hubiese sido necesario
el sacrificio de la democracia a las urgencias de la seguridad
nacional. Parecería que en Europa del Este y Asia
se hubiera diseñado un gobierno del pueblo y para
el pueblo, pero que fracasó en hacer que fuera igualmente
gobierno por el pueblo.
Sabemos ya, por el desastre en otras latitudes y los problemas
en nuestro país, que la vanguardia revolucionaria
no puede continuar confundiendo el socialismo solo con la
distribución, ni poder con saber. NI estatización
con socialización, Ni tampoco creer que educar a
las masas para la comprensión de la nueva sociedad
por la que luchan, y para desmitificar y derrotar las falsas
conciencias que el capitalismo tanto cultivo, puede ser
trabajo de sectas iluminadas e insustituibles, ni de intelectuales
orgánicos que encantan con bellos, ecuánimes
y matizados pensamientos la creación popular.
Reiteramos, Nadie debe hacerse ilusiones sobre nosotros
acerca de reformadores de algún tipo. Nuestro papel
es impulsar la conciencia sobre la necesidad de renovar
el Socialismo como manera de salvarlo.
Ante tanta confusión ocasionada por la caída
del campo socialista y el aparente triunfo total del capitalismo
es importante preguntarnos. ¿Qué significa
ser de izquierda? Comencemos poco a poco.
Ser de izquierda, inobjetablemente, implica ser anticapitalista
y constructor del socialismo, es soñar que otro mundo
es posible…e intentarlo.
Ser de izquierda, al menos marxista, significa aceptar que
la superioridad de la sociedad socialista sobre el capitalismo
está en la posibilidad real de que el pueblo y los
trabajadores sean los que tomen las decisiones principales
de la sociedad, en especial en los centros de trabajo, y
en las cuestiones esenciales de la vida política,
jurídica y social. Está en la posibilidad
de influir realmente en el uso del plus producto y que este
responda a los intereses individuales y sociales adecuadamente.
Para LA IZQUIERDA MARXISTA , El socialismo no es “más
economía, mas desarrollo”, sino “otra economía”.
No es solo más medios técnicos y recursos
financieros, más capital; es otra forma de organizar
la producción, la distribución y el consumo,
que nada tiene que ver con la esclavización moderna
asalariada, es otra sociedad sustentada en otros relaciones
de producción y en valores distantes del consumismo,
el mercantilismo capitalista y la corrupción que
genera ese sistema. Es otra democracia y otra convivencia.
Significa reconocer que la libertad consiste en permitir
que otros piensen de diferente manera.
Ser de izquierda marxista, al menos, es creer firmemente
que todos debemos reeducarnos mediante el estudio y la práctica
revolucionaria y que en cada momento el pueblo, con la aprobación
o no de las propuestas, reconocerá o no la vanguardia
que siempre será transitoria.
Ser de izquierda es combatir toda versión seudo-religiosa,
doctrinaria, reduccionista y dogmática del marxismo
y el socialismo.
Ser de izquierda de este tipo, hay de “otras” por supuesto
que así se autoidentifican, es reconocer que no hay
cuotas o porcentajes establecidos de antemano, fuera de
tiempo y lugar, respecto a la relación estado-mercado-sociedad,
ni tampoco respecto a cuánta libertad, justicia o
fraternidad es posible al unísono.
Para que todos seamos ganadores, para que todos mejoremos
cualitativamente, debemos diseñar un sistema que
disminuya sistemáticamente los niveles de explotación,
opresión, discriminaciones y exclusiones políticas,
sociales y culturales, debemos tener muy especialmente la
mente abierta, con el mínimo de prejuicio posible,
pero aun más, la brújula clara.
En fin, ser de izquierda significa reconocer que es inmoral,
es impracticable intentar asegurar la felicidad de la gente
contra sus propias convicciones.
O dicho mas poéticamente como lo expresó unja
invalorable combatiente…”Ser de izquierda significa que
nos importan los demás seres humanos; que no aceptamos
nuestras carencias y nos preocupamos porque los demás
no sufran esas carencias. Los de izquierda, aprendemos y
enseñamos a que los demás se valgan y piensen
por sí mismos. Ser de izquierda es tener la capacidad
de crítica y autocrítica; es estar dispuesto
a aprender todos los días de los que menos saben
y respetarlos; es analizar colectivamente el mundo para
transformarlo colectivamente; es estar en permanente construcción.”
Ser de izquierda, en resumen, al menos en el siglo XXI,
requiere ser consecuente con las lecciones de la práctica
histórica y enfrentar retos nuevos, en palabras del
compañero Carlo Frabetti “…Así que el primer
reto de un aspirante a socialista del siglo XXI es enfrentarse
al fascista que todos llevamos dentro. Sin perder de vista,
claro está, al que muchos llevan por fuera.”
Aclaramos que no somos de los que disfrutan la publicidad.
Aclaramos: somos parte de la gran masa de revolucionarios
pensantes en Cuba, no intelectuales al servicio de intereses
creados o en busca de reconocimiento, hemos dicho y reiteramos
que somos combatientes, en toda la extensión de la
palabra, a la luz o la oscuridad.
Más, no formamos parte de los que creen que ocultando
la verdad se sirve a la causa. No son las calumnias del
enemigo las importantes, son los principios, las carencias
y esperanzas de nuestro pueblo. Saltamos a la batalla de
ideas públicas cuando Fidel llamó y porque
el silencio ante desviaciones e insuficiencias estaban comprometiendo
el honor de los revolucionarios cubanos y comunistas ante
el pueblo y de los padres ante sus propios hijos.
Reiteramos que la legitimidad y necesidad de la revolución
de 1959 no está en dudas para nosotros. La obra de
los dirigentes revolucionario se ha concretado en las condiciones
más difíciles y sus meritos son muchos. Solo
que llegó la hora del cambio y, como nos enseñaron
ellos mismos, sobre los intereses del pueblo: nadie.
Lo que es hoy revolucionario en Cuba es avanzar con paso
firme y proyectos claros en la socialización y democratización
de la economía y la política, en la desenajenación
de la vida económica, intelectual y social, en el
bienestar largamente esperado por los cubanos.
Oponerse a ese curso es hacer contrarrevolución.
En función de contribuir y evitar el enfrentamiento
entre revolucionarios, hemos pedido la definición
de a qué se nos llama a construir y defender; hemos
solicitado la clarificación y rigurosidad del lenguaje,
hemos dicho que revolución y revolución socialista
no es lo mismo y que el lenguaje ambiguo no ayuda a llegar
al objetivo. Reconocemos que todos somos un poco ignorantes,
hasta los más sabios lo son y solo pedimos limitar
esa ignorancia en un debate de respeto. No hemos sido suficientemente
escuchados.
Pero no importa qué digamos o hagamos, para muchos
en el poder somos simples idealistas, desconocedores de
la realidad de la lucha de clase, portadores de propuestas
que nunca se han realizado.
Otros, con desparpajante descaro e impudor, canallas más
que ignorantes, nos acusan, sin un solo argumento al menos
profundo, sino decente, de contribuir a sembrar la desconfianza.
O, la difamación preferida de la burocracia: resentidos,
que como ya no vivimos bien, protestamos.
Esta es nuestra respuesta civilizada, puede haber otras:
Quienes nos difaman son unos bandoleros. Quienes “le sirven
en bandeja de plata al enemigo el Socialismo en Cuba“, son
los que ignoran los pedidos del pueblo, son los que aun
reconociendo sus errores no los erradican, son los que no
dejan de repetir que saben que deben dejar pasos a nuevas
ideas y hombres pero declaran -sin pudor alguno- que demorarán
ese momento todo lo posible y hasta lo imposible.
Quiénes contribuyen a la división, no son
los que denuncian los errores, sino los que los cometen,
quienes fomentan la división son los que olvidan
los principios y el respeto a sus compañeros de lucha
y los ignoran, apartándolos por tener estas opiniones
y defenderlas cuando los de arriba no las entendían.
Son quienes llaman a opinar y a confiar y después
utilizan represalia silenciosa y enmascaradas.
Son quiénes utilizan métodos propios de la
mafia –dobles, ocultos, solapados- para resolver las contradicciones
y no métodos martianos y revolucionarios. Quienes
aceleraran la división son quienes ponen sus intereses
personales y ambición de mando por encima de los
principios y en vez de empoderar al pueblo lo trata de convertir
en maquinas de aplaudir, Quienes propulsan la división
son quienes ocultan las opiniones de los militantes o una
parte de las opiniones del pueblo y las manipulan a su antojo...
Quienes fomentan, y mucho la división, son quienes
privilegian la propiedad estatal sobre la socializada, la
democracia representativa sobre la directa y el trabajo
asalariado sobre el cooperativo. Son los que, opuestos a
Marx y a Lenin, no quieren extinguir el estado, sino fortalecerlo
.Son los que opuestos a Martí no quieren hacer una
república para todos, sino para un grupo. Quienes
contribuyen a la división son quienes practican el
amiguismo y el nepotismo y violan la política de
promociones establecidas en el PCC y el estado.
Quienes contribuyen, fomentan y aceleran la división
son quienes conociendo muy bien la historia, los méritos
y actitudes de los que se han hecho eco de su llamado a
salvar el socialismo y ejercen los derechos que han conquistado
en la lucha, ahora los denigran y tratan de deshonrarlos,
después de impedirles publicar en los medios nacionales
y partidistas sus opiniones.
Los comprendemos. Sus limitaciones les impiden aceptar incluso
sus propios logros. No pueden comprender el surgimiento
de nuevos revolucionarios, capaces otra vez, como hicieron
ellos al inicio y gracias a ellos mismos, de renunciar incluso
a prebendas y privilegios, si los principios están
comprometidos.
Si algunos ignorantes, filosófica y políticamente,
creen que nuestras posiciones son socialdemócratas,
revisionista o perestroikas lo lamentamos. A estas alturas
no se puede comenzar de nuevo la campaña de alfabetización.
Si algunos continúan creyendo que la democracia y
la libertad son armas de la burguesía. Lo lamentamos,
o mejor, le enviamos una tarea para la casa. Chávez,
Daniel, Evo, Correa, el tupa Mujica y otros ascendieron
al poder en un sistema de democracia y libertad BURGUESA.
¿Sirven a la reacción? ¿No tienen el
poder?
Lo que sirve a la reacción, a la oligarquía,
al imperialismo es la limitación de la democracia,
los programas “revolucionarios” llenos de exclusiones y
temor a la diversidad, lo que sirve a la burguesía
es castrar los ideales revolucionarios y solo convertirse
en “revolucionarios justicieros”; pero abandonando la libertad,
las democracia y el derecho.
Lo que sirve al capital y al imperio es abandonar el sentido
común y la totalidad de los ideales por los que,
miles, han caído. LO QUE SIRVE AL ENEMIGO ES LA AMBICION
DE CUALQUIER GRUPO QUE OLVIDE LA REVOLUCION ES DE TODOS
Y HECHA POR TODOS.
Mienten quienes dicen que solo hacemos críticas y
obviamos la lucha contra el enemigo principal. Hemos hecho
más en nuestro suelo y fuera de él, que escribir.
Decenas de artículos hemos hecho enfrentando las
barbaridades del imperialismo, por la lucha contra el bloqueo,
la liberación de los cincos, la solidaridad con revolucionarios-
colombianos, palestinos etc., los indignados y otros, y
algunos hasta hemos participado en sus acciones y broncas
en sus países.
Compañeros nuestros han estado en Méjico,
en Bolivia, en Venezuela, en Ecuador en España, desfilando
y participando en sus demandas y eventos. No consideramos
necesario para hacer críticas vernos obligados a
realizar un libro de elogios, o en cada escrito hacernos
solidarios con alguien.
No propugnamos la autoflagelación pública
frente al enemigo –el cual, por demás, ha servido
de justificante a muchas de nuestras insuficiencias- pero
exigimos la autocrítica profunda y sincera ante los
comunistas y el pueblo. Ni para la primera posición,
ni para la segunda aceptamos superficialidades ni ingenuidades.
Por supuesto nos negamos a enfrentar la burocracia en abstracto.
Enfrentamos las raíces y los responsables de las
insuficiencias, sean burócratas reales o… crean ser
otra cosa.
Mienten quienes dicen que estamos contra el estado. Estamos
por otro estado, fuerte, dinámico y moderno, que
no es lo mismo que un estado elefantiásico y monopólico
como el que hemos tenido. Estamos por un estado controlado
por el pueblo. ¿podría existir alguno más
fuerte?
Mienten quienes dicen que solo defendemos la autogestión
y las cooperativas y que queremos cambios de hoy para mañana.
Eso se ha explicado decenas de veces, como decimos más
arriba estamos por una economía plural, no única,
nos oponemos a la propiedad estatal exclusiva, la cooperativizacion
exclusiva y cualquier monopolio exclusivo.
Y nos hemos cansado de repetir que es un proceso, poco a
poco, pero sistemática y permanentemente en curso.
Mienten quienes aducen que actuamos en la red de izquierda
digital y no en el CDR, en el Sindicato, en el PCC. Nuestras
propuestas, todas han sido explicitadas en esos espacios.
Una significativa parte de la producción intelectual
ha sido enviada a los órganos correspondientes, a
la propia prensa oficial, a los medios digitales internos.
Solo para uso de cubanos en la isla se han publicado los
artículos más severos, sin divulgación
internacional alguna.
Varias propuestas y cartas están en mano de la alta
dirección de la revolución y no han sido publicadas
y no las publicaremos. Toda la izquierda participó
muy activamente en las discusiones recién ocurridas
en Cuba. Esos críticos debían tener la vergüenza
de pedir a los medios cubanos que permitan implementar el
artículo 52 de la constitución. Y solicitar
se nos permita publicar en Cuba y entonces debatir abierta
y horizontalmente nuestros criterios..
Mienten quienes dicen que usamos lenguaje agresivo, desequilibrado
y maximalista. Hace cinco años que desarrollamos
esta batalla de ideas de forma pública. Nunca olvidamos
que las palabras amables convencen mejor y que avanzar paso
a paso también es avanzar. Nadie pide implementar
de forma irresponsablemente vertiginosa los cambios imprescindibles
hacia un nuevo socialismo, pero existe, sin dudas, la lucha
de clases en nuestro país y existe la ley de la acción
y la reacción y existen los que ocultan su inmovilismo
en el estudio interminable de los problemas.
En política quien evade la raíz de los problemas,
por dolorosas que sean, no tienen posibilidades de ver triunfar
sus ideas. Y el rechazo a las ideas no es problema mayor,
problema mayor es la represalia física y moral que
encubierta y no tan encubiertamente se ha desarrollado contra
nosotros, contra esta izquierda nacida en el seno revolucionario.
No somos siervos, no somos sacerdotes, somos revolucionarios
y reaccionamos y reaccionaremos como tales.
Mucho menos nos consideramos portadores de ideas no perfectibles
o totalmente cambiables, ni de implementarlas de hoy a mañana,
solo exigimos el debate de ideas en igualdad de condiciones.
De ideas, no de insultos.
Quien trata de deshonrar a otros, no se da cuenta que se
deshonra a sí mismo.
Reiteramos, un partido no puede representar la nación
si no eleva los principios democráticos, la cultura
del debate, el respeto a las minorías y la libertad
de opinión y discusión a nuevas alturas. Si
no privilegia la ética y la coherencia entre las
palabras y los hechos.
Es difícil pensar en algo más socialista que
los trabajadores, en los centros de trabajo, decidiendo
qué, cómo y cuánto se produce, quién
los dirigirá y cómo distribuir las recompensas;
que en su municipio decidan sus habitantes en asambleas
públicas, en qué se gasta el dinero con que
se cuenta; que en el Poder Popular hasta la máxima
instancia la dirección sea electa por el voto directo
y secreto de todos los ciudadanos. No hay nada más
Socialista que todas las propuestas de nación sean
conocidas y discutidas por todos, nada más socialista
que una mayor ética y transparencia en la prensa
cubana, . ..Y nada más socialista que limitar la
ambición de personas y grupos por ejercer el poder
eternamente.
Los tiempos son confusos y de alta tensión. Deseamos
el dialogo, no la confrontación que se nos trata
de imponer, de la que sí sacaría mucha ventaja
el enemigo histórico pero, no somos ingenuos.
Jamás nos rendiremos ante el enemigo imperialista
ni vamos a aceptar que se repita en Cuba la experiencia
europea de burocracias corruptas y dirigentes incompetentes
e desideologizados que traicionaron a los trabajadores,
al pueblo y al socialismo.
Hacemos nuestra también estas palabras… quienes continúen
el descrédito pretendiendo incluirnos entre enemigos
o ignorantes y ponernos al lado del capitalismo incluyéndonos
entre los adversarios del socialismo y la revolución
cubana serán unos bandoleros que a falta de razones
y argumentos intentan robar honras que ellos no tienen.
Demandamos el cumplimiento del artículo 53 de la
constitución. Libertad de palabra y prensa Socialista.
Ahora. Ya.
Por una sociedad con todos y para el bien de todos. Viva
Cuba revolucionaria.
Socialismo o Barbarie.
Enero de 2012
IDSC, Los 12, Joven Cuba-NG.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El aspecto humano del tema migratorio cubano
Crónicas cubanas
Por Félix Sautié Mederos
La frustración
de las expectativas creadas a favor de la normalización
de la política migratoria cubana, además de
su significado referido a la violación del inalienable
derecho ciudadano de los cubanos para salir, entrar y/o
regresar libremente, según su voluntad, sin limitaciones
de necesidad de autorización previa, ni de tiempo
o de espacio alguno, ha tenido, adicionalmente, una profunda
repercusión en las sensibilidades y el estatus económico
social de muchas familias divididas, geográficamente,
por causa del crecimiento sostenido de una diáspora
galopante a lo largo del proceso sociopolítico cubano
de los últimos cincuenta y tantos años.
Me refiero, muy
en especial, a las innumerables familias cubanas que con
la no derogación esperada de estas prohibiciones,
han sido defraudadas y heridas en sus más íntimos
sentimientos y esperanzas porque, además de ellas
en sí mismas, los emigrados cubanos que son sus familiares,
amigos y vecinos dispersos en el mundo, se encuentran en
un especial estado de indefensión jurídica
generalizado para viajar y/o regresar definitivamente a
su país de nacimiento y reunificarse o reencontrarse
con los suyos, tal y como lo están haciendo en la
actualidad muchos otros emigrados de las más diversas
naciones y etnias que son afectados por la crisis económica
de escala universal que se está produciendo, o que,
simplemente, deciden hacerlo por causa de las más
diversas razones personales.
Escribo sobre
un ángulo del problema poco divulgado que no se ha
tomado en cuenta con la prioridad requerida, dadas las circunstancias
difíciles que hoy se viven en el mundo. Esto habría
que analizarlo con una adecuada consideración por
ser un asunto tan humanamente profundo, desestimado por
razones políticas relacionadas con el criminal bloqueo
y la guerra económica que se libra contra nuestro
país, con el declarado propósito de forzar
a nuestro pueblo con el hambre y la desesperación.
Me explico más claro: entonces, según la reiterada
persistencia en no derogar estas prohibiciones y limitaciones
absurdas, la población afectada por el bloqueo se
encuentra que, además, su propio país le limita
su libertad de movimiento y de reunirse con sus familiares
dispersados por el mundo. En resumen, resulta ser una contradicción
flagrante porque esas medidas refuerzan la acción
del Bloqueo en nombre de su enfrentamiento.
Si los turistas
extranjeros que nos visitan pueden comprar libremente una
visa cubana en las agencias de pasajes sin requerir de ningún
permiso especial, no es justificable que los ciudadanos
cubanos tengan las limitaciones y prohibiciones que no se
plantea a los turistas extranjeros. ¿Es que, acaso,
los únicos posibles enemigos son los mismos cubanos?
Esta situación con la actual apertura turística
y de viajes que en general se está desarrollando
hacia los países del mundo, no se sostiene cuando
se compara con las limitaciones que se aplica a los ciudadanos
cubanos. Son múltiples las personalidades de los
más diversos sectores sociales de Cuba, que no han
dudado manifestarse abiertamente a favor de la derogación
de estas prohibiciones y limitaciones absurdas, que convierten
al pueblo cubano en general, ya se encuentre adentro o afuera
de nuestras fronteras, en una especie de ciudadanos de segunda
o tercera categoría, preteridos en su propia patria
por debajo de las posibilidades que, en cambio, se ofrece
a turistas y visitantes de otros países.
Por otra parte,
para hacer más profunda y pesada su afectación,
estas limitaciones a los derechos de movimiento y al libre
tránsito de los ciudadanos cubanos, las tasas, costos
y gravámenes que tiene que pagar cada cubano por
las tramitaciones de permisos de viaje o de permanencia
en el extranjero en caso que les sea concedidos son muy
altos, lo que convierten en más prohibitivas aún
las limitaciones establecidas de lo que son intrínsecamente.
Se añade, además, el trámite de la
carta de invitación que también hay que pagarlo
casi siempre doble, y que pone en manos de los extranjeros
o de quienes viven en el exterior las posibilidades de viajar
de los cubanos residentes en el país. Son cuestiones
que no tienen explicación aceptable ni coherente,
sólo justificaciones obsoletas.
Mantener esas
medidas y/o ponerlas en estudios que se dilatan en el tiempo,
tienen un efecto realmente controvertido porque en vez de
ser efectivas para la disminución del constante crecimiento
de la diáspora cubana, lo que logran es acelerarla
en su ritmo y aumentar su volumen. En Cuba, a diario son
muchos los matrimonios que se quedan solos, no hay que ser
un estudioso de las estadísticas para comprobarlo,
basta con observar el entorno que nos rodea en nuestros
barrios y lugares en que vivimos. Es un dolor persistente
y un sufrimiento ahogado en lo interno de los hogares cubanos,
que nos está horadando lentamente y acumulando rencores
sordos que minan las credibilidades en una dirección
que no tiene en cuenta los sentimientos entristecidos de
la población que ve tan lejos a sus hijos, nietos,
familiares y amigos que emigran sin poder volver a vivir
con los suyos.
En estas circunstancias
podría preguntarse, ¿Hasta cuándo se
van a mantener estas situaciones injustas y discriminatorias
con los cubanos? ¿Cuáles son las razones o
fuerzas silenciosas que constantemente detienen los intentos
por resolver un problema tan agudo que, de una forma u otra,
nos afecta a todos, a los que residimos en el país
o los que viven afuera? ¿A qué se le tiene
tanto miedo como para castigar masivamente al pueblo cubano
en sus más hondos sentimientos de identidad ciudadana
y de amor por sus familiares y amigos? El daño con
las dilataciones se profundizará en el tiempo y podría
llegar a consecuencias irreparables.
La espiritualidad consubstancial de los conjuntos humanos
es una realidad innegable y, en este asunto, se está
actuando contra natura al echar por tierras las esperanzas
que se concitaron desde el año 2007 con el anuncio
de que se eliminarían las prohibiciones absurdas.
Lo que se está haciendo al respecto cuando comienza
el 2012, se podría medir con cuentagotas y eso crea
hastío, desesperaciones y descréditos. Así
lo pienso y así lo afirmo de frente y sin subterfugios
ni seudónimos, con el ánimo de que los problemas
se resuelvan.
fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 23 de de enero del 2012-01-23
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=142987
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿SOLO BASTA ESPERAR?
Por Félix Guerra
¿Realismo mágico?
¿Sabien-
do que no hay magia y siempre truco político o algo
insólito debajo de la lengua
o del sombrero?
¿Para capturar al ingenuo de ingenuos y arrastrarlo
por el cuello hasta la última página?
¿Real maravilloso?
¿Cuando sobrevivir no es maravilla, o no solo maravilla,
y este es valle
de lágrimas con oscuros desfiladeros?
¿Que vida o subsistencia trascurre de página
a página, entre milagros, azogues,
centauros, mutaciones, fuegos de artificio?
¿Realismo socialista?
¿Caricatura naturalista, botánica social,
destinado
a crear espejismos y suprimir espejos
que finalmente despolitizan?
¿Festejar triunfos no ocurridos ni que llegan en
el corto plazos y los que no llegan después ni antes
ni en el jamás de los jamases?
¿Realismo panglossiano, hermano mayor y más
iluso?
¿Colocar falsos espejos en bocacalles y caminos,
para no ver ayer ni hoy ni ver nunca?
¿Surrealismo? ¿Variante descabellada
semejante a la loca que enloquece mi local?
¿Tal y como el incomprendido huevo frito marchito
en la tendedera?
¿Realismo crítico?
¿Subir escalón peligroso, para poner contra
el muro infamias, egoísmos, lacras?
¿Condenar el mal para que luego juzgue
la Historia, cuando historia es vida y hoy y cada día?
¿Y agregar como sincopa y epílogo:
todo, hasta las estrellas, está de nuestra parte,
SOLO BASTA ESPERAR?
Poemas de la sangre cotidiana.
Enero de 2012
|
Extremos que coinciden y esquemas que se reiteran
|
Crónicas cubanas.
Por Félix Sautié Mederos
Eso
de que los extremos se tocan y coinciden, a veces más
de las que nos podemos imaginar, es un decir que día
a día se hace realidad en las actuales coyunturas
y circunstancias cubanas. Estas consideraciones son recurrentes
en mis pensamientos, porque los hechos con que a diario
me choco me crean inquietudes y preocupaciones al respecto
que se van agolpando en mi ser interior. Creo que este es
un momento apropiado para compartirlas con mis lectores,
porque hace algunos días alguien me increpó
por una crónica mía sobre un debate de la
Revista Espacios Laical (*) realizado con la participación
como exponente del politólogo cubano americano de
origen hebreo Arturo López Levi, en la que afirmé
textualmente que el disertante “hizo uso con convicción
evidente de su pleno derecho para opinar desde adentro,
emanado de su condición de cubano por nacimiento
que nadie debería menoscabarle”.
Yo considero
que los que me leen están en todo su derecho para
la aceptación o no aceptación de lo que expreso;
pero resulta que en este caso se acompañó
su criterio con increpaciones extemporáneas y fuera
de lugar hacia mi persona por haber escrito sobre un evento
en el cual participé y por haber expresado mi opinión.
Además distorsionó los hechos y planteó
conceptos de exclusión tratando de imponer su forma
de pensar. En tanto que en mi crónica me referí
a un muy importante problema de concepto, relacionado con
la libertad de expresión, así como con la
libre participación en el diálogo sobre Cuba
de todos los cubanos sin excepción por razones de
ideas, conceptos o lugares de residencia. Considero que
defender eso es algo que va más allá de cualquier
afiliación o criterio político social; porque
constituye un derecho que nos corresponde a todos.
Un principio
básico de la democratización que tanta falta
nos hace, es estar a favor que López Levi y otros
cubanos de adentro o de afuera del país, participen
plenamente, con la norma esencial del respeto a las opiniones
de los demás, en las pocas oportunidades de diálogo
que se encuentran a nuestro alcance. Aceptar y apoyar este
derecho de participación, no es asumir necesariamente
como nuestros los criterios y posiciones al respecto del
futuro de Cuba que expongan los que en uso de su inalienable
condición de cubanos participen en nuestros diálogos.
Coartar sus su participación más efectiva
es en cambio, una verdadera inconsecuencia democrática
de quienes pretenden darnos lecciones de vida, ya estén
adentro o afuera del país.
La exclusión
y las opiniones venales sobre los demás se han convertido
en un problema muy generalizado entre los cubanos, que comienza
en las cúpulas de nuestra sociedad y que se ha generalizado
entre nosotros. Los oficialistas clasifican a los discrepantes
como enemigos y mercenarios a los que les está vedado
todo acceso social. Lo mismo realizan otros desde sus posiciones
no oficialistas y por demás discrepantes también,
negando toda posibilidad de participación a los de
pensamiento diferente o que coincidan con lo que ellos se
oponen. En este orden de cosas, se está agudizando
una polarización contraria a cualquier posibilidad
de razonamiento de partes en búsqueda de soluciones
factibles para nuestros problemas. Eso nos está haciendo
mucho daño, es contrario a la democracia y forma
parte de una espiral de fuerza que se contrapone a las posibilidades
del reencuentro y de reconciliación entre cubanos.
En mi criterio las acciones a favor del reencuentro y la
reconciliación en aras de la paz y de la concordia
nacional, son alternativas a las que nunca deberíamos
renunciar ni mucho menos negarlas; pero más importante
que todo eso, considero que es el derecho de los cubanos
sin excepciones onerosas a opinar sobre su propio país.
Hay
quienes, orientados por los centros de poder a que responden
o bien por su cuenta y riesgo, desde una u otra posición
ideológica, han asumido el papel de jueces de los
demás y se dedican a los ataques personales y a la
descalificación indiscriminada, sin importarles para
nada los derechos humanos de cada cual, ni la necesidad
del diálogo civilizado entre las personas al objeto
de comprenderse mejor y explorar las posibilidades de concertación.
Con estas posiciones que por demás no aportan proposiciones
ni criterios constructivos, lo complican y lo entorpecen
todo, apostando en realidad por el caos y la desolación.
Personalmente
he expresado en cada ocasión que me ha sido posible,
desde adentro del país, de frente y plenamente identificado
sin el uso de ningún seudónimo, que soy partidario
de edificar una república en la que quepamos todos
sin excepciones onerosas y me he manifestado también
con toda claridad, a favor de desarrollar un socialismo
participativo, democrático y verdaderamente humano,
cooperativista y autogestionario que no excluya a la pequeña
empresa familiar o local, así como a la inversión
extranjera que aporte capital, tecnología y/o mercados.
Estas son mis posiciones personales mantenidas con reiteración.
El hecho que piense de esta forma, no quiere decir que no
acepte que los que opinan distinto puedan plantear sus criterios
y posiciones al respecto y debatirlos entre todos en un
diálogo civilizado en búsqueda de lo que realmente
sea mejor para nuestro pueblo.
En el
debate de Espacio Laical al que me referí en mi crónica
(*) se habló con plena libertad de expresión
y los participantes fueron diversos, tan diversos como diversas
son las posiciones y criterios al respecto del proceso sociopolítico
cubano. Yo estuve presente, los oí y los vi con mis
propios oídos y ojos, por lo que no puedo aceptar
que quienes no estuvieron presentes e incluso algunos más
lejanos aun desde el exterior, planteen descalificaciones
y criterios ofensivos que en realidad son superficiales,
extemporáneos y esquemáticos al respecto de
algo en lo que no participaron. Así lo pienso y así
lo afirmo.
(*) ”De nuevo los debates a contracorriente en espacio laical”,
`publicado en Por Esto el martes 29 de noviembre del 2011
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=131572
E-Mail: fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 12 de dic. 2011
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=134355 |
El vacío de la irrealidad
|
Por Lorenzo Gonzalo, 12 de diciembre del 2011
En medio de la campaña de persecución contra
el gobierno de Cuba y los esfuerzos por desestabilizar al
Estado cubano, se intenta agregar otros ingredientes que puedan
enriquecer el pobre inventario que tiene la prensa sobre supuestas
barbaridades que allí se cometen.
La última de todas, es la flotilla marítima
compuesta por cuatro barcos de recreo que partieron del Sur
de la Florida hacia Cuba para lanzar fuegos artificiales desde
las agua internacionales. En otro artículo nos referimos
a ella y mencionamos el caso como un ejemplo de las diferentes
maneras de buscar dinero fácil, utilizado por alguna
gente, que aprovecha el derroche que hace Washington con los
ingresos proveniente de los impuestos.
La prensa local de Miami, periódico oficial de la campaña
contra Cuba, aprovechó el show marítimo para
“denunciar” que decenas de “opositores” fueron detenidos con
motivo de ese evento. La información implica que de
no haber sucedido estas detenciones, con la presencia de los
cuatro barcos llevados desde Miami, se hubiera desencadenado
un enfrentamiento con el gobierno.
El propósito de estos barcos era lanzar fuegos artificiales
en las costas frente a La Habana para llamar la atención
y llevar el mensaje subliminal a la población, que
“desde la orilla estadounidense, están los aliados
y las fuerzas de la democracia”. El sueño no mencionado,
pero corroborado por el tipo de campaña que tanto estos
marinos como el resto que se dedica a desbarrar y levantar
calumnias para que la opinión pública mundial
tenga una idea equivocada de los sucesos en Cuba, es provocar
rebeliones callejeras, protestas, que puedan convertirse en
incontrolables y alentar entonces una intervención
de los marines estadounidenses, al estilo de Santo Domingo,
Guatemala, Panamá, Granada y otras por el estilo.
No quieren democracia para Cuba, sino intervención.
No pretenden que los cubanos, por sí solos, puedan
encontrar vías sociales que sean más justas
en sus aplicaciones. El interés fundamental es llegar
a ser ellos los “genuinos representantes de Estados Unidos
en la Isla”.
Una prueba contundente es la reunión en casa del representante
de la Oficina de Intereses Estadounidense en Cuba, que tuvo
lugar el 7 de diciembre de este año.
Justamente pocas horas antes de la llegada de dicha flotilla.
Casualidades que tiene la vida. Los máximos exponentes
de esa supuesta oposición al gobierno de Cuba, concurrieron
como es costumbre para celebrara el evento, y no descontemos
también que muchos o todos, recibieran instrucciones
por separado sobre la estrategia en juego.
Suponiendo que las noticias de la prensa en relación
a los detenidos en Cuba, sean ciertas, imaginémonos
que efectivamente una docena de personas protestara en alguna
calle desconocida de La Habana u otra ciudad, en apoyo de
aquellos que viven de ese negocio en Miami.
La pregunta más importante sería: qué
significa la detención de “una docena” de personas
en un país de más de once millones de habitantes,
donde las algazaras callejeras, las pocas veces que suceden,
escasamente llegan a un par de decenas, con una tendencia
paulatina a disminuir en la medida que las reformas del Estado
progresan? Es de apuntar que aunque ocurren detenciones en
algunas oportunidades, los detenidos están de patitas
en la calle a las pocas horas y no se les maltrata físicamente.
Podríamos agregar además, por qué no
detuvieron a los dirigentes de esos grupos, ninguno de los
cuales cuenta con más de tres o cuatro miembros, cuando
asistieron a la casa del representante de Estados Unidos el
7 de diciembre?
Aunque esta es la realidad dicha condensadamente, hay quienes
se dedican a denunciar la violación de los “derechos
humanos” en la Isla lo cual es otra patraña para hacerse
de una parte del dinero presupuestado por Washington para
esos menesteres. Se trata de alguna que otra organización
sobre “derechos humanos”, tema muy socorrido en los últimos
cuarenta años y que los países poderosos no
gustan que les sea aplicado a ellos. Precisamente uno de esos
representantes de los derechos de la gente, llamado Elizardo
Sánchez Santacruz, estuvo entre los presentes. Nos
imaginamos que un antiguo “socio”, llamado Richard Roselló,
también podría haber concurrido aunque este
último se separó del primero por el tema de
la que hemos mencionado. Hace un tiempo, este señor
abrió su página en internet para hacer su “negocio”
por cuenta propia.
Estos cancerberos de los “derechos humanos” inventan muertos,
presos políticos no tipificados como tales, supuestos
detenidos injustamente y hechos similares.
Nada de esto provoca la caída del gobierno pero deja
dividendos. Al final, como dijo uno de estos famosos disidentes,
“hay que vivir de algo”.
Es una lástima, que la dinámica de los sucesos
en Cuba con respecto al Estado, haya quedado dividido entre
quienes miran hacia Estados Unidos con el objetivo de alcanzar
cierta preponderancia, principalmente algunas dádivas
y quienes aparentemente apoyan incondicionalmente las políticas
oficiales del gobierno. La existencia de un escenario socio
político de esta naturaleza, donde la realidad se plantea
en blanco y negro, evita las coloraciones y relega a un segundo
plano la existencia de pensamientos y personalidades que pudieran
jugar un papel de importancia en el aceleramiento de los ajustes,
para impulsar el proceso dentro de las normas institucionales
vigentes.
Se dice que a ciertas fuerzas de poder en Cuba le interesa
la existencia de semejante realidad, pero en verdad muchas
veces pensamos que Washington ha sido siempre el más
interesado, si no es incluso el creador, de semejante contraste
bicolor.
A Washington no le interesa que puedan encontrarse avenidas
viables para un proyecto social que logre reformar el sistema
político al uso en los países llamados capitalistas,
y mucho menos la formación de un Estado de nuevo tipo,
donde un número fuerte de instituciones públicas
de carácter participativo, se puedan engarzar a las
funciones de gobierno. Para Washington la realidad socio política
solamente consta de lo estatal y lo privado, pero el concepto
de propiedad y funciones públicas como algo ajeno del
Estado, pero a la vez parte representativa del gobierno, es
un asunto cuyo desarrollo no le interesa porque se sale de
sus esquemas de propaganda tradicional. A Washington conspira
en contra de la existencia de un debate democrático
en Cuba.
Los grupos de cubanos de origen que se dedican a obscuros
menesteres como medio de ganarse la vida o de adquirir notoriedad,
falseando las realidades y creando obstáculos a los
procesos de ajustes políticos y al normal abastecimiento
comercial de la Isla, son parte del esquema estadounidense.
La mejor de todo es que dentro de esos grupos se pelean por
la plata y como buenos ejercitantes de actividades indebidas,
terminarán desacreditándose. Llegará
el momento en que Washington se perderá la escalera
y como el pinto del cuento humorístico, hallará
de repente que se ha quedado prendido de la brocha. A falta
de sostén a su política, entonces ya solamente
le quedará la fuerza, pero seguramente o al menos así
lo deseamos, será muy tarde para usarla en contra de
un pequeño país, porque cada día Estados
Unidos se rodea más de un mundo donde nuevos actores
surgen al viento de nuevas ideas y de mejores sueños,
haciéndole competencia de todo tipo.
Washington trabaja hoy con cuentos de hadas, con una irrealidad
que indefectiblemente terminará en vacío.
|
El museo de los autos perdidos
|
Ciro Bianchi Ross • 17 de Diciembre del 2011 21:09:07 CDT
Uno de los automóviles de Adolfo Hitler, un vehículo
de 12 cilindros,
con una plancha de blindaje de más de una pulgada
de espesor y
cristales a prueba de balas que la Mercedes Benz fabricó
para él de
manera especial, estuvo aparcado durante años en
un garaje de La
Habana. Un oficial del ejército norteamericano lo
adquirió en Alemania
y mientras aguardaba la autorización que le permitiría
entrarlo en
Estados Unidos, lo mantuvo en depósito en la nave
que Francisco Nava
destinaba a parqueo de vehículos en la calle Morro
números 62-64,
entre Refugio y Genios, a muy poca distancia del Palacio
Presidencial.
Pudo al fin el
Mercedes de Hitler entrar en Norteamérica en 1950
y,
hasta donde sabemos, se exhibió, entre 1974 y 1975,
en el Museo de
Antigüedades Automovilísticas de Highland Park,
en Illinois. Un
coleccionista de San Luis lo había adquirido poco
antes en una
subasta. Pagó por el vehículo 178 000 dólares
de los de entonces.
Los automóviles
con historia tienen gran valor para los coleccionistas
que invierten grandes sumas de dinero en ellos, aunque al
final todos
van a parar a los museos, como el Instituto Smithsoniano,
de
Washington, donde están algunos de los carros más
famosos del mundo.
En Estados Unidos
se conserva el carro que manejaba, en sus tiempos en
la Casa Blanca, el presidente Franklin Delano Roosevelt,
adaptado
especialmente para él, teniendo en cuenta su condición
de paralítico.
También está preservado el primer automóvil
construido por Henry Ford.
En Bogotá este escribidor vio el auto del dirigente
liberal Jorge
Eliécer Gaitán, cuyo asesinato desencadenó
los sucesos que pasaron a
la historia con el nombre de El Bogotazo, y en el ayuntamiento
de
Carolina, en Puerto Rico, pudo ver el automóvil,
también blindado, del
ex gobernador Luis Muñoz Marín, el artífice
del Estado Libre Asociado,
y que, me dijeron, perteneció antes a Roosevelt.
Hace algún tiempo la
casa Sotheby’s, de Londres, sacó a subasta nada menos
que el auto de
James Bond, el famoso agente 007, el Aston Martin modelo
DB5 de 1964
que utilizaba el actor Sean Connery en la serie de aventuras
detectivescas. Desconozco en qué paró el asunto.
Supe que su
propietario de entonces, el empresario norteamericano Jerry
Lee, lo
había adquirido en su momento por la modesta suma
de 12 000 dólares y
que esperaba recibir por el vehículo más de
cinco millones.
Otros autos antiguos
Aseguran los especialistas que una de las marcas más
solicitadas en
las subastas de autos antiguos es Duesenberg. El Duesenberg
que la
actriz Greta Garbo adquirió en 1933 se vendió
40 años después en 40
000 dólares. El auto, color marrón, fue diseñado
para ella por
Fernández y Darrin, famosos carroceros parisinos,
mientras que la
decoración interior, toda en crema, corrió
a cargo de una empresa
francesa que dotó la cabina de 16 compartimientos
con cerraduras e
instaló una pequeña caja de caudales, de combinación,
para resguardo
de las joyas de la diva, debajo del guardafangos derecho
trasero.
En los días
de la Segunda Guerra Mundial, la Garbo hizo esconder su
vehículo en una zona de la campiña francesa
y evitó de esa manera que
cayera en manos del ejército de ocupación
alemán. Finalizada la
contienda, la actriz lo vendió, por una suma no revelada,
a un oficial
de las tropas norteamericanas y este lo traspasó
a un vendedor
profesional. Lo adquiriría en definitiva un coleccionista
que en ese
entonces tenía ya 23 piezas en su museo particular
de automóviles.
Aparte del ya
mencionado Duesenberg, se dice que uno de los autos
antiguos más solicitados y mejor cotizados es el
Bugatti deportivo. El
Hispano Suiza es otra reliquia bien pagada. A la categoría
de
automóviles antiguos más demandados pertenecen
los pocos Cadillac de
16 cilindros que se fabricaron entre 1930 y 1933. Al Capone
tuvo un
vehículo de ese modelo y ordenó que se le
proveyera de un bar y de un
compartimiento donde se acomodaran dos ametralladoras. Eligio
Sardiñas, nuestro célebre Kid Chocolate, tuvo
otro. Sobre su destino
hablaremos más adelante.
De la noche a
la mañana
Las calles cubanas son un enorme museo rodante. Circulan
por ellas
automóviles de marcas y modelos inimaginables, los
llamados
«almendrones». La necesidad mantiene «vivos»
a la mayoría de ellos y
solo la inventiva y creatividad del cubano logran mantenerlos
en
activo. Feos, ruidosos y con mil y una adaptaciones, contribuyen
a
resolver en alguna medida el problema de la transportación
y ponen una
nota pintoresca en el paisaje urbano.
Otros, sin embargo,
son tan vistosos y conservan tal originalidad en
sus líneas, partes y piezas que bien podrían
formar parte de
colecciones museables, como la del Depósito del Automóvil,
en La
Habana Vieja, o la que se exhibe en el Parque Baconao, de
Santiago de
Cuba. En el Depósito se conservan vehículos
de todo tipo —de paseo,
fúnebres, de carga…— notables por su antigüedad,
así como otros que
deben su celebridad a las figuras que los utilizaron, como
el
Oldsmobile 59 del Comandante Camilo Cienfuegos y otro auto
de la misma
marca, pero de 1960, que utilizaba la recordada Celia Sánchez,
así
como un Cadillac de 1930 que perteneció al ex presidente
Alfredo
Zayas, y el VW propiedad del novelista Alejo Carpentier.
En Baconao,
una colección de más de 1 500 miniaturas que
imitan marcas y modelos
de automóviles desde el siglo XIX alterna con decenas
de muestras
reales como un Ford T 1912, un Austin Seven 1937 —primer
minicoche que
se produjo en el mundo— y un Buick Skylark del 54… El Chevrolet
59 de
Che Guevara se conserva en el Centro de Estudios que lleva
el nombre
del Guerrillero Heroico.
Se supone que
el automóvil más antiguo que existe en Cuba
es un
Cadillac de 1902 y forma parte de los fondos del museo de
Guanabacoa.
Un Cadillac de 1905 se exhibe en la colección del
Depósito de La
Habana Vieja. En esa fecha hacía ya siete años
que el nuevo medio de
transporte había hecho su aparición en las
polvorientas calles
habaneras: un ruidoso auto que se movía con bencina
y desarrollaba 10
km/h; un Parisiense francés que costó mil
pesos a su dueño. Seis meses
más tarde llegaba el segundo automóvil, un
Rochet & Schneider de ocho
caballos de fuerza y que desplegaba una velocidad superior.
Un tercer
auto llegó poco después, esta vez un vehículo
de carga que quedó al
servicio de una empresa cigarrera. Con los inicios del siglo
llegaban
también a Cuba el cine y la aviación, el tranvía
eléctrico y el
teléfono automático. Todo cambió de
la noche a la mañana, decía la
escritora Renée Méndez Capote: del dominio
español se pasó a la
dependencia de los Estados Unidos. De la era de la tracción
animal a
la era de la combustión interna. De expresiones como
«enganchar la
pareja» a «sacar el automóvil».
De las riendas al timón y al freno de
palanca o de pedales.
Todo se precipitó
a partir de entonces. Si en 1901 circulaban por las
calles de la capital 11 de esas máquinas y el primer
auto llegaba a
Santiago en 1902, en 1913 corrían por La Habana más
de mil vehículos,
y en 1916 se contabilizaban 1 300 autos particulares, 1
900 de
alquiler y 219 camiones. En 1958 Cuba era el sexto país
del mundo en
el promedio de automóviles por habitante. La superaban,
en este orden,
EE.UU., Canadá, Gran Bretaña, Venezuela y
Alemania Occidental.
Museo imposible
Muchos automóviles quedaron en el camino. Se les
perdió el rastro
porque se desmantelaron para utilizar sus piezas en otros
vehículos,
los convirtieron en chatarra o quedaron por ahí,
olvidados por todos.
Se los tragó el tiempo.
Nada se sabe,
o no lo sabe al menos este cronista, del Chevrolet beige
de 1949 que utilizó Fidel Castro en la campaña
electoral de 1952,
cuando aspiraba a un acta de Representante a la Cámara
por el Partido
del Pueblo Cubano (Ortodoxo). Parece haberse perdido para
siempre la
cuña convertible azul marca Packard, también
de 1949, con que Eduardo
Chibás, presidente de esa organización política,
recorrió la Isla en
sus campañas de entonces.
A la muerte del
líder ortodoxo, en 1951, la cuña se guardó
en el
garaje del edificio Chibás, en la Avenida de los
Presidentes esquina a
25, en el Vedado. De allí desapareció misteriosamente
después del
golpe de Estado de Batista, el 10 de marzo de 1952. Durante
los
últimos años se ha buscado, en vano, a fin
de incorporarla a los
fondos del Depósito del Automóvil.
Una búsqueda
inútil sería la del Packard verde que el corajudo
Ángel
Pío Álvarez, paradigma de la «acción
directa» en la lucha contra la
dictadura de Gerardo Machado, utilizó en 1932 para
atentar contra la
vida del capitán Miguel Calvo, jefe de la Sección
de Expertos de la
Policía Nacional. El joven revolucionario y el militar
se «cazaron»
mutuamente durante meses. Pío le ganó la partida
al oficial una mañana
en las inmediaciones del Hotel Nacional, aunque los «expertos»
terminaran pasándole la cuenta en enero de 1933.
Un sujeto que,
pese a lo temprano de la hora, mataba el tiempo en el
muro del Malecón, comunicó a la Policía
que el auto de Calvo, un Dodge
Brother, había sido baleado desde un Packard verde,
y a partir de ese
momento las autoridades se afanaron en la búsqueda
del vehículo;
información que, por otra parte, divulgó la
prensa. Después de la
acción, Pío Álvarez escondió
el vehículo en un garaje en Marianao
hasta que días después lo sacó a fin
de llevarlo a San Miguel del
Padrón para desmantelarlo y arrojar sus partes a
un lagunato. Cuenta
el historiador Newton Briones Montoto en su libro Acción
directa, que
detalla ese suceso, que durante el trayecto, en un lugar
donde el
tráfico obligó a Pío a aminorar la
marcha, un grupo de niños gritó a
su paso: «Miren, miren el Packard verde». Pío
no perdió su aplomo.
Aparcó el auto junto a un policía y le pidió
que requiriera a los
muchachos porque «este no es el coche buscado».
El Packard verde
de Pío Álvarez, desaparecido por el propio
Pío, forma
parte de un imposible museo de los autos perdidos. Conformarían
dicha
colección, entre otros vehículos, el Buick
con chapa particular en el
que el presidente Prío salió del Palacio Presidencial
el 10 de marzo,
dejando en la cochera de la mansión palatina el auto
con matrícula
001, que era la de los mandatarios cubanos. Y el Lincoln
blindado que
Machado dejó abandonado en su huída, el 12
de agosto de 1933. Como
ese, hay otro que tampoco aparece, el del general Alberto
Herrera,
jefe del Ejército cubano desde 1922 y que acompañó
a Machado en su
caída.
Otra pieza, y
no de menor cuenta, de ese museo imaginado sería
el ya
aludido Cadillac 1930 de 16 cilindros de Kid Chocolate.
Nuevo, costaba
25 000 dólares, pero el Kid lo cogió de uso
en 1931 y pagó por el
vehículo algo más de 18 000 dólares.
Años más tarde le ofrecieron 42
000, pero el afamado boxeador dijo no transarse por menos
de 60 000.
Al final se vio obligado a deshacerse de él por muy
poco dinero.
Consumía combustible como un demente y el modelo
estaba discontinuado
y sus piezas eran difíciles de conseguir. En 1970
un auto como el
Cadillac de Chocolate valía más de 50 000
dólares. Hoy, ¿cuánto
valdría?
--
Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
http://cbianchiross.blogia.com/ |
DEL SUEÑO DE MARTIN LUTHER KING
A PESADILLA DE OBAMA
|
¡Eso te pasó por asomado!
Eligio Damas
Para Apicalternativa.Com.
Corresponsalía. Venezuela 22-12-11
Antes de hablar
de lo que Obama hace y dice, recordemos como Martin Luther
King soñó “que un día los hombres se
levantarán y percibirán que están hechos
para vivir unos con otros como hermanos. Que un día
la guerra llegará a su fin….y no se estudiará
más el arte de la guerra.”
Barack Obama, a quien según nuestro parecer, alguien
cual Diógenes, buscó meticulosamente entre
la población americana afro descendiente para ponerle
de presidente y compartiese con la clase dirigente mayormente
caucásica, los efectos de la crisis que vendría
y los atropellos a cometer a nivel planetario para intentar
enderezar las cargas, se ha sumergido, ¡el pobre!,
en la oscurana.
Esta oscurana no tiene absolutamente nada que ver con su
piel y la totalidad de sus rasgos étnicos, sino con
“falta de luz”, condición de androide, marioneta
o títere bajo control de crueles manipuladores.
La calidad humana mostrada por Obama, debe tener muy avergonzados
a académicos suecos, si es que en ellos anidan valores
que se cree allí les tienen.
La promesa electoral que le llevó a la oficina oval,
hizo creer a jóvenes americanos, en gran medida le
apoyaron, vendrían otros tiempos. El espíritu
guerrerista anidado en Bush se concibió derrotado
y que aquellos zapatos volando hacia su rostro, lanzados
por periodista de un país invadido y humillado, sería
sólo gesto para recordar. La llegada del afroamericano,
un tipo algo así como de la misma gente atropellada,
cambiaría las cosas y ya no verían los americanos,
caucásicos, negros o latinos, con tristeza y dolor
profundo, de los suyos regresar en una bolsa negra de allá
de los lejanos campos de batalla.
En Trinidad, en la oportunidad cuando el presidente de Venezuela
regaló a Obama el conocido y valioso libro de Eduardo
Galeano, “las Venas Abiertas de América Latina”,
éste llamó a olvidar el pasado, centrarnos
en el futuro, en un intento de evadir la revisión
de las relaciones de su país con nuestro espacio,
sugiriendo el inicio de era nueva, la suya. “Ya todo quedó
atrás”, pareció sugerir. Y muchos fingieron
que creían.
No tardó que, con su orden o pasándole por
encima, lo que no descartamos, los halcones derrocaran a
Zelaya a la vieja usanza. Bajo su gobierno continuaron las
operaciones y abusos en Afganistán, Irak y la persistente
prédica por perturbar la paz y tranquilidad mundial
en relación a Irán. El premio Nobel de la
Paz, que lo es Obama, no el presidente iraní, no
da muestra alguna de querer encontrar forma para prodigar
las mejores relaciones.
Cuba, que no significa ningún peligro para EEUU,
pues más de cincuenta años de historia lo
confirman, sigue siendo atropellado y dañado en diversos
sentidos por el gobierno de este país. No importan
los acuerdos de la Asamblea General de la ONU. Nosotros,
los hijos de los pueblos víctimas, debíamos
olvidar el pasado. Pero se cuidó de decir, por aquellos
que nada quieren entender y menos intuir, que él
y sus mentores no lo harían. Que seguirían
en lo mismo.
El gran poder económico norteamericano, el Diógenes
que se encontró a Obama para ponerle por delante
como gallo de careo, después de elogiarle, aplaudirle
y exagerarle sus virtudes, como las del gran “Patriota”,
dignificador de su gente, le puso en mano un libreto tanto
de su gustó, que ya no sabe si es él quién
habla, gesticula, hace o el personaje del drama.
¿Es Obama, el muchacho de padre nigeriano, apoyado
por los defensores eternos de los derechos civiles, a quién
se creyó heredero de Martin Luther o el simple personaje
de libreto de drama necrofílico, quién siguió
de cerca, en vivo y directo, el asesinato de Bin Ladem?
¿Quién es este Obama que se declara orgulloso
de los hechos en Libia por fuerzas mercenarias, incluyendo
el atroz asesinato de Gadafi?
Entre Bush y Obama es poco probable que uno encuentre diferencias
sustanciales. No obstante, si se hace un esfuerzo, es posible
que algo hallemos. El primero, desde sus comienzos y por
su escuela, predicaba lo que hizo. La guerra fue su caldo
de cultivo y la violencia su carga pedagógica. Como
presidente, no le tembló el pulso en invadir pueblos,
atropellar poblaciones y destruir culturas. Tampoco a la
hora de mandar a los jóvenes a morir malamente y
sin saber por qué a los campos de batalla. Sometido
a la vergüenza de hacer de conquistador contra patriotas,
de injustos contra justos. Bush fue un tipo coherente y
sin fingimientos.
A Obama, de humilde origen, de aquellos que debían
sentarse en la parte de atrás del autobús,
Diógenes le convirtió en conquistador de su
propia gente. En negro capataz de la negrada esclava o de
las multitudes explotadas del sitio donde le encontraron.
Sólo que para que el negocio sea mejor para los inversionistas
de la guerra, ahora, no se sabe hasta cuándo, procuran
mandar pocos soldados de la recluta americana, y apelan
a crueles bombardeos con aviones no tripulados e infiltran
mercenarios, perros de la guerra, capaces de atropellar,
vejar y cometer los más crueles desmanes como los
que ya se denuncian en Libia. ¡Si mueren, nadie les
reclama, así funciona el negocio!
¡Pobre Obama! ¡Lo qué contigo han hecho!
Eso, te pasó por asomado.
|
Por Lorenzo Gonzalo, 7 de diciembre del 2011
Hablando de represiones en contra de Cuba viene a colación
un hecho insólito que, con total impunidad y autorización
del gobierno de Estados Unidos, se llevará a efectos
el próximo 9 de diciembre.
Se trata de una flotilla compuesta por un puñado de
embarcaciones, que partirán desde el mismísimo
sur de La Florida, desde un puerto llamado Conch Harbor Marina,
situado en Cayo Hueso.
A pesar de su interés por reducir tensiones entre Cuba
y Estados Unidos, y haber prohibido una provocación
similar en el año 2003 alegando que eso crearía
tensiones entre los dos países, la actual Administración
ha autorizado este novedoso show que ya es viejo. Entre otras
cosas, en aquella época, La Comisión Federal
de Comunicaciones advirtió que todo intento de transmitir
señales televisivas a Cuba desde una embarcación
sería considerado un acto ilegal.
Lo curioso es que cuando se produjo esa prohibición
fungía como Presidente de turno George W. Bush, quien
se destacara por establecer todo tipo de prohibiciones para
que los cubanos emigrados no viajaran a la Isla a visitar
a sus familias e incluso definió el tipo de personas
que se considerarían como tales, basándose en
los lazos de consanguinidad. Su gobierno es este aspecto fue
extremadamente radical e hizo todo lo posible para empeorar
las relaciones entre los dos países.
Con Obama esas prohibiciones terminaron, relajándose
las medidas de viaje y anunciando una nueva era de esas relaciones,
menos distendidas y dispuestas al diálogo. Entre otras
cosas se puso en práctica, de manera muy liberal, el
acápite de la Ley Torricelli que favorece el llamado
“contacto de pueblo a pueblo”, el cual consiste en estimular
que diversos sectores, especialmente académicos, científicos,
profesores, culturales, deportivos, religiosos y otros, de
ambas orillas, viajen entre ambos países para estrechar
vínculos relacionados con sus respectivas actividades.
No ha faltado incluso la expresión oficial referente
al Bloqueo, diciendo que debe eliminarse. No obstante esta
andanada de buenos deseos, en medio de una campaña
internacional que convierte en multitudinarias pequeñas
algazaras callejeras que son típicas y habituales en
cualquier nación, el gobierno de Washington, través
de su representante para asuntos cubanos en el Departamento
de Estado, autorizó que dicho acto agresivo y provocador
se realizara.
El plan en cuestión es aproximarse a las costas cubanas,
con la única advertencia del gobierno estadounidense
de no cruzar más allá de las aguas internacionales.
Al llegar, procederán a hacer una demostración
de fuegos artificiales y luces, las cuales entre otras cosas
pueden interferir y crear peligro para la aviación
civil. El objetivo es pedir la “democracia” en Cuba. Ya hemos
explicado qué significa democracia en el concepto de
los participantes de ese “ejercicio naval”. Se trata de hacer
elecciones al estilo estadounidense previa creación
de una base de poder que será avalada y protegida por
el poderoso vecino del Norte. El resultado no tenemos que
contárselo a Uds. Una vez “elegidos”, se crearán
leyes para que las corporaciones “internacionales”, con preferencia
hacia aquellas pertenecientes al “buen vecino, compren tierras
de cultivo y diversos tipos de propiedades en la capital y
las múltiples playas de la Isla. En estas últimas
localizaciones construirán edificios y casas que venderán
a la avalancha que llegará de fuera, preferentemente
a los cubanos transformados en estadounidenses y quienes no
tienen hoy ningún lazo de sangre con Cuba. Los de la
Isla por carecer de dinero en ese momento, casi sin excepciones
de significación, no podrán obtenerlas. No obstante
en un gesto humanitario, les otorgarán a un número
indeterminado, préstamos blandos para que puedan ser
“propietarios”. Como es de esperar la mayoría de ellos
no podrá cumplir con las obligaciones de pago y abogados
especializados se encargarán de desalojar a los ocupantes
y expropiarlos. Más o menos ese es el camino de la
democracia que se pretende. No se trata de incorporarse al
proceso de reformas que han comenzado en Cuba, luego de largas
discusiones con la población y de explicaciones amplias,
barriada por barriada, que fueron convocadas por el gobierno
cubano este año 2011. Ese tipo de democracia que no
da preferencia al dinero no es del agrado de Washington, ni
de sus empleados, aunque estos sean “marinos”.
No quisiéramos explicar de nuevo cosas que decimos,
pero como continúan ocurriendo hechos de igual similitud
a los que han motivado explicaciones con anterioridad, nos
vemos obligados a recordarlas, ampliándolas a veces
o expresándolas desde otro ángulo, para que
la gente pueda entender. Es importante, porque la opinión
pública mundial y los verdaderos emigrados que viven
en Miami, con familiares en Cuba y conocedores del significado
de los cambios que allí han comenzado a realizarse,
precisamente porque vivieron en la época de la concepción
soviética, comprendan que se trata de una patraña
para alcanzar objetivos claramente inmorales.
No hay nada de dudosa moralidad en los planes de esta flotilla,
ni en los premios a Yoani Sánchez por su “genial” dominio
del lenguaje (casi ha ganado más premios que todos
los grandes escritores del siglo XX), ni se han empleado gases
lacrimógenos en Cuba, ni es cierto que las Damas de
Blanco que en el pináculo de sus protestas no pasaron
de cincuenta (hoy son a penas una veintena) hayan sido reprimidas
“brutalmente”. Todo esto es de una absoluta inmoralidad. Es
pura propaganda que puede ser costeada porque en el presupuesto
de Estados Unidos están contemplados 20 millones de
dólares para “llevar la democracia a Cuba”. Con este
dinero se pueden otorgar premios a una veintena de intelectuales
imbéciles (Yoani no está incluida en la expresión)
y se pueden inventar manifestaciones, golpizas, y flotillas
“luminarias” que pretenden llevar la “democracia de Washington”
a las costa de Cuba.
Señores, vamos a ser decentes alguna vez en la vida
y con esto me refiero a quienes se creen o dicen creerse estos
cuentos de Yoani, las flotillas, las palizas, los aviones
que “rescatan” balseros gordos y fuertes que vienen a Estados
Unidos con todo su derecho, porque las leyes de la Casa Blanca
les permiten entrar ilegalmente al territorio y quieren buscar
otro tipo de vida, aprovechando ese privilegio.
Todo es una inmoralidad para cobrar dinero fácil, proveniente
de los impuestos pagados por los ciudadanos buenos de Estados
Unidos. Por cierto, ese presupuesto podría ser empleado
para atender embarazadas pobres y emergencias hospitalarias
de gente que luego quedan empeñadas para toda su vida.
(Tres días a base de suero en un hospital, sin ninguna
intervención médica puede costar 20,000 dólares).
Es una comparsa que vive del cuento, para meterse a los bolsillos
dinero fácil
La única explicación, para que algo semejante
esté ocurriendo durante un gobierno que supuestamente
busca la manera de aliviar las tensiones con Cuba, es pensar
que faltan solamente once meses para las próximas elecciones
y la Casa Blanca quiera complacer a los fanáticos de
Miami. Mientras tanto le van dando un poco de dulce a los
emigrados que sueñan todos los días con su regreso
al país, aunque no se trate de un regreso físico,
pero al menos con las consideraciones plenas por parte del
Estado cubano.
Creemos que los fanáticos, quienes se preparan en estos
días para un viaje marítimo a las costas de
Cuba, no van a votar por el huésped de la Blanca Mansión
bajo ningún concepto, ni ante ningún gesto.
También es posible, que el arte de la política,
capaz de fabricar puentes donde no hay ríos, decidiera
otorgar a estos ardientes defensores de la “democracia”, el
derecho a infringir las leyes de neutralidad, con el propósito
ulterior de hacer algunos cambios que no sean de su agrado.
Ojalá esos cambios pudieran referirse a los Cinco Cubanos
injustamente condenados a sentencias improcedentes.
Sabemos que Gross ha recibido mucha atención últimamente
y todos estamos conscientes que las tensiones entre ambos
países se aplacarán cuando no haya más
necesidad de utilizar agentes para descubrir terroristas que
se amparan bajo el ala de ciertos “demócratas” de Miami,
con la complacencia del gobierno en Washington y que USAID
no continúe con sus intentos de subvertir el país.
Si esta es la idea o la razón de la ultrajante autorización
a un grupo fanático para que violen las leyes internacionales
sobre neutralidad, incluyendo a la propia Constitución
de Estados Unidos, la cual prohíbe actos contra terceros
desde su territorio, debemos decirle a Obama que pierde su
tiempo.
No hay ni habrá complacencia con estos grupos. Son
muy ambiciosos y ni siquiera ellos mismos están convencidos
de lo que dicen. Con semejante actitud Estados Unidos violará
su Constitución y a cambio ni siquiera obtendrá
un voto, ni un reconocimiento, de esta gente.
|
Afganistán: ¿ocupación con
beneficio económico?
|
Hedelberto López
Blanch
Rebelión
El panorama de Afganistán no puede ser más
desastroso después de cumplirse el pasado octubre,
10 años de la invasión y ocupación
de su territorio por fuerzas estadounidenses y de la OTAN
bajo el pretexto de que Osama Bin Laden y la organización
Al Qaeda eran los responsables del atentado contra las torres
gemelas ocurrido el 11 de septiembre de 2001.
En la continuación de esa agresiva política
y con el propósito manifiesto de apoderarse del control
geopolítico del Asia Central, del Medio Oriente y
de los ricos yacimientos petrolíferos de Irak, en
2003 bombardearon y ocuparon esa nación árabe
y ahora, en 2011, lo hicieron en Libia.
La inmensa mayoría de la población afgana
vive en la más profunda pobreza, la hambruna resulta
crónica en una vida catalogada por muchos inhumana
y bajo la presión de las tropas ocupantes.
La permanencia de las tropas norteamericanas en Afganistán,
les ha costado a los contribuyentes estadounidenses alrededor
de 1,25 billones de dólares. Miles de soldados de
la OTAN (incluyendo a estadounidenses) han perecido o resultaron
heridos de gravedad en los constantes combates y atentados.
Pero el que más ha sufrido es el pueblo afgano. De
sus 30 millones de habitantes, 10 millones están
desocupados; el 85 % son analfabetos; la carencia de agua
potable y alcantarillado es casi total en el amplio territorio;
el 55 % de los niños padecen malnutrición
y a diario mueren 600 infantes por enfermedades evitables.
Aunque no hay cifras exactas, se estima que más de
100 000 civiles han muerto por la metralla de la OTAN. El
informe Tendencias Globales 2010 de la Asociación
de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) señaló
que "tres de cada diez refugiados en el mundo son de
Afganistán, con el 96 % de ellos ubicados en Pakistán
y la República Islámica de Irán".
Las promesas de reconstruir el país después
de la invasión han quedado solo en los discursos
de sus ocupantes. Un pequeño hospital que se levantó
en Kabul se encuentra sin techo, con las cañerías
de agua tupidas y atención asistencial ínfima.
Sin embargo, el dinero sigue fluyendo para tratar de mantener
la presencia extranjera y una gran parte se gasta en los
miles de empleados occidentales (tanto militares, civiles
y contratistas-mercenarios) cuyos sueldos son 200 veces
superiores a los de cualquier trabajador nacional.
La otra millonada esta dirigida a la militarización
del Estado para tratar de mantener el control del país
cuando Estados Unidos y la OTAN disminuyan sus tropas. El
Washington Post informó que "la coalición
liderada por Estados Unidos ya entregó en 2010, 22
000 vehículos, entre ellos 514 nuevos todoterrenos,
carros blindados, 44 aviones y helicópteros, 40 000
armas y decenas de miles de radios y otras piezas de equipos
de comunicaciones" a un costo de 2 700 millones de
dólares.
Las plantaciones de amapolas, para producir opio se han
extendido por el territorio. El 25 % del PIB –unos 2 500
millones de dólares- del gobierno precedido por Hamid
Karzai, corresponde a la producción de droga. El
narco estado afgano (numerosos informes destacan el control
y la participación de la Agencia Central de Inteligencia
(CIA) en el negocio) abasteció en 2009, el 92 % el
opio y la heroína al mundo -– el 85 % al mercado
europeo y 35 % del estadounidense.
El gobierno norteamericano, por encima de estos gastos,
vicisitudes, bajas mortales y problemas internacionales
que se le han creado por esas invasiones, mira con garras
de Águila las perspectivas geopolíticas y
económicas millonarias que a la larga puede obtener
en el país asiático.
En cuanto a la geopolítica, si logra pacificar el
país, podría romper el control que Rusia mantiene
sobre el transporte petrolero; debilitar a ese país
en la región y disminuir la influencia que ostenta
sobre Asia Central; impedir la reunificación euroasiática
bajo Moscú.
Asimismo, limitar la influencia económica, política
y cultural de Irán y China en la zona; rodear militarmente
a Irán y establecer bases cercanas a la frontera
con China.
En el orden económico, un reciente informe del Servicio
Geológico de Estados Unidos (USGS) sobre la prospección
desarrollada en los dos últimos años en 24
zonas afganas, resulta impresionante.
El diario The New York Times y la televisión Rusia
Today, al citar fuentes de USGS, indicaron que el yacimiento
de Zarkashan, en la provincia de Gazni, contiene cobre y
oro por valor de 30 000 millones de dólares, además
de los depósitos de zinc, aluminio, azufre y wolframio.
El de la zona fronteriza entre las provincias de Kandahar
y Zabul podría contener 28 469 200 kilos de cobre,
724 010 de molibdeno, 9 067 de plata y 682 de oro. En la
frontera entre las provincias de Zabul y Baghlan se detectó
la presencia de aluminio (4 535 000 kilos), y el situado
entre las provincias de Kandahar y Lawgar tiene 16 880 000
kilos de cobre y 600 000 de cobalto.
El encontrado en Bamyan, provincia de Baglán, poseen
226 000 millones de kilos de hierro. En el de Badajshán,
frontera afgana con Tayikistán, existe abundante
presencia de lazurita, wolframio, oro, aluminio, zinc, hierro
y azufre.
Los especialistas estiman que el país posee más
de 130 000 millones de kilos de mármol, además
de la presencia de tierras raras, niobio, uranio y torio,
en primer lugar.
Según las fuentes citadas, esto es solo una pequeña
porción de los descubrimientos geológicos
obtenidos.
Ahora el problema principal es cómo controlar a las
diversas étnias afganas, que cuentan con un tradicional
y amplio expediente de lucha contra los invasores, para
al final intentar adueñarse de las riquezas minerales
de Afganistán.
Rebelión ha publicado este artículo con el
permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons,
respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
|
|
HAGA
CLCK PARA ENTRAR AL BOLETIN
|
EL YERNO CUBANO DE DON BENITO JUAREZ
|
Buscador
Pedro Santacilia, el yerno cubano de Don Benito Juárez
Por: Eloy Arnaldo González.*
Pedro Santacilia
“Mi
querido hijo Santa”…, con esta frase comienza la carta del
Benemérito, Benito Juárez a Pedro Santacilia,
escrita en enero de 1865. Por aquel entonces Juárez
se encuentra en Chihuahua y había perdido a su hijo
Pepe. “Dispense usted mis borrones, señala, porque
mi cabeza esta perdida”. Son las palabras de un hombre dado
a la lucha, pronto para las ideas como para el sentimiento
noble. Admiración se debe sentir cuando un hombre
de tal entereza, da paso a una lágrima inefable.
Por
esta fecha, Pedro Santacilia se encuentra en Nueva York
acompañando a Margarita, la esposa de Juárez
y al resto de su familia ya en el Exilio. El cubano Santacilia
realizaba en el vecino país del Norte las gestiones
necesarias para logar que se proveyera ayuda a la campaña
para derrocar a los partidarios de Maximiliano.
Pedro
Santacilia fue un poeta cubano, que muy temprano y apegado
a sus ideas de libertad para el pueblo de Cuba bajo el yugo
colonial español; participó en conspiraciones
que le llevaron, primero a la cárcel y después
al destierro. Su largo Exilio que sólo concluyó
con su muerte, lo llevó a lugares tan remotos como
Málaga y Nueva Orleáns. En este último
lugar es que el poeta errante y proscrito conoce al que
fuera el “Benemérito de las Ameritas”, Don Benito
Juárez.
Alrededor
del año 1856, Pedro Santacilia se encontraba en Nueva
Orleáns, y es allí que conoce a un emigrado
mexicano,- indígena zapoteca de origen -, que había
llegado a ser a pesar de su origen y condición social,
gobernador del Estado de Oaxaca y diputado de la Nación.
Este hombre buscaba que su querida patria transitara el
camino de la prosperidad y libertad para beneficios de todos.
Quería este hombre de bien, buscar para su patria
que ésta superara los escollos que habían
quedado de la etapa colonia; que aún estaban presentes
en la sociedad mexicana.
Don Benito Juaréz. "Benemérito de las
Americas"
De inmediato
Juárez y Santacilia establecieron una sólida
y resuelta amistad que pasaba por el camino de la convergencia
de pensamientos políticos e ideas afines; amistad
que habría de durar por largos años. Cuando
Benito Juárez regresa a México, allá
en Nueva Orleáns había dejado un amigo y confiable
colaborador resuelto de su causa. Al producirse la intervención
francesa; Santacilia no duda en seguir al lado de su amigo
mexicano. Siempre estuvo a su lado, en las buenas y en las
malas.
En mayo
de 1868, el poeta cubano, Pedro Santacilia se casa con Mañuela
Juárez y Maza, la primogénita de Don Benito
Juárez; estableciéndose entre el cubano y
el prócer mexicano un vinculo familiar que vino a
completar su estrecha relación.
Cuando
el imperio de Maximiliano fue derrotado, Santacilia acompaña
a su amigo y padre de su amada esposa en el periodo de superación
y reformas que siguieron a la confrontación.
Un año
después de la entrada de Benito Juárez en
ciudad de México, en el año de 1867, se produce
en Cuba el alzamiento de Céspedes el 10 de octubre.
Para esta fecha Santacilia es designado agente diplomático
de la República en Armas.
El 3
de abril de 1869 a instancias de Pedro Santacilia se firma
un decreto presidencial por el cual se permitía que
los buques que enarbolasen la bandera cubana fueran recibidos
en los puertos mexicanos. En un segundo paso, el Congreso
Mexicano aprobó una proposición de Ley, presentada
por Santacilia, apoyando el decreto del Presidente Benito
Juárez. De esta forma México fue la primera
nación que reconocía la independencia cubana
y el derecho de los cubanos a la beligerancia.
El 15
de julio de 1872 muere Benito Juárez, “Benemérito
de las América’; Pedro Santacilia, su yerno, amigo
y cercano colaborador habría de continuar en México.
A pesar de su avanzada edad dedicó mucho de su tiempo,
y energías haciendo causa común con aquellos
que luchaban por la libertad de Cuba.
Pedro
Santacilia, no regresa a la Patria que tanto amó,
murió en México a la edad de setenta y seis
años el 2 de marzo de 1910. Cuba anduvo en su corazón,
no fue sólo el doloroso destierro sino las muestras
de su dedicación por la Patria distante. Al preparar
esta nota he leído con interés el artículo
que con el título: “Una danza cubana” escribiere
el también poeta y exiliado, Bonifacio Byrne. Allí
se cuenta la anécdota de la profunda sensibilidad
de Santacilia, capaz de llorar en una calle de Nueva York
al escuchar la música de una danza cubana.
No hubo
regreso a la Patria para este hombre de bien, que hizo del
destierro vida completa. Quedan sus versos en aquel memorable
poema que escribió probablemente al partir de Cuba:
¡Adiós! Versos que pueden al ser traídos
al presente, generar un agudo sentimiento de frustración
y enojo,- y ha no dudar-, tristezas; las suficientes como
para dar por concluido este artículo. Aquí
los versos:
¡Adiós
,pueblo mío¡--la voz iracunda
que parta me ordena destino feroz
el llanto por eso mis ojos inunda
que es triste a la Patria mandar un ¡ adiós
¡
Si quiere
el destino que lejos sucumba
del suelo dorado que vida me dio
mi voz postrimera; la voz de la tumba
en alas del viento te ira con mi ¡adiós!
* Artículo
publicado en el Periódico Panorama de Nuevos Horizontes,
Fort Worth, TX. agosto del 2005. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com
Publicado por Desconocido @ 10:31 |
EL PROYECTO PETROLERO DE CUBA
QUE LE QUITA EL SUENO A ESTADOS UNIDOS
|
“La
Reforma.” Boletin Num. 74. 11/15/2011
Auspiciado
por la “Fundación Cambio Cubano.”
Trabajando
por el Desarrollo Sostenible
--------------------------------------------------------------------------------
El proyecto
petrolero de Cuba que le quita el sueño a EE.UU.
Michael Voss
BBC,
La Habana
Última actualización: Martes, 15 de noviembre
de 2011
Compañías
de diez países han puesto los ojos en el petróleo
cubano.
Antes
de que acabe este año, una plataforma petrolera de
fabricación china, Scarabeo 9, llegará a aguas
cubanas para perforar una serie de pozos exploratorios.
Una
amplia gama de compañías petroleras internacionales
(de España, Noruega, Rusia, India, Vietnam, Malasia,
Canadá, Angola, Venezuela y China) están haciendo
fila para alquilar las instalaciones y ponerse a buscar
los considerables depósitos petroleros que se cree
que hay en la zona.
Pero en esa larga lista de países no está
Estados Unidos.
"Perforaremos varios pozos el próximo año
y estoy seguro de que haremos descubrimientos. El problema
no es si hay petróleo, el problema es cuándo
empezaremos a extraerlo", sostiene Rafael Tenreiro,
director de Exploración y Producción de la
industria petrolera estatal cubana Cupet.
La compañía petrolera Repsol será la
primera en comenzar las perforaciones, con un pozo exploratorio
en aguas muy profundas a sólo 80 kilómetros
de la costa de Florida.
Prepararse
para un eventual derrame
Estos
movimientos han hecho sonar todas las alarmas en Estados
Unidos porque, si hubiera un accidente, las corrientes marinas
trasladarían el crudo derramado a las playas de Florida
y al Parque Nacional de los Everglades.
Y con el embargo a Cuba vigente, ni las compañías
estadounidenses ni la Guardia Costera podrían ofrecer
ayuda ni proveer de los equipos y productos necesarios para
actuar en caso de derrame.
"Si
ocurriese un desastre estaríamos hablando de un tiempo
de reacción para conseguir los equipos de entre cuatro
y seis semanas, frente a las entre 36 y 48 horas (habituales
en este tipo de casos). Esto es un obstáculo importante"
Lee
Hunt, principal ejecutivo de la Asociación de Excavación
Petrolera.
En ese
caso, los cubanos tendrían que recurrir a otros países
como Noruega, el Reino Unido o Brasil.
"Si ocurriese un desastre estaríamos hablando
de un tiempo de reacción para conseguir los equipos
de entre cuatro y seis semanas, frente a las entre 36 y
48 horas (si la ayuda proviene de EE.UU.). Esto es un obstáculo
importante", advirtió Lee Hunt, el principal
ejecutivo de la Asociación de Excavación Petrolera,
con sede en Texas.
Hunt formó parte del equipo de expertos de la industria
petrolera y de organizaciones ecologistas a los que el gobierno
de Barack Obama autorizó para viajar a Cuba para
discutir asuntos de seguridad con las autoridades de La
Habana.
¿Suavizar
el embargo?
Actualmente Cuba produce unos 53.000 barriles de petróleo
diarios.
A la
cabeza del grupo estaba William Reilly, exdirigente del
la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU.
y coautor del informe gubernamental del derrame del Golfo
de México del año pasado.
En aquel viaje, a Reilly le impresionó la conciencia
de Cuba de los posibles riesgos y el conocimiento que tenían
en la isla de las últimas medidas de seguridad internacionales.
El accidente de la plataforma petrolera Deepwater Horizon
en las costas de Luisiana murieron once trabajadores y cinco
millones de barriles de crudo se extendieron por el Golfo
de México, lo que le convirtió en el mayor
desastre medioambiental de esa zona.
En aquel caso, se tardaron más de 85 días
para sellar el derrame que se produjo a más de 1.600
metros bajo la superficie. El Scarabeo 9 hará las
perforaciones en aguas más profundas.
Después de visitar La Habana, William Reilly aseguró
que las autoridades cubanas se toman en serio la seguridad
y son conscientes de las mejores prácticas internacionales
en ese ámbito pero que les falta experiencia.
Para él, Estados Unidos debería colaborar
con Cuba en aspectos de seguridad y debería suavizar
el embargo para permitir actuar a las compañías
estadounidenses en caso de emergencia.
"Está profundamente en los intereses de EE.UU.
preparar a los cubanos de la mejor manera posible para asegurar
que estamos protegidos en caso de derrame. Necesitamos que
sea seguro", afirmó.
Esa opinión no la comparte el poderoso grupo de cabildeo
cubano-estadounidense de Florida y con las elecciones presidenciales
de 2012 a la vuelta de la esquina, este tema le pone a Barack
Obama en una difícil posición.
Beneficios
petroleros
Los grupos anticastristas quieren que Washington tome cartas
en el asunto para frenar la exploración petrolera
y no sólo por motivos de seguridad.
Si se confirma que Cuba tiene grandes reservas de crudo,
la isla podría ser financieramente independiente
por primera vez desde la revolución de 1959.
"El
régimen cubano en decadencia busca desesperadamente
un salvavidas económico y parece haber hallado un
socio gustoso en Repsol"
Ileana
Ros-Lehtinen, congresista republicana de origen cubano
Durante
más de medio siglo, el país ha dependido ampliamente
de sus aliados ideológicos. Primero, tuvo la ayuda
de la Unión Soviética, después de Venezuela
y, en menor medida, de China.
Hasta ahora, la isla había producido algo de petróleo
de pequeños depósitos en la costa.
En el recorrido entre La Habana y el destino playero de
Varadero, los turistas pueden ver durante algunos kilómetros
máquinas de bombeo de petróleo e incluso alguna
máquina perforadora china o canadiense.
Actualmente, Cuba produce unos 53.000 barriles de crudo
diarios pero todavía importa unos 100.000 barriles,
principalmente de Venezuela.
Pero sus aguas territoriales están en el mismo estrato
geológico que territorios ricos en petróleo
como México y el Golfo de México en Estados
Unidos.
La peor
pesadilla de los anticastristas
Si se cumplen las expectativas, Cuba podría cubrir
su demanda energética y convertirse en exportador.
Los
cálculos de cuánto crudo hay en las aguas
territoriales cubanas varían.
Un estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos
sugiere que hay 4.600 millones de barrilles, una cifra que
Cuba sube a 20.000 millones.
Pero incluso las previsiones más conservadoras sitúan
a Cuba como un exportador neto de petróleo. Un gran
descubrimiento le daría al país incalculables
riquezas.
Y eso es una de las peores pesadillas del cabildeo anticastrista
de Estados Unidos.
"El régimen cubano en decadencia busca desesperadamente
un salvavidas económico y parece haber hallado un
socio gustoso en Repsol", dijo recientemente en un
comunicado la congresista republicana de origen cubano y
presidenta del influyente Comité de Asuntos Exteriores,
Ileana Ros-Lehtinen.
La congresista de Florida y un grupo de otros 33 legisladores
tanto demócratas como republicanos, escribieron una
carta a la compañía española para advertirle
de que ese proyecto podría suponerle "demandas
criminales y civiles en tribunales estadounidenses".
Repsol respondió diciendo que sus perforaciones exploratorias
cumplen con la legislación estadounidense vigente
incluido el embargo, así como con las regulaciones
de seguridad.
También aceptó que las autoridades estadounidenses
lleven a cabo una inspección de seguridad de la plataforma
china antes de que entre en aguas cubanas.
El principio
de un largo debate
El equipo
se ensambló en Singapur y tiene una pieza estadounidense,
una válvula que previene de explosiones, ya que el
embargo permite un 10% de tecnología de ese país.
Precisamente, esa pieza fue la que falló en el accidente
del Golfo de México.
Para Lee Hunt, el Scarabeo 9 es el último modelo
de plataforma de perforación y hay seis plataformas
similares construidas por la misma compañía
operando actualmente en aguas estadounidenses.
Por el momento, la preocupación medioambiental parece
estar teniendo prioridad respecto a la política y
el gobierno estadounidense aceptará la oferta de
Repsol de inspeccionar Scarabeo 9.
Además, EE.UU. ha otorgado licencias a algunas compañías
para entrar en aguas cubanas y ayudar en caso de que se
produzca un derrame.
Pero la "pelea" no ha hecho más que empezar
y mientras los ambientalistas están pidiendo que
haya mayor cooperación, los grupos cubanoestadounidenses
están buscando la forma de poner obstáculos
legales al negocio. |
Inmigración
dificultades para una legislación
|
Por Lorenzo Gonzalo, 11 de noviembre del 2011
El tema migratorio ha mantenido su vigencia en Estados Unidos,
y forma parte de las presiones que el Ejecutivo recibe por
otros asuntos que también son de vital urgencia para
la salud del Estado.
Las cuestiones migratorias tienen mucha importancia en este
país, porque la descomunal producción y el acelerado
desarrollo de su economía por cerca de doscientos años,
demandó poblar el inmenso territorio a un ritmo que
no era común para aquellos tiempos. Recordemos que
de un millón de kilómetros cuadrados que formaban
las Trece Colonias donde se originó la organización
estatal de mayor significación que ha tenido la historia,
en menos de cien años se transformó en un territorio
de diez millones de kilómetros cuadrados.
Evidentemente un crecimiento de tal naturaleza demandó
un ingreso de fuerza de trabajo de gran envergadura. La impresionantes
vías fluviales, aparejado con las condiciones geográficas
de cada una las regiones y la facilidad de conectarse entre
ellas a través de sus impresionantes cauces, los caminos
surgidos del desbroce de montes y las necesidades de mover
las mercancías, maderas y animales, multiplicados casi
geométricamente por una iniciativa que se enfrentó
a muy pocas o ninguna regulación, sirvió de
catapulta para colocar al país por encima de Europa.
Recordemos que quienes llegaron a poblar esos territorios,
no trabajaban en realidad para la Corona Británica,
sino para las Compañías que recibían
Cartas Reales y cuya función era crear riquezas y no
extraerlas como ocurría con el resto de las colonizaciones.
Dado que las regulaciones migratorias fueron inexistentes
durante los primeros doscientos años de ocupación
territorial, desde 1609 hasta 1810, en que se fijaron las
normas para el registro de los recién llegados por
los puertos, el factor migratorio fue mitificado y engrandecido
por las leyendas que acompañan este tipo de confusas
informaciones sociales. Especialmente cuando se trata de reclamar
derechos laborales o de estadía en el territorio, son
características las expresiones que manifiestan que
“este es un país de inmigrantes” u otras por el estilo,
reflejadas en la prensa y vociferadas desde el estrado por
los candidatos que por razones de partido se disputan las
administraciones estatales y sus poderes ejecutivos.
Con otros colonizadores no ocurrió lo mismo porque
ocuparon las tierras a nombre y en representación de
sus países de origen, especialmente España,
quien llegó a ocupar espacios territoriales en casi
todo el mundo conocido de los siglos XV y XVI. Por dicha razón
aquellas personas nacionales de España, no se consideraban
a sí mismos como emigrados. Se daba por hecho, que
aquellas tierras eran definitivamente parte de España.
Este criterio expresaba en gran medida un pensamiento mágico
por extensión. Otros conquistadores también
actuaban y pensaban de igual modo. Aquellas personas, que
habían llegado a territorios a miles de kilómetros
de distancia del suyo, que estaba ocupado por cerca de 70
millones de indígenas según cálculos
de expertos en esta materia, asumían por derecho de
fuerza, que los territorios les pertenecían al Estado
del cual provenían. Dichos flujos migratorios no eran
considerados por estas personas ni por sus gobernantes, como
un desplazamiento similar al ocurrido durante centurias de
pasadas épocas dentro de sus respectivas geografías.
Sus antepasados de algún modo también fueron
inmigrantes, buscando nuevos horizontes. La diferencia estriba
en que un inmigrante es alguien que se traslada a un lugar
que nada tiene que ver con su zona de origen, mientras los
colonizadores españoles, al considerar que todo descubrimiento
pertenecía al rey, a su religión y a su Estado,
no desarrollaron el criterio que caracterizó desde
un comienzo, a la nueva nación que se fue entretejiendo
en el transcurso de los doscientos años que mediaron
desde el desembarco por Chessapeak Bay, de un grupo de hombres
y mujeres contratados por la Compañía de Virginia.
El proceso de repoblación de Norte América fue
esencialmente diferente. Debemos recalcar la adjetivación
esencial porque la manera en que los hechos se desarrollaron,
concluyeron en un producto social con una superestructura
gobernante novedosa, que probó estar a la altura de
los acontecimientos históricos.
Para los ingleses, holandeses, escoceses y otros, provenientes
en su mayoría de los Países Bajos, los nuevos
territorios les pertenecían a las entidades de trabajo
que los habían contratado. Para los accionistas era
un mero negocio, por el cual pagaban cumpliendo con las Cartas
Reales que los autorizaban a realizarlos y que les otorgaba
la autorización para organizar diversas producciones.
Aun cuando muchos consideraron que esas tierras eran un lugar
bíblico, jamás enlazaron la existencia de esos
territorios con sus lugares de origen. Por el contrario, ese
pensamiento implícitamente destacaba la presencia de
algo nuevo, un “paraíso” por hacer, que nada tenía
que ver con la pertenencia a otra nación.
Como los territorios estaban parcialmente poblados, los ingleses
y las otras nacionalidades que los acompañaron, establecieron
con esos pobladores una relación de convivencia distanciada.
Incluso los de la Compañía de Virginia, recién
llegados levantaron altas empalizadas para mantenerse alejados
de ellos, aunque negociaban, y establecían acuerdos.
No mostraron un interés de integrarlos a su cultura
y religión o de integrarse a la de ellos. En definitiva
la inmensidad del territorio no estaba totalmente poblado
por las personas naturales. La geografía era inmensamente
infinita y estos eran infinitamente pocos en comparación.
Estos grupos o comunidades primitivas eran diversos y constituían
entidades humanas tan separadas, que ellos mismos sólo
tenían el sentido de posesión del área
ocupada.
Los recién llegados, al principio y durante décadas,
se posesionaron de los lugares más desabitados y trataron
en lo posible de desentenderse de los originarios, quienes
de hecho conservaban mayoritariamente rasgos sociales nómadas,
lo cual también los hacía extranjeros en el
sentir de los otros pobladores originarios, que como ellos
vivían en regiones diferentes desde épocas inmemoriales.
La riqueza territorial estadounidense, puesta a disposición
de quienes no tenían un buen futuro en sus lugares
de nacimiento, le permitió disponer a través
de ese proceso, de una riqueza humana ávida de trabajo,
que de ningún modo puede compararse con los procesos
colonizadores españoles o de las otras nacionalidades
que formaron parte de las historias de conquistas de la época.
La mayoría de las personas que llegaron por aquellos
tiempos al Norte de América, traían el propósito
de quedarse si las condiciones los favorecían. Llegaban
con sus familias y no tenían compromisos afectivos
más allá de las nuevas localidades que fueron
fundando. No tenían interés por regresar. Fundaban
y siempre fueron renuentes a que la Corona Británica,
en las pocas oportunidades que se hizo realmente presente,
les exigiese participar del fruto de sus esfuerzos,
Como toda concatenación de hechos, esta historia que
hemos estado mencionando en otros trabajos, ha ido transformando
la necesidades y creando otras.
Las nuevas personas llegadas a esos territorios, con conocimientos
o habilidades varias, como la capacidad de procesar pieles,
elaborar pescados procesados para la distribución comercializada,
talar bosques, preparar las maderas y embalarlas convenientemente
para ser enviadas a remotas regiones, la mayoría de
ellas tan lejanas como Europa, representaban un preciado activo.
En ese proceso ciertas actividades que requieren una labor
simple, quedaron rezagadas al pasar de los años, aunque
no obstante su importancia, como es el caso de la agricultura,
demandaban reemplazar la fuerza laboral que se iba perdiendo,
por el desplazamiento de la mano de obra hacia las ciudades,
cuyo crecimiento resultó explosivo a partir de la segunda
mitad del siglo XIX.
Finalmente aquel devenir comenzó a transformarse, con
la aparición de nuevas tecnologías que posibilitaban
realizar las labores más fuertes con máquinas
y lentamente la necesidad de ese tipo de mano de obra fue
decreciendo.
Para entender cómo ha variado la correlación
de la necesidad de fuerza de trabajo entre el trabajo simple
y compuesto, debemos señalar que en el 2008 la cantidad
de trabajadores agrícolas era de 821,700 trabajadores.
La tercera parte de estos se ocupa de la producción
animal. Esta cifra los expertos consideran que se mantendrá
invariable, con excepción de un ligero descenso, durante
la década comprendida entre los años 2008 y
2018. La única producción agrícola que
pudiera presentar un ligero aumento, es el relacionado con
las plantas ornamentales, por la tendencia creciente de los
hogares y comunidades, de embellecer el entorno. Estos son
datos de Buró de Estadísticas Laborales del
Departamento de Trabajo de Estados Unidos.
En el año 1870, el 80% de la fuerza de trabajo radicaba
en la agricultura, comparada con poco más del 2% en
la actualidad.
Al mismo tiempo podemos señalar que en el año
1950, 200,000 trabajadores eran científicos e ingenieros.
En la actualidad existen trabajando en empresas 3.4 millones
de estos profesionales y si consideramos a aquellos que realizan
labores por su cuenta, sumados a los anteriores tenemos un
gran total de 10 millones.
De acuerdo a lo censado, entre 1990 y el año 2000,
el crecimiento de científicos e ingenieros en la actividad
laboral creció 3.6%, lo cual representa más
del triple, comparado con el resto de las ocupaciones.
De todos los doctorados en ciencia e ingeniería, el
33% son extranjeros y el 25% de los estudiantes provienen
de otros países, principalmente de China y la India.
En el año 2003, el 40% de los doctores graduados en
ciencia e ingeniería eran nacidos en el extranjero.
El 57% de los doctores en ciencia y computación, el
57% de los ingenieros eléctricos, el 54% de los ingenieros
civiles y el 52% de los ingenieros mecánicos, también
han nacido en otros países.
Este cuadro permite darnos una idea aproximada de lo complejo
que resulta el manejo de los asuntos migratorios por Estados
Unidos, pues se trata de elaborar una legislación apropiada
que no sólo proteja la fuerza laboral propia, sino
que evite la existencia de una población numerosa que
nada tienen que ver con las realidades ocupacionales que demanda
actualmente el país. También deberán
enfrentar en algún momento de la inevitable reestructuración,
una adecuación racional a los nuevos requerimientos
en materia de organización económica, al tiempo
que deberán conciliar su política exterior con
los países vecinos del Hemisferio, a quienes deben
cuidar, especialmente evitándoles dificultades de gobernabilidad
que puedan sumarse a las ya existentes con los problemas del
narcotráfico y las pandillas.
Es una complicada labor, pues se trata de romper radicalmente
con procedimientos migratorios que perdieron su vigencia desde
hace décadas, pero han permanecido por razones políticas
que las estructuras de Estado sustentadas en alternancias
respecto a la dirección del poder, compuestas por grupos
que forman parte de un mismo propósito, no puede dinamizar
apropiadamente. Es precisamente éste último
aspecto el que mayores dificultades crea.
Aunque ese tema no ha sido abordado conveniente y sistemáticamente
hasta hoy, una atención seria de esa realidad, pondría
en claro muchas de las razones de las crisis que vivimos.
Innegablemente los procedimientos de partido en Estados Unidos,
reducen la dirección política a una interminable
competencia electoral, conducente a la permanente distracción
ciudadana de los asuntos de mayor importancia para su bienestar
y lo que es más grave aún, secuestran la labor
de los dirigentes, apartándolos de su más importante
rol, el cual consiste en administrar y buscar soluciones compartidas
de las problemáticas nacionales.
Sería injusto pensar que el país no cuenta con
dirigentes políticos electos, con la voluntad y la
vocación social requerida para poner a un lado querellas
partidarias. Mientras no se introduzcan elementales reformas
al sistema electoral, al período de los mandatos y
a los procedimientos orientados a las discusiones legislativas,
no se podrá lograr un alejamiento de esos aspectos
secundarios electorales y concentrar las energías en
la denuncia y la discusión abierta sobre asuntos puntuales
que afectan a todo el conglomerado.
La sociedad estadounidense se acerca cada día más
a una crisis de sus estructuras políticas. No lo veremos
quizás en vida, pero nos iremos de este mundo presenciando
sus síntomas, los cuales se agravarán al pasar
de los años, excepto que se emprendan las enmiendas
necesarias. |
A LA CONFERENCIA IBEROAMERICANA
TAMBIÉN LE LLEGÓ LA HORA
|
Eligio Damas
Si algo merece con propiedad el calificativo de elefante blanco,
es la Conferencia anual Iberoamericana. La misma, donde el
rey de España, disociado por los excesos de la noche
anterior, lanzó aquella, procaz e irrespetuosa expresión
de ¡por qué no te callas! Uno califica aquel
gesto así, por lo sabido de las diversiones del monarca;
de otra manera no se entiende, se haya atrevido, olvidando
las buenas costumbres de la nobleza, común de la gente
y hasta políticos de orilla, a tratar de aquella manera
a un jefe de Estado. La cosa se ve más fea, cuando
se conoce que por disposición constitucional, el rey
de España es jefe de la diplomacia de ese país.
Esa es la razón por la cual siempre acude a ese “sarao”
Viendo las cosas de esa manera, uno como venezolano se irrita,
por no usar una palabra más cónsona, cuando
recuerda a ese señor, tratar al presidente nuestro
como si fuese su súbdito. Justamente un tipo puesto
por Franco, un dictador de siete suelas, irrespetando cual
mequetrefe, a un presidente electo y reelecto con una votación
elevadísima.
Ahora mismo, en La Asunción, Paraguay, donde se dieron
cita los países que integran la conferencia, Rafael
Correa, en un gesto que le enaltece se retiró del salón
de sesiones, en protesta porque le dieron derecho de palabra
a la vicepresidente del Banco Mundial, Pamela Cox. Se justificó
Correa, denunciando lo conocido por todos, que ese “elefante
blanco” no aporta beneficio alguno, pero quiere meter su cucharada
en todos lados, ha sido “uno de los heraldos del neoliberalismo
en América Latina” y le instó, que al hablar,
“debería comenzar por disculparse por los daños
causados”, en nuestro espacio “y en el planeta todo”.
La señora habló, no sabemos a ciencia cierta
qué dijo, pero uno supone que de alguna manera repitió
la receta neoliberal que ahora mismo provoca protestas gigantescas
en toda Europa. ¿Qué sentido tiene que esa funcionaria
acuda a decirles a los allí congregados lo que deberían
hacer para resolver los problemas creados por el Banco Mundial,
del cual ella es vice presidenta, y el Fondo Monetario Internacional,
en sus respectivos países? ¿Por qué no
resuelven primero la crisis europea sin golpear a los trabajadores
y luego vienen a decirnos cómo?
Bien sabemos que entre los puntos aprobados en aquella reunión
no se incluyó una resolución con respecto al
trato racista y discriminatorio que en Europa, particularmente
en España, se da a los nuestros; a quienes de manera
oficiosa se nos llama despectivamente sudacas y policías
dan tratamiento de delincuentes. Menos condenaron al neoliberalismo
ni los atropellos de la OTAN en Libia. Pero en cambio, acordaron
otorgarle a España la presidencia transitoria y la
organización del evento del año próximo.
Además, se pajearon con una resolución sobre
el Estado que sirve para todos los gustos, cual traje talla
única; cada quien la interpretará como le convenga
y así todos pueden regresar a casa felices y contentos
a seguir haciendo lo de antes.
Esa conferencia, desde su instalación en 1991, no ha
hecho nada trascendente y su ineficiencia es tal, que a la
de este año un gran número de presidentes dejaron
de asistir. Los de Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay y
Venezuela, con todo lo que significan en volumen de población
y en el orden económico, no asistieron.
Eso sí, Rodríguez Zapatero, convertido ahora
en portavoz del neoliberalismo, acudió acompañando
al señor Borbón.
Por todo lo anterior, ha llegado la hora que desde esta parte
del mundo nos preguntemos: ¿Hasta cuándo continuaremos
dándole vida a ese elefante blanco? ¿Qué
sentido tienen esas asambleas en una época que Portugal
y España, los viejos conquistadores, forman parte de
la comparsa neoliberal y también de la OTAN? Si queremos
darle matarile a la OEA y, el CELAC es bueno para eso, ¿por
qué no empezar por solicitar acabar con ese cuerpo
inoperante que sólo sirve para que el heredero de Francisco
Franco, exhiba su triste, gris y decadente figura?
|
La
necesidad de la transparencia y
de dejar atrás los signos de la violencia
|
Crónicas cubanas
Por Félix Sautié Mederos.
En mis últimas crónicas publicadas en POR
ESTO! (*), he manifestado algunas opiniones y criterios
personales e incluso he comentado los de otras personas
y/o colectivos interesados en los temas que se plantean
en el “Documento Base de la Primera Conferencia del PCC”
publicado en Cuba hace algunas semanas. No puedo dejar de
hacerlo, dado la trascendencia que le concedo a este extraordinario
evento que por demás creo debería distanciarse
de los aspectos estrictamente formales y continuistas de
“más de lo mismo” que con tanta frecuencia se manifiestan
en el ámbito socio político cubano. Considero
muy especialmente, que debo expresarme en este orden de
pensamiento y aportar criterios sobre las posibles soluciones
que deberíamos asumir los cubanos de adentro y de
afuera del país en su conjunto con vistas a enfrentar
los complicados momentos de inflexión que estamos
atravesando en Cuba y en el mundo hoy.
En mi opinión, a partir de una actitud de realismo
político y de poner los pies sobre la tierra, de
acuerdo con las definiciones constitucionales del papel
del Partido Comunista de Cuba y de la práctica concreta
de gobernabilidad que se ha estado ejecutando en nuestro
país desde hace más de 50 años, considero
que esta Primera Conferencia constituye una oportunidad
única, muy posiblemente la última de la actual
etapa, para dar pasos políticos extraordinarios a
favor de alcanzar la unidad real de la nación cubana,
que se ha estado dispersando en una dolorosa diáspora
de crecimiento galopante así como para promover la
concordia y la paz social entre nuestros hijos, nietos y
descendientes.
Sé que
hay personas detenidas en el tiempo que no comprenderán
estas consideraciones muy personales, porque para ellas
no está sucediendo nada extraordinario y no hay nada
que cambiar o muy poco que rectificar. Esos criterios que
algunos esgrimen, incluso con la agresividad de las descalificaciones,
los insultos y las amenazas dirigidas hacia quienes manifiesten
lo contrario a su pensamiento, nos están conduciendo
al borde del precipicio y al hundimiento en una carrera
vertiginosa que es imprescindible detener. Para que los
debates y los diálogos que tanto necesitamos en Cuba
hoy, surtan efectos positivos y renovadores, se requiere
dejar a un lado los conceptos de descalificación
e incluso represivos al que piense diferente con que algunos
se enfrentan a las libertades de conciencia, de opinión
y/o de asociación. Si eso no se logra y si además
no se aplica una práctica de transparencia básica
sobre todo lo que se proyecta y se pone en ejecución,
los resultados de la Conferencia antes mencionada, serían
de un continuismo que lo empeoraría todo, porque
nunca se deberían frustrar las esperanzas del pueblo.
Las circunstancias y coyunturas actuales no lo soportarían.
En consecuencia, no deberíamos menospreciar la responsabilidad
para con el pueblo cubano que asumirán los delegados
a esa Conferencia partidaria, la que reiterando lo que he
planteado en mis anteriores crónicas al respecto
de su celebración, opino rebasa los límites
de filas del PCC y de sus resultados mucho dependerán
el presente y el futuro inmediato de Cuba. En este sentido,
hace algunos días leí un muy interesante artículo
de mi amigo Eugenio Rodríguez Balari titulado “Asuntos
pendientes II” continuación de un primero de similar
titulo y contenido que también hube de leer, en los
que plantea entre otras cuestiones muy importantes con las
que también concuerdo y que he estado reiterando
en mis crónicas y artículos desde hace algún
tiempo, algunos conceptos que considero fundamentales en
el sentido de la responsabilidad que se asume por los participantes
de esta Primera Conferencia, que quiero citar textualmente:
(…)Los participantes
en la conferencia nacional del Partido Comunista de Cuba,
a celebrarse en enero de 2012, serían muy obtusos
en política si dejan escapar la ocasión para
abordar y contribuir a la solución del sensible y
tan esperado tema de la emigración cubana.(…) Para
cualquier país o gobierno, resulta imprescindible
contribuir a la unidad y cohesión de su pueblo, por
ello es necesario corregir políticas de fracturas
sociales y acatar plenamente los derechos humanos que han
sido promulgados por la comunidad internacional(…)”
Infiero de lo
publicado por Eugenio Rodríguez Balari, mi compañero
de muchos años y de múltiples batallas a favor
de la equidad y de la justicia social, que por su parte
asume la actitud positiva y realista de reconocer la importancia
e incidencia del evento a que me estoy refiriendo y que
en consecuencia llama a los que participen en sus actividades
a; “(…) que no se dejen manipular por la burocracia del
partido ni por nadie; que tampoco se duerman en sus laureles,(…)”
Eso en mi criterio es fundamental en el momento histórico
que estamos viviendo los cubanos, porque considero imprescindible
luchar para que las esperanzas perdidas se recuperen y para
que tampoco sean defraudadas con perspectivas que no se
cumplan o no se pongan en práctica.
No estoy de acuerdo
con los que de antemano desechan las posibilidades de que
esta Primera Conferencia del PCC pueda dar positivos resultados
a favor de las soluciones que tanto necesitamos, muy a pesar
de las insuficiencias y omisiones de su Documento Base.
Que se alcancen algunos resultados positivos, es mi esperanza
a pesar de todo y la manifiesto públicamente. No
puedo aceptar tampoco las descalificaciones e insultos de
los enquistados de uno u otro signo, que se dedican a complicar
las cosas más de lo que están y que en acciones
de provocación y reacciones de respuesta, coinciden
en los extremos de derechas e izquierdas tratando de “trancar
el dominó” como se dice popularmente en Cuba y de
obstaculizar el reencuentro, la reconciliación y
el perdón con justicia que tanto necesitamos todos
los cubanos sin excepciones. Creo que es tiempo ya de ponernos
de acuerdo los que apostamos a favor del diálogo
y en contra de las confrontaciones fratricidas, para repudiar
y cerrarles definitivamente el paso a los que muchas veces
escudados en seudónimos rimbombantes se dedican a
descalificar, insultar y amenazar a quienes opinamos diferente
a sus enquistados criterios. Ellos además de no apostar
por nada positivo, dividen a los cubanos y propician el
caos y la desolación.
La Primera Conferencia
del PCC no debería defraudarnos y con conciencia
de su importancia histórica así como con plena
transparencia, dejando atrás cualquier manifestación
de violencias extemporáneas, debería dar pasos
concretos a favor del reencuentro, la reconciliación
y la concordia entre los cubanos para que se sienten las
bases que nos permitan edificar una República en
la que quepamos todos y en la que se dinamicen los mecanismos
económicos, sociales y políticos a favor de
promover una época de concordia, paz y desarrollo
propiciadora de la felicidad de nuestro pueblo en su conjunto
sin excepciones que nos dividan y nos fragmenten más
de lo que actualmente estamos. Así lo pienso y así
lo manifiesto a plena responsabilidad. fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 14 de noviembre del 2011
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=128527
(*) Notas:
- Los tiempos,
los plazos y las personas.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=123750
- La Nación, la Conferencia y el Partido.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=125322
- En Cuba: el presente y el futuro dependerán de
los resultados de la conferencia del PCC
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=126766
|
BUSCAR CONSENSOS ES NUESTRO NORTE
|
Evitar ligerezas del discurso
Especial para Apicalternativa.com, sección Corresponsalía.
Barcelona, Venezuela, 23-10-11.
Eligio Damas
¿Las verdades, buenas relaciones, deben imponerse?
Si eso fuese necesario, no habría verdad ni buenas
relaciones. ¿Injusticia impuesta? ¿Qué
tal? Toda decisión atendiendo a verdad y justicia no
es impuesta, es mandato colectivo.
La pieza que reúne todos los rasgos, guarda el equilibrio
necesario y global; que está hecha para entrar muellemente,
no se coloca a los taparazos; a la fuerza y manera impositiva.
Si parece perfecta pero hay que “imponerla”, acto violento,
no es la adecuada.
Lo impuesto por esencia no es popular sino ajeno y naturalmente
rechazado por la mayoría de le gente, que ansía
el consenso.
¿El no saber cómo, cuándo y el ritmo
que debe prevalecer en la marcha, justifica, aún todavía,
que a alguien se le ocurra, “como las cosas no se dan como
queremos, no pidamos opiniones, no invoquemos la sabiduría
y fuerza popular, sino desatemos un solemne zafarrancho e
impongamos que lo que aquí en este papel o papiro está
escrito en letras góticas?
¿No dependemos de un foco luminoso, un predicador que
cree poder multiplicar los panes con su sola buena fe y siendo
así, como depende de su voluntad, debemos salir a “imponer”
porque todo lo tiene bajo control y no tenemos tiempo para
que la gente entienda? ¿Es natural y hasta científico
proceder como aquellos que en el pasado creyeron tener la
varita de virtud, el don de gentes y el foco o faro que podía
alumbrar el camino de “perdidos e ineptos”, pobre gente a
quièn debemos construirle el futuro, pero cuyas fuerzas
podían servir a nuestros propósitos? ¿Seres
humanos, finitos, defectuosos y hasta plagados de cataratas
como tratarlos si fuesen oráculos o dioses?
“¡Epa, epa!, paisanos, aquí estoy, en mi pago,
con mis sueños. Aquellos que soñé para
vosotros. Venid pa` que les sueñen. Si no gustáis
de ellos, falta no hacéis; dispuesto a cambiarles a
sus gusto no me cuadra aunque seáis la multitud. Seguid
sus caminos y que os vaya bien.”
“En verdad, nunca entendí por qué no entendieron
mi prédica, ¿será qué era mía
sola y no de ellos? ¡Vaya usted a saber! ¿Eso
importa? Me conforta haya quienes, unos pocos, sin muchas
exigencias, me asuman como un tipo siempre asertivo y mis
rebotes como mis inmaculadas creaciones.”
¡Dios bendiga la inocencia!
El capitalismo es por esencia opositor y le son inherentes
prácticas y razonamientos antes enunciados. Es así
porque está en su naturaleza, en el carácter
individual de las relaciones que le definen. La propiedad
privada, el derecho a decidir sobre el ritmo y la conducta
de los medios de producción y la fuerza de trabajo
mal comprada por empresarios particulares, constituyen su
base material.
¿No es aquello un “llantar” propio de viejos quijotes
que cual Diógenes, después de una mala noche
en un barril, creen que bola o madeja que le amaneció
en la mano recoge todo el deseo, sueño y “pobre voluntad"
de gente a quien cree pusilánime? ¿Sus sueños
no pueden engarzarse con sus fuerzas y entusiasmos probados
ya, pese a que no lo percibamos, distraídos como estamos?
¿El socialismo debe imponerse? ¿Si esperamos
que sea una construcción popular, de las mayorías
que le definen, elaboran artesanalmente, le mecen en la cuna
y luego le llenarán de besos al verle robusto y generoso,
por qué hablar de imponerlo? Su esencia es opuesta
al capitalismo.
En todas sus acepciones, el verbo imponer es inservible para
aplicarlo en el empeño de cincelar la obra socialista
y construir el poder popular. El sólo uso de palabra
tan odiosa, choca con lo qué debe hacerse para aquellos
fines. Dialécticamente, al hablar de lucha de contrarios,
y la salida saludable para que la vida transcurra equilibradamente,
¿es pertinente usar el verbo imponer? ¿Cuándo
mezclas una cosa con otra, con pulcritud, tus genes por ejemplo,
con los de otra libre o no como tú, impones resultados?
El “funcionamiento” del mercado no es libre, es una imposición,
por eso a los mercaderes les gusta la tesis del mercado. ¡Dejen
que el mercado opere libremente y si no puede imponemos lo
nuestro por otro proceder y así, aquél con el
mundo, siempre “seguirá andando”! Para eso está
el Estado que sirve a quien tenga la sartén por el
mango.
Jamás de los jamases, el equilibrio social puede logarse
a través de la imposición. Cuando la derecha
acabó con los sueños de Allende de construir
el socialismo contando con la comprensión y el esfuerzo
del pueblo chileno, lo hizo imponiéndose a la racionalidad,
paz, armonía, bondad e inteligencia. Pinochet y su
apocalíptico grupo, justamente lo que hizo fue imponerse
y de la manera más brutal. Quien se impone no le importan
las razones. Por ello, las revoluciones y el socialismo se
elaboran, construyen, apelando por encima de todo a la razón
y participación conscientes de las multitudes. Un socialismo,
poder popular impuestos, cosa imposible de construir realmente,
sería una obra llena de grietas, defectos garrafales
y propensos a derrumbarse ante la arremetida de los primeros
vientos. Su solo enunciado encierra una contradicción
sustantiva imposible de imaginar.
Imponer implica que un individuo o grupo, a su “real voluntad”,
sin importarle para nada lo que los demás piensan,
hace lo que le venga en gana. Los impositores o impostores
lograrán su objetivo, el de imponerse, hasta tanto
le duren las fuerzas, que por tensar tanto los músculos
y sin base en que sustentarse para soportar la pesada carga,
no tardarán mucho en aflojar y dejar que todo encima
se les venga. Quienes son objeto de la imposición,
simplemente porque aquello le es ajeno y probablemente adverso,
no harán esfuerzo alguno por sostener y menos revitalizar,
sino socavar sus bases. Los cipayos, mercachifles, rateros
aprovecharán las circunstancias para vender a buen
precio su inservible baratija.
Decir que se “impondrá un proyecto popular”, es una
contradicción explosiva y un mensaje insano. Si es
popular, goza del respaldo mayoritario porque no sólo
gusta al pueblo que es una masa enorme, sino que de alguna
manera lo creó, ¿por qué empeñarse
en el absurdo de imponer algo que la mayoría quiere
simplemente porque obra suya es? ¿No sería eso
como un llover sobre mojado? ¿Un violentar a la amada
dama que se embelesa? ¿Un empeño de dejar una
huella, un nombre y hasta una conducta que imponga la idea
de no pensar en otra cosa? O lo que es lo mismo, ¡hasta
aquí llegamos!
¡Pobre verdad, sensatez, que deban imponerse! Porque
no serían tales.
|
Las
protestas y el futuro de nuestras sociedades
|
Por
Lorenzo Gonzalo 14 de octubre del 2011
Hablando sobre las protestas que han tenido lugar frente
a Wall Street decíamos hace unos días que,
salvando las distancias con las manifestaciones del Medio
Oriente que hicieron renunciar a gobiernos autoritarios
y altamente represivos y las marchas y vigilias que ocurrieron
en España, estos altercados tienen motivos similares,
pero escenarios diferentes.
Las manifestaciones de New York y una decena de ciudades,
son una denuncia de la avidez de las grandes corporaciones
y las manipulaciones de Wall Street.
Las personas que manifiestan no proponen un programa de
reformas. En primer lugar no tienen por qué proponerlo
puesto que no reclaman convertirse en partidos políticos,
sino que alguien le ponga fin a la corrupción; en
segundo lugar, no tienen un programa porque las soluciones
que puedieran resolver la crisis no están a la mano;
y en tercer lugar el movimiento es una manera, conciente
en unos casos e inconsciente en la mayoría, de reclamar
presencia en las soluciones y quizás para recordarle
a las direcciones políticas que hombres y mujeres
de carne y hueso sufren las consecuencias de sus errores
y maldades.
No se puede extrapolar de esas protestas el comienzo del
movimiento que llevará a nuevas formas de gobernar
y mejores administraciones de los procesos productivos y
financieros. Esos tiempos comenzaron cuando se desmembró
el Bloque Soviético, hecho que terminó con
la era de los sueños igualitarios y con el paraíso
social al alcance de la mano del hombre y las mujeres.
A partir de entonces la justicia debía buscarse por
otros caminos y las desigualdades resueltas mediante métodos
que, sin olvidar al necesitado, no graven injustamente a
los más equipados, intelectual y técnicamente,
para lidiar con la modernidad del medio en el cual todos
vivimos.
Las protestas recuerdan que todo está aún
por resolver, pero no son sus integrantes los protagonistas
y mucho menos los iniciadores de una revolución que
se vienen produciendo desde hace muchos años y a
la cual le falta mucho aún para concluir.
El criterio de que las revoluciones acontecen de la noche
a la mañana ha sido superado y jamás constituyó
una realidad generalizada, sino un hecho circunstancial.
El triunfalismo nacido del proceso soviético en el
año 1917, esquematizó el concepto de revolución.
Marx no llegó a profundizar en todos los órdenes
del fenómeno, aunque nos queda claro de sus lecturas,
sin mucha profundización, que la evolución
es el carro de la eventual transformación a una nueva
forma política de gobierno. Sin embargo, no sería
poco acertado decir, que sin el Proceso Bolchevique y sin
el estudio y las conclusiones básicas de Marx referentes
a las concentraciones y el papel del dinero convertido en
instrumento financiero, que llegaría a ser capaz
de crear virtualidades productivas inimaginables, el proceso
de buscar nuevos modos de dirección política
se hubiese quizás retardado.
Las confusiones surgidas fueron tales que, si analizamos
en reprospecto, la Toma de la Bastilla fue considerada una
revolución, lo cual descontextualiza dicho evento
del proceso evolutivo que tenía lugar hacía
doscientos años en Inglaterra, de la Independencia
de Norteamérica y del pensamiento de decenas de años
que ya había concebido formas políticas diferentes
de gobernar. Cuando Luis XVI fue llevado al cadalso, hacía
tiempo que la monarquía había perdido todas
sus bases en Francia, porque las relaciones sociales surgidas
durante el proceso de crecimiento y acumulación de
recursos, de la tecnología y la capacidad potencial
de producción disponible en ese entonces, había
convertido en obsoletas esas formas de gobernar. La revolución
estaba prácticamente terminada. La certeza de lo
que acabamos de decir es tal, que ni siquiera la eliminación
física de la monarquía significó su
desaparición total. No fue hasta que la economía
alcanzó cierto grado de desarrollo e integración
que en Francia se estableció la primera democracia
parlamentaria, ochenta y cinco años después
de tomada la Bastilla. En el año 1875 se establece
la Tercera República.
La debacle de la Unión Soviética dejó
el camino expedito a los ideólogos de la política
de estado basada en el capital. Fue un buen momento para
profundizar en sus prácticas desenfrenadas de dirección
financiera, alentados por el otro sueño que consistió
en que el derrumbe “socialista” les otorgaba la razón
y sancionaba sus prácticas.
El avance de las sociedades consiste en un choque continuo
de los intereses diversos que las componen en cada momento
histórico donde cada uno jala la brasa para acercarla
a su sardina. Ese tira y encoge es el que precisamente permite
halla las diversas soluciones en el transcurrir del tiempo.
No son ricos y pobres quienes se enfrentan en esta arena
de gladiadores. El enfrentamiento es mucho más complejo,
porque la supervivencia toca a las puertas de todos y aún
en medio de las terquedades y las bajas pasiones que acompañan
estos procesos, continuos en gran medida, históricamente
sin interferencias a penas, las piezas van encajando en
el sitio que mejor les toca en cada instante.
La falacia a la que muchos pudiera recurrir pudiera alegar
que en las protestas no vemos a Bill Gates y a los grandes
corporativos que acumulan para sí grande fortunas.
Casi mejor sería no contestarlas por obvias.
La gente protesta para hacerse notar y resaltar el desplazamiento
al cual han sido sometidos por las incongruencias y corrupciones
en la administración de las cosas. Sus integrantes
no son las mayorías. En ciudades donde habitan millones
de habitantes son por cientos minoritarios los que sufren
despidos. Ni siquiera los pocos marginados de las ciudades
de los países pobres concurren a estas manifestaciones.
Son aquellos que tenían un nivel de vida y deciden
marchar a Wall Street para reclamar posiblemente el puesto
de corredor de bolsa del que acaba de ser despedido. Por
eso decíamos que no hay programa político
envuelto en ninguno de esos movimientos. Ni siquiera en
los masivos de Oriente Próximo han surgido nuevas
propuestas de gobierno. En los países árabes
el número de manifestantes es gigantesco porque la
densidad del grupo humano que concurre a una protesta es
proporcional al número de desplazados. En Medio Oriente
esto también está relacionado con la incruente
represión de cuerpos militares insensibles que están
dirigidos por castas de familias centenarias.
La diferencia de estos movimientos que hoy contemplamos
es que ocurren en una dimensión histórica
donde ya ha ocurrido otra revolución que no solamente
es la de la cibernética, la informática y
las comunicaciones, sino también avanza en el orden
energético y se extiende a otros renglones de vida.
Pero además, existe el crecimiento de los países
emergentes y también el de los subdesarrollados,
lo cual ha generado una demanda dos veces superior a la
existente hace a penas treinta años atrás.
Esos procesos de crecimiento y de surgimiento de nuevas
fuentes productivas, con requerimientos de empleomanía
reducido, cambia la faz social.
Los indignados, las Primaveras, los que reclaman Ocupemos
Wall Street y los que vendrán, son los pensamientos
que hoy pueden aquilatar las realidades por la inmensa información
disponible. Siendo minorías como decíamos,
los integrantes de las marchas, sus clamores llegan a quienes
mantienen sus puestos de trabajo, porque a ellos, por otras
vías también les llegan ráfagas del
ciclón. Aun los grandes ejecutivos y dueños
de capitales se suman de cierto modo, porque quieren que
la maquinaria no se detenga, pero sobre todo, porque algunos
de ellos, poniéndole un paréntesis a sus prejuicios,
pueden penetrar en el interior de los problemas. De aquí
que gente millonaria aparezcan hoy asumiendo posiciones
sociales. Son pocos, pero los hay.
Las protestas y los movimientos que de ellas se derivan
no son el comienzo de nuevos tiempos sino la reafirmación
de que no pueden detenerse los esfuerzos por hallar otras
formas de gobierno, otras maneras de administrar la economía
y revalorar los criterios sociales de bienestar.
La sociedad del futuro no será nunca como esta, aunque
tampoco será radicalmente diferente. No sabemos si
los tataranietos de nuestros nietos, nos estudiarán
y apreciarán, como estudiamos y apreciamos hoy los
comienzos del feudalismo. Pero nuestros nietos, lo más
que podrán hacer es compararnos con la época
de Cromwell. |
Ciro Bianchi Ross • 8 de Octubre del 2011 20:28:42 CDT
Varios lectores escribieron o me abordaron en la calle con
relación a
la página de la semana anterior (Casas de salud).
Algunos pusieron en
duda lo que escribí sobre el origen de una institución
como Hijas de
Galicia, actual Hospital Materno Infantil Diez de Octubre.
Otros, no
ocultaron su asombro ante el hecho de que una clínica
como esa, que
tuvo orígenes tan modestos, se manejara unas cuatro
décadas después
con un presupuesto que bordeaba el millón de pesos.
Otros me echaron
en cara que no aludiera a los centros de atención
—hospitales y casas
de socorro— cuya manutención dependía del
Estado o de los municipios,
y otros más que tocara muy por arriba el tema de
los centros
regionales. Una lectora me refirió en detalle cómo
surgió el Centro
Médico Quirúrgico de 29 y D, en el Vedado,
actual Instituto de
Neurología. Dice que unos ocho médicos se
asociaron con el doctor
Julio Sanguily, su director, para allegar el capital necesario
para
fundarlo.
No faltó
quien me reprochara que me refiriera en esencia a las casas
de salud habaneras, con muy pocos «pases» a
las provincias. Y, por
supuesto, estuvieron los que quisieron encontrar en mi página
la
institución a la que pertenecieron. Inquirían:
¿Por qué no mencionó
clínicas como Los Ángeles, Católicas
Cubanas, la Cooperativa Médica…?
Un destacado poeta me comentó con pesar que esperaba
hallar la alusión
a la clínica Lourdes, emplazada en la antigua casa
de la familia
Párraga, una edificación que lo impactaba
en cada uno de sus viajes a
la Víbora, cuando desde la guagua veía aparecer
de pronto el caserón
en lo alto de la loma; recuerdo grato que guarda de su infancia.
Por
cierto, cuando yo era niño, cada vez que una persona
mayor mencionaba
la Cooperativa Médica, en la Calzada de Diez de Octubre,
cerca de Toyo
—hoy es un hogar de ancianos— añadía a modo
de precisión: «la antigua
Casuso».
Ante tantos planteos,
cuestionamientos e interrogantes, no me quedó
otro remedio que auxiliarme del doctor Ismael Pérez
Gutiérrez,
devenido documentalista formidable, y no solo en lo referente
a la
salud. En Cuba, en 1948, me dijo, ejercían poco más
de 4 900 médicos.
De ellos, 3 161 lo hacían en la provincia de La Habana,
con una
población de alrededor de 1 235 000 habitantes. Pinar
del Río, con 389
000 pobladores, era cubierta por 188 médicos, y 219
atendían a 361 000
matanceros. Las Villas contaba con 503 médicos para
una población de
938 000 personas. En Camagüey —487 000 habitantes—
prestaban servicio
312, y en la provincia oriental 549 médicos asistían
a más de 1 356
000 pobladores. No se pierda de vista, por otra parte, que
la mayor
parte de esos médicos se concentraba en las ciudades
capitales o
localidades de más relieve. Muy poca variación
debieron tener esas
cifras en las provincias una década después,
cuando era ya mayor —unos
6 000— el número de médicos en ejercicio.
Con las clínicas
y casas de salud pertenecientes a los centros
regionales —las llamadas quintas— sucedía algo similar.
En enero de
1959 funcionaban 242 de esas instituciones, de las cuales
112 tenían
asiento en La Habana. Contaban con 1 400 000 asociados en
una
población de algo más de 6 700 000 habitantes,
y tenían en conjunto un
total de 12 000 camas de las 21 780 de que disponía
el sistema de
salud del país. Esas clínicas recaudaban alrededor
de 40 millones de
pesos al año, mientras que el presupuesto estatal
para la salud
pública en 1958 fue de 22 670 000 pesos.
Casas de socorro
No llegaban a 20 en La Habana de 1958, y la cifra incluye
las de
Guanabacoa y Regla e incluso las de Marianao, donde existían
tres. Las
subvencionaba el municipio. Maternidad de Línea era
administrada
también por el Ayuntamiento de La Habana, al igual
que el llamado
hospital de Emergencias y el hospital de 26, Joaquín
Albarrán, que en
el momento de su fundación llevó el nombre
de Mercedes del Puerto, por
la madre del Alcalde de entonces, Justo Luis del Pozo. El
Calixto
García era el hospital universitario, pero el Estado
debía aportar a
su sostenimiento. No faltaban la iniciativa privada ni la
caridad
pública. No poco dinero aportó al hospital
Curie (actual Oncológico)
la familia Falla Bonet, benefactores asimismo del hospital
oncológico
de Santa Clara. Y muchachas provistas de una alcancía
recogían dinero
en la calle, un día al año, para engrosar
los fondos de la Liga contra
el Cáncer, y otro para los de la Liga contra la Ceguera.
Los estudiantes
de Medicina, según su expediente, practicaban en
un
hospital o en otro. Los diez mejores alumnos hacían
sus prácticas en
el Calixto García. Los que le seguían, del
puesto 11 al 20, en el
hospital Mercedes, después Fajardo, y los que venían
detrás, del 21 al
30, en Emergencias. Los que seguían en la lista ya
podían buscarse por
sus medios donde entrenarse, porque la Universidad no se
lo
garantizaba. No era raro que un cirujano de rango, como
Rodríguez Díaz
o Núñez Portuondo, tuviera cinco ayudantes
que, en el mejor de los
casos, solo lo veían operar. Muchos médicos
hicieron su carrera
mientras laboraban como enfermeros o laboristas e incluso
sirvientes
de una institución de salud. El doctor Miguel Morales,
propietario de
la clínica San Francisco, en la calle del mismo nombre,
en Lawton, fue
tranviario. Empleo que le permitió costearse la carrera.
En La Habana
de 1958, me dice el doctor Ismael Pérez, había
más
farmacias, es un decir, que quincallas. En verdad, en esa
época les
llamábamos boticas. Cada una de estas estaba de turno
un día fijo a la
semana, lo que quiere decir que el día en cuestión
prestaba servicio
las 24 horas y cubrían también, por grupos,
las jornadas dominicales.
Era un negocio muy lucrativo, añade el documentalista,
que vivió esa
etapa. Si el boticario era avispado se las arreglaba para
vender al
cliente —entonces no había usuarios— los medicamentos
que él mismo
elaboraba o reenvasaba en el dispensario de su farmacia.
Tenían un
precio inferior al de los llamados patentes de los laboratorios,
pero
dejaban a la casa un margen de ganancia mayor. En las clínicas
pequeñas, los representantes de las funerarias de
mala muerte
revoloteaban en torno a la familia del enfermo que se sospechaba
próximo a fallecer: era la manera de asegurarse al
difunto en un
momento de confusión y dolor.
Se construía
y, por lo general, se construía bien. El edificio
de
Maternidad Obrera, obra de Emilio de Soto, mereció
en 1942 la Medalla
de Oro del Colegio de Arquitectos, y tres años después
el mismo
galardón fue concedido al hospital infantil Ángel
Arturo Aballí, en
las alturas de Arroyo Apolo, obra del arquitecto Luis Dauval.
Las
instituciones privadas no se quedaban atrás en este
acápite. Hubo
Medalla de Oro, en 1948, para el Centro Médico Quirúrgico
de 29 y D,
un proyecto de Max Borges, y también, en 1960, para
la clínica
Antonetti, de los arquitectos Raúl Álvarez
y Enrique Gutiérrez.
Hasta el último
centavo
Hoy nos parecen ridículas las cuotas que se abonaban
por asociarse a
una clínica o a la casa de salud de un centro regional.
Las cifras
corrían entre dos pesos con 50 centavos y los tres
pesos; cuando
mucho, cinco pesos mensuales. Lo que daba al socio derecho
a todos los
servicios de la institución. Lo que no siempre resultaba
fácil allegar
el dinero requerido. Una familia de cinco personas, digamos,
debía
disponer de unos 15 pesos para el pago de las mensualidades;
no todos
podían hacerlo. De qué manera cuando el salario
mínimo en los años 40
era de 46 pesos mensuales, y de 85 en los 50. En muchas
casas lo que
se hacía era vincular a una institución de
salud a los miembros más
vulnerables de la familia. Y a veces ni eso era posible.
Muchos se preguntarán
cómo el pago de una cuota ínfima podía
revertirse en tantos beneficios. Había asociados,
sobre todo entre la
población masculina, que nunca acudían a su
casa de salud o la
visitaban muy de tarde. Dejaban entonces una ganancia apreciable,
si
no completa. Pero lo más destacable era la eficiencia
de sus
administraciones. Se discutía hasta el último
centavo y no se pagaba
un producto a un precio si se podía comprar a otro
proveedor por un
centavo menos. Las memorias de La Purísima Concepción
(Dependientes)
—hospital clínico quirúrgico Diez de Octubre—
publicadas anualmente
entre 1890 y 1960 son ilustrativas en ese sentido. Algo
similar
sucedió de seguro en Hijas de Galicia.
Dependientes
contaba con 17 edificaciones en su casa de salud, entre
estas un gimnasio con cuota aparte a la de la mensualidad
hospitalaria. Tenía establecidas además 83
delegaciones, atendidas por
un médico, a lo largo de la Isla. La quinta Covadonga,
del Centro
Asturiano, tenía 23 pabellones y disponía
de cien delegaciones en el
país, Tampa, Oviedo y Avilés. En La Benéfica,
del Centro Gallego,
prestaban servicio 54 médicos y 104 enfermeros y
auxiliares de un
total de 280 empleados, y 105 profesionales atendían
en Covadonga 26
especialidades.
La Asociación
Canaria era menos boyante que los centros arriba
mencionados, y su casa de salud en la finca La Mora, en
la loma de San
Juan, en Arroyo Apolo, más pequeña. Auspiciaba
a 50 delegaciones en
cinco provincias, menos en la de Oriente, y mantenía
servicios
médicos, de laboratorio y de farmacia en su edificio
social de Prado
No. 208. Más pequeña aún era la quinta
Castellana, de la asociación de
igual nombre para las dos Castilla, con edificio social
en Egido No.
504 y servicio médico quirúrgico en el sanatorio
Santa Teresa de
Jesús, en Arroyo Apolo.
Las casas de
salud eran solo una arista en el transcurrir de esos
centros regionales. Dependientes, en su palacio de Prado
esquina a
Trocadero, auspiciaba bailes y otras actividades sociales,
contaba con
sala de juegos pasivos y biblioteca, así como un
salón de esgrima y
participó en numerosas competiciones deportivas.
Su centro escolar, en
la Calzada de Buenos Aires, tenía una matrícula
de más de mil
estudiantes.
El Centro Gallego
mantenía la escuela Concepción Arenal, un
conservatorio y una academia de Bellas Artes en Prado esquina
a
Dragones, en un edificio que fue la antigua sede social
del centro.
Unos 150 ancianos, carentes de recursos, radicaban de manera
permanente en su casa de salud. En cuanto a su palacio…
le criticaba
Alejo Carpentier «su arquitectura de pastel»,
pero cualquier ciudad
del mundo se sentiría orgullosa de contar con un
edificio como el del
antiguo Centro Gallego, que se asoma al Paseo del Prado,
frente al
Parque Central. Los estudiosos hablan del eclecticismo,
sus elementos
neobarrocos, neoclásicos, del renacimiento francés,
del rococó
español… Mezcla que regala, desde 1915, una imagen
armoniosa y
monumental en una zona de privilegio de La Habana. Grandiosa
es
también la arquitectura del Centro Asturiano, ocupado
hoy por las
salas europeas del Museo Nacional. Sufragó esta asociación
muchas
actividades sociales y auspició la escuela Jovellanos
y un hogar de
ancianos, como también lo tuvo la Asociación
Canaria.
|
| |
Moral,
Política
Moral en fuga (I)
|
Esta es la primera de un artículo en dos partes
La esquizofrenia
política en la que estamos viviendo los cubanos es
de manual. Mientras en el hemisferio derecho del país
se prepara aceleradamente lo que denomino el pacto criollo
entre el poder, las jerarquías religiosas y ciertos
intereses económicos cubanos en el exterior, en su
hemisferio izquierdo permanece intacto el lenguaje y los
conceptos de emancipación que dieron cuerpo y sentido
a las pretensiones malogradas del discurso revolucionario.
Un mismo cerebro sosteniendo una práctica y un lenguaje
contradictorios entre sí provoca, a nivel de las
bases estructurales de la nación, una implosión
de las energías sociales e intelectuales que explica
y explicará por qué el país no podrá
remontar sus crisis en ningún ámbito, a menos
que se verifiquen cambios estructurales. La ilusión
de las reformas revolucionarias que alimenta el hemisferio
izquierdo no se corresponde con lo que en la práctica
está haciendo el hemisferio derecho. Es bastante
difícil saber cómo el discurso de los obreros
se puede compatibilizar con la práctica del golf.
Lo que permite entender la proliferación aquí
del lenguaje de ultraizquierda. La necesidad en ciertos
niveles del poder y del imaginario ideológico de
acentuar el perfil de sus orígenes revolucionarios
frente a la recuperación de su pasado criollo, lleva
a la estimulación de ciertas narrativas reivindicadoras
que cumplen muy bien su función: enmascarar, consciente
o inconscientemente, la rápida conversión
del poder en su contrario social. La recepción de
todas estas cabriolas sociales e ideológicas por
las jerarquías de casi todas las religiones es no
solo un síntoma, sino el punto de llegada natural
de lo que se está definiendo ahora mismo en Cuba:
el pensamiento y las estructuras conservadoras que, en el
siglo XIX, dieron vida y sustancia a un José Antonio
Saco.
No estaríamos frente a un problema mayor, considerando
todo esto como parte de un vivo debate social. Porque, en
todo caso, la ecología política del futuro
pasa por el retorno a toda nuestra pluralidad originaria.
Sin embargo, lo que degenera el asunto en esquizofrenia
es la confluencia de todas estas contradicciones en una
misma voz y un mismo enfoque de poder. Los intelectuales,
los militares, los comunistas, los empresarios, las jerarquías
religiosas, los grupos fraternales, los medios de comunicación,
el capital y un largo etcétera transmiten en una
misma frecuencia sus intereses real o aparentemente contradictorios.
Un desquiciamiento social que probablemente tiene pocos
equivalentes en el mundo.
Si el asunto es preocupante desde el punto de vista de un
proyecto posible de nación, me interesa resaltar
la consecuencia mayor de la esquizofrenia cubana: la fuga
de la moral.
Podríamos estar rozando exclusivamente con lo que
el filósofo polaco Leszek Kolakowski había
ironizado y descrito muy bien como la Ley de la Cornucopia
Infinita, según la cual nunca escasean los argumentos
para respaldar cualquier doctrina en la que se desee creer
por las razones que sean. Entonces las dificultades del
proceso serían solo de orden cultural.
Pero nos encontramos frente a lo que el pensador alemán
Peter Sloterdijk definía con alarma en su Crítica
de la razón cínica: no el desdoblamiento,
sino la implosión moral de las élites.
Debo ser más o menos exacto. La implosión
moral toca a la mayor parte de la sociedad cubana, pero
lo que Sloterdijk resalta con sutileza sigue este razonamiento:
esa implosión moral es solo posible cuando ya ha
ocurrido en las élites.
Las sociedades, y también los individuos, tienen
un problema moral cuando la tensión entre las actitudes
y los valores que dicen profesar se inclinan peligrosamente
a favor de las primeras, en detrimento de los segundos.
Estamos en presencia de una implosión moral, empero,
cuando esta tensión se rompe y los valores adquiridos
se sacrifican en el altar de las actitudes. Si en presencia
de una tensión la sociedad todavía se confiesa
frente al cura, al pastor o al psicoanalista, en presencia
de una ruptura se silencian o suspenden los valores, siempre
en espera de “mejores épocas morales”. Casi todos:
curas, pastores, psicoanalistas y sociedad cubren el diván
o cierran el confesionario para hacerse realistas.
El resultado es el cinismo: el equivalente moral de la esquizofrenia
política. Recordemos un punto: el cínico reconoce
pública y psicológicamente la misma realidad
que niega con las actitudes. Ahora bien, si las élites
cubanas podían evitar o no la caída en el
cinismo es una pregunta que no puedo responder. Lo cierto
es que evitarla resultaba imprescindible para equilibrar
aquella tensión y ofrecer lo más importante
a la hora de redefinir el rumbo de Cuba: claridad y liderazgo
morales.
Y frente al cinismo de élite, la recuperación
ostentosa de las conductas cínicas de la sociedad:
la burla, el choteo, la sátira, la indiferencia,
actitudes de vieja planta en la cultura cubana, expresando
todas la pérdida de credibilidad moral de esa élite
frente a las mayorías —que recuperan su pragmatismo
sin hacer muchas preguntas morales—, y que traducen al mismo
tiempo la impotencia de estas de cara al poder que esa élite
atesora y redefine justo en 2011. El nuevo pacto que la
élite intenta alcanzar es casi único en la
historia de las reconversiones políticas: que se
legitime su rito de paso hacia la burguesía plena,
que se mantenga intacto su discurso ideológico y
que la sociedad se quede callada. Y sobre ese tridente yace
escandalosamente su inmoralidad.
Esa implosión moral se manifiesta en tres niveles
distintos.
Primer nivel: la mentira de imagen y la mentira de supervivencia,
ambas compartidas por el Estado y los ciudadanos indistintamente,
que divorcian el discurso social de su propia realidad e
instauran la mentira estructural que sirve de base a la
corrupción sistémica. La deshonestidad de
todos se ha instalado así como conducta social.
Segundo nivel: la desconexión entre los valores elegidos
y la conducta propia, que desmoraliza al destruir los criterios
de juicio que rigen la convivencia en sociedad.
Tercer y último nivel: la desintegración de
la unidad necesaria entre responsabilidades personales y
sociales, y sus consecuencias.
La desmoralización concluye así como la imposibilidad
de exigencia mutua y coherente entre individuos, y entre
individuos y Estado. Lo que permite entender dos cosas conectadas:
los altos niveles de insensibilidad humana que inundan el
país y el uso discrecional de la ley por parte del
Estado. En estos momentos, pongo un ejemplo muy concreto,
el Gobierno intenta corregir la ilegalidad consentida durante
más de 20 años a miles y miles de ciudadanos
que, sobre todo en repartos populosos como Alamar, incrementaron,
corriendo los muros, su espacio existencial. Esta es una
de esas derivas cínicas que ha liquidado para siempre
la autoridad moral de la élite, y que anima circularmente
la relación cínica sociedad-sociedad y Estado-sociedad.
|
Me
pregunto ¿Qué paz queremos y necesitamos?…
|
Félix
Sautié Mederos
Crónicas cubanas
Aunque ya han trascurrido algunas semanas de la conmemoración
del Día Mundial por la Paz proclamado por las Naciones
Unidas, que anualmente se realiza cada 21 de septiembre; y,
a pesar de los muchos temas locales prioritarios en agenda,
no puedo pasar por alto esa fecha que quizás no debería
ser en un día específico del año por
el riesgo a lo efímero de ese tiempo y a las formalidades
de quienes pudieran considerarse limpios a favor del concepto
abstracto de Paz, porque lo toman en cuenta, lo conmemoran,
lo fijan en su calendario de actividades y nada más.
En estos casos a que me refiero, se presentan los peligros
propios de un continuismo esquemático que se queda
atrapado en las superficies sociales de la figuración
pública movidas por el qué dirán y por
los esquemas simplistas de una crónica social-política,
que nunca llega a las profundidades verdaderas de los grandes
problemas de la humanidad, que hoy amenazan a nuestra civilización
y nuestro planeta con guerras contra los pueblos y guerras
contra la naturaleza que en mi opinión también
son flagrantes violaciones contra la paz; todas en definitiva
en contra del género humano.
El concepto tradicionalmente
aceptado que la Paz no es solo la ausencia de la guerra;
considero que ante las graves situaciones que estamos enfrentando
en el Medio Ambiente universal agredido por los seres humanos,
debería incluir además de la justicia social
muy priorizadamente, el planteamiento de paz con la naturaleza
y conservación del medio ambiente.
Un muy agudo
problema contemporáneo son los efectos nefastos de
las guerras concentrados en los países pobres y subdesarrollados
que conforman lo que denominamos el Tercer Mundo, acosados
por la codicia de los países desarrollados e imperialistas
sobre sus recursos naturales y sus localizaciones geoestratégicas.
Todas las guerras de los últimos tiempos, han tenido
y tienen como escenarios al Tercer Mundo y esto no es una
casualidad, porque es intrínseco a los sistemas imperiales
de sojuzgación económica que pujan por el
control de la vida en nuestro planeta para forzarla a favor
de sus intereses específicos sin tener en cuenta
los derechos e intereses de los seres humanos en su conjunto
así como los derechos de la Madre Tierra.
Los pobres del
mundo, al decir de nuestro José Martí y, la
Madre Tierra, tienen una causa común: la supervivencia
de la especie y del hábitat en que estamos todos
insertados. En estas circunstancias, habría que recordarle
a esas naciones poderosas y a esos grandes intereses transnacionales
promotores de las guerras contemporáneas, que la
causa de los pueblos y de la Madre Tierra que nos acoge
en su seno y facilita nuestra subsistencia, también
debería ser la una causa común a todos sin
excepción en vez de agredirlos, porque si como consecuencia
de sus desatinos producen una hecatombe mundial con sus
guerras y explotaciones esquilmadoras, no se escapará
nadie incluyéndolos a ellos también. Controvertidamente
cuando actúan por extender el dominio de sus grandes
intereses pasando por encima de la vida de los demás
así como de la naturaleza que pretenden dominarla
a su favor, ponen en riesgo también sus propias vidas
y su propio hábitat dentro de nuestro planeta.
La característica esencial de nuestra época
en este orden de cosas, de acuerdo con el sentido holístico
de la vida y de la naturaleza, teniendo en cuenta también
el principio de Hermes Trimegisto que plantea que lo que
es arriba es abajo y que lo es abajo es arriba, determina
que el peligro permanente de los holocaustos que ellos están
provocando con sus guerras de rapiña y con la explotación
incontrolada de los recursos naturales así como con
la emisión a la atmósfera de gases contaminantes,
de no detenerlo no dejará sobrevivientes. En consecuencia
la Paz universal, se fundamenta hoy en una única
causa: salvarnos todos de conjunto y salvar la naturaleza
que acoge las vidas de todos sin excepción.
Por otra parte, debo significar que en mi opinión
el concepto de La Paz posee una dimensión multiforme
que incluye la ausencia de la guerra, la preservación
del medio ambiente y de nuestro planeta, así como
el establecimiento de un nuevo orden mundial y de una justicia
social de extensión planetaria.
Estas consideraciones esenciales sobre la Paz, las planteo
afincado en mi rincón de Centro Habana en Cuba, archipiélago
varias veces amenazado desde lo externo y lo interno en
nuestro ámbito vital, que no es una excepción
de los problemas y peligros que ponen en riesgo a toda la
humanidad; porque la paz definitiva para los cubanos significa
además de la ausencia de guerra, de la preservación
del medio ambiente, del nuevo orden mundial y de la justicia
social planetarias, conceptos en su conjunto de carácter
universal, el reencuentro, el diálogo, la reconciliación
entre cubanos con vistas a la edificación de una
República en la que quepamos todos, capaz de propiciar,
la concordia, la armonía y el desarrollo “con todos
y para el bien de todos” tal y como planteó nuestro
Apóstol José Martí.
La
Paz es un problema del género humano sin excepción,
pero hay que alcanzarla con acciones complejas generales
y específicas. Quizás tendríamos que
comenzar paso a paso a partir de lo particular y específico
de cada pueblo, procurando coadyuvar de conjunto a la creación
de un clima universal que se fundamente en los principios
de ausencia de guerra, generalización planetaria
de la justicia social y preservación del Medio Ambiente
concertada por los pueblos del mundo.
Para lograrlo sería necesario ponernos de acuerdo
con el mayor respeto a la diversidad, a lo diferente, a
las mayorías y a las minorías para actuar
en la edificación de la Civilización del Amor,
frente a la civilización de la explotación,
el odio y los rencores. La Paz no es cuestión de
un día es condición indispensable de todos
los tiempos para que pueda haber futuro. Así lo pienso
y así lo afirmo fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 10 de octubre 2011.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=120620
|
|
click
para ver archivo "PDF"
|
YO
DESCUBRÍ A UN COLÓN FAMÈLICO
Y PERDIDO
|
Eligio
Damas
Para Apicalternativa.com. Sección Corresponsalía.
Barcelona, Venezuela, 19-09-11
“…..que después se volvió gringo y hasta al
español jodiò.”
Alí Primera
* Yo, un desconocido, no registrado en la historia, habitante
de esta isla en el océano que le dirán Atlántico,
un día que llamarán impropiamente de la "Raza"
o del "Descubrimiento de América", hacía
mis necesidades de frente a este mar inmenso, cuando de
pronto, a lo lejos, se dibujó la figura de un barco
velero muy grande y luego otro y otro. Al cabo de cierto
tiempo, pude distinguir las figuras de los tripulantes;
ellos aún no me habían visto. Aquel grupo
de seres extraños, como monos, tenían pelos
en la cara, orejas, pecho y brazos; gesticulaban ridículamente
y también eran ridículas sus vestimentas.
Hablaban un lenguaje inescrutable y cosa curiosa, cuando
lo hacían, se escupían unos a otros; asustado,
pero al mismo tiempo ingenuamente orgulloso de mi descubrimiento,
corrí hacia adonde estaba mi gente y les grité,
y luego, con el brazo derecho extendido, apunté hacia
la orilla de la playa.
+ Cuando ya todo el mundo me insultaba y al pasar a mi lado
me lanzaba encima escupitajos y otras inmundicias yo, el
envanecido almirante de tres carabelas al garete, que no
tenía ni la más puta idea de dónde
me encontraba y dispuesto estaba a protestar contra mi mismo,
aquel jocundo y piojoso Rodrigo de Triana, nos sorprendió
con un grito desesperado, con el que casi botó los
pulmones y atrajo hacia él, desde su puesto de vigía
en el palo mayor, mi mirada y la de los incrédulos
huevones tripulantes que conmigo navegaban.
¡¡¡ Tierra !!!
Al primer grito, todas las miradas se transformaron en una
sola voz que le recordó la madre, una viejecita andaluza
que quizás, en ese momento, miraba con ansiedad al
mar, como queriendo extraer de allí al hijo tarambana.
Tuvo Rodrigo que repetir su grito una y otra vez, mientras
colocaba la mano izquierda sobre los ojos para cubrirlos
del sol y con la derecha extendida apuntaba hacia un promontorio
en el horizonte para que la tripulación, incluyéndome,
pudiese darle crédito a su anuncio primero.
¡¡¡Tierra !!! ¡¡¡ Tierra
!!! ¡¡¡ Tierra!!!
Yo que ya había comenzado a dudar de mi mismo, de
la idea de la redondez de la tierra, de la posibilidad de
llegar a la India siguiendo este rumbo y a preguntarme ¿quién
me mandaría a meterme en esta vaina?, casi me desmayo
del asombro y la primera cosa que se me ocurrió fue
que aquel Rodrigo de Triana, tan hediondo como el que más
entre todos los tripulantes de la nave capitana, era el
ser viviente más admirable y lo tomé al instante
como la posteridad me tomará a mi. Cuando bajó
de su puesto de vigía lo adoré como padre
de todo lo existente.
Fondeé mis naves a muy poca distancia de una isla
que bauticé San Salvador; luego aparecerá
en los mapas hechos por los musúies como "Watlin
Islan", y me percaté que un grupo de gente de
vestir impúdico, algunos y algunas con sus partes
al aire, corrían hacia la costa; uno de ellos que
presumí su rey, avanzaba adelante de todos y señalaba
hacia nosotros con el dedo índice de la mano derecha.
Hombres y mujeres tenían cuerpos espléndidos,
de piel tostada por aquel ardiente sol. Y en ese momento
yo, Cristóforo Colombo o Cristóbal Colón,
descubrí al hombre de una región que será
llamada América en honor a un tal Américo
Vespucio que vendrá después de mi.
* Ese día, yo hombre de esta parte del mundo, de
quien nadie se ocupó de registrar su nombre, porque
no importa el de los vencidos, colonizados e invadidos y
esta tierra mía fue invadida y fui vencido, me encontré
en la playa a un grupo de hombres perdidos y famélicos
en la misma forma que ellos me encontraron a mi y los míos.
Sólo que nosotros les vimos primero. Por todo eso,
dejo constancia a quienes lean esto, que a partir de allí,
y es lo importante, comenzó una nueva era para nosotros,
la de casi nuestro exterminio y la germinación de
algo nuevo; lo de ustedes y todo lo de ustedes.
Y con ello comenzarán las injusticias en nuestro
espacio y las luchas contra quienes nos avasallaron y los
que a la mayoría de ustedes también oprimirán
y explotarán; ahora con otro disfraz y lengua y algunos
hasta parecidos a nosotros y a ustedes. En el camino, en
los campos de batalla, ustedes y nosotros, ahora los mismos,
fundidos, los explotados y sojuzgados, habremos de combatir
hasta que volvamos al principio e impongamos los valores
ancestrales de la igualdad, la solidaridad y el amor fraterno. |
| |
|
Aniversario del 11-S: Las preguntas sin responder sobre
el atentado
Las explicaciones oficiales acerca del atentado a las Torres
Gemelas y el Pentágono el 11 de septiembre del 2001
no terminan de convencer a muchos escépticos a 10
años de realizado el ataque. Una serie de interrogantes
circulan por la red exigiendo verdadera justicia para las
víctimas del 11-S.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Corroen la red y las
mentes de los más curiosos: numerosas preguntas sin
responder acerca del atentado al WTC el 11 de septiembre
del 2001 ponen de claro manifiesto que no se ha dicho toda
la verdad en las explicaciones oficiales.
Aquí un
decálogo de las preguntas más recurrentes,
a 10 años del atentado terrorista que cambio radicalmente
la estructura geopolítica del planeta.
1.¿Por
qué colapsaron las Torres Gemelas casi en velocidad
de caída libre si estaban construidaspara soportar
impactos de aviones similares a los que colisionaron contra
ellas?
2.¿Por
qué colapsó el Edificio 7 a la media tarde,
casi en velocidad de caída libre cuando nisiquiera
había sido impactado por avión alguno?
3.¿Cómo
se explica el argumento oficial de los colapsos provocados
por los incendios si jamás antes había sucedido
con otros edificios de similares características,
ardiendo éstos en forma mucho más intensa
y por mucho más tiempo?
4.¿Cómo
se explica el argumento oficial del intenso calor provocado
por el fuego luego de los impactos en las torres, suficiente
como para derretir o debilitar masivas vigas de acero, si
varias personas que luego perecieron en los colapsos fueron
filmadas con teleobjetivo mientras sacudían prendas
pidiendo auxilio a pocos metros de donde fluían densas
columnas de humo?
5.¿Cómo
fue posible que en un colapso por falla o debilitamiento
del material, en este caso acero, 325.000 metros cúbicos
de hormigón hayan sido reducidos a nubes de un finísimo
polvo?
6.¿Cómo
fue posible que en un colapso por falla o debilitamiento
del material, enormes vigas de acero fueran disparadas a
través de la calle hasta incrustarse en las paredes
de edificios vecinos, y pequeños fragmentos de restos
óseos humanos hayan sido encontrados en la terraza
del Deutsche Bank, edificio vecino, casi cinco años
después del 09/11?
7.¿Por
qué la entonces consejera de seguridad nacional Condoleeza
Rice declaró “no creo que alguien haya podido predecir
que esa gente tomaría un avión y lo estrellaría
en el World TradeCenter”, cuando el NORAD (Comando Norteamericano
de Defensa Aeroespacial) apenas un par de años antes
del 09/11 había propuesto ejercicios de simulación
de ataques con aviones secuestrados sobre el WTC y el Pentágono,
siendo este último rechazado por ser “demasiado irreal”?
8.¿Cómo
fue posible que Hani Hanjour, sindicado como el secuestrador
que tomó el control del vuelo 77 de American Airlines
que supuestamente estrelló en el Pentágono,
pudo hacer una maniobra increíble con un Boeing 757
cuando apenas un mes antes, en el curso de pilotaje que
tomaba en el Freeway Airport de Maryland, tuvo serios problemas
en un test para controlar y aterrizar una avioneta Cessna
172?
9.¿Por
qué George W.Bush declaró que vio por televisión
el impacto del primer avión sobre la torre norte
del WTC, creyendo que era un accidente, si las únicas
imágenes que se tienen de ese impacto fueron filmadas
de “casualidad” por un documentalista francésque
trabajaba junto a un equipo de bomberos en esa zona de Manhattan?
10.¿Cómo
fueposible que el vuelo 77 de American Airlines, que supuestamente
se estrelló contra el Pentágono, haya volado
más de media hora con el “transponder” apagado, inclusive
cerca de la Casa Blanca, y ningún aparato de la Fuerza
Aérea, en el espacio aéreo más vigilado
del planeta a un costo de miles de millones de dólares,
haya salido a interceptarlo?
11.¿Por
qué los cuatro aviones secuestrados despegaron con
un promedio del 27% de sus asientos ocupados, cuando lo
normal para esos destinos, a esas horas y un día
de semana es que salgan completos o casi completos?
12.¿Por
qué las listas oficiales de pasajeros ocupantes de
los aviones secuestrados no incluían ningún
nombre árabe, y cómo hizo el FBI para elaborar
en tiempo récord la lista de secuestradores que fuera
distribuida a la prensa?
13.¿Por
qué el entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani,
en una entrevista con Peter Jennings, periodista de la cadena
ABC, transmitida en directo mientras el WTC aún humeaba
luego de los impactos, le expresó su grave preocupación
porque “habría un horrible número de víctimas,
dado que las torres iban a colapsar”, cuando aún
hoy nos preguntamos cómo pudo suceder semejante cosa?
14.¿Por
qué un oscuro emprendedor inmobiliario como Larry
Silverstein firmó un contrato de alquiler por el
complejo integral del World Trade Center por 99 años
sólo seis semanas antes del 09/11, incluyendo el
contrato una póliza de seguro por 3.500 millones
de dólares cubriendo específicamente actos
de terrorismo?
15.¿Por
qué Donald Rumsfeld declaró, en una entrevista
con Parade Magazine llevada a cabo el 12 de octubre de 2001
en sus oficinas del Pentágono, que “…aquí
estamos hablando de cuchillos de plástico, del uso
de un avión de American Airlines lleno de nuestros
ciudadanos, y el MISIL para dañar este edificio….”?
16.¿Por
qué razón el 6 de septiembre de 2001 fue puesto
en el mercado un volumen de 3.150 opciones de venta sobre
el paquete de United Airlines, más de cuatro veces
el promedio diario?
17.¿Por
qué razón el 7 de septiembre de 2001 fue puesto
en el mercado un volumen de 27.294 opciones de venta sobre
el paquete de Boeing, más de cinco veces el promedio
diario?
18.¿Por
qué razón el 10 de septiembre de 2001 fue
puesto en el mercado un volumen de 4.516 opciones de venta
sobre el paquete de American Airlines, casi 11 veces el
promedio diario?
19.¿Cómo
se explica que los daños visibles en el edificio
del Pentágono luego del presunto impacto del Boeing
757 sean absolutamente inconsistentes con la forma y el
volumen de éste?
20.¿Cómo
fue posible que un Boeing 757, con motores a pleno y volando
casi al ras del suelo no haya dejado un solo rasguño
ni marca sobre el césped frente al Pentágono?
21.¿Cómo
puede ser que, ante las evidencias visibles de falta de
restos del supuesto avión que impactó contra
el Pentágono, la explicación oficial consista
en decir que “debido al intenso calor provocado por el combustible,
se vaporizó totalmente el aparato”, cuando es científicamente
imposible que dos turbinas (por sólo citar esas partes)
compuestas por aleación de acero y titanio y que
pesan seis toneladas cada una, puedan desaparecer a causa
del fuego?
22.¿Por
qué la historia oficial de los hechos describe la
existencia de llamadas efectuadas con teléfonos celulares
por parte de los pasajeros secuestrados, si al momento del
atentado no existía la tecnología adecuada
para que esas llamadas se pudieran hacer?
23.¿Por
qué días antes del atentado se levantó
el alerta de seguridad en el predio del World Trade Center,
incluyendo los perros detectores de explosivos?
24.¿Por
qué un grupo de altos oficiales del Pentágono
canceló sus planes de viaje para el 11 de septiembre
tal como lo informara la revista Newsweek el 24/09/2001?
25.¿Por
qué razón alguien que Willie Brown, alcalde
de San Francisco, identificó como su “seguridad aeroportuaria”,
lo llamó por teléfono un día antes
advirtiéndole que no utilice el vuelo que tenía
reservado a New York para el 11/09?
26.¿Por
qué las filmaciones del impacto contra el Pentágono,
registradas por cámaras de vigilancia instaladas
en una estación de servicio cercana, el Sheraton
Hotel y el Departamento de Transportes de Virginia, fueron
confiscadas minutos después del hecho por agentes
del FBI, y tiempo después fue “liberada” una breve
filmación de escasos cuadros donde no se puede veravión
alguno?
27.¿Por
qué Van Romero, vicepresidente de investigaciones
del New Mexico Institute of Miningand Technology, si declaró
poco después del atentado que “mi opinión
es, basado en los videos, que luego del impacto de los aviones
sobre el World Trade Center hubo algunos artefactos explosivos
dentro de los edificios que causaron el colapso”, se contradijo
10 días más tarde, afirmando que “ciertamente,
el fuego es lo que causó que el edificio falle”?
28.¿Por
qué fueron sistemáticamente ignorados todos
los testimonios de reporteros, bomberos, policías
y simples transeúntes sobre explosiones en las torres
antes del colapso?
29.¿Por
qué las matrículas de los aparatos siniestrados
el 09/11 pertenecientes a United Airlines(N612UA y N591UA)
fueron eliminadas del registro de la FAA recién el
28/09/2005 con el motivo “cancelado” y no “destruido”, tal
como ocurrió con los otros dos aviones?
30.¿Cómo
se explica que cantidades enormes de acero fundido fueran
encontradas debajo de los escombros hasta tres semanas después
del colapso de las Torres Gemelas y del edificio 7 delWTC?
31.¿Por
qué los escombros resultantes del colapso de los
tres edificios fueron vendidos en tiempo récord como
chatarra a China y Corea del Sur sin haberse efectuado pericias
técnicas que hubieran conducido a determinar con
precisión la causa de los imprevisibles derrumbes?
32.¿Por
qué en el lugar señalado como destino final
del vuelo 93 de United Airlines (un descampado cerca de
Shanksville, Pennsylvania) no se encontró otra cosa
que una cantidad de chatarra inidentificable, sin señales
de trozos de fuselaje, secciones de alas o estabilizadores,restos
de turbinas y de cuerpos, como en cualquier otro accidente
de ese tipo?
33.¿Por
qué el reporte de la comisión oficial destinada
a investigar los sucesos del 09/11 informó que ninguna
de las cajas negras de los aviones siniestrados había
sido hallada, cuando existían reportes previos de
bomberos que contradicen esta afirmación?
34.¿Cómo
puede ser posible que ninguna de las cajas negras haya sido
localizada si están construidas con los materiales
más resistentes conocidos por el hombre, capaces
de resistir impactos de 3.400 Gs y soportar un calor de
1.100°C durante una hora, y están ubicadas estratégicamente
en la parte posterior de las aeronaves, para facilitar la
absorción parcial del impacto frontal?
35.¿Cómo
se explica que en el video exhibido en diciembre de 2001
y que fue utilizado comoprueba de responsabilidad de Al-Qaeda
en el atentado, un Osama Bin Laden con muchos kilos de más
reivindique el martirio de dos secuestradores que apenas
12 días después del 09/11 fueron reportados
vivos y sanos por la prensa británica en sus lugares
de residencia (Marruecosy Arabia Saudita)?
36.¿Cómo
se explica que Charles Burlingame, el comandante del vuelo
77 de American Airlines, un oficial retirado de la Fuerza
Aérea y con entrenamiento antiterrorista, y que acompañado
por su copiloto haya entregado sin ofrecer resistencia su
avión a cinco personas sin más armas que “cutters”
para cartón?
37.¿Cómo
se explica que en un análisis científico efectuado
con microscopio electrónico, espectroscopio de energía
dispersiva y calorímetro de barrido diferencialsobre
el polvo dejadopor el colapso del WTC hayan aparecido restos
de Thermate-TH3, un preparado de uso militar comúnmente
utilizado para desmantelar piezas de artillería?
38.¿Cómo
se entiende que, mientras casi todo el mundo tiene a Osama
Bin Laden como autor intelectual de los atentados del 09/11,
el FBI en su sitio oficial lo tenía como el más
buscado sólo por los atentados contra las embajadas
americanas en Kenia y Tanzania, ocurridos en 1998?
39.¿Cómo
es posible que el pasaporte de uno delos secuestradores
listados por el FBI, Satam Al-Suqami, haya sido encontrado
intacto entre los escombros del WTC, luego de haber pasado
por un impacto a 650 km/h contra la torre y por una bola
de fuego producida por la ignición de 34.000 litros
de combustible?
40.¿Cuál
fue la razón por la que el teniente general Mahmud
Ahmed, por entonces jefe del ISI (elservicio de inteligencia
paquistaní) le envió un giro de 100.000 dólares
en agosto de 2001 nada menos que a Mohammed Atta, a través
de Ahmed Omar Saeed Sheikh, juzgado y condenado en julio
de 2002 por el secuestro y asesinato del periodista del
Wall Street Journal, Daniel Pearl?
leer +
Por consultas, sugerencias o inconvenientes técnicos
haga click aquí
Si no desea seguir recibiendo las Alertas, haga click aquí
Si desea modificar los temas de las Alertas que recibes,
haga click aquí
Este mensaje y la lista de suscriptores a quienes es enviado
cumple con lo establecido en la la Ley Nº 25.326 Art.
27 Inc. 3 (Ley de "Habeas Data") de la República
Argentina.
Copyright 2010 Urgente 24 | Todos los derechos reservados.
Dr. Moreno Del Toro
Desde el "Repello
de Eufrasia"
Monumento Nacional
¡Por favor si va a reenviar este mensaje, cualquier
e-mail, power point, etc!… Ten en cuenta:
1.-Borra la dirección del remitente, así como
otra dirección que aparezca en el cuerpo del mensaje.
2.- Proteja las direcciones de los destinatarios y mándelo
en copia oculta (CCO)
Protéjame de los indeseables.
Bastante spam hay ya como para colaborar...... y sobretodo
nadie tiene por qué conocer las direcciones de los
demás ni la tuya.
GRACIAS.
|
|
El pasado
8 de agosto 2011, apareció en los medios alternativos
un artículo muy severo y sarcástico de José
Antonio Fornaris, que él tituló Los humildes,
que fue inmediatamente rechazado o al menos mirado con disgusto
por sectores de la izquierda, incluido y muy especialmente,
la contestataria.
Entre sus comentarios
decía:
… Se ha puesto
de moda, en los actos oficiales, repetir la frase pronunciada
por Fidel Castro en abril de 1961: “Esta es una revolución
de los humildes, con los humildes y para los humildes”.
Su última puesta en escena fue este 26 de julio,
en el discurso que pronunció José Ramón
Machado Ventura.
Quizás
sería bueno…pegar logos en los vehículos estatales
con esa temática. Y hasta crear, por qué no,
en el Comité Central del Partido Comunista algún
departamento dedicado a “Los humildes”. …”.
A su vez sería
adecuado informar, de alguna manera, en qué momento
los humildes podrán ir a residir a Miramar, Kholy,
Siboney o cualquier otra de esas barriadas exclusivas. …ahí
viven desde hace más de medio siglo los altos representantes
de los humildes, pero los que “dignificaron” a los pobres
deberían dejar que los pobres se acercaran a ellos.
Y si eso no es
posible, al menos ya sería hora que los humildes
puedan tener una humilde vivienda, humilde transporte, humilde
alimentación, humilde libertad, el humilde derecho
de escoger libremente a sus gobernantes, que humildemente
puedan salir y entrar a su país cuando les plazca.
Que puedan tener un humilde salario que les permita vivir
sin sobresaltos su estatus de humildad. …Después
de más de cinco decenios, la llamada “revolución
de los humildes, con los humildes y para los humildes”,
es incapaz hasta de garantizar el vaso de leche prometido
hace cuatro años para cada cubano… (1)
Los que rechazamos
ese artículo nos vemos ahora sorprendidos por la
operación silenciosa que están desarrollando
los tecnócratas y burócratas al mando paraafectar
unode los derechos que pensamos no iban a ser capaces de
alterar, -y que lamentablemente dan razón rotunda
al artículo anteriormente señalado- a pesar
de las numerosas señales que la izquierda intentó
hacer llegarpara evitar tal desatino.
Nos referimos
a la reducción sensible de la ayuda y acciones para
afectar a los discapacitados y sus familias en Cuba.
En -[Cuba] Aspectos
positivos y limitaciones de los lineamientos. Propuestas
para su profundización revolucionaria, de la Izquierda
Democrática Socialista Cubana del 9-12-2010 se afirma…Solo
un criterio mercantilista, tecnocrático e insensible
puede aceptar la forma en que está redactado el artículo
165 de los Lineamientos: “Garantizar que la protección
de la asistencia social la reciban las personas que realmente
la necesitan por estar impedidos para el trabajo y no contar
con familiares que brinden apoyo”. El reduccionismo de esta
fórmula ignora la real complejidad de la vida familiar
social y material de las personas con necesidades especiales.
Por su parte,
el COLECTIVO DE LOS 12 con fecha 16-01-11 en Cuba. La esperanza
puede resurgir, la unidad debe mantenerse, y el Sueño
debe continuar vivo, dice… La imposición del cuidado
de una persona con múltiples y severas discapacidades,
no puede ser responsabilidad única de la familia
en las condiciones cubanas. La situación económica
familiar y la presencia o no de “algún familiar”
que pueda (¡y quiera!) brindar apoyo, debe ser considerado
sólo un elemento agravante o atenuante del caso en
particular y no el determinante para brindar ayuda de seguridad
social.
Pero la burocracia
se c… en esto. Mi pregunta es ¿Cómo justificarán
esto, que le dirán a las madres y familiares? ¿Que
no hay recursos? serán capaces de, dándose
la vida que se dan todos los que dirigen este país,
de usar ese argumento.
Analicemos el
asunto. ¿Es la ATENCIÓN DE LOS DISCAPACITADOS
una responsabilidad únicamente de LA FAMILIA en una
SOCIEDAD SOCIALISTA?
Todos los estudios
realizados en el mundo entero en esta década del
siglo XXI, DEMUESTRAN QUE:
Los niños
con discapacidades requieren de niveles excepcionales de
cuidado y de gastos asociados, Debe tenerse en cuenta que
los avances en la tecnología medica han mejorado
las posibilidades de que un niño con una condición
compleja sobreviva hasta la adolescencia y la adultez (1)
Hace una generación, la mayoría de estos con
discapacidades murieron antes de alcanzar la madurez; ahora,
más del 90% sobrevive hasta la adultez.
-Existe evidencia
incuestionables que los padres de niños con discapacidades
enfrentan retos financieros únicos y satisfacer las
necesidades de sus hijos es muy difícil para la inmensa
mayoría. La magnitud y el impacto de la carga en
la que incurren las familias, no es bien conocido. Debe
tenerse en cuenta que el cuidador es una persona que no
solo esta cumpliendo un importantísimo rol social,
sino que está expuesto, por su labor, a convertirse
en una persona con necesidades de salud graves que también
requieren atención.. Hay que proteger a las familias
cuidadoras de las consecuencias financieras, físicas
y emocionales asociadas al cuidado, que puedan poner en
peligro su propia salud y bienestar
-Los cuidadores
proveen una fuerza laboral invisible que literalmente sostiene
el sistema de atención de salud. El valor de los
servicios de los familiares cuidadores se estima en más
del doble de los que se gasta en servicios institucionales.
-Hoy, el cuidado
es mucho más que un asunto familiar. Es un aspecto
social y económico que demanda de la atención
y de la acción de los hacedores de políticas,
la industria de la atención de salud y del público
-Los familiares
cuidadores tienen que tener acceso a un cuidado de relevo
asequible, de fácil acceso y de alta calidad como
un componente clave de la red de servicios de apoyo. Los
familiares cuidadores tienen que ser respaldados por políticas
amigables con la familia en los centros de trabajo para
poder satisfacer las responsabilidades asociadas al cuidado.
-La implementación
de la CIF, como herramienta de política social –
planes de seguridad social, sistemas de compensación,
implantación y diseño de políticas;
-Los hacedores
de políticas necesitan conocer tanto la incidencia
(nuevos casos por año), como la prevalencia (cuantas
personas “la tienen” en un periodo especifico de tiempo)
para planificar los servicios para la población.
Por tanto creemos
que:
·Las prestaciones
económicas y los Programas de Apoyo a los discapacitados
deben SER TOTALMENTE PRIORIZADOS y diseñarse de acuerdo
con el tipo y GRADO de discapacidad/funcionalidad y por
tanto de necesidades especiales de la persona discapacitada,
para lo cual debe ser aplicado CORRECTAMENTE el clasificador
CIF de la onU y OMS.
·También
deberá facilitarse el acceso a las donaciones que
llegan al país para cubrir las múltiples necesidades
que generan las múltiples y severas discapacidades
y que demandan equipamiento muy costoso y especializado,
pero muy necesarios. NO IMPORTA QUIEN LAS HAGA. Es inmoral
politizar este asunto.
·Deben
analizarse y disminuirse la cantidad de trámites
a los que se ven obligados para cualquier situación
(dieta, pensión, medicamentos, consultas, etc.,)
que exigeTIEMPO Y ENERGÍA que no tienen, con la PENOSA
justificación como dicen las madres, de “DAR FE DE
VIDA DE NUESTROS HIJOS”!!!!!!!!!.
·Los criterios
que llevarán a la toma de decisiones deben estar
fundamentados con resultados de estudios basados en parámetros
internacionalmente diseñados al respecto, y realizados
por personas debidamente capacitadas, con probados conocimientos,
experiencia y sensibilidad. Nunca basados en criterios u
opiniones subjetivas, políticas o no fundamentadas.
·Se deberá
tener en cuenta que antes de afectar este sector sería
mas serio y dignos acabar con todos los privilegios que
otros, en perfectas condiciones de salud, se adjudican.
por lo que la situación económica de estos
momentos pudierarepercutir en el monto de las ayudas que
se presten, pero NOen la concepción de las mismas.
Y debe ser una meta firme reestablecerlas a medida de la
mejoría económica nacional
Muchos nos asombramos
de un cartel gigante que lleno la ciudad de la Habana hace
muy poco -para el pasado 1 de mayo-: “socialismo es soberanía
nacional”, una rotunda declaración del reduccionismo
de la idea del socialismo. Pero más nos asombramos
hoy con esta política inaudita de afectación
de servicios sociales a un sector indefenso y que debía
reunir en el pensamiento, todo el humanismo posible y hasta
imposible.
Mi pregunta es
¿qué es lo que dice cuando se afirma lo de
socialismo?, mi pregunta, de nuevo, es ¿Como justificarán
esto, que le dirán a las madres y familiares? ¿Que
no hay recursos? Serán capaces de, dándose
la vida que se dan todos los que dirigen este país,
de usar ese argumento.
Porque a cualquiera,
le puede quedar claro que, afectar a los minusválidos,
los campos de golf, la aprobación de la explotación,
autorizando el trabajo asalariado, las marinas para ricos,
los contubernios cada vez mas públicos con internacionales
agro-tóxicas, la momificación de todas las
instancias de supuesto poder popular y de los trabajadores,
las fincas para generales, el uso de la venta de servicios
médicos camuflados como internacionalismos y la vida
“internacionalista” constante de todos los directivos de
este país, los reiterativos llamados a la eficiencia,
al orden y la disciplina, y la monitorización de
lujo y aire acondicionado en los autos de los cuerpos represivos
y otros que permanentemente vemos los fines de semana hasta
con perritos dentro, al estilo mejor de las casas del barrio
alto de la burguesía,- ¿desean confirmarlo
en Varadero hoy mismo? -, no son pasos en función
de encaminarse hacia un renovado proyecto socialista y al
protagonismo de los trabajadores en sus trabajos y en sus
vidas, sino maneras de irnos conduciendo de manera taimada,
sin traumas ideológicos a ese capitalismo que se
nos intenta imponer.
Sorpresa…hay
millonarios mas consecuentes y dignos que algunos que se
llaman revolucionarios, porque…El 16 de agosto, apareció
publicada la noticia siguiente en The New York Times. Warren
Buffett, el segundo entre los más ricos del país
en la lista de Forbes (fortuna personal: 45 mil millones
de dólares), escribió un artículo titulado
Dejen de mimar a los súper ricos, donde afirma: Mientras
los pobres y la clase media combaten por nosotros en Afganistán,
y mientras la mayoría de estadounidenses luchan para
pagar sus cuentas, nosotros los megarricos continuamos obteniendo
extraordinarias exenciones fiscales.
ENTONCES…CUANDO
DEJAREMOS DE MIMAR Y CONSENTIR A LOS HIPOCRITAS BURÓCRATAS
Y REACCIONARIOS QUE HAN SECUESTRADO LA REVOLUCIÓN.
francotiradordelcauto@yahoo.es
|
Ciro Bianchi Ross • 20 de Agosto del 2011 20:15:34 CDT
En estos días estuve dos veces en Guanajay, la llamada
Atenas de
Occidente, con su iglesia consagrada a San Hilarión,
sus 26 puentes,
su teatro Vicente Mora, en vías, al fin, de reparación,
que trajo a la
localidad los cánones estéticos del Teatro
de la Ópera, de Berna, y el
café-restaurante El Niágara, con sus históricos
portales y un
exquisito arroz con pollo que llevó el nombre de
la casa y que ya no
es sino un recuerdo cada vez más difuminado. Lo curioso
de esta villa,
fundada, se cree, en 1650 y que en un momento cubrió
una jurisdicción
que se extendía entre Santiago de las Vegas y Bahía
Honda, es que
desde 1827 a la actualidad ha formado parte de cuatro provincias
diferentes. Más curioso aún resulta que allí
nacieron dos figuras
excelsas del arte lírico cubano: Zoila Gálvez,
una voz que encantó al
mundo, al decir del poeta Miguel Barnet, y la soprano Margarita
Díaz,
una mulata espectacular que hizo en Europa la mayor parte
de su
carrera y vivió muchos años en Atenas, donde
llegó a cantar en la
fiesta de 15 de la futura reina Sofía de España,
entonces princesa de
Grecia.
Guanajay es asimismo
la tierra natal de María Teresa Vera, la autora
incombustible de Veinte años, y de la célebre
Macorina, una mujer que
se empeñó en llevar la vida a su manera, y
que en determinado momento
quiso borrar o conseguir que se olvidara su pasado desenfrenado
y que
quizá en el intento de hacerse perdonar sus pecados
donara, sin
revelar su identidad, dos valiosos jarrones a la iglesia
de San
Hilarión que todavía se conservan en el altar
mayor de dicho templo.
—«Hoy se
hace difícil saber exactamente cómo fue esta
mujer… Quizá sea
preferible que cada cual construya su propia Macorina, victoriosa
o
vencida. Seguidora de su sueño, víctima de
su tiempo y de sus
circunstancias, tal vez un poco de ambos», dice la
historiadora Gilda
Guimeras, ex directora del museo municipal de Guanajay.
¿Quién
fue realmente esa mujer de la que ya hablamos en esta página
en
otras ocasiones y que motivó el estribillo aquel
de «Ponme la mano
aquí, Macorina», presente tanto en la pegajosa
melodía que
interpretaba Abelardo Barroso con la orquesta Sensación,
como en el
poema musicalizado de Alfonso Camín que cantaba la
mexicana Chabela
Vargas? Gilda Guimeras trató de rastrear su vida
hasta donde pudo,
pues como siempre sucede, afirma, «cuando la realidad
se va
desdibujando, sus espacios vacíos los llena la leyenda».
Sombras nada
más
Lo que Gilda sí pudo constatar, con la fe de bautismo
y el
correspondiente libro de nacimientos a la vista, es que
se llamó María
Constancia Caraza Valdés, y que el nombre de María
Calvo Nodarse, con
el que a veces se le alude, no fue más que un alias.
Nació en 1892, en
el hoy desaparecido número 15 de la calle Calixto
García.
Casi hasta ahí
llegan las certezas de la historiadora. Lo demás
se
sume en sombras y contradicciones. La familia que en Guanajay
le queda
a la Macorina no quiere hablar sobre la picante historia
de su
antecesora. Uno de los sobrinos, interrogado por Gilda,
asegura que
nada sabe acerca de la casa de la calle Galiano, cerca del
mar, desde
donde la tía salía todas las tardes, desafiante,
al timón de su
automóvil. La recuerda, sí, en el lujo de
algunas de sus residencias
de las calles Marina, Vapor o Jovellar, junto a un esposo
rico, «quizá
puesto en escena para sus familiares, del que no hemos tenido
ninguna
otra noticia».
Se dice que la
Macorina, a espaldas de su familia o raptada por su
novio de entonces, llegó a La Habana con 15 años
de edad. De cualquier
manera, no haría huesos viejos con su prometido:
lo sacó de su vida en
cuanto el hambre comenzó a apretarla en la habitación
que compartían
en un solar capitalino. Sabía ella lo que buscaba
y constató bien
pronto que su frescura juvenil y aquel rostro que relucía
como una
moneda recién acuñada, vendidos al mejor postor
podían proporcionarle
la vida que ambicionaba. En 1958, diría al periodista
Guillermo
Villarronda, de la revista Bohemia: «Más de
una docena de hombres
permanecían rendidos a mis pies, anegados de dinero
y suplicantes de
amor».
¿Fue así
realmente lo del hombre que la sedujo? «Su natal Guanajay
ha
guardado su imagen de joven seducida y luego, en consecuencia,
repudiada por todos, sin más alternativa que marchar
a La Habana para
prostituirse», afirma Gilda Guimeras. Añade
enseguida la
investigadora: «Pero nunca faltaron quienes no suscribieran
la piadosa
versión diciendo que era solo una cabeza loca, de
las que nunca
faltan».
Quedan sin respuesta
en el relato otras interrogantes. ¿Era fea o
bonita María Constancia Caraza Valdés? ¿Era
fina y educada o por el
contrario soez y grosera? Su casi imperceptible cojera,
¿fue en verdad
consecuencia de un accidente automovilístico?
Opiniones encontradas
—«En cuanto a su belleza existen opiniones. Siempre
di por sentado que
sería notoria, pero hace poco oí que más
bien era fea. Poseemos, por
suerte, una fotografía para que cada cual saque sus
conclusiones. De
su trato exquisito, que le abrió muchas puertas y
la dejó alternar,
sin mayor desentono, con personas de rango, he oído
alguna anécdota.
Ahora escucho que no, que cuando iba en el carro piropeaba
a los
hombres de una forma soez. Educada o grosera, no falta quien
afirme
que llegó a ser amante del ex presidente José
Miguel Gómez, y que por
esa causa estuvo involucrada en manejos políticos
y hasta en algún
apuro, cosa que, a estas alturas, tal vez nunca lleguemos
a saber con
certeza», precisa Gilda.
¿Y la
cojera?
Se dice que un
mal día fue atropellada por el automóvil que
guiaba un
hombre sobradamente rico que, para desagraviarla, le obsequió
otro. De
ahí, junto con la cojera, le nació su pasión
por la velocidad y la
manía de pedir a cada uno de sus amantes un automóvil
de regalo.
Conducía ella misma. Aunque hay quien lo pone en
duda, muchos aseguran
que fue la primera cubana que obtuvo el permiso para conducir.
Tuvo,
desde luego, algunos choferes a su servicio, entre ellos
Fernando
López de Mendoza y Scull, que no demoraría
en dedicarse a la actuación
e interpretaría un popularísimo gallego en
nuestro teatro bufo.
En esto mi informante
tiene también sus dudas. Afirma: «Lo que no
queda claro es si cojeaba un poco debido al accidente, como
siempre he
leído, o como resultado de un balazo que le disparó
un amante, como
escuché hace poco».
Decadencia
La decadencia de la Macorina comenzó poco antes de
1940. La crisis
mundial de 1929 había golpeado duro a la economía
de la Isla; los
precios del azúcar andaban por el suelo y no era
nada próspera la
situación del país. El general José
Miguel Gómez había muerto de
pulmonía en 1921 y la mayoría de aquella docena
de hombres anegados de
dinero y suplicantes de amor, de antaño, estaban
arruinados o
demasiado viejos. Y también empezaba a envejecer
la Macorina. Las
puertas y las billeteras dejaron de abrirse ante su reclamo
y donde
antes recibía afecto y dinero, empezó a recibir
solo excusas.
«Pudo capear
la crisis vendiendo lo vendible: nueve automóviles,
cuatro casas, joyas y pieles caras traídas desde
Europa —comenta
Gilda—. Tuvo que resignarse a regentear una casa de citas,
en la que
no vivió, y adonde una vecina recuerda que acudía
discretamente en
auto».
Residió
durante años en una casa de huéspedes en Centro
Habana. Allí
la localizó en 1958 el ya aludido Guillermo Villarronda.
El periodista
tuvo que conformarse con conversar con una pulcra señora
de la tercera
edad, vestida con ropas de colores blanco y negro, como
una viuda que
guarda medio luto. Nada de historias escabrosas. Sí
que, entre otros
famosos, pudo conocer personalmente a Carlos Gardel.
Habló
María Constancia del hombre que, siendo ella muy
joven, la hizo
abandonar el pueblo natal, y del arrepentimiento que le
provocaba a
esas alturas aquel tremendo error que cometió por
hacerse de una vida
mejor. Tenía un viejo sueño, y así
lo confesó al periodista: el de
repartir muñecas entre todas las niñas. Aseguró
que durante su vida
había sido feliz y desgraciada al mismo tiempo; tan
feliz y
desgraciada como lo era también en ese momento en
que se sentía
«acompañada en soledad», quizá
por los fantasmas de los viejos
conocidos cuyos nombres se negó a mencionar en la
entrevista.
Lo interesante
de esta historia es que los vecinos de aquella anciana
limpia y ordenada, sin vicios conocidos salvo una afición
desmedida y
aparentemente inocente por el sedatusín, un jarabe
con acciones
antitusivas (que calma o suprime la tos), broncodilatadora
y sedante,
hecho a base de codeína, efedrina y fenobarbital
y cuyo uso prolongado
produce dependencia, era la famosa Macorina de antaño.
Murió,
víctima de un ataque cardiaco, el 15 de junio de
1977. Poco
antes de fallecer, dice la Guimeras, hizo un par de encomiendas
a
Casimira Lamas, confidente y vecina: que la enterrara vestida
de
amarillo y que no revelara nunca su identidad, pedido este
que, desde
luego, no pudo ser cumplido al pie de la letra. La mujer
que, al
volante de su cuña «colorá», fuera
el escándalo habanero de los años
20, celebrada por músicos, poetas y pintores, mimada
y arropada por un
presidente de la República y una docena de poderosos,
fallecía en la
miseria y el olvido.
Una gran atrevida
Resume Gilda Guimeras al hablar sobre una época en
la que las mujeres
empezaron a rasurarse las axilas y el perfume de moda se
llamó Virgen
Loca:
«Fue una
gran atrevida… Vive en nuestro imaginario no como aquella
dama que el tiempo se empeñó en legarnos,
sino como una estampa de los
movidos años 20, década en la que el mundo
perdió su compostura para
hacerse moderno y Cuba comenzó a buscar su identidad
en sones y
guarachas.
«Años
en los que algunas cortaron sus cabellos, encogieron sus
faldas
y acabaron lanzándose —a veces de cabeza y a gran
velocidad— a ocupar
un espacio por siempre reservado al sexo masculino, y al
que ya nunca
más quisieron renunciar».
¿Y Zoila
Gálvez y Margarita Díaz, las divas de las
que hablamos al
comienzo de la página? Quedan para otra ocasión.
Por el momento,
chirrín. Se acabó el espacio.
|
EL MARISCAL SUCRE, UN DIGNO EJEMPLO DE REVOLUCIONARIO
|
Eligio Damas
Especial para Apicalternativa, Sección Corresponsalía.
Barcelona.
Venezuela, 23-08-11
Quien aspire ser dirigente revolucionario debe estar dispuesto
a la máxima entrega y hacer suyo el principio, según
el cual, “a mayor responsabilidad más sacrificios”.
Ejemplos clásicos para orientar la conducta de los
revolucionarios la encontramos en nuestra propia historia;
nuestros héroes derrocharon humildad, constancia y
desprendimiento. No es indispensable mirar hacia otros lados.
Uno de esos magistrales ejemplos fue el Mariscal de Ayacucho,
Antonio José de Sucre, de quien hablaremos en este
espacio a modo de ilustrar lo que hemos venido diciendo.
El ejército libertador de Colombia avanzaba lentamente
hacia el sur. El general Bolívar, dispuso que Sucre
desempeñase una misión desdeñada por
muchos. Marchar en la retaguardia administrando pertrechos
y víveres y, de paso, custodiar prisioneros y velar
por el bienestar de los heridos, fue a partir de ese momento,
la tarea fundamental del futuro Mariscal.
El Libertador había advertido que en la dificultosa
y pesada marcha hacia el sur del continente, los ejércitos
independentistas mermaban en exceso sus recursos en la retaguardia;
iban regando prisioneros y muchos heridos morían por
trato negligente.
-Confío en usted querido general para que desempeñe
con eficiencia una tarea primordial para nuestras fuerzas,
díjole Bolívar a Sucre con su habitual delicadeza
y diplomacia.
Cualquier jefe de la jerarquía del cumanés y,
aún por debajo de él, hubiese protestado o por
lo menos rumiado por aquel destino. Era frecuente considerar
una afrenta o un castigo que se remitiese a un oficial de
alta jerarquía a la retaguardia y peor aún si
se le asignaba la tarea que le tocó al joven oficial
oriental.
Sucre, con modestia y humildad, recogió el guante.
Su talento y grandeza no le permitían accionar como
los pequeños y oportunistas. Asumió su rol con
la misma dedicación y sutileza como si se tratase de
la más alta y delicada misión y, al actuar de
esa manera no se equivocó. Meses después, cumplida
una dura y agotadora jornada, Bolívar pudo comprobar,
no sin asombro, que la retaguardia del ejército que
avanzaba
hacia el sur había sido perfectamente organizada; los
víveres abundaban, los pertrechos eran suficientes
y se mantenían en óptimas condiciones. Los prisioneros
ya no se escapaban y se les trataba con el debido respeto.
Y lo que es más, se había establecido de hecho,
toda una normativa para la administración y manejo
de la retaguardia.
Bolívar probó que al general Sucre le adornaban
maravillosas cualidades. Este, ni antes ni después,
se quejó del papel que por meses le tocó desempeñar.
Muchos pensaron que había sido un gesto de Bolívar
para humillar al cumanés y hasta una manifestación
de temor. Otros más generosos y en sintonía
con la manera de ser el Libertador, han opinado que quiso
probar el apego a la disciplina, humildad y capacidad de Sucre
para enfrentar cualquier dificultad. ¿Y por qué
no pensar que hasta quiso indagar hasta dónde podía
confiar en aquel joven oficial formado en los ejércitos
libertadores de oriente?
Para esa época, el general Manuel Cedeño, ya
había llegado al límite de su capacidad y mermado
los recursos materiales a su disposición en asedio
a Popayán. El camino hacia el sur de la Nueva Granada
estaba cerrado en aquella vieja y amurallada ciudad. Casi
dos meses había invertido el general Cedeño
intentando tomarla. Cada fracaso era seguido de otro. Las
pérdidas materiales y humanas de nuestro ejército
eran cuantiosas. La imperiosa necesidad de avanzar al sur
estaba frustándose por la terca y hasta heroica resistencia
del ejército enemigo.
Le llegó el momento a quien poco después sería
el Gran Mariscal de Ayacucho y gloria de la ciudad mártir
del Manzanares. Bolívar dispuso que el general que
administraba vituallas y armamentos en la retaguardia pasase
a comandar en sustitución de Cedeño.
Popayán con toda su historia, orgullo y la admirable
energía de sus defensores, cayó rendida ante
el general Sucre en dos o tres días. El genio militar
dispuso rápidos cambios en la táctica de guerra.
Y el ejército libertador pudo marchar sin tropiezos
hacia el sur en busca de la gloria.
Así, con humildad, eficiencia, sin “pantallerías”
ni egolatría, actúa un verdadero revolucionario.
Aprendamos del Mariscal, ejemplo venezolano.
Cerrar anuncio
© 2011 MicrosoftTérminosPrivacidadAcerca de
nuestros anunciosDesarrolladores
Centro de ayudaComentariosEspañol
|
Por Adys Cupull y Froilán González
"Gente buena de todo el mundo
os amo " Luis Marré
El reconocido poeta, crítico de arte y editor, Luis
Marré, quien mereció el Premio Nacional de Literatura
2008, celebró su 82 cumpleaños en la misma fecha
en que se conmemoró el 50 aniversario de la fundación
de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Fue uno de los asistentes en aquel histórico acontecimiento
del 22 de agosto de 1961, tenía entonces 32 años
de edad y sus recuerdos son frescos, emotivos y vivos.
Cuando lo felicitamos por la memorable fecha, un extraordinario
acontecimiento lo embargaba junto a su esposa Martha. Muy
tempranito había nacido Gabriel, su primer y ansiado
nieto.
El poeta emocionado habló del niño. En su voz
escuchamos como cascadas, versos de cariños y travesuras
que ya presentía del recién nacido madrugador.
Entonces narró su niñez en Cojímar y
Guanabacoa, de sus padres, del trabajo como plomero, campesino,
y estudiante sin privilegios, de los duros tiempos en que
caminar largas distancias era el único modo de llegar
a la escuela.
Mientras conversaba, las referencias a su nieto aparecían
en los relatos y con ternura enfatizaba en la necesidad de
tenerlo y de vivir por largo tiempo esa felicidad. Mostraba
su preocupación y condena a las guerras, las invasiones,
la trágica situación de millones de niños
en el mundo y las crueldades de los poderosos.
En su poema, "Que la paz sea con vosotros", Luis
Marré dice:
Que la paz sea con vosotros
Abedules azogue sensitivo
de los campos de Rusia
Minaretes
de Argel y Constantina
hidroeléctricas
del Niágara y el Volga
torres puentes
y jardines de Praga Budapest
Riga y Madrid
Cimborrios de turquesa
de Samarcanda
Valle de Guissar
Carretera bordeada de eucaliptos
entre Brida y Medea
Arenas dulces
de Varadero y Júrmula
hormiguero
luminoso de Londres visto desde
la ventanilla de un avión
Rodopes
de vegas silenciosas
Monte Pirin
asiento de los dioses abolidos
Armenia
tierra urdida en tierra y sangre
campo letón dorado por setiembre
entre el mar y el Daugawa
largos montes
ríos ciudades que no he visto
y gente
gente buena de todo el mundo
os amo.
El mensaje está listo para enviarse con los siguientes
datos adjuntos:
Copia de CIMG0007
Nota: los programas
de correo electrónico pueden impedir el envío
y la recepción de cierto tipo de archivos adjuntos
para proteger su equipo frente a posibles virus. Compruebe
la configuración de seguridad de su correo electrónico
para determinar cómo se controlarán los documentos
adjuntos.
|
El
presupuesto de Estados Unidos y los millonarios
|
El presupuesto de Estados Unidos y los millonarios
Por Lorenzo Gonzalo, 15 de Agosto del 2011
En estos días de largas discusiones sobre los problemas
deficitarios en los Estados Unidos de América, es bueno
escuchar a alguien proveniente del sector que más irritación
genera en los conservadores, cuando de gravar sus intereses
se trata: aquel compuesto por los grandes billonarios.
Cuando alguien plantea que las obligaciones sociales de dicho
sector debieran estar a la altura de sus riquezas, inmediatamente
el tema se convierte en la manzana de la discordia. Hemos
sido testigos durante semanas, de las discusiones que aún
continúan en el Capitolio de ese inmenso país,
donde a veces los asambleístas parecen retroceder a
los tiempos de Bizancio, con sus discusiones estériles.
Durante interminables horas, los participantes en estos debates,
en lugar de buscar verdaderas soluciones a las realidades,
se han dedicado a descubrir, cómo haciendo lo mismo
obtienen resultados diferentes. Dicen que cuando una persona
adopta dicha norma como costumbre padece de problemas demenciales.
El Congreso estadounidense en estos días, ha dado muestras
que un Ejecutivo y un sistema Judicial sano, debían
enfrascarse con urgencia, en la construcción de un
hospital siquiátrico que pudiera atender a los flamantes
congresistas.
Pero dejando a un lado algo que es camino trillado, y de tanta
agua vertida se ha convertido en un lodazal, escuchemos la
voz de alguien, proveniente de ese sector que representa la
manzana de la discordia, en las discusiones del Congresos,
cuando se abordan asuntos de impuestos.
Las tres personas que la revista Forbes considera más
ricas del mundo, en orden de los capitales que poseen, son
los siguientes: Carlos Slim, de México; y de Estados
Unidos, en segundo lugar Bill Gates y en tercero Warren Buffet,
éste último con una fortuna de 52,000 millones
de dólares.
A propósito de esta discusión presupuestaria,
donde uno de los elementos centrales es la enorme cantidad
de gastos del Estado de Estados Unidos, y una contracción
de los ingresos para afrontarlos, el tema candente ha sido
no elevar los impuestos de los ricos y de aquellos que reciben
enormes cantidades de ingresos.
El señor Buffet, considerado por muchos como inversionista,
empresario y filántropo, acaba de suplicar a los legisladores,
que aumenten los impuestos de los super-ricos, para ayudar
a reducir el déficit y que contrario a lo expresado
por los oponentes de esta medida, eso no perjudica en nada
las inversiones.
“Mis amigos y yo hemos sido mimados lo suficiente por un amistoso
Congreso billonario. Es tiempo que nuestro gobierno se tome
en serio el sacrificio compartido”. Estas declaraciones acaban
aparecer en un artículo escrito por el conocido billonario,
en el periódico New York Times.
Confesó Buffet que sus impuestos del año 2010
fueron de 6,938,744 dólares.
“Esto parece ser mucho dinero pero en realidad solamente representa
un 17.4% de mis ingresos personales que debieran ser gravados
y ese porcentaje es más pequeño que el resto
de los impuestos pagados por las demás personas de
mi oficina. El promedio de impuestos pagados por esas personas
oscila entre el 33 y el 41 por ciento y el promedio total
es del 36%”.
“Los estadounidenses están perdiendo rápidamente
la fe en la habilidad del Congreso, sobre cómo lidiar
con nuestros problemas fiscales. Solamente una acción
inmediata, real y sustancial, puede prevenir que esa duda
se transforme en desesperanza”.
“Impuestos mayores para los ricos no van a desanimar las inversiones”,dice
Buffet, el mayor inversionista de Estados Unidos.
“Yo he trabajado con inversionistas durante 60 años
y todavía estoy esperando, para ver si encuentro alguno,
ni siquiera cuando los impuestos a la ganancia eran del 39.9%
en los años 1976 – 1977, mostrar timidez ante una inversión
sensible, con motivo de impuesto elevados ante una posible
ganancia”.
“La gente invierte para hacer dinero y los potenciales impuestos
jamás los atemorizan”.
Esto lo dice la tercera persona más billonaria del
mundo. Entonces nos preguntamos a qué tipo de dificultades
aducen los supuestos representantes de la población
estadounidense, cuando debaten con tanto fervor asuntos tan
sensibles sobre cómo legislar para que se compartan
los sacrificios.
Las dificultades estriban en que hay personas con mucho poder,
que quieren más poder, para finalmente quedarse con
todo el poder.
Lo hemos manifestado, ni siquiera se trata de una clase, cuya
definición resulta compleja en un país como
Estados Unidos, donde antiguos patrones ideológicos
no aplican. Realmente se trata de la enfermedad de algunos,
que de no ser curada o erradicada en un plazo breve se podría
extender como la más maligna de las bacterias sociales.
Buffet no es el único billonario que así piensa,
ni el único rico que sabe que son necesarias las obligaciones
compartidas. Esto no significa que la solución está
en convencer a todos los billonarios y millonarios, para que
procedan de esa manera, pero sin duda, de lograrse, ayudaría
a desbrozar caminos, para que las generaciones venideras sean
capaces de buscar nuevas avenidas en una sociedad cuya complejidad
escapa a los más expertos |
EL
MARISCAL SUCRE, UN DIGNO EJEMPLO DE REVOLUCIONARIO
|
Eligio Damas
Para Apicalternativa. Secciòn corresponsalìa.
Bna. 28-07-11
Quien aspire ser dirigente revolucionario debe estar dispuesto
a la máxima entrega y hacer suyo el principio, según
el cual, “a mayor responsabilidad más sacrificios”.
Ejemplos clásicos para orientar la conducta de los
revolucionarios la encontramos en nuestra propia historia;
nuestros héroes derrocharon humildad, constancia y
desprendimiento. No es indispensable mirar hacia otros lados.
Uno de esos magistrales ejemplos fue el Mariscal de Ayacucho,
Antonio José de Sucre, de quien hablaremos en este
espacio a modo de ilustrar lo que hemos venido diciendo.
El ejército libertador de Colombia avanzaba lentamente
hacia el sur. El general Bolívar, dispuso que Sucre
desempeñase una misión desdeñada por
muchos. Marchar en la retaguardia administrando pertrechos
y víveres y, de paso, custodiar prisioneros y velar
por el bienestar de los heridos, fue a partir de ese momento,
la tarea fundamental del futuro Mariscal.
El Libertador había advertido que en la dificultosa
y pesada marcha hacia el sur del continente, los ejércitos
independentistas mermaban en exceso sus recursos en la retaguardia;
iban regando prisioneros y muchos heridos morían por
trato negligente.
-Confío en usted querido general para que desempeñe
con eficiencia una tarea primordial para nuestras fuerzas,
díjole Bolívar a Sucre con su habitual delicadeza
y diplomacia.
Cualquier jefe de la jerarquía del cumanés y,
aún por debajo de él, hubiese protestado o por
lo menos rumiado por aquel destino. Era frecuente considerar
una afrenta o un castigo que se remitiese a un oficial de
alta jerarquía a la retaguardia y peor aún si
se le asignaba la tarea que le tocó al joven oficial
oriental.
Sucre, con modestia y humildad, recogió el guante.
Su talento y grandeza no le permitían accionar como
los pequeños y oportunistas. Asumió su rol con
la misma dedicación y sutileza como si se tratase de
la más alta y delicada misión y, al actuar de
esa manera no se equivocó. Meses después, cumplida
una dura y agotadora jornada, Bolívar pudo comprobar,
no sin asombro, que la retaguardia del ejército que
avanzaba
hacia el sur había sido perfectamente organizada; los
víveres abundaban, los pertrechos eran suficientes
y se mantenían en óptimas condiciones. Los prisioneros
ya no se escapaban y se les trataba con el debido respeto.
Y lo que es más, se había establecido de hecho,
toda una normativa para la administración y manejo
de la retaguardia.
Bolívar probò que al general Sucre le adornaban
maravillosas cualidades. Este, ni antes ni después,
se quejó del papel que por meses le tocó desempeñar.
Muchos pensaron que había sido un gesto de Bolívar
para humillar al cumanés y hasta una manifestación
de temor. Otros más generosos y en sintonía
con la manera de ser el Libertador, han opinado que quiso
probar el apego a la disciplina, humildad y capacidad de Sucre
para enfrentar cualquier dificultad. ¿Y por qué
no pensar que hasta quiso indagar hasta dónde podía
confiar en aquel joven oficial formado en los ejércitos
libertadores de oriente?
Para esa época, el general Manuel Cedeño, ya
había llegado al límite de su capacidad y mermado
los recursos materiales a su disposición en asedio
a Popayán. El camino hacia el sur de la Nueva Granada
estaba cerrado en aquella vieja y amurallada ciudad. Casi
dos meses había invertido el general Cedeño
intentando tomarla. Cada fracaso era seguido de otro. Las
pérdidas materiales y humanas de nuestro ejército
eran cuantiosas. La imperiosa necesidad de avanzar al sur
estaba frustándose por la terca y hasta heroica resistencia
del ejército enemigo.
Le llegó el momento a quien poco después sería
el Gran Mariscal de Ayacucho y gloria de la ciudad mártir
del Manzanares. Bolívar dispuso que el general que
administraba vituallas y armamentos en la retaguardia pasase
a comandar en sustitución de Cedeño.
Popayán con toda su historia, orgullo y la admirable
energía de sus defensores, cayó rendida ante
el general Sucre en dos o tres días. El genio militar
dispuso rápidos cambios en la táctica de guerra.
Y el ejército libertador pudo marchar sin tropiezos
hacia el sur en busca de la gloria.
Así, con humildad, eficiencia, sin pantallerías
ni egolatría, actúa un verdadero revolucionario.
Aprendamos del Mariscal, ejemplo venezolano. |
Este Año, NTRA SRA. DE LA CARIDAD DEL COBRE, PATRONA
DE CUBA, LA QUE LLAMAN TAMBIÉN " LA MAMBISA "
VA A SER PEREGRINADA POR TODAS LAS IGLESIAS CATÓLICAS
DE LA ISLA.
EN EL 2012 ES
EL 400 ANIVERSARIO DEL HALLAZGO DE SU IMAGEN EL LA BAHÍA
DE NIPE POR LOS TRES JUANES.
¡¡¡QUE NOS ACOMPAÑE Y NOS BENDIGA
A TODOS LOS CUBANOS...!!!
RECIBE LA CARIDAD
DEL COBRE EN TU CASA,
REENVÍASELA A OTROS. NECESITAMOS QUE NOS SIGA BENDICIENDO
EN SU TRAYECTORIA…….

Dios
te salve, María, llena eres de gracia. El Señor
es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora, y en la hora de nuestra muerte.
AMÉN.
Hoy le juré a mi virgencita que mandaría su
imagen a todos mis contactos para ver hasta dónde
pueda llegar, ahora te pido a ti... que hagas lo mismo que
yo, y no la ignores en su próximo 400 aniversario
de haber llegado a nuestro suelo cubano.
|
24
DE JULIO DE 1783-2008. 225 AÑOS LLEVA CAMINANDO
BOLÌVAR Y TODAVÌA LE FALTA.
|
Eligio Damas
Caminó sobre el planeta, según el cubano Francisco
Pividal, más de cinco veces que Aníbal, “El
gran cartaginés”, Alejando Magno, “El grande” y Napoleón
Bonaparte, “El gran corzo”, juntos. Sobre su montura le
dio más de una vuelta al planeta tierra. Atravesó
los Andes, desafiando nevadas, riscos y vientos helados.
Viajó incansablemente desde donde el gran Orinoco
se angosta y acuna la ciudad de Angostura, hoy Ciudad Bolívar
y se reunió, el 15 de febrero de 1819, el segundo
congreso Constituyente de Venezuela, siguiendo la ruta difícil
de los llanos, para llegar hasta el sur del planeta liberando
pueblos, creando repúblicas y despertando conciencias;
haciendo del conforme y oprimido un pájaro de raudo
vuelo y del rebelde, un conciente del qué hacer.
Así hizo que naciese la “Gran Colombia”, su gran
proyecto unificador.
Y nunca se cansó porque, como dijese Tomás
Ignacio Potentini,
“cuando creyeron quizás
que se cansaba su brazo,
hizo en la América un trazo
y, volando casi loco, con aguas del Orinoco
fue a regar el Chimborazo”.
Porque El Libertador es como el gran Cóndor Andino.
Por esos caminos solitarios a veces secos, otras anegados
y sorpresivamente atacadas sus fuerzas por los enemigos,
dejó su figura pegada. Y está de recodo en
recodo. Quizás esos espejismos, pero como reflejos
de cosas que en algún sitio están, que viajan
como aquel jinete incansable que nunca supo de fatiga hasta
aquellos solitarios días de Santa Marta, hacen que
el vocerío repita “Alerta que camina la espada de
Bolívar por América Latina”.
Por esas ideas y esa fuerza que viajaban montadas a lomo
de caballo, el poeta, ensayista, economista, crítico
literario y unas cuantas cosas para las que le sobró
talento, Orlando Araujo, el de Trujillo (Venezuela), dijo
de manera hermosa:
“Bolívar
jamás tuvo un caballo; tiene un pueblo.
Uno tenía y era color de trigo y se lo regaló
a José Martì.
Cuando murió Martì se lo regaló a un
argentino y el argentino a
un chileno
y el chileno a un jinete de Nicaragua
y el jinete de Nicaragua no lo desensilló.
Ese caballo recorre
a América Latina, va desde donde combatió
Doroteo Arango o Pancho Villa, hasta la helada Patagonia,
en el Chile de Manuel Rodríguez, “El Chispas”. Pampas,
llanos, montañas, las tierras cálidas o gélidas
no le detienen. Y lo cabalga el pueblo. Porque este es Bolívar.
Pablo Neruda o Ricardo Neptalí Reyes Basoalto, le
vio en el frente de Madrid, arengando al pueblo y animando
al Quinto Regimiento; en las calles de Santiago, combatiendo
por Allende, la democracia popular y revolucionaria. Sabìa
el poeta que el guerrero heroico estaba en todas partes
y por eso escribió el “Canto a Bolívar”, del
cual citamos aquí unos fragmentos, como homenaje
con motivo del día glorioso de su nacimiento y a
estos momentos bicentenarios, cuando el golpear de sus tacones,
paso marcial y brillo de su espada, invitan a la unidad
de esfuerzos y la continuación de su obra inconclusa.
Para borrar aquella frase dolorosa suya, “he arado en el
mar”. Porque en verdad como canta Pablo Neruda, hay hoy,
en este ahora, una ronda de manos solidarias, agarradas
fuertemente “hasta el fondo del continente oscuro”.
Un canto a Bolívar
Pablo Neruda
Padre nuestro
que estás en la tierra, en el agua, en el aire
de toda nuestra extensa latitud silenciosa,
todo lleva tu nombre, padre, en nuestra morada:
tu apellido la caña levanta a la dulzura,
el estaño bolívar tiene un fulgor bolívar,
el pájaro bolívar sobre el volcán bolívar,
la patata, el salitre, las sombras especiales,
las corrientes, las vetas de fosfórica piedra,
todo lo nuestro viene de tu vida apagada,
tu herencia es el pan nuestro de cada día.
|
ELLOS
ESPERAN POR NOSOTROS
|
Como se ha podido observar en la secuencia de fotos que aparecen
más abajo,la miseria "cruel y despiadada"
impera reina sobre las vidas de muchas familias minimizando
sus personas y privándoles del derecho consustancial
a la vida y la dignidad humanas.
Estas fotos fueron tomadas en el municipio de San Juan de
Limay,en el Departamento de Estelí, en la república
de Nicaragua,Centro América.
La Mano Amiga Internacional Inc,está llevando a esta
comunidad un poco de ayuda, segun sus posibilidades y, esperamos
que con la ayuda de Dios podamos seguir teniendo presencia
en esta comunidad tan necesitada de los más mínimos
recursos para la subsistencia.
Si Ud se siente
interesado en dar su mano amiga en este empeño, no
dude en comunicarse con nosotros en la brevedad posible.
Rev
Leonides Penton Amador
presidente
La Mano Amiga Internacional Inc


|
EL
CONGRESO CAMPESINO EN EL ESCAMBRAY
|
Por Roger Redondo González.

En esta foto
tomada en el Escambray el año 1959, el día
que Camilo Cienfuegos asistiera al congreso campesino, junto
a al comandante Dr. Armando Fleites y también asistieron
el comandante Cristino Naranjo y el Capitán Roger
Redondo González.
En La provincia de Las Villas, se cosecha el café,
en una proporción muy alta y esta esfera productiva
estaba controlada por aldeanos gallegos emigrantes de orígen
pobre. Otro renglón económico importante,
me refiero al tabaco, era obra de canarios así como
de sus familiares, especialmente sus hijos. Esta característica
de la producción tabacalera no se advertía
solamente en Las Villas sino que se extendía también
a Pinar del Río.
Aclaro esto porque el tema que voy a tratar es el problema
agrario y el Congreso Campesino. Es importante comprender
que antes del triunfo de la insurrección en Cuba,
se trató de aplicar una reforma agraria, estilo soviético,
a la que tanto el movimiento 26 de julio como el Segundo
Frente del Escambray, se opusieron con firmeza.
Desde, el mes de enero de 1959, ya desde los primeros días
del triunfo insurreccional, llegaban desde el Escambray
grupos de campesinos a la casa de Eloy Gutiérrez
Menoyo quejándose de que el dirigente comunista,
Ovidio Díaz les quería pagar la mitad de lo
que le pagaban los dueños de secaderos y molinos
de Café. Hecho que significaba un paso atrás
desde el punto de vista humanista revolucionario, ya que
las reformas en el campo se suponía que beneficiaran
al campesino y no lo contrario.
Ya en Octubre de 1958, llego hasta nosotros en el Escambray,
la noticia de la ley de Reforma Agraria, la ley número
3 del ejército Rebelde por la única vía
que teníamos nosotros de enterarnos, la misma que
tenía todo el pueblo de Cuba, por la Radio Rebelde,
de la Sierra Maestra. Cosa incompresible, que a más
de un año de tener nosotros el control de un territorio
considerable, ya liberado, la comunicación , entre
el Escambray y la Sierra Maestra era totalmente inexistente,
y cuando venia algún emisario, era del P.S.P. o de
la delegación de Santa Clara. Así sucedía
con Diego Paneque, Guillermo Rodríguez, (Gallo Ronco)
y Ovidio Díaz Rodríguez, también del
P.S.P. Esta incomunicación es importante, a partir
de las diferencias que existían entre el P.S.P. y
el mando de la Sierra Maestra, y aun entre, los del 26 y
el P. S. P. de manera general, lo cual producía confusiones
y sospechas inevitables.
En aquella época, contábamos nosotros con
una emisora de Radio llamada, Los 6-B-F. ( Los Seis Barbudos
Feroces) , con una cobertura limitada. Esta vía hubiera
podido servir para establecer algún tipo de comunicación
con el mando de la Sierra Maestra, pero esta jefatura oriental
parece que tampoco tenía mucho interés en
dicho contacto. Nunca nos mandaron un comunicado por la
radio Rebelde dirigido en ese sentido. Casi al mismo tiempo
aparece en el Escambray, la columna No. 8 Ciro Redondo al
mando de Guevara, nadie nos había, pedido ni informado
de su arribo, ni de ningún tipo de cooperación
o de ayuda ¿cosa inexplicable?.
De cualquier manera, había evidentemente dos versiones
para solucionar el problema campesino cubano, una: la Reforma
Agraria de la Sierra Maestra, firmada por Fidel Castro y
el comandante Sori Marín pero; La otra, la copia
de la Reforma Agraria estalinista que tiene como objetivo
la estatización absoluta de las tierras y que ve
en el campesino un factor capitalista que pone en riesgo
el socialismo. El Segundo Frente, por supuesto, siempre
se opuso a implementar esta última propuesta del
P.S.P. (partido comunista Cubano), mientras que la primera,
la prometida por el 26 de julio, era la que todos los factores
apoyaban.
Es importante, desde el punto de vista histórico,
comprender estas dos posiciones para comprender lo que pasó
después cuando triunfó la tesis estalinista.
Para el Escambray, por ejemplo, se aplicó más
tarde una reforma Agraria Especial., dirigida por el comandante
Félix Torres, militante del P.S.P. En 1959, desde
el principio, por ser algo especial, ironías del
lenguaje, algunos pensaron que sería mejor para los
campesinos que laboraban la tierra.. Pero esta reforma agraria
especial no era otra cosa que estatización y los
campesino tenían que vender el café y demás
productos agrícolas a un organismo controlado por
el gobierno. Este organismo, que se llamaba (ACOPIO), por
sus siglas, les ofrecía pagar solo la mitad de lo
que ya les pagaban los terratenientes de la región.
Es decir, la tesis comunista era sobre explotar, por decirlo
de laguna manera, al campesino, que según ellos,
ya estaba siendo explotado.
Tampoco les ofrecían tierras propias a casi ningún
vecino del Escambray, aunque hubo escasas excepciones. La
mayoría de los combatientes del Escambray consideraban
y la historia se encargó de darle la razón,
que estas medidas copiadas de los Soviéticos eran
CONTRAREVOLUCIONARIAS. Es fácil entender porque esa
población, se opusiera a ese medida del gobierno
y no comprendía que lo poco que tenían lo
perdieran. Los campesinos del Escambray habían obtenido
sus tierras con el trabajo de muchas generaciones y les
costó mucho trabajo y sacrificio lograr su estadio
para que ahora se las quitaran. Por supuesto, se habían
hecho muchas promesas por nuestra parte, los combatientes
del Escambray, a los campesinos de aquella región.
Las promesas eran para mejorar sus condiciones proporcionarles
libertad para pudieran crear riqueza así como caminos,
hospitales, luz eléctrica.
Pero resultaba, que el Segundo Frente, no tenía al
triunfo de la revolución, ningún poder político.
POR LO TANTO, SE ACORDO CON EL GOBIERNO REVOLUCIONARIO,
UN CONGRESO CAMPESINO PARA QUE LOS CAMPESINOS TRATARAN DIRECTO,
SUS QUEJAS CON QUIENES TENIAN EL PODER.
Es necesario exponer cual era la historia social en la región
del Escambray, para poder tener una idea de la situación
de la población campesina de toda esa región,
que variaba de una zona a otra. Por ejemplo una familia
como los Castaños, fundada por un gallego emprendedor
que llevaba ese apellido, fue uno de las primeras en llegar
a Cuba desde Galicia. Nicolás Castaño, no
sabía leer y mucho menos escribir. Sin embargo, fue
el primero que acaparó las tierra en las lomas del
Escambray por la zona de Cumanayagua. En esa época
esas tierras no tenían ningún valor; nadie
las quería ni aunque se las regalaran en esos tiempos.
Si alguien la cercaba aunque fuera con un solo alambre,
y la reclamaba, se la cedían. El señor Castaño
cercó todo lo que pudo porque el sabia que en España
a nadie les regalaban tierra, aunque estuviera en las regiones
más intricadas.
Nicolás Castaño, empezó a escribirle
cartas a los conocidos suyos, que habían quedado
en la aldea de su procedencia. Por aquellos tiempos, había
mucha miseria en España y Castaño los invitaba
a venir a Cuba. El gallego les prometía trabajo y
una vida mejor sus compatriotas. Castaño construyó
un secadero de café y un tostadero, en un lugar conocido
como el Nicho. Además a sus paisanos, según
llegaban de Galicia, les daba 5 caballería de tierra.
Cada caballería equivale a 13 hectáreas de
tierras, una caballería para sembrar y tener un par
de vacas, el resto para sembrar café, pero la tierra
tenia que seguir siendo propiedad de Castaño. En
esas tierras se sembró una variedad de café
que es distinta a la de centro América y sur América.
Este café se sembraba debajo de los árboles
a la sombra, y al contrario de las otras variedad, que da
el fruto a los 12 meses, esta de Cuba comienza a producir
a los 5 años y durante ese lustro, Castaño
abastecía de alimentos y herramientas a sus campesinos
, que eran sus socios en esta empresa agrícola por
él fundada. Castaño llevaba la contabilidad
de los gastos de su empresa minuciosamente. En el primer
lustro, la cosecha daba unos pocos granitos de café
y es a los 6 años cuando de verdad empieza a producir
el cafetal, el mismo tiempo que necesita un alumno para
hacerse medico.
Ese era el tiempo que los gallego necesitaban para poder
coger el fruto de su trabajo. Cuidaban su plantas de café
durantes esos 6 años y desde ese punto empezaban
a pagar la cuentas a Castaño que era el dueño
de la tierra, amén de construir una casa de piedra
trasportando las rocas, a veces, desde muy lejos. Además
construían triíllos de piedras que iban en
distintas direcciones. El contrato estipulaba que ellos
tenían que vender el café a Castaño
solamente. Al cabo de dos décadas, era cuando el
hombre tenía un cafetal, y se volvía dueño
de las plantas de café, pero no de la tierra donde
estaban sembradas sus matas.
Nuestra promesa era que estos señores por derecho
propio, ya se habían ganado con crece la propiedad
de sus tierras. Ellos no merecían, se le diera el
mismo tratamiento que a los terratenientes. Sin embargo,
el final de la historia fue trágico porque los campesinos
fueron desterrados para Pinar del Río, donde se fabricaron
varios pueblos como Sandino, San Blas y otros. Allí,
en esos poblados, los campesinos fueron confinados y no
podían regresar a sus casa del Escambray.
Osvaldo Dorticos Torrado, apoyado por el P.S.P., llegó
a la presidencia de Cuba y sustituyó al Presidente
Urrutia. Este comunista cienfueguero fue siempre el abogado
de los terratenientes. Dorticos representó a Filipino
Uriarte, quien llegó a Cuba en la década del
40 y compró la finca La Felicidad . Uriarte sembró
mas de un millón de plantas de café y tuvo
muchos conflictos con sus vecinos. Dorticos lo representó
siempre así como a la familia Castaño, obviamente
en contra de los campesinos del Escambray. Dorticos nunca
perdió un caso. Pero la vida de Dorticos fue la de
un abogado que siempre estuvo al servicio del más
fuerte. Así, fue presidente del exclusivo YACHT,
CLUB, de Cienfuegos y en su juventud fue también
secretario de Juan Marinello, “Paladín del proletariado”.
Dorticos, más tarde fue dirigente del movimiento
26 de julio en la provincia de las Villas.
El Congreso Campesino fue convocado para Nuevo Mundo, en
la zona del Escambray cerca del poblado de Cumanayagua.
Asistieron los comandantes: Armando Fleites Días,
en representación del Segundo Frente y representando
al Gobierno revolucionario por el 26 de julio; Camilo Cienfuegos,
jefe del ejército rebelde; Cristino Naranjo, ayudante
de Camilo; así como Emilio Aragonés, Alcalde
de la ciudad de Cienfuegos y el Capitán Lázaro
Soltura. Por el P.S.P. asistieron Ovidio Díaz Rodríguez,
jefe de la sección campesina del partido comunista,
de las Villas, y media docenas de unos militantes del P.S.P.
con maletines negros, y maquinas de escribir que no opinaban
pero escribían todo lo que allí se hablaba
y mantenían las caras serias, a pesar de la retórica
de Ovidio Díaz. Los campesinos no podían entender
porque ACOPIO, le pagaría mucho menos que los explotadores
terratenientes de la región. Un millar o más
de campesinos se dieron cita en ese lugar remoto.
¿Yo no se lo qué Camilo Cienfuegos tenía
en su corazón? Pero, lo cierto es que oyendo el dialogo
entre los campesino y el dirigente Comunista Ovidio Díaz,
en varias ocasiones les dio la razón a los campesinos.
Un dato curioso, un campesino con fuerte acento Español
preguntó: ¡comandante 40 es más que
20! ¿Verdad que si? Camilo que era hijo de un Gallego
emigrante, que no pudo enriquecerse en la América,
oyendo el acento del gallego, quien tenia que recordarle
a su padre camilo se reía y le contestó al
campesino: claro que si, 40 es más que 20. Se notaba
que Camilo, tenía otra óptica distinta a la
del P.S.P. en cuanto, a lo que a la reforma agraria se refiere,
a no ser que ¿Camilo fuera un gran actor? La muerte
de Camilo Cienfuegos y poco después Cristino Naranjo,
mas la disolución del Segundo Frente como una fuerza
política, dejó el camino despegado para los
extremistas, y fanáticos, que pudieron impunemente
construir su reforma: copia de la Soviética. El gobierno
revolucionario, y el pueblo cubano, también han tenido
que pagar muy caro por copiar a los Soviéticos, sus
granjas estatales y desposeer a los hombres que saben trabajar
la tierra y que la hacen producir no solo con su trabajo
si no también, con el amor a la tierra.
Tiempos después, gente totalmente desconocidas empezaron
a recorrer todas las Zonas del Escambray portando un maletines
negros, guayaberas con los bolsillos llenos de bolígrafos
y tabacos, maquinas portátiles de escribir. Estos
personajes comenzaron a llenar inventarios de las pertenencias
de todos los campesinos, y hasta contaban los mangos verdes
de los árboles de este delicioso frutos para que
el organismo llamado ACOPIO supiera las cantidades de frutas,
que tendrían que aportar los campesinos cuando llegara
la época de recoger las cosechas.
La revista Bohemia y otros diarios publicaron muchas fotos
de campesinos recibiendo títulos de propiedad. Se
le entregaron estos títulos a más de 100,000
campesinos: no sabemos lo que paso después con ellos,
¿Quizás se convirtieron en granjas estatales
o siguieron sobreviviendo con la camisa de fuerza que les
impuso el socialismo estatista?
La reforma Agraria Soviética, contempla que cuando
una vaca pare su cría, se inscriba de inmediato.
Cosa que copiaron en Cuba. ACOPIO anotaba cada ternero o
cría y después le ponía un sello con
un numero colgado de una oreja. El campesino tiene que cuidar
del ternero, pero no puede disponer de él ni venderlo
ni sacrificarlo, ¿A quién le pertenece? ¿Quien
es el verdadero dueño? Lo cierto es que esta situación
provocó, muchos conflictos y problemas y se fabricaron
nuevos delitos por parte de los funcionarios que convirtieron
al campesino en un delincuente. Gran número de campesinos
fueron multados y encarcelados. Los campesinos descontentos
comenzaron abandonar los sembrados dedicándose a
otras cosas con menos complicaciones, y esos campos fueron
abandonados y pronto las malezas y el marabú se fue
desplazando a los cafetales y otros sembradíos. Actualmente,
una cantidad considerable de las tierras la mitad de las
tierras son Marabúzales.
La propaganda del diario ESCAMBRAY, ORGANO Oficial del Partido
Comunista de Sancti Espíritus, culpa a Eloy Gutiérrez
Menoyo del gran fracaso de la reforma Agraria del Escambray,
y no es así, la verdad es que los verdaderos culpables
son los Ovidio Díaz Rodríguez y los dirigentes
de Acopio con Félix Torres a la cabeza, que fueron
los que implantaron esa reforma contrarrevolucionaria al
estilo Soviético. Lo mismo que en la Unión
Soviética cuando se culpaba a Trotsky de las malas
cosechas. Sin embargo, la realidad es que en la Unión
Soviética fue una Guerra Civil lo que trajo esa política.
En Cuba no solo fue en la zona del Escambray que se extendió
esa política bolchevique. Ellos, los del P.S.P, tuvieron
que enfrentar en todas las provincias de Cuba la resistencia
armada de los campesinos, que fueron bautizados (como Bandidos)
Las personas informadas saben que lo mismo había
sucedido en Rusia, donde fueron millones, los campesinos
Rusos encarcelados y despojados de todas su pertenencias.
En cualquier parte del mundo siempre que se unen los mismos
ingredientes, producen los mismos resultados, Ucrania que
fuera conocida como el granero de Europa., después
de ese sistema de reforma agraria, se convirtió en
importadora de granos. En aquel momento, fueron enviados
a la Siberia millones de personas, que fueron desposeídos
de sus tierras, y hogares. Hoy día, nosotros los
cubanos, importamos el café y la azúcar y
no faltan los que insisten en que la reforma agraria Soviética
es eficiente. Los campesinos Rusos se sublevaron, los (KULAKS)
fueron aplastados por las milicias. En Cuba, esta operación
se llamó la Limpia de los Bandidos del Escambray
|
|