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PABLO NERUDA Y CHE, CON CHÀVEZ EN LA IGLESIA

 



Eligio Damas

Para Apicalternativa.Com. Secciòn Corresponsalìa. Venezuela, 23-04-12

Pablo Neruda estuvo en la España de la guerra civil, en la època de las luchas del Quinto Regimiento y del general del pueblo Juan Guilloto Leòn, màs conocido como Modesto; caminò las calles del Madrid sublevado, oloroso a pòlvora y prodigioso en heroismo, alguna vez acompañado de Federico Garcìa Lorca, Miguel Hèrnandez y de ambos a la vez. En una de esas correrìas se topò con el Libertador:
“Yo conocì a Bolìvar una mañana larga.
En Madrid, en la boca del Quinto Regimiento.”
Estaba allì, en su cuerpo enjuto, en medio de las multitudes que se movilizaban por la repùblica, con sus puños agitados y voz ronca, contra la agresiòn y regreso de las fuerzas oscuras.
“Padre, le dije,
¿eres o no eres, o quièn eres?
Y mirando al Cuartel de la Montaña, dijo:
Despierto cada cien años, cuando despierta el pueblo.”
La noche del jueves santo, recièn llegado de Cuba, en su Barinas natal, rodeado del ìntimo cìrculo familiar, dentro de una iglesia y al pie del nazareno, el presidente Chàvez, algo inusual, como muchas de las cosas suyas, hizo menciòn al fragmento anterior del poema a Bolìvar.
Pero su audacia fue mayor; tambièn recordò una ya muy conocida expresiòn de Ernesto “Che” Guevara, en la oportunidad de despedirse por su partida a Bolivia y al sacrificio, “siento entre mis piernas el costillar de Rocinante.”
La audacia, inusual, lo trascendente, estuvo que un presidente de este lado del mundo, ponderase dentro de una iglesia catòlica y un acto propio de aquel recinto, a dos hombres como esos. Lo màs significativo, dos sacerdotes allì presentes mostraron satisfacciòn y complacencia por aquello. Neruda, Guevara y el catolicismo se encontraron, no en la puerta, sino dentro del templo mismo a travès de Hugo Chàvez. Algo no sòlo inusual, inèdito, sino digno de ser reconocido. Porque Chàvez, bien sabe, como tambièn los sacerdotes, que en la calle, entre la gente del pueblo, esos encuentros son repetitivos y ancestrales. Esa fue una de las circunstancias que en este paìs generò el caracazo y Chàvez pudo percibir.
Neruda, en su poema, reconoce lo que para èl, un poeta, un soñador, el pueblo, la multitud explotada y ansiosa de justicia, pare los hèroes, sus dirigentes; no vienen hacia èl, sino que estàn en sus entrañas y aparecen en medio de las crisis. Por eso, “despierto, cuando despierta el pueblo”. Es el pueblo, la mayorìa, el rector del cambio y de la construcciòn de las nuevas sociedades, “el yo”, se hace presente como una emanaciòn de aquel en el momento oportuno.
Y le vio justamente en “la boca del Quinto Regimiento”, el cuerpo armado màs representativo del pueblo, aquel que quiso ir a “Morir en Madrid” para parar a Franco. Modesto, un humilde obrero de aserradero, fue una de sus figuras y jefes màs notables; uno màs de los portentosos y prodigiosos partos de las multitudes en su acciòn creadora.
El “Che”, màs idealista que el poeta, aunque esto parezca un “sacrilegio”, sintiò al Quijote posesionarse de su cuerpo y el “costillar de Rocinante entre sus piernas”. Si muchas razones tuvo, fue aquella una de ellas. El deseo de justicia, amor por la gente humilde y el futuro de la especie, le llevaron a las sierras bolivianas a vivir su poema, su hazaña èpica. No obstante su gesto fue un campanazo y llamado a la audacia y sacrificio por lo grande.
El presidente en su alocuciòn de jueves santo, entre Cristo, sacerdotes de la iglesia catòlica, sus màs ìntimos y dentro de un templo, dijo algo novedoso – ¡si!, eso dije, novedoso – “si colacàsemos a Cristo entre el capitalismo y socialismo, no hay duda que èl estarìa con el socialismo”. Pero dijo otras cosas màs, como “Cristo dame tu corona de espinas aunque sangre”. “Dame tu cruz que yo la llevo; pero dame vida aunque sea sangrante”. “Todavìa tengo mucho por hacer”.
Pero este Chàvez, con insistencia, asì como recordò al Bolivar en la boca del Quinto Regimiento, en un Madrid amotinado contra el fascismo, dentro de la multitud como “pequeño capitàn”, es persistente en recordar que èl “es sòlo una pequeña brizna arrastrada por el vendabal revolucionario”. Para eso pide vivir, como lo va hacer por largos años, porque él, es hijo de Elena, la maestra de escuela de la llanura de Barinas, pero tambièn el parto heroico del pueblo, ese que despierta cada cien años.
Por eso, por tener clara conciencia del rol que desempeña, como “pequeño capitàn”, para decirlo de nuevo a lo Neruda, pide a Cristo, un Quijote de su tiempo, un formidable capitàn, le protega, bendiga y ayude a continuar su tarea que también tiene que ver el estímulo del “costillar de Rocinante”.
El humilde hombre no es él, es la encarnaciòn del pueblo, el mismo del “Por ahora”. Y por él, como cantó Neruda:
“Por eso, es hoy la ronda de manos
Junto a tì.
Junto a su mano hay otra
Y hay otra junto a ella
Otra màs hasta el fondo
del continente obscuro.”
Por lo que ahora acontece en nuestra Amèrica; eso de gigantescos ramilletes de manos enlazàndose; el despertar al mismo tiempo de una multitud desde Mexico a la Patagonia, lo que nos viene es vida verdadera. Viene Bolìvar y no sòlo; detràs suyo una multitud de hèroes de todos los espacios populares, sin exclusiones.



Iglesias habaneras

 


Ciro Bianchi Ross • 14 de Abril del 2012 20:31:35 CDT


La iglesia Jesús de Miramar, en la Quinta Avenida habanera, es, con
relación al área que ocupa, el mayor templo de Cuba, pero la Catedral
de Santiago la supera en cuanto a capacidad para los fieles. Sin
embargo, la más alta construcción religiosa cubana es la parroquia del
Sagrado Corazón, la comúnmente llamada iglesia de Reina. Solo su torre
tiene una altura de 50 metros y es de 74 metros el alto total del
templo. Se trata, aseguran especialistas, de una edificación
«importante en la silueta de La Habana».

Los arquitectos desconfiaban, con motivo de los ciclones, de la
seguridad y permanencia de una torre de tal altura. Pero un jesuita
vasco, experto en construcciones, el hermano Luis Gogorza, se ofreció
para diseñarla, en tanto que la obra en sí estuvo a cargo del
arquitecto Luis Dediot. Es de un estilo gótico auténtico, con arco
apuntado, altas bóvedas ojivales, paredes reducidas, ventanales
amplios y luminosos vitrales. En suma, una de las iglesias más bellas
de Cuba y de toda América.

Su fachada y su torre pasman a legos y entendidos. En cuanto a la
ubicación, el inconveniente mayor que se le señala es que le falta
perspectiva para poder ser apreciada desde lejos, pero fue totalmente
imposible la adquisición de los terrenos próximos que, libres de
edificaciones, le hubieran dado vista y luz al templo.

Con todo, existen especialistas que tienen puntos de vista encontrados
acerca de la edificación de esta iglesia, y el doctor Juan de las
Cuevas se encarga de recordarlo en su libro 500 años de construcciones
en Cuba.

¿Cómo se construyó? Escribía al respecto la revista Arquitectura:

«Construir un templo de este estilo en los actuales momentos en que se
conocen el concreto, los ladrillos, las cabillas de hierro, parecía
tarea fácil comparada con la Edad Media, que conociendo solo la piedra
pudo lograr ese admirable equilibrio de fuerzas. Sin embargo, a
nuestros oídos ha llegado que no se usó en la construcción una sola
cabilla de hierro; se hizo parte en piedra y parte en concreto, eso
sí, arquitectos de mucho nombre entre nosotros dudaron de la
resistencia de sus arcos y el Hermano Gogorza para demostrarlo paseó
por ellos su enorme humanidad».

Otras opiniones en cambio aseguran que, como casi todas las iglesias
contemporáneas de La Habana, la iglesia de los jesuitas había
utilizado los materiales nuevos: el acero, el hormigón, el cemento
además de la piedra, y que el techo de las naves laterales es
monolítico, fusión de concreto y acero apoyada por los muros y las
columnas de hormigón.

El pórtico de la parroquia es impresionante. Lo preside una gran
imagen del Corazón de Jesús, tallada en madera, que tiene a cada uno
de sus lados las imágenes, también de bulto, de los santos jesuitas
San Ignacio de Loyola y Francisco Javier. Famosos son los 169 vitrales
del templo. De estos, 33 grandes y 136 pequeños. Todos confeccionados
de manera exclusiva para la iglesia habanera por la Casa Mauméjean, de
Madrid-París-San Sebastián. El altar es una verdadera filigrana
artística. Compuesto de alabastro, madera y bronce, traído en piezas y
montado en su lugar bajo la dirección de su autor, el sacerdote
asturiano Félix Granda, buen artesano y artista plástico aficionado.

Una escultura de 14 toneladas
Importante también en la silueta de La Habana, aunque de menor
relieve, es la imagen de bulto de la virgen del Carmen colocada en lo
alto de la torre de la iglesia que lleva su nombre en la calzada de
Infanta esquina a Neptuno. Una imagen en bronce esculpida en Italia,
obra del artista napolitano Guido de Michel, que es una de las
estatuas más grandes de La Habana; pesa 14 toneladas.

En 1923 los padres carmelitas descalzos obtuvieron el disfrute de la
parroquia del Carmen y edificaron ese lujoso templo. Una iglesia muy
amplia y ornamentada, de un estilo exageradamente barroco, tal como
nunca se conoció en nuestro siglo XVIII y que muestra claras
influencias del barroco mexicano.

Esa comunidad religiosa venía de la iglesia-convento de la calle
Aguiar esquina a Obrapía. En este edificio, construido en 1693, radicó
la iglesia y convento de la congregación de San Felipe de Neri hasta
que en 1784 lo ocuparon los padres capuchinos. En 1841, el Estado
español expropió todas las iglesias con convento y la misma suerte
corrió, por supuesto, San Felipe. En 1844 funcionó allí la Sociedad
Económica de Amigos del País. En 1887 es entregado a los frailes
carmelitas descalzos, quienes hermosearon el templo y permanecieron en
el inmueble hasta su traslado a la parroquia de Infanta.

El viejo templo de San Felipe de Neri se convirtió entonces en la sede
principal del Banco del Comercio, para lo cual se le hicieron en su
interior modificaciones indispensables. Ya en la Revolución siguió
siendo agencia bancaria hasta que se instaló allí la Empresa Cubana de
Acuñaciones. Con el tiempo se transformaría en una sala de concierto,
el Oratorio de San Felipe de Neri.

Los cinco templos de una calle
No es el templo de San Felipe de Neri la única iglesia que sufrió un
cambio radical en sus objetivos. La de las Ursulinas, en la calle
Egido, pasó a ser el cine Universal, y el viejo convento de las monjas
de esa congregación, contiguo a la iglesia, lejos de ser demolido
cuando las religiosas se trasladaron a una nueva y hermosa edificación
en las Alturas de Miramar, pasó a albergar viviendas y
establecimientos comerciales.

Nada quedó del convento de Santa Catalina de Sena ni de su iglesia, en
la calle Compostela entre O’Reilly y Aguacate, cuando en 1918 las
monjas dominicas se trasladaron a un edificio mayor en la calle 25
entre Paseo y A, en el Vedado. Asegura Emilio Roig que nada se perdió
con la demolición del viejo convento que en 1688 erigiera el obispo
Diego Evelino de Compostela a iniciativa de las tres jóvenes habaneras
de apellido Aréchaga; carecía la vetusta edificación de cualquier
valor artístico. En el espacio que ocupó se construyó el edificio de
La Metropolitana, para oficinas y sede de compañías de seguro, entre
estas la de ese nombre, y la sucursal, muy suntuosa, del Nacional City
Bank de Nueva York, hoy una agencia del Banco Metropolitano.

El convento de Santa Teresa, con iglesia anexa en Compostela esquina a
Teniente Rey, quedó convertido en almacén cuando las monjas que lo
ocupaban pasaron, en 1929, al edificio de la calle 13 entre 20 y 22,
también en el Vedado, aunque la iglesia, con el tiempo, volvió a
abrirse al culto bajo la advocación de María Auxiliadora. El Beaterio
de Teresas existía desde 1647. El convento primitivo se construyó en
1700, gracias asimismo al impulso del obispo Compostela.

Las monjas, al mudarse para el Vedado, se llevaron los restos de ese
prelado, ejemplo de virtudes y laboriosidad. Solo en la calle que
terminaría llevando su nombre, construyó Compostela cinco templos: los
ya aludidos de Santa Catalina y Santa Teresa, ambos con convento; el
de Belén, con su asilo de convalecientes; el de San Isidro, con el
hospital de su nombre, y el del Santo Ángel Custodio.

Tortillas de San Rafael
En la iglesia del Ángel fueron bautizados Félix Varela y José Martí.
Cirilo Villaverde sitúa en esta iglesia un pasaje importante de su
novela Cecilia Valdés o La loma del Ángel. Precisamente en la loma del
Ángel vive Cecilia, la protagonista de su historia.

La loma y los alrededores de la iglesia del Ángel era el escenario de
las fiestas de San Rafael, famosas por sus voladores y juegos de azar,
oferta de comidas ligeras y bailes; orquestas que derramaban torrentes
de armonías incitadoras con danzas como El forro del catre, y Si el
mar fuera de tinta, cuyos melodiosos acordes llevaba en oleadas el
aire a largas distancias. Se extendían aquellas fiestas por espacio de
ocho días.

Dice José Victoriano Betancourt en su crónica Las tortillas de San
Rafael: «La torre, engalanada con centenares de banderas, alzábase
arrojando al aire el bullicioso repiqueteo de sus alegres campanas; la
iglesia rebosaba de luz, de sagradas armonías; llenábase el templo de
zalameras pecadoras, nunca dejaba de haber, gracias al inmenso gentío,
accidentes y desmayos, y no pocos desmanes ocasionados por
estudiantillos traviesos, cuya poca edad no les permitía parar mientes
en lo santo del lugar».

Prosigue José Victoriano:

«Veíanse en las esquinas próximas al Ángel las bolleras, con su
fogoncillo, y su freidera y su tablerito, lleno de butifarras y
salchichas, bollos y tortillas, y por todas partes vendedores
pregonando tortillitas calientitas… Era tal el consumo de tortillas
que las tortilleras de fama se pasaban la noche preparando, y no daban
abasto a los pedidos, siendo necesario que se acudiese desde el
amanecer a proveerse de ellas, y era tal el número de compradores que
afluía, que formaban cola, y a veces se necesitaban de dos horas para
lograr el turno. ¡Verdad es que la confeccionaban de tan exquisito
sabor que merecía la pena de la espera en cambio del gustazo que
proporcionaban».

La más antigua
Se dice que la primera iglesia que existió en La Habana era un bohío
que algunos sitúan en el espacio que ocupó luego el Palacio del
Segundo Cabo.

En 1550, destruido ese bohío, se inició la construcción de una iglesia
de cal y canto. En julio de 1555 el corsario francés Jacques de Sores
se apoderó de La Habana. Prendió fuego a la primitiva villa y el
incendio destruyó la iglesia: solo quedaron en pie las paredes. De
Sores ultrajó las imágenes de los santos y las vestiduras
sacerdotales. Robó cuanto en ella había y llegó hasta a desnudar una
imagen de bulto de la virgen María. Hacia 1560 La Habana estaba aún
sin iglesia, que quedaría terminada en 1574. Se hallaba esta iglesia
en el lugar que posteriormente ocupó el Palacio de los Capitanes
Generales.

Existían dentro del templo sepulturas que se vendían. Sus propietarios
tenían derecho a sentarse sobre ellas durante los oficios religiosos.
El obispo Castillo, sin embargo, se opuso a que las mujeres usasen
como asientos los sepulcros, aun siendo sus propietarias, porque
debían reservarse para «personas ilustres que han tenido oficios
preeminentes».

Estaba dedicada la iglesia a San Cristóbal, patrón de la ciudad, y
desde que se establecieron las parroquias del Espíritu Santo, Cristo
del Buen Viaje y Santo Ángel, tomó el nombre de Parroquial Mayor.

El 30 de junio de 1741 un rayo cayó sobre el navío Invencible, anclado
en el puerto de La Habana. La explosión hizo que se resquebrajaran
muchos edificios de la ciudad, y la Parroquial Mayor quedó en estado
de ruina. En 1772 una Real Cédula aprobó la instalación de la
Parroquial en la iglesia del colegio de la Compañía de Jesús y la
demolición de las ruinas para construir allí la Casa de Gobierno.
Provisionalmente se estableció el culto en el oratorio de San Felipe
de Neri, convertido transitoriamente en Parroquial hasta que, el 9 de
diciembre de 1777, se realizó el traslado de la Parroquial Mayor desde
el oratorio hasta la mencionada iglesia de los jesuitas, transformada
más tarde en Santa Iglesia Catedral, en el mismo sitio que ocupa en la
plaza que lleva su nombre

--
Ciro Bianchi Ross
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La sinonimia

 



Por Lorenzo Gonzalo, 19 de abril del 2012

En todos lados se cuecen habas. Es un viejo dicho que podemos aplicarlo a la dosis de intolerancia que ha existido o aún existe en la mayoría de los lugares y que muchas personas practican.

Pero la intolerancia que criticamos y señalamos como un gran pecado, es aquella que tiene consecuencias sociales graves, no las maneras apasionadas de expresarse que tienen personas fanáticas o dolidas por sucesos pasados que las afectaron.

No estamos haciendo una crítica a las formas apasionadas de disentir, sino a los procedimientos que consisten en juzgar y sancionar formas de pensar diferentes.

Cuando la comunidad judía protesta porque alguien muestra la suástica o erige un monumento a Hitler en un sitio público, la mayoría les otorga la razón. Pero si además de protestar por semejante hecho, exigieran que la persona sea encauzada, castigada o despojada de sus derechos laborales, estamos frente a un hecho insólito, de una represión inaceptable en épocas de paz, carente de justificación a la luz del más elemental derecho.

Hitler es símbolo del racismo y del genocidio. No solamente alimentó el racismo durante su mandato, sino que lo materializó asesinando a millones de seres humanos por el mero hecho de pertenecer a una raza. Ahora bien, no se puede condenar a alguien que, por ignorancia o capricho, lo defienda. Por supuesto, esto no excluye que se impida por medios legítimos, que persona alguna intente imponer por la fuerza semejantes ideas.

Hablar mal de la Reina Isabel en Inglaterra era penado hasta los años setenta. Aquello era una muestra de intolerancia extrema, pues hablar de la Reina es una forma de disentir, lo cual no justifica ningún tipo de penalidad. En la actualidad siguen siendo de mal gusto para algunos sectores, las opiniones contrarias a la institución del reinado, pero esto no justifica, a la luz de nuestro tiempo, que alguien resulte condenado por una opinión de ese tipo.

Son respuestas diferentes que requieren ser abordadas de maneras distintas.

Estamos exponiendo casos que por la naturaleza de los mismos pueden prestarse a que se justifiquen determinadas respuestas sociales extremas.

Lo mismo ocurriría con Stalin, quien fue motivo de críticas por su propio Partido en Rusia, una vez que murió y cambió la composición del gobierno comunista.

Hablar bien de Stalin, una vez desaparecido el Bloque Soviético y quizás aun con anterioridad, es asumido por muchos como algo detestable y rendirle homenaje público, puede ser motivo de protestas por parte de agrupaciones de derechos humanos o políticas, pero a nadie se le ocurre en su sano juicio, pedir sangre, sanciones, prisión, expulsión o que la persona sea condenada por pensar de esa manera.

En el caso de las dos figuras mencionadas, estamos lidiando con personajes históricos, donde existe real documentación sobre actitudes criminales que ocasionaron no sólo el aislamiento momentáneo o permanente de ciudadanos, sino la muerte de gente que no habían cometido actos que pusieran en peligro la seguridad social, del Estado o del representante de alguna institución particular.

En Miami se practica la intolerancia cuando se habla de Cuba y especialmente cuando se menciona la persona de Fidel Castro. Nos referimos a la intolerancia en su real dimensión, no al hecho de que personas apasionadas muestren cólera por un pensamiento favorable al dirigente cubano.

Ozzie Guillén, el manager del equipo deportivo de baseball conocido como Los Marlins, recibió una sanción por declarar en una entrevista en New York que admiraba a Fidel Castro y lo amaba.

No decimos que fue objeto de crítica por personas enemigas del gobierno cubano, sino que fue despedido durante cinco días de sus funciones. Fue víctima de una sanción por haberse expresado de esa manera. Ni siquiera se trataba de castigar a alguien por haber emitido un juicio favorable a un asesino político, de reconocida conducta genocida o practicante de represiones brutales, sino por referirse a una persona pública, que resulta controversial por su pensamiento y en gran medida por las distorsiones de su obra, a través de una guerra de desinformación desmedida.

En Cuba, la represión ha sido proporcional a los ataques provenientes del exterior. El gobierno cubano enfrentó conspiraciones internas organizadas y dirigidas desde el exterior por los órganos militares estadounidenses. No se trataba de brotes internos de conspiraciones, las cuales en cualquier país son reprimidas, sino de una labor de defensa frente a los ataques del país más poderoso del planeta Tierra.

Estados Unidos se arrogó el derecho de combatir al gobierno cubano por razones de diferencias respecto al pensamiento y la forma de administrar el Estado. La represión, como consecuencia de esta situación de Guerra, fue benigna si la comparamos con las sanguinarias dictaduras de América Latina durante los años setenta y fines de los sesenta, porque si bien en Cuba se ejecutaron juicios de guerra de extrema inmediatez, fue una represión calculada, que llegó en ocasiones a los excesos inevitables en un ambiente de una guerra invasora, pero en todo momento mostró ponderación. Fue una represión defensiva que, aun en medio del peligro de enfrentarse a un vecino tan poderoso, acostumbrado a actuar con patente de corzo, se cuidó de crear avenidas para salir de los escollos producidos por las desinformaciones y los mismos excesos de un enemigo que incumplía las normas elementales mínimas de la ética de Estado.

Fidel Castro puede ser criticado, vilipendiado y despreciado, tanto como amado y defendido. Pero no es un criminal de guerra y mucho menos un represor compulsivo. Ha sido un dirigente con aciertos y errores, que le tocó enfrentarse a la soberbia de un país poderoso, en épocas que este acostumbraba a desembarcar sus tropas en cualquier sitio del Hemisferio, si consideraba que el gobierno no respondía a sus intereses.

Es comprensible que en Miami haya sectores intolerantes que lo odien o no lo acepten, pero que se aplique una sanción al manager de un equipo de baseball, por hacer un comentario favorable sobre la persona de Fidel Castro, es el mayor descrédito que una ciudad puede mostrar.

Es también un bochorno para los dueños del equipo de Los Marlins, quienes no debieron haber aceptado semejante vejación.

Para Ozzie Guillén, quien acaba de cumplir su sanción y cuyo salario, correspondiente a los días de su penalidad, fue entregado a grupos que se dicen “combatir al gobierno de Castro”, la salida elegante no debió ser la disculpa, sino expresar públicamente, que no tiene por qué dar explicaciones sobre sus pensamientos y preferencias personales. Supone ser un hombre libre, en un país libre. Evidentemente no estaba en “una ciudad libre”.

Como Guillén vive en una ciudad cuyo nombre es sinónimo de intolerancia de la buena, de la real, de aquella que sanciona y condena a quienes contradicen al poder que la gobierna, tuvo que sufrir la vejación de desdecirse y además dejar que el fabuloso salario de esos cinco días, fuese entregado a los mismos que lo humillaron.

Decir que Miami es una ciudad intolerante, gramaticalmente es una sinonimia, porque ambas palabras significan lo mismo.

Si existen dudas que le pregunten a Ozzie Guillén o que se tomen el trabajo de revisar la prensa oficial de la ciudad, donde no hay un solo comentario realmente disonante, respecto al pensamiento único que un pequeño, pero poderoso grupo, persiste en imponer.

Le pueden preguntar a los dueños de los terrenos y propiedades, donde se han colocado anuncios de programaciones, donde se explican los pormenores de cinco cubanos presos como consecuencia de la Guerra Fría que aún practica Estados Unidos contra Cuba, quienes han recibido por esta razón amenazas agresivas graves y han tenido que ordenar la remoción de las vallas.

Quienes piensen que es una exageración decir que intolerancia y Miami es una sinonimia gramatical, solamente deben tomarse unas pocas horas y verán que sobran las razones para afirmarlo.



Sin reconciliación no hay futuro posible.
¿Por qué herir a los demás?

 



Félix Sautié Mederos

Crónicas cubanas

Los conceptos de la reconciliación del reencuentro, el diálogo y el perdón con justicia son esenciales en cualquier latitud del mundo y muy en especial en las circunstancias y coyunturas que estamos atravesando los cubanos residentes adentro de nuestras fronteras o en la diáspora de cuyas ubicaciones geográficas específicas no hago distinción alguna, porque todos somos una única nación con los derechos que como tal ciudadanos nos corresponden sin excepciones. Estos temas los he estado abordando desde hace algún tiempo, e incluso publiqué un libro con el título “SOCIALISMO Y RECONCILIACIÓN EN CUBA, UNA MIRADA DESDE ADENTRO” (*),que fundamenta más extensamente mis concepciones al respeto, las que deseo reiterar dadas las preocupantes tendencias que se plantean insistentemente desde los extremos de uno u otro bando, caracterizadas por los rencores, las amenazas de pases de cuentas así como la violencia de palabra y de acciones muy en especial durante los últimos meses con motivo de la visita a Cuba del Papa Benedicto XVI.

Sobre tales desencuentros se refirió con unas frases que considero de excepcional importancia, Monseñor Dionisio García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos, en su discurso de Bienvenida al Papa Benedicto XVI en el Aeropuerto Antonio Maceo de esa ciudad. Cito: “Somos un solo pueblo pero con diferentes criterios en cuanto al camino seguir para buscar un futuro mejor. A lo largo de nuestra corta historia este hermoso empeño común se ha visto oscurecido por los egoísmos, la incapacidad de diálogo y de respeto al otro, la presencia de intereses ajenos a los nuestros, la exclusión y la intolerancia, el acentuar las diferencias, hasta llegar a ser irreconciliables, en vez de buscar las coincidencias que nos animan a caminar juntos. Hemos llegado a la violencia entre cubanos que hace sufrir a todos y que no beneficia a nadie, hiere la dignidad y dificulta el verdadero desarrollo material y espiritual de nuestro pueblo. Es necesario superar todas las barreras que separan a los cubanos entre sí…”. Y; en otro párrafo se refiere al pueblo y plantea que: “(…) no tenga miedo en hacer realidad el deseo de todos de buscar solución a nuestros problemas nacionales procurando la participación de todos en un espíritu de misericordia, de diálogo, de respeto mutuo y de reconciliación. Con la certeza martiana de que ‘solo el amor construye’ (…)”

Es una cita algo extensa pero resume magistralmente aspectos esenciales de la situación que estamos viviendo y de los obstáculos que afrontamos para lograr una necesaria y efectiva concertación ‘con todos y para el bien de todos’, que tanto se repite por unos y por otros.

La reconciliación y el perdón constituyen componentes esenciales de la doctrina del amor que predicó Jesús de Nazaret durante su paso por la tierra. “Os doy un mandamiento nuevo; que os améis los unos a los otros” (Juan 13, 34) ; en tanto que sobre la reconciliación planteó un concepto decisivo cuando dijo: “Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.” (Mt 5, 23-25). Por otra parte cuando los fariseos para ponerlo a prueba le preguntaron sobre cuál era el mandamiento mayor de la Ley, fue muy directo y les respondió textualmente: “<>. (Mt 22, 37-40). Y, Juan en su Primera Carta, expresó una aclaración fundamental al respecto: “Si alguno dice: <> y odia a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y nosotros hemos recibido de él este mandamiento: quien ame a Dios ame también a su hermano”. (Primera Carta de Juan 4, 19-21).

Este es el basamento evangélico de la teología de la reconciliación del cristianismo, que ahora algunos se plantean cuestionar sin verdadero conocimiento de causa al punto de decir que la reconciliación planteada por el cristianismo podría ser un factor de exclusión. Quienes así se manifiestan demuestran un desconocimiento esencial de la doctrina de Jesús de Nazaret planteada para la humanidad sin distingo alguno.

Negar la necesidad de la reconciliación o reducirla a un vulgar deseo de quienes han cometido graves faltas y quieran limpiarse de sus errores ante los demás, es una limitación de los amplios horizontes necesarios para crear una sociedad inclusiva en la que quepamos todos sobre la base del reencuentro, de la reconciliación y del perdón con justicia, que detenga la cadena de desencuentros, violencias, rencores, pases de cuentas, irrespetos a las libertades de conciencia, de expresión, asociación, movimientos y odios en general que han dividido a los cubanos y que actualmente nos impiden lograr las concertaciones necesarias para alcanzar el desarrollo, la justicia social, la concordia y paz que tanto necesitamos. Estas actitudes coinciden por los extremos con los que ejercen la intolerancia y la violencia contra el pensamiento diferente. Además propician la descalificación de los que aspiramos a desarrollar una República verdaderamente democrática e inclusiva en la que quepamos todos. Así lo pienso, así lo afirmo con el mayor respeto a quien opine diferente; y así me pregunto: ¿Por qué herir a los demás?. fsautie@yahoo.com

(*) Editorial Los Libros de la Catarata, Madrid 2007, ISBN: 978-84-8319-328-0.

Publicado en Por Esto! el lunes 16 de abril del 2012.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=160679



Las denominaciones y la verdad

 


Por Lorenzo Gonzalo, 12 de abril del 2012

Una vez terminada la insurrección cubana en contra de la dictadura de Fulgencio Batista en 1958, la palabra socialismo devino en expresión común de la mayoría de las personas que se identificaban con una nueva era de prosperidad y trabajo en el país.

Durante algunos años la palabra comunismo no era aceptada popularmente. Sin dudas que existían prejuicios en relación a Rusia, toda vez que el referente de esa palabra era, fue y sigue siendo el estalinismo, independientemente que conceptualmente nada tenga que ver con esa etapa gris de la Rusia de entonces.

Irónicamente, anterior al triunfo insurrecto a nadie se le ocurría hablar de socialismo, a pesar de que autores muy leídos entre la intelectualidad y las juventudes y que nada tenían que ver con las ideas soviéticas, empleaban el término y se definían como tales.

Durante la insurrección esas denominaciones no se escuchaban. Lo más usual en ese entonces era autocalificarse como revolucionario. Quizás eran contadas las personas que se sumaron a la lucha en contra de la injustificada dictadura de Batista, bajo la bandera del marxismo.

El objetivo planteado durante la lucha insurrecta, con la participación de más del 90% de la población cubana, se centraba en la restauración del orden Constitucional y en materializar la reforma agraria aprobada en la Constitución de 1940, la cual fue constantemente postergada, entre otras cosas, por las presiones de Estados Unidos. En ese tiempo la palabra socialismo no era pronunciada por quienes todos los días exponían sus vidas para traer de nuevo las libertades perdidas. Algunos quizás se llamaban cristianos pero la mayoría se autonombraban revolucionarios.

Por cierto, la palabra revolucionario era más bien empleada para identificar la actitud insurrecta asumida por aquella población, cuando las vías institucionales y el derecho al voto, se perdieron tras la violación Constitucional del Golpe de Estado.

Dicha palabra tampoco implicaba cambios radicales encaminados a subvertir el orden económico conocido. Más bien se refería a una actitud de condena al Golpe de Estado y de rechazo a las normas políticas utilizadas para elegir a los administradores estatales. Las personas en general, pensaban en la necesidad de reformar, los procedimientos políticos existentes, eliminando de la vida pública a la mayoría de los políticos tradicionales, para que no volviesen a participar en las cuestiones de Estado.

Al momento del triunfo de la insurrección en contra de Batista, existía un ambiente general de desprecio hacia los políticos, aun para quienes se identificaron con la lucha armada, porque predominaba un deseo colectivo por erradicar el pasado de prebendas y abusos que siempre ocurrieron, aun con los gobiernos más “democráticos” electos antes del mencionado Golpe.

Al triunfo, hubo un alivio generalizado porque las direcciones del Estado, a todos los niveles, pasaron a ser ejercitadas por personas que nunca se habían dedicado a los menesteres electorales de triste recordación. Fue entonces, en esos primeros meses que la palabra socialismo fue incorporada al léxico popular de forma generalizada.

Luego llegaron las aguas turbias del Norte y comenzaron sucesos que ocasionaron grandes pesadumbres.

Estados Unidos enseñó las uñas y la gente comenzó a reaccionar. Se acordaron que durante los treinta primeros años de la llamada república, aquel país condicionó el retiro de sus tropas del suelo cubano a la aprobación de una Constitución que tenía que contener, por mandato expreso de Washington, un Apéndice llamado Enmienda Platt, el cual autorizaba a los marines estadounidenses a desembarcar cuando lo estimasen conveniente. El nombre de la Enmienda se debe al autor e impulsor de la misma, el senador estadounidense Orville H. Platt.

Cuando llegaron las primeras noticias de las agresiones y la hostilidad del Norte, hacia un país que contaba con toda la aprobación popular, las personas se pusieron en guardia, porque sobraban los antecedentes agresivos para pensar que lo pero ocurriría.

La labor reformadora, los planes de trabajo participativo, la sociedad donde los políticos profesionales desaparecerían para ser sustituidos por dirigentes electos de las entrañas mismas del profesorado, de los obreros, de los profesionales, amas de casa, del campesinado y los estudiantes, todo aquel sueño se vino abajo. En lo adelante la defensa del país sustituyó aquellas esperanzas y las diversas complicaciones surgidas dieron al traste con un movimiento nacional que había tenido como base, durante la lucha en contra de la dictadura, poner la economía sobre sus pies, transformándola sin cambiarla y la política al servicio de todos.

No fue un determinado credo el que estimuló la lucha en contra de aquella dictadura que al poco tiempo de vencida cedió el paso a un complicado proceso revolucionario, encasillado entre la dinámica de las ideas nacionalistas expresadas por líderes como Nasser en Egipto, el argelino Ben Bella, Sandino en Nicaragua, Rómulo Gallegos de Venezuela, junto a una larga pléyade de pensadores latinoamericanos, sumado esto a una interpretación socialista con gran dosis de zarismo, que se desarrollaba en Rusia.

Cincuenta y tres años de entuertos no han permitido aún poner al país sobre sus pies y si ha sobrevivido el proceso, es porque una mayoría ciudadana ha participado en las esferas de los poderes centrales, en el entendimiento y la discusión de una problemática que la inmensa mayoría de la población considera asunto de responsabilidad común. Más allá de la denominación marxista, difícil de definir porque la misma se refiere en esencia a un instrumento teórico tendiente a producir un amplio margen de opiniones y de las concepciones cristianas tendientes a sentar dogmatismos morales, Cuba ha mostrado ser un fenómeno sui géneris en el camino de hallar nuevos rumbos y en contra de toda confesión de las partes involucradas, está más allá de cualquier precepto doctrinario.

De no haber existido esta fusión popular, debilitada a veces, fortalecida otras, el proceso andaría hoy por los caminos de la URSS, Libia y el resto de la Primavera Árabe. A gran distancia del totalitarismo que algunos malintencionados han querido imputarle, el protagonismo de la ciudadanía ha sido el factor definitivo de esa supervivencia. En ese balance, donde por un lado, la represión social nunca ha podido inmovilizar a un movimiento civil armónicamente organizado y por el otro, un Poder Central que se ha cuidado mucho de no negar sus prédicas sobre el respeto ciudadano, se ha ido conformando un tipo de Estado y sociedad, que han hecho posible esa supervivencia y han desarmado las intrigas del enemigo.

De otra manera no se explica que Cuba haya sobrevivido al derrumbe soviético, cuyo poder, todos consideraban su mentor y único soporte. Si no nos creen que vengan los expertos y expongan sus criterios. Lo decimos como observadores, a quienes no nos ata ninguna obligación hacia ese gobierno o hacia esa dirección.

Lo expresado hasta aquí es una realidad y la única explicación objetiva de los hechos. Por tanto, debemos pensar que esta misma fusión de sociedad y Estado, junto a la ponderación de su dirección política, serán las únicas capaces de devolverle fluidez y traer de nuevo la esperanza a una población que hasta el momento, la ha postergado en aras de los deberes.

No hay primeras ni terceras vías. Solamente existe una segunda que en los últimos años ha sido escogida por la sociedad y el Estado cubano en su conjunto y donde por razones obvias, el Estado tiene la mayor influencia pero también las probabilidades de ser el causante mayor de cualquier equívoco.

Ojalá el mundo termine por entender que la dinámica poder – oposición, en Cuba se produce de maneras diferentes al de otras naciones, pero con probabilidades de mejores resultados y un mínimo de contradicciones. Esa dinámica es una cazuela donde se cocina, junto a lo que incorrectamente se ha llamado marxismo, el socialismo (no materializado aún en ningún lugar), los revolucionarios de antaño, demócratas y por encima de todas estas marcas y etiquetas, la confianza y deseos por obtener justicia y equidad. Denominaciones más o confesiones menos, no serán las vías para encontrar finalmente la verdad, sino la organización de la economía objetivamente existente y las relaciones a que da lugar, junto a los nuevos factores que han sido agregados por el devenir.

Cuando así sea comprendido ese proceso por el mundo hostil que asedia la Isla, estamos seguros que entonces su dinámica se multiplicará mucho más, al influjo de sus propias fuerzas.




Menos mal, nos libramos de un idiota que se divierte matando elefantes.

 



Eligio Damas


I.- En Sur América se siguió el ejemplo que Caracas dio.
Mañana se cumplirá otro aniversario de cuando los caraqueños, cansados del tutelaje hispano, optaron al fin por soliviantarse y crear en América del Sur el primer gobierno autónomo, aunque bajo la advocación poco honorable de Fernando VII, aquel Borbón que, con su padre Carlos V, se volvieron genuflexos y gelatinosos ante la emergencia clasista llamada Napoleón Bonaparte. Poco tiempo después, el ilustre hijo de Córcega, puso en el trono de la dinastía borbónica a su hermano José Bonaparte, alias "Pepe Botella", por adorador de Baco, quizás menos que el Borbón de ahora, quién se divierte en la nefasta y brutal práctica de cazar elefantes, mientras intenta lucirse, según alguna prensa, con su fémina acompañante de turno.
Por cierto, que el actual rey de España, es un caso tan curioso como irónico e hipócrita, cual Obama. Este odioso dios de la guerra, ostenta el premio Nobel de la Paz. El español, que se dedica a la cacería de elefantes, una actividad que uno creía sepultada, por la sensibilidad humana y la creencia que se podía ser idiota y hasta cruel, pero no tanto, es presidente honorario de una institución que debe velar “por la vida salvaje”. Una razón más para agradecer a los padres de la patria, nos librasen de la vergüenza que padecen los gobernados por el pobre reyecito de quincalla y botillería. En su decrepitud, se hace acompañar en aquella arcaica y deleznable actividad, por alguien a quien hace pasar como “su segundo frente”, cuando “no puede con ella”, como cantaba la canción “La Múcura”.
De las hoy capitales suramericanas, Caracas fue la primera en pronunciarse; luego le siguieron en este orden Buenos Aires, Bogotá y Santiago de Chile. Y el 27 de abril de 1810, el Cabildo de Cumaná, ciudad entonces cabecera de la Gobernación del mismo nombre, de la cual Barcelona era provincia, se transformó en Junta de Gobierno Provincial Independiente. Pocos días después, en un razonado documento dirigido a la Junta de Caracas, los cumaneses dejaron sentado su condición de independientes. Mientras tanto, Barcelona se plegó al movimiento; en junio se adhiere a la Regencia - vale decir bajo el dominio español - y en octubre retorna a las líneas de la independencia.

II.- Unos callan y la crisis se acentúa.
Y la posteridad del pronunciamiento de los ilustres hijos de la ciudad marinera y mariscala, como la llamase Andrés Eloy, no se debió a que hubiesen recibido informes tardíos de lo sucedido en Europa. Contrariamente, Cumaná bien informada estaba, en los niveles oficiales y hasta en la calle. Allí todos supieron a tiempo de la humillación de los borbones y el mando etílico de "Pepe Botella".
La maledicencia y otra que no es tal, de libro en libro y muy discreto estilo, hablan de un personaje ilustre e ilustrado que, siendo empleado del régimen hispano o colonial en la ciudad del Manzanares, supo antes que los caraqueños de ciertos acontecimientos políticos de España a través de la prensa británica y trinitaria. Apresurose el joven políglota a informar a las autoridades españolas y empeño puso en no pecar de imprudente ante los criollos. Ni "Toñito" Sucre o el padre Patricio Alcalá, tío de éste, fueron informados. ¡Eso dicen entre páginas y tinta!
III.- Un bodeguero difundió las noticias subversivas con olor a pescado.
Y cosa curiosa; ¡en este mundo de todo se da!; hubo una vez en Cumaná un bodeguero inocente que sin saber ni querer, convirtiose en activo y eficiente propagador de ideas republicanas e informaciones de los sucesos europeos y la crisis de España.
El anti-héroe cumanés, que pudo llamarse Pedro o Juan, y de apellido Esparragoza, Estaba, Meaño, Arcas o Cermeño, con frecuencia viajaba a Trinidad y de allí traía cosas que vender. Y periódicos viejos para envolver trozos de papelón, lonjas de pescado seco y cuanta cosa le comprasen sus clientes.
Toda literatura británica, y como tal la prensa, no podía circular en la Venezuela colonial. Pero de aquella manera inesperada, el humilde e inocente bodeguero puso en manos del público, del cual formaban parte hablantes del inglés, la versión británica de la disolución del poder imperial español.
Aquel hombre, combatiente clandestino sin saberlo, dejó su huella en la historia y sirvió, quizás para su asombro y miedo posteriores, a la causa de América. La censura española fue violada de manera infantil y hasta simpática. Ideas y noticias corrieron entre olores de especies, pescado salado, sesina de chivo y carne rancia. Pero pasaron; porque no hay idea buena y trascendente que muera antes de tiempo.
Y el pobre bodeguero, el antihéroe oriental, a la cárcel fue cuando el poco refinado aparato represivo del decadente régimen hispano supo sus peligrosas zoquetadas.
El 19 de abril pues, no es sólo Emparan y su mando renunciado, el cura Madariaga y su dedo agitado; Ribas y su grito oportuno de "vuelva al Cabildo" y tantos gestos y frases repetidas. También el pueblo, el de Caracas y el de acá, hizo posible el acontecimiento que celebramos hoy.
Porque el pueblo vota y hace historia. ¡Quita y pone! y muchas veces sin querer ni saber.



UN CUMANÉS CON FRÍO

 

Eligio Damas

Para Apicalternativa.Com. Sección Corresponsalía.


Los soldaditos jipatos, con el recuerdo del frío pegado a la gruesa piel marchaban bajo el reverberante sol del mediodía por la " Calle Larga", desde Puerto Sucre, rumbo al puente Guzmán Blanco. Habían llegado días atrás desde las tierras del sur. De la legendaria Popayán, Guayaquil, Quito y La Paz. Llegaron con sus generales semi analfabetas, de piel amarillenta y mucho menos del recordado frío.
Los soldaditos de muy baja estatura y muestras de vestidos de nuevo sólo para presentar el espectáculo, iban anegando de sudores la calle, mientras el calor del piso llenaba de vapores el ambiente.
Detrás de ellos, a bordo de un elegante vehículo sin capota que marchaba lentamente, el general Medina Angarita, en compañía de distinguidos visitantes, saludaba al delirante público que se agolpaba en las aceras.
Al pueblo cumanés de la década del cuarenta, lo habían sacado de su calma habitual e interrumpido sus tradicionales siestas, para convocarlo a celebrar ciento cincuenta años del natalicio de "Toñito" Sucre. Y asistió a aquellas fiestas con fervor y entusiasmo. El mismo que puso para escuchar por vez primera un discurso político de Andrés Eloy, dos años después.
¡Ay Cumaná quién te viera
y por tus calles paseara
y a San Francisco fuera,
a misa de madrugada!
Era una copla triste, envuelta en la espesa neblina del altiplano boliviano. Un soldado cumanés, uno que estuvo con el joven Sucre en la cruenta derrota de la batalla del Salado, en la retaguardia del ejército del sur, gloria de Popayán, audacia de Guayaquil y le acompañó a alcanzar la grandeza en Ayacucho, sintió nostalgia por la lejana tierra de los azules y el viento salado con olor a pescado del golfo de Cariaco. Era una madrugaba decembrina y en aquella piel que el sol tostó, por contraste, el frío sugería el cálido diciembre en la tierra cumanesa.
Por lo que fue aquello, la gesta noble y valiente del Mariscal, aquellas coplas cantadas en un diciembre muy frío en un frente de batalla allá lejos, en un perdido recodo de la montaña andina, vinieron los soldaditos esmirriados a recorrer la "Calle Larga".


 



EN LA CUARESMA CUBANA DEL 2012, sea bienvenido el Papa.

 



Félix Sautié Mederos.

CRÓNICAS CUBANAS


En medio de las contingencias, polarizaciones y angustias tan acuciantes para el pueblo cubano asentado dentro y fuera de nuestras fronteras, de nuevo me ha sorprendido, por así decirlo, la vertiginosa sucesión del 2012 que recientemente iniciamos. Parece ser que mientras más años me pasan por encima, presiento que el tiempo corre con mayor prisa, como si mi ser interior estuviera apurado por llegar al momento del tránsito definitivo; no obstante, me esfuerzo insistentemente por coadyuvar en la medida de mis posibilidades a la reconciliación y el diálogo entre cubanos, sin dejarme amedrentar además por las advertencias, insultos y veladas amenazas que algunos pierden el tiempo en hacerme llegar.

Esas fueron mis sensaciones existenciales durante la celebración litúrgica del miércoles de cenizas del 2012 en la Catedral de La Habana, provocadas por el recuerdo sacramental de ser polvo y que al polvo regresaremos. En tanto que las cenizas bendecidas por el Arzobispo de La Habana, Cardenal Jaime Ortega, con el agua viva de la creación y la naturaleza que nos lavará, dieron inicio al período penitencial de la Cuaresma preparatoria para la Semana Santa y la Pascua de Resurrección, etapas de hondo misticismo en el calendario cristiano en cuyos días previos visitará Cuba el Papa Benedicto XVI.

Me refiero a dos hechos de honda trascendencia espiritual que se manifestarán muy a pesar de quienes no pueden ocultar sus odios hacia la Iglesia, así como de otros detractores monotemáticos que solo aceptan las cosas en una única dirección convergente con sus ideas. Voces que por demás escamotean al pueblo cubano, el derecho a solazarse espiritualmente en sus devociones y actividades de espiritualidad. Por otra parte, considero imprescindible tener muy en cuenta que las festividades y conmemoraciones religiosas, constituyen derechos inalienables de las personas que por voluntad propia opten por participar. Así pues, el hecho histórico de la visita a Cuba que habrá de realizar el Papa Benedicto XVI en peregrinación por motivo del 400 aniversario del hallazgo en 1612 de la imagen de la Virgen de la Caridad, Patrona y Reina de Cuba, es su derecho como sucesor de San Pedro, así como del pueblo cubano creyente o no, recibirlo con regocijo, respeto y dignidad.

En medio de tanto más de lo mismo, tantos desengaños y desesperanzas, un acontecimiento de esta índole en mi opinión constituye un cambio del ritmo existencial y un estímulo cargado de esperanzas que se transformarán en un motor para la lucha por la vida. En estas circunstancias y coyunturas considero que la visita Papal tendrá importantes repercusiones positivas para la autoestima del pueblo cubano que vive adentro e incluso afuera de nuestras fronteras, porque nunca deberíamos olvidar a la diáspora que ha salido de nuestras entrañas. Y, por encima de todo, será de especial significación su mensaje de amor intrínseco propio de la devoción a la Virgen de la Caridad, así como propiciador de paz, diálogo, reencuentro, reconciliación más allá de cualquier consideración política.

Además, un 400 aniversario se celebra solo una vez; y, si es estrictamente religioso, entonces supera las contingencias económicas, políticas o históricas del momento. En esta ocasión, los creyentes cubanos muy especialmente los católicos de todas las ideas políticas y sociales, de adentro y de afuera de nuestras fronteras, tenemos el derecho inalienable de recibir al Papa que es el Pastor Universal de nuestra Iglesia, y hacerlo con satisfacción máxima y sin ningún tipo de limitaciones, ni condicionantes, que algunos poniendo la carreta delante de los bueyes, están planteando con juicios y criterios incluso insultantes y/o despreciativos para quien piense distinto a ellos, así como para la iglesia Católica cubana, los creyentes, el pueblo cubano y muy en especial para quien es el Pastor de la Iglesia Católica universal.

Lo que SS Benedicto XVI vaya a plantear o exponer en Cuba, tanto a las autoridades gubernamentales, como a los católicos y al pueblo en general, es una responsabilidad exclusivamente suya, emanada de su conciencia y de su alta investidura religiosa e incluso estatal. Pienso que solo después de su visita podrían evaluarse las repercusiones esenciales para Cuba que, en lo concerniente a la población católica, así como a los devotos de la Virgen de la Caridad, de por sí mismas, serán enriquecedoras y de júbilo espiritual, por cuanto constituye un viaje pastoral plenamente justificado con motivo de un aniversario trascendente para nuestra identidad nacional, porque la Virgen de la Caridad es un símbolo indiscutible de nuestra nacionalidad.

No obstante, en mi opinión personal, es también de correcta lógica existencial e histórica identificar, reconocer y manifestar públicamente las complejas circunstancias del momento de inflexión en que nos encontramos inmersos los cubanos, así como las angustias que estamos atravesando adentro y afuera del país y que en consecuencia proclamemos nuestros reclamos y problemas en esta dirección; pero las imposiciones conceptuales, las condicionantes y los insultos están fuera de lugar; y dañan sensiblemente las necesidades de reencuentro, diálogo y reconciliación tan urgentes para la Nación cubana hoy.

Los insultos y las condicionantes extemporáneas que se están manifestando coinciden con las acciones amenazadoras y de advertencias así como con el uso de la fuerza y la represión contra el pensamiento diferente. Estos hechos controvertidos propician el enrarecimiento del ambiente y la creación de situaciones complicadas e insostenibles.

Considero que en la Cuaresma 2012 y en el Año Jubilar del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad, recibir la visita pastoral de SS Benedicto XVI es nuestro derecho que coincide con nuestras urgencias actuales. Así lo pienso, así lo afirmo y así lo defiendo. ¡Bienvenido sea el Papa!

E-Mail: fsautie@yahoo.com

Publicado en Por Esto!, Sección de Opinión, Mérida, Yucatán, México, el lunes 5 de marzo del 2012.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=151905


 



Opinión política del Perú actual

 


Por Lorenzo Gonzalo, 23 de marzo del 2012

Andamos por Perú, donde un gobierno de discurso nacionalista y proyección social, asumió la dirección del Estado hace a penas un año y donde la opinión de muchos se parece más a una incógnita que a un pronóstico.

El mayor contraste del Presidente Ollanta Humala y su predecesor se pone de relieve por el estilo de dos personalidades muy distantes en sus conductas.

Alan García, quien ejerciera la Presidencia durante los cinco años anteriores a la elección de Humala, es un hombre de discursos que muchas veces limitan con una incontinencia verbal. Por otro lado la presentación de su imagen por la prensa, parece significarle un tema más importante, que las propias soluciones de las problemáticas sociales.

Ollanta por su parte no aparece en público, no habla, no opina y es breve cuando se manifiesta sobre alguna temática.

Este estilo de trabajo, no condicionado por una estrategia determinada sino por una cuestión netamente fundada en su personalidad, requiere ser asimilada por un público acostumbrado a saber del anterior Mandatario todos los días, sin entender quizás, si lo expresado en su discurso o declaración era bueno, malo, irrelevante o simple realización de un Yo personal.

Las fuerzas mayoritarias que votaron por Ollanta Humala fueron quienes viven en condiciones más deplorables o cuyos estilos de vida están muy lejanos de la suntuosidad que los rodea. La distancia usufructuaria entre un empleado, obrero de la construcción o el pequeño productor agrícola de un país subdesarrollado como Perú es brutal, comparada con la existente dentro de esos mismo sectores en los países desarrollados y aún en los emergentes.

Cuando uno visita la capital y luego se desplaza a las poblaciones, aun a ciudades importantes como Arequipa, se da cuenta que la asimetría en la distribución de la riqueza es inmensa.

El país ha logrado un desarrollo sostenido durante varios años, gracias a las grandes inversiones que se han desplazado de los mercados desarrollados hacia países como Perú, atraídos por sus condiciones naturales para las grandes producciones, especialmente la agrícola, de la misma manera que viene sucediendo también con la mayoría de los países latinoamericanos. Sin embargo, en cuanto a la distribución de las riquezas, la situación no ha sido igual a la de sus vecinos, donde la pobreza ha podido disminuir inversamente proporcional al crecimiento. Estos sectores del Perú, anclados en sus ingresos, contrastan a diario con el acelerado desarrollo, muchas veces suntuoso de las ciudades, especialmente en Lima, donde se concentra el 30% de la población del país.

De esos grupos humanos surgió el voto mayoritario del Presidente Ollanta Humala, quienes como en otras tantas oportunidades, al margen de posiciones ideológicas, son arrastrados por la promesa de una vida mejor. Pero como ocurre siempre con las grandes expectativas, una vez logrado el triunfo del representante estatal donde depositaron la confianza para materializar los requerimientos sociales insatisfechos, no paran en cuenta de que las soluciones no vienen de la noche a la mañana.

No sabemos qué va a hacer Ollanta, pero sabemos que de creer firmemente en los cambios prometidos, le llevará un tiempo para conjugar sus propósitos con las trabas creadas por múltiples intereses donde, los capitales especulativos, indecisos y temerosos, no son los únicos inconvenientes, sino también los entretejidos del poder, acostumbrados al enriquecimiento fácil o a usufructos que para ellos se han tornado en supuestos derechos.

Por lo pronto el país está tranquilo. No hay mayores problemas. Las protestas son esporádicas, pequeñas por lo general y la mayoría de ellas están conformadas por simpatizantes del Presidente, frustrados con una gestión que en realidad a penas ha podido comenzar. Como cosa interesante estos grupos expresan en general que la protesta no es para descalificarlo, sino para que no “se olvide de los humildes”. Las pocas izquierdas que aun pretenden orientar sus gestiones políticas basándolas en la confrontación de clases, apelan a la descalificación absoluta del empresario, la gran empresa y la masa de tecnócratas bien pagados. Ollanta, si alguna vez participó de esos criterios, resulta obvio que para bien, no los practica a estas alturas de los tiempos.

Por su parte el Presidente parece estimular las actividades de la clase media y apela a la cooperación de peruanos que quieren al país, han sido exitosos en sus gestiones empresariales y están concientes que problemas como la transportación pública, para poner un ejemplo, son de imperiosa necesidad para sostener el crecimiento mejorando el ambiente. Recientemente se manejan diferentes alternativas para acabar con los pequeños buses, pertenecientes a gremios transportistas, que lejos de solucionar los inconvenientes del tráfico lo dificultan. Se ha creado un sistema de transportación aprovechando la vía rápida y se estudia el desarrollo de trenes urbanos, de los cuales ya hay uno en funcionamiento.

Las protestas apelan a asuntos tan apremiantes como el precio del gas, lo cual estuvo en el centro de las promesas de la campaña por la presidencia. El otro aspecto es el alto costo del combustible, lo cual se traduce en un buen pretexto para que ciertos empresarios inescrupulosos incrementen el precio de productos básicos.

Pero todos estos aspectos parecen ser atendidos desde el silencio por el nuevo Presidente a quien unos acusan de haber olvidado a “los humildes” y de quien otros desconfían por su procedencia de luchador social y por sus arraigos familiares.

Ollanta Humala tiene dos relaciones sanguíneas que la prensa explota haciendo uso de la desinformación. Una de ellas es el padre, de tendencias nacionalistas que lindan con la xenofobia y con proyecciones fascistas. El otro es el hermano, quien asumió una actitud insurreccional en épocas del Presidente Toledo, en contravención absoluta con los nuevos tiempos que respetan los procesos constitucionales y a través de ellos llegan a ocupar el Poder. Tal es el caso de Venezuela, Ecuador Uruguay, Paraguay, Argentina, Nicaragua, Brasil, Bolivia y otros. Antauro, su hermano parece profesar las mismas ideas del padre de ambos, aunque no es el caso de Ollanta quien en ese sentido procura sentar distancia.

En tiempos de Fujimori, cuando éste provocó el autogolpe, militares como el Brigadier Sedó asumieron una actitud de confrontación, algo legítimo a la luz de las propias constituciones de origen liberal. También Ollanta participó en una insurrección cuando la corrupción rampante no hallaba otro camino que una asonada militar, combinada con un fuerte apoyo civil para detenerla y volver al cauce de la democracia. Pero el caso de su hermano Antara Humala, evidentemente no procuraba ese mismo objetivo.

Estas situaciones de familia son explotadas con malas intenciones por la prensa y alimenta la desconfianza en sectores poblacionales que de una u otra manera va a perder con el tiempo privilegios e impunidades, aunque esto necesariamente no implica que se afecten en sus riquezas.

Ollanta Humala parece un Presidente que se mueve con seguridad pero con extremo cuidado. Nos imaginemos que también estará conciente que un período de cinco años no es suficiente para encauzar ningún proyecto político social de envergadura y que la Constitución peruana no le permite un segundo período consecutivo. La solución sería cambiar la Carta Magna, pero esto implicaría algo que pudiera poner en duda sus concepciones democráticas y de seguro la prensa y los sectores que nunca lo han aceptado, capitalizarían a su favor este hecho para desacreditarlo frente al resto de la ciudadanía.

Estas interrogantes y sus convencimientos de llevar adelante sus propósitos renovadores, si existen realmente, deben estar presentes a la hora de decidir la mejor estrategia a seguir en estos primeros años.

Su compañera de luchas y relaciones sentimentales, su esposa Nadiene Heredia, resalta como el eslabón perdido que pudiera llenar el impedimento de una continuidad política plenamente garantizada. La prensa, hasta los días de hoy, no ha explotado aún esta posibilidad aunque sí es mencionada con mucha frecuencia.

Esperemos para ver. Por lo pronto, Perú marcha tranquilo, se desarrolla, embellece sus ciudades y esperemos que también logre alcanzar crecimiento, para lo cual, la inclusión social es un aspecto imprescindible y esencial.


 



Atentado a Maceo

 


Ciro Bianchi Ross • 24 de Marzo del 2012 19:28:08 CDT


Un sujeto de apellido Chapestro dispara sin hacer blanco contra
Enrique Loynaz del Castillo y enseguida el comerciante español Isidro
Incera hiere de gravedad en la espalda al general Antonio Maceo, y, en
un hombro, a Alberto Boix, uno de los cubanos que lo acompaña, hasta
que Loynaz pone fuera de combate al agresor. Le cuela un tiro en la
frente y, ya en el suelo, lo remata con otro disparo también en la
cabeza. Se da a la fuga el grupo de españoles que, alentados por el
encargado de negocios de España en San José de Costa Rica, quiso cazar
al Titán a la salida del teatro Variedades, de la capital
costarricense. Loynaz y José Boix, también armado, persiguen a los
matones y con ellos corre asimismo el hermano más joven de Loynaz, de
apenas 15 años, que convierte en proyectiles certeros las piedras que
lleva en los bolsillos.

Queda Maceo tendido en el suelo, con el chaqué negro empapado en
sangre. Lo recogen sus compañeros y el doctor Uribe Restrepo, su fiel
amigo colombiano, vela junto a él toda la noche. Se impone una
intervención quirúrgica para extraer el plomo incrustado en la carne,
cerca de la columna vertebral, y el guerrero, que sigue los
preparativos del acto quirúrgico desde la cama, ruega al médico que no
lo pique, que le deje esa bala dentro, junto con las otras que trae
desde la manigua.

José Martí, a la sazón en Nueva York, donde preparaba el frustrado
Plan de La Fernandina y estaba a punto de dar la orden de la
insurrección, aplazada luego, condena el atentado y fustiga a sus
autores. Escribe en Patria: «La puñalada infame no hiere la
revolución, hiere el honor de los que pretenden sofocar, por el crimen
inicuo, la aspiración de un pueblo», mientras que el general José
Maceo, al pie del lecho del herido, dice, enfurecido: «Si mi hermano
no sale vivo de esta, no dejo un español con cabeza en Costa Rica».

La donación reciente al patrimonio cubano del revólver que el general
Antonio entregara a las autoridades costarricenses luego del atentado
que sufriera en San José, en la noche del 10 de noviembre de 1894,
llevó a este escribidor a repasar ese suceso tal como lo cuentan el
general Enrique Loynaz del Castillo, protagonista del incidente, en su
libro Memorias de la guerra, publicado por primera vez en 1989, y el
narrador Raúl Aparicio en su Hombradía de Antonio Maceo, biografía del
Titán con la que obtuviera, en 1966, premio de la Unión de Escritores
y Artistas de Cuba.

Así fueron los hechos.

Antecedentes
Quiere Maceo conseguir a Loynaz un puesto de tenedor de libros en San
José cuando un incidente inesperado le facilita un empleo mucho mejor.
Alguien quiso atentar, durante una revista militar, contra la vida de
Rafael Iglesias, el presidente costarricense, y el mandatario evitó
que el agresor fuera linchado por la multitud. Loynaz alude a ese
suceso en un artículo y Máximo Fernández, dirigente del Partido
Liberal, le ofrece la dirección de su periódico La Prensa Libre.

La colonia española en San José no ve el nombramiento con buenos ojos
y, en venganza, empieza a retirar sus anuncios del diario. Presenta el
cubano entonces su renuncia, pero el propietario del periódico se
niega a aceptarla porque, dice, la publicación se sustenta en un plano
mucho más alto que el de los anuncios y defiende ideas, aunque pierda
dinero. A la postre, lejos de perderse dinero, se incrementan las
entradas gracias a la publicidad procurada por cubanos y al aumento de
las tiradas.

Loynaz, mientras tanto, no olvida los problemas de su patria y, tal
como prometiera a Martí, impulsa la recaudación de dinero para la
guerra con la creación de un club patriótico que lleva el nombre de
Maceo y, con el mismo propósito, de una sociedad de señoras que
preside la esposa del Titán.

Llega Martí a Costa Rica y se inflama el ánimo patriótico. Lo arropan
Antonio y José Maceo, Flor Crombet, Agustín Cebreco, Silverio Sánchez…
Convoca, junta voluntades. Bajo su influjo, patriotas que habían
dejado de hablarse, se saludan de nuevo, conversan y reanudan la
amistad. Solo en una noche un puñado de cubanos entrega al Apóstol 5
000 pesos para la causa de la independencia.

Conversan mucho Martí y Maceo en una habitación que, para evitar oídos
indiscretos, custodian Loynaz y Panchito Gómez Toro. Explica el
Delegado del Partido Revolucionario Cubano el plan de guerra, aprobado
ya por Máximo Gómez. Maceo lo acepta y cuenta a Martí las impresiones
de su reciente viaje secreto a Cuba y de las tareas de sus agentes en
el oriente de la Isla. Habla además de sus propósitos con el
ecuatoriano Eloy Alfaro: sueñan ambos que podrán levantar a la vez la
guerra en Cuba y la revolución en Ecuador. «Contaré con un crecido
contingente de nicaragüenses, colombianos… para reforzar mis cuadros»,
dice, pero Martí debe quitarle la idea de la cabeza. Lo hace con sumo
tacto, escogiendo cada una de sus palabras, pues sabe a Maceo
«engolosinado» con el empeño. Le dice: «Ni la premura ni la prudencia
ni un cálculo racional de probabilidades ni los costos y lances de la
preparación de tan dudosa empresa, permiten proyecto semejante».

El 7 u 8 de noviembre de 1894, días después de la salida de Martí y
Panchito de Costa Rica, publica Loynaz en La Prensa Libre el artículo
titulado Bandolerismo en Cuba, que exacerba a la colonia española. Un
periódico panameño le sale al paso a Loynaz y asegura que son los
cubanos los verdaderos bandoleros, sin capacidad moral alguna para
regir los destinos de su patria. La legación española hace reproducir
en diarios de San José los párrafos más virulentos de la respuesta y
vuelve Loynaz a salir a la palestra para decir que los bandoleros
están incrustados en el aparataje colonial vigente en la Isla. Siguen
días de agitación febril entre cubanos y españoles.

¡A Maceo! ¡Tiradle a Maceo!
El 10 de noviembre Eduardo Pochet, un anciano respetable y digno de
todo crédito, visita a Loynaz para decirle que su vida y la de Maceo
están en peligro. Ese mismo día, en la legación española, el encargado
de negocios dijo a un grupo de sus compatriotas que todavía estaban
sin castigo las opiniones de Loynaz sobre el bandolerismo en Cuba. Uno
de los presentes, el comerciante Isidro Incera se ofrece para
apalearlo y el diplomático comenta que no era castigo tan pobre el que
merecía el atrevido periodista, sino la muerte. Incera se ofrece
entonces para matar a Maceo, y un tal Chapestro dice que quitará del
medio a Loynaz. El doble asesinato se planifica para esa misma noche.
Maceo tiene un palco en el teatro Variedades donde la compañía cubana
de Paulino Delgado presentará el drama El maestro de fragua, de Ohnet.
Lo acompañaría presumiblemente Loynaz del Castillo.

Loynaz en efecto acude al teatro, seguido por su hermano Ubaldo, que
llena de piedras sus bolsillos. Enterados de lo que se planifica, se
dan cita en el coliseo otros cubanos. Algunos de ellos, como Loynaz y
José Boix, están armados, mientras que otros solo cuentan con sus
bastones para defender al General. El coronel Adolfo Peña, se suma,
armado, al grupo. No ha nacido en Cuba, sino en Colombia y está allí
no porque le guste el teatro, sino para llegado el caso proteger a
Maceo, ya que, asegura, «los cubanos no están solos donde hay un
colombiano». Antes, Loynaz había rogado a Maceo que desistiera de su
visita al teatro. Ni modo.

La puesta en escena transcurre sin novedad, pese al nutrido grupo de
españoles que llena la sala. Al finalizar la obra, Loynaz y Maceo
abandonan el local. Los siguen los cubanos. Ya en la Avenida Central
unos 50 españoles cierran el paso a Maceo y sus acompañantes.
Chapestro pide a Loynaz un aparte y pese a asegurar que no va armado
dispara sobre él, chamuscándole el abrigo. Reclama el Titán, a gritos,
la presencia de la policía, y enseguida se oyen voces que piden que
los tiradores hagan blanco en el cuerpo de Maceo. Se escinden los
bandos. De un lado disparan los españoles; del otro, el colombiano
Peña y los cubanos Loynaz y José Boix. Cae Maceo, Loynaz fulmina a su
agresor y los españoles que, perseguidos por los cubanos, huyen sin
orden alguno, son detenidos por la policía. Loynaz y Boix vuelven de
prisa sobre sus pasos para evitar que las autoridades les echen el
guante. Retroceden hasta la esquina donde se desplomó el Titán, pero
ya no hay nadie allí. Permanecerán dos horas escondidos en un parque y
luego en la panadería de Boix.

Teme Loynaz verse acusado de asesinato y piensa escapar a Nicaragua.
Maceo, sin embargo, le pide que se presente ante un juez y declare que
ningún cubano iba armado aquella noche y que los españoles, en su
confusión, terminaron agrediéndose entre ellos mismos, con el
resultado de la muerte de persona tan estimable como el señor Incera y
las heridas graves causadas a Maceo y a Alberto Boix. Loynaz queda en
libertad, mientras que el tribunal dispone que permanezcan en prisión
preventiva los españoles detenidos.

Presiona la colonia española. Nuevos testigos aseguran haber visto a
Loynaz balear a Incera. Esta vez nadie lo salva de la cárcel. Lo
tratan con la consideración mayor. Jura ante el tribunal que no
escapará y va al presidio sin otra custodia que la de su palabra. Su
hermano Ubaldo no demora en quedar en libertad. Ningún otro cubano es
detenido ni acusado por los sucesos de la noche del 10 de noviembre.

En definitiva, Enrique Loynaz del Castillo pasará solo cinco días en
la cárcel. Iglesias, el presidente tico, da pruebas de su devoción por
la causa de la independencia cubana y de su amistad con Maceo: expulsa
al diplomático español y sustrae a Loynaz de la acción judicial. Lo
pone en un barco con destino a Nueva Orleans. Una mañana, una compañía
de infantes mandada por el capitán Elizardo Maceo, hijo del general
José, lo saca de su celda para escoltarlo en tren hacia Puerto Limón.
Antes, se le permite despedirse del general Antonio. Le reitera el
Titán el encargo —que Loynaz promete obedecer— de no divulgar lo
realmente sucedido, al menos mientras Iglesias sea el presidente de
Costa Rica, y de no avivar con expresión alguna las disensiones de la
colonia española.

En la estación lo esperan su madre y el hermano Ubaldo. Hay también
muchísimos colombianos y no pocos costarricenses. Está además la
esposa del general Maceo con sus amigas. Todos dan vivas a Cuba
mientras el tren se pone en movimiento, y Loynaz da vivas a Costa Rica
desde la ventanilla del vagón que ocupa. Máximo Fernández, el
propietario de La Prensa Libre, lo acompaña durante un buen trecho y
hasta el final del viaje están con él, entre otros, Flor Crombet y
José Maceo.

Ya en Puerto Limón le piden que se presente en las oficinas de una
compañía comercial. Hay allí, a su favor, un giro de mil pesos que
remite Máximo Fernández. Pide Loynaz pluma y papel y escribe a su
benefactor. Dice que su gratitud es tan grande como la generosidad de
su amigo, pero no puede aceptarle el dinero. «Déjeme decirle de
corazón: ¡Gracias!, y devolverle este giro, pero mi agradecimiento
acompañará a usted toda mi vida».

Flor Crombet lee lo escrito por Loynaz del Castillo; le dice que ha
honrado a Cuba y lo abraza emocionado.


Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
http://cbianchiross.blogia.com/


 


¿Por qué razón entorpecer el diálogo?

 



Crónicas cubanas

Félix Sautié Mederos

Cuando esta crónica se publique estará arribando a Santiago de Cuba SS el Papa Benedicto XVI. Quizás entonces, se habrán intensificado aún más las pasiones desatadas de quienes quisieran condicionar esta visita, tratando de hacer prevalecer sus criterios al respecto de cómo debería conducirse. Algunos se manifiestan como si no tuvieran en cuenta que el Papa es una persona con capacidad de entendimiento, conciencia y opiniones propias a partir de su probada capacidad intelectual además de su alta investidura religiosa e incluso estatal. Posiblemente también se habrá intensificado aún más la represión a los que piensan diferente, la que he estado rechazando en la medida de mis posibilidades con mis opiniones expresadas de frente y plenamente identificado, con respeto y sin caer en los insultos que a nada conducen.

He rechazado también las actitudes de quienes desde un bando u otro, intentan trancar cualquier alternativa pacífica e incluso atacan con virulencia los planteamientos de reconciliación y reencuentro entre cubanos, como si quisieran tierra arrasada.

No he caído en la ingenuidad de juicio que algunos atribuyen a los que nos regocijamos por la visita pastoral del Papa Benedicto XVI a Cuba con motivo del año Jubilar en que se conmemora el 400 aniversario de la aparición de la imagen de la Virgen de la Caridad, Patrona y Reina de Cuba, por petición expresa en 1915 de los veteranos de las guerras de Independencia. Decir que la visita del Papa es pastoral no implica negar su carácter político que lógicamente adquiere debido a su condición de Jefe del Estado de la Santa Sede y a que la Iglesia es un “poder moral” exponente del Evangelio de Jesucristo que además de todo su significado teológico deviene una acción política que no forma parte de lo temporal porque tiene que ver con el establecimiento del Reino de Dios, algo que tampoco alcanzan a comprender muchos de los que se están manifestando ocasionalmente cargados de odios y desconsideración hacia los que somos creyentes; sin entender tampoco el concepto “pueblo de Dios” (definición de Iglesia según el concilio Vaticano II) que está “del lado de la libertad: la libertad de conciencia, la libertad de religión” al decir del propio Benedicto XVI.

Por demás quisiera añadir que en la ocupación de la basílica menor de la Virgen de la Caridad en La Habana, a la que asisto regularmente, se equivocaron de lugar y de cura, porque es un espacio místico de peregrinaje popular de quienes movidos por su fe acuden a la Virgen de la Caridad; en tanto que el padre Roberto, en sus homilías y acción pastoral, constantemente denuncia injusticias, así como agravios actuando a favor del pueblo de pie. Los que no lo conocen, deberían informarse sobre sus actitudes cargadas de hambre y sed de justicia. ¿Por qué razón tratar de desprestigiarlo? Eso esta oscuro y no da buen olor.

Hay quienes tampoco han perdido la oportunidad para sacar a relucir sus viejas discrepancias con la Iglesia Católica, validadas por el hecho de sus errores como institución humana a lo largo de una extensa historia que ya transcurre por su tercer milenio. Los estados nacionales y las diversas entidades de la sociedad en el mundo han experimentado avances y retrocesos en la medida que la civilización se ha ido desarrollando, lo que deberíamos evaluar con honradez y objetividad.

En mi criterio muy personal, con el mayor respeto a cualquier opinión diferente, lo que está al orden del día con esta visita es la posibilidad de un diálogo Iglesia –Estado al más alto nivel posible, que constituye una ocasión propicia para plantear problemas concretos y procurar una mediación positiva. Ahora bien, para que sea posible ese diálogo sin dejar a un lado las discrepancias o coincidencias que van a decirse, lo primero es reconocer y respetarse en sus personalidades jurídicas y posiciones específicas. Comprendo que dadas las circunstancias eso resulta muy complejo y verdaderamente difícil, pero vale la pena intentarlo. ¿Por qué razón entonces, tratar de poner en el Papa determinadas palabras antes de que comience el diálogo,
complicándolo todo, sin esperar a que los hechos se manifiesten?

Antes del diálogo o en medio del diálogo subsisten dos posibilidades; una que se haga un alto para conversar y la otra que se continúe con las contingencias. Ese es un problema de “real politik” que deberíamos tomarlo en consideración, tratando de coadyuvar a favor que se realice el diálogo. Aquí es en donde resultan improcedentes las provocaciones, las posiciones recalcitrantes y el continuismo del uso de la fuerza y de las violencias contra los que piensen diferente. Los que ponen la “carreta delante de los bueyes” y actúan al ritmo del adagio que plantea “palos porque bogas y palos porque no bogas”, en mi opinión personal aumentan las complicaciones de por sí ya existentes y procuran que el diálogo fracase.

No estoy de acuerdo con esas posiciones como no estoy de acuerdo con que se digan mentiras por nadie en absoluto, ni que se tergiversen los hechos y se intercambien insultos. Como cubano además, me hiere profundamente que en el diferendo de nuestros problemas se planteen posiciones exhibiendo de fondo la bandera norteamericana. Eso lo han divulgado los cables de las agencias de noticias internacionales (AFP) en su entrevista al líder de los ocupantes de la Iglesia de la Caridad. Nunca he negado mi historia, mis aciertos, mis errores, ni mis posiciones a favor de un socialismo participativo y democrático. Quisiera recordar a los críticos impertérritos de todo lo que no concuerda con sus específicas opiniones que realmente no es igual escribir desde Centro Habana que desde Madrid, Miami o Panamá como lo hacen algunos, a quienes les respeto sus opiniones y criterios porque nunca los he menospreciado ni mucho menos insultado; aunque no tengo que aceptar a pie juntillas todo lo que expresan y realizan.

Hay que decir que muchos se conducen con la tranquilidad que no van a ser molestados por escribirlo o hacerlo; y, me pregunto,¿Por qué razón entorpecer la posibilidad de abrir el diálogo, que por algo tendría que comenzar? Así lo pienso y así lo afirmo.

E-Mail: fsautie@yahoo.com

Publicado en el periódico Por esto! de Mérida , Yucatán , México, el martes 27 de marzo del 2012.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=156580


 

Elecciones estilo USA

 


Por Lorenzo Gonzalo, 12 de marzo del 2012

La Guerra de Vietnam terminó en 1975. Fue una derrota militar para Estados Unidos, porque tal y como observara Carl Von Clausewitz, la guerra es una continuación de la política y políticamente no quedó más remedio que mandar a retirar las tropas. Desde la Guerra de Corea, Estados Unidos no ha ganado una sola guerra y todas, de una u otra manera, han sido resultado de maniobras turbias de las Administraciones para controlar geopolíticamente determinadas áreas geográficas.

En el juego sucio de los Partidos Políticos de Estados Unidos, asuntos tales como las guerras han sido instrumentos de campaña y también de intrigas.

Cuando cumplía su último período Lyndon B. Jonson en 1968 y se enfrentaban Richard Nixon y Hubert Humphrey, la Guerra de Vietnam se había convertido en un dolor de cabezas. Siempre se ha comentado que parte de las maniobras tras bambalinas optadas por los republicanos, fue hacerle llegar a los vietnamitas la información de que con ellos serían más fáciles las negociaciones que con los demócratas. Fue una jugada en medio de un conflicto social de gran envergadura, enfrentado entonces por Estados Unidos en aquel entonces.

Lo mismo ocurrió cuando al final de la Administración de Jimmy Carter en relación con el conflicto en ese entonces con Irán. Al parecer los republicanos durante la campaña de Reagan a la Presidencia, hicieron saber a los Ayatolas que con ellos sería más fácil llegar a acuerdos.

En medio de las Primarias Republicanas, en las que se sigue vislumbrando a Mitt Romney como ganador, el caso de Irán está en el centro. Esta vez, sin embargo, no parece que las intrigas y maniobras vayan dirigidas a Irán sino a Israel.

Las actitudes beligerantes asumida por los aspirantes presidenciales y otros dirigentes de los republicanos, indican un abierto desafío a la cuna del Imperio Parto y Sasánida, ese territorio que hoy conocemos como Irán.

El candidato republicano de mayores probabilidades para competir por la Presidencia en Noviembre del 2012 es Mitt Romney, quien ha sostenido un discurso beligerante respecto a Irán.

En sus alegatos el probable candidato, no dice una sola palabra sobre negociaciones con la comunidad internacional para llegar a acuerdos con aquel país y salvar el diferendo en relación a su industria nuclear. Sus planteamientos van desde incitar a la oposición para que se rebele, rompiendo las normas institucionales del país, hasta la realización de ataques preventivos.

Los otros candidatos no se quedan atrás. Es el manido discurso imperial, hegemónico, practicado hasta hoy por las Administraciones estadounidenses y asumido con mayor énfasis por los dispersos miembros del Partido Republicano de hoy.

Pero este discurso no presentaría un peligro real de conflicto bélico si no existiese Israel.

Durante todo el trayecto de las negociaciones internacionales, de múltiples amenazas mutuas, desafíos y exigencias, racionales unas e irracionales otras, para encontrarle solución a las demandas de Irán y a las de la comunidad internacional, Israel ha mantenido una posición amenazante, con manifiestas intenciones bélicas y desconociendo los esfuerzos menos agresivos de los otros países.

El mundo árabe todavía recuerda la cuenta pendiente con el Estado Sionista y en medio de las negociaciones para encontrar una salida al conflicto con un país que no es Irak y que además cuenta con Rusia y China de su lado, esa actitud de los sionistas israelitas es irresponsable.

Hasta tal punto llega a serlo, que hace a penas unas horas el gobierno sueco advirtió a Israel que no continuase “saboteando” las gestiones que se hacen con Irán.

Israel, supuesto aliado de Estados Unidos, equivale en física a los radicales libres. Fue amamantado por conveniencia de las potencias occidentales, incluso por los soviéticos al comienzo de su fundación, quienes vislumbraron un posible Estado socialista que podría serles entonces un buen aliado. Al final ha resultado insaciable en sus pretensiones.

Sostenido gracias a las dádivas estadounidenses y la estructura sionista internacional, cada día demuestra más su intención de convertirse en un director hegemónico de Medio Oriente, sin importarles al parecer, las consecuencias de semejante actitud.

Los republicanos lo saben y muy posiblemente enamoren a las fuerzas que en Estados Unidos representan al único Estado artificial creado por la humanidad, ofreciéndoles carta abierta para atacar a Irán si ellos resultaran electos.

No dudemos que asuntos como estos podrían ocurrir entre las luces y sombras de estas campañas facciosas en que se han convertido las elecciones de Estados Unido.

Las facciones de poder en que se han transformado definitivamente los dos Partidos que gobiernan en Estados Unidos, no paran mientes para garantizar la permanencia de su dirección.

Con ese propósito negocian guerras, conceden poderes dictatoriales, conspiran cuando realizan sus conciliábulos estratégicos disfrazándolos de maniobras legítimas en el desarrollo de sus campañas electorales y hacen todo lo posible, incluso inmiscuyéndose en asuntos de política exterior, en un país donde la Constitución establece con total claridad, que la misma es patrimonio exclusivo del Ejecutivo.

Por esos caminos casi seguro se encaminarán las gestiones de la campaña electoral cuando esta comience, una vez terminada la Primaria del Partido Republicano. Ya ambos partidos ambos Partidos han comenzado a mover sus corredores para el gran evento de alternancia tradicional en el poderoso país. Pura alternancia. Ninguna novedad. Algo más de lo mismo, pero esta vez con ligeras variantes que pueden ser decisivas entre la Guerra y la Paz.

Nadie en su sano juicio duda que, al menos, en un segundo período, el Partido Demócrata es la promesa de paz más creíble.

Solamente un loco internacional pudiera alterar esa ecuación y sabemos también que el líder de Irán podrá ser un convencido religioso, un fanático quizás en este orden de cosas, pero no es un loco político. Lo ha demostrado hasta hoy y no tenemos elemento para pensar que abandonara su estilo.


 


FIDEL HABLA SOBRE ERNESTO CHE GUEVARA (FINAL)

 

El Che es un ejemplo, una fuerza moral indestructible

EL CHE y EL MOVIMIENTO ANTIMPERIALISTA - LA CARTA DE DESPEDIDA - EN LAS GUERRILLAS DE ÁFRICA - REGRESO A CUBA PREPARANDO LA MISIÓN EN LOS ANDES - EL ÚLTIMO COMBATE LA LECCIÓN DEL CHE

Después de la Crisis de Octubre, el peligro de una agresión norteamericana se aleja. La Revolución prosigue su consolidación. El Che Guevara empieza a recorrer el mundo. Parece que él se interesaba mucho por lo internacional, por el movimiento antimperialista, ¿no?

Era bastante observador de la situación del Tercer Mundo. Se preocupó por los asuntos internacionales, por la Conferencia de Bandung, el Movimiento de los No Alineados y otros temas. Él se marcha en 1965, había recorrido el mundo, sostuvo reuniones con Zhou Enlai, con Nehru, con Nasser, Sukarno, porque tenía en realidad mucha vocación internacionalista y mucho interés por los problemas del mundo en desarrollo.
En relación con China, recuerdo que el Che habló con varias personalidades chinas, hizo contacto con Zhou Enlai —como ya dije—, se reunió con Mao, se interesó por el pensamiento revolucionario chino. No tuvo conflictos con los soviéticos; pero es obvio que él era más partidario, o veía con mayor simpatía a China.
Incluso visitó Yugoslavia, a pesar de la autogestión y todas esas cuestiones que a mí, realmente, no me agradaban mucho. Porque una cooperativa tenía hoteles y otras actividades que la apartaban de su objetivo original, y ya yo había visto algunas en Cuba que, a veces, en vez de dedicarse a la agricultura, se dedicaban al comercio y al turismo.
Él, en diciembre de 1964, estuvo en Naciones Unidas, luego en Argelia, y estuvo viajando por África también en los primeros meses de 1965.
Sí; pero ya después, eso fue una estrategia, en la fase final del desarrollo de su misión, cuando ya se había tomado la decisión de que él fuera a Bolivia. Estaba bien, con un entusiasmo tremendo, y tenía el propósito de contribuir a la revolución en Argentina. Iba creando condiciones, porque entonces todos nos querían destruir y la respuesta nuestra era cambiar lo que existía. Esa fue la gran verdad. Siempre nos atuvimos a ese principio.
Usted me dijo una vez: "Ellos internacionalizaron el bloqueo, nosotros internacionalizamos la guerrilla".
El caso de Trujillo, contra quien un grupo de dominicanos armados partió de Cuba en julio de 1959, lo cual se constituyó en el primer movimiento de apoyo a la lucha contra una dictadura —en ese caso se trataba de un viejo compromiso con los dominicanos que luchaban con nosotros—, fue una excepción. Trujillo había suministrado armas a Batista, allí se refugió este al finalizar la guerra y desde allí partieron acciones armadas contra nuestro país.
Con respecto a los demás países en similar situación, la norma era el respeto, acogernos al derecho internacional, a pesar de que ninguno de ellos podía tener mucha simpatía hacia nosotros. Pero existían distintos matices, algunos con más independencia respecto a Estados Unidos, otros menos. Claro que los más incondicionales rompieron relaciones de inmediato con Cuba, otros resistieron; Brasil resistió, Uruguay resistió, Chile resistió. Venezuela, en cambio, no resistió nada, porque estaba allí Rómulo Betancourt, quien fue de izquierda un tiempo y más tarde un saco de rencor reaccionario. De este modo un grupo de países latinoamericanos mantuvo relaciones con Cuba durante un tiempo, y México todo el tiempo.
Los Estados Unidos les reprocharon a ustedes ayudar en todas partes a la subversión.
Las exigencias de los norteamericanos a Cuba han sido de distintos tipos; han ido variando, a cada rato añadían otras nuevas.
Primero, teníamos que renunciar al socialismo; luego, había que romper los vínculos comerciales y de todo tipo con la URSS. Siempre han planteado alguna demanda, después de condenarnos y de aislarnos; después de Girón, después de la Crisis de Octubre; cada vez surgían nuevos problemas. Más adelante fueron las luchas revolucionarias en América Latina: al estallar éstas Cuba debía cesar todo apoyo a esas luchas —le estoy citando algunas de las demandas—; más tarde Angola, cuando fue atacada por Suráfrica en 1975, todo el mundo conoce lo que pasó: había que retirarse de Angola, si nos retirábamos de Angola se resolvían los problemas con Cuba, eso nos decían..., y así por el estilo.
Después hubo más problemas aún, porque había surgido, en 1974, la revolución en Etiopía, y por la situación creada allí nos vimos en la necesidad de cooperar en 1977 con los etíopes y de hacerlo también con otras causas. Éramos un país aislado y, mientras más Estados Unidos intentaba aislarnos, más nos relacionábamos con el resto del mundo.
Pero a ustedes se les siguió acusando de "exportar la revolución".
Para aquella época, en los años 60, ya nadie en América Latina tenía relaciones diplomáticas con nosotros; excepto —como dije— México. Nosotros en aquel momento nos atuvimos a las normas internacionales. Sí queríamos la revolución, la deseábamos, por doctrina, por convicción; pero respetábamos el derecho internacional. Yo sostengo, además, que la revolución no puede ser exportada, porque nadie puede exportar las condiciones objetivas que hacen posible una revolución. Siempre hemos partido de ese criterio y seguimos pensando así.
Después del triunfo de la Revolución, yo estuve, en mayo de 1959, en Buenos Aires. Esa visita coincidió con una reunión de la OEA [Organización de Estados Americanos], y allí planteé una especie de Plan Marshall para América Latina —como el famoso plan de ayuda a la reconstrucción de Europa—, y estimé su costo en 20 mil millones de dólares. Bueno, no contaba con la experiencia de ahora ni mucho menos. Pero sí tenía algunas ideas: experiencia internacional no mucha, excepto todo lo que había leído a lo largo de mi vida y las meditaciones sobre el tema. Mi experiencia concreta sobre América Latina tampoco era mucha. No obstante tuve la iniciativa de plantear en Buenos Aires la cuestión del desarrollo. ¿Sabe cuánto debía América Latina en aquella época?
No.
Cinco mil millones de dólares.
Comparada con la deuda que tiene hoy —850 mil millones de dólares— no es gran cosa.
América Latina tenía entonces la mitad de la población, eran menos de 250 millones de latinoamericanos; hoy cuenta con más de 500 millones de habitantes. La deuda externa —no hablo de deuda interna, que es también deuda de la nación con los que tienen mucho dinero— es deuda que el país tiene que pagar al extranjero con intereses. Esto no comprende fuga de capitales, intercambio desigual, la fuga de capital hacia países de moneda fuerte y economía más sólida, los privilegios que Bretton Woods concedió a Estados Unidos, los derechos de quien imprime el dólar en el mundo. Ya el refugio del papel moneda no es el oro, porque el presidente Nixon, en agosto de 1971, suspendió unilateralmente la conversión del dólar en oro y no quedó más que el dólar, la única divisa existente en este hemisferio; todas las demás variaban mucho y ninguna era segura. Entonces todo el dinero de todos los países latinoamericanos, bien o mal habido, tiende a fugarse, y se fuga hacia Estados Unidos.
Ese plan que propuso usted en la OEA fue rechazado, me imagino.
Con aquel plan se hubieran evitado muchas tragedias en este continente. Y dos años después, ya se lo mencioné, Kennedy retornó la idea y planteó una suerte de Plan Marshall para América Latina, la Alianza para el Progreso: reforma agraria, reforma fiscal, construcción de viviendas, etcétera.
Lo cual no le impidió seguir hostigando a Cuba.
Sí, en aquel entonces ellos nos liberaron de compromisos. Pienso que existían condiciones objetivas, y que lo hecho por el Che fue absolutamente correcto, no hubo ni la menor discrepancia. En ese momento ya se habla de la política intervencionista de Estados Unidos, y el presidente John Kennedy, realmente un tipo con talento, tuvo la desgracia de heredar aquella expedición de Playa Girón contra Cuba, y la recibe y asimila. Es valiente en la derrota, porque asumió toda la responsabilidad y dijo aquella frase: "La victoria tiene muchos padres, la derrota es huérfana".
Kennedy se entusiasmó mucho con los "boinas verdes", las tropas especiales, y las envió a Vietnam. Él había sido combatiente en la Segunda Guerra Mundial, se portó bien, según se afirma, pero se compromete irresponsable e injustificadamente con la atroz e ignominiosa guerra en Vietnam, da los primeros pasos y comienza a enviar refuerzos. Por ahí empezó todo. Los vietnamitas, que en 1954 ya habían ganado una guerra contra Francia, a su vez —según nos han contado ellos—, viendo la victoria de la Revolución Cubana en Playa Girón, se sintieron inspirados, siempre han dicho que lo nuestro ejerció influencia, y tuvieron confianza en que podrían luchar. Tal vez fuera cortesía. Ellos siempre mantuvieron su combativa organización en el Sur.
También Vietnam los inspiró a ustedes. El Che decía: "Hay que crear dos, tres, muchos Vietnam".
Yo le doy toda la razón, y afirmo que doce años después de su muerte, en 1979, ya se había acabado la guerra de Vietnam, y triunfa el movimiento sandinista en Nicaragua, con un tipo de lucha como la que nosotros llevamos a cabo y como la del Che. También se desarrolla el movimiento salvadoreño con temible fuerza, uno de los que más experiencia adquirió.
Ustedes ayudaron bastante a los salvadoreños, ¿verdad?
Ofrecimos nuestra modesta cooperación. Los vietnamitas, a raíz de su victoria en 1975 sobre Estados Unidos, nos entregaron muchas armas norteamericanas recuperadas por ellos después de la caída de Saigón; nosotros las transportamos en barco, pasando por el sur de África, y una parte se las entregamos a los salvadoreños del FMLN [Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional].
¿Ustedes estimaban que las condiciones estaban dadas en América Latina para que pudiese repetirse otra experiencia revolucionaria como la de Cuba?
Mire, hay factores de orden subjetivo que pueden cambiar la historia. A veces existen condiciones objetivas para los cambios revolucionarios y no se dan las condiciones subjetivas. Fueron los factores de carácter subjetivo los que impidieron que realmente, en aquella época, no se extendiera la revolución. El método de la lucha armada estaba probado. Ya le digo, Nicaragua triunfa doce años después de la muerte del Che en Bolivia. Es decir que las condiciones objetivas en muchos países del resto de América Latina eran superiores a las de Cuba. Aquí existían muchas menos condiciones objetivas, pero eran suficientes para hacer una, dos o tres revoluciones. En el resto de América Latina las condiciones objetivas eran mucho mayores.
Debo decir que nosotros contribuimos mucho a la unidad de aquella gente en Nicaragua, en el Salvador, en Guatemala. A los sandinistas, que estaban divididos; a los salvadoreños, divididos en no menos de cinco organizaciones; a los guatemaltecos, igualmente fragmentados. La misión nuestra fue unir, y realmente logramos unirlos. Hemos sido solidarios y hemos dado alguna modesta cooperación a los revolucionarios de Centroamérica. Pero ser solidario y dar alguna forma de cooperación a un movimiento revolucionario no significa exportar la revolución.
Pero ustedes ayudan al Che a llevar la revolución a Bolivia.
Sí, cooperamos con el Che, compartíamos sus puntos de vista. Che tenía razón en aquel momento. Entonces se habría podido extender la lucha, lo creo con franqueza. En aquella época, 1968, todavía no había surgido Torrijos en Panamá. Se producen igualmente otros fenómenos, el triunfo de Allende en Chile en 1970, y comienzan a restablecerse las relaciones con Cuba.
En Colombia ya existía la guerrilla, desde 1948, desde antes que nosotros libráramos la lucha en Cuba. Pero esa es otra historia más complicada, porque allí durante bastante tiempo la guerrilla fue vista un poco como el Movimiento 26 de Julio lo era en Cuba. Surgieron después una serie de factores colaterales. No quiero hacer análisis sobre el tema, algo siempre muy delicado.
¿Che le cuenta a usted, le dice cuál es su proyecto con respecto a Bolivia y Argentina? ¿Usted comparte con él eso?
Él estaba impaciente. Lo que se proponía hacer era difícil. Por nuestra propia experiencia, le digo al Che que podían crearse mejores condiciones. Le planteamos que hacía falta tiempo, que no se impacientara. Deseábamos que otros cuadros menos conocidos adelantaran los pasos iniciales y crearan las mejores condiciones para lo que él quería hacer. Él sabía lo que es la vida guerrillera, sabía que se necesitaba una resistencia física, una edad determinada. Y aunque él se sobreponía a las limitaciones y tenía una voluntad de acero, sabía que si esperaba más tiempo no estaría en las mejores condiciones físicas.
Llegó el momento en que él ya está preocupándose por esos factores, aunque no lo exteriorizaba. Había otras consideraciones de gran peso en él: haber enviado, casi en los primeros años de la Revolución, a un periodista, Jorge Ricardo Masetti —que estuvo con nosotros en la Sierra, después fue fundador de la agencia Prensa Latina, Che y él eran muy amigos—, a organizar un grupo guerrillero en el norte de Argentina. Y Masetti murió en aquella misión. El Che era además una persona que cuando enviaba a un hombre a una misión y ocurría la tragedia de la muerte, eso le impactaba considerablemente. Le dolía cada vez que se acordaba de los compañeros que murieron. Eso puede observarse en el diario que escribe en Bolivia, cuando se lee lo mucho que lo impactó, por ejemplo, la muerte del compañero Eliseo Reyes, el "Capitán San Luis", y él lo escribe en su diario: "Hemos perdido al mejor hombre de la guerrilla, y, naturalmente, uno de sus pilares".
Uno de los que estuvo allí, en Bolivia y en el norte de Argentina, en 1962, es nuestro actual ministro del Interior, Abelardo Colomé Ibarra, "Furry", que tenía entonces 22 años. Ya había muerto Masetti. El Che estaba pensando en su plan, desde luego, plenamente apoyado por nosotros, de acuerdo con la promesa contraída.
Cuando el Che, impaciente, quiere ir a cumplir su misión, le digo: "No están preparadas las condiciones". No quería que él fuera a Bolivia a organizar un grupo pequeño, sino que esperara a que estuviera organizada la fuerza. Habíamos vivido en nuestro caso toda la epopeya de la etapa inicial de nuestra guerrilla. Yo decía: "El Che es un jefe estratégico, debe ir para Bolivia cuando ya esté desarrollada una fuerza suficientemente sólida y probada". Él estaba impaciente; pero no existían aún las condiciones mínimas imprescindibles. Tuve que convencerlo: "No están creadas las condiciones". Porque él era un cuadro estratégico, con una experiencia grande y condiciones de estadista, no debía arriesgarse en esa etapa inicial.
Nosotros estábamos ayudando en el Congo a la gente de Lumumba. Ya habíamos cooperado con los argelinos en su guerra de 1961 contra la invasión marroquí. Che estaba impaciente. Pero como África y su lucha lo atraían mucho, le propongo ir al África para una importante tarea, mientras se creaban las condiciones mínimas en Bolivia para iniciar una lucha, cuyo objetivo fundamental era su patria: Argentina, para lo que después sería una lucha más amplia en la región. La tarea en África era muy importante por la necesidad de dar apoyo al movimiento guerrillero en el Este del Congo belga contra Tshombé, Mobutu y los mercenarios europeos.
¿El movimiento que dirigía Laurent-Désiré Kabila en esa época?
No, en ese momento era Gaston Soumialot quien estaba de jefe, vino a Cuba y le ofrecimos ayuda. Se la ofrecimos también a través de Tanzania, con el consentimiento de Julius Nyerere, presidente entonces de aquel país. El Che y los cubanos que fueron con él cruzaron el lago Tanganyika. Allí sí enviamos, en abril de 1965, un buen destacamento con el Che. Alrededor de 150 hombres bien armados y con una experiencia grande. En aquel movimiento revolucionario africano estaba todo por hacer: la experiencia, la preparación, la instrucción. Fue una tarea dura. En esa actividad transcurrieron varios meses de la vida del Che.
En su diario de África, el Che es muy crítico con los jefes de aquella guerrilla.
Él era muy crítico, de aquellos jefes o de cualquiera. Tenía esas características, el hábito de ser muy crítico y autocrítico. Era duro en las críticas de los demás y con él mismo.
¿Era duro consigo mismo?
Sí, era muy exigente con él, ya le conté lo de México y el Popocatépetl. Incluso, a veces, por cualquier bobería en que él se hubiera desconcertado un segundo, se criticaba a sí mismo. Pero era también muy honesto y muy respetuoso.
Se topó obstáculos muy grandes en África cuando llega allí en abril de 1965. Es maravillosa la historia. En un momento dado intervenían mercenarios blancos, surafricanos, rhodesianos, belgas y hasta cubanos contrarrevolucionarios que trabajaban para la CIA. Las fuerzas africanas no estaban suficientemente preparadas. El Che quería enseñarles a combatir, explicarles que podía haber una variante u otra. Porque cuando adquieren una experiencia, una cultura de guerra, aquellos congoleños son soldados temibles. Les faltaba esa cultura, y cuando la adquirían se volvían extraordinarios soldados, soldados temibles. También tenían esa característica los etíopes; y los namibios, y los otros, los angolanos, cuando adquirían la cultura de guerra, eran igualmente soldados extraordinarios.
Esa cultura de la guerra no había sido adquirida todavía por los combatientes que estaban en el Este del Congo. Se lo dijimos al Che. Enviamos desde La Habana compañeros nuestros para analizar la situación, y dispuestos a apoyarlos. Si hubiera habido que enviar más tropas, lo habríamos hecho, pues disponíamos aquí de voluntarios de sobra; pero realmente aquella lucha no tenía perspectivas, no había condiciones para su desarrollo en ese momento, y le pedimos al Che que se replegara.
Él se quedó alrededor de siete meses en el Congo. Y de ahí va a Tanzania, está un tiempo allí, en Dar-es-Salaam.
A todas estas el Che se ha despedido, y, como es lógico, se ha marchado —se puede decir—clandestinamente de Cuba. Entonces comenzaron las calumnias, comenzó a decirse que el Che había "desaparecido".
La prensa internacional decía que había una ruptura entre ustedes, desacuerdos políticos graves, se decía que aquí lo habían encarcelado y hasta que lo habían matado...
Nosotros soportamos silenciosamente aquella sarta de rumores y calumnias. Pero él, al marcharse, a finales de marzo de 1965, me había escrito una carta de despedida.
¿Usted no había hecho pública esa carta?
No. Yo tenía la carta en mi poder, y la hago pública el 3 de octubre de 1965, en el acto en que se anuncia la constitución del Comité Central del nuevo Partido Comunista de Cuba, porque había que explicar la razón de la ausencia del Che en ese Comité Central. Entretanto, la calumnia andando, el enemigo sembrando la cizaña y la duda, difundiendo el rumor de que el Che Guevara había sido "purgado" por discrepancias con nosotros.
Había toda una campaña de rumores.
Él me hace aquella carta espontáneamente, creo que hasta con mucha franqueza: "Me arrepiento de no haber creído suficientemente en ti... ". Y habla entonces de la Crisis de Octubre y otras cosas. Yo pienso que él no creía en mucha gente, porque era muy crítico.
Un día había escrito unos versos para mí. Yo ni siquiera lo sabía. Siempre fue conmigo muy afectuoso, siempre fue respetuoso y siempre acató mis decisiones. Yo no me le imponía, yo discutía, no suelo dar órdenes; suelo persuadir de lo que debe hacerse. Muy rara vez tuve que decirle: "Tú no vas a hacer esto", prohibirle algo.
De África, él se va a Checoslovaquia, a Praga, en marzo de 1966; una situación complicada; está allí, de hecho, clandestino. Como ha escrito la carta de despedida y como él tenía un pundonor tremendo, no le pasaba por la mente, después de haberse despedido, volver a Cuba. Pero los cuadros para lo de Bolivia ya estaban escogidos y se preparaban. Entonces yo le escribo una carta en la que le razono, apelo a su deber y a la racionalidad.
¿Para que regrese a Cuba?
Sí. Creo que la familia ha publicado esa carta. Le hago una carta y le hablo así, serio. Lo persuado de que regrese, le digo que es lo más conveniente para lo que él quería hacer: "Desde allá es imposible hacer esto. Tienes que venir". No le digo "tienes que venir" como una orden; lo persuado, le digo que su deber es regresar, pasar por encima de cualquier otra consideración, y terminar la preparación para el plan en Bolivia. Y él regresa clandestinamente. Bueno, nadie lo conoció en ninguna parte. Tampoco durante el viaje. Volvió aquí en julio de 1966.
¿Estaba disfrazado?
Mire, estaba tan disfrazado que una vez yo invité a unos cuantos compañeros de la Dirección, les dije que quería que conocieran a un amigo muy interesante. Estuvimos almorzando, y ninguno lo reconoció. Fíjese si estaba de verdad disfrazado.
¿Raúl estaba frente a él y no lo reconoció?
Raúl se había despedido de él unos días antes en el centro donde se entrenaba, y el día del almuerzo se encontraba de visita en la URSS. Ninguno de los que estaban conmigo se dio cuenta de que era el Che. Indiscutiblemente, nuestra gente fue muy capaz al disfrazarlo, transformarlo. Él fue a un lugar de Pinar del Río, en una zona montañosa, donde hay una casa, la finca de San Andrés. Allí organiza la fuerza, pasa meses preparándose con los quince hombres que iban a acompañarlo. Él escogió a la gente que deseaba. También fue donde vio las últimas veces a su esposa y a sus hijos. Y allí yo lo visitaba.
¿Para llevársela a la guerrilla de Bolivia?
Algunos eran guerrilleros veteranos de la Sierra, otros habían luchado con él en el Congo. Él conversó con cada uno de ellos.
Yo le puse algunas objeciones con algunos compañeros. Le dije: "Mira, no hagas esto". Iba a separar a dos combatientes, dos hermanos que habían estado muy unidos, y le digo: "No separes a estos hermanos, déjalos", eran buenos. Sobre otro, de quien yo conocía mucho sus características, muy buen soldado, pero a veces era un poco discutidor.
Le advertí en algunos casos. Todos los que fueron a Bolivia eran excelentes; entre ellos Eliseo Reyes, el "Capitán San Luis", de quien él escribe cuando muere: "Tu figura pequeña de capitán valiente..."; de Neruda saca aquella frase —él leía mucho a Pablo Neruda—, un verso muy bonito, está en su diario de Bolivia. Él lo quería entrañablemente. El Che era ese hombre también.
Él escogió a todos, y lo discutimos. Le hice algunas sugerencias, y él defendió a aquel que tenía grandes cualidades, pero a quien yo conocía y tenía temor a alguna indisciplina, y eso era muy importante. Yo hablé mucho con él hasta cuando se fue, en octubre de 1966. ¡Con qué entusiasmo se fue!
Se ha discutido mucho sobre la región de Bolivia, Ñancahuazu, en la que el Che instala la guerrilla. ¿Usted qué piensa?
Cuando él fue para Bolivia, eso no tenía otra alternativa, porque en aquella situación, con los hombres que llevaba de su plena confianza, su experiencia... Bueno, él conocía aquello. Debray había ido, había prestado algunos servicios como periodista, reunió mapas. Yo le di esa tarea.
¿Usted manda a Régis Debray a Bolivia?
Yo lo mando a recoger información y mapas de aquel territorio.
Che no está allí todavía. Cuando él llega, en noviembre de 1966, empieza a organizar a la gente.
Al final —eso es lo que pienso, y yo lo conocía muy bien— estaba haciendo un excelente movimiento y ya tenía cuadros bolivianos, como Inti Peredo y otros. Él conocía bien a los bolivianos, su carácter, y me lo dijo. Inicialmente se instalaron, por lógica precaución, en una zona donde existía una base campesina. En el lugar escogido por él, mientras hace una excursión entrenando a la gente, que se prolongó, surgen problemas. Realiza una breve incursión a una zona más poblada y, cosa increíble, por tercera vez —ya le hablé de las dos primeras— el Che no llevaba los medicamentos.
¿En Bolivia, él no tenía medicamentos para su asma?
Se queda sin medicamentos, es la tercera vez. Él sale a hacer una excursión, una larga excursión que se prolongó mucho, estuvo casi cuarenta días. Sale de nuevo en breve incursión, y la medicina para el asma queda en el campamento, que fue ocupado por el ejército boliviano. De esto se derivaron serias dificultades.
¿Cómo explica usted la muerte del Che?
El Che, cuando regresa de la excursión prolongada, se encuentra ya problemas, se produce una bronca entre el dirigente del Partido comunista boliviano, —Mario Monje, que tenía gente allí, y uno de los dirigentes de la otra línea anti Monje, llamado Moisés Guevara. Monje pide mando, y el Che era muy recto, rígido... Yo pienso que el Che debió hacer un mayor esfuerzo de unidad, es una opinión que le doy. Su carácter lo lleva a ser muy franco y entabla una áspera discusión con Monje, muchos de cuyos cuadros habían ayudado a la organización, porque Inti y los demás eran de ese grupo. Lo que Monje reclamaba era imposible: ser jefe de aquella fuerza, una ambición indignante e inoportuna.
Ya había algunos problemas, y algo que no se ha mencionado o apenas se menciona, y que hizo mucho daño al movimiento revolucionario en América Latina: la división entre prosoviéticos y prochinos. Eso dividió a toda la izquierda y a todas las fuerzas revolucionarias en el momento histórico en que existían las condiciones objetivas y era perfectamente posible el tipo de lucha que el Che fue a promover allí.
¡Los esfuerzos que tuvimos que hacer cuando sabemos que se produce esa ruptura! En diciembre de 1966 Mario Monje viene aquí. Viene luego el segundo jefe del Partido, Jorge Kolle. Yo los invité y les expliqué lo que había pasado. A Juan Lechín, un líder obrero conocido, lo invitamos también, y estuve como tres días con él por la zona oriental para persuadirlo de que ayudara al Che. Lo prometió.
¿Usted invita a Lechín aquí en La Habana?
Sí, porque estaba muy preocupado con la ruptura. Pienso que realmente no había ninguna razón para exigir aquel mando, simplemente tal vez hubiera hecho falta un poco, digamos, de mano izquierda. Porque, en realidad, si Monje lo pide, el Che le podía dar el título de general en jefe, de lo que quisiera, sin mando de tropa. Había un problema de ambición, la aspiración era un poco ridícula. Monje no poseía las condiciones para dirigir aquello..
¿El Che pecó por rigidez?
Lo del Che era superhonradez, era superhonradez, y el término diplomacia, no engaño, el término astucia, posiblemente le repugnaba.
Pero, óigame bien, si en nuestra propia Revolución ¿cuántas veces descubrimos nosotros ambiciones en los hombres? ¿Quién podía sustituir? ¿Quién tenía prestigio y talento para ocupar una determinada responsabilidad? Majaderías. Más de una vez nosotros tuvimos que entregar mandos y hacer concesiones. Hace falta un cierto tacto en determinadas condiciones en que si tú vas directo no encuentras solución. En aquel momento esa ruptura entre Monje y el Che hacía daño.
¿Perjudicaba?
Perjudicaba mucho. No se sabe los esfuerzos que hicimos nosotros por impedir el daño.
Para conciliar.
Usted no se imagina aquí, incluso, algunas cosas que toleramos, errores grandes. iErrores grandes! Cometidos a veces por uno o por otro. Hicimos siempre, por encima de todo, una crítica al hecho, pero con el espíritu de unidad.
Claro que Monje actuó mal, y después, ya le digo, vino el segundo del PCB, Jorge Kolle, y lo convencí de que, a pesar de la disciplina partidista, no podía dejar abandonada a aquella gente. Llamé a Lechín, conversé con él, lo convencí de que apoyara al movimiento guerrillero.
Pero ya, cuando apenas el Che llega de su recorrido, después de esa excursión —que se extendió, porque él sometía a prueba a los hombres, los entrenaba a partir de la propia experiencia que habíamos tenido en las montañas—, entonces se encuentra aquellos problemas allí, y casi inmediatamente hay una fuerza enemiga que está entrando y la guerrilla cae en una emboscada del ejército.
En un momento, sufren una traición. Y ya el ejército sabe que hay una fuerza guerrillera en la zona. Es cuando, digamos, prematuramente, se desarrollan los combates, y lo que no queríamos se produce; queríamos que, antes del primer combate, estuviera organizado un frente, y había fuerzas con qué organizarlo.
Sin embargo, los factores políticos vinieron a influir. En su diario el Che lo explica todo. Se produce lo siguiente: se divide el grupo. Él trata todo el tiempo de buscar el contacto con "Joaquín" y el grupo de "Joaquín", en el que estaba Tania. Invierte todo ese tiempo y se producen una serie de combates en el recorrido tratando de reunirse con "Joaquín". Es cosa curiosa, el Che llevó meses buscándolo, ¡meses! Él creía que era una mentira cuando escuchó por radio la noticia de la destrucción de aquel grupo.
Pero, en un momento dado, se convence de que ciertamente es real el aniquilamiento del grupo de "Joaquín", que se había producido bastante tiempo atrás. Él marchaba con Inti Peredo y los demás guerrilleros hacia una zona donde Inti tenía contactos e influencia; pero recibe aquellas noticias. Eso lo impacta mucho y creo que, en ese momento, reacciona con cierta temeridad. Él va, además, con algunos compañeros que no están en buenas condiciones, casi no pueden moverse, eso retrasa, pero va avanzando; ya tiene cuadros bolivianos.
Todavía ese grupo, si llega a aquella zona, prospera; pero él mismo cuenta en el diario cuando llega a una tienda, y escribe: "Vamos precedidos por radio ‘Bemba’, todo el mundo nos está esperando"; pero sigue. Llega por el mediodía a una aldea, está vacía. Aldea vacía es señal de cosas extrañas, de la posible presencia de una fuerza, y él a esa hora continúa su marcha, en pleno día. Va a la vanguardia Inti. En ese momento, una tropa, una compañía que está observándolo todo, mata a un miembro boliviano de la guerrilla, a algunos otros; rechazan la pequeña fuerza guerrillera, y el Che tenía enfermos y unos pocos compañeros en condiciones de luchar cuando cae allí en una zona sumamente difícil, la quebrada de El Yuro, donde combate y resiste hasta el momento en que una bala lo deja sin arma.
El Che no era hombre que pudiera caer prisionero; pero una bala le obstruye su fusil, y, ya muy cerca, lo hieren. Está herido y sin fusil, así es como lo apresan y llevan a un pueblito cercano, La Higuera. Al día siguiente, el 9 de octubre de 1967, al mediodía, lo ejecutan a sangre fría. El Che sí que no habría temblado jamás, porque, al contrario, cuando tenía una situación de peligro era cuando más se crecía.
¿Usted piensa que él se hubiese inmolado?
Bueno, yo antes de caer prisionero me hubiera inmolado. Es seguro que él lo habría hecho también; pero es que él no tiene alternativa, está combatiendo, que es lo que tiene que hacer. El Che era el hombre que luchaba hasta la última bala, y que no tenía ningún temor a la muerte.
¿Cómo se entera usted de la muerte del Che?
Aunque consciente de los peligros que él estaba corriendo desde hacía meses, y de las condiciones extremadamente difíciles que enfrentaba, su muerte me pareció algo increíble, un hecho, no sé, al que uno no puede acostumbrarse fácilmente. Pasa el tiempo y, a veces, uno sueña con el compañero que murió, y lo ve vivo, conversa con él y, de nuevo, la realidad nos despierta.
Hay personas que, para uno, no murieron; poseen una presencia tan fuerte, tan poderosa, tan intensa, que no se consigue concebir su muerte, su desaparición. Principalmente por su continua presencia en los sentimientos y en los recuerdos. Nosotros, no solo yo, sino el pueblo cubano, sufrimos de manera extraordinaria con la noticia de su muerte, aunque no fue inesperada.
Llegó un cable noticioso informando lo que había ocurrido en la quebrada de El Yuro el 8 de octubre de 1967. En la mayoría de los cables lo que se anunciaba era mentira, pero ese cable narraba algo que había ocurrido realmente, porque aquella gente no tenía la imaginación suficiente para inventar una historia ajustada a la única forma en que una guerrilla podía exterminarse. Para mí la conclusión fue instantánea: vi que era una noticia veraz.
El hábito de estar siempre interpretando cables, en que tú ves mentiras, mentiras y mentiras, sin ninguna imaginación, y de repente te das cuenta de que no podían inventar la historia de la única forma como pudieron liquidar a ese grupo.
Ahora, lo interesante no es leer solo lo que escribe el Che en su diario, sino lo que escribieron los jefes que combatieron contra él. Es impresionante la cantidad de combates y de éxitos que tuvo aquel puñado de hombres.
Nosotros sufrimos mucho —era lógico que sufriéramos cuando llega la noticia de su muerte, comprobada. Fue por eso que, en el dolor de la muerte, por aquellos días pronuncié un discurso en que pregunto: "¿Cómo queremos que sean nuestros hijos?", y respondo: "Queremos que sean como el Che", y eso se convirtió en una consigna de nuestros pioneros: "Pioneros por el comunismo: Seremos como el Che".
Después llegó el diario; no se sabe lo que vale, para conocer todo lo ocurrido, su idea, su imagen, su entereza, su ejemplo. Un hombre de un pudor, de una dignidad y de una integridad enormes, es lo que es el Che y lo que el mundo admira. Un hombre inteligente, un visionario. El Che no cayó defendiendo otro interés u otra causa que la causa de los explotados y de los oprimidos de América Latina. No cayó defendiendo otra causa que la causa de los pobres y de los humildes de la Tierra. La causa del Che triunfará, la causa del Che está triunfando.
Su imagen está en todo el mundo.
El Che es un ejemplo. Una fuerza moral indestructible. Su causa, sus ideas, en esta hora de lucha contra la globalización neoliberal, están triunfando. Y luego, en junio de 1997, ¡qué mérito el de los que encontraron su cadáver y el de otros cinco compañeros! Hay que agradecer, incluso, a los bolivianos, a las autoridades; cooperaron, ayudaron.
¿Para encontrar sus restos?
Ese hombre, Jorge González, que hoy es rector de nuestra Facultad de Ciencias Médicas, ¡qué mérito!, cómo lo encontraron, eso es milagroso.
¿Cuál es la gran lección que deja el Che?
¿Qué queda? Yo pienso que lo más grande son realmente los valores morales, la conciencia. El Che simboliza los más altos valores humanos, y un ejemplo extraordinario. Creó una gran aureola y una gran mística. Yo lo admiraba mucho, y lo apreciaba.
Siempre produce mucho afecto esa admiración. Y le expliqué la historia de por qué yo me acercaba mucho a él.
Son muchos los recuerdos que nos dejó, imborrables, y por eso digo que es uno de los hombres más nobles, más extraordinarios y más desinteresados que he conocido, lo cual no tendría importancia si uno no cree que hombres como él existen por millones, millones y millones en las masas. Los hombres que se destacan de manera singular no podrían hacer nada si muchos millones, iguales que él, no tuvieran el embrión o no tuvieran la capacidad de adquirir esas cualidades. Por eso nuestra Revolución se interesó tanto por luchar contra el analfabetismo y por desarrollar la educación, para que todos sean como el Che.
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SPD
No. 83 (5/ año 4). La Habana, 13/Febrero-2012

 


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ÍNDICE

De las Propuestas del SPD

Dicen que el trabajo asalariado no es explotación
Por Rogelio M. Díaz Moreno

La Conferencia y las contradicciones de la “actualización”
Sin socialización económica ni democratización política, por el desarrollo de sus propias contradicciones, el “socialismo de estado” se transmuta en capitalismo privado predominante
Por Pedro Campos

Cuba: Esperanza, credibilidad y sentimientos
Por Félix Sautié Mederos
Crónicas cubanas

El soberano no es el Estado, es el pueblo
Comunismo es poder compartido, no poder concentrado
Por Álvaro García Linera, Vicepresidente de Bolivia.

China: La economía crece, la identidad cultural desaparece
Por Roberto Savio (*)


"Lo que nos preocupa es el legado"
Palabras de Ambrosio Fornet en el acto inaugural de la 21a Feria Internacional del Libro de Cuba



CONTENIDO
De las Propuestas del SPD

Tomado de las “Propuestas para el avance al socialismo en Cuba”

Presentadas al pueblo, a los trabajadores y a los revolucionarios cubanos, a propósito de la convocatoria del VI Congreso del PCC.
La Habana, 28 de enero de 2011, en el 158 aniversario del natalicio de José Martí.
5-Priorizar, como tarea económica de la etapa actual, el desarrollo de las relaciones de producción libremente asociadas, de tipo cooperativo-autogestionario, las genéricas –no las únicas- del socialismo, con el objetivo de aumentar aceleradamente el bienestar general del pueblo.

-Esto sería lo que evitaría el avance del capitalismo y, al mismo tiempo, permitiría que la economía florezca aceleradamente, pues la gente trabajaría con gusto y alegría, sin imposiciones de ningún tipo y podría satisfacer sus necesidades racionales. Con ello se avanzaría progresivamente hacia la eliminación de todo tipo de explotación del hombre por el hombre, una de las aspiraciones principales de todos los socialistas de todas las épocas.

-Con el avance paulatino de las relaciones de producción libremente asociadas de tipo cooperativo-autogestionario, sus principios colectivistas, democráticos, solidarios, libertarios y humanistas inherentes a sus formas de propiedad, gestión y distribución, se irían traspasando al funcionamiento de la nueva sociedad, a todas las instituciones de la superestructura y darían lugar a una nueva conciencia social.

-Las relaciones de producción libremente asociadas de tipo cooperativo-autogestionarias se caracterizan por: 1) los propios trabajadores asociados, dueños o usufructuarios colectivos, de sus medios de producción, auto “explotan” su fuerza de trabajo; 2) administran democráticamente su gestión productiva (control de gastos, planificación y elección de dirección) y 3) controlan y distribuyen el plustrabajo o excedente, antes plusvalía, una parte para la reproducción de la entidad, otra para la contribución a la seguridad social, las actividades presupuestadas y los planes de desarrollo general y el resto sería repartido equitativamente para el consumo directo de los trabajadores. La cooperativa es una forma de propiedad y asociación, el cooperativismo la forma en que se organizan la gestión y la distribución en la cooperativa.

-Para que el poder de los trabajadores y del pueblo sea real y pueda hacerse efectivo el desarrollo y la expansión de las nuevas relaciones típicamente socialistas de producción, es necesario que los medios de producción, los recursos y las finanzas, ahora en manos de la burocracia, sean controlados escalonada y progresivamente por los distintos niveles del poder popular, la nación, la región, la comunidad, los colectivos laborales y las personas. Como la propiedad lleva por nombre la forma en que se explota, la propiedad estatal asalariada debe ser sustituida gradualmente por la propiedad socialista de todo el pueblo, de los colectivos de trabajadores y colectivos sociales.

-Especialmente importante será el desarrollo de todo tipo de cooperativas -de producción, de servicios y consumo- liberadas de todas las actuales restricciones estatales sobre adquisición de recursos, imposición de planes de producción y precios, que deberían ser el resultado de discusiones entre los productores y consumidores. Nos referimos a verdaderas cooperativas y no a las conocidas hasta ahora en la agricultura bajo tutela estatal, en las cuales se controla, indistintamente, desde la dirección, hasta qué deben sembrar, a qué precio vender y hasta los ingresos de sus trabajadores. El apoyo efectivo y preferencial del estado a todo el sistema cooperativo con facilidades de todo tipo, créditos, bajos impuestos y otros, es una de las garantías del avance al socialismo.

-Las formas concretas de propiedad socialista, empresas cogestionadas, autogestionadas o cooperativas, si la empresa tal es propiedad del nivel estatal correspondiente, con usufructo de los trabajadores; si es cooperativa de los trabajadores o mixta con empresas extranjeras, o conjugaciones diversas de ellas, dependerá de los intereses concretos de los colectivos laborales y sociales y la significación de la empresa para los intereses generales de la nación o el municipio.

-Deberá crearse un cuerpo de leyes al respecto: una nueva ley de la empresa socialista y una nueva ley cooperativa. Pero cualesquiera que sean las formas de propiedad, la tendencia debe ser a que la explotación de la misma sea sobre bases autogestionarias, más allá de la autonomía que ahora defiende la dirección del partido en sus lineamientos económicos, la cual no implica control de los trabajadores sobre la dirección, la gestión y la repartición de una parte de las utilidades y mantiene el trabajo asalariado.

-Todas estas formas de propiedad deben verse en desarrollo y tenderían a integrarse en forma territorial, sectorial o ramal, en uniones de cooperativas y demás asociaciones, para formar agrupaciones mayores, más potentes o integrales, según convenga y sea decidido democráticamente por sus trabajadores y el nivel estatal correspondiente en las empresas cogestionadas, hasta convertir el conjunto en una gran unión de asociaciones autogestionadas, debiendo quedar estatuido que son indivisibles e invendibles, y su fusión o unión con otras empresas quedar sujeta a leyes.

-Las instituciones públicas de salud, educación superior, cultura, recreación etc., funcionarían de forma autónoma en interés de los municipios, la nación y de todo el pueblo, bajo control de sus trabajadores y de todos los afectados por su gestión. Se nutrirían tanto de los presupuestos nacionales o municipales, como de los ingresos que puedan generar por su propia gestión. La práctica irá precisando los ajustes. Este carácter autónomo les debe permitir administrar sus finanzas y, a sus colectivos, elegir democráticamente a sus directores.
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Dicen que el trabajo asalariado no es explotación
Por Rogelio M. Díaz Moreno

A través de una divulgación mediática moderada, encontré una arista en la Conferencia Nacional del Partido celebrada hace pocos días, que me pareció significativo en grado sumo. Aunque no exento de material para el sarcasmo, las conclusiones que se desprenden de este detalle deberían constituir un motivo de preocupación bien seria.

Resulta que en la Comisión de trabajo político e ideológico, Angel Bueno, un delegado del cual se diría tiene un nombre providencial, planteó su preocupación relacionada con la situación del empleo de trabajadores asalariados por los pequeños empresarios en auge tras la apertura a las formas privadas de trabajo.

En la exposición que hace el periódico Granma de este debate, se manifestó que Caridad Diego, miembro de la Presidencia de esta Comisión, descartó que se esté violando el precepto de nuestra constitución que proscribe la explotación del hombre por el hombre en el caso de los trabajadores que entregan su fuerza de trabajo, a cambio de un salario, a otra persona con licencia de trabajador por cuenta propia. Que este contrate y use la fuerza laboral de aquel, apuntó, no significa que lo esté explotando, seguramente porque conserva determinados derechos laborales y porque el Estado conserva la propiedad sobre los medios fundamentales de producción, así que esta relación patrón-empleado no está en confrontación con la Constitución.

Además, reforzó otro delegado, el empleado también disfruta de la educación y la salud. Aún así, al menos parece que Marino Murillo no descarta que “este y otros asuntos, también impliquen transformaciones en nuestra Constitución, más adelante”.

Eso lo dijo el Granma, el 30 de enero pasado.

Del lado irónico del asunto, ahora podemos preguntarnos si en Canadá y otros países capitalistas desarrollados que ofrecen salud y educación con cargo al presupuesto público, ahora se pueden contar como comunistas. Y si no tendrán razón aquellos que, por las medidas que ha tomado de incrementar el sistema Medicare, acusan al presidente de Estados Unidos Barack Obama de ser socialista.

Del lado de la coherencia del discurso, hay que preguntarse por qué, si esto no viola la Constitución cubana, de todas maneras haya que cambiarla. Del lado teórico, basta remitir al resumen más sencillo de El Capital, donde se define que la explotación del hombre por el hombre es la base de la relación entre un empleado y un patrón en el sector privado de la economía, pues el empleador se queda con parte del valor de esa fuerza de trabajo y solo paga la otra parte y eso, precisamente, constituye la explotación. Y ningún patrón puede pagar el 100% de la fuerza de trabajo a su empleado y no explotarlo, porque si no, sencillamente no obtiene ninguna ganancia y tiene que cerrar. Esto da pudor tener que explicarlo, pero no queda otra opción, como consecuencia de la ignorancia e indiferencia que ha reinado contra la profundización y el análisis sincero de las teorías económicas, tanto las socialistas como las capitalistas.

Del lado del empleado, hay que preguntarse qué pasa verdaderamente con sus derechos; si es una empleada, por ejemplo, con su licencia de maternidad. Si va a disfrutar de vacaciones pagadas. Si está protegido contra accidentes laborales. Qué lo protege de abusos y pretensiones excesivas del patrón. Cómo, exactamente, es que este empleado conserva sus derechos.

Y del lado del futuro, da grima pensar a dónde nos van a conducir estos adalides que encuentran tan natural introducir esta realidad en nuestro espacio. Y no es que niegue que la necesidad pueda forzarnos eventualmente a acatar leyes del desarrollo histórico de las fuerzas productivas, que Marx mismo explicaba, pero sin cerrar los ojos a cada aspecto positivo o negativo de cada fenómeno.

Hoy nos quieren convencer de que si un privado emplea proletarios no los está explotando y a muchas personas, hay que reconocerlo, les parece bien y natural esta relación. Mañana el criterio de lo que es pequeño negocio por cuenta propia aceptable para el país “socialista” se expandirá más y más, y mira que ya se ha expandido muchísimo, desde su reinicio allá por los años 90 del pasado siglo. Al parecer, no existen obstáculos reales para que, en el camino de las “actualizaciones” de tantos aspectos que creíamos garantía del socialismo, continúen sigan desmontando los principios con los que todavía contamos. Así, ya se asomarán manufacturas, plantaciones y todo tipo de empresas privadas en nuestro futuro, de capital extranjero o nacional, donde se emplearán trabajadores “por cuenta propia”, ajenos y enajenados de la propiedad sobre esos medios de producción, despojados inexorablemente de una parte de su fuerza de trabajo a favor del dueño de la empresa.

Claro, que por tener estos proletarios algún nivel de acceso a la educación y la salud, no constituirán una contradicción antagónica con una sociedad que se seguirá titulando socialista porque, además, Antillana de Acero, Cubana de Aviación y el Sistema Electro energético Nacional seguirán –oficialmente– en manos del Estado, o al menos, de la burocracia que lo administra. Hasta que los herederos de esa burocracia se aburran y decidan “actualizar” también los últimos exponentes de la propiedad que nunca llegó a ser colectiva pues, total, “nadie sabe en realidad qué es el verdadero socialismo”.

Y pobre es el papel que se les reserva a intelectuales e ideólogos que, en lugar de emplear sus talentos para potenciar la conciencia popular y el análisis democrático y cívico sobre lo que realmente constituyen aspiraciones para una sociedad socialista, sigan sirviendo de claque a las fuerzas del liberalismo que tanto auge disfrutan hoy.

Físico, poeta y cuerdo
Tribunero 4297 de la COCO
http://bubusopia.blogspot.com/
"Yo dono rosas, oro no doy"
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La Conferencia y las contradicciones de la “actualización”
Sin socialización económica ni democratización política, por el desarrollo de sus propias contradicciones, el “socialismo de estado” se transmuta en capitalismo privado predominante
Por Pedro Campos

La Conferencia: En la recién concluida 1ra Conferencia del PCC, plagada de funcionarios designados desde arriba, el 1er Secretario del PCC y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército, Raúl Castro dijo al clausurar el evento.

-No se abandonará la doctrina marxista-leninista.

-Ratificó el concepto de que el Partido Comunista, único, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del estado, en correspondencia con el artículo 5to de la Constitución vigente.

-Como somos una “plaza sitiada” por la agresión y hostilidad permanente del Imperialismo, el pueblo cubano no tiene derecho a militar en otro partido que no sea el “único”.

-Pero terminó su discurso de clausura, pidiendo una vez más, la crítica de frente y esta vez, un clima de confianza para el intercambio de opiniones, así como la mayor democracia para el partido y la sociedad.

-Mientras, quedaba claro que el papel del partido era impulsar los acuerdos del VI Congreso y dejar los problemas de la administración económica al gobierno, sus ministerios y empresas.

El “marxismo-leninismo”: Al respecto, conviene recordar que el “marxismo leninismo” fue la variante del marxismo enunciada por Stalin en su recopilación de artículos “Cuestiones del Leninismo”, que “academizaron” –dogmatizaron debería decir- los manuales “soviéticos”, basados en la experiencia de la URSS sobre la construcción del socialismo y, que la III Internacional Comunista, trató de generalizar, desentendiéndose de los conceptos y críticas sobre el socialismo emitidos por Lenin en los últimos años de su vida, a favor del cooperativismo y contra el burocratismo acelerado del estado, cuando ya enfermo y aislado no tenía fuerzas para defender y hacer llegar sus posiciones al partido.

El “marxismo leninismo” y su “socialismo” sustentan la esencia de su teoría política en la “dictadura del proletariado”, un sistema de gobierno que encabeza el partido comunista –representante de la clase obrera-, el cual dirige a toda la sociedad; la esencia de su teoría económica, en la propiedad estatal sobre los medios de producción explotados en forma asalariada, la planificación centralizada y el control absoluto del estado sobre el mercado interno y externo y la esencia de su teoría social, en la igualdad de todos los trabajadores convertidos en una sola clase social: la obrera, la clase vanguardia y constructora de la nueva sociedad.

De acuerdo con tales principios, el partido funcionaría sobre la base del llamado “centralismo-democrático”, que en virtud de la subordinación de los órganos inferiores a los superiores, pierde todo balance y convierte la organización en una estructura vertical de mando de político-militar.

Las contradicciones: Veamos como la “actualización” del modelo económico, concebida a partir de criterios pragmáticos y mecanismos propios de la economía capitalista en busca de eficiencia económica, está generando contradicciones con muchos de los preceptos políticos que se tratan de defender y mantener como principios.

-El partido es reconocido como rector de la sociedad, pero se deja fuera de la administración directa de la economía, con un papel como de policía, para concentrarla en el estado, sus ministerios y dirigentes empresariales.

-Las principales medidas de la actualización fueron aprobadas, convertidas en decretos y empezadas a ejecutar por el gobierno, antes de haber sido aprobadas por el Congreso del PCC y la Asamblea Nacional del Poder Popular.

-La propiedad estatal está cediendo paso –aceleradamente- a la propiedad privada, que en forma de usufructo se está apoderando de buena parte de las tierras de cultivo para ser explotadas en forma capitalista clásica con trabajadores asalariados, forma laboral que se extiende ampliamente al transporte, el comercio minorista, los servicios gastronómicos, los moteles privados y otros. Aunque Caridad Diego, una de las máximas figuras del aparato ideológico del PCC y otros, se esfuercen por demostrar que el trabajo asalariado que propugnan no es explotación.

-La planificación centralizada se mantiene de nombre, pero de hecho toda la economía en divisas está orientada al mercado para vender todo lo que se pueda producir, los planes de producción agrícola nunca pueden cumplirse, pero los productores, vendedores privados y los burócratas corruptos se llenan los bolsillos por la ley de oferta y demanda.

-El estado está dejando amplio espacio a las mercaderías que importan los privados, sobre todo ropa y zapatos, equipos electrodomésticos y otros y el mercado interno al por menor está pasando en buena parte a los privados.

-El igualitarismo de clase que se pretendía por el marxismo-leninismo, está siendo destrozado por las diferencias sociales que está introduciendo la “actualización” del modelo económico, que no solo está generado una clase buro-burguesa, sino también una clase capitalista, donde lo mismo encontramos milenarios que millonarios y no de devaluados pesos cubanos.

-Quedó evidente en las intervenciones de varios delegados, que se estaban tomando medidas que violaban la Constitución vigente, por lo que, -se dijo-, había que hacerle cambios en próximas sesiones de la Asamblea Nacional, quizás sin percatarse de que algunos de los cambios afectan la esencia socialista de la Constitución, como el relativo a la explotación asalariada por privados, lo que, en todo caso, demandarían un referendo nacional.

- El Presidente-1er Secretario precisa que seguiremos con el partido único, cuando todo el mundo sabe que el pluripartidismo es una consecuencia de la división de la sociedad en clases, a donde nos está llevando la “actualización”. Que en Cuba existen diversos partidos a los que no se les quiera reconocer “legalmente”, no niega su existencia. Y, si como dijo el Presidente, -el pluripartidismo es abrir las puertas al imperialismo porque somos una plaza sitiada-, los que deseen militar en otro partido, tendrían que acabar primero con el imperialismo.

Aquí una aclaración necesaria: Para los partidarios del Socialismo Participativo y Democrático el poder debe estar en manos del pueblo y de los trabajadores libres asociados, organizados para producir y convivir y no en las de un partido de membrete alguno, pues a través de la historia, se ha demostrado que todos, al llegar al poder, han pretendido imponer a los pueblos sus maneras de concebir la sociedad, la política y la economía, según sus intereses. Por eso preferimos un sistema electoral apartidista, aunque existan asociaciones políticas que divulguen sus intereses, de acuerdo con la plena libertad que gusta al ser humano.

-Los claros llamados del Presidente a la mayor democracia en el partido y en la sociedad, a discrepar de los jefes y a decir las verdades de frente y a crear un mejor clima para el intercambio de opiniones, si bien pudieran estar reflejando una actitud pragmática, ecléctica, o si se quiere dialéctica, ante las realidades que enfrenta el partido-gobierno, también entran en abierta contradicción con preceptos establecidos, con viejas prácticas impositivas de tipo veticalista y con normas burocráticas como la subordinación de los órganos inferiores a los superiores, que abusivamente han servido para despedir o cambiar de puestos a protestones, rebeldes, perestroikos, disidentes, y otros, que se habían creído la segunda parte del binomio “CENTRALISMO-democrático”.

-En contraste con el discurso del Presidente, el centralismo siguió ganándole terreno a la democracia. Así, el Comité Central decidirá la renovación del 20 %... del Comité Central y los cambios que considere en los estatutos, tareas que corresponderían al Congreso. La “política de cuadros” obvia por completo que los líderes a los distintos niveles, salgan de las respectivas bases y sean elegidos democráticamente por ellas: la dirección del partido los selecciona, los prepara, los rota y los pone donde considere.

Ni critico, ni celebro, hago observaciones de cómo una práctica económica lleva a contradicciones y obliga a modificaciones en el discurso y en la práctica política. Y viceversa. ¡Qué bueno que haya contradicciones! De su desarrollo salen la luz, nuevas decisiones, nuevos modos de enfrentar la vida. No hay que temerlas, ni tratar evitarlas ni coartarlas.

Hasta hoy, la “actualización” no ha encendido los dos motores principales de una economía socialista: la autogestión de las empresas por los trabajadores mismos y el cooperativismo extendido a todos los sectores. El tercer motor, el del trabajo por cuenta propia arrancó sin extenderse a todos los oficios, profesiones y saberes; pero con la marcha atrás puesta, al aprobarse la explotación del trabajo asalariado por privados, que tipifica al capitalismo, con perdón de los ideólogos del partido.

Lo hemos venido advirtiendo: el “socialismo de estado” –en verdad una forma de capitalismo de estado-, se transmuta en predominio del capitalismo privado, por ley histórica natural del desarrollo de sus propias contradicciones, si no enciende esos motores de la socialización económica y si no desarrolla un proceso integral de democratización política, que posibilite la más amplia participación en el debate y el diálogo horizontal, de todas las tendencias políticas y económicas existentes en la sociedad cubana, que permita divulgar y esclarecer todas las posiciones, más allá de estereotipos e imaginarios maniqueos y llegar a un consenso entre todos sobre la sociedad que deseamos.

La “actualización” y el Socialismo Participativo y Democrático. Ya en un artículo anterior expliqué que el programa de la “actualización” no es el programa del Socialismo Participativo y Democrático, pero eso no significa que no nos demos cuenta de que se abandonó la fase inmovilista y que se estén realizando acciones que están resquebrajando las bases teóricas de los llamados principios “marxistas-leninistas” al tratar de acomodarlos pragmáticamente a las modificaciones que está introduciendo la “actualización”.

Es más, sin triunfalismo ninguno y conscientes de que nuestro programa, ni siquiera el mínimo ha sido satisfecho, bien podemos considerar que nuestras acciones contribuyeron a que se hiciera una consulta amplia, aunque no fuera horizontal ni plenamente democrática como era nuestro propósito, a que se hiciera una crítica del sistema super centralizado y a que se implementaran -aunque fuera limitadamente- algunas de nuestras sugerencias como la repartición de tierras ociosas, el cuentapropismo aunque no con la amplitud que deseamos y que el Congreso aprobara la extensión del cooperativismo a los demás sectores de la economía, todavía por implementar.

Sabemos que se está trabajando en una nueva ley de cooperativas y que a los sindicatos oficiales se le ha orientado que los trabajadores discutan en sus asambleas los planes de producción, los costos y los salarios, lo cual es insuficiente, pero evidencia que alguna influencia está haciendo la insistencia de los partidarios diversos -no solo los que nos nucleamos en torno al boletín SPD- de un socialismo más participativo y democrático en a ampliar la participación de los trabajadores en la propiedad, la dirección, la gestión y las utilidades de las empresas estatales.

Porque se llegue a concretar el llamado que acaba de hacer el Presidente sobre la “mayor democracia” para el partido y la sociedad, y porque se respete la diversidad en todo sentido, se establezca un diálogo nacional y se cree ese clima de confianza del que ahora habla el Presidente, venimos luchando hace tiempo. ¡Qué bueno que Raúl haga ese llamado!

Algunos nos pretenderán ingenuos porque “confiáramos” en que eso será posible en las condiciones de “dictadura del proletariado”. Sabrá Raúl sus intenciones detrás de ese discurso. No nos toca a nosotros cuestionarnos la honradez del planteamiento, ni juzgarlo, sino tener en cuenta, cuánto y cómo de lo que hace y dice el partido-gobierno, puede servir a las ideas socialistas.

Lo que corresponde a una nueva izquierda democrática, surgida del seno de la revolución, que no quiere la debacle; ni tampoco la restauración del viejo régimen de oprobio en nuestro país, es reiterar, con toda la claridad, cómo creemos nosotros que se puede lograr esa democracia mayor, según lo expusimos en nuestras Propuestas para el avance del socialismo en Cuba, presentadas al pueblo y al VI Congreso del PCC, divulgarlo y defenderlo en todos los espacios posibles.

Reiteramos las esencias de nuestra propuesta: avanzar del “socialismo de estado” -que ahora se pretende “actualizar” priorizando la participación del capital privado nacional y extranjero-, a un socialismo más participativo y democrático, camino al predominio de las relaciones de producción de tipo cooperativo-autogestionarias, genéricas del nuevo modo de producción. Donde sean los trabajadores y el pueblo los que decidan directamente sus destinos a través de la elección democrática de todos los cargos públicos y la aprobación por referendo de los presupuestos participativos de los Consejos, Municipios, y la nación y sean los colectivos laborales y sociales, los que administren colectivamente las empresas del estado o propias, las gestionen democráticamente y repartan equitativamente un tercio de las utilidades entre los trabajadores, como se planteó en la Historia me absolverá.

En eso seguiremos insistiendo y haremos todo lo posible porque llegue a todos los contornos sociales, en las circunstancias que sean, con las posibilidades que podamos.

El socialismo se alcanzará, no por la acción de grupos revolucionarios ilustrados, sino porque sus ideas sean asumidas masivamente. Para eso trabajamos. Solo entonces las ideas se convierten en fuerzas materiales invencibles. A eso temen, los que impiden su divulgación.

El “clima de confianza… para el más amplio y sincero intercambio de opiniones”; “decir la verdad de frente”, y la “mayor democracia para el partido y la sociedad”, de los que habla el Presidente, deberán servir para que se respete la divulgación amplia y horizontal de las posiciones de la amplia nueva izquierda democrática cubana.

Socialismo por la vida.

La Habana, 11 de febrero de 2012
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Cuba: Esperanza, credibilidad y sentimientos
Por Félix Sautié Mederos
Crónicas cubanas


Los procesos de credibilidad, esperanzas y sentimientos a favor o en contra constituyen manifestaciones íntimas de los seres humanos propias de su conciencia, que condicionan muchas veces de manera imperceptible o inconsciente, las acciones y las formas de ser de las personas. Comprender la importancia de avivar y/o recuperar positivamente estos fenómenos, así como auscultarlos con objetividad debería ser una tarea de primer orden para la política y la economía; que de no procurarla en nuestras actuales circunstancias, sería hundirse en el precipicio que se está bordeando.

Cuando se confunden los planos de la realidad con lo que se desea que sean o con lo que se pretende imponer como expresión única por encima de lo que verdaderamente son, se debilitan las esperanzas, se pierden las credibilidades y los sentimientos de aprecio disminuyen y se transforman en desengaños, indiferencias o vacíos. Estas pérdidas, disminuciones y vaciamientos se están manifestando entre los cubanos hoy; y, para superarlos o contrarrestarlos, no serán realmente efectivos el autoritarismo, el uso de la fuerza, las promesas sin plazos fijos y comprobables, ni las prédicas de consignas acuñadas. Con tales prácticas, esos efectos en las formas de pensar y de actuar, sólo se podrán contener por un tiempo, pero nunca solucionarlos positivamente.

En cambio, para avivarlos o recuperarlos, se necesitaría un reconocimiento cabal de lo erróneo de las imposiciones así como una efectiva depuración de responsabilidades, ya sea en los campos de la política, la economía o la sociedad en general. Además, para validar este reconocimiento objetivo de lo que piensan y sienten las personas, se requerirá como condición imprescindible, hechos concretos a favor de sus anhelos, sentimientos e intereses.

En distintas oportunidades, he apostado en mis escritos a favor de los cambios y las reformas aún en medio de mis esperanzas defraudadas. No me oculto para plantearlo como tampoco me oculto para expresar críticamente, de frente, sin subterfugios ni seudónimos lo que pienso sobre las realidades que estamos viviendo en Cuba, porque creo en la eficacia del diálogo civilizado, del respeto al pensamiento diferente y a la diversidad biosocial de la cual formamos parte. En este orden de cosas, considerarse únicos, indiscutibles e incuestionables, nunca serán concepciones viables, capaces de avivar la esperanza, la credibilidad y los sentimientos de aprecio debilitados o perdidos por causa de los errores, del desgaste, del secretismo, del burocratismo y de los procesos de corrupción que tan extendidos se encuentran. En este orden de pensamiento, concuerdo con lo expresado por el Presidente Raúl Castro en “…que lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución y del Socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad para erradicar los errores cometidos en más de 50 años transcurridos desde el primero de enero de 1959 y los nuevos en que pudiéramos incurrir en el futuro”. Estas son realidades que en la política de presente y de futuro no se deberían ignorar.

A tales efectos, los cambios y reformas y acuerdos que se han adoptado en la recién culminada Primera Conferencia Nacional del PCC por mínimos e indirectos que pudieran considerarse, así como sus insuficiencias, necesariamente afectarán de una forma u otra (positiva o negativamente), las sinergias del movimiento social. Reconocerlo en mi criterio es ser objetivos con las realidades que se viven en la Cuba de hoy. Considero que aunque resultó ser una última oportunidad, defraudó algunas de las esperanzas que muchos nos planteamos. En estas circunstancias, apostar por los derrumbes totales también podría ser el caos y la desolación que no beneficiarían a nadie.

Por otra parte, las prácticas de criminalización de las opiniones y del pensamiento diferente tan al uso, así como la exclusión de quienes se atrevan a expresarlo o ejercer la crítica necesaria, imposibilitarán el planteamiento del Presidente Raúl Castro durante su discurso de clausura de la Conferencia del Partido a favor de “fomentar un clima de máxima confianza y la creación a todos niveles para el más amplio y sincero intercambio y opiniones… favoreciendo que las discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto, incluyendo los medios de comunicación masiva… Al propio tiempo la conformación de una sociedad más democrática contribuirá también a superar las actitudes simuladoras y oportunistas surgidas al amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el tratamiento de diferentes situaciones de la vida nacional”

Por demás, también me parece muy importante hacer efectivo lo expresado por el Presidente Raúl Castro en su discurso de clausura de la Conferencia del PCC, de: “…acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos, discrepar y discutir… cuando consideramos que nos asiste la razón…”. Eso es lo que hago o intento plantear en mis crónicas y escritos, porque como dijera José Martí “No existe gobierno invulnerable: la prensa debe ser el examen y la censura, nunca el odio ni la ira que no dejan espacio a la libre emisión de las ideas… (*)…La prensa no es aprobación bondadosa ni ira insultante: es proposición, estudio, examen y consejo… (**)”.

Para “no abandonar, ni por un instante el legado martiano”, considero imprescindible aplicarlo en su integralidad ética, moral, política y práctica. Estoy de acuerdo con lo expresado recientemente por el intelectual cubano Aurelio Alonso, a quien parafraseo, en el sentido que el Partido debe trasladar su poder de la esfera política a la ética, porque sólo el pueblo puede estar por encima del Estado. Añado por mi parte que el Partido tiene 800 mil militantes y la población 11 millones, en números redondos. Así lo pienso y así lo afirmo con el propósito de coadyuvar a la esperanza, la credibilidad y el aprecio; lo contrario sería continuar con más de lo mismo.

(*) Revista Universal de México, 29 de mayo de 1875. (**) Revista Universal 8 de julio de 1875.

E-Mail: fsautie@yahoo.com

Unicornio , lunes 6 de febrero del 2012.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=146079
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El soberano no es el Estado, es el pueblo
Comunismo es poder compartido, no poder concentrado
Por Álvaro García Linera, Vicepresidente de Bolivia.

Palabras finales en la conferencia de prensa, en Maracaibo, 28 de noviembre de 2011

Gobernar obedeciendo es afirmar cada día que el soberano no es el Estado, que el soberano es el pueblo, que no se manifiesta cada cinco años con el voto, sino que se manifiesta, habla, propone, cada día necesidades, expectativas y requerimientos colectivos.

Lo que se le pide al gobernante es sintetizar y unir, porque pueden haber voces discordantes dentro del pueblo. ¿E l pueblo es una cosa homogénea?, no señores, hay clases sociales, hay identidades, hay regiones. El pueblo es muy diverso. El trabajo del gobernante no es sustituir al pueblo. El trabajo del gobernante no es sustituir al pueblo, es armonizar las voces del pueblo, sintetizar en un sólo sentido sus inquietudes. Pero eso no significa que el gobernante sustituya al pueblo.

Gobernar obedeciendo es eso: el soberano es el pueblo y el gobernante es simplemente un unificador de ideas, un articulador de necesidades, y nada más. Ese es el principio comunitario, pero también socialista y comunista en el sentido fuerte del término de común-unidad, esa palabra me gusta, no es muy reconocida pero a los viejos marxistas como Marta y yo nos encanta esa palabra comunismo, que se ha atribuido al diablo.

No. Comunismo es comunidad, esta es una comunidad, comunismo viene de comunidad, de riqueza común, de decisiones comunes, de vida compartida, de bienestar compartido, eso es comunismo, de poder compartido, gobernar-obedeciendo: poder compartido, no poder concentrado. Es una frase hermosísima que atraviesa como flecha la sociedad contemporánea, apunta al socialismo, pero tiene más horizonte común, vida común, riqueza común, felicidad común, democracia compartida, decisiones compartidas, tristezas compartidas, alegrías compartidas, comunismo, eso es.

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China: La economía crece, la identidad cultural desaparece
Por Roberto Savio (*)

XIAN, Nov (IPS) Xie Jing tiene 15 años, y pertenece a la generación que en el 2020, según las previsiones, verá a la China convertida en la mayor potencia económica mundial. Pero Xie no tiene ningún interés político o cultural. Su generación es muy diferente de las precedentes. Ella vive en un mundo propio, totalmente globalizado, donde el estilo de vida norteamericano es el principal punto de referencia. Se viste como una adolescente norteamericana, escucha las mismas músicas, tiene los mismos ídolos y la misma relación con Internet y el mundo virtual.

El diario gubernamental China Daily ha publicado dos noticias de impacto, El 28 de octubre, informó que está de gran moda entre los jóvenes el matrimonio electrónico. Un juego llamado cybermarriage ha registrado un millón de participantes en el primer mes. Se calcula que los espacios para matrimonios electrónicos tienen 30 millones de inscritos y que el 70% de los "casados" son menores de 18 años.

Este matrimonio no tiene ningún valor. Es solo un juego. Pero declara al diario Qian Yu, de 15 años: "me siento muy aislado, aun cuando estoy entre mis compañeros de estudio no puedo decirles lo que pienso. En los juegos online hablamos más que en la escuela, allí están mis amigos más cercanos." Comenta Huang Zhao, educador en Guanzhou que provee ayuda online a los adolescentes:" La generación de hijos únicos demuestra menos capacidad de comunicación personal, y la vida virtual parece satisfacer su soledad interior. No les interesan los sentimientos de sus compañeros, todo lo que hacen es en función de sus propias emociones".

La otra noticia, del 8 de noviembre, revela el descubrimiento de una banda de prostitutas de 20 adolescentes (dos de ellas de 14 años), organizada por dos estudiantes entre sus compañeras. Lo que impresionó a la policía es que no creían haber hecho algo ilegal. Una de las organizadoras declaró: " No quería causar problemas a mis compañeras. A todas nos gusta hacerlo, porque nuestros padres no nos dan bastante dinero para nuestros gustos".

Hasta 1949, con la victoria de Mao, la mujer en China estuvo supeditada al hombre, desde la primera dinastía Qin, en el 221 aC. Confucio inculcó la norma de que en una sociedad armoniosa se respeta al superior: al anciano sobre el joven, a la autoridad sobre el ciudadano, al hombre sobre la mujer.

La generación de la revolución maoísta, que yo conocí' en la conferencia mundial de estudiantes en 1957, era de una austeridad impresionante. Y la generación siguiente, en 1966, fue protagonista de la revolución cultural. En ella, los estudiantes fueron los más fanáticos destructores de los viejos monumentos y de todo lo relacionado con la cultura del pasado. Solo con la política de las reformas, tras la muerte de Mao en 1976, se consagra la celebración del mercado y de la riqueza. Y en 1979, para controlar la explosión demográfica se establece que cada matrimonio puede tener solo un hijo.

Hay consenso de que las diferencias entre las generaciones de los años 80 y 90 eran mínimas, y que con el advenimiento de la sociedad consumista las distancias se dilatan entre la de los 90 y la de la primera década del siglo y que la diferenciación prosigue velozmente.

Después de la revolución cultural, el pasado y la historia no han recuperado el prestigio perdido. Es rarísimo ver menores de 30 años en un concierto de música clásica china.
Durante cinco semanas a lo largo de China, no escuché una sola vez música china, solo occidental, básicamente norteamericana. Pregunté a los jóvenes que encontré si creen en los principios filosóficos de la cultura médica y espiritual: el Chi, la energía interna; el Yin e Yuan, las dos polos que coexisten en el hombre. Para todos ellos, es solamente una antigua superstición.

El gobierno y el Partido (que es lo mismo), acaban de establecer que la cultura es prioritaria. Pero la generación de los gobernantes no entiende a la actual y en vez de actualizar los valores clásicos, imparte en las escuelas la memorización de las máximas de Confucio.

Es inevitable preguntarle a los dirigentes si advierten que por este camino la China no plasmará una identidad propia. Todos se dan cuenta, pero no saben bien qué hacer.

China llegará a ser la mayor potencia mundial, pero de hecho se integrará en el mundo occidental en una medida inesperada.

Cabe aclarar que este es un fenómeno prevalentemente urbano. La brecha entre las ciudades (donde vive el 50,32% de la población) y las áreas rurales sigue creciendo de manera exponencial. Cada año China saca de la pobreza unos 15 millones de personas, y así se legitima el dominio del Partido Comunista. Pero los emigrantes rurales que aún no tienen permiso de residencia en las ciudades ascendían a 242 millones el año pasado. La mayoría ha dejado a sus hijos con los abuelos, ya que sin permiso de residencia los niños no pueden frecuentar las escuelas urbanas. Se calculan los niños "dejados atrás" en 50 millones, carentes de educación y alimentación en relación a los niños urbanos, con gran desventaja física y mental. Para ellos, no hay juegos de Internet ni acceso al consumo. Pero la identidad cultural de este sector subdesarrollado no es asimilable a la globalización occidental. Está moldeado por la pobreza y las antiguas generaciones y por lo tanto no es una respuesta valedera.

*IPS

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"Lo que nos preocupa es el legado"
Palabras de Ambrosio Fornet en el acto inaugural de la 21a Feria Internacional del Libro de Cuba


Permítanme comenzar con una anécdota, pero no sin antes agradecer a la generosidad de tantos amigos —empezando por los organizadores de la Feria— el privilegio de estar aquí, compartiendo con mi admirada Zoila Lapique y con ustedes la alegría del momento.

Cuando publiqué mi primer libro, hace más de 50 años, les envié sendos ejemplares a dos profesores de quienes conservaba un grato recuerdo, y el comentario de uno de ellos, al acusar recibo, me sorprendió: “Enhorabuena —decía—. Ya ha hecho usted su contribución a la sociedad”. Para mí no fue fácil descifrar aquellas misteriosas palabras. Hasta entonces yo había utilizado la escritura como una coraza, y la idea de que un libro mío pudiera “contribuir” en alguna medida a mejorar o cambiar algo —salvo la opinión que tenían sobre mí las personas que lo recibirían como obsequio— me resultaba completamente extraña. Pero cuando los grupitos de lectores potenciales empezaron a crecer hasta el punto de que parecían abarcar un pueblo entero, me percaté de que la literatura podía tener una función social y que, con ella, el oficio de escritor adquiría una nueva dignidad.

Esta fiesta del libro y la lectura, que ya cumple 21 años, lo demuestra con creces. Y se honra con la presencia de sus invitados especiales, autores y editores de nuestro espacio geográfico y cultural más inmediato, las Antillas de Hostos, Betances y los Henríquez Ureña —para no hablar de Máximo Gómez, uno de mis autores favoritos—; el Caribe de Cyril James, de Price-Mars y Alexis, de Cesaire y Glissant, de Eric Williams y Juan Bosch, de tantos otros narradores, poetas y ensayistas… Es un placer darles la bienvenida a esta Isla rodeada de libros por todas partes, la tierra de Martí, de Guillén, de Carpentier y de la bendita idea de la cultura como “ajiaco”.


Nuevamente hemos entrado en una época de cambios. Que estos cambios se produzcan dentro de una continuidad, no significa que no tengamos que preocuparnos. Lo que nos preocupa es el legado. ¿Es cierto que en la sociedad que estamos legando a las nuevas generaciones predominan los factores positivos sobre los negativos? A quienes creemos que sí, la tarea que afrontamos —larga para muchos de ustedes, breve para nosotros, los que estamos llegando al final del camino— nos parece muy clara: hallar el modo de afianzar y renovar las conquistas, de barrer pacientemente el polvo acumulado. Para eso contamos, en modesta medida, con la educación, la instrucción y la cultura. No puede trazarse un signo de igualdad entre ellas, pero todas tienen una cosa en común: son expresiones del talento, la perseverancia y la conducta individual y social que favorecen las relaciones humanas. De manera que no nos basta con saber que se publican libros, se inauguran exposiciones, se estrenan obras de teatro y de ballet, se divulgan las expresiones más auténticas de nuestro folclor urbano y rural; necesitamos saber, además, cuánto han retrocedido el machismo y la homofobia, cómo vamos a enfrentar el desconcierto, las indisciplinas sociales, los prejuicios raciales, la corrupción administrativa, el viscoso lastre que nos dejó la crisis de los años 90. Si nosotros —escritores, artistas, trabajadores del medio— ponemos tanto empeño en la proyección social de nuestras actividades es porque creemos que cumplen también una función cívica, que quienes leen un buen libro, escuchan buena música o asisten al estreno de una obra teatral son menos proclives a violar ciertas normas de conducta o abusar de la paciencia de los demás. En otras palabras, creemos que existe una relación entre el comportamiento individual y el social, entre las necesidades espirituales y las normas de convivencia. Pero como no sabemos qué alcance tiene ese vínculo, asumimos como tarea irrenunciable la de seguir creando las bases que favorezcan el predominio de lo mejor sobre lo peor, de modo que la nuestra llegue a ser una sociedad donde, para decirlo con la fórmula clásica, el libre desarrollo de cada uno sea la condición para el libre desarrollo de todos, donde podamos seguir forjando en común esa nación para el bien de todos que es nuestra aspiración más legítima.

Y aquí topamos con la ineludible realidad de que las condiciones que favorecen el desarrollo cultural tienen también un fundamento económico. Ya sabemos, por experiencia propia, que el irrestricto apoyo estatal a la instrucción y la cultura ha producido —desde los ya lejanos tiempos de la Campaña de Alfabetización y la creación de la Imprenta Nacional— una expansión cultural sin precedentes en nuestra historia, pero ¿hasta dónde es posible mantener ese apoyo en tiempos de crisis y cambios? A nosotros nos toca encontrar la respuesta sin abjurar de nuestro sentido de la justicia y sin olvidar que aun a la pregunta más difícil se le puede dar una respuesta fácil —dictada por la ignorancia o la rutina—, así que no conviene descartar sin más la posibilidad de que, con el paso del tiempo, a alguien se le ocurra la idea de aplicar, en nuestro medio, el principio de la rentabilidad económica que debe regir en otros campos. Eso conduciría a una pregunta retórica —el simple hecho de hacérsela demostraría que se conoce de antemano la respuesta—: ¿Para qué “sirve” la cultura literaria y artística? O más concretamente, ¿qué “utilidad” —es decir, qué grado de “rentabilidad— puede esperarse de un concierto de la Sinfónica, de un libro de ensayos, de un museo de artes visuales? Nos preocupa, en fin, que los reajustes socioeconómicos, los guiños del mercado y el curso inexorable del tiempo puedan disolver o reducir al mínimo el proceso de afirmación de la identidad —o, si lo prefieren, de descolonización cultural— que caracterizó en el pasado nuestras búsquedas. Y nos preocupa que la crisis de valores generada por el fracaso del socialismo europeo pueda desembocar, en el caso de nuestros escritores —los críticos y ensayistas, sobre todo—, en la filosofía del vale todo o del sálvese quien pueda, antítesis de la noción misma de cultura y, en particular, de la cultura que hemos tratado de consolidar en el curso de estos años. Afortunadamente, nos apoyamos en una tradición creativa —incluyendo la formada por la investigación y la crítica— que ha demostrado ser infatigable en su búsqueda de la autenticidad.

Y ya que hablamos de tradición, permítanme terminar recordando que este año se cumple el bicentenario del nacimiento de Antonio Bachiller y Morales, fundador de la bibliografía cubana. Dedico estas palabras a su memoria y a todos los que, dentro y fuera de Cuba, han ido delineando ese retrato de familia todavía inconcluso, la imagen real o posible del cubano tal como se insinúa o se refleja en las páginas de los libros.


CON GRINGOS Y ADULANTES, PARECIDAS SERIAS, PERO DAN RISA.

 



Eligio Damas

No estoy triste. Ni siquiera preocupado por la vida del presidente. Lo que ha hecho hasta ahora, me convence que terminarà su obra. No serà un càncer lo que acabe con Chàvez; ya es demasiado grande y el màs maligno o catastròfico de esos males, no es suficiente ante tanta grandeza. Valentìa, voluntad, capacidad y osadìa en èl sobran para intentar llegar hasta dònde nadie lo ha hecho.
Siento ganas de reir.Por ellas he percibido con facilidad lo chistoso que abunda en los asuntos que voy a comentar, relacionados con Estados Unidos, el Pentàgono, todos los adulantes e incapaces de proponerse nada noble y grande.
La primera de estas situaciones que parecieran serias, pero son chistosas y hasta ridìculas en sì mismas y por el deseo irrefrenable de adular, tiene que ver con la señora Ileana Ros-Lehtinen, identificada por la prensa como “Jefa de las Relaciones Internacionales de la Càmara de Representantes de EEUU”. Se dice que es cubana, aunque uno pase trabajo pronunciando y recordando ese apellido y se percate de la funciòn que desempeña. Circunstancia esta ùltima que ya es una cosa chistosa.
La mencionada funcionaria gringa, en una contundente demostraciòn de sus condiciones de “cubana y latinoamericana”, se ha dirigido al presidente Obama, para que opte por “boicotear Cumbre de las Amèricas, en caso que Cuba sea invitada”.
Como se sabe, està previsto que ese evento se efectùe en abril pròximo en Colombia y que Rafael Correa, propuso que en caso Cuba no asista al mismo en contra de su voluntad, los paìses del Alba, por lo menos, no deberìan asistir, por un simple gesto de solidaridad con uno de sus miembros, que lo es tambièn del CELAC.
El “Secretario de Asuntos Jurìdicos de la OEA”, Jean Michael Arrighi, no pudo màs que admitir que sòlo Colombia, paìs anfitriòn, tiene facultad para tomar una decisiòn; invita o no a Cuba. Pero no dijo, aunque bien lo sabe, que los dos paìses, el sureño-caribeño y el isleño caribeño, son miembros del CELAC. Que aquel, es soberano y no tiene interès, en lo inmediato en incomodar sus relaciones con sus vecinos, aliados por razones històricas y culturales. Colombia no tiene interès, como los “cubanos” de Miami, en distanciarse de Cuba y su cada vez màs grande cantidad de amigos en nuestra Amèrica.
¿Còmo podrìa Obama boicotear el evento? ¿No asistiendo? ¿Le conviene? ¿No converitirìa aquello en un adelanto de la reuniòn del CELAC? ¿No se aislarìa? Decimos esto ùltimo porque uno supone que lo primero que harìa Obama es “pedir” a Canada que deje de asistir.
¿Tienen EEUU, sus negociantes, suficiente capacidad de convocatoria para imponerle a un buen nùmero de paìses del àrea, miembros del CELAC, faltar al evento?
¿Còmo serìa una Cumbre de las Amèricas, que no està en el interès de la mayorìa de los paises del àrea, menos de sus pueblos, sin la presencia de los paìses del Alba?
Porque un boicot de parte de Estados Unidos, si Colombia ejerce como uno espera su soberanìa, polìtica de unidad continental, e invita a Cuba, serìa responsable ante el mundo y, sobre todo el universo nuestro, el gobierno de Obama. Pareciera un asunto de mamadera de gallo.
Si se da la situaciòn contraria, que Colombia opte por no invitar a Cuba sin razòn alguna, cuando entre ambos paìses por años han prevalecido buenas relaciones y el isleño tambièn es miembro del CELAC, serìa poco loable aquel gesto; hablarìa de dignidad y soberanìa ausentes. ¿Cuàl podrìa ser la reacciòn de la mayorìa de los potenciales asistentes como Brasil, Perù, Argentina? ¿Vale la pena correr el riesgo?
La segunda situaciòn jocosa tiene que ver con España, no la de “Mìo Cid”, Quijote y Garcìa Lorca, sino la de Franco. Un tal Josè Margallo, quizàs dicho asì por un margariteño, debiendo decir acertadamente “mal gallo”, algo asì como Canciller de España o de Rajoy, como quien anuncia algo importante y de buen gusto, ha dicho que comunicò a Hilary Clinton, con euforia “España ha vuelto”. Como si la España de Zapatero alguna vez se distanciò de los macabros planes del Pentàgono. Y agregò Margallo o “mal gallo”, “para el PP –partido gobernante- la “defensa de los derechos huamnos, es princio rector”. Lo curioso o humorada negra. es que Margallo se formò, como èl mismo lo confiesa, en las filas franquistas.



Cubanos en Washington

 


¿Normalización migratoria o legislación?

Las reuniones migratorias previas entre el gobierno cubano y emigrados a Estados Unidos, luego de años de tensiones, de agresiones, donde incluso se incorporó un gran número de gente que en los primeros años del proceso revolucionario se dejaron llevar por las manipulaciones de la inteligencia estadounidense, adoptando posiciones que no se correspondían con las realidades, fueron una necesidad para comenzar a poner las cosas en perspectivas. Resultaron útiles y abrieron las puertas para que el gobierno cubano, en su plena madurez, luego de sortear los problemas ocasionados por prácticas de justicia social que no eran viables dentro de los procedimientos adoptados por los soviéticos, diera un paso adelante y reconociera a una emigración cautiva de las manipulaciones de Estados Unidos y de la arbitrariedad criolla. Hasta ahora eso no ha sido resuelto y los espectadores y muchos de los actores, tienen la impresión de ser tratados como peones de la política exterior cubana y de las campañas electorales de Estados Unidos, específicamente en el Sur de Florida. A propósito de esto último debemos agregar lo que ya hemos dicho con anterioridad en otros artículos: mientras el gobierno cubano no normalice sus prácticas migratorias esas manipulaciones electorales no terminarán.

La emigración cubana ha sido complicada y por varias décadas una gran parte de ella ha actuado con agresividad extrema y la comisión de actos terroristas, pero desde hace un tiempo a la fecha, las respuestas del gobierno cubano para llegar a una verdadera “normalización”, es más complicada aún y en ocasiones no parece tener la debida seriedad.

Reuniones como la próxima que se avecina debieran hacerse en otros contextos, entre gente afines al gobierno, sin utilizar el nombre emigrados, aunque sus componentes lo sean. El formato de avalar y aplaudir, típico de una era pasada cargada de muchos errores, aun cuando algunos se aferren con desempolvarla, no es para “normalizar” nada, ni legislar asunto alguno, sino para reafirmar políticas comunes, definir objetivos y acordar tareas.

La reunión de abril, bautizada con el nombre “I Encuentro Nacional de Cubanos Residentes en Estados Unidos”, no es para normalizar relaciones con la emigración, sino para compartir con quienes deseamos que Estados Unidos renuncie a las agresiones contra nuestro país y establezca relaciones normales con el Estado cubano o al menos que no conspire, instigando a opositores inescrupulosos que hablan con la voz del dinero. En primer lugar que respete sus propias Leyes y permita viajar a sus ciudadanos y que la “libre empresa” pueda hacer negocios con el país. Este es el formato real de esta reunión y también lo fue el de las otras, exceptuando la de 1994 y por supuesto, y por supuesto los encuentros de Seminarios sobre Democracia Participativa.

La normalización a estas alturas es asunto del gobierno y bastante demorada por cierto. No todos los cubanos están politizados. Es más en Cuba, cuando uno habla de política con el ciudadano común, es usual que manifieste su deseo de no expresar opinión alguna al respecto. Cuando llegan a Estados Unidos, les interesa menos y lo único que quieren es que los traten como emigrados allá y acá.

Esta reunión de abril no es con ese tipo de emigrados que esperan pacientemente una “normalización largamente anunciada” y que con mucha dignidad, aun aceptan viajar a su país bajo condiciones de turistas, sino con quienes, por simple convicción damos el frente, de una manera u otra, en un Miami “revuelto de odio”, pidiendo respeto a la soberanía de nuestro país y a todos los de nuestro continente.

En realidad no estaría mal convocar a una reunión donde se aborde la participación del emigrado en el proceso social cubano, pero para llegar hasta allá, primero se requiere que el gobierno cubano haga leyes migratorias y ponga en vigor otras que quizás yacen empolvadas en la gaveta del olvido. No hay nada que los emigrados deban hacer para “continuar trabajando a favor de la normalización de las relaciones entre la nación y sus emigrados”, como reza el comunicado de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington (su embajada). Lo han estado haciendo durante veinte años de viajes incansables, pagando un precio superior al que pagarían por viajar a Europa. Por cierto, que este asunto del costo no es culpa de Cuba sino de las restricciones de viaje impuesta por la Oficina del Tesoro de Estados Unidos, que prohíbe los vuelos comerciales. Pero la conducta de los cientos de miles de emigrados durante esos años de viajes incesantes, donde alegría y tristeza han viajado a la par, demuestra que los emigrados “se han normalizado” a sí mismos, mientras que el gobierno cubano ha quedado a la zaga.

Que nos perdonen el decir, pero el tiempo apremia y las realidades tienen límites que no pueden traspasarse.

A esta reunión no iremos para contribuir a la normalización de los emigrados con su país y viceversa. Ya los emigrados normalizaron esa etapa, con hechos probados y otros estamos en la vanguardia, luchando denodadamente para que Estados Unidos respete a Cuba. A esa reunión iremos para pedir la normalización de la conducta de Estados Unidos hacia Cuba. Allí estaremos los de siempre para decir lo mismo que hemos defendido toda nuestra vida: Levantamiento del Bloqueo, Respeto por la Soberanía del País y Cese de todas las Agresiones e Injerencias en los asuntos internos de Cuba.

Como algo nuevo, pero no menos importante, está el tema de los Cinco agentes cubanos, luchadores contra el terrorismo, que no vinieron a Estados Unidos para buscar informaciones sensibles con el propósito de realizar agresiones desde Cuba. Esa práctica no la ha empleado Cuba jamás. En cambio, Estados Unidos la ha realizado habitualmente por más de cincuenta años, introduciendo espías en la Isla, provocando agresiones y organizando conspiraciones en contra de un gobierno legítimo. Esos Cinco agentes vinieron para informar a tiempo al Estado Cubano de los planes de terrorismos que se fraguan en Miami contra Cuba.

La libertad de esos Cinco cubanos, también será parte obligada de la agenda. Estos Cinco cubanos son víctima y resultado del conflicto creado a Cuba por Estados Unidos. Sería bueno que algunos, que aún parecen tener un tímido y falso escrúpulo por sumarse de corazón a luchar porque estas personas honestas, tan amantes de su país como nosotros, sean puestas en libertad sin condiciones de ningún tipo, lo hagan. Hay muchos emigrados cubanos sinceros que evidencian mucha confusión al respecto, coincidente con el estilo de cierta derecha capaz de negar una acción justa, si se trata de algo defendido por el gobierno cubano. Hay que sumarse a esta campaña, no por complacer al gobierno cubano, sino para ser consecuentes con nosotros mismos.

Pensamos que lo dicho hasta aquí es objetivo y no solamente razón pura, pero la reunión de Washington, objetivamente no puede decirse que, entre otras cosas, es para “normalizar las relaciones con la emigración” o para “normalizar las relaciones entre los Emigrados y su Nación, porque resulta que la Nación, léase Estado, tiene que terminar de normalizarse con los Emigrados

Si esto último es el objetivo urgente que persigue el gobierno cubano, nos parece más recomendable, al menos más prudente y diáfano, convocar a una reunión del Parlamento, discutir con los especialistas de las distintas instancias migratorias y aprobar Leyes capaces de normalizar el proceso migratorio del país.

 

 

Asumir las discrepancias con
naturalidad y respeto

 



Crónicas cubanas

Félix Sautié Mederos

Desde el punto de vista del realismo político, es honrado reconocer que el Presidente Raúl Castro Ruz, en su clausura de la Primera Conferencia Nacional del PCC, planteó algunos conceptos básicos sobre la necesidad de “promover la mayor democracia en nuestra sociedad” a los cuales ya me he referido anteriormente, pero creo de utilidad que continúe comentándolos. Considero que su concepción integral y puesta en práctica podría generar sinergias positivas en todos los sectores de la población, porque en lo individual y en lo colectivo, vivimos con muchas carencias y contradicciones al respecto. En consecuencia, apoyo y saludo que en definitiva con hechos concretos estos propósitos se conviertan en una realidad cotidiana y no queden solo en las palabras.

Por otra parte recuerdo, parafraseando a Rosa Luxemburgo, que la libertad es para todos o no es; y, opino que coadyuvaría a la consecución práctica de ese concepto, la más efectiva implementación de lo planteado por el Presidente en su discurso, de favorecer que “las discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto incluyendo a los medios de comunicación masiva” así como que “la conformación de una sociedad más democrática contribuirá también a superar actitudes simuladoras y oportunistas surgidas al amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el tratamiento de diferentes situaciones de la vida nacional”; y, que “Es preciso acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos, discrepar y discutir, incluso discrepar de lo que digan los jefes cuando consideramos que nos asiste la razón (…) “Hay que estar dispuestos a buscarnos problemas defendiendo nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo mal hecho…”. No continúo pues sería muy extenso continuar citando el discurso que, en mi opinión, vale la pena estudiarlo.

Por otra parte, en las complejas y difíciles circunstancias que estamos viviendo en Cuba y en el mundo, una democratización y socialización de amplio espectro lejos de debilitar al país, sería en cambio un fortalecimiento esencial de la Nación Cubana que, en su conjunto incluye a la diáspora que algunos insisten en negarles sus derechos de cubanos. Así mismo como parte de esas concepciones proclamadas, propiciar el diálogo, el reencuentro y la reconciliación serían pasos históricos y trascendentales para la concordia, la paz y el desarrollo del país. Pero lamentablemente hay quienes desde diversos signos e incluso posiciones encontradas, desestiman asumir las discrepancias con naturalidad y respeto e insisten en agudizar la polarización, los rencores, los odios, las amenazas, las violencias y las represiones que nada bueno podrían aportar para Cuba. En esta dirección son tristes y muy injustos, los procedimientos de descalificación y amenazas, vengan de donde vengan, de quienes coincidentemente e incluso desde posiciones algunas veces encontradas rechazan participar en un diálogo profundo y público en igualdad de condiciones y derechos, del cual no se desprendan consecuencias de fuerza en contra de cualquier opinión diferente.

Estas actitudes controvertidas, niegan de hecho los reiterados planteamientos, definiciones y llamados a favor del humanismo y de la ética sin jamás decir mentiras. En este orden de cosas, opino que quienes utilizan el insulto, las descalificaciones y las amenazas contra los que piensen diferente, en realidad carecen de argumentos y de convicciones para razonar y convencer y acuden al uso de la fuerza como recurso en lo que se podría denominar un vale todo.

Los que así actúan escudados por demás algunas veces en seudónimos insospechables, precisamente por su incógnita ocultada, dejan sus planteamientos y acciones pretendidas o realizadas en el campo de las dudas no comprobables, en tanto que la “piedra” ya queda lanzada sobre quien pretenden advertir y/o amenazar. También en ocasiones son secundados por personas orgánicas y controvertidas que promueven debates extemporáneos y provocadores que dividen, sacan los análisis del plano de las ideas y los dirigen contra las personas que atacan y denigran, desvían la atención de los problemas fundamentales del momento que vivimos y desvirtúan las posibilidades de promover el reencuentro, la reconciliación y el diálogo fecundo entre cubanos.

Con esos métodos demostrativos de su falta de sensibilidad ética y/o incultura, solo podrían atemorizar a los timoratos, pero a quien con convicciones haya vivido y luchado sostenidamente en pro de la equidad distributiva, la justicia social y la paz desde posiciones de izquierda reconociendo incluso sus propios errores; y, esté dispuesto a buscarse problemas hasta las últimas consecuencias, pocos efectos le harán. En este orden de cosas, debo reiterar que no me oculto para proclamar de frente y con la mirada sostenida mis convicciones cristianas a favor de un socialismo participativo y democrático, que se aparte de las concepciones estalinistas y del capitalismo de Estado que propician la explotación salarial sin entender ni aplicar el concepto de trabajador asociado que definiera Carlos Marx. En cambio, opino que ser un “mercenario al servicio del Imperialismo” (que es una muy utilizada descalificación) es también entre otras cosas dedicarse a dividir, amenazar y emplear la fuerza para imponer criterios. Si las concepciones que planteo a favor de un socialismo por la vida, “traicionan a la Revolución”, tal y como algunos dicen en sus mensajes anónimos, el problema es que los que envían tales advertencias y amenazas son los que en definitiva desconocen y niegan los principios de la utopía socialista nunca alcanzada hasta nuestros días.

Esos procedimientos, contradicen el espíritu y la letra de lo planteado por el Presidente Raúl Castro de “promover la mayor democracia en nuestra sociedad”. Controvertidamente, crean por tanto, una gran confusión de conceptos; y en mi criterio, podrían dar base y argumentos para estimular las agresiones e intervenciones externas con propósitos anexionistas. Me pregunto entonces: ¿Quiénes están verdaderamente “al servicio del Imperialismo”? Así lo pienso, así lo afirmo y así respondo. E-Mail: fsautie@yahoo.com


Por Esto!, lunes 20 de febrero del 2012

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El secuestro de Falla Bonet (II y final)

 

 

Ciro Bianchi Ross • 18 de Febrero del 2012 22:33:48 CDT

El Ford color naranja que conducía Olimpio Luna se adelantó al Packard
en que viajaba el millonario Eutimio Falla Bonet e hizo un giro a la
derecha, con lo que las defensas delanteras de ambos vehículos
quedaron trabadas. Olimpio descendió de su auto y con naturalidad se
aproximó al coche de Eutimio. Parecía que pediría una disculpa, pero
llevaba una pistola 45 en la mano. Era la noche del 3 de abril de 1935
y la intersección de 23 e Infanta, donde había tenido lugar el
encontronazo de los dos automóviles, lucía oscura y solitaria.

Manuel, obedezca las órdenes
—¡No se muevan! ¡Están detenidos! —dijo Olimpio a Eutimio y a su
chofer, encañonándolos. A esa altura había llegado ya al lugar del
hecho otro auto, también marca Ford, que conducía al resto de los
integrantes del comando que Joven Cuba, la organización que lideraba
Antonio Guiteras, había activado para el secuestro. Ametralladora en
mano, sus hombres rodearon al Packard y dijeron ser agentes de la
autoridad. Manuel, el chofer de Falla, intentó resistir, pero su
patrón le pidió que obedeciera las órdenes de los recién llegados.

Eutimio y su chofer fueron obligados a descender del vehículo en que
viajaban. El Packard, conducido por uno de los militantes de Joven
Cuba, se perdió en la noche. Lo esconderían en el garaje de la Calzada
de Infanta casi esquina a Basarrate. Los secuestrados, mientras tanto,
siguiendo indicaciones de sus captores, abordaban uno de los autos que
participaban en la operación a fin de que los condujeran a la casa de
la calle 27 entre Paseo y 2, donde los guiteristas pensaban mantener a
Eutimio en cautiverio.

El viaje entre Infanta y 23 y la casa de la calle 27 transcurrió en
silencio. No hablaban los secuestradores. Tampoco lo hacían los
secuestrados, confiados hasta ese momento en que, en calidad de
detenidos por agentes de la fuerza pública, verían al jefe de
investigaciones del Ejército que quería interrogarlos.

Ya en el interior de la vivienda, sin embargo, la cosa cambió. El
chofer, esposado, fue encerrado en un cuarto de criados encima del
garaje, donde permanecería bajo custodia, y uno de sus captores
comunicó a Eutimio Falla Bonet que estaba secuestrado. El millonario
no se inmutó.

—¡Nosotros no somos delincuentes! —explicó el militante guiterista. El
dinero que le pediremos es para la causa. Se lo devolveremos cuando
triunfe la revolución.

La expresión de Eutimio no evidenciaba temor, ni siquiera inquietud.
Restándole importancia al asunto comentó que él podía haber ayudado
sin que hubiera necesidad de llegar a la acción del secuestro. Pero se
le congeló la sangre en las venas cuando supo que exigían 300 000
dólares de rescate. En un primer momento se negó a creerlo, pero salió
de toda duda cuando le dieron a leer una carta escrita por Antonio
Guiteras y que debía reescribir. En ella, Eutimio pedía a su familia
que, de acuerdo con las instrucciones que recibiría oportunamente,
entregara la cantidad indicada.

Estado de guerra
—Es que yo no tengo tanto dinero en efectivo —murmuró, y sus captores
tuvieron que refrescarle la memoria. Claro que los tenía. Poco antes,
una compañía de seguros le había pagado 600 000 dólares tras el
incendio de la Papelera Cubana, de su propiedad.

Eutimio era un hueso duro de roer. No se dejaría vencer así como así
y, por otra parte, 300 000 dólares era una cifra demasiado elevada.

—Bien, tengo el dinero… Aun así no puedo darlo porque el teniente
coronel José Eleuterio Pedraza dispuso que los bancos den cuenta al
Gobierno de toda extracción superior a los 200 dólares, de manera que…

Pedraza, jefe de la Policía Nacional, había sido nombrado gobernador
militar de La Habana en los días de la huelga de marzo, y al
decretarse el estado de guerra en la capital estableció, entre otras
medidas represivas, el toque de queda a las nueve de la noche y la
prohibición de que grupos conformados por dos o más personas
circularan por las calles durante el día.

Los militantes de Joven Cuba no dieron su brazo a torcer.

—En una caja de seguridad de la sucursal de The Royal Bank of Canada,
en la Lonja del Comercio, usted guarda los 600 000 dólares. De ahí
puede tomar el dinero.

—¿Cómo lo saben?

Uno de los militantes de Joven Cuba le explicó por qué lo sabían, pero
no le dijo todo lo que sabían, y Eutimio Falla Bonet se plegó al
pedido de sus captores. Más bien se prestó a colaborar cuando advirtió
que la carta debía dirigirla a su cuñado David Suero, que era quien
llevaba los negocios de la familia.

El escritor mexicano Paco Ignacio Taibo II dice en su libro Tony
Guiteras, un hombre guapo, publicado hace un par de años, que Eutimio
puso en la carta que era absolutamente indispensable que siguieran
estrictamente las instrucciones en cuanto a la entrega del dinero «por
estar en peligro mi vida…». Nada escribe acerca del contenido de la
misiva en cuestión el historiador cubano Newton Briones Montoto en
Aquella decisión callada (La Habana, 1998), de donde tomo información
para esta página. Solo asegura que Eutimio pedía que el dinero debía
ser entregado en billetes de a cien.

Briones Montoto añade que Eutimio se quedó en camiseta y, con pulso
sereno, copió de su puño y letra el borrador escrito por Guiteras y
que le facilitaron sus captores. Luego firmó: «Eutimio».

Tendría sin embargo que repetir el documento cuando le pidieron que lo
firmara como mismo lo hacía en los cheques. Preguntó entonces cómo
conocían los secuestradores su firma en los documentos bancarios y se
desconoce qué le contestaron. Le entregaron otra hoja en blanco para
que reescribiera la carta. Lo hizo sin chistar.

Eran las 11 de la noche. Habían transcurrido poco menos de dos horas
del secuestro.

Billetes marcados
David Suero, una vez recibido el aviso no demoró la entrega del
rescate más de lo imprescindible. En la mañana del 4 de abril, Ricardo
Cervera, apoderado de los Falla Bonet, con los 300 000 dólares en
billetes de a cien, esperaba, maletín en mano, en la Plaza de Armas a
que alguien le diera la contraseña acordada y le reclamase el dinero.
En la misma Plaza, con uniforme de fregador de automóviles, aguardaba
Olimpio Luna, el hombre que durante casi un mes había chequeado los
movimientos de Eutimio Falla Bonet y que fuera factor decisivo en el
secuestro. Un grupo armado, encabezado por Juan Antonio Casariego,
hombre de toda la confianza de Guiteras, daba cobertura a la operación
y protegía a Olimpio.

El reloj del Ayuntamiento, emplazado en el viejo Palacio de los
Capitanes Generales, dejó escuchar 12 campanadas. Olimpio se acercó a
Cervera y el maletín con el dinero cambió de manos. Enseguida Olimpio
caminó hacia el vehículo donde Casariego y el resto de sus compañeros
lo esperaban.

—¡Ahora sí está hecha la revolución! —exclamó Guiteras y empezó a
colocar el dinero en montoncitos encima de una cama. Mandó por la
esposa de Fernández de Velasco, que había ocupado las carteras de
Trabajo y Justicia durante el Gobierno de los cien días, y luego de
decirle que ya tenían la revolución en las manos, le pidió que lo
ayudara a guardar el dinero en un lugar seguro. Al día siguiente la
señora viajó a Miami con 80 000 dólares y en el transcurso de los días
otras mujeres harían lo mismo con parte del resto del dinero.

El problema, afirma Briones Montoto, era cambiarlo, pues la Policía
cubana había dado la numeración de los billetes a las autoridades de
Estados Unidos y reclamaban su devolución. Una compra hecha
intencionalmente en El Encanto, de Galiano y San Rafael, y pagada con
uno de aquellos billetes, puso de manifiesto que su numeración estaba
controlada, dice Taibo II en su libro y añade que desde Miami
trasladaron el dinero a México, país en el que se adquirirían, por
intermedio del presidente Lázaro Cárdenas, armas y barcos para
realizar un desembarco en el oriente cubano e iniciar la lucha
insurreccional.



El aspecto humano del tema migratorio cubano



Félix Sautié Mederos

Crónicas cubanas


La frustración de las expectativas creadas a favor de la normalización de la política migratoria cubana, además de su significado referido a la violación del inalienable derecho ciudadano de los cubanos para salir, entrar y/o regresar libremente, según su voluntad, sin limitaciones de necesidad de autorización previa, ni de tiempo o de espacio alguno, ha tenido, adicionalmente, una profunda repercusión en las sensibilidades y el estatus económico social de muchas familias divididas, geográficamente, por causa del crecimiento sostenido de una diáspora galopante a lo largo del proceso sociopolítico cubano de los últimos cincuenta y tantos años.

Me refiero, muy en especial, a las innumerables familias cubanas que con la no derogación esperada de estas prohibiciones, han sido defraudadas y heridas en sus más íntimos sentimientos y esperanzas porque, además de ellas en sí mismas, los emigrados cubanos que son sus familiares, amigos y vecinos dispersos en el mundo, se encuentran en un especial estado de indefensión jurídica generalizado para viajar y/o regresar definitivamente a su país de nacimiento y reunificarse o reencontrarse con los suyos, tal y como lo están haciendo en la actualidad muchos otros emigrados de las más diversas naciones y etnias que son afectados por la crisis económica de escala universal que se está produciendo, o que, simplemente, deciden hacerlo por causa de las más diversas razones personales.

Escribo sobre un ángulo del problema poco divulgado que no se ha tomado en cuenta con la prioridad requerida, dadas las circunstancias difíciles que hoy se viven en el mundo. Esto habría que analizarlo con una adecuada consideración por ser un asunto tan humanamente profundo, desestimado por razones políticas relacionadas con el criminal bloqueo y la guerra económica que se libra contra nuestro país, con el declarado propósito de forzar a nuestro pueblo con el hambre y la desesperación. Me explico más claro: entonces, según la reiterada persistencia en no derogar estas prohibiciones y limitaciones absurdas, la población afectada por el bloqueo se encuentra que, además, su propio país le limita su libertad de movimiento y de reunirse con sus familiares dispersados por el mundo. En resumen, resulta ser una contradicción flagrante porque esas medidas refuerzan la acción del Bloqueo en nombre de su enfrentamiento.

Si los turistas extranjeros que nos visitan pueden comprar libremente una visa cubana en las agencias de pasajes sin requerir de ningún permiso especial, no es justificable que los ciudadanos cubanos tengan las limitaciones y prohibiciones que no se plantea a los turistas extranjeros. ¿Es que, acaso, los únicos posibles enemigos son los mismos cubanos? Esta situación con la actual apertura turística y de viajes que en general se está desarrollando hacia los países del mundo, no se sostiene cuando se compara con las limitaciones que se aplica a los ciudadanos cubanos. Son múltiples las personalidades de los más diversos sectores sociales de Cuba, que no han dudado manifestarse abiertamente a favor de la derogación de estas prohibiciones y limitaciones absurdas, que convierten al pueblo cubano en general, ya se encuentre adentro o afuera de nuestras fronteras, en una especie de ciudadanos de segunda o tercera categoría, preteridos en su propia patria por debajo de las posibilidades que, en cambio, se ofrece a turistas y visitantes de otros países.

Por otra parte, para hacer más profunda y pesada su afectación, estas limitaciones a los derechos de movimiento y al libre tránsito de los ciudadanos cubanos, las tasas, costos y gravámenes que tiene que pagar cada cubano por las tramitaciones de permisos de viaje o de permanencia en el extranjero en caso que les sea concedidos son muy altos, lo que convierten en más prohibitivas aún las limitaciones establecidas de lo que son intrínsecamente. Se añade, además, el trámite de la carta de invitación que también hay que pagarlo casi siempre doble, y que pone en manos de los extranjeros o de quienes viven en el exterior las posibilidades de viajar de los cubanos residentes en el país. Son cuestiones que no tienen explicación aceptable ni coherente, sólo justificaciones obsoletas.

Mantener esas medidas y/o ponerlas en estudios que se dilatan en el tiempo, tienen un efecto realmente controvertido porque en vez de ser efectivas para la disminución del constante crecimiento de la diáspora cubana, lo que logran es acelerarla en su ritmo y aumentar su volumen. En Cuba, a diario son muchos los matrimonios que se quedan solos, no hay que ser un estudioso de las estadísticas para comprobarlo, basta con observar el entorno que nos rodea en nuestros barrios y lugares en que vivimos. Es un dolor persistente y un sufrimiento ahogado en lo interno de los hogares cubanos, que nos está horadando lentamente y acumulando rencores sordos que minan las credibilidades en una dirección que no tiene en cuenta los sentimientos entristecidos de la población que ve tan lejos a sus hijos, nietos, familiares y amigos que emigran sin poder volver a vivir con los suyos.

En estas circunstancias podría preguntarse, ¿Hasta cuándo se van a mantener estas situaciones injustas y discriminatorias con los cubanos? ¿Cuáles son las razones o fuerzas silenciosas que constantemente detienen los intentos por resolver un problema tan agudo que, de una forma u otra, nos afecta a todos, a los que residimos en el país o los que viven afuera? ¿A qué se le tiene tanto miedo como para castigar masivamente al pueblo cubano en sus más hondos sentimientos de identidad ciudadana y de amor por sus familiares y amigos? El daño con las dilataciones se profundizará en el tiempo y podría llegar a consecuencias irreparables.
La espiritualidad consubstancial de los conjuntos humanos es una realidad innegable y, en este asunto, se está actuando contra natura al echar por tierras las esperanzas que se concitaron desde el año 2007 con el anuncio de que se eliminarían las prohibiciones absurdas. Lo que se está haciendo al respecto cuando comienza el 2012, se podría medir con cuentagotas y eso crea hastío, desesperaciones y descréditos. Así lo pienso y así lo afirmo de frente y sin subterfugios ni seudónimos, con el ánimo de que los problemas se resuelvan.

fsautie@yahoo.com

Publicado en Por Esto! el lunes 23 de de enero del 2012-01-23
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=142987


Noticias de una calle


Ciro Bianchi Ross • 21 de Enero del 2012 20:02:15 CDT


La calle San Rafael se llamó antes De los Amigos, y también De
Monserrate, porque conducía a la puerta de ese nombre en la muralla.
Se denominó asimismo Del Presidio, porque donde se erigió el Teatro
Tacón —después Nacional y hoy Gran Teatro— existió una penitenciaría
regentada por un tal Juan Naranjo.

Por acuerdo número 114, de 18 de mayo de 1921, el Ayuntamiento
habanero le varió a San Rafael el nombre por el de General Carrillo,
en homenaje a ese remediano que combatió en las tres guerras por la
independencia de Cuba y que dos días después de que se le diera su
nombre a la calle asumiría la vicepresidencia de la República hasta
1925, es decir, bajo el mandato del licenciado Alfredo Zayas. Por
Decreto-Ley del presidente provisional José Agripino Barnet, aprobado,
a sugerencia del historiador Emilio Roig, por el Consejo de
Secretarios (Ministros) de 13 de enero de 1936, se le restituyó a la
calle su nombre popular de San Rafael.

Escauriza
Al lado del Teatro Tacón —Prado esquina a San Rafael— había un café
que llevaba el mismo nombre del famoso coliseo. Le seguía el salón de
exhibiciones donde por primera vez se vio cine en Cuba y donde, con
anterioridad, se expuso el lienzo titulado Embarque de Cristóbal Colón
por Bobadilla, obra del pintor Armando Menocal, y que Manuel Sanguily
calificó de «maravilla, una explosión de luz, un portento de relieve y
colorido». Contiguo a ese salón se hallaba la llamada Cantina de los
Voluntarios, un café muy concurrido por los miembros de ese cuerpo
armado, que solían darse allí un cañazo de ginebra antes de formar en
parada frente a dicho establecimiento, para salir después a cubrir los
retenes en lugares diversos de la ciudad. Y en la esquina de San José
estaba el cuartel de los bomberos del Comercio.

Por Prado, dejando atrás el Gran Teatro y cruzando San Rafael, se
encontraba el café Escauriza, sitio de reunión de la aristocracia
habanera de mediados del siglo XIX y escenario el 20 de febrero de
1844 —martes de carnaval— de la batalla del ponche de leche, episodio
que el ya aludido Roig califica de chusco y ruidoso.

Sucedía que don Pancho Marty, empresario del Tacón, había obtenido el
monopolio de los bailes de carnaval en aquellos alrededores, lo que
obligaba al café Escauriza, donde también se celebraban bailes de
máscaras, a cerrar sus puertas a las 11 de la noche.

El domingo anterior a aquel martes 20, los que bailaban en el
Escauriza se negaron a abandonar el salón a la hora exigida y el
regidor Félix Ignacio Arango, para evitar el escándalo, accedió a que
el baile continuase durante toda la noche. Pero el capitán general
Leopoldo O’Donnell, el llamado Leopardo de Lucena, deseoso de que la
desobediencia no volviera a repetirse, ordenó al teniente alcalde
Fernando de O’Reilly que a las 11 de la noche desalojara el café a
como diera lugar.

El día 20, cuando el teniente alcalde sacaba a los parroquianos del
café, se generalizó la protesta. Trataba, con el apoyo de la fuerza
pública, de imponer su autoridad cuando uno de los bailadores vertió
sobre O’Reilly su vaso de ponche de leche caliente y se recrudeció el
altercado. Enterado O’Donnell de lo que sucedía, salió del palacio de
Gobierno al frente de un grupo de lanceros y se dirigió al lugar de
los hechos. Ardió Troya. Arremetió la tropa contra los curiosos que
presenciaban la escena, atropelló a los que tranquilamente tomaban el
fresco en la acera del Tacón, echó por tierra mesas y sillas y la
emprendió a golpes contra los empecinados bailadores que a esa altura
hacía rato habían dejado de bailar. La batalla concluyó con la
clausura del café.

No se disparó un solo tiro. No hubo muertos; solo contusos. Pero sí
cinco cubanos detenidos, tres de ellos deportados a España en el
transcurso de los días bajo el cargo de «conspiración».

El último muchacho
En el mismo local que ocupó el Escauriza se abrió luego el café El
Louvre, y allí tuvieron lugar, no una, sino dos batallas. Ambas
sangrientas.

La primera, el 24 de enero de 1869, fue uno de los trágicos incidentes
provocados contra el capitán general Domingo Dulce. Corrió el falso
rumor de que alguien disparó en el interior del café y un grupo de
voluntarios hizo tres descargas cerradas contra el establecimiento y
lo ocupó después a bayonetazos. La clientela huyó despavorida dejando
detrás muertos y heridos… todos españoles.

Pasó el tiempo. El Louvre, llamado ya Inglaterra, fue escenario de
otro cruento suceso que el narrador, periodista y actor Gustavo
Robreño, autor asimismo de muy sabrosas obras para el teatro Alhambra,
calificaba como el último combate entre cubanos y españoles. Era el 11
de diciembre de 1898, había finalizado la Guerra de Independencia y
España estaba a punto de resignar ante el ejército interventor
norteamericano su soberanía sobre la Isla, hecho que ocurriría el 1ro.
de enero de 1899.

Pues bien, ese 11 de diciembre, en El Louvre, por motivos banales, se
enfrentaron a tiros mambises y militares españoles. La refriega dejó
dos muertos. Jesús Sotolongo Lunch, «el último muchacho de la Acera
del Louvre —decía Robreño—, que dio su vida por la santa causa de la
independencia», y un infeliz transeúnte muerto a culatazos porque,
sordo como era, no respondió a las voces de «¡Alto!» que le daba la
autoridad.

No haremos ahora la historia del café El Louvre ni de la acera a la
que dio nombre, lugar de reunión obligado de una juventud siempre con
la sonrisa a flor de labios, bromas y copas prestas al brindis;
antesala de duelos famosos y alegres parrandas, y que fue también,
como se ha dicho, sede «del más alto señorío en la que palpitó, como
en ningún otro sitio de la ciudad, el sentimiento patrio». Digamos de
pasada que El Louvre cambió su nombre por el de Inglaterra cuando Juan
F. Villamil adquirió el establecimiento, echó el portal del edificio y
lo amplió al giro hotelero.

A pluma y lápiz
El viajero norteamericano Samuel Hazard afirma en su libro Cuba a
pluma y lápiz que hacia 1868 el Escauriza era el mayor café de La
Habana y anota, como de pasada, que la clientela de ese estableciendo,
que califica de «fresco y agradable», estaba conformada solo por
hombres; ninguna mujer. Las damas, comenta el mismo escritor y
dibujante, podían acudir entonces al café Francois, en la calle Cuba,
y al restaurante Las Tullerías, en San Rafael esquina a Consulado, que
disponía en los altos de un salón propio para ellas. Era un
restaurante más francés que español y contaba con una oferta excelente
a precios muy razonables.

Muy cerca de Las Tullerías se ubicaba el néctar-soda El Habanero, y en
el tramo de San Rafael comprendido entre Consulado y Prado, el Bar de
Mantecón, llamado asimismo El Refrigerador, donde, refiere Federico
Villoch en sus Viejas postales descoloridas, se expendió por primera
vez en esta ciudad el lager-beer de barricas, que se trajo desde Nueva
York alrededor de 1880. En los altos de Mantecón, los redactores de
las revistas La Habana Elegante y El Fígaro habilitaron un local para
su esparcimiento y recreación al que nombraron Braseri Club.

En San Rafael y Águila estuvo la primera fábrica de cerveza que se
montó en Cuba. Fue todo un fracaso en aquel lejano año de 1841, cuando
sus propietarios se empeñaron en sustituir la cebada europea por el
jugo de la caña de azúcar. Con posterioridad a 1867 hubo una sala de
armas en San Rafael e Industria.

El pulso de la ciudad
Decía Jorge Mañach en 1926 que Obispo era una calle conservadora y
recalcitrante que defendía su viejo prestigio con celo conmovedor, y
que San Rafael era arribista y nueva rica, en tanto que Galiano y
Belascoaín no acertaban a definirse. Pero en la misma fecha llamó
«encantadora» a la esquina de Galiano y San Rafael, y la calificó de
«lujosa, perfumada y trémula». Precisó el ensayista: «Vía crucis de
los instintos… por donde, a la hora “del cierre”, en que la villa se
esponja empapada de crepúsculo, discurre quebradamente el mujerío
inefable de La Habana».

Se dice que por las numerosas mujeres que se daban cita en la zona
para hacer sus compras y ver las vidrieras y también para que las
vieran, grupo que se reforzaba con la entrada y salida de las
empleadas de las tiendas, es que ese sitio recibió el nombre de
esquina del pecado. Sin embargo, Eduardo Robreño y Renée Méndez Capote
aseguraban que con tal nombre bautizó antes el periodista Lozano
Casado a la esquina de Galiano y Neptuno. Eso poco importa hoy. Lo que
resulta verdaderamente significativo es que Galiano y San Rafael se
convirtió en el punto comercial por excelencia de la capital.

Hasta 1915, Obispo y O’Reilly fueron en La Habana la meca del comercio
y la moda, como lo eran de las secretarías de despacho (ministerios),
la banca y los bufetes de prestigio. Esto cambia a partir de 1915,
cuando la esquina de Galiano y San Rafael empieza a ser lo que fue
después. Cinco años más tarde, esa esquina era ya el sitio donde se
medía el pulso de la ciudad.

En 1897 había abierto sus puertas Fin de Siglo, un pequeño bazar en
San Rafael y Águila que creció al ritmo de la gran Habana.

La primera tienda de que tenemos noticias que funcionó en el área se
llamó El Boulevard y ocupó justo el sitio de la hoy ferretería
Trasval. Este escribidor desconoce cuándo se inauguró, pero sí sabe
que sus propietarios la vendieron en 1887. Aprovechando el espacio,
los nuevos dueños abrieron allí La Casa Grande, que prestó servicio
hasta 1937, cuando vendieron a su vez el local, donde se instaló el
Ten Cents, comercio minorista de artículos varios, casi todos
importados, que desde 1924 tenía su sede en San Rafael y Amistad.
Donde hoy se encuentra Flogar estuvo durante años el café La Isla,
famoso por sus exquisitos helados. El Encanto se inició en 1888 en
Guanabacoa. Pasó después a Compostela y Sol hasta que halló sitio en
Galiano y San Rafael y creció desmesuradamente. Cuando el fuego
asesino lo destruyó en 1961 era la tienda por departamentos más
importante del país.

Eran famosas en el mundo las aceras de San Rafael en el tramo
comprendido entre Galiano y Prado. Entre otros establecimientos, allí
estaban Cuervo y Sobrino, «los joyeros de confianza»; la joyería de
Gastón Bared, que representaba los relojes Omega, Cartier y Bertting,
y la sastrería Oscar. Peleterías como Ingelmo y expendedoras de discos
como Columbia, Kubaney, Puchito y La Moda. También el hotel Royal
Palm, de 200 habitaciones, en la esquina con Industria, y salas
cinematográficas como Dúplex y Rex y Cinecito…


Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/



DISCURSO CHAVISTA Y EL OPOSITOR


Cuando los venados corren tras los perros.

Especial para Apicalternativa.Com. Sección Corresponsalía.
Venezuela, 22-01-12

Eligio Damas
La oposición, ayudada por diversos mecanismos nacionales e internacionales ha logrado, en espacio que le interesa e influye, imponer la matriz de opinión que el presidente es intolerante y antidemocrático. No hay argumento que valga en ese universo al intentar desmontar tal falacia.
Pero los discursos de ambos bandos, el del presidente y sus opositores, por lo menos una muestra significativa de éstos, señalan lo contrario. Veamos los hechos y analicemos con buena fe. Sin olvidar que la formalidad del discurso debe corresponderse con lo que se persigue.
El discurso presidencial de la presentación de la memoria, aparte del contenido relativo a la gestión del gobierno, el cual la oposición niega apriori, sin prueba alguna, tuvo dos rasgos resaltantes. En gran parte se dedicó a ponderar las bondades de la independencia y defensa de los intereses nacionales, en lo que ningún venezolano, o muy pocos, tendrían motivos para oponerse.
Otro rasgo significativo, lo constituyó la amplitud demostrada al salirse del protocolo, de lo que establece la norma y no tomarse el acto como suyo, a lo que tiene derecho; al contrario permitió y hasta incitó a opositores en la Asamblea nacional, estableciendo un precedente democrático digno de valorar, manifestasen sus desacuerdos. Pero fue más allá. Ante opiniones y solicitudes como las de Hirán Gaviria, Alfredo Ramos y otros, emitidas por insistencia y deferencia presidencial, les invitó a reunirse con ministros correspondientes para confrontasen sus cifras, hasta divergencias y las tomasen en cuenta y se procediese en consecuencia. Pese a que el segundo de los nombrados hizo mención a un asunto que ya está en marcha, como el caso de la “Misión en Amor Mayor”, mediante la cual se beneficiará con pensión a los de la tercera edad desasistidos, aunque nunca hayan cotizado al seguro Social, el presidente le pidió a la Ministra del Trabajo que lo recibiese, escuchase sus opiniones y valorase su aporte.
El asunto María Corina Machado, a quien el presidente ofreció la misma oportunidad que a los anteriores, mostró una oposición diferente y con un proyecto inconfesable y violento. La dama diputada opositora ofendió, tanto que llamó al presidente ladrón, cuestión inadmisible en otras latitudes, y solo recibió respuestas firmes y respetuosas de otra diputada y el propio Chávez.
Coherente con la actitud discursiva de la Machado, desde afuera del parlamento, Diego Arria, llamaba a los diputados a abandonar aquel espacio y dejar al presidente “sólo con su gente.”
En un acto electoral de Pablo Pérez, léase bien, Julio César Pineda, dirigente de COPEI, partido de la vieja cuerda, hizo un llamado, haciéndose eco de las palabras de otro, a aplicar a Venezuela y al presidente Chávez, la misma medicina que a Libia y Gadafi. Contrasta esta actitud con la prédica presidencial por la independencia y soberanía; aparte que es un contrasentido de quienes dicen estar insertos en la línea electoral y democrática. Al opinador de marras no le ampara ningún estatuto especial y, no obstante, se le permite hasta cometer esos excesos.
Insisten en ese lenguaje y práctica, mientras el presidente, en el momento de su discurso ante la Asamblea Nacional y con posterioridad, ha afirmado que reconocerá los resultados electorales y, en el hipotético caso que resulte derrotado, entregará la banda presidencial a quien resulte ganador. En la oposición, nadie se ha manifestado en disposición de reconocer los resultados que arroje el evento electoral de octubre próximo.
La MUD*, formada por todo el espectro opositor, realiza sus primarias, usando la plataforma tecnológica del CNE* y la supervisión de las autoridades del mismo, pero mientras tanto dicen que allí preparan un fraude para beneficiar a Chávez. Mientras tanto advierten, que si el CNE anuncia resultados de sus primarias y cifras de votantes, le desmentirán. Esa advertencia, parece obedecer a la idea que piensan inflar las cifras ante la frialdad que prevalece entre sus partidarios y frente su plano pía de candidatos, para decirlo con una palabra del agrado de Henry Ramos Allup, figura descollante del frente opositor.
¡La venezolana pareciera una “dictadura” muy sui géneris! Algo como los venados corriendo tras los perros.
*Mesa de la Unidad Democrática
**Consejo Nacional Electoral


La insensatez de la Primaria



Por Lorenzo Gonzalo, 15 de enero del 2012

El candidato republicano Newt Gingrich llegó a Miami para hacer campaña como aspirante de su Partido a la candidatura de Presidente en las elecciones de noviembre de este año 2012.

Llegó con el estilo de los años ochenta: “Mi objetivo como presidente será crear una Primavera Cubana, algo que sería mucho más alentador que la propia Primavera Árabe”, afirmó Gingrich rodeado de una multitud de seguidores y periodistas.

Estas palabras ya son demasiado viejas y recuerdan aquellas de Ronald Reagan cuando gritó, durante su campaña electoral en el año 1979 “Cuba sí Castro no”.

Cada vez parece más ridículo que los candidatos estadounidenses utilicen estas payasadas para ganar el voto de cierto número de electores en el Sur de Florida.

Actualmente esa actitud ni siquiera representa la posibilidad de más votos, porque la gente está cansada de escuchar la misma diatriba, mientras que en Cuba las cosas han continuado marchando, zigzagueando y buscando afanosamente cómo encausar la economía, sin maltratar ni violar mecanismos naturales que las pasiones, los compromisos y parciales triunfos, condujeron a desconocerlos.

El discurso de derrocar a Castro ha durando tanto tiempo que Fidel envejeció en el poder, enfermó, se recuperó y ahora atiende algunos asuntos de alimentación y salud, hacia los cuales siempre ha tenido especial devoción.

La Isla ha continuado tranquila. La supuesta oposición, compuesta por un pequeño número de personas, comete los errores de los comienzos del proceso revolucionario, cuando surgieron las diferencias con Estados Unidos y muchos nos dejamos conducir por las intrigas de sus órganos de inteligencia.

No solamente son pocos, lo cual no descalifica ni define lo que podría ser una oposición legítima, sino que actúan en combinación con una nación poderosa, donde sus dirigentes han caído en la ridiculez de decir durante cincuenta años que en el curso de sus mandatos “Cuba será libre”. Todavía no interpretamos qué significa esa frase relacionada con Cuba. En cuanto a ellos sabemos que se refiere a la impunidad y los beneficios de un sistema de vida que la casualidad, impulsada por distorsiones de ciertos mecanismos económicos vigentes, les permiten disfrutar.

Newt Gingrich llegó a la ciudad de Miami con un discurso en desuso, para convencer a una comunidad que cada vez se ríe más de semejantes bobadas.

No creo que la gente deba reírse del candidato por esas declaraciones, al contrario debemos sentir pena. Estados Unidos es un gran país y deseamos que sus hombres y mujeres emulen esa grandeza.

Al margen de Partidos y sentimientos sociales, hay asuntos que son ridículos y declaraciones como las de Gingrich están más cercanas a la ignorancia que a la mediocridad.

Aún no sabemos cómo se comportarán los otros aspirantes del Partido Republicano en la Primaria de Florida, pero si vienen por esa línea anti castrista, anti Cuba, anti pueblo cubano, planteando penalizar a la ciudadanía trabajadora que vive en la Isla, no creemos que pueda vaticinarse un resultado exitoso.

Lo expresado por Gingrich respecto a Cuba, aplica también a muchos otros temas que no deben ser envueltos en un paquete ideológico con la sucia intención de buscar votos.

Es tiempo que la política estadounidense comience un rumbo acorde con la grandeza del país. Ya el Presidente Obama está pensando reorganizar ciertas áreas del Estado, consolidando funciones dentro de los Ministerios que con el tiempo se han cuadruplicado y quintuplicado. Hace falta que en todos los órdenes de las administraciones de gobierno sucedan cosas positivas como estas, porque no se trata de que gane este o aquel Partido, sino que la sociedad pueda respirar con tranquilidad y confianza en el futuro.

Esperemos que los otros contendientes a este certamen de gastos millonarios, donde los dineros se emplean para decir sandeces como las manifestadas por Newt Gingrich, tengan un mayor sentido de la realidad. Dicha declaración respecto a Cuba y otras más descabelladas, fueron expresadas por el señor Gingrich en un restaurante que, más que un baluarte de la derecha y el batistato de la ciudad de Miami, se ha convertido en el último reducto de la cólera, el odio, la revancha y la rabia, de un grupo de gente que no ha querido crecer con el tiempo.

No podemos aconsejarles que desconozcan la maquinaria política que tiene los resortes y las trampas para buscar y fabricar votos y que obviamente es la única que puede favorecerles la tarea de triunfar. Sin embargo, podemos sugerirles que hagan un esfuerzo para calmarle los ánimos a los rabiosos que cada año pierden más visión y continúan insistiendo en no usar lentes.

Estos fanáticos son quienes controlan esa maquinaria y sin la ayuda de ellos entregarían la contienda al Partido Demócrata, por tanto, solamente pueden aspirar a controlar el fanatismo de la incurable esquizofrenia que sufren los dirigentes de la maquinaria electoral en el Sur de Florida.

En medio de tantas contradicciones para elaborar una política ponderada en este Estado, es recomendable que acudan a la mayor sensatez al manifestar sus juicios, sobre todo cuando los mismos son expresados en público.

Cualquiera que sea la estrategia que utilicen los republicanos en la elección de su candidato presidencial, deberán aplicarla luego a la hora de las elecciones generales y es aquí donde el Estado de Florida presenta para ellos las mayores contradicciones, específicamente por el tema cubano.

En este sentido, los congresistas de origen cubano que han controlado la vida y milagro de una comunidad buena y trabajadora, se han convertido en el más pesado fardo para quienes deseen aspirar a la primera magistratura del país.


IMPORTANTE ES LA VACA

Para la MUD y Aveledo, la vaca es lo primero.

ELIGIO DAMAS

Ramón Guillermo Aveledo, asegura que MUD “está más unida que nunca”. Que Leopoldo López, haya esperado final del debate, otro contra Chávez, para anunciar pasar sus votos a Capriles, sellando el proyecto Capoldo, no mortifica a nadie, empezando por él, quien amarra para que patas de la mesa no se abran.

 Que Pablo Medina haya reaccionado airadamente y calificado a Leopoldo de inconsecuente y engañar sus votantes, por no renunciar antes del debate, no significa nada, son gajes del oficio y habituales incontinencias de Pablo.
“Requeté” menos que María Corina acuse a los Capoldo de falta de principios y practicantes de pequeños cálculos busca votos.
Que Capriles haya acusado a Pablo Pérez de representar el pasado por ser abanderado de AD, COPEI y UNT, que en éste último caso es como decir de Rosales, lo que por poco no se le salió al de Primero Justicia, no es asunto para mortificar a nadie.
¿Qué importancia tiene que Pablo Pérez, estando ausente Ramos Allup, reaccione molesto por el pacto Capoldo?
Que molesto haya dicho que ese acuerdo no garantiza que los votos de López se transferirán por completo a Capriles, no manifiesta inconformidad ni rencor alguno. Todo está bien.
Tampoco es nada que Diego Arria se haya negado a firmar el Plan de Gobierno de la MUD y exprese rabia por “las confrontaciones partidistas que dividen”. Menos que Medina lo haya firmado con reservas.
“La unidad”, dice Aveledo, “en la MUD, se mantiene incólume. Todos saben que al final quienes pierdan apoyarán al ganador”.
-“Nada de eso importa. Leopoldo tiene todo el derecho de renunciar a su candidatura, pese a que le mete a Chávez las cabras en el corral. Es una cuestión de fuelle que la Comisión Electoral de la MUD no evalúa ni puso como condición para entrar en carrera”.
Ese es el criterio de Ramón Guillermo Aveledo, el idealista que paró el beisbol para tumbar a Chávez. Por idealista y pulcro que es, nada de eso le interesa, son conchas de ajo.
Lo importante, declaró a la prensa, allí están sus palabras, es la vaca. Se refirió así a la plata que recolectaron por la inscripción de cada candidato.
“Por eso” dijo con énfasis, “Leopoldo puede hacer lo que bien le parezca, pero no pedir le devuelvan la plata”.

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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 1/30/2012 08:30:00 AM



SPD
No. 82 (4/ año 4). La Habana, 24/Enero-2012


“Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista”.
Art. 53 de la Constitución

Boletín por un socialismo más participativo y democrático.
Artículos, notas, reseñas, publicaciones de interés.
Los autores son los responsables de sus escritos.
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Se autoriza la reproducción total o parcial en cualquier soporte.
Recopilación de Pedro Campos. CE perucho1949@yahoo.es
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ÍNDICE
Nota de SPD

Aumentar la producción no lleva directo a rebajar precios
El problema no está en producir más, sino en cómo lograrlo y quiénes serían los beneficiados
Por Pedro Campos

Más bandolero es quien roba honras que quien roba bolsas.
Quienes nos difaman son bandoleros. En la república que defendemos nadie podrá comprar al otro por dinero y el que mire desde la altura solo lo hará para ayudar al caído.
Declaración Conjunta. IDSC, Los 12, Joven Cuba-NG.

El aspecto humano del tema migratorio cubano
Crónicas cubanas
Por Félix Sautié Mederos

¿Solo basta esperar?
Por Félix Guerra

CONTENIDO
Nota del SPD

Con este número, previo a la celebración de la Conferencia del PCC, SPD cierra un ciclo dedicado a tratar de llevar al partido, al gobierno, a todos los revolucionarios, a todos los cubanos, nuestras ideas de cómo y por qué deberíamos encaminarse nuestros pasos en esta etapa, para avanzar, del “socialismo de estado” a un socialismo más participativo y más democrático.

La sumatoria de los resultados del VI Congreso y lo que trascienda de esta Conferencia, nos llevará a otras consideraciones y a una nueva fase en nuestro trabajo.

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Aumentar la producción no lleva directo a rebajar precios
El problema no está en producir más, sino en cómo lograrlo y para beneficio de quién. Hay que encender los motores del cooperativismo, la auto y cogestión y la democratización
Por Pedro Campos


“Quien atribuye a las crisis sus fracasos y penurias,
violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia”
Albert Einstein

Algunos economistas y funcionarios del partido-gobierno han apostado a la rebaja de los precios de los productos agrícolas, por la simple vía del aumento de la producción, como si la cubana fuera una economía de libre mercado y sin monopolios; y todo, sin importar la forma de conseguirlo.

Nuestra economía, y particularmente la producción agropecuaria, sigue amarrada por un sinnúmero de lazos, leyes, regulaciones, imposiciones y estigmas generados por el fracasado modelo estatalista, los cuales persisten.

Baste señalar los planes de producción arbitrarios que obligan a muchos campesinos a tener que hacer determinadas siembras, el sistema de Acopia estatal con el que tienen que cumplir obligatoriamente los agricultores, las leyes absurdas sobre el control del ganado, la doble moneda, el múltiple mercado (divisa, moneda nacional, precios topados, paralelo, oferta-demanda, tiendas especiales para militares y otros estamentos de la burocracia, mercado negro), los subsidios a algunos productos que se siguen vendiendo por la libreta de racionamiento y los estímulos que todo el sistema comporta para la corrupción en amplia escala, el individualismo y el cuasi-decretado “sálvese quien pueda” que afectan todas las relaciones de intercambio en la sociedad.

El problema no es –simplemente- producir más, sino cómo lograrlo y para beneficio de quién. Producir más, sin importar la forma de lograrlo, podría terminar en devolver las tierras a las compañías norteamericanas y a los terratenientes del pasado, que tienen dinero, técnicas y recursos para ampliar la producción.

El país de mayor producción de alimentos en el mundo es EE.UU. y China el segundo en producción indsutrial, en el que existe una super-explotación de los trabajadores. En ambos, el modo de producción determinante es el capitalismo, el trabajo asalariado. En ambos exiten enormes desigualdades, en ambos existen cada vez más pobres y la riqueza es más concentrada. ¿Hay bajos precios en esos países, en comparación con el ingreso de los trabajadores? ¿Es allá a donde nos quieren llevar?

Y esto no es una defensa del estatalismo burocrático; pero Cuba con sus bajos niveles de producción y todo su centralismo, sus déficits libertarios y democráticos, tiene menores niveles de desamparo social que China, el pueblo cubano está mejor alimentado que el pueblo chino en su conjunto y tiene muchos índices mejores de salud y educación que China y EE.UU., esos dos países de gran producción. Por tanto el problema no es de producción, sino de cómo participan los trabajadores y el pueblo en la producción, la distribución (de las utilidades) y el consumo.

El estatalismo en Cuba creyó que socialismo era solo una mejor distribución centralizada, sin tener en cuenta los intereses concretos e inmediatos de los trabajadores y ese es uno de sus principales errores. Y promovió el igualitarismo, como desviación de la igualdad, que algunos ahora quieren negar como principio socialista, en beneficio de la desigualdad social que genera la posición de cada uno frente a los medios producción.

Producir más a partir de formulas capitalistas (trabajo asalariado) beneficia en primer lugar a los dueños de capital que explotan el trabajo ajeno, a los especuladores del mercado y al estado recaudador de impuestos; pero no necesariamente a los consumidores, a la población, a los trabajadores que continúan recibiendo bajos salarios.

La repartición de tierras estatales, que bien podría constituirse en una piedra angular para el desarrollo del futuro socialismo en Cuba, ha adolecido de graves problemas en su concepción y ejecución. En ningún momento la repartición se estableció bajo el control democrático de las comunidades que impidieran la corrupción y el favoritismo; pero sobre todo la prioridad se puso en la repartición a privados, sin estímulo alguno a la formación de cooperativas de producción en esas tierras, exigiendo solo una subordinación a “Cooperativas de Créditos y Servicios” que en la práctica son aparatos burocratizados que hacen las veces de intermediarios con el estado, los bancos, las administraciones y los mercados, deformando todo el sentido del cooperativismo.

Hay otras restricciones como el tiempo limitado de usufructo, la imposibilidad de construir, el precio de los insumos, la capacitación y otros que el estado parece dispuesto a encarar.

Para dar transparencia al proceso de repartición de tierras, sería necesario que se presentara públicamente, una estadística nacional, sobre la entrega de las mejores tierras para el cultivo, las que ya contaban con instalaciones y estaban cercanas a sistemas de riego y trasportación. A quiénes se entregaron y cuáles eran los vínculos de los beneficiados con los “responsables municipales de tierras” y las instituciones del estado. Y especialmente sobre las tierras de las UBPC repartidas, junto con una valoración de la necesidad real de tal decisión y el criterio de los integrantes de las mismas.

Las leyes que promueven el trabajo asalariado en el campo, han sido priorizadas sobre regulaciones que estimulen el cooperativismo y esto ha llegado al punto de que se van a entregar más tierras a los “privados que han demostrado alta producción y productividad”, la cual solo puede ser lograda, por los privados con la participación de trabajadores asalariados y el empleo de medios que están solo al alcance de personas con capitales establecidos.

Aumentar la producción no lleva directamente a bajar los precios.

La repartición de tierras que se viene haciendo por el gobierno de Raúl Castro puede –incuestionablemente- aumentar la producción de alimentos; pero no necesariamente bajar sus precios ni beneficiar alimentariamente a las grandes mayorías concentradas en las ciudades y que viven de bajos salarios, con muy poco poder adquisitivo.

Son varias las razones, entre ellas, el gobierno está estimulando -con precios preferenciales- que esas producciones sean dirigidas al complejo turístico mercantil del estado y, de esa manera, sustituir importaciones para bajar sus costos de producción en dicho sector, al tiempo que gran parte de la distribución interna sigue estando bajo control del aparato burocrático de Acopio del MINAGRI con todas sus consecuencias y, el resto, acuñado por la ley de oferta y demanda del mercado que, al seguir con una concurrencia deficitaria, tiene los precios disparados.

Con la estimulante oferta a los productores para que vendan al turismo, la doble moneda redobla su influencia en los precios del mercado y por tanto inhibe el destino de tales productos para los mercados populares, que siguen dependiendo de los bajos salarios pagados por el gobierno en pesos cubanos. Téngase en cuenta que el CUC siempre ha impuesto su valor en el mercado nacional sobre el Peso, por ser la moneda que permite adquirir combustible, otros alimentos fuera de la menguada libreta de racionamiento, electrodomésticos, vestido, calzado, materiales de construcción de alta calidad e insumos diversos, aunque el gobierno mantenga un mercado mínimo de precios controlados en Pesos cubanos.

Los que constantemente obvian la presencia de la doble moneda con todas sus consecuencias, en sus análisis de nuestra economía, están obligados a cometer graves errores. La doble moneda lo distorsiona todo.

Por otra parte la comercialización de los productos agrícolas se sigue haciendo por el estado con precios de monopolio y por privados y no por asociaciones cooperativas de productores o comercializadores, que por su propia forma de intercambiar los productos, tengan en cuenta no solo sus intereses, sino también los intereses de las comunidades cercanas y los colectivos sociales a los cuales van dirigidas sus ventas.

El estado debería también establecer plenas relaciones monetario-mercantiles en su distribución “subsidiada” a comedores obreros, estudiantiles, hospitales, etc., y tales centros responder con sus presupuestos y recaudaciones. Ya sabemos que muchos de los actuales subsidios, son fuente de corrupción, bolsa negra, desvíos y “trasbase” a otros tipos de economía para beneficio de malhechores y burócratas. “El control, la disciplina, la exigencia y las sanciones”, todos desde arriba, ya han demostrado su ineficacia. Acábese de personalizar el subsidio, no las producciones o los consumos de productos. El incapacitado, debe ser subsidiado con integralidad.

Si el aumento de la producción agrícola sigue teniendo como regulaciones -de producción e intercambio- las actuales, los principales beneficiados serán los productores, los vendedores, el aparato estatal burocrático recaudador de impuestos y los corruptos. ¿Y la mayoría, de bajo poder adquisitivo, qué? ¿Si la gente no puede comprar, para qué aumentar la producción?

Aumentar la producción y hacerlo para beneficio de todos, demanda otros cambios

Por todo lo anteriormente expuesto, es imprescindible el análisis de los problemas desde su complejidad y, en las medidas que se tomen tener en cuenta todos los factores socio sicológicos, económicos y políticos, el conjunto, a corto, mediano y largo plazo y no solo los económicos inmediatos. Hay que evitar el pragmatismo que es la esencia de la filosofía del capitalismo, la vulgarización del beneficio inmediato.

El gobierno/partido no se da cuenta, -prefiero considerarlo así-, que en realidad el estimulo a la producción agrícola asalariada, es en verdad la promoción de la producción capitalista en el campo y el desarrollo y fortalecimiento de una burguesía agraria. Las consecuencias ya se están viendo en los mercados, con los precios de los alimentos inalcanzables para el común de la población y el crecimiento “despiadado” de los bolsillos de vendedores y productores. Las implicaciones políticas son a un plazo más largo, que no van a tener que enfrentar, quienes andan por los 70/80 años.

Si la “actualización” no quiere terminar en el más vulgar de los capitalismos, enfrentar una escalada de precios y aumentar las diferencias sociales, concretamente en la agricultura, debe estimular –en forma especial- a los que estén dispuestos a desarrollar el cooperativismo en el campo, darles facilidades amplias para comercializar, créditos, medios de producción, insumos y recursos a bajos precios y posibilidades de recibir ayuda directa internacional.

Y, también, priorizar la entrega de más tierras a los que estén dispuestos a constituirse en cooperativas de producción con sus actuales trabajadores contratados, convertir las UBPC en verdaderas cooperativas y no quitarle ni un pedazo de tierra más ni desactivar ninguna; y apoyar la creación de empresas auto gestionadas en las granjas estatales y, muy importante, desarrollar sistemas cooperativos y autogestionarios especializadas en la venta de productos agrícolas a partir de modificaciones al sistema de ACOPIO, en lugar de estimular el trabajo asalariado y a los vendedores particulares.

Para que la “actualización” favorezca un aumento de la producción, con una disminución de los precios y beneficios para todos, deberá poner en marcha estos tres motores principales:

1-Aprobarse una nueva ley de cooperativas, que garantice los principios básicos del sistema cooperativista mundialmente probados, en forma amplia, que incluya los mercados cooperativos, que no subordine las asociaciones cooperativas a los intereses estatales y que les brinde todas las facilidades para su amplio desarrollo;

2- Legislarse una nueva ley de la empresa socialista, que la conciba no como estatal, sino como social, auto-gestionadas por los trabajadores o en cogestión con el estado, donde sean los trabajadores los que decidan sobre la administración, la gestión y las utilidades, luego de satisfechos los compromisos sociales y la propia reproducción ampliada;

3-Desarrollarse una plena democratización del sistema político –no por último menos importante- que posibilite el ejercicio directo de la democracia por los trabajadores y el pueblo y les permita el control real, efectivo, en todos los niveles, sobre la vida política, social y económica del país, especialmente a través de los presupuestos participativos locales y en la nación, así como la más amplia realización de la utopía martiana, por todos añorada: “Con todos y para el bien de todos”, la cual reza en la constitución vigente.

Sin encender estos motores, la “actualización” tenderá a la restauración del capitalismo privado en contubernio con el capitalismo del estado; pero bajo control de un partido burocratizado y no pasará de otra copia más, solo que esta vez la matriz no será rusa, sino china.

Y ya sabemos que los calcos y copias, extrapolados además, están condenados al fracaso. Los cubanos tenemos historia, especialmente como grandes productores de alimentos, raíces libertarias, democráticas, socializantes, humanistas propias y universales. No necesitamos copiar de nadie.

Socialismo por la vida.

La Habana, 24 de enero de 2012
Vea mi página en kasoenlared.net www.kaosenlared.net/colaboradores/.../88-pedrocampos.html



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Más bandolero es quien roba honras que quien roba bolsas.
Quienes nos difaman son bandoleros. En la república que defendemos nadie podrá comprar al otro por dinero y el que mire desde la altura solo lo hará para ayudar al caído.
Declaración Conjunta. IDSC, Los 12, Joven Cuba-NG.

Hay quienes sostienen que no se puede criticar porque eso equivale a alegrar al enemigo. Estamos en desacuerdo. Hay que estar dispuesto a coincidir con quien sea, si lo que dice es verdad. La verdad siempre es revolucionaria. Se puede coincidir en cualquier apreciación sobre los problemas y sus causas, lo que no se puede es coincidir en los remedios.

Nos parece bajo renunciar a la búsqueda de la verdad porque el enemigo la identifique también. Lo que beneficia al enemigo es ocultarnos nuestros errores y tratar de ocultárselo al pueblo que siempre los conoce.

Hay quienes sostienen que aquellos que mantienen la alerta sobre errores y rumbos incorrectos, quienes defienden que no pueden volver a sacrificarse los intereses de los trabajadores -que somos la inmensa mayoría-, no deben ser aceptados… “¿A quién se le puede ocurrir pensar que esas personas serían bienvenidas en la indispensable construcción del consenso en el Caimán Verde?”, dicen con sofisma bellaco, tirando un globo de ensayo que permita a quienes realmente le manipulan como títeres, un nuevo capítulo de exclusiones.

Se equivocan triple y rotundamente quienes afirman…”El pueblo cubano que no ve en sus dirigentes principales ningún grado de corrupción al contrario de lo ocurrido en la Unión Soviética, tiene plena confianza en la conducción del liderazgo original, que aunque con algunos privilegios y aplicación de prácticas nepotistas a favor de sus familiares, llevan una vida austera y de trabajo, hoy se conforma con el rumbo trazado por la dirección del partido y del gobierno, solo las manifestaciones en contra se oyen en intelectuales de “izquierda” contrarios al gobierno, pero en su mayoría constituidos por oportunistas y seudo marxistas o trotskistas que asumen la tradicional posición de revisionistas en las revoluciones, solo que su círculo y seguidores no sale de su marco teórico donde son seguidores y activos exponentes de la critica que hoy leemos en medios alternativos de dudosa posición de izquierda …”

Bueno, a puerta sorda hay que dar campanazo mayor, y en el mundo hay aún personas sordas y en Cuba hay aun muchas personas sordas, -y algunos bandoleros- que no son mayoría pero lo parecen por la forma de controlar los medios de información.

Los revolucionarios tienen el deber y el derecho a buscar la verdad, que los conservadores ocultan. Renunciar a la búsqueda de la verdad es renunciar a la justicia, libertad y al desarrollo de la revolución. Los revolucionarios cubanos no deben prestarse a algo tan despreciable.

Fue Martí quien dijo… “Ni fue nunca más útil vernos en lo que somos, sin engaño para los demás ni para nosotros mismos, porque las empresas en que le va a un pueblo la vida…no son para esconder los obstáculos que deben conocerse, porque es preciso saber donde están para vencerlos…Las bases de la nación nueva serán, el trabajo y la libertad de expresión. Trabajar en lo verdadero y decir sin miedo lo que se piensa. He ahí las dos raíces”

En realidad, el pueblo, las masas han tenido hasta ahora muy poco papel en la toma de decisiones en las experiencias socialistas europeas que lograron establecerse en el siglo pasado... Parecería que siempre hubiese sido necesario el sacrificio de la democracia a las urgencias de la seguridad nacional. Parecería que en Europa del Este y Asia se hubiera diseñado un gobierno del pueblo y para el pueblo, pero que fracasó en hacer que fuera igualmente gobierno por el pueblo.

Sabemos ya, por el desastre en otras latitudes y los problemas en nuestro país, que la vanguardia revolucionaria no puede continuar confundiendo el socialismo solo con la distribución, ni poder con saber. NI estatización con socialización, Ni tampoco creer que educar a las masas para la comprensión de la nueva sociedad por la que luchan, y para desmitificar y derrotar las falsas conciencias que el capitalismo tanto cultivo, puede ser trabajo de sectas iluminadas e insustituibles, ni de intelectuales orgánicos que encantan con bellos, ecuánimes y matizados pensamientos la creación popular.

Reiteramos, Nadie debe hacerse ilusiones sobre nosotros acerca de reformadores de algún tipo. Nuestro papel es impulsar la conciencia sobre la necesidad de renovar el Socialismo como manera de salvarlo.

Ante tanta confusión ocasionada por la caída del campo socialista y el aparente triunfo total del capitalismo es importante preguntarnos. ¿Qué significa ser de izquierda? Comencemos poco a poco.

Ser de izquierda, inobjetablemente, implica ser anticapitalista y constructor del socialismo, es soñar que otro mundo es posible…e intentarlo.

Ser de izquierda, al menos marxista, significa aceptar que la superioridad de la sociedad socialista sobre el capitalismo está en la posibilidad real de que el pueblo y los trabajadores sean los que tomen las decisiones principales de la sociedad, en especial en los centros de trabajo, y en las cuestiones esenciales de la vida política, jurídica y social. Está en la posibilidad de influir realmente en el uso del plus producto y que este responda a los intereses individuales y sociales adecuadamente.

Para LA IZQUIERDA MARXISTA , El socialismo no es “más economía, mas desarrollo”, sino “otra economía”. No es solo más medios técnicos y recursos financieros, más capital; es otra forma de organizar la producción, la distribución y el consumo, que nada tiene que ver con la esclavización moderna asalariada, es otra sociedad sustentada en otros relaciones de producción y en valores distantes del consumismo, el mercantilismo capitalista y la corrupción que genera ese sistema. Es otra democracia y otra convivencia. Significa reconocer que la libertad consiste en permitir que otros piensen de diferente manera.

Ser de izquierda marxista, al menos, es creer firmemente que todos debemos reeducarnos mediante el estudio y la práctica revolucionaria y que en cada momento el pueblo, con la aprobación o no de las propuestas, reconocerá o no la vanguardia que siempre será transitoria.

Ser de izquierda es combatir toda versión seudo-religiosa, doctrinaria, reduccionista y dogmática del marxismo y el socialismo.

Ser de izquierda de este tipo, hay de “otras” por supuesto que así se autoidentifican, es reconocer que no hay cuotas o porcentajes establecidos de antemano, fuera de tiempo y lugar, respecto a la relación estado-mercado-sociedad, ni tampoco respecto a cuánta libertad, justicia o fraternidad es posible al unísono.
Para que todos seamos ganadores, para que todos mejoremos cualitativamente, debemos diseñar un sistema que disminuya sistemáticamente los niveles de explotación, opresión, discriminaciones y exclusiones políticas, sociales y culturales, debemos tener muy especialmente la mente abierta, con el mínimo de prejuicio posible, pero aun más, la brújula clara.

En fin, ser de izquierda significa reconocer que es inmoral, es impracticable intentar asegurar la felicidad de la gente contra sus propias convicciones.

O dicho mas poéticamente como lo expresó unja invalorable combatiente…”Ser de izquierda significa que nos importan los demás seres humanos; que no aceptamos nuestras carencias y nos preocupamos porque los demás no sufran esas carencias. Los de izquierda, aprendemos y enseñamos a que los demás se valgan y piensen por sí mismos. Ser de izquierda es tener la capacidad de crítica y autocrítica; es estar dispuesto a aprender todos los días de los que menos saben y respetarlos; es analizar colectivamente el mundo para transformarlo colectivamente; es estar en permanente construcción.”

Ser de izquierda, en resumen, al menos en el siglo XXI, requiere ser consecuente con las lecciones de la práctica histórica y enfrentar retos nuevos, en palabras del compañero Carlo Frabetti “…Así que el primer reto de un aspirante a socialista del siglo XXI es enfrentarse al fascista que todos llevamos dentro. Sin perder de vista, claro está, al que muchos llevan por fuera.”

Aclaramos que no somos de los que disfrutan la publicidad. Aclaramos: somos parte de la gran masa de revolucionarios pensantes en Cuba, no intelectuales al servicio de intereses creados o en busca de reconocimiento, hemos dicho y reiteramos que somos combatientes, en toda la extensión de la palabra, a la luz o la oscuridad.

Más, no formamos parte de los que creen que ocultando la verdad se sirve a la causa. No son las calumnias del enemigo las importantes, son los principios, las carencias y esperanzas de nuestro pueblo. Saltamos a la batalla de ideas públicas cuando Fidel llamó y porque el silencio ante desviaciones e insuficiencias estaban comprometiendo el honor de los revolucionarios cubanos y comunistas ante el pueblo y de los padres ante sus propios hijos.

Reiteramos que la legitimidad y necesidad de la revolución de 1959 no está en dudas para nosotros. La obra de los dirigentes revolucionario se ha concretado en las condiciones más difíciles y sus meritos son muchos. Solo que llegó la hora del cambio y, como nos enseñaron ellos mismos, sobre los intereses del pueblo: nadie.

Lo que es hoy revolucionario en Cuba es avanzar con paso firme y proyectos claros en la socialización y democratización de la economía y la política, en la desenajenación de la vida económica, intelectual y social, en el bienestar largamente esperado por los cubanos.

Oponerse a ese curso es hacer contrarrevolución.

En función de contribuir y evitar el enfrentamiento entre revolucionarios, hemos pedido la definición de a qué se nos llama a construir y defender; hemos solicitado la clarificación y rigurosidad del lenguaje, hemos dicho que revolución y revolución socialista no es lo mismo y que el lenguaje ambiguo no ayuda a llegar al objetivo. Reconocemos que todos somos un poco ignorantes, hasta los más sabios lo son y solo pedimos limitar esa ignorancia en un debate de respeto. No hemos sido suficientemente escuchados.

Pero no importa qué digamos o hagamos, para muchos en el poder somos simples idealistas, desconocedores de la realidad de la lucha de clase, portadores de propuestas que nunca se han realizado.

Otros, con desparpajante descaro e impudor, canallas más que ignorantes, nos acusan, sin un solo argumento al menos profundo, sino decente, de contribuir a sembrar la desconfianza. O, la difamación preferida de la burocracia: resentidos, que como ya no vivimos bien, protestamos.

Esta es nuestra respuesta civilizada, puede haber otras: Quienes nos difaman son unos bandoleros. Quienes “le sirven en bandeja de plata al enemigo el Socialismo en Cuba“, son los que ignoran los pedidos del pueblo, son los que aun reconociendo sus errores no los erradican, son los que no dejan de repetir que saben que deben dejar pasos a nuevas ideas y hombres pero declaran -sin pudor alguno- que demorarán ese momento todo lo posible y hasta lo imposible.

Quiénes contribuyen a la división, no son los que denuncian los errores, sino los que los cometen, quienes fomentan la división son los que olvidan los principios y el respeto a sus compañeros de lucha y los ignoran, apartándolos por tener estas opiniones y defenderlas cuando los de arriba no las entendían. Son quienes llaman a opinar y a confiar y después utilizan represalia silenciosa y enmascaradas.

Son quiénes utilizan métodos propios de la mafia –dobles, ocultos, solapados- para resolver las contradicciones y no métodos martianos y revolucionarios. Quienes aceleraran la división son quienes ponen sus intereses personales y ambición de mando por encima de los principios y en vez de empoderar al pueblo lo trata de convertir en maquinas de aplaudir, Quienes propulsan la división son quienes ocultan las opiniones de los militantes o una parte de las opiniones del pueblo y las manipulan a su antojo...

Quienes fomentan, y mucho la división, son quienes privilegian la propiedad estatal sobre la socializada, la democracia representativa sobre la directa y el trabajo asalariado sobre el cooperativo. Son los que, opuestos a Marx y a Lenin, no quieren extinguir el estado, sino fortalecerlo .Son los que opuestos a Martí no quieren hacer una república para todos, sino para un grupo. Quienes contribuyen a la división son quienes practican el amiguismo y el nepotismo y violan la política de promociones establecidas en el PCC y el estado.

Quienes contribuyen, fomentan y aceleran la división son quienes conociendo muy bien la historia, los méritos y actitudes de los que se han hecho eco de su llamado a salvar el socialismo y ejercen los derechos que han conquistado en la lucha, ahora los denigran y tratan de deshonrarlos, después de impedirles publicar en los medios nacionales y partidistas sus opiniones.

Los comprendemos. Sus limitaciones les impiden aceptar incluso sus propios logros. No pueden comprender el surgimiento de nuevos revolucionarios, capaces otra vez, como hicieron ellos al inicio y gracias a ellos mismos, de renunciar incluso a prebendas y privilegios, si los principios están comprometidos.

Si algunos ignorantes, filosófica y políticamente, creen que nuestras posiciones son socialdemócratas, revisionista o perestroikas lo lamentamos. A estas alturas no se puede comenzar de nuevo la campaña de alfabetización.

Si algunos continúan creyendo que la democracia y la libertad son armas de la burguesía. Lo lamentamos, o mejor, le enviamos una tarea para la casa. Chávez, Daniel, Evo, Correa, el tupa Mujica y otros ascendieron al poder en un sistema de democracia y libertad BURGUESA. ¿Sirven a la reacción? ¿No tienen el poder?

Lo que sirve a la reacción, a la oligarquía, al imperialismo es la limitación de la democracia, los programas “revolucionarios” llenos de exclusiones y temor a la diversidad, lo que sirve a la burguesía es castrar los ideales revolucionarios y solo convertirse en “revolucionarios justicieros”; pero abandonando la libertad, las democracia y el derecho.

Lo que sirve al capital y al imperio es abandonar el sentido común y la totalidad de los ideales por los que, miles, han caído. LO QUE SIRVE AL ENEMIGO ES LA AMBICION DE CUALQUIER GRUPO QUE OLVIDE LA REVOLUCION ES DE TODOS Y HECHA POR TODOS.

Mienten quienes dicen que solo hacemos críticas y obviamos la lucha contra el enemigo principal. Hemos hecho más en nuestro suelo y fuera de él, que escribir. Decenas de artículos hemos hecho enfrentando las barbaridades del imperialismo, por la lucha contra el bloqueo, la liberación de los cincos, la solidaridad con revolucionarios- colombianos, palestinos etc., los indignados y otros, y algunos hasta hemos participado en sus acciones y broncas en sus países.

Compañeros nuestros han estado en Méjico, en Bolivia, en Venezuela, en Ecuador en España, desfilando y participando en sus demandas y eventos. No consideramos necesario para hacer críticas vernos obligados a realizar un libro de elogios, o en cada escrito hacernos solidarios con alguien.

No propugnamos la autoflagelación pública frente al enemigo –el cual, por demás, ha servido de justificante a muchas de nuestras insuficiencias- pero exigimos la autocrítica profunda y sincera ante los comunistas y el pueblo. Ni para la primera posición, ni para la segunda aceptamos superficialidades ni ingenuidades.

Por supuesto nos negamos a enfrentar la burocracia en abstracto. Enfrentamos las raíces y los responsables de las insuficiencias, sean burócratas reales o… crean ser otra cosa.

Mienten quienes dicen que estamos contra el estado. Estamos por otro estado, fuerte, dinámico y moderno, que no es lo mismo que un estado elefantiásico y monopólico como el que hemos tenido. Estamos por un estado controlado por el pueblo. ¿podría existir alguno más fuerte?

Mienten quienes dicen que solo defendemos la autogestión y las cooperativas y que queremos cambios de hoy para mañana. Eso se ha explicado decenas de veces, como decimos más arriba estamos por una economía plural, no única, nos oponemos a la propiedad estatal exclusiva, la cooperativizacion exclusiva y cualquier monopolio exclusivo.

Y nos hemos cansado de repetir que es un proceso, poco a poco, pero sistemática y permanentemente en curso.

Mienten quienes aducen que actuamos en la red de izquierda digital y no en el CDR, en el Sindicato, en el PCC. Nuestras propuestas, todas han sido explicitadas en esos espacios.

Una significativa parte de la producción intelectual ha sido enviada a los órganos correspondientes, a la propia prensa oficial, a los medios digitales internos. Solo para uso de cubanos en la isla se han publicado los artículos más severos, sin divulgación internacional alguna.

Varias propuestas y cartas están en mano de la alta dirección de la revolución y no han sido publicadas y no las publicaremos. Toda la izquierda participó muy activamente en las discusiones recién ocurridas en Cuba. Esos críticos debían tener la vergüenza de pedir a los medios cubanos que permitan implementar el artículo 52 de la constitución. Y solicitar se nos permita publicar en Cuba y entonces debatir abierta y horizontalmente nuestros criterios..

Mienten quienes dicen que usamos lenguaje agresivo, desequilibrado y maximalista. Hace cinco años que desarrollamos esta batalla de ideas de forma pública. Nunca olvidamos que las palabras amables convencen mejor y que avanzar paso a paso también es avanzar. Nadie pide implementar de forma irresponsablemente vertiginosa los cambios imprescindibles hacia un nuevo socialismo, pero existe, sin dudas, la lucha de clases en nuestro país y existe la ley de la acción y la reacción y existen los que ocultan su inmovilismo en el estudio interminable de los problemas.

En política quien evade la raíz de los problemas, por dolorosas que sean, no tienen posibilidades de ver triunfar sus ideas. Y el rechazo a las ideas no es problema mayor, problema mayor es la represalia física y moral que encubierta y no tan encubiertamente se ha desarrollado contra nosotros, contra esta izquierda nacida en el seno revolucionario.

No somos siervos, no somos sacerdotes, somos revolucionarios y reaccionamos y reaccionaremos como tales.
Mucho menos nos consideramos portadores de ideas no perfectibles o totalmente cambiables, ni de implementarlas de hoy a mañana, solo exigimos el debate de ideas en igualdad de condiciones. De ideas, no de insultos.

Quien trata de deshonrar a otros, no se da cuenta que se deshonra a sí mismo.

Reiteramos, un partido no puede representar la nación si no eleva los principios democráticos, la cultura del debate, el respeto a las minorías y la libertad de opinión y discusión a nuevas alturas. Si no privilegia la ética y la coherencia entre las palabras y los hechos.

Es difícil pensar en algo más socialista que los trabajadores, en los centros de trabajo, decidiendo qué, cómo y cuánto se produce, quién los dirigirá y cómo distribuir las recompensas; que en su municipio decidan sus habitantes en asambleas públicas, en qué se gasta el dinero con que se cuenta; que en el Poder Popular hasta la máxima instancia la dirección sea electa por el voto directo y secreto de todos los ciudadanos. No hay nada más Socialista que todas las propuestas de nación sean conocidas y discutidas por todos, nada más socialista que una mayor ética y transparencia en la prensa cubana, . ..Y nada más socialista que limitar la ambición de personas y grupos por ejercer el poder eternamente.

Los tiempos son confusos y de alta tensión. Deseamos el dialogo, no la confrontación que se nos trata de imponer, de la que sí sacaría mucha ventaja el enemigo histórico pero, no somos ingenuos.

Jamás nos rendiremos ante el enemigo imperialista ni vamos a aceptar que se repita en Cuba la experiencia europea de burocracias corruptas y dirigentes incompetentes e desideologizados que traicionaron a los trabajadores, al pueblo y al socialismo.

Hacemos nuestra también estas palabras… quienes continúen el descrédito pretendiendo incluirnos entre enemigos o ignorantes y ponernos al lado del capitalismo incluyéndonos entre los adversarios del socialismo y la revolución cubana serán unos bandoleros que a falta de razones y argumentos intentan robar honras que ellos no tienen.

Demandamos el cumplimiento del artículo 53 de la constitución. Libertad de palabra y prensa Socialista. Ahora. Ya.

Por una sociedad con todos y para el bien de todos. Viva Cuba revolucionaria.
Socialismo o Barbarie.

Enero de 2012

IDSC, Los 12, Joven Cuba-NG.
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El aspecto humano del tema migratorio cubano
Crónicas cubanas
Por Félix Sautié Mederos

La frustración de las expectativas creadas a favor de la normalización de la política migratoria cubana, además de su significado referido a la violación del inalienable derecho ciudadano de los cubanos para salir, entrar y/o regresar libremente, según su voluntad, sin limitaciones de necesidad de autorización previa, ni de tiempo o de espacio alguno, ha tenido, adicionalmente, una profunda repercusión en las sensibilidades y el estatus económico social de muchas familias divididas, geográficamente, por causa del crecimiento sostenido de una diáspora galopante a lo largo del proceso sociopolítico cubano de los últimos cincuenta y tantos años.

Me refiero, muy en especial, a las innumerables familias cubanas que con la no derogación esperada de estas prohibiciones, han sido defraudadas y heridas en sus más íntimos sentimientos y esperanzas porque, además de ellas en sí mismas, los emigrados cubanos que son sus familiares, amigos y vecinos dispersos en el mundo, se encuentran en un especial estado de indefensión jurídica generalizado para viajar y/o regresar definitivamente a su país de nacimiento y reunificarse o reencontrarse con los suyos, tal y como lo están haciendo en la actualidad muchos otros emigrados de las más diversas naciones y etnias que son afectados por la crisis económica de escala universal que se está produciendo, o que, simplemente, deciden hacerlo por causa de las más diversas razones personales.

Escribo sobre un ángulo del problema poco divulgado que no se ha tomado en cuenta con la prioridad requerida, dadas las circunstancias difíciles que hoy se viven en el mundo. Esto habría que analizarlo con una adecuada consideración por ser un asunto tan humanamente profundo, desestimado por razones políticas relacionadas con el criminal bloqueo y la guerra económica que se libra contra nuestro país, con el declarado propósito de forzar a nuestro pueblo con el hambre y la desesperación. Me explico más claro: entonces, según la reiterada persistencia en no derogar estas prohibiciones y limitaciones absurdas, la población afectada por el bloqueo se encuentra que, además, su propio país le limita su libertad de movimiento y de reunirse con sus familiares dispersados por el mundo. En resumen, resulta ser una contradicción flagrante porque esas medidas refuerzan la acción del Bloqueo en nombre de su enfrentamiento.

Si los turistas extranjeros que nos visitan pueden comprar libremente una visa cubana en las agencias de pasajes sin requerir de ningún permiso especial, no es justificable que los ciudadanos cubanos tengan las limitaciones y prohibiciones que no se plantea a los turistas extranjeros. ¿Es que, acaso, los únicos posibles enemigos son los mismos cubanos? Esta situación con la actual apertura turística y de viajes que en general se está desarrollando hacia los países del mundo, no se sostiene cuando se compara con las limitaciones que se aplica a los ciudadanos cubanos. Son múltiples las personalidades de los más diversos sectores sociales de Cuba, que no han dudado manifestarse abiertamente a favor de la derogación de estas prohibiciones y limitaciones absurdas, que convierten al pueblo cubano en general, ya se encuentre adentro o afuera de nuestras fronteras, en una especie de ciudadanos de segunda o tercera categoría, preteridos en su propia patria por debajo de las posibilidades que, en cambio, se ofrece a turistas y visitantes de otros países.

Por otra parte, para hacer más profunda y pesada su afectación, estas limitaciones a los derechos de movimiento y al libre tránsito de los ciudadanos cubanos, las tasas, costos y gravámenes que tiene que pagar cada cubano por las tramitaciones de permisos de viaje o de permanencia en el extranjero en caso que les sea concedidos son muy altos, lo que convierten en más prohibitivas aún las limitaciones establecidas de lo que son intrínsecamente. Se añade, además, el trámite de la carta de invitación que también hay que pagarlo casi siempre doble, y que pone en manos de los extranjeros o de quienes viven en el exterior las posibilidades de viajar de los cubanos residentes en el país. Son cuestiones que no tienen explicación aceptable ni coherente, sólo justificaciones obsoletas.

Mantener esas medidas y/o ponerlas en estudios que se dilatan en el tiempo, tienen un efecto realmente controvertido porque en vez de ser efectivas para la disminución del constante crecimiento de la diáspora cubana, lo que logran es acelerarla en su ritmo y aumentar su volumen. En Cuba, a diario son muchos los matrimonios que se quedan solos, no hay que ser un estudioso de las estadísticas para comprobarlo, basta con observar el entorno que nos rodea en nuestros barrios y lugares en que vivimos. Es un dolor persistente y un sufrimiento ahogado en lo interno de los hogares cubanos, que nos está horadando lentamente y acumulando rencores sordos que minan las credibilidades en una dirección que no tiene en cuenta los sentimientos entristecidos de la población que ve tan lejos a sus hijos, nietos, familiares y amigos que emigran sin poder volver a vivir con los suyos.

En estas circunstancias podría preguntarse, ¿Hasta cuándo se van a mantener estas situaciones injustas y discriminatorias con los cubanos? ¿Cuáles son las razones o fuerzas silenciosas que constantemente detienen los intentos por resolver un problema tan agudo que, de una forma u otra, nos afecta a todos, a los que residimos en el país o los que viven afuera? ¿A qué se le tiene tanto miedo como para castigar masivamente al pueblo cubano en sus más hondos sentimientos de identidad ciudadana y de amor por sus familiares y amigos? El daño con las dilataciones se profundizará en el tiempo y podría llegar a consecuencias irreparables.
La espiritualidad consubstancial de los conjuntos humanos es una realidad innegable y, en este asunto, se está actuando contra natura al echar por tierras las esperanzas que se concitaron desde el año 2007 con el anuncio de que se eliminarían las prohibiciones absurdas. Lo que se está haciendo al respecto cuando comienza el 2012, se podría medir con cuentagotas y eso crea hastío, desesperaciones y descréditos. Así lo pienso y así lo afirmo de frente y sin subterfugios ni seudónimos, con el ánimo de que los problemas se resuelvan.

fsautie@yahoo.com

Publicado en Por Esto! el lunes 23 de de enero del 2012-01-23
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=142987

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¿SOLO BASTA ESPERAR?
Por Félix Guerra

¿Realismo mágico?
¿Sabien-
do que no hay magia y siempre truco político o algo insólito debajo de la lengua
o del sombrero?
¿Para capturar al ingenuo de ingenuos y arrastrarlo por el cuello hasta la última página?
¿Real maravilloso?
¿Cuando sobrevivir no es maravilla, o no solo maravilla, y este es valle
de lágrimas con oscuros desfiladeros?
¿Que vida o subsistencia trascurre de página a página, entre milagros, azogues,
centauros, mutaciones, fuegos de artificio?
¿Realismo socialista?
¿Caricatura naturalista, botánica social, destinado
a crear espejismos y suprimir espejos
que finalmente despolitizan?
¿Festejar triunfos no ocurridos ni que llegan en el corto plazos y los que no llegan después ni antes ni en el jamás de los jamases?
¿Realismo panglossiano, hermano mayor y más iluso?
¿Colocar falsos espejos en bocacalles y caminos, para no ver ayer ni hoy ni ver nunca?
¿Surrealismo? ¿Variante descabellada
semejante a la loca que enloquece mi local?
¿Tal y como el incomprendido huevo frito marchito en la tendedera?
¿Realismo crítico?
¿Subir escalón peligroso, para poner contra el muro infamias, egoísmos, lacras?
¿Condenar el mal para que luego juzgue
la Historia, cuando historia es vida y hoy y cada día?

¿Y agregar como sincopa y epílogo:
todo, hasta las estrellas, está de nuestra parte, SOLO BASTA ESPERAR?

Poemas de la sangre cotidiana.
Enero de 2012



Extremos que coinciden y esquemas que se reiteran



Crónicas cubanas.

Por Félix Sautié Mederos

Eso de que los extremos se tocan y coinciden, a veces más de las que nos podemos imaginar, es un decir que día a día se hace realidad en las actuales coyunturas y circunstancias cubanas. Estas consideraciones son recurrentes en mis pensamientos, porque los hechos con que a diario me choco me crean inquietudes y preocupaciones al respecto que se van agolpando en mi ser interior. Creo que este es un momento apropiado para compartirlas con mis lectores, porque hace algunos días alguien me increpó por una crónica mía sobre un debate de la Revista Espacios Laical (*) realizado con la participación como exponente del politólogo cubano americano de origen hebreo Arturo López Levi, en la que afirmé textualmente que el disertante “hizo uso con convicción evidente de su pleno derecho para opinar desde adentro, emanado de su condición de cubano por nacimiento que nadie debería menoscabarle”.

Yo considero que los que me leen están en todo su derecho para la aceptación o no aceptación de lo que expreso; pero resulta que en este caso se acompañó su criterio con increpaciones extemporáneas y fuera de lugar hacia mi persona por haber escrito sobre un evento en el cual participé y por haber expresado mi opinión. Además distorsionó los hechos y planteó conceptos de exclusión tratando de imponer su forma de pensar. En tanto que en mi crónica me referí a un muy importante problema de concepto, relacionado con la libertad de expresión, así como con la libre participación en el diálogo sobre Cuba de todos los cubanos sin excepción por razones de ideas, conceptos o lugares de residencia. Considero que defender eso es algo que va más allá de cualquier afiliación o criterio político social; porque constituye un derecho que nos corresponde a todos.

Un principio básico de la democratización que tanta falta nos hace, es estar a favor que López Levi y otros cubanos de adentro o de afuera del país, participen plenamente, con la norma esencial del respeto a las opiniones de los demás, en las pocas oportunidades de diálogo que se encuentran a nuestro alcance. Aceptar y apoyar este derecho de participación, no es asumir necesariamente como nuestros los criterios y posiciones al respecto del futuro de Cuba que expongan los que en uso de su inalienable condición de cubanos participen en nuestros diálogos. Coartar sus su participación más efectiva es en cambio, una verdadera inconsecuencia democrática de quienes pretenden darnos lecciones de vida, ya estén adentro o afuera del país.

La exclusión y las opiniones venales sobre los demás se han convertido en un problema muy generalizado entre los cubanos, que comienza en las cúpulas de nuestra sociedad y que se ha generalizado entre nosotros. Los oficialistas clasifican a los discrepantes como enemigos y mercenarios a los que les está vedado todo acceso social. Lo mismo realizan otros desde sus posiciones no oficialistas y por demás discrepantes también, negando toda posibilidad de participación a los de pensamiento diferente o que coincidan con lo que ellos se oponen. En este orden de cosas, se está agudizando una polarización contraria a cualquier posibilidad de razonamiento de partes en búsqueda de soluciones factibles para nuestros problemas. Eso nos está haciendo mucho daño, es contrario a la democracia y forma parte de una espiral de fuerza que se contrapone a las posibilidades del reencuentro y de reconciliación entre cubanos. En mi criterio las acciones a favor del reencuentro y la reconciliación en aras de la paz y de la concordia nacional, son alternativas a las que nunca deberíamos renunciar ni mucho menos negarlas; pero más importante que todo eso, considero que es el derecho de los cubanos sin excepciones onerosas a opinar sobre su propio país.

Hay quienes, orientados por los centros de poder a que responden o bien por su cuenta y riesgo, desde una u otra posición ideológica, han asumido el papel de jueces de los demás y se dedican a los ataques personales y a la descalificación indiscriminada, sin importarles para nada los derechos humanos de cada cual, ni la necesidad del diálogo civilizado entre las personas al objeto de comprenderse mejor y explorar las posibilidades de concertación. Con estas posiciones que por demás no aportan proposiciones ni criterios constructivos, lo complican y lo entorpecen todo, apostando en realidad por el caos y la desolación.

Personalmente he expresado en cada ocasión que me ha sido posible, desde adentro del país, de frente y plenamente identificado sin el uso de ningún seudónimo, que soy partidario de edificar una república en la que quepamos todos sin excepciones onerosas y me he manifestado también con toda claridad, a favor de desarrollar un socialismo participativo, democrático y verdaderamente humano, cooperativista y autogestionario que no excluya a la pequeña empresa familiar o local, así como a la inversión extranjera que aporte capital, tecnología y/o mercados. Estas son mis posiciones personales mantenidas con reiteración. El hecho que piense de esta forma, no quiere decir que no acepte que los que opinan distinto puedan plantear sus criterios y posiciones al respecto y debatirlos entre todos en un diálogo civilizado en búsqueda de lo que realmente sea mejor para nuestro pueblo.

En el debate de Espacio Laical al que me referí en mi crónica (*) se habló con plena libertad de expresión y los participantes fueron diversos, tan diversos como diversas son las posiciones y criterios al respecto del proceso sociopolítico cubano. Yo estuve presente, los oí y los vi con mis propios oídos y ojos, por lo que no puedo aceptar que quienes no estuvieron presentes e incluso algunos más lejanos aun desde el exterior, planteen descalificaciones y criterios ofensivos que en realidad son superficiales, extemporáneos y esquemáticos al respecto de algo en lo que no participaron. Así lo pienso y así lo afirmo.

(*) ”De nuevo los debates a contracorriente en espacio laical”, `publicado en Por Esto el martes 29 de noviembre del 2011 http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=131572

E-Mail: fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 12 de dic. 2011
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=134355



El vacío de la irrealidad


Por Lorenzo Gonzalo, 12 de diciembre del 2011

En medio de la campaña de persecución contra el gobierno de Cuba y los esfuerzos por desestabilizar al Estado cubano, se intenta agregar otros ingredientes que puedan enriquecer el pobre inventario que tiene la prensa sobre supuestas barbaridades que allí se cometen.

La última de todas, es la flotilla marítima compuesta por cuatro barcos de recreo que partieron del Sur de la Florida hacia Cuba para lanzar fuegos artificiales desde las agua internacionales. En otro artículo nos referimos a ella y mencionamos el caso como un ejemplo de las diferentes maneras de buscar dinero fácil, utilizado por alguna gente, que aprovecha el derroche que hace Washington con los ingresos proveniente de los impuestos.

La prensa local de Miami, periódico oficial de la campaña contra Cuba, aprovechó el show marítimo para “denunciar” que decenas de “opositores” fueron detenidos con motivo de ese evento. La información implica que de no haber sucedido estas detenciones, con la presencia de los cuatro barcos llevados desde Miami, se hubiera desencadenado un enfrentamiento con el gobierno.

El propósito de estos barcos era lanzar fuegos artificiales en las costas frente a La Habana para llamar la atención y llevar el mensaje subliminal a la población, que “desde la orilla estadounidense, están los aliados y las fuerzas de la democracia”. El sueño no mencionado, pero corroborado por el tipo de campaña que tanto estos marinos como el resto que se dedica a desbarrar y levantar calumnias para que la opinión pública mundial tenga una idea equivocada de los sucesos en Cuba, es provocar rebeliones callejeras, protestas, que puedan convertirse en incontrolables y alentar entonces una intervención de los marines estadounidenses, al estilo de Santo Domingo, Guatemala, Panamá, Granada y otras por el estilo.

No quieren democracia para Cuba, sino intervención. No pretenden que los cubanos, por sí solos, puedan encontrar vías sociales que sean más justas en sus aplicaciones. El interés fundamental es llegar a ser ellos los “genuinos representantes de Estados Unidos en la Isla”.

Una prueba contundente es la reunión en casa del representante de la Oficina de Intereses Estadounidense en Cuba, que tuvo lugar el 7 de diciembre de este año.

Justamente pocas horas antes de la llegada de dicha flotilla.

Casualidades que tiene la vida. Los máximos exponentes de esa supuesta oposición al gobierno de Cuba, concurrieron como es costumbre para celebrara el evento, y no descontemos también que muchos o todos, recibieran instrucciones por separado sobre la estrategia en juego.

Suponiendo que las noticias de la prensa en relación a los detenidos en Cuba, sean ciertas, imaginémonos que efectivamente una docena de personas protestara en alguna calle desconocida de La Habana u otra ciudad, en apoyo de aquellos que viven de ese negocio en Miami.

La pregunta más importante sería: qué significa la detención de “una docena” de personas en un país de más de once millones de habitantes, donde las algazaras callejeras, las pocas veces que suceden, escasamente llegan a un par de decenas, con una tendencia paulatina a disminuir en la medida que las reformas del Estado progresan? Es de apuntar que aunque ocurren detenciones en algunas oportunidades, los detenidos están de patitas en la calle a las pocas horas y no se les maltrata físicamente.

Podríamos agregar además, por qué no detuvieron a los dirigentes de esos grupos, ninguno de los cuales cuenta con más de tres o cuatro miembros, cuando asistieron a la casa del representante de Estados Unidos el 7 de diciembre?

Aunque esta es la realidad dicha condensadamente, hay quienes se dedican a denunciar la violación de los “derechos humanos” en la Isla lo cual es otra patraña para hacerse de una parte del dinero presupuestado por Washington para esos menesteres. Se trata de alguna que otra organización sobre “derechos humanos”, tema muy socorrido en los últimos cuarenta años y que los países poderosos no gustan que les sea aplicado a ellos. Precisamente uno de esos representantes de los derechos de la gente, llamado Elizardo Sánchez Santacruz, estuvo entre los presentes. Nos imaginamos que un antiguo “socio”, llamado Richard Roselló, también podría haber concurrido aunque este último se separó del primero por el tema de la que hemos mencionado. Hace un tiempo, este señor abrió su página en internet para hacer su “negocio” por cuenta propia.

Estos cancerberos de los “derechos humanos” inventan muertos, presos políticos no tipificados como tales, supuestos detenidos injustamente y hechos similares.

Nada de esto provoca la caída del gobierno pero deja dividendos. Al final, como dijo uno de estos famosos disidentes, “hay que vivir de algo”.

Es una lástima, que la dinámica de los sucesos en Cuba con respecto al Estado, haya quedado dividido entre quienes miran hacia Estados Unidos con el objetivo de alcanzar cierta preponderancia, principalmente algunas dádivas y quienes aparentemente apoyan incondicionalmente las políticas oficiales del gobierno. La existencia de un escenario socio político de esta naturaleza, donde la realidad se plantea en blanco y negro, evita las coloraciones y relega a un segundo plano la existencia de pensamientos y personalidades que pudieran jugar un papel de importancia en el aceleramiento de los ajustes, para impulsar el proceso dentro de las normas institucionales vigentes.

Se dice que a ciertas fuerzas de poder en Cuba le interesa la existencia de semejante realidad, pero en verdad muchas veces pensamos que Washington ha sido siempre el más interesado, si no es incluso el creador, de semejante contraste bicolor.

A Washington no le interesa que puedan encontrarse avenidas viables para un proyecto social que logre reformar el sistema político al uso en los países llamados capitalistas, y mucho menos la formación de un Estado de nuevo tipo, donde un número fuerte de instituciones públicas de carácter participativo, se puedan engarzar a las funciones de gobierno. Para Washington la realidad socio política solamente consta de lo estatal y lo privado, pero el concepto de propiedad y funciones públicas como algo ajeno del Estado, pero a la vez parte representativa del gobierno, es un asunto cuyo desarrollo no le interesa porque se sale de sus esquemas de propaganda tradicional. A Washington conspira en contra de la existencia de un debate democrático en Cuba.

Los grupos de cubanos de origen que se dedican a obscuros menesteres como medio de ganarse la vida o de adquirir notoriedad, falseando las realidades y creando obstáculos a los procesos de ajustes políticos y al normal abastecimiento comercial de la Isla, son parte del esquema estadounidense.

La mejor de todo es que dentro de esos grupos se pelean por la plata y como buenos ejercitantes de actividades indebidas, terminarán desacreditándose. Llegará el momento en que Washington se perderá la escalera y como el pinto del cuento humorístico, hallará de repente que se ha quedado prendido de la brocha. A falta de sostén a su política, entonces ya solamente le quedará la fuerza, pero seguramente o al menos así lo deseamos, será muy tarde para usarla en contra de un pequeño país, porque cada día Estados Unidos se rodea más de un mundo donde nuevos actores surgen al viento de nuevas ideas y de mejores sueños, haciéndole competencia de todo tipo.

Washington trabaja hoy con cuentos de hadas, con una irrealidad que indefectiblemente terminará en vacío.



El museo de los autos perdidos


Ciro Bianchi Ross • 17 de Diciembre del 2011 21:09:07 CDT


Uno de los automóviles de Adolfo Hitler, un vehículo de 12 cilindros,
con una plancha de blindaje de más de una pulgada de espesor y
cristales a prueba de balas que la Mercedes Benz fabricó para él de
manera especial, estuvo aparcado durante años en un garaje de La
Habana. Un oficial del ejército norteamericano lo adquirió en Alemania
y mientras aguardaba la autorización que le permitiría entrarlo en
Estados Unidos, lo mantuvo en depósito en la nave que Francisco Nava
destinaba a parqueo de vehículos en la calle Morro números 62-64,
entre Refugio y Genios, a muy poca distancia del Palacio Presidencial.

Pudo al fin el Mercedes de Hitler entrar en Norteamérica en 1950 y,
hasta donde sabemos, se exhibió, entre 1974 y 1975, en el Museo de
Antigüedades Automovilísticas de Highland Park, en Illinois. Un
coleccionista de San Luis lo había adquirido poco antes en una
subasta. Pagó por el vehículo 178 000 dólares de los de entonces.

Los automóviles con historia tienen gran valor para los coleccionistas
que invierten grandes sumas de dinero en ellos, aunque al final todos
van a parar a los museos, como el Instituto Smithsoniano, de
Washington, donde están algunos de los carros más famosos del mundo.

En Estados Unidos se conserva el carro que manejaba, en sus tiempos en
la Casa Blanca, el presidente Franklin Delano Roosevelt, adaptado
especialmente para él, teniendo en cuenta su condición de paralítico.
También está preservado el primer automóvil construido por Henry Ford.
En Bogotá este escribidor vio el auto del dirigente liberal Jorge
Eliécer Gaitán, cuyo asesinato desencadenó los sucesos que pasaron a
la historia con el nombre de El Bogotazo, y en el ayuntamiento de
Carolina, en Puerto Rico, pudo ver el automóvil, también blindado, del
ex gobernador Luis Muñoz Marín, el artífice del Estado Libre Asociado,
y que, me dijeron, perteneció antes a Roosevelt. Hace algún tiempo la
casa Sotheby’s, de Londres, sacó a subasta nada menos que el auto de
James Bond, el famoso agente 007, el Aston Martin modelo DB5 de 1964
que utilizaba el actor Sean Connery en la serie de aventuras
detectivescas. Desconozco en qué paró el asunto. Supe que su
propietario de entonces, el empresario norteamericano Jerry Lee, lo
había adquirido en su momento por la modesta suma de 12 000 dólares y
que esperaba recibir por el vehículo más de cinco millones.

Otros autos antiguos
Aseguran los especialistas que una de las marcas más solicitadas en
las subastas de autos antiguos es Duesenberg. El Duesenberg que la
actriz Greta Garbo adquirió en 1933 se vendió 40 años después en 40
000 dólares. El auto, color marrón, fue diseñado para ella por
Fernández y Darrin, famosos carroceros parisinos, mientras que la
decoración interior, toda en crema, corrió a cargo de una empresa
francesa que dotó la cabina de 16 compartimientos con cerraduras e
instaló una pequeña caja de caudales, de combinación, para resguardo
de las joyas de la diva, debajo del guardafangos derecho trasero.

En los días de la Segunda Guerra Mundial, la Garbo hizo esconder su
vehículo en una zona de la campiña francesa y evitó de esa manera que
cayera en manos del ejército de ocupación alemán. Finalizada la
contienda, la actriz lo vendió, por una suma no revelada, a un oficial
de las tropas norteamericanas y este lo traspasó a un vendedor
profesional. Lo adquiriría en definitiva un coleccionista que en ese
entonces tenía ya 23 piezas en su museo particular de automóviles.

Aparte del ya mencionado Duesenberg, se dice que uno de los autos
antiguos más solicitados y mejor cotizados es el Bugatti deportivo. El
Hispano Suiza es otra reliquia bien pagada. A la categoría de
automóviles antiguos más demandados pertenecen los pocos Cadillac de
16 cilindros que se fabricaron entre 1930 y 1933. Al Capone tuvo un
vehículo de ese modelo y ordenó que se le proveyera de un bar y de un
compartimiento donde se acomodaran dos ametralladoras. Eligio
Sardiñas, nuestro célebre Kid Chocolate, tuvo otro. Sobre su destino
hablaremos más adelante.

De la noche a la mañana
Las calles cubanas son un enorme museo rodante. Circulan por ellas
automóviles de marcas y modelos inimaginables, los llamados
«almendrones». La necesidad mantiene «vivos» a la mayoría de ellos y
solo la inventiva y creatividad del cubano logran mantenerlos en
activo. Feos, ruidosos y con mil y una adaptaciones, contribuyen a
resolver en alguna medida el problema de la transportación y ponen una
nota pintoresca en el paisaje urbano.

Otros, sin embargo, son tan vistosos y conservan tal originalidad en
sus líneas, partes y piezas que bien podrían formar parte de
colecciones museables, como la del Depósito del Automóvil, en La
Habana Vieja, o la que se exhibe en el Parque Baconao, de Santiago de
Cuba. En el Depósito se conservan vehículos de todo tipo —de paseo,
fúnebres, de carga…— notables por su antigüedad, así como otros que
deben su celebridad a las figuras que los utilizaron, como el
Oldsmobile 59 del Comandante Camilo Cienfuegos y otro auto de la misma
marca, pero de 1960, que utilizaba la recordada Celia Sánchez, así
como un Cadillac de 1930 que perteneció al ex presidente Alfredo
Zayas, y el VW propiedad del novelista Alejo Carpentier. En Baconao,
una colección de más de 1 500 miniaturas que imitan marcas y modelos
de automóviles desde el siglo XIX alterna con decenas de muestras
reales como un Ford T 1912, un Austin Seven 1937 —primer minicoche que
se produjo en el mundo— y un Buick Skylark del 54… El Chevrolet 59 de
Che Guevara se conserva en el Centro de Estudios que lleva el nombre
del Guerrillero Heroico.

Se supone que el automóvil más antiguo que existe en Cuba es un
Cadillac de 1902 y forma parte de los fondos del museo de Guanabacoa.
Un Cadillac de 1905 se exhibe en la colección del Depósito de La
Habana Vieja. En esa fecha hacía ya siete años que el nuevo medio de
transporte había hecho su aparición en las polvorientas calles
habaneras: un ruidoso auto que se movía con bencina y desarrollaba 10
km/h; un Parisiense francés que costó mil pesos a su dueño. Seis meses
más tarde llegaba el segundo automóvil, un Rochet & Schneider de ocho
caballos de fuerza y que desplegaba una velocidad superior. Un tercer
auto llegó poco después, esta vez un vehículo de carga que quedó al
servicio de una empresa cigarrera. Con los inicios del siglo llegaban
también a Cuba el cine y la aviación, el tranvía eléctrico y el
teléfono automático. Todo cambió de la noche a la mañana, decía la
escritora Renée Méndez Capote: del dominio español se pasó a la
dependencia de los Estados Unidos. De la era de la tracción animal a
la era de la combustión interna. De expresiones como «enganchar la
pareja» a «sacar el automóvil». De las riendas al timón y al freno de
palanca o de pedales.

Todo se precipitó a partir de entonces. Si en 1901 circulaban por las
calles de la capital 11 de esas máquinas y el primer auto llegaba a
Santiago en 1902, en 1913 corrían por La Habana más de mil vehículos,
y en 1916 se contabilizaban 1 300 autos particulares, 1 900 de
alquiler y 219 camiones. En 1958 Cuba era el sexto país del mundo en
el promedio de automóviles por habitante. La superaban, en este orden,
EE.UU., Canadá, Gran Bretaña, Venezuela y Alemania Occidental.

Museo imposible
Muchos automóviles quedaron en el camino. Se les perdió el rastro
porque se desmantelaron para utilizar sus piezas en otros vehículos,
los convirtieron en chatarra o quedaron por ahí, olvidados por todos.
Se los tragó el tiempo.

Nada se sabe, o no lo sabe al menos este cronista, del Chevrolet beige
de 1949 que utilizó Fidel Castro en la campaña electoral de 1952,
cuando aspiraba a un acta de Representante a la Cámara por el Partido
del Pueblo Cubano (Ortodoxo). Parece haberse perdido para siempre la
cuña convertible azul marca Packard, también de 1949, con que Eduardo
Chibás, presidente de esa organización política, recorrió la Isla en
sus campañas de entonces.

A la muerte del líder ortodoxo, en 1951, la cuña se guardó en el
garaje del edificio Chibás, en la Avenida de los Presidentes esquina a
25, en el Vedado. De allí desapareció misteriosamente después del
golpe de Estado de Batista, el 10 de marzo de 1952. Durante los
últimos años se ha buscado, en vano, a fin de incorporarla a los
fondos del Depósito del Automóvil.

Una búsqueda inútil sería la del Packard verde que el corajudo Ángel
Pío Álvarez, paradigma de la «acción directa» en la lucha contra la
dictadura de Gerardo Machado, utilizó en 1932 para atentar contra la
vida del capitán Miguel Calvo, jefe de la Sección de Expertos de la
Policía Nacional. El joven revolucionario y el militar se «cazaron»
mutuamente durante meses. Pío le ganó la partida al oficial una mañana
en las inmediaciones del Hotel Nacional, aunque los «expertos»
terminaran pasándole la cuenta en enero de 1933.

Un sujeto que, pese a lo temprano de la hora, mataba el tiempo en el
muro del Malecón, comunicó a la Policía que el auto de Calvo, un Dodge
Brother, había sido baleado desde un Packard verde, y a partir de ese
momento las autoridades se afanaron en la búsqueda del vehículo;
información que, por otra parte, divulgó la prensa. Después de la
acción, Pío Álvarez escondió el vehículo en un garaje en Marianao
hasta que días después lo sacó a fin de llevarlo a San Miguel del
Padrón para desmantelarlo y arrojar sus partes a un lagunato. Cuenta
el historiador Newton Briones Montoto en su libro Acción directa, que
detalla ese suceso, que durante el trayecto, en un lugar donde el
tráfico obligó a Pío a aminorar la marcha, un grupo de niños gritó a
su paso: «Miren, miren el Packard verde». Pío no perdió su aplomo.
Aparcó el auto junto a un policía y le pidió que requiriera a los
muchachos porque «este no es el coche buscado».

El Packard verde de Pío Álvarez, desaparecido por el propio Pío, forma
parte de un imposible museo de los autos perdidos. Conformarían dicha
colección, entre otros vehículos, el Buick con chapa particular en el
que el presidente Prío salió del Palacio Presidencial el 10 de marzo,
dejando en la cochera de la mansión palatina el auto con matrícula
001, que era la de los mandatarios cubanos. Y el Lincoln blindado que
Machado dejó abandonado en su huída, el 12 de agosto de 1933. Como
ese, hay otro que tampoco aparece, el del general Alberto Herrera,
jefe del Ejército cubano desde 1922 y que acompañó a Machado en su
caída.

Otra pieza, y no de menor cuenta, de ese museo imaginado sería el ya
aludido Cadillac 1930 de 16 cilindros de Kid Chocolate. Nuevo, costaba
25 000 dólares, pero el Kid lo cogió de uso en 1931 y pagó por el
vehículo algo más de 18 000 dólares. Años más tarde le ofrecieron 42
000, pero el afamado boxeador dijo no transarse por menos de 60 000.
Al final se vio obligado a deshacerse de él por muy poco dinero.
Consumía combustible como un demente y el modelo estaba discontinuado
y sus piezas eran difíciles de conseguir. En 1970 un auto como el
Cadillac de Chocolate valía más de 50 000 dólares. Hoy, ¿cuánto
valdría?

--
Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
http://cbianchiross.blogia.com/


DEL SUEÑO DE MARTIN LUTHER KING
A PESADILLA DE OBAMA



¡Eso te pasó por asomado!

Eligio Damas

Para Apicalternativa.Com. Corresponsalía. Venezuela 22-12-11

Antes de hablar de lo que Obama hace y dice, recordemos como Martin Luther King soñó “que un día los hombres se levantarán y percibirán que están hechos para vivir unos con otros como hermanos. Que un día la guerra llegará a su fin….y no se estudiará más el arte de la guerra.”
Barack Obama, a quien según nuestro parecer, alguien cual Diógenes, buscó meticulosamente entre la población americana afro descendiente para ponerle de presidente y compartiese con la clase dirigente mayormente caucásica, los efectos de la crisis que vendría y los atropellos a cometer a nivel planetario para intentar enderezar las cargas, se ha sumergido, ¡el pobre!, en la oscurana.
Esta oscurana no tiene absolutamente nada que ver con su piel y la totalidad de sus rasgos étnicos, sino con “falta de luz”, condición de androide, marioneta o títere bajo control de crueles manipuladores.
La calidad humana mostrada por Obama, debe tener muy avergonzados a académicos suecos, si es que en ellos anidan valores que se cree allí les tienen.
La promesa electoral que le llevó a la oficina oval, hizo creer a jóvenes americanos, en gran medida le apoyaron, vendrían otros tiempos. El espíritu guerrerista anidado en Bush se concibió derrotado y que aquellos zapatos volando hacia su rostro, lanzados por periodista de un país invadido y humillado, sería sólo gesto para recordar. La llegada del afroamericano, un tipo algo así como de la misma gente atropellada, cambiaría las cosas y ya no verían los americanos, caucásicos, negros o latinos, con tristeza y dolor profundo, de los suyos regresar en una bolsa negra de allá de los lejanos campos de batalla.
En Trinidad, en la oportunidad cuando el presidente de Venezuela regaló a Obama el conocido y valioso libro de Eduardo Galeano, “las Venas Abiertas de América Latina”, éste llamó a olvidar el pasado, centrarnos en el futuro, en un intento de evadir la revisión de las relaciones de su país con nuestro espacio, sugiriendo el inicio de era nueva, la suya. “Ya todo quedó atrás”, pareció sugerir. Y muchos fingieron que creían.
No tardó que, con su orden o pasándole por encima, lo que no descartamos, los halcones derrocaran a Zelaya a la vieja usanza. Bajo su gobierno continuaron las operaciones y abusos en Afganistán, Irak y la persistente prédica por perturbar la paz y tranquilidad mundial en relación a Irán. El premio Nobel de la Paz, que lo es Obama, no el presidente iraní, no da muestra alguna de querer encontrar forma para prodigar las mejores relaciones.
Cuba, que no significa ningún peligro para EEUU, pues más de cincuenta años de historia lo confirman, sigue siendo atropellado y dañado en diversos sentidos por el gobierno de este país. No importan los acuerdos de la Asamblea General de la ONU. Nosotros, los hijos de los pueblos víctimas, debíamos olvidar el pasado. Pero se cuidó de decir, por aquellos que nada quieren entender y menos intuir, que él y sus mentores no lo harían. Que seguirían en lo mismo.
El gran poder económico norteamericano, el Diógenes que se encontró a Obama para ponerle por delante como gallo de careo, después de elogiarle, aplaudirle y exagerarle sus virtudes, como las del gran “Patriota”, dignificador de su gente, le puso en mano un libreto tanto de su gustó, que ya no sabe si es él quién habla, gesticula, hace o el personaje del drama.
¿Es Obama, el muchacho de padre nigeriano, apoyado por los defensores eternos de los derechos civiles, a quién se creyó heredero de Martin Luther o el simple personaje de libreto de drama necrofílico, quién siguió de cerca, en vivo y directo, el asesinato de Bin Ladem?
¿Quién es este Obama que se declara orgulloso de los hechos en Libia por fuerzas mercenarias, incluyendo el atroz asesinato de Gadafi?
Entre Bush y Obama es poco probable que uno encuentre diferencias sustanciales. No obstante, si se hace un esfuerzo, es posible que algo hallemos. El primero, desde sus comienzos y por su escuela, predicaba lo que hizo. La guerra fue su caldo de cultivo y la violencia su carga pedagógica. Como presidente, no le tembló el pulso en invadir pueblos, atropellar poblaciones y destruir culturas. Tampoco a la hora de mandar a los jóvenes a morir malamente y sin saber por qué a los campos de batalla. Sometido a la vergüenza de hacer de conquistador contra patriotas, de injustos contra justos. Bush fue un tipo coherente y sin fingimientos.
A Obama, de humilde origen, de aquellos que debían sentarse en la parte de atrás del autobús, Diógenes le convirtió en conquistador de su propia gente. En negro capataz de la negrada esclava o de las multitudes explotadas del sitio donde le encontraron.
Sólo que para que el negocio sea mejor para los inversionistas de la guerra, ahora, no se sabe hasta cuándo, procuran mandar pocos soldados de la recluta americana, y apelan a crueles bombardeos con aviones no tripulados e infiltran mercenarios, perros de la guerra, capaces de atropellar, vejar y cometer los más crueles desmanes como los que ya se denuncian en Libia. ¡Si mueren, nadie les reclama, así funciona el negocio!
¡Pobre Obama! ¡Lo qué contigo han hecho! Eso, te pasó por asomado.


No es dudoso, es inmoral


Por Lorenzo Gonzalo, 7 de diciembre del 2011

Hablando de represiones en contra de Cuba viene a colación un hecho insólito que, con total impunidad y autorización del gobierno de Estados Unidos, se llevará a efectos el próximo 9 de diciembre.

Se trata de una flotilla compuesta por un puñado de embarcaciones, que partirán desde el mismísimo sur de La Florida, desde un puerto llamado Conch Harbor Marina, situado en Cayo Hueso.

A pesar de su interés por reducir tensiones entre Cuba y Estados Unidos, y haber prohibido una provocación similar en el año 2003 alegando que eso crearía tensiones entre los dos países, la actual Administración ha autorizado este novedoso show que ya es viejo. Entre otras cosas, en aquella época, La Comisión Federal de Comunicaciones advirtió que todo intento de transmitir señales televisivas a Cuba desde una embarcación sería considerado un acto ilegal.

Lo curioso es que cuando se produjo esa prohibición fungía como Presidente de turno George W. Bush, quien se destacara por establecer todo tipo de prohibiciones para que los cubanos emigrados no viajaran a la Isla a visitar a sus familias e incluso definió el tipo de personas que se considerarían como tales, basándose en los lazos de consanguinidad. Su gobierno es este aspecto fue extremadamente radical e hizo todo lo posible para empeorar las relaciones entre los dos países.

Con Obama esas prohibiciones terminaron, relajándose las medidas de viaje y anunciando una nueva era de esas relaciones, menos distendidas y dispuestas al diálogo. Entre otras cosas se puso en práctica, de manera muy liberal, el acápite de la Ley Torricelli que favorece el llamado “contacto de pueblo a pueblo”, el cual consiste en estimular que diversos sectores, especialmente académicos, científicos, profesores, culturales, deportivos, religiosos y otros, de ambas orillas, viajen entre ambos países para estrechar vínculos relacionados con sus respectivas actividades. No ha faltado incluso la expresión oficial referente al Bloqueo, diciendo que debe eliminarse. No obstante esta andanada de buenos deseos, en medio de una campaña internacional que convierte en multitudinarias pequeñas algazaras callejeras que son típicas y habituales en cualquier nación, el gobierno de Washington, través de su representante para asuntos cubanos en el Departamento de Estado, autorizó que dicho acto agresivo y provocador se realizara.

El plan en cuestión es aproximarse a las costas cubanas, con la única advertencia del gobierno estadounidense de no cruzar más allá de las aguas internacionales. Al llegar, procederán a hacer una demostración de fuegos artificiales y luces, las cuales entre otras cosas pueden interferir y crear peligro para la aviación civil. El objetivo es pedir la “democracia” en Cuba. Ya hemos explicado qué significa democracia en el concepto de los participantes de ese “ejercicio naval”. Se trata de hacer elecciones al estilo estadounidense previa creación de una base de poder que será avalada y protegida por el poderoso vecino del Norte. El resultado no tenemos que contárselo a Uds. Una vez “elegidos”, se crearán leyes para que las corporaciones “internacionales”, con preferencia hacia aquellas pertenecientes al “buen vecino, compren tierras de cultivo y diversos tipos de propiedades en la capital y las múltiples playas de la Isla. En estas últimas localizaciones construirán edificios y casas que venderán a la avalancha que llegará de fuera, preferentemente a los cubanos transformados en estadounidenses y quienes no tienen hoy ningún lazo de sangre con Cuba. Los de la Isla por carecer de dinero en ese momento, casi sin excepciones de significación, no podrán obtenerlas. No obstante en un gesto humanitario, les otorgarán a un número indeterminado, préstamos blandos para que puedan ser “propietarios”. Como es de esperar la mayoría de ellos no podrá cumplir con las obligaciones de pago y abogados especializados se encargarán de desalojar a los ocupantes y expropiarlos. Más o menos ese es el camino de la democracia que se pretende. No se trata de incorporarse al proceso de reformas que han comenzado en Cuba, luego de largas discusiones con la población y de explicaciones amplias, barriada por barriada, que fueron convocadas por el gobierno cubano este año 2011. Ese tipo de democracia que no da preferencia al dinero no es del agrado de Washington, ni de sus empleados, aunque estos sean “marinos”.

No quisiéramos explicar de nuevo cosas que decimos, pero como continúan ocurriendo hechos de igual similitud a los que han motivado explicaciones con anterioridad, nos vemos obligados a recordarlas, ampliándolas a veces o expresándolas desde otro ángulo, para que la gente pueda entender. Es importante, porque la opinión pública mundial y los verdaderos emigrados que viven en Miami, con familiares en Cuba y conocedores del significado de los cambios que allí han comenzado a realizarse, precisamente porque vivieron en la época de la concepción soviética, comprendan que se trata de una patraña para alcanzar objetivos claramente inmorales.

No hay nada de dudosa moralidad en los planes de esta flotilla, ni en los premios a Yoani Sánchez por su “genial” dominio del lenguaje (casi ha ganado más premios que todos los grandes escritores del siglo XX), ni se han empleado gases lacrimógenos en Cuba, ni es cierto que las Damas de Blanco que en el pináculo de sus protestas no pasaron de cincuenta (hoy son a penas una veintena) hayan sido reprimidas “brutalmente”. Todo esto es de una absoluta inmoralidad. Es pura propaganda que puede ser costeada porque en el presupuesto de Estados Unidos están contemplados 20 millones de dólares para “llevar la democracia a Cuba”. Con este dinero se pueden otorgar premios a una veintena de intelectuales imbéciles (Yoani no está incluida en la expresión) y se pueden inventar manifestaciones, golpizas, y flotillas “luminarias” que pretenden llevar la “democracia de Washington” a las costa de Cuba.

Señores, vamos a ser decentes alguna vez en la vida y con esto me refiero a quienes se creen o dicen creerse estos cuentos de Yoani, las flotillas, las palizas, los aviones que “rescatan” balseros gordos y fuertes que vienen a Estados Unidos con todo su derecho, porque las leyes de la Casa Blanca les permiten entrar ilegalmente al territorio y quieren buscar otro tipo de vida, aprovechando ese privilegio.

Todo es una inmoralidad para cobrar dinero fácil, proveniente de los impuestos pagados por los ciudadanos buenos de Estados Unidos. Por cierto, ese presupuesto podría ser empleado para atender embarazadas pobres y emergencias hospitalarias de gente que luego quedan empeñadas para toda su vida. (Tres días a base de suero en un hospital, sin ninguna intervención médica puede costar 20,000 dólares). Es una comparsa que vive del cuento, para meterse a los bolsillos dinero fácil

La única explicación, para que algo semejante esté ocurriendo durante un gobierno que supuestamente busca la manera de aliviar las tensiones con Cuba, es pensar que faltan solamente once meses para las próximas elecciones y la Casa Blanca quiera complacer a los fanáticos de Miami. Mientras tanto le van dando un poco de dulce a los emigrados que sueñan todos los días con su regreso al país, aunque no se trate de un regreso físico, pero al menos con las consideraciones plenas por parte del Estado cubano.

Creemos que los fanáticos, quienes se preparan en estos días para un viaje marítimo a las costas de Cuba, no van a votar por el huésped de la Blanca Mansión bajo ningún concepto, ni ante ningún gesto.

También es posible, que el arte de la política, capaz de fabricar puentes donde no hay ríos, decidiera otorgar a estos ardientes defensores de la “democracia”, el derecho a infringir las leyes de neutralidad, con el propósito ulterior de hacer algunos cambios que no sean de su agrado. Ojalá esos cambios pudieran referirse a los Cinco Cubanos injustamente condenados a sentencias improcedentes.

Sabemos que Gross ha recibido mucha atención últimamente y todos estamos conscientes que las tensiones entre ambos países se aplacarán cuando no haya más necesidad de utilizar agentes para descubrir terroristas que se amparan bajo el ala de ciertos “demócratas” de Miami, con la complacencia del gobierno en Washington y que USAID no continúe con sus intentos de subvertir el país.

Si esta es la idea o la razón de la ultrajante autorización a un grupo fanático para que violen las leyes internacionales sobre neutralidad, incluyendo a la propia Constitución de Estados Unidos, la cual prohíbe actos contra terceros desde su territorio, debemos decirle a Obama que pierde su tiempo.

No hay ni habrá complacencia con estos grupos. Son muy ambiciosos y ni siquiera ellos mismos están convencidos de lo que dicen. Con semejante actitud Estados Unidos violará su Constitución y a cambio ni siquiera obtendrá un voto, ni un reconocimiento, de esta gente.


Afganistán: ¿ocupación con beneficio económico?

Hedelberto López Blanch
Rebelión


El panorama de Afganistán no puede ser más desastroso después de cumplirse el pasado octubre, 10 años de la invasión y ocupación de su territorio por fuerzas estadounidenses y de la OTAN bajo el pretexto de que Osama Bin Laden y la organización Al Qaeda eran los responsables del atentado contra las torres gemelas ocurrido el 11 de septiembre de 2001.
En la continuación de esa agresiva política y con el propósito manifiesto de apoderarse del control geopolítico del Asia Central, del Medio Oriente y de los ricos yacimientos petrolíferos de Irak, en 2003 bombardearon y ocuparon esa nación árabe y ahora, en 2011, lo hicieron en Libia.
La inmensa mayoría de la población afgana vive en la más profunda pobreza, la hambruna resulta crónica en una vida catalogada por muchos inhumana y bajo la presión de las tropas ocupantes.
La permanencia de las tropas norteamericanas en Afganistán, les ha costado a los contribuyentes estadounidenses alrededor de 1,25 billones de dólares. Miles de soldados de la OTAN (incluyendo a estadounidenses) han perecido o resultaron heridos de gravedad en los constantes combates y atentados.
Pero el que más ha sufrido es el pueblo afgano. De sus 30 millones de habitantes, 10 millones están desocupados; el 85 % son analfabetos; la carencia de agua potable y alcantarillado es casi total en el amplio territorio; el 55 % de los niños padecen malnutrición y a diario mueren 600 infantes por enfermedades evitables.
Aunque no hay cifras exactas, se estima que más de 100 000 civiles han muerto por la metralla de la OTAN. El informe Tendencias Globales 2010 de la Asociación de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) señaló que "tres de cada diez refugiados en el mundo son de Afganistán, con el 96 % de ellos ubicados en Pakistán y la República Islámica de Irán".
Las promesas de reconstruir el país después de la invasión han quedado solo en los discursos de sus ocupantes. Un pequeño hospital que se levantó en Kabul se encuentra sin techo, con las cañerías de agua tupidas y atención asistencial ínfima.
Sin embargo, el dinero sigue fluyendo para tratar de mantener la presencia extranjera y una gran parte se gasta en los miles de empleados occidentales (tanto militares, civiles y contratistas-mercenarios) cuyos sueldos son 200 veces superiores a los de cualquier trabajador nacional.
La otra millonada esta dirigida a la militarización del Estado para tratar de mantener el control del país cuando Estados Unidos y la OTAN disminuyan sus tropas. El Washington Post informó que "la coalición liderada por Estados Unidos ya entregó en 2010, 22 000 vehículos, entre ellos 514 nuevos todoterrenos, carros blindados, 44 aviones y helicópteros, 40 000 armas y decenas de miles de radios y otras piezas de equipos de comunicaciones" a un costo de 2 700 millones de dólares.
Las plantaciones de amapolas, para producir opio se han extendido por el territorio. El 25 % del PIB –unos 2 500 millones de dólares- del gobierno precedido por Hamid Karzai, corresponde a la producción de droga. El narco estado afgano (numerosos informes destacan el control y la participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el negocio) abasteció en 2009, el 92 % el opio y la heroína al mundo -– el 85 % al mercado europeo y 35 % del estadounidense.
El gobierno norteamericano, por encima de estos gastos, vicisitudes, bajas mortales y problemas internacionales que se le han creado por esas invasiones, mira con garras de Águila las perspectivas geopolíticas y económicas millonarias que a la larga puede obtener en el país asiático.
En cuanto a la geopolítica, si logra pacificar el país, podría romper el control que Rusia mantiene sobre el transporte petrolero; debilitar a ese país en la región y disminuir la influencia que ostenta sobre Asia Central; impedir la reunificación euroasiática bajo Moscú.
Asimismo, limitar la influencia económica, política y cultural de Irán y China en la zona; rodear militarmente a Irán y establecer bases cercanas a la frontera con China.
En el orden económico, un reciente informe del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) sobre la prospección desarrollada en los dos últimos años en 24 zonas afganas, resulta impresionante.
El diario The New York Times y la televisión Rusia Today, al citar fuentes de USGS, indicaron que el yacimiento de Zarkashan, en la provincia de Gazni, contiene cobre y oro por valor de 30 000 millones de dólares, además de los depósitos de zinc, aluminio, azufre y wolframio.
El de la zona fronteriza entre las provincias de Kandahar y Zabul podría contener 28 469 200 kilos de cobre, 724 010 de molibdeno, 9 067 de plata y 682 de oro. En la frontera entre las provincias de Zabul y Baghlan se detectó la presencia de aluminio (4 535 000 kilos), y el situado entre las provincias de Kandahar y Lawgar tiene 16 880 000 kilos de cobre y 600 000 de cobalto.
El encontrado en Bamyan, provincia de Baglán, poseen 226 000 millones de kilos de hierro. En el de Badajshán, frontera afgana con Tayikistán, existe abundante presencia de lazurita, wolframio, oro, aluminio, zinc, hierro y azufre.
Los especialistas estiman que el país posee más de 130 000 millones de kilos de mármol, además de la presencia de tierras raras, niobio, uranio y torio, en primer lugar.
Según las fuentes citadas, esto es solo una pequeña porción de los descubrimientos geológicos obtenidos.
Ahora el problema principal es cómo controlar a las diversas étnias afganas, que cuentan con un tradicional y amplio expediente de lucha contra los invasores, para al final intentar adueñarse de las riquezas minerales de Afganistán.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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EL YERNO CUBANO DE DON BENITO JUAREZ


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Pedro Santacilia, el yerno cubano de Don Benito Juárez
Por: Eloy Arnaldo González.*


Pedro Santacilia

“Mi querido hijo Santa”…, con esta frase comienza la carta del Benemérito, Benito Juárez a Pedro Santacilia, escrita en enero de 1865. Por aquel entonces Juárez se encuentra en Chihuahua y había perdido a su hijo Pepe. “Dispense usted mis borrones, señala, porque mi cabeza esta perdida”. Son las palabras de un hombre dado a la lucha, pronto para las ideas como para el sentimiento noble. Admiración se debe sentir cuando un hombre de tal entereza, da paso a una lágrima inefable.

Por esta fecha, Pedro Santacilia se encuentra en Nueva York acompañando a Margarita, la esposa de Juárez y al resto de su familia ya en el Exilio. El cubano Santacilia realizaba en el vecino país del Norte las gestiones necesarias para logar que se proveyera ayuda a la campaña para derrocar a los partidarios de Maximiliano.

Pedro Santacilia fue un poeta cubano, que muy temprano y apegado a sus ideas de libertad para el pueblo de Cuba bajo el yugo colonial español; participó en conspiraciones que le llevaron, primero a la cárcel y después al destierro. Su largo Exilio que sólo concluyó con su muerte, lo llevó a lugares tan remotos como Málaga y Nueva Orleáns. En este último lugar es que el poeta errante y proscrito conoce al que fuera el “Benemérito de las Ameritas”, Don Benito Juárez.

Alrededor del año 1856, Pedro Santacilia se encontraba en Nueva Orleáns, y es allí que conoce a un emigrado mexicano,- indígena zapoteca de origen -, que había llegado a ser a pesar de su origen y condición social, gobernador del Estado de Oaxaca y diputado de la Nación. Este hombre buscaba que su querida patria transitara el camino de la prosperidad y libertad para beneficios de todos. Quería este hombre de bien, buscar para su patria que ésta superara los escollos que habían quedado de la etapa colonia; que aún estaban presentes en la sociedad mexicana.


Don Benito Juaréz. "Benemérito de las Americas"

De inmediato Juárez y Santacilia establecieron una sólida y resuelta amistad que pasaba por el camino de la convergencia de pensamientos políticos e ideas afines; amistad que habría de durar por largos años. Cuando Benito Juárez regresa a México, allá en Nueva Orleáns había dejado un amigo y confiable colaborador resuelto de su causa. Al producirse la intervención francesa; Santacilia no duda en seguir al lado de su amigo mexicano. Siempre estuvo a su lado, en las buenas y en las malas.

En mayo de 1868, el poeta cubano, Pedro Santacilia se casa con Mañuela Juárez y Maza, la primogénita de Don Benito Juárez; estableciéndose entre el cubano y el prócer mexicano un vinculo familiar que vino a completar su estrecha relación.

Cuando el imperio de Maximiliano fue derrotado, Santacilia acompaña a su amigo y padre de su amada esposa en el periodo de superación y reformas que siguieron a la confrontación.

Un año después de la entrada de Benito Juárez en ciudad de México, en el año de 1867, se produce en Cuba el alzamiento de Céspedes el 10 de octubre. Para esta fecha Santacilia es designado agente diplomático de la República en Armas.

El 3 de abril de 1869 a instancias de Pedro Santacilia se firma un decreto presidencial por el cual se permitía que los buques que enarbolasen la bandera cubana fueran recibidos en los puertos mexicanos. En un segundo paso, el Congreso Mexicano aprobó una proposición de Ley, presentada por Santacilia, apoyando el decreto del Presidente Benito Juárez. De esta forma México fue la primera nación que reconocía la independencia cubana y el derecho de los cubanos a la beligerancia.

El 15 de julio de 1872 muere Benito Juárez, “Benemérito de las América’; Pedro Santacilia, su yerno, amigo y cercano colaborador habría de continuar en México. A pesar de su avanzada edad dedicó mucho de su tiempo, y energías haciendo causa común con aquellos que luchaban por la libertad de Cuba.

Pedro Santacilia, no regresa a la Patria que tanto amó, murió en México a la edad de setenta y seis años el 2 de marzo de 1910. Cuba anduvo en su corazón, no fue sólo el doloroso destierro sino las muestras de su dedicación por la Patria distante. Al preparar esta nota he leído con interés el artículo que con el título: “Una danza cubana” escribiere el también poeta y exiliado, Bonifacio Byrne. Allí se cuenta la anécdota de la profunda sensibilidad de Santacilia, capaz de llorar en una calle de Nueva York al escuchar la música de una danza cubana.

No hubo regreso a la Patria para este hombre de bien, que hizo del destierro vida completa. Quedan sus versos en aquel memorable poema que escribió probablemente al partir de Cuba: ¡Adiós! Versos que pueden al ser traídos al presente, generar un agudo sentimiento de frustración y enojo,- y ha no dudar-, tristezas; las suficientes como para dar por concluido este artículo. Aquí los versos:

¡Adiós ,pueblo mío¡--la voz iracunda
que parta me ordena destino feroz
el llanto por eso mis ojos inunda
que es triste a la Patria mandar un ¡ adiós ¡

Si quiere el destino que lejos sucumba
del suelo dorado que vida me dio
mi voz postrimera; la voz de la tumba
en alas del viento te ira con mi ¡adiós!

* Artículo publicado en el Periódico Panorama de Nuevos Horizontes, Fort Worth, TX. agosto del 2005. E-mail: eloy_gnzlz@yahoo.com
Publicado por Desconocido @ 10:31


EL PROYECTO PETROLERO DE CUBA QUE LE QUITA EL SUENO A ESTADOS UNIDOS

“La Reforma.” Boletin Num. 74. 11/15/2011

Auspiciado por la “Fundación Cambio Cubano.”

Trabajando por el Desarrollo Sostenible


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El proyecto petrolero de Cuba que le quita el sueño a EE.UU.
Michael Voss

BBC, La Habana


Última actualización: Martes, 15 de noviembre de 2011

Compañías de diez países han puesto los ojos en el petróleo cubano.

Antes de que acabe este año, una plataforma petrolera de fabricación china, Scarabeo 9, llegará a aguas cubanas para perforar una serie de pozos exploratorios.

Una amplia gama de compañías petroleras internacionales (de España, Noruega, Rusia, India, Vietnam, Malasia, Canadá, Angola, Venezuela y China) están haciendo fila para alquilar las instalaciones y ponerse a buscar los considerables depósitos petroleros que se cree que hay en la zona.
Pero en esa larga lista de países no está Estados Unidos.
"Perforaremos varios pozos el próximo año y estoy seguro de que haremos descubrimientos. El problema no es si hay petróleo, el problema es cuándo empezaremos a extraerlo", sostiene Rafael Tenreiro, director de Exploración y Producción de la industria petrolera estatal cubana Cupet.
La compañía petrolera Repsol será la primera en comenzar las perforaciones, con un pozo exploratorio en aguas muy profundas a sólo 80 kilómetros de la costa de Florida.

Prepararse para un eventual derrame

Estos movimientos han hecho sonar todas las alarmas en Estados Unidos porque, si hubiera un accidente, las corrientes marinas trasladarían el crudo derramado a las playas de Florida y al Parque Nacional de los Everglades.
Y con el embargo a Cuba vigente, ni las compañías estadounidenses ni la Guardia Costera podrían ofrecer ayuda ni proveer de los equipos y productos necesarios para actuar en caso de derrame.

"Si ocurriese un desastre estaríamos hablando de un tiempo de reacción para conseguir los equipos de entre cuatro y seis semanas, frente a las entre 36 y 48 horas (habituales en este tipo de casos). Esto es un obstáculo importante"

Lee Hunt, principal ejecutivo de la Asociación de Excavación Petrolera.

En ese caso, los cubanos tendrían que recurrir a otros países como Noruega, el Reino Unido o Brasil.
"Si ocurriese un desastre estaríamos hablando de un tiempo de reacción para conseguir los equipos de entre cuatro y seis semanas, frente a las entre 36 y 48 horas (si la ayuda proviene de EE.UU.). Esto es un obstáculo importante", advirtió Lee Hunt, el principal ejecutivo de la Asociación de Excavación Petrolera, con sede en Texas.
Hunt formó parte del equipo de expertos de la industria petrolera y de organizaciones ecologistas a los que el gobierno de Barack Obama autorizó para viajar a Cuba para discutir asuntos de seguridad con las autoridades de La Habana.

¿Suavizar el embargo?


Actualmente Cuba produce unos 53.000 barriles de petróleo diarios.

A la cabeza del grupo estaba William Reilly, exdirigente del la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. y coautor del informe gubernamental del derrame del Golfo de México del año pasado.
En aquel viaje, a Reilly le impresionó la conciencia de Cuba de los posibles riesgos y el conocimiento que tenían en la isla de las últimas medidas de seguridad internacionales.
El accidente de la plataforma petrolera Deepwater Horizon en las costas de Luisiana murieron once trabajadores y cinco millones de barriles de crudo se extendieron por el Golfo de México, lo que le convirtió en el mayor desastre medioambiental de esa zona.
En aquel caso, se tardaron más de 85 días para sellar el derrame que se produjo a más de 1.600 metros bajo la superficie. El Scarabeo 9 hará las perforaciones en aguas más profundas.
Después de visitar La Habana, William Reilly aseguró que las autoridades cubanas se toman en serio la seguridad y son conscientes de las mejores prácticas internacionales en ese ámbito pero que les falta experiencia.
Para él, Estados Unidos debería colaborar con Cuba en aspectos de seguridad y debería suavizar el embargo para permitir actuar a las compañías estadounidenses en caso de emergencia.
"Está profundamente en los intereses de EE.UU. preparar a los cubanos de la mejor manera posible para asegurar que estamos protegidos en caso de derrame. Necesitamos que sea seguro", afirmó.
Esa opinión no la comparte el poderoso grupo de cabildeo cubano-estadounidense de Florida y con las elecciones presidenciales de 2012 a la vuelta de la esquina, este tema le pone a Barack Obama en una difícil posición.

Beneficios petroleros
Los grupos anticastristas quieren que Washington tome cartas en el asunto para frenar la exploración petrolera y no sólo por motivos de seguridad.
Si se confirma que Cuba tiene grandes reservas de crudo, la isla podría ser financieramente independiente por primera vez desde la revolución de 1959.

"El régimen cubano en decadencia busca desesperadamente un salvavidas económico y parece haber hallado un socio gustoso en Repsol"

Ileana Ros-Lehtinen, congresista republicana de origen cubano

Durante más de medio siglo, el país ha dependido ampliamente de sus aliados ideológicos. Primero, tuvo la ayuda de la Unión Soviética, después de Venezuela y, en menor medida, de China.
Hasta ahora, la isla había producido algo de petróleo de pequeños depósitos en la costa.
En el recorrido entre La Habana y el destino playero de Varadero, los turistas pueden ver durante algunos kilómetros máquinas de bombeo de petróleo e incluso alguna máquina perforadora china o canadiense.
Actualmente, Cuba produce unos 53.000 barriles de crudo diarios pero todavía importa unos 100.000 barriles, principalmente de Venezuela.
Pero sus aguas territoriales están en el mismo estrato geológico que territorios ricos en petróleo como México y el Golfo de México en Estados Unidos.

La peor pesadilla de los anticastristas


Si se cumplen las expectativas, Cuba podría cubrir su demanda energética y convertirse en exportador.

Los cálculos de cuánto crudo hay en las aguas territoriales cubanas varían.
Un estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos sugiere que hay 4.600 millones de barrilles, una cifra que Cuba sube a 20.000 millones.
Pero incluso las previsiones más conservadoras sitúan a Cuba como un exportador neto de petróleo. Un gran descubrimiento le daría al país incalculables riquezas.
Y eso es una de las peores pesadillas del cabildeo anticastrista de Estados Unidos.
"El régimen cubano en decadencia busca desesperadamente un salvavidas económico y parece haber hallado un socio gustoso en Repsol", dijo recientemente en un comunicado la congresista republicana de origen cubano y presidenta del influyente Comité de Asuntos Exteriores, Ileana Ros-Lehtinen.
La congresista de Florida y un grupo de otros 33 legisladores tanto demócratas como republicanos, escribieron una carta a la compañía española para advertirle de que ese proyecto podría suponerle "demandas criminales y civiles en tribunales estadounidenses".
Repsol respondió diciendo que sus perforaciones exploratorias cumplen con la legislación estadounidense vigente incluido el embargo, así como con las regulaciones de seguridad.
También aceptó que las autoridades estadounidenses lleven a cabo una inspección de seguridad de la plataforma china antes de que entre en aguas cubanas.

El principio de un largo debate

El equipo se ensambló en Singapur y tiene una pieza estadounidense, una válvula que previene de explosiones, ya que el embargo permite un 10% de tecnología de ese país.
Precisamente, esa pieza fue la que falló en el accidente del Golfo de México.
Para Lee Hunt, el Scarabeo 9 es el último modelo de plataforma de perforación y hay seis plataformas similares construidas por la misma compañía operando actualmente en aguas estadounidenses.
Por el momento, la preocupación medioambiental parece estar teniendo prioridad respecto a la política y el gobierno estadounidense aceptará la oferta de Repsol de inspeccionar Scarabeo 9.
Además, EE.UU. ha otorgado licencias a algunas compañías para entrar en aguas cubanas y ayudar en caso de que se produzca un derrame.
Pero la "pelea" no ha hecho más que empezar y mientras los ambientalistas están pidiendo que haya mayor cooperación, los grupos cubanoestadounidenses están buscando la forma de poner obstáculos legales al negocio.


Inmigración dificultades para una legislación


Por Lorenzo Gonzalo, 11 de noviembre del 2011

El tema migratorio ha mantenido su vigencia en Estados Unidos, y forma parte de las presiones que el Ejecutivo recibe por otros asuntos que también son de vital urgencia para la salud del Estado.

Las cuestiones migratorias tienen mucha importancia en este país, porque la descomunal producción y el acelerado desarrollo de su economía por cerca de doscientos años, demandó poblar el inmenso territorio a un ritmo que no era común para aquellos tiempos. Recordemos que de un millón de kilómetros cuadrados que formaban las Trece Colonias donde se originó la organización estatal de mayor significación que ha tenido la historia, en menos de cien años se transformó en un territorio de diez millones de kilómetros cuadrados.

Evidentemente un crecimiento de tal naturaleza demandó un ingreso de fuerza de trabajo de gran envergadura. La impresionantes vías fluviales, aparejado con las condiciones geográficas de cada una las regiones y la facilidad de conectarse entre ellas a través de sus impresionantes cauces, los caminos surgidos del desbroce de montes y las necesidades de mover las mercancías, maderas y animales, multiplicados casi geométricamente por una iniciativa que se enfrentó a muy pocas o ninguna regulación, sirvió de catapulta para colocar al país por encima de Europa. Recordemos que quienes llegaron a poblar esos territorios, no trabajaban en realidad para la Corona Británica, sino para las Compañías que recibían Cartas Reales y cuya función era crear riquezas y no extraerlas como ocurría con el resto de las colonizaciones.

Dado que las regulaciones migratorias fueron inexistentes durante los primeros doscientos años de ocupación territorial, desde 1609 hasta 1810, en que se fijaron las normas para el registro de los recién llegados por los puertos, el factor migratorio fue mitificado y engrandecido por las leyendas que acompañan este tipo de confusas informaciones sociales. Especialmente cuando se trata de reclamar derechos laborales o de estadía en el territorio, son características las expresiones que manifiestan que
“este es un país de inmigrantes” u otras por el estilo, reflejadas en la prensa y vociferadas desde el estrado por los candidatos que por razones de partido se disputan las administraciones estatales y sus poderes ejecutivos.

Con otros colonizadores no ocurrió lo mismo porque ocuparon las tierras a nombre y en representación de sus países de origen, especialmente España, quien llegó a ocupar espacios territoriales en casi todo el mundo conocido de los siglos XV y XVI. Por dicha razón aquellas personas nacionales de España, no se consideraban a sí mismos como emigrados. Se daba por hecho, que aquellas tierras eran definitivamente parte de España. Este criterio expresaba en gran medida un pensamiento mágico por extensión. Otros conquistadores también actuaban y pensaban de igual modo. Aquellas personas, que habían llegado a territorios a miles de kilómetros de distancia del suyo, que estaba ocupado por cerca de 70 millones de indígenas según cálculos de expertos en esta materia, asumían por derecho de fuerza, que los territorios les pertenecían al Estado del cual provenían. Dichos flujos migratorios no eran considerados por estas personas ni por sus gobernantes, como un desplazamiento similar al ocurrido durante centurias de pasadas épocas dentro de sus respectivas geografías. Sus antepasados de algún modo también fueron inmigrantes, buscando nuevos horizontes. La diferencia estriba en que un inmigrante es alguien que se traslada a un lugar que nada tiene que ver con su zona de origen, mientras los colonizadores españoles, al considerar que todo descubrimiento pertenecía al rey, a su religión y a su Estado, no desarrollaron el criterio que caracterizó desde un comienzo, a la nueva nación que se fue entretejiendo en el transcurso de los doscientos años que mediaron desde el desembarco por Chessapeak Bay, de un grupo de hombres y mujeres contratados por la Compañía de Virginia.

El proceso de repoblación de Norte América fue esencialmente diferente. Debemos recalcar la adjetivación esencial porque la manera en que los hechos se desarrollaron, concluyeron en un producto social con una superestructura gobernante novedosa, que probó estar a la altura de los acontecimientos históricos.

Para los ingleses, holandeses, escoceses y otros, provenientes en su mayoría de los Países Bajos, los nuevos territorios les pertenecían a las entidades de trabajo que los habían contratado. Para los accionistas era un mero negocio, por el cual pagaban cumpliendo con las Cartas Reales que los autorizaban a realizarlos y que les otorgaba la autorización para organizar diversas producciones. Aun cuando muchos consideraron que esas tierras eran un lugar bíblico, jamás enlazaron la existencia de esos territorios con sus lugares de origen. Por el contrario, ese pensamiento implícitamente destacaba la presencia de algo nuevo, un “paraíso” por hacer, que nada tenía que ver con la pertenencia a otra nación.

Como los territorios estaban parcialmente poblados, los ingleses y las otras nacionalidades que los acompañaron, establecieron con esos pobladores una relación de convivencia distanciada. Incluso los de la Compañía de Virginia, recién llegados levantaron altas empalizadas para mantenerse alejados de ellos, aunque negociaban, y establecían acuerdos. No mostraron un interés de integrarlos a su cultura y religión o de integrarse a la de ellos. En definitiva la inmensidad del territorio no estaba totalmente poblado por las personas naturales. La geografía era inmensamente infinita y estos eran infinitamente pocos en comparación. Estos grupos o comunidades primitivas eran diversos y constituían entidades humanas tan separadas, que ellos mismos sólo tenían el sentido de posesión del área ocupada.

Los recién llegados, al principio y durante décadas, se posesionaron de los lugares más desabitados y trataron en lo posible de desentenderse de los originarios, quienes de hecho conservaban mayoritariamente rasgos sociales nómadas, lo cual también los hacía extranjeros en el sentir de los otros pobladores originarios, que como ellos vivían en regiones diferentes desde épocas inmemoriales.

La riqueza territorial estadounidense, puesta a disposición de quienes no tenían un buen futuro en sus lugares de nacimiento, le permitió disponer a través de ese proceso, de una riqueza humana ávida de trabajo, que de ningún modo puede compararse con los procesos colonizadores españoles o de las otras nacionalidades que formaron parte de las historias de conquistas de la época.

La mayoría de las personas que llegaron por aquellos tiempos al Norte de América, traían el propósito de quedarse si las condiciones los favorecían. Llegaban con sus familias y no tenían compromisos afectivos más allá de las nuevas localidades que fueron fundando. No tenían interés por regresar. Fundaban y siempre fueron renuentes a que la Corona Británica, en las pocas oportunidades que se hizo realmente presente, les exigiese participar del fruto de sus esfuerzos,

Como toda concatenación de hechos, esta historia que hemos estado mencionando en otros trabajos, ha ido transformando la necesidades y creando otras.

Las nuevas personas llegadas a esos territorios, con conocimientos o habilidades varias, como la capacidad de procesar pieles, elaborar pescados procesados para la distribución comercializada, talar bosques, preparar las maderas y embalarlas convenientemente para ser enviadas a remotas regiones, la mayoría de ellas tan lejanas como Europa, representaban un preciado activo.

En ese proceso ciertas actividades que requieren una labor simple, quedaron rezagadas al pasar de los años, aunque no obstante su importancia, como es el caso de la agricultura, demandaban reemplazar la fuerza laboral que se iba perdiendo, por el desplazamiento de la mano de obra hacia las ciudades, cuyo crecimiento resultó explosivo a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

Finalmente aquel devenir comenzó a transformarse, con la aparición de nuevas tecnologías que posibilitaban realizar las labores más fuertes con máquinas y lentamente la necesidad de ese tipo de mano de obra fue decreciendo.

Para entender cómo ha variado la correlación de la necesidad de fuerza de trabajo entre el trabajo simple y compuesto, debemos señalar que en el 2008 la cantidad de trabajadores agrícolas era de 821,700 trabajadores. La tercera parte de estos se ocupa de la producción animal. Esta cifra los expertos consideran que se mantendrá invariable, con excepción de un ligero descenso, durante la década comprendida entre los años 2008 y 2018. La única producción agrícola que pudiera presentar un ligero aumento, es el relacionado con las plantas ornamentales, por la tendencia creciente de los hogares y comunidades, de embellecer el entorno. Estos son datos de Buró de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo de Estados Unidos.

En el año 1870, el 80% de la fuerza de trabajo radicaba en la agricultura, comparada con poco más del 2% en la actualidad.

Al mismo tiempo podemos señalar que en el año 1950, 200,000 trabajadores eran científicos e ingenieros. En la actualidad existen trabajando en empresas 3.4 millones de estos profesionales y si consideramos a aquellos que realizan labores por su cuenta, sumados a los anteriores tenemos un gran total de 10 millones.

De acuerdo a lo censado, entre 1990 y el año 2000, el crecimiento de científicos e ingenieros en la actividad laboral creció 3.6%, lo cual representa más del triple, comparado con el resto de las ocupaciones.

De todos los doctorados en ciencia e ingeniería, el 33% son extranjeros y el 25% de los estudiantes provienen de otros países, principalmente de China y la India. En el año 2003, el 40% de los doctores graduados en ciencia e ingeniería eran nacidos en el extranjero. El 57% de los doctores en ciencia y computación, el 57% de los ingenieros eléctricos, el 54% de los ingenieros civiles y el 52% de los ingenieros mecánicos, también han nacido en otros países.

Este cuadro permite darnos una idea aproximada de lo complejo que resulta el manejo de los asuntos migratorios por Estados Unidos, pues se trata de elaborar una legislación apropiada que no sólo proteja la fuerza laboral propia, sino que evite la existencia de una población numerosa que nada tienen que ver con las realidades ocupacionales que demanda actualmente el país. También deberán enfrentar en algún momento de la inevitable reestructuración, una adecuación racional a los nuevos requerimientos en materia de organización económica, al tiempo que deberán conciliar su política exterior con los países vecinos del Hemisferio, a quienes deben cuidar, especialmente evitándoles dificultades de gobernabilidad que puedan sumarse a las ya existentes con los problemas del narcotráfico y las pandillas.

Es una complicada labor, pues se trata de romper radicalmente con procedimientos migratorios que perdieron su vigencia desde hace décadas, pero han permanecido por razones políticas que las estructuras de Estado sustentadas en alternancias respecto a la dirección del poder, compuestas por grupos que forman parte de un mismo propósito, no puede dinamizar apropiadamente. Es precisamente éste último aspecto el que mayores dificultades crea.

Aunque ese tema no ha sido abordado conveniente y sistemáticamente hasta hoy, una atención seria de esa realidad, pondría en claro muchas de las razones de las crisis que vivimos. Innegablemente los procedimientos de partido en Estados Unidos, reducen la dirección política a una interminable competencia electoral, conducente a la permanente distracción ciudadana de los asuntos de mayor importancia para su bienestar y lo que es más grave aún, secuestran la labor de los dirigentes, apartándolos de su más importante rol, el cual consiste en administrar y buscar soluciones compartidas de las problemáticas nacionales.

Sería injusto pensar que el país no cuenta con dirigentes políticos electos, con la voluntad y la vocación social requerida para poner a un lado querellas partidarias. Mientras no se introduzcan elementales reformas al sistema electoral, al período de los mandatos y a los procedimientos orientados a las discusiones legislativas, no se podrá lograr un alejamiento de esos aspectos secundarios electorales y concentrar las energías en la denuncia y la discusión abierta sobre asuntos puntuales que afectan a todo el conglomerado.

La sociedad estadounidense se acerca cada día más a una crisis de sus estructuras políticas. No lo veremos quizás en vida, pero nos iremos de este mundo presenciando sus síntomas, los cuales se agravarán al pasar de los años, excepto que se emprendan las enmiendas necesarias.



A LA CONFERENCIA IBEROAMERICANA TAMBIÉN LE LLEGÓ LA HORA



Eligio Damas

Si algo merece con propiedad el calificativo de elefante blanco, es la Conferencia anual Iberoamericana. La misma, donde el rey de España, disociado por los excesos de la noche anterior, lanzó aquella, procaz e irrespetuosa expresión de ¡por qué no te callas! Uno califica aquel gesto así, por lo sabido de las diversiones del monarca; de otra manera no se entiende, se haya atrevido, olvidando las buenas costumbres de la nobleza, común de la gente y hasta políticos de orilla, a tratar de aquella manera a un jefe de Estado. La cosa se ve más fea, cuando se conoce que por disposición constitucional, el rey de España es jefe de la diplomacia de ese país. Esa es la razón por la cual siempre acude a ese “sarao”
Viendo las cosas de esa manera, uno como venezolano se irrita, por no usar una palabra más cónsona, cuando recuerda a ese señor, tratar al presidente nuestro como si fuese su súbdito. Justamente un tipo puesto por Franco, un dictador de siete suelas, irrespetando cual mequetrefe, a un presidente electo y reelecto con una votación elevadísima.
Ahora mismo, en La Asunción, Paraguay, donde se dieron cita los países que integran la conferencia, Rafael Correa, en un gesto que le enaltece se retiró del salón de sesiones, en protesta porque le dieron derecho de palabra a la vicepresidente del Banco Mundial, Pamela Cox. Se justificó Correa, denunciando lo conocido por todos, que ese “elefante blanco” no aporta beneficio alguno, pero quiere meter su cucharada en todos lados, ha sido “uno de los heraldos del neoliberalismo en América Latina” y le instó, que al hablar, “debería comenzar por disculparse por los daños causados”, en nuestro espacio “y en el planeta todo”.
La señora habló, no sabemos a ciencia cierta qué dijo, pero uno supone que de alguna manera repitió la receta neoliberal que ahora mismo provoca protestas gigantescas en toda Europa. ¿Qué sentido tiene que esa funcionaria acuda a decirles a los allí congregados lo que deberían hacer para resolver los problemas creados por el Banco Mundial, del cual ella es vice presidenta, y el Fondo Monetario Internacional, en sus respectivos países? ¿Por qué no resuelven primero la crisis europea sin golpear a los trabajadores y luego vienen a decirnos cómo?
Bien sabemos que entre los puntos aprobados en aquella reunión no se incluyó una resolución con respecto al trato racista y discriminatorio que en Europa, particularmente en España, se da a los nuestros; a quienes de manera oficiosa se nos llama despectivamente sudacas y policías dan tratamiento de delincuentes. Menos condenaron al neoliberalismo ni los atropellos de la OTAN en Libia. Pero en cambio, acordaron otorgarle a España la presidencia transitoria y la organización del evento del año próximo. Además, se pajearon con una resolución sobre el Estado que sirve para todos los gustos, cual traje talla única; cada quien la interpretará como le convenga y así todos pueden regresar a casa felices y contentos a seguir haciendo lo de antes.
Esa conferencia, desde su instalación en 1991, no ha hecho nada trascendente y su ineficiencia es tal, que a la de este año un gran número de presidentes dejaron de asistir. Los de Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay y Venezuela, con todo lo que significan en volumen de población y en el orden económico, no asistieron.
Eso sí, Rodríguez Zapatero, convertido ahora en portavoz del neoliberalismo, acudió acompañando al señor Borbón.
Por todo lo anterior, ha llegado la hora que desde esta parte del mundo nos preguntemos: ¿Hasta cuándo continuaremos dándole vida a ese elefante blanco? ¿Qué sentido tienen esas asambleas en una época que Portugal y España, los viejos conquistadores, forman parte de la comparsa neoliberal y también de la OTAN? Si queremos darle matarile a la OEA y, el CELAC es bueno para eso, ¿por qué no empezar por solicitar acabar con ese cuerpo inoperante que sólo sirve para que el heredero de Francisco Franco, exhiba su triste, gris y decadente figura?


La necesidad de la transparencia y
de dejar atrás los signos de la violencia


Crónicas cubanas

Por Félix Sautié Mederos.


En mis últimas crónicas publicadas en POR ESTO! (*), he manifestado algunas opiniones y criterios personales e incluso he comentado los de otras personas y/o colectivos interesados en los temas que se plantean en el “Documento Base de la Primera Conferencia del PCC” publicado en Cuba hace algunas semanas. No puedo dejar de hacerlo, dado la trascendencia que le concedo a este extraordinario evento que por demás creo debería distanciarse de los aspectos estrictamente formales y continuistas de “más de lo mismo” que con tanta frecuencia se manifiestan en el ámbito socio político cubano. Considero muy especialmente, que debo expresarme en este orden de pensamiento y aportar criterios sobre las posibles soluciones que deberíamos asumir los cubanos de adentro y de afuera del país en su conjunto con vistas a enfrentar los complicados momentos de inflexión que estamos atravesando en Cuba y en el mundo hoy.



En mi opinión, a partir de una actitud de realismo político y de poner los pies sobre la tierra, de acuerdo con las definiciones constitucionales del papel del Partido Comunista de Cuba y de la práctica concreta de gobernabilidad que se ha estado ejecutando en nuestro país desde hace más de 50 años, considero que esta Primera Conferencia constituye una oportunidad única, muy posiblemente la última de la actual etapa, para dar pasos políticos extraordinarios a favor de alcanzar la unidad real de la nación cubana, que se ha estado dispersando en una dolorosa diáspora de crecimiento galopante así como para promover la concordia y la paz social entre nuestros hijos, nietos y descendientes.

Sé que hay personas detenidas en el tiempo que no comprenderán estas consideraciones muy personales, porque para ellas no está sucediendo nada extraordinario y no hay nada que cambiar o muy poco que rectificar. Esos criterios que algunos esgrimen, incluso con la agresividad de las descalificaciones, los insultos y las amenazas dirigidas hacia quienes manifiesten lo contrario a su pensamiento, nos están conduciendo al borde del precipicio y al hundimiento en una carrera vertiginosa que es imprescindible detener. Para que los debates y los diálogos que tanto necesitamos en Cuba hoy, surtan efectos positivos y renovadores, se requiere dejar a un lado los conceptos de descalificación e incluso represivos al que piense diferente con que algunos se enfrentan a las libertades de conciencia, de opinión y/o de asociación. Si eso no se logra y si además no se aplica una práctica de transparencia básica sobre todo lo que se proyecta y se pone en ejecución, los resultados de la Conferencia antes mencionada, serían de un continuismo que lo empeoraría todo, porque nunca se deberían frustrar las esperanzas del pueblo. Las circunstancias y coyunturas actuales no lo soportarían.
En consecuencia, no deberíamos menospreciar la responsabilidad para con el pueblo cubano que asumirán los delegados a esa Conferencia partidaria, la que reiterando lo que he planteado en mis anteriores crónicas al respecto de su celebración, opino rebasa los límites de filas del PCC y de sus resultados mucho dependerán el presente y el futuro inmediato de Cuba. En este sentido, hace algunos días leí un muy interesante artículo de mi amigo Eugenio Rodríguez Balari titulado “Asuntos pendientes II” continuación de un primero de similar titulo y contenido que también hube de leer, en los que plantea entre otras cuestiones muy importantes con las que también concuerdo y que he estado reiterando en mis crónicas y artículos desde hace algún tiempo, algunos conceptos que considero fundamentales en el sentido de la responsabilidad que se asume por los participantes de esta Primera Conferencia, que quiero citar textualmente:

(…)Los participantes en la conferencia nacional del Partido Comunista de Cuba, a celebrarse en enero de 2012, serían muy obtusos en política si dejan escapar la ocasión para abordar y contribuir a la solución del sensible y tan esperado tema de la emigración cubana.(…) Para cualquier país o gobierno, resulta imprescindible contribuir a la unidad y cohesión de su pueblo, por ello es necesario corregir políticas de fracturas sociales y acatar plenamente los derechos humanos que han sido promulgados por la comunidad internacional(…)”

Infiero de lo publicado por Eugenio Rodríguez Balari, mi compañero de muchos años y de múltiples batallas a favor de la equidad y de la justicia social, que por su parte asume la actitud positiva y realista de reconocer la importancia e incidencia del evento a que me estoy refiriendo y que en consecuencia llama a los que participen en sus actividades a; “(…) que no se dejen manipular por la burocracia del partido ni por nadie; que tampoco se duerman en sus laureles,(…)” Eso en mi criterio es fundamental en el momento histórico que estamos viviendo los cubanos, porque considero imprescindible luchar para que las esperanzas perdidas se recuperen y para que tampoco sean defraudadas con perspectivas que no se cumplan o no se pongan en práctica.

No estoy de acuerdo con los que de antemano desechan las posibilidades de que esta Primera Conferencia del PCC pueda dar positivos resultados a favor de las soluciones que tanto necesitamos, muy a pesar de las insuficiencias y omisiones de su Documento Base. Que se alcancen algunos resultados positivos, es mi esperanza a pesar de todo y la manifiesto públicamente. No puedo aceptar tampoco las descalificaciones e insultos de los enquistados de uno u otro signo, que se dedican a complicar las cosas más de lo que están y que en acciones de provocación y reacciones de respuesta, coinciden en los extremos de derechas e izquierdas tratando de “trancar el dominó” como se dice popularmente en Cuba y de obstaculizar el reencuentro, la reconciliación y el perdón con justicia que tanto necesitamos todos los cubanos sin excepciones. Creo que es tiempo ya de ponernos de acuerdo los que apostamos a favor del diálogo y en contra de las confrontaciones fratricidas, para repudiar y cerrarles definitivamente el paso a los que muchas veces escudados en seudónimos rimbombantes se dedican a descalificar, insultar y amenazar a quienes opinamos diferente a sus enquistados criterios. Ellos además de no apostar por nada positivo, dividen a los cubanos y propician el caos y la desolación.

La Primera Conferencia del PCC no debería defraudarnos y con conciencia de su importancia histórica así como con plena transparencia, dejando atrás cualquier manifestación de violencias extemporáneas, debería dar pasos concretos a favor del reencuentro, la reconciliación y la concordia entre los cubanos para que se sienten las bases que nos permitan edificar una República en la que quepamos todos y en la que se dinamicen los mecanismos económicos, sociales y políticos a favor de promover una época de concordia, paz y desarrollo propiciadora de la felicidad de nuestro pueblo en su conjunto sin excepciones que nos dividan y nos fragmenten más de lo que actualmente estamos. Así lo pienso y así lo manifiesto a plena responsabilidad. fsautie@yahoo.com

Publicado en Por Esto! el lunes 14 de noviembre del 2011
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=128527


(*) Notas:

- Los tiempos, los plazos y las personas.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=123750
- La Nación, la Conferencia y el Partido.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=125322
- En Cuba: el presente y el futuro dependerán de los resultados de la conferencia del PCC
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=126766

 


BUSCAR CONSENSOS ES NUESTRO NORTE

 



Evitar ligerezas del discurso

Especial para Apicalternativa.com, sección Corresponsalía. Barcelona, Venezuela, 23-10-11.

Eligio Damas

¿Las verdades, buenas relaciones, deben imponerse? Si eso fuese necesario, no habría verdad ni buenas relaciones. ¿Injusticia impuesta? ¿Qué tal? Toda decisión atendiendo a verdad y justicia no es impuesta, es mandato colectivo.
La pieza que reúne todos los rasgos, guarda el equilibrio necesario y global; que está hecha para entrar muellemente, no se coloca a los taparazos; a la fuerza y manera impositiva. Si parece perfecta pero hay que “imponerla”, acto violento, no es la adecuada.
Lo impuesto por esencia no es popular sino ajeno y naturalmente rechazado por la mayoría de le gente, que ansía el consenso.
¿El no saber cómo, cuándo y el ritmo que debe prevalecer en la marcha, justifica, aún todavía, que a alguien se le ocurra, “como las cosas no se dan como queremos, no pidamos opiniones, no invoquemos la sabiduría y fuerza popular, sino desatemos un solemne zafarrancho e impongamos que lo que aquí en este papel o papiro está escrito en letras góticas?
¿No dependemos de un foco luminoso, un predicador que cree poder multiplicar los panes con su sola buena fe y siendo así, como depende de su voluntad, debemos salir a “imponer” porque todo lo tiene bajo control y no tenemos tiempo para que la gente entienda? ¿Es natural y hasta científico proceder como aquellos que en el pasado creyeron tener la varita de virtud, el don de gentes y el foco o faro que podía alumbrar el camino de “perdidos e ineptos”, pobre gente a quièn debemos construirle el futuro, pero cuyas fuerzas podían servir a nuestros propósitos? ¿Seres humanos, finitos, defectuosos y hasta plagados de cataratas como tratarlos si fuesen oráculos o dioses?
“¡Epa, epa!, paisanos, aquí estoy, en mi pago, con mis sueños. Aquellos que soñé para vosotros. Venid pa` que les sueñen. Si no gustáis de ellos, falta no hacéis; dispuesto a cambiarles a sus gusto no me cuadra aunque seáis la multitud. Seguid sus caminos y que os vaya bien.”
“En verdad, nunca entendí por qué no entendieron mi prédica, ¿será qué era mía sola y no de ellos? ¡Vaya usted a saber! ¿Eso importa? Me conforta haya quienes, unos pocos, sin muchas exigencias, me asuman como un tipo siempre asertivo y mis rebotes como mis inmaculadas creaciones.”
¡Dios bendiga la inocencia!
El capitalismo es por esencia opositor y le son inherentes prácticas y razonamientos antes enunciados. Es así porque está en su naturaleza, en el carácter individual de las relaciones que le definen. La propiedad privada, el derecho a decidir sobre el ritmo y la conducta de los medios de producción y la fuerza de trabajo mal comprada por empresarios particulares, constituyen su base material.
¿No es aquello un “llantar” propio de viejos quijotes que cual Diógenes, después de una mala noche en un barril, creen que bola o madeja que le amaneció en la mano recoge todo el deseo, sueño y “pobre voluntad" de gente a quien cree pusilánime? ¿Sus sueños no pueden engarzarse con sus fuerzas y entusiasmos probados ya, pese a que no lo percibamos, distraídos como estamos?
¿El socialismo debe imponerse? ¿Si esperamos que sea una construcción popular, de las mayorías que le definen, elaboran artesanalmente, le mecen en la cuna y luego le llenarán de besos al verle robusto y generoso, por qué hablar de imponerlo? Su esencia es opuesta al capitalismo.
En todas sus acepciones, el verbo imponer es inservible para aplicarlo en el empeño de cincelar la obra socialista y construir el poder popular. El sólo uso de palabra tan odiosa, choca con lo qué debe hacerse para aquellos fines. Dialécticamente, al hablar de lucha de contrarios, y la salida saludable para que la vida transcurra equilibradamente, ¿es pertinente usar el verbo imponer? ¿Cuándo mezclas una cosa con otra, con pulcritud, tus genes por ejemplo, con los de otra libre o no como tú, impones resultados? El “funcionamiento” del mercado no es libre, es una imposición, por eso a los mercaderes les gusta la tesis del mercado. ¡Dejen que el mercado opere libremente y si no puede imponemos lo nuestro por otro proceder y así, aquél con el mundo, siempre “seguirá andando”! Para eso está el Estado que sirve a quien tenga la sartén por el mango.
Jamás de los jamases, el equilibrio social puede logarse a través de la imposición. Cuando la derecha acabó con los sueños de Allende de construir el socialismo contando con la comprensión y el esfuerzo del pueblo chileno, lo hizo imponiéndose a la racionalidad, paz, armonía, bondad e inteligencia. Pinochet y su apocalíptico grupo, justamente lo que hizo fue imponerse y de la manera más brutal. Quien se impone no le importan las razones. Por ello, las revoluciones y el socialismo se elaboran, construyen, apelando por encima de todo a la razón y participación conscientes de las multitudes. Un socialismo, poder popular impuestos, cosa imposible de construir realmente, sería una obra llena de grietas, defectos garrafales y propensos a derrumbarse ante la arremetida de los primeros vientos. Su solo enunciado encierra una contradicción sustantiva imposible de imaginar.
Imponer implica que un individuo o grupo, a su “real voluntad”, sin importarle para nada lo que los demás piensan, hace lo que le venga en gana. Los impositores o impostores lograrán su objetivo, el de imponerse, hasta tanto le duren las fuerzas, que por tensar tanto los músculos y sin base en que sustentarse para soportar la pesada carga, no tardarán mucho en aflojar y dejar que todo encima se les venga. Quienes son objeto de la imposición, simplemente porque aquello le es ajeno y probablemente adverso, no harán esfuerzo alguno por sostener y menos revitalizar, sino socavar sus bases. Los cipayos, mercachifles, rateros aprovecharán las circunstancias para vender a buen precio su inservible baratija.
Decir que se “impondrá un proyecto popular”, es una contradicción explosiva y un mensaje insano. Si es popular, goza del respaldo mayoritario porque no sólo gusta al pueblo que es una masa enorme, sino que de alguna manera lo creó, ¿por qué empeñarse en el absurdo de imponer algo que la mayoría quiere simplemente porque obra suya es? ¿No sería eso como un llover sobre mojado? ¿Un violentar a la amada dama que se embelesa? ¿Un empeño de dejar una huella, un nombre y hasta una conducta que imponga la idea de no pensar en otra cosa? O lo que es lo mismo, ¡hasta aquí llegamos!
¡Pobre verdad, sensatez, que deban imponerse! Porque no serían tales.

 

Las protestas y el futuro de nuestras sociedades

 

 

Por Lorenzo Gonzalo 14 de octubre del 2011


Hablando sobre las protestas que han tenido lugar frente a Wall Street decíamos hace unos días que, salvando las distancias con las manifestaciones del Medio Oriente que hicieron renunciar a gobiernos autoritarios y altamente represivos y las marchas y vigilias que ocurrieron en España, estos altercados tienen motivos similares, pero escenarios diferentes.

Las manifestaciones de New York y una decena de ciudades, son una denuncia de la avidez de las grandes corporaciones y las manipulaciones de Wall Street.

Las personas que manifiestan no proponen un programa de reformas. En primer lugar no tienen por qué proponerlo puesto que no reclaman convertirse en partidos políticos, sino que alguien le ponga fin a la corrupción; en segundo lugar, no tienen un programa porque las soluciones que puedieran resolver la crisis no están a la mano; y en tercer lugar el movimiento es una manera, conciente en unos casos e inconsciente en la mayoría, de reclamar presencia en las soluciones y quizás para recordarle a las direcciones políticas que hombres y mujeres de carne y hueso sufren las consecuencias de sus errores y maldades.

No se puede extrapolar de esas protestas el comienzo del movimiento que llevará a nuevas formas de gobernar y mejores administraciones de los procesos productivos y financieros. Esos tiempos comenzaron cuando se desmembró el Bloque Soviético, hecho que terminó con la era de los sueños igualitarios y con el paraíso social al alcance de la mano del hombre y las mujeres.

A partir de entonces la justicia debía buscarse por otros caminos y las desigualdades resueltas mediante métodos que, sin olvidar al necesitado, no graven injustamente a los más equipados, intelectual y técnicamente, para lidiar con la modernidad del medio en el cual todos vivimos.

Las protestas recuerdan que todo está aún por resolver, pero no son sus integrantes los protagonistas y mucho menos los iniciadores de una revolución que se vienen produciendo desde hace muchos años y a la cual le falta mucho aún para concluir.

El criterio de que las revoluciones acontecen de la noche a la mañana ha sido superado y jamás constituyó una realidad generalizada, sino un hecho circunstancial.

El triunfalismo nacido del proceso soviético en el año 1917, esquematizó el concepto de revolución. Marx no llegó a profundizar en todos los órdenes del fenómeno, aunque nos queda claro de sus lecturas, sin mucha profundización, que la evolución es el carro de la eventual transformación a una nueva forma política de gobierno. Sin embargo, no sería poco acertado decir, que sin el Proceso Bolchevique y sin el estudio y las conclusiones básicas de Marx referentes a las concentraciones y el papel del dinero convertido en instrumento financiero, que llegaría a ser capaz de crear virtualidades productivas inimaginables, el proceso de buscar nuevos modos de dirección política se hubiese quizás retardado.

Las confusiones surgidas fueron tales que, si analizamos en reprospecto, la Toma de la Bastilla fue considerada una revolución, lo cual descontextualiza dicho evento del proceso evolutivo que tenía lugar hacía doscientos años en Inglaterra, de la Independencia de Norteamérica y del pensamiento de decenas de años que ya había concebido formas políticas diferentes de gobernar. Cuando Luis XVI fue llevado al cadalso, hacía tiempo que la monarquía había perdido todas sus bases en Francia, porque las relaciones sociales surgidas durante el proceso de crecimiento y acumulación de recursos, de la tecnología y la capacidad potencial de producción disponible en ese entonces, había convertido en obsoletas esas formas de gobernar. La revolución estaba prácticamente terminada. La certeza de lo que acabamos de decir es tal, que ni siquiera la eliminación física de la monarquía significó su desaparición total. No fue hasta que la economía alcanzó cierto grado de desarrollo e integración que en Francia se estableció la primera democracia parlamentaria, ochenta y cinco años después de tomada la Bastilla. En el año 1875 se establece la Tercera República.

La debacle de la Unión Soviética dejó el camino expedito a los ideólogos de la política de estado basada en el capital. Fue un buen momento para profundizar en sus prácticas desenfrenadas de dirección financiera, alentados por el otro sueño que consistió en que el derrumbe “socialista” les otorgaba la razón y sancionaba sus prácticas.

El avance de las sociedades consiste en un choque continuo de los intereses diversos que las componen en cada momento histórico donde cada uno jala la brasa para acercarla a su sardina. Ese tira y encoge es el que precisamente permite halla las diversas soluciones en el transcurrir del tiempo. No son ricos y pobres quienes se enfrentan en esta arena de gladiadores. El enfrentamiento es mucho más complejo, porque la supervivencia toca a las puertas de todos y aún en medio de las terquedades y las bajas pasiones que acompañan estos procesos, continuos en gran medida, históricamente sin interferencias a penas, las piezas van encajando en el sitio que mejor les toca en cada instante.

La falacia a la que muchos pudiera recurrir pudiera alegar que en las protestas no vemos a Bill Gates y a los grandes corporativos que acumulan para sí grande fortunas. Casi mejor sería no contestarlas por obvias.

La gente protesta para hacerse notar y resaltar el desplazamiento al cual han sido sometidos por las incongruencias y corrupciones en la administración de las cosas. Sus integrantes no son las mayorías. En ciudades donde habitan millones de habitantes son por cientos minoritarios los que sufren despidos. Ni siquiera los pocos marginados de las ciudades de los países pobres concurren a estas manifestaciones. Son aquellos que tenían un nivel de vida y deciden marchar a Wall Street para reclamar posiblemente el puesto de corredor de bolsa del que acaba de ser despedido. Por eso decíamos que no hay programa político envuelto en ninguno de esos movimientos. Ni siquiera en los masivos de Oriente Próximo han surgido nuevas propuestas de gobierno. En los países árabes el número de manifestantes es gigantesco porque la densidad del grupo humano que concurre a una protesta es proporcional al número de desplazados. En Medio Oriente esto también está relacionado con la incruente represión de cuerpos militares insensibles que están dirigidos por castas de familias centenarias.

La diferencia de estos movimientos que hoy contemplamos es que ocurren en una dimensión histórica donde ya ha ocurrido otra revolución que no solamente es la de la cibernética, la informática y las comunicaciones, sino también avanza en el orden energético y se extiende a otros renglones de vida. Pero además, existe el crecimiento de los países emergentes y también el de los subdesarrollados, lo cual ha generado una demanda dos veces superior a la existente hace a penas treinta años atrás. Esos procesos de crecimiento y de surgimiento de nuevas fuentes productivas, con requerimientos de empleomanía reducido, cambia la faz social.

Los indignados, las Primaveras, los que reclaman Ocupemos Wall Street y los que vendrán, son los pensamientos que hoy pueden aquilatar las realidades por la inmensa información disponible. Siendo minorías como decíamos, los integrantes de las marchas, sus clamores llegan a quienes mantienen sus puestos de trabajo, porque a ellos, por otras vías también les llegan ráfagas del ciclón. Aun los grandes ejecutivos y dueños de capitales se suman de cierto modo, porque quieren que la maquinaria no se detenga, pero sobre todo, porque algunos de ellos, poniéndole un paréntesis a sus prejuicios, pueden penetrar en el interior de los problemas. De aquí que gente millonaria aparezcan hoy asumiendo posiciones sociales. Son pocos, pero los hay.

Las protestas y los movimientos que de ellas se derivan no son el comienzo de nuevos tiempos sino la reafirmación de que no pueden detenerse los esfuerzos por hallar otras formas de gobierno, otras maneras de administrar la economía y revalorar los criterios sociales de bienestar.

La sociedad del futuro no será nunca como esta, aunque tampoco será radicalmente diferente. No sabemos si los tataranietos de nuestros nietos, nos estudiarán y apreciarán, como estudiamos y apreciamos hoy los comienzos del feudalismo. Pero nuestros nietos, lo más que podrán hacer es compararnos con la época de Cromwell.


 

Centros regionales

 


Ciro Bianchi Ross • 8 de Octubre del 2011 20:28:42 CDT


Varios lectores escribieron o me abordaron en la calle con relación a
la página de la semana anterior (Casas de salud). Algunos pusieron en
duda lo que escribí sobre el origen de una institución como Hijas de
Galicia, actual Hospital Materno Infantil Diez de Octubre. Otros, no
ocultaron su asombro ante el hecho de que una clínica como esa, que
tuvo orígenes tan modestos, se manejara unas cuatro décadas después
con un presupuesto que bordeaba el millón de pesos. Otros me echaron
en cara que no aludiera a los centros de atención —hospitales y casas
de socorro— cuya manutención dependía del Estado o de los municipios,
y otros más que tocara muy por arriba el tema de los centros
regionales. Una lectora me refirió en detalle cómo surgió el Centro
Médico Quirúrgico de 29 y D, en el Vedado, actual Instituto de
Neurología. Dice que unos ocho médicos se asociaron con el doctor
Julio Sanguily, su director, para allegar el capital necesario para
fundarlo.

No faltó quien me reprochara que me refiriera en esencia a las casas
de salud habaneras, con muy pocos «pases» a las provincias. Y, por
supuesto, estuvieron los que quisieron encontrar en mi página la
institución a la que pertenecieron. Inquirían: ¿Por qué no mencionó
clínicas como Los Ángeles, Católicas Cubanas, la Cooperativa Médica…?
Un destacado poeta me comentó con pesar que esperaba hallar la alusión
a la clínica Lourdes, emplazada en la antigua casa de la familia
Párraga, una edificación que lo impactaba en cada uno de sus viajes a
la Víbora, cuando desde la guagua veía aparecer de pronto el caserón
en lo alto de la loma; recuerdo grato que guarda de su infancia. Por
cierto, cuando yo era niño, cada vez que una persona mayor mencionaba
la Cooperativa Médica, en la Calzada de Diez de Octubre, cerca de Toyo
—hoy es un hogar de ancianos— añadía a modo de precisión: «la antigua
Casuso».

Ante tantos planteos, cuestionamientos e interrogantes, no me quedó
otro remedio que auxiliarme del doctor Ismael Pérez Gutiérrez,
devenido documentalista formidable, y no solo en lo referente a la
salud. En Cuba, en 1948, me dijo, ejercían poco más de 4 900 médicos.
De ellos, 3 161 lo hacían en la provincia de La Habana, con una
población de alrededor de 1 235 000 habitantes. Pinar del Río, con 389
000 pobladores, era cubierta por 188 médicos, y 219 atendían a 361 000
matanceros. Las Villas contaba con 503 médicos para una población de
938 000 personas. En Camagüey —487 000 habitantes— prestaban servicio
312, y en la provincia oriental 549 médicos asistían a más de 1 356
000 pobladores. No se pierda de vista, por otra parte, que la mayor
parte de esos médicos se concentraba en las ciudades capitales o
localidades de más relieve. Muy poca variación debieron tener esas
cifras en las provincias una década después, cuando era ya mayor —unos
6 000— el número de médicos en ejercicio.

Con las clínicas y casas de salud pertenecientes a los centros
regionales —las llamadas quintas— sucedía algo similar. En enero de
1959 funcionaban 242 de esas instituciones, de las cuales 112 tenían
asiento en La Habana. Contaban con 1 400 000 asociados en una
población de algo más de 6 700 000 habitantes, y tenían en conjunto un
total de 12 000 camas de las 21 780 de que disponía el sistema de
salud del país. Esas clínicas recaudaban alrededor de 40 millones de
pesos al año, mientras que el presupuesto estatal para la salud
pública en 1958 fue de 22 670 000 pesos.

Casas de socorro
No llegaban a 20 en La Habana de 1958, y la cifra incluye las de
Guanabacoa y Regla e incluso las de Marianao, donde existían tres. Las
subvencionaba el municipio. Maternidad de Línea era administrada
también por el Ayuntamiento de La Habana, al igual que el llamado
hospital de Emergencias y el hospital de 26, Joaquín Albarrán, que en
el momento de su fundación llevó el nombre de Mercedes del Puerto, por
la madre del Alcalde de entonces, Justo Luis del Pozo. El Calixto
García era el hospital universitario, pero el Estado debía aportar a
su sostenimiento. No faltaban la iniciativa privada ni la caridad
pública. No poco dinero aportó al hospital Curie (actual Oncológico)
la familia Falla Bonet, benefactores asimismo del hospital oncológico
de Santa Clara. Y muchachas provistas de una alcancía recogían dinero
en la calle, un día al año, para engrosar los fondos de la Liga contra
el Cáncer, y otro para los de la Liga contra la Ceguera.

Los estudiantes de Medicina, según su expediente, practicaban en un
hospital o en otro. Los diez mejores alumnos hacían sus prácticas en
el Calixto García. Los que le seguían, del puesto 11 al 20, en el
hospital Mercedes, después Fajardo, y los que venían detrás, del 21 al
30, en Emergencias. Los que seguían en la lista ya podían buscarse por
sus medios donde entrenarse, porque la Universidad no se lo
garantizaba. No era raro que un cirujano de rango, como Rodríguez Díaz
o Núñez Portuondo, tuviera cinco ayudantes que, en el mejor de los
casos, solo lo veían operar. Muchos médicos hicieron su carrera
mientras laboraban como enfermeros o laboristas e incluso sirvientes
de una institución de salud. El doctor Miguel Morales, propietario de
la clínica San Francisco, en la calle del mismo nombre, en Lawton, fue
tranviario. Empleo que le permitió costearse la carrera.

En La Habana de 1958, me dice el doctor Ismael Pérez, había más
farmacias, es un decir, que quincallas. En verdad, en esa época les
llamábamos boticas. Cada una de estas estaba de turno un día fijo a la
semana, lo que quiere decir que el día en cuestión prestaba servicio
las 24 horas y cubrían también, por grupos, las jornadas dominicales.
Era un negocio muy lucrativo, añade el documentalista, que vivió esa
etapa. Si el boticario era avispado se las arreglaba para vender al
cliente —entonces no había usuarios— los medicamentos que él mismo
elaboraba o reenvasaba en el dispensario de su farmacia. Tenían un
precio inferior al de los llamados patentes de los laboratorios, pero
dejaban a la casa un margen de ganancia mayor. En las clínicas
pequeñas, los representantes de las funerarias de mala muerte
revoloteaban en torno a la familia del enfermo que se sospechaba
próximo a fallecer: era la manera de asegurarse al difunto en un
momento de confusión y dolor.

Se construía y, por lo general, se construía bien. El edificio de
Maternidad Obrera, obra de Emilio de Soto, mereció en 1942 la Medalla
de Oro del Colegio de Arquitectos, y tres años después el mismo
galardón fue concedido al hospital infantil Ángel Arturo Aballí, en
las alturas de Arroyo Apolo, obra del arquitecto Luis Dauval. Las
instituciones privadas no se quedaban atrás en este acápite. Hubo
Medalla de Oro, en 1948, para el Centro Médico Quirúrgico de 29 y D,
un proyecto de Max Borges, y también, en 1960, para la clínica
Antonetti, de los arquitectos Raúl Álvarez y Enrique Gutiérrez.

Hasta el último centavo
Hoy nos parecen ridículas las cuotas que se abonaban por asociarse a
una clínica o a la casa de salud de un centro regional. Las cifras
corrían entre dos pesos con 50 centavos y los tres pesos; cuando
mucho, cinco pesos mensuales. Lo que daba al socio derecho a todos los
servicios de la institución. Lo que no siempre resultaba fácil allegar
el dinero requerido. Una familia de cinco personas, digamos, debía
disponer de unos 15 pesos para el pago de las mensualidades; no todos
podían hacerlo. De qué manera cuando el salario mínimo en los años 40
era de 46 pesos mensuales, y de 85 en los 50. En muchas casas lo que
se hacía era vincular a una institución de salud a los miembros más
vulnerables de la familia. Y a veces ni eso era posible.

Muchos se preguntarán cómo el pago de una cuota ínfima podía
revertirse en tantos beneficios. Había asociados, sobre todo entre la
población masculina, que nunca acudían a su casa de salud o la
visitaban muy de tarde. Dejaban entonces una ganancia apreciable, si
no completa. Pero lo más destacable era la eficiencia de sus
administraciones. Se discutía hasta el último centavo y no se pagaba
un producto a un precio si se podía comprar a otro proveedor por un
centavo menos. Las memorias de La Purísima Concepción (Dependientes)
—hospital clínico quirúrgico Diez de Octubre— publicadas anualmente
entre 1890 y 1960 son ilustrativas en ese sentido. Algo similar
sucedió de seguro en Hijas de Galicia.

Dependientes contaba con 17 edificaciones en su casa de salud, entre
estas un gimnasio con cuota aparte a la de la mensualidad
hospitalaria. Tenía establecidas además 83 delegaciones, atendidas por
un médico, a lo largo de la Isla. La quinta Covadonga, del Centro
Asturiano, tenía 23 pabellones y disponía de cien delegaciones en el
país, Tampa, Oviedo y Avilés. En La Benéfica, del Centro Gallego,
prestaban servicio 54 médicos y 104 enfermeros y auxiliares de un
total de 280 empleados, y 105 profesionales atendían en Covadonga 26
especialidades.

La Asociación Canaria era menos boyante que los centros arriba
mencionados, y su casa de salud en la finca La Mora, en la loma de San
Juan, en Arroyo Apolo, más pequeña. Auspiciaba a 50 delegaciones en
cinco provincias, menos en la de Oriente, y mantenía servicios
médicos, de laboratorio y de farmacia en su edificio social de Prado
No. 208. Más pequeña aún era la quinta Castellana, de la asociación de
igual nombre para las dos Castilla, con edificio social en Egido No.
504 y servicio médico quirúrgico en el sanatorio Santa Teresa de
Jesús, en Arroyo Apolo.

Las casas de salud eran solo una arista en el transcurrir de esos
centros regionales. Dependientes, en su palacio de Prado esquina a
Trocadero, auspiciaba bailes y otras actividades sociales, contaba con
sala de juegos pasivos y biblioteca, así como un salón de esgrima y
participó en numerosas competiciones deportivas. Su centro escolar, en
la Calzada de Buenos Aires, tenía una matrícula de más de mil
estudiantes.

El Centro Gallego mantenía la escuela Concepción Arenal, un
conservatorio y una academia de Bellas Artes en Prado esquina a
Dragones, en un edificio que fue la antigua sede social del centro.
Unos 150 ancianos, carentes de recursos, radicaban de manera
permanente en su casa de salud. En cuanto a su palacio… le criticaba
Alejo Carpentier «su arquitectura de pastel», pero cualquier ciudad
del mundo se sentiría orgullosa de contar con un edificio como el del
antiguo Centro Gallego, que se asoma al Paseo del Prado, frente al
Parque Central. Los estudiosos hablan del eclecticismo, sus elementos
neobarrocos, neoclásicos, del renacimiento francés, del rococó
español… Mezcla que regala, desde 1915, una imagen armoniosa y
monumental en una zona de privilegio de La Habana. Grandiosa es
también la arquitectura del Centro Asturiano, ocupado hoy por las
salas europeas del Museo Nacional. Sufragó esta asociación muchas
actividades sociales y auspició la escuela Jovellanos y un hogar de
ancianos, como también lo tuvo la Asociación Canaria.


 

 

 

Moral, Política
Moral en fuga (I)

 


Esta es la primera de un artículo en dos partes

La esquizofrenia política en la que estamos viviendo los cubanos es de manual. Mientras en el hemisferio derecho del país se prepara aceleradamente lo que denomino el pacto criollo entre el poder, las jerarquías religiosas y ciertos intereses económicos cubanos en el exterior, en su hemisferio izquierdo permanece intacto el lenguaje y los conceptos de emancipación que dieron cuerpo y sentido a las pretensiones malogradas del discurso revolucionario.
Un mismo cerebro sosteniendo una práctica y un lenguaje contradictorios entre sí provoca, a nivel de las bases estructurales de la nación, una implosión de las energías sociales e intelectuales que explica y explicará por qué el país no podrá remontar sus crisis en ningún ámbito, a menos que se verifiquen cambios estructurales. La ilusión de las reformas revolucionarias que alimenta el hemisferio izquierdo no se corresponde con lo que en la práctica está haciendo el hemisferio derecho. Es bastante difícil saber cómo el discurso de los obreros se puede compatibilizar con la práctica del golf.
Lo que permite entender la proliferación aquí del lenguaje de ultraizquierda. La necesidad en ciertos niveles del poder y del imaginario ideológico de acentuar el perfil de sus orígenes revolucionarios frente a la recuperación de su pasado criollo, lleva a la estimulación de ciertas narrativas reivindicadoras que cumplen muy bien su función: enmascarar, consciente o inconscientemente, la rápida conversión del poder en su contrario social. La recepción de todas estas cabriolas sociales e ideológicas por las jerarquías de casi todas las religiones es no solo un síntoma, sino el punto de llegada natural de lo que se está definiendo ahora mismo en Cuba: el pensamiento y las estructuras conservadoras que, en el siglo XIX, dieron vida y sustancia a un José Antonio Saco.
No estaríamos frente a un problema mayor, considerando todo esto como parte de un vivo debate social. Porque, en todo caso, la ecología política del futuro pasa por el retorno a toda nuestra pluralidad originaria. Sin embargo, lo que degenera el asunto en esquizofrenia es la confluencia de todas estas contradicciones en una misma voz y un mismo enfoque de poder. Los intelectuales, los militares, los comunistas, los empresarios, las jerarquías religiosas, los grupos fraternales, los medios de comunicación, el capital y un largo etcétera transmiten en una misma frecuencia sus intereses real o aparentemente contradictorios. Un desquiciamiento social que probablemente tiene pocos equivalentes en el mundo.
Si el asunto es preocupante desde el punto de vista de un proyecto posible de nación, me interesa resaltar la consecuencia mayor de la esquizofrenia cubana: la fuga de la moral.
Podríamos estar rozando exclusivamente con lo que el filósofo polaco Leszek Kolakowski había ironizado y descrito muy bien como la Ley de la Cornucopia Infinita, según la cual nunca escasean los argumentos para respaldar cualquier doctrina en la que se desee creer por las razones que sean. Entonces las dificultades del proceso serían solo de orden cultural.
Pero nos encontramos frente a lo que el pensador alemán Peter Sloterdijk definía con alarma en su Crítica de la razón cínica: no el desdoblamiento, sino la implosión moral de las élites.
Debo ser más o menos exacto. La implosión moral toca a la mayor parte de la sociedad cubana, pero lo que Sloterdijk resalta con sutileza sigue este razonamiento: esa implosión moral es solo posible cuando ya ha ocurrido en las élites.
Las sociedades, y también los individuos, tienen un problema moral cuando la tensión entre las actitudes y los valores que dicen profesar se inclinan peligrosamente a favor de las primeras, en detrimento de los segundos. Estamos en presencia de una implosión moral, empero, cuando esta tensión se rompe y los valores adquiridos se sacrifican en el altar de las actitudes. Si en presencia de una tensión la sociedad todavía se confiesa frente al cura, al pastor o al psicoanalista, en presencia de una ruptura se silencian o suspenden los valores, siempre en espera de “mejores épocas morales”. Casi todos: curas, pastores, psicoanalistas y sociedad cubren el diván o cierran el confesionario para hacerse realistas.
El resultado es el cinismo: el equivalente moral de la esquizofrenia política. Recordemos un punto: el cínico reconoce pública y psicológicamente la misma realidad que niega con las actitudes. Ahora bien, si las élites cubanas podían evitar o no la caída en el cinismo es una pregunta que no puedo responder. Lo cierto es que evitarla resultaba imprescindible para equilibrar aquella tensión y ofrecer lo más importante a la hora de redefinir el rumbo de Cuba: claridad y liderazgo morales.
Y frente al cinismo de élite, la recuperación ostentosa de las conductas cínicas de la sociedad: la burla, el choteo, la sátira, la indiferencia, actitudes de vieja planta en la cultura cubana, expresando todas la pérdida de credibilidad moral de esa élite frente a las mayorías —que recuperan su pragmatismo sin hacer muchas preguntas morales—, y que traducen al mismo tiempo la impotencia de estas de cara al poder que esa élite atesora y redefine justo en 2011. El nuevo pacto que la élite intenta alcanzar es casi único en la historia de las reconversiones políticas: que se legitime su rito de paso hacia la burguesía plena, que se mantenga intacto su discurso ideológico y que la sociedad se quede callada. Y sobre ese tridente yace escandalosamente su inmoralidad.
Esa implosión moral se manifiesta en tres niveles distintos.
Primer nivel: la mentira de imagen y la mentira de supervivencia, ambas compartidas por el Estado y los ciudadanos indistintamente, que divorcian el discurso social de su propia realidad e instauran la mentira estructural que sirve de base a la corrupción sistémica. La deshonestidad de todos se ha instalado así como conducta social.
Segundo nivel: la desconexión entre los valores elegidos y la conducta propia, que desmoraliza al destruir los criterios de juicio que rigen la convivencia en sociedad.
Tercer y último nivel: la desintegración de la unidad necesaria entre responsabilidades personales y sociales, y sus consecuencias.
La desmoralización concluye así como la imposibilidad de exigencia mutua y coherente entre individuos, y entre individuos y Estado. Lo que permite entender dos cosas conectadas: los altos niveles de insensibilidad humana que inundan el país y el uso discrecional de la ley por parte del Estado. En estos momentos, pongo un ejemplo muy concreto, el Gobierno intenta corregir la ilegalidad consentida durante más de 20 años a miles y miles de ciudadanos que, sobre todo en repartos populosos como Alamar, incrementaron, corriendo los muros, su espacio existencial. Esta es una de esas derivas cínicas que ha liquidado para siempre la autoridad moral de la élite, y que anima circularmente la relación cínica sociedad-sociedad y Estado-sociedad.



 

Me pregunto ¿Qué paz queremos y necesitamos?…

 


Félix Sautié Mederos
Crónicas cubanas
Aunque ya han trascurrido algunas semanas de la conmemoración del Día Mundial por la Paz proclamado por las Naciones Unidas, que anualmente se realiza cada 21 de septiembre; y, a pesar de los muchos temas locales prioritarios en agenda, no puedo pasar por alto esa fecha que quizás no debería ser en un día específico del año por el riesgo a lo efímero de ese tiempo y a las formalidades de quienes pudieran considerarse limpios a favor del concepto abstracto de Paz, porque lo toman en cuenta, lo conmemoran, lo fijan en su calendario de actividades y nada más.
En estos casos a que me refiero, se presentan los peligros propios de un continuismo esquemático que se queda atrapado en las superficies sociales de la figuración pública movidas por el qué dirán y por los esquemas simplistas de una crónica social-política, que nunca llega a las profundidades verdaderas de los grandes problemas de la humanidad, que hoy amenazan a nuestra civilización y nuestro planeta con guerras contra los pueblos y guerras contra la naturaleza que en mi opinión también son flagrantes violaciones contra la paz; todas en definitiva en contra del género humano.

El concepto tradicionalmente aceptado que la Paz no es solo la ausencia de la guerra; considero que ante las graves situaciones que estamos enfrentando en el Medio Ambiente universal agredido por los seres humanos, debería incluir además de la justicia social muy priorizadamente, el planteamiento de paz con la naturaleza y conservación del medio ambiente.

Un muy agudo problema contemporáneo son los efectos nefastos de las guerras concentrados en los países pobres y subdesarrollados que conforman lo que denominamos el Tercer Mundo, acosados por la codicia de los países desarrollados e imperialistas sobre sus recursos naturales y sus localizaciones geoestratégicas. Todas las guerras de los últimos tiempos, han tenido y tienen como escenarios al Tercer Mundo y esto no es una casualidad, porque es intrínseco a los sistemas imperiales de sojuzgación económica que pujan por el control de la vida en nuestro planeta para forzarla a favor de sus intereses específicos sin tener en cuenta los derechos e intereses de los seres humanos en su conjunto así como los derechos de la Madre Tierra.

Los pobres del mundo, al decir de nuestro José Martí y, la Madre Tierra, tienen una causa común: la supervivencia de la especie y del hábitat en que estamos todos insertados. En estas circunstancias, habría que recordarle a esas naciones poderosas y a esos grandes intereses transnacionales promotores de las guerras contemporáneas, que la causa de los pueblos y de la Madre Tierra que nos acoge en su seno y facilita nuestra subsistencia, también debería ser la una causa común a todos sin excepción en vez de agredirlos, porque si como consecuencia de sus desatinos producen una hecatombe mundial con sus guerras y explotaciones esquilmadoras, no se escapará nadie incluyéndolos a ellos también. Controvertidamente cuando actúan por extender el dominio de sus grandes intereses pasando por encima de la vida de los demás así como de la naturaleza que pretenden dominarla a su favor, ponen en riesgo también sus propias vidas y su propio hábitat dentro de nuestro planeta.


La característica esencial de nuestra época en este orden de cosas, de acuerdo con el sentido holístico de la vida y de la naturaleza, teniendo en cuenta también el principio de Hermes Trimegisto que plantea que lo que es arriba es abajo y que lo es abajo es arriba, determina que el peligro permanente de los holocaustos que ellos están provocando con sus guerras de rapiña y con la explotación incontrolada de los recursos naturales así como con la emisión a la atmósfera de gases contaminantes, de no detenerlo no dejará sobrevivientes. En consecuencia la Paz universal, se fundamenta hoy en una única causa: salvarnos todos de conjunto y salvar la naturaleza que acoge las vidas de todos sin excepción.

Por otra parte, debo significar que en mi opinión el concepto de La Paz posee una dimensión multiforme que incluye la ausencia de la guerra, la preservación del medio ambiente y de nuestro planeta, así como el establecimiento de un nuevo orden mundial y de una justicia social de extensión planetaria.

Estas consideraciones esenciales sobre la Paz, las planteo afincado en mi rincón de Centro Habana en Cuba, archipiélago varias veces amenazado desde lo externo y lo interno en nuestro ámbito vital, que no es una excepción de los problemas y peligros que ponen en riesgo a toda la humanidad; porque la paz definitiva para los cubanos significa además de la ausencia de guerra, de la preservación del medio ambiente, del nuevo orden mundial y de la justicia social planetarias, conceptos en su conjunto de carácter universal, el reencuentro, el diálogo, la reconciliación entre cubanos con vistas a la edificación de una República en la que quepamos todos, capaz de propiciar, la concordia, la armonía y el desarrollo “con todos y para el bien de todos” tal y como planteó nuestro Apóstol José Martí.

La Paz es un problema del género humano sin excepción, pero hay que alcanzarla con acciones complejas generales y específicas. Quizás tendríamos que comenzar paso a paso a partir de lo particular y específico de cada pueblo, procurando coadyuvar de conjunto a la creación de un clima universal que se fundamente en los principios de ausencia de guerra, generalización planetaria de la justicia social y preservación del Medio Ambiente concertada por los pueblos del mundo.

Para lograrlo sería necesario ponernos de acuerdo con el mayor respeto a la diversidad, a lo diferente, a las mayorías y a las minorías para actuar en la edificación de la Civilización del Amor, frente a la civilización de la explotación, el odio y los rencores. La Paz no es cuestión de un día es condición indispensable de todos los tiempos para que pueda haber futuro. Así lo pienso y así lo afirmo fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 10 de octubre 2011.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=120620

 

Razones para agradecer

 

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YO DESCUBRÍ A UN COLÓN FAMÈLICO Y PERDIDO

Eligio Damas
Para Apicalternativa.com. Sección Corresponsalía. Barcelona, Venezuela, 19-09-11


“…..que después se volvió gringo y hasta al español jodiò.”

Alí Primera


* Yo, un desconocido, no registrado en la historia, habitante de esta isla en el océano que le dirán Atlántico, un día que llamarán impropiamente de la "Raza" o del "Descubrimiento de América", hacía mis necesidades de frente a este mar inmenso, cuando de pronto, a lo lejos, se dibujó la figura de un barco velero muy grande y luego otro y otro. Al cabo de cierto tiempo, pude distinguir las figuras de los tripulantes; ellos aún no me habían visto. Aquel grupo de seres extraños, como monos, tenían pelos en la cara, orejas, pecho y brazos; gesticulaban ridículamente y también eran ridículas sus vestimentas. Hablaban un lenguaje inescrutable y cosa curiosa, cuando lo hacían, se escupían unos a otros; asustado, pero al mismo tiempo ingenuamente orgulloso de mi descubrimiento, corrí hacia adonde estaba mi gente y les grité, y luego, con el brazo derecho extendido, apunté hacia la orilla de la playa.
+ Cuando ya todo el mundo me insultaba y al pasar a mi lado me lanzaba encima escupitajos y otras inmundicias yo, el envanecido almirante de tres carabelas al garete, que no tenía ni la más puta idea de dónde me encontraba y dispuesto estaba a protestar contra mi mismo, aquel jocundo y piojoso Rodrigo de Triana, nos sorprendió con un grito desesperado, con el que casi botó los pulmones y atrajo hacia él, desde su puesto de vigía en el palo mayor, mi mirada y la de los incrédulos huevones tripulantes que conmigo navegaban.
¡¡¡ Tierra !!!
Al primer grito, todas las miradas se transformaron en una sola voz que le recordó la madre, una viejecita andaluza que quizás, en ese momento, miraba con ansiedad al mar, como queriendo extraer de allí al hijo tarambana.
Tuvo Rodrigo que repetir su grito una y otra vez, mientras colocaba la mano izquierda sobre los ojos para cubrirlos del sol y con la derecha extendida apuntaba hacia un promontorio en el horizonte para que la tripulación, incluyéndome, pudiese darle crédito a su anuncio primero.
¡¡¡Tierra !!! ¡¡¡ Tierra !!! ¡¡¡ Tierra!!!
Yo que ya había comenzado a dudar de mi mismo, de la idea de la redondez de la tierra, de la posibilidad de llegar a la India siguiendo este rumbo y a preguntarme ¿quién me mandaría a meterme en esta vaina?, casi me desmayo del asombro y la primera cosa que se me ocurrió fue que aquel Rodrigo de Triana, tan hediondo como el que más entre todos los tripulantes de la nave capitana, era el ser viviente más admirable y lo tomé al instante como la posteridad me tomará a mi. Cuando bajó de su puesto de vigía lo adoré como padre de todo lo existente.
Fondeé mis naves a muy poca distancia de una isla que bauticé San Salvador; luego aparecerá en los mapas hechos por los musúies como "Watlin Islan", y me percaté que un grupo de gente de vestir impúdico, algunos y algunas con sus partes al aire, corrían hacia la costa; uno de ellos que presumí su rey, avanzaba adelante de todos y señalaba hacia nosotros con el dedo índice de la mano derecha. Hombres y mujeres tenían cuerpos espléndidos, de piel tostada por aquel ardiente sol. Y en ese momento yo, Cristóforo Colombo o Cristóbal Colón, descubrí al hombre de una región que será llamada América en honor a un tal Américo Vespucio que vendrá después de mi.
* Ese día, yo hombre de esta parte del mundo, de quien nadie se ocupó de registrar su nombre, porque no importa el de los vencidos, colonizados e invadidos y esta tierra mía fue invadida y fui vencido, me encontré en la playa a un grupo de hombres perdidos y famélicos en la misma forma que ellos me encontraron a mi y los míos. Sólo que nosotros les vimos primero. Por todo eso, dejo constancia a quienes lean esto, que a partir de allí, y es lo importante, comenzó una nueva era para nosotros, la de casi nuestro exterminio y la germinación de algo nuevo; lo de ustedes y todo lo de ustedes.
Y con ello comenzarán las injusticias en nuestro espacio y las luchas contra quienes nos avasallaron y los que a la mayoría de ustedes también oprimirán y explotarán; ahora con otro disfraz y lengua y algunos hasta parecidos a nosotros y a ustedes. En el camino, en los campos de batalla, ustedes y nosotros, ahora los mismos, fundidos, los explotados y sojuzgados, habremos de combatir hasta que volvamos al principio e impongamos los valores ancestrales de la igualdad, la solidaridad y el amor fraterno.

 

 

INCÓGNITAS

 


Aniversario del 11-S: Las preguntas sin responder sobre el atentado
Las explicaciones oficiales acerca del atentado a las Torres Gemelas y el Pentágono el 11 de septiembre del 2001 no terminan de convencer a muchos escépticos a 10 años de realizado el ataque. Una serie de interrogantes circulan por la red exigiendo verdadera justicia para las víctimas del 11-S.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Corroen la red y las mentes de los más curiosos: numerosas preguntas sin responder acerca del atentado al WTC el 11 de septiembre del 2001 ponen de claro manifiesto que no se ha dicho toda la verdad en las explicaciones oficiales.

Aquí un decálogo de las preguntas más recurrentes, a 10 años del atentado terrorista que cambio radicalmente la estructura geopolítica del planeta.

1.¿Por qué colapsaron las Torres Gemelas casi en velocidad de caída libre si estaban construidaspara soportar impactos de aviones similares a los que colisionaron contra ellas?

2.¿Por qué colapsó el Edificio 7 a la media tarde, casi en velocidad de caída libre cuando nisiquiera había sido impactado por avión alguno?

3.¿Cómo se explica el argumento oficial de los colapsos provocados por los incendios si jamás antes había sucedido con otros edificios de similares características, ardiendo éstos en forma mucho más intensa y por mucho más tiempo?

4.¿Cómo se explica el argumento oficial del intenso calor provocado por el fuego luego de los impactos en las torres, suficiente como para derretir o debilitar masivas vigas de acero, si varias personas que luego perecieron en los colapsos fueron filmadas con teleobjetivo mientras sacudían prendas pidiendo auxilio a pocos metros de donde fluían densas columnas de humo?

5.¿Cómo fue posible que en un colapso por falla o debilitamiento del material, en este caso acero, 325.000 metros cúbicos de hormigón hayan sido reducidos a nubes de un finísimo polvo?

6.¿Cómo fue posible que en un colapso por falla o debilitamiento del material, enormes vigas de acero fueran disparadas a través de la calle hasta incrustarse en las paredes de edificios vecinos, y pequeños fragmentos de restos óseos humanos hayan sido encontrados en la terraza del Deutsche Bank, edificio vecino, casi cinco años después del 09/11?

7.¿Por qué la entonces consejera de seguridad nacional Condoleeza Rice declaró “no creo que alguien haya podido predecir que esa gente tomaría un avión y lo estrellaría en el World TradeCenter”, cuando el NORAD (Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial) apenas un par de años antes del 09/11 había propuesto ejercicios de simulación de ataques con aviones secuestrados sobre el WTC y el Pentágono, siendo este último rechazado por ser “demasiado irreal”?

8.¿Cómo fue posible que Hani Hanjour, sindicado como el secuestrador que tomó el control del vuelo 77 de American Airlines que supuestamente estrelló en el Pentágono, pudo hacer una maniobra increíble con un Boeing 757 cuando apenas un mes antes, en el curso de pilotaje que tomaba en el Freeway Airport de Maryland, tuvo serios problemas en un test para controlar y aterrizar una avioneta Cessna 172?

9.¿Por qué George W.Bush declaró que vio por televisión el impacto del primer avión sobre la torre norte del WTC, creyendo que era un accidente, si las únicas imágenes que se tienen de ese impacto fueron filmadas de “casualidad” por un documentalista francésque trabajaba junto a un equipo de bomberos en esa zona de Manhattan?

10.¿Cómo fueposible que el vuelo 77 de American Airlines, que supuestamente se estrelló contra el Pentágono, haya volado más de media hora con el “transponder” apagado, inclusive cerca de la Casa Blanca, y ningún aparato de la Fuerza Aérea, en el espacio aéreo más vigilado del planeta a un costo de miles de millones de dólares, haya salido a interceptarlo?

11.¿Por qué los cuatro aviones secuestrados despegaron con un promedio del 27% de sus asientos ocupados, cuando lo normal para esos destinos, a esas horas y un día de semana es que salgan completos o casi completos?

12.¿Por qué las listas oficiales de pasajeros ocupantes de los aviones secuestrados no incluían ningún nombre árabe, y cómo hizo el FBI para elaborar en tiempo récord la lista de secuestradores que fuera distribuida a la prensa?

13.¿Por qué el entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, en una entrevista con Peter Jennings, periodista de la cadena ABC, transmitida en directo mientras el WTC aún humeaba luego de los impactos, le expresó su grave preocupación porque “habría un horrible número de víctimas, dado que las torres iban a colapsar”, cuando aún hoy nos preguntamos cómo pudo suceder semejante cosa?

14.¿Por qué un oscuro emprendedor inmobiliario como Larry Silverstein firmó un contrato de alquiler por el complejo integral del World Trade Center por 99 años sólo seis semanas antes del 09/11, incluyendo el contrato una póliza de seguro por 3.500 millones de dólares cubriendo específicamente actos de terrorismo?

15.¿Por qué Donald Rumsfeld declaró, en una entrevista con Parade Magazine llevada a cabo el 12 de octubre de 2001 en sus oficinas del Pentágono, que “…aquí estamos hablando de cuchillos de plástico, del uso de un avión de American Airlines lleno de nuestros ciudadanos, y el MISIL para dañar este edificio….”?

16.¿Por qué razón el 6 de septiembre de 2001 fue puesto en el mercado un volumen de 3.150 opciones de venta sobre el paquete de United Airlines, más de cuatro veces el promedio diario?

17.¿Por qué razón el 7 de septiembre de 2001 fue puesto en el mercado un volumen de 27.294 opciones de venta sobre el paquete de Boeing, más de cinco veces el promedio diario?

18.¿Por qué razón el 10 de septiembre de 2001 fue puesto en el mercado un volumen de 4.516 opciones de venta sobre el paquete de American Airlines, casi 11 veces el promedio diario?

19.¿Cómo se explica que los daños visibles en el edificio del Pentágono luego del presunto impacto del Boeing 757 sean absolutamente inconsistentes con la forma y el volumen de éste?

20.¿Cómo fue posible que un Boeing 757, con motores a pleno y volando casi al ras del suelo no haya dejado un solo rasguño ni marca sobre el césped frente al Pentágono?

21.¿Cómo puede ser que, ante las evidencias visibles de falta de restos del supuesto avión que impactó contra el Pentágono, la explicación oficial consista en decir que “debido al intenso calor provocado por el combustible, se vaporizó totalmente el aparato”, cuando es científicamente imposible que dos turbinas (por sólo citar esas partes) compuestas por aleación de acero y titanio y que pesan seis toneladas cada una, puedan desaparecer a causa del fuego?

22.¿Por qué la historia oficial de los hechos describe la existencia de llamadas efectuadas con teléfonos celulares por parte de los pasajeros secuestrados, si al momento del atentado no existía la tecnología adecuada para que esas llamadas se pudieran hacer?

23.¿Por qué días antes del atentado se levantó el alerta de seguridad en el predio del World Trade Center, incluyendo los perros detectores de explosivos?

24.¿Por qué un grupo de altos oficiales del Pentágono canceló sus planes de viaje para el 11 de septiembre tal como lo informara la revista Newsweek el 24/09/2001?

25.¿Por qué razón alguien que Willie Brown, alcalde de San Francisco, identificó como su “seguridad aeroportuaria”, lo llamó por teléfono un día antes advirtiéndole que no utilice el vuelo que tenía reservado a New York para el 11/09?

26.¿Por qué las filmaciones del impacto contra el Pentágono, registradas por cámaras de vigilancia instaladas en una estación de servicio cercana, el Sheraton Hotel y el Departamento de Transportes de Virginia, fueron confiscadas minutos después del hecho por agentes del FBI, y tiempo después fue “liberada” una breve filmación de escasos cuadros donde no se puede veravión alguno?

27.¿Por qué Van Romero, vicepresidente de investigaciones del New Mexico Institute of Miningand Technology, si declaró poco después del atentado que “mi opinión es, basado en los videos, que luego del impacto de los aviones sobre el World Trade Center hubo algunos artefactos explosivos dentro de los edificios que causaron el colapso”, se contradijo 10 días más tarde, afirmando que “ciertamente, el fuego es lo que causó que el edificio falle”?

28.¿Por qué fueron sistemáticamente ignorados todos los testimonios de reporteros, bomberos, policías y simples transeúntes sobre explosiones en las torres antes del colapso?

29.¿Por qué las matrículas de los aparatos siniestrados el 09/11 pertenecientes a United Airlines(N612UA y N591UA) fueron eliminadas del registro de la FAA recién el 28/09/2005 con el motivo “cancelado” y no “destruido”, tal como ocurrió con los otros dos aviones?

30.¿Cómo se explica que cantidades enormes de acero fundido fueran encontradas debajo de los escombros hasta tres semanas después del colapso de las Torres Gemelas y del edificio 7 delWTC?

31.¿Por qué los escombros resultantes del colapso de los tres edificios fueron vendidos en tiempo récord como chatarra a China y Corea del Sur sin haberse efectuado pericias técnicas que hubieran conducido a determinar con precisión la causa de los imprevisibles derrumbes?

32.¿Por qué en el lugar señalado como destino final del vuelo 93 de United Airlines (un descampado cerca de Shanksville, Pennsylvania) no se encontró otra cosa que una cantidad de chatarra inidentificable, sin señales de trozos de fuselaje, secciones de alas o estabilizadores,restos de turbinas y de cuerpos, como en cualquier otro accidente de ese tipo?

33.¿Por qué el reporte de la comisión oficial destinada a investigar los sucesos del 09/11 informó que ninguna de las cajas negras de los aviones siniestrados había sido hallada, cuando existían reportes previos de bomberos que contradicen esta afirmación?

34.¿Cómo puede ser posible que ninguna de las cajas negras haya sido localizada si están construidas con los materiales más resistentes conocidos por el hombre, capaces de resistir impactos de 3.400 Gs y soportar un calor de 1.100°C durante una hora, y están ubicadas estratégicamente en la parte posterior de las aeronaves, para facilitar la absorción parcial del impacto frontal?

35.¿Cómo se explica que en el video exhibido en diciembre de 2001 y que fue utilizado comoprueba de responsabilidad de Al-Qaeda en el atentado, un Osama Bin Laden con muchos kilos de más reivindique el martirio de dos secuestradores que apenas 12 días después del 09/11 fueron reportados vivos y sanos por la prensa británica en sus lugares de residencia (Marruecosy Arabia Saudita)?

36.¿Cómo se explica que Charles Burlingame, el comandante del vuelo 77 de American Airlines, un oficial retirado de la Fuerza Aérea y con entrenamiento antiterrorista, y que acompañado por su copiloto haya entregado sin ofrecer resistencia su avión a cinco personas sin más armas que “cutters” para cartón?

37.¿Cómo se explica que en un análisis científico efectuado con microscopio electrónico, espectroscopio de energía dispersiva y calorímetro de barrido diferencialsobre el polvo dejadopor el colapso del WTC hayan aparecido restos de Thermate-TH3, un preparado de uso militar comúnmente utilizado para desmantelar piezas de artillería?

38.¿Cómo se entiende que, mientras casi todo el mundo tiene a Osama Bin Laden como autor intelectual de los atentados del 09/11, el FBI en su sitio oficial lo tenía como el más buscado sólo por los atentados contra las embajadas americanas en Kenia y Tanzania, ocurridos en 1998?

39.¿Cómo es posible que el pasaporte de uno delos secuestradores listados por el FBI, Satam Al-Suqami, haya sido encontrado intacto entre los escombros del WTC, luego de haber pasado por un impacto a 650 km/h contra la torre y por una bola de fuego producida por la ignición de 34.000 litros de combustible?

40.¿Cuál fue la razón por la que el teniente general Mahmud Ahmed, por entonces jefe del ISI (elservicio de inteligencia paquistaní) le envió un giro de 100.000 dólares en agosto de 2001 nada menos que a Mohammed Atta, a través de Ahmed Omar Saeed Sheikh, juzgado y condenado en julio de 2002 por el secuestro y asesinato del periodista del Wall Street Journal, Daniel Pearl?
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Reflexiones

 

 

El pasado 8 de agosto 2011, apareció en los medios alternativos un artículo muy severo y sarcástico de José Antonio Fornaris, que él tituló Los humildes, que fue inmediatamente rechazado o al menos mirado con disgusto por sectores de la izquierda, incluido y muy especialmente, la contestataria.

Entre sus comentarios decía:

… Se ha puesto de moda, en los actos oficiales, repetir la frase pronunciada por Fidel Castro en abril de 1961: “Esta es una revolución de los humildes, con los humildes y para los humildes”. Su última puesta en escena fue este 26 de julio, en el discurso que pronunció José Ramón Machado Ventura.

Quizás sería bueno…pegar logos en los vehículos estatales con esa temática. Y hasta crear, por qué no, en el Comité Central del Partido Comunista algún departamento dedicado a “Los humildes”. …”.

A su vez sería adecuado informar, de alguna manera, en qué momento los humildes podrán ir a residir a Miramar, Kholy, Siboney o cualquier otra de esas barriadas exclusivas. …ahí viven desde hace más de medio siglo los altos representantes de los humildes, pero los que “dignificaron” a los pobres deberían dejar que los pobres se acercaran a ellos.

Y si eso no es posible, al menos ya sería hora que los humildes puedan tener una humilde vivienda, humilde transporte, humilde alimentación, humilde libertad, el humilde derecho de escoger libremente a sus gobernantes, que humildemente puedan salir y entrar a su país cuando les plazca. Que puedan tener un humilde salario que les permita vivir sin sobresaltos su estatus de humildad. …Después de más de cinco decenios, la llamada “revolución de los humildes, con los humildes y para los humildes”, es incapaz hasta de garantizar el vaso de leche prometido hace cuatro años para cada cubano… (1)

Los que rechazamos ese artículo nos vemos ahora sorprendidos por la operación silenciosa que están desarrollando los tecnócratas y burócratas al mando paraafectar unode los derechos que pensamos no iban a ser capaces de alterar, -y que lamentablemente dan razón rotunda al artículo anteriormente señalado- a pesar de las numerosas señales que la izquierda intentó hacer llegarpara evitar tal desatino.

Nos referimos a la reducción sensible de la ayuda y acciones para afectar a los discapacitados y sus familias en Cuba.

En -[Cuba] Aspectos positivos y limitaciones de los lineamientos. Propuestas para su profundización revolucionaria, de la Izquierda Democrática Socialista Cubana del 9-12-2010 se afirma…Solo un criterio mercantilista, tecnocrático e insensible puede aceptar la forma en que está redactado el artículo 165 de los Lineamientos: “Garantizar que la protección de la asistencia social la reciban las personas que realmente la necesitan por estar impedidos para el trabajo y no contar con familiares que brinden apoyo”. El reduccionismo de esta fórmula ignora la real complejidad de la vida familiar social y material de las personas con necesidades especiales.

Por su parte, el COLECTIVO DE LOS 12 con fecha 16-01-11 en Cuba. La esperanza puede resurgir, la unidad debe mantenerse, y el Sueño debe continuar vivo, dice… La imposición del cuidado de una persona con múltiples y severas discapacidades, no puede ser responsabilidad única de la familia en las condiciones cubanas. La situación económica familiar y la presencia o no de “algún familiar” que pueda (¡y quiera!) brindar apoyo, debe ser considerado sólo un elemento agravante o atenuante del caso en particular y no el determinante para brindar ayuda de seguridad social.

Pero la burocracia se c… en esto. Mi pregunta es ¿Cómo justificarán esto, que le dirán a las madres y familiares? ¿Que no hay recursos? serán capaces de, dándose la vida que se dan todos los que dirigen este país, de usar ese argumento.

Analicemos el asunto. ¿Es la ATENCIÓN DE LOS DISCAPACITADOS una responsabilidad únicamente de LA FAMILIA en una SOCIEDAD SOCIALISTA?

Todos los estudios realizados en el mundo entero en esta década del siglo XXI, DEMUESTRAN QUE:

Los niños con discapacidades requieren de niveles excepcionales de cuidado y de gastos asociados, Debe tenerse en cuenta que los avances en la tecnología medica han mejorado las posibilidades de que un niño con una condición compleja sobreviva hasta la adolescencia y la adultez (1) Hace una generación, la mayoría de estos con discapacidades murieron antes de alcanzar la madurez; ahora, más del 90% sobrevive hasta la adultez.

-Existe evidencia incuestionables que los padres de niños con discapacidades enfrentan retos financieros únicos y satisfacer las necesidades de sus hijos es muy difícil para la inmensa mayoría. La magnitud y el impacto de la carga en la que incurren las familias, no es bien conocido. Debe tenerse en cuenta que el cuidador es una persona que no solo esta cumpliendo un importantísimo rol social, sino que está expuesto, por su labor, a convertirse en una persona con necesidades de salud graves que también requieren atención.. Hay que proteger a las familias cuidadoras de las consecuencias financieras, físicas y emocionales asociadas al cuidado, que puedan poner en peligro su propia salud y bienestar

-Los cuidadores proveen una fuerza laboral invisible que literalmente sostiene el sistema de atención de salud. El valor de los servicios de los familiares cuidadores se estima en más del doble de los que se gasta en servicios institucionales.

-Hoy, el cuidado es mucho más que un asunto familiar. Es un aspecto social y económico que demanda de la atención y de la acción de los hacedores de políticas, la industria de la atención de salud y del público

-Los familiares cuidadores tienen que tener acceso a un cuidado de relevo asequible, de fácil acceso y de alta calidad como un componente clave de la red de servicios de apoyo. Los familiares cuidadores tienen que ser respaldados por políticas amigables con la familia en los centros de trabajo para poder satisfacer las responsabilidades asociadas al cuidado.

-La implementación de la CIF, como herramienta de política social – planes de seguridad social, sistemas de compensación, implantación y diseño de políticas;

-Los hacedores de políticas necesitan conocer tanto la incidencia (nuevos casos por año), como la prevalencia (cuantas personas “la tienen” en un periodo especifico de tiempo) para planificar los servicios para la población.

Por tanto creemos que:

·Las prestaciones económicas y los Programas de Apoyo a los discapacitados deben SER TOTALMENTE PRIORIZADOS y diseñarse de acuerdo con el tipo y GRADO de discapacidad/funcionalidad y por tanto de necesidades especiales de la persona discapacitada, para lo cual debe ser aplicado CORRECTAMENTE el clasificador CIF de la o­nU y OMS.

·También deberá facilitarse el acceso a las donaciones que llegan al país para cubrir las múltiples necesidades que generan las múltiples y severas discapacidades y que demandan equipamiento muy costoso y especializado, pero muy necesarios. NO IMPORTA QUIEN LAS HAGA. Es inmoral politizar este asunto.

·Deben analizarse y disminuirse la cantidad de trámites a los que se ven obligados para cualquier situación (dieta, pensión, medicamentos, consultas, etc.,) que exigeTIEMPO Y ENERGÍA que no tienen, con la PENOSA justificación como dicen las madres, de “DAR FE DE VIDA DE NUESTROS HIJOS”!!!!!!!!!.

·Los criterios que llevarán a la toma de decisiones deben estar fundamentados con resultados de estudios basados en parámetros internacionalmente diseñados al respecto, y realizados por personas debidamente capacitadas, con probados conocimientos, experiencia y sensibilidad. Nunca basados en criterios u opiniones subjetivas, políticas o no fundamentadas.

·Se deberá tener en cuenta que antes de afectar este sector sería mas serio y dignos acabar con todos los privilegios que otros, en perfectas condiciones de salud, se adjudican. por lo que la situación económica de estos momentos pudierarepercutir en el monto de las ayudas que se presten, pero NOen la concepción de las mismas. Y debe ser una meta firme reestablecerlas a medida de la mejoría económica nacional

Muchos nos asombramos de un cartel gigante que lleno la ciudad de la Habana hace muy poco -para el pasado 1 de mayo-: “socialismo es soberanía nacional”, una rotunda declaración del reduccionismo de la idea del socialismo. Pero más nos asombramos hoy con esta política inaudita de afectación de servicios sociales a un sector indefenso y que debía reunir en el pensamiento, todo el humanismo posible y hasta imposible.

Mi pregunta es ¿qué es lo que dice cuando se afirma lo de socialismo?, mi pregunta, de nuevo, es ¿Como justificarán esto, que le dirán a las madres y familiares? ¿Que no hay recursos? Serán capaces de, dándose la vida que se dan todos los que dirigen este país, de usar ese argumento.

Porque a cualquiera, le puede quedar claro que, afectar a los minusválidos, los campos de golf, la aprobación de la explotación, autorizando el trabajo asalariado, las marinas para ricos, los contubernios cada vez mas públicos con internacionales agro-tóxicas, la momificación de todas las instancias de supuesto poder popular y de los trabajadores, las fincas para generales, el uso de la venta de servicios médicos camuflados como internacionalismos y la vida “internacionalista” constante de todos los directivos de este país, los reiterativos llamados a la eficiencia, al orden y la disciplina, y la monitorización de lujo y aire acondicionado en los autos de los cuerpos represivos y otros que permanentemente vemos los fines de semana hasta con perritos dentro, al estilo mejor de las casas del barrio alto de la burguesía,- ¿desean confirmarlo en Varadero hoy mismo? -, no son pasos en función de encaminarse hacia un renovado proyecto socialista y al protagonismo de los trabajadores en sus trabajos y en sus vidas, sino maneras de irnos conduciendo de manera taimada, sin traumas ideológicos a ese capitalismo que se nos intenta imponer.

Sorpresa…hay millonarios mas consecuentes y dignos que algunos que se llaman revolucionarios, porque…El 16 de agosto, apareció publicada la noticia siguiente en The New York Times. Warren Buffett, el segundo entre los más ricos del país en la lista de Forbes (fortuna personal: 45 mil millones de dólares), escribió un artículo titulado Dejen de mimar a los súper ricos, donde afirma: Mientras los pobres y la clase media combaten por nosotros en Afganistán, y mientras la mayoría de estadounidenses luchan para pagar sus cuentas, nosotros los megarricos continuamos obteniendo extraordinarias exenciones fiscales.

ENTONCES…CUANDO DEJAREMOS DE MIMAR Y CONSENTIR A LOS HIPOCRITAS BURÓCRATAS Y REACCIONARIOS QUE HAN SECUESTRADO LA REVOLUCIÓN.

francotiradordelcauto@yahoo.es


Recado de Guanajay

 


Ciro Bianchi Ross • 20 de Agosto del 2011 20:15:34 CDT


En estos días estuve dos veces en Guanajay, la llamada Atenas de
Occidente, con su iglesia consagrada a San Hilarión, sus 26 puentes,
su teatro Vicente Mora, en vías, al fin, de reparación, que trajo a la
localidad los cánones estéticos del Teatro de la Ópera, de Berna, y el
café-restaurante El Niágara, con sus históricos portales y un
exquisito arroz con pollo que llevó el nombre de la casa y que ya no
es sino un recuerdo cada vez más difuminado. Lo curioso de esta villa,
fundada, se cree, en 1650 y que en un momento cubrió una jurisdicción
que se extendía entre Santiago de las Vegas y Bahía Honda, es que
desde 1827 a la actualidad ha formado parte de cuatro provincias
diferentes. Más curioso aún resulta que allí nacieron dos figuras
excelsas del arte lírico cubano: Zoila Gálvez, una voz que encantó al
mundo, al decir del poeta Miguel Barnet, y la soprano Margarita Díaz,
una mulata espectacular que hizo en Europa la mayor parte de su
carrera y vivió muchos años en Atenas, donde llegó a cantar en la
fiesta de 15 de la futura reina Sofía de España, entonces princesa de
Grecia.

Guanajay es asimismo la tierra natal de María Teresa Vera, la autora
incombustible de Veinte años, y de la célebre Macorina, una mujer que
se empeñó en llevar la vida a su manera, y que en determinado momento
quiso borrar o conseguir que se olvidara su pasado desenfrenado y que
quizá en el intento de hacerse perdonar sus pecados donara, sin
revelar su identidad, dos valiosos jarrones a la iglesia de San
Hilarión que todavía se conservan en el altar mayor de dicho templo.

—«Hoy se hace difícil saber exactamente cómo fue esta mujer… Quizá sea
preferible que cada cual construya su propia Macorina, victoriosa o
vencida. Seguidora de su sueño, víctima de su tiempo y de sus
circunstancias, tal vez un poco de ambos», dice la historiadora Gilda
Guimeras, ex directora del museo municipal de Guanajay.

¿Quién fue realmente esa mujer de la que ya hablamos en esta página en
otras ocasiones y que motivó el estribillo aquel de «Ponme la mano
aquí, Macorina», presente tanto en la pegajosa melodía que
interpretaba Abelardo Barroso con la orquesta Sensación, como en el
poema musicalizado de Alfonso Camín que cantaba la mexicana Chabela
Vargas? Gilda Guimeras trató de rastrear su vida hasta donde pudo,
pues como siempre sucede, afirma, «cuando la realidad se va
desdibujando, sus espacios vacíos los llena la leyenda».

Sombras nada más
Lo que Gilda sí pudo constatar, con la fe de bautismo y el
correspondiente libro de nacimientos a la vista, es que se llamó María
Constancia Caraza Valdés, y que el nombre de María Calvo Nodarse, con
el que a veces se le alude, no fue más que un alias. Nació en 1892, en
el hoy desaparecido número 15 de la calle Calixto García.

Casi hasta ahí llegan las certezas de la historiadora. Lo demás se
sume en sombras y contradicciones. La familia que en Guanajay le queda
a la Macorina no quiere hablar sobre la picante historia de su
antecesora. Uno de los sobrinos, interrogado por Gilda, asegura que
nada sabe acerca de la casa de la calle Galiano, cerca del mar, desde
donde la tía salía todas las tardes, desafiante, al timón de su
automóvil. La recuerda, sí, en el lujo de algunas de sus residencias
de las calles Marina, Vapor o Jovellar, junto a un esposo rico, «quizá
puesto en escena para sus familiares, del que no hemos tenido ninguna
otra noticia».

Se dice que la Macorina, a espaldas de su familia o raptada por su
novio de entonces, llegó a La Habana con 15 años de edad. De cualquier
manera, no haría huesos viejos con su prometido: lo sacó de su vida en
cuanto el hambre comenzó a apretarla en la habitación que compartían
en un solar capitalino. Sabía ella lo que buscaba y constató bien
pronto que su frescura juvenil y aquel rostro que relucía como una
moneda recién acuñada, vendidos al mejor postor podían proporcionarle
la vida que ambicionaba. En 1958, diría al periodista Guillermo
Villarronda, de la revista Bohemia: «Más de una docena de hombres
permanecían rendidos a mis pies, anegados de dinero y suplicantes de
amor».

¿Fue así realmente lo del hombre que la sedujo? «Su natal Guanajay ha
guardado su imagen de joven seducida y luego, en consecuencia,
repudiada por todos, sin más alternativa que marchar a La Habana para
prostituirse», afirma Gilda Guimeras. Añade enseguida la
investigadora: «Pero nunca faltaron quienes no suscribieran la piadosa
versión diciendo que era solo una cabeza loca, de las que nunca
faltan».

Quedan sin respuesta en el relato otras interrogantes. ¿Era fea o
bonita María Constancia Caraza Valdés? ¿Era fina y educada o por el
contrario soez y grosera? Su casi imperceptible cojera, ¿fue en verdad
consecuencia de un accidente automovilístico?

Opiniones encontradas
—«En cuanto a su belleza existen opiniones. Siempre di por sentado que
sería notoria, pero hace poco oí que más bien era fea. Poseemos, por
suerte, una fotografía para que cada cual saque sus conclusiones. De
su trato exquisito, que le abrió muchas puertas y la dejó alternar,
sin mayor desentono, con personas de rango, he oído alguna anécdota.
Ahora escucho que no, que cuando iba en el carro piropeaba a los
hombres de una forma soez. Educada o grosera, no falta quien afirme
que llegó a ser amante del ex presidente José Miguel Gómez, y que por
esa causa estuvo involucrada en manejos políticos y hasta en algún
apuro, cosa que, a estas alturas, tal vez nunca lleguemos a saber con
certeza», precisa Gilda.

¿Y la cojera?

Se dice que un mal día fue atropellada por el automóvil que guiaba un
hombre sobradamente rico que, para desagraviarla, le obsequió otro. De
ahí, junto con la cojera, le nació su pasión por la velocidad y la
manía de pedir a cada uno de sus amantes un automóvil de regalo.
Conducía ella misma. Aunque hay quien lo pone en duda, muchos aseguran
que fue la primera cubana que obtuvo el permiso para conducir. Tuvo,
desde luego, algunos choferes a su servicio, entre ellos Fernando
López de Mendoza y Scull, que no demoraría en dedicarse a la actuación
e interpretaría un popularísimo gallego en nuestro teatro bufo.

En esto mi informante tiene también sus dudas. Afirma: «Lo que no
queda claro es si cojeaba un poco debido al accidente, como siempre he
leído, o como resultado de un balazo que le disparó un amante, como
escuché hace poco».

Decadencia
La decadencia de la Macorina comenzó poco antes de 1940. La crisis
mundial de 1929 había golpeado duro a la economía de la Isla; los
precios del azúcar andaban por el suelo y no era nada próspera la
situación del país. El general José Miguel Gómez había muerto de
pulmonía en 1921 y la mayoría de aquella docena de hombres anegados de
dinero y suplicantes de amor, de antaño, estaban arruinados o
demasiado viejos. Y también empezaba a envejecer la Macorina. Las
puertas y las billeteras dejaron de abrirse ante su reclamo y donde
antes recibía afecto y dinero, empezó a recibir solo excusas.

«Pudo capear la crisis vendiendo lo vendible: nueve automóviles,
cuatro casas, joyas y pieles caras traídas desde Europa —comenta
Gilda—. Tuvo que resignarse a regentear una casa de citas, en la que
no vivió, y adonde una vecina recuerda que acudía discretamente en
auto».

Residió durante años en una casa de huéspedes en Centro Habana. Allí
la localizó en 1958 el ya aludido Guillermo Villarronda. El periodista
tuvo que conformarse con conversar con una pulcra señora de la tercera
edad, vestida con ropas de colores blanco y negro, como una viuda que
guarda medio luto. Nada de historias escabrosas. Sí que, entre otros
famosos, pudo conocer personalmente a Carlos Gardel.

Habló María Constancia del hombre que, siendo ella muy joven, la hizo
abandonar el pueblo natal, y del arrepentimiento que le provocaba a
esas alturas aquel tremendo error que cometió por hacerse de una vida
mejor. Tenía un viejo sueño, y así lo confesó al periodista: el de
repartir muñecas entre todas las niñas. Aseguró que durante su vida
había sido feliz y desgraciada al mismo tiempo; tan feliz y
desgraciada como lo era también en ese momento en que se sentía
«acompañada en soledad», quizá por los fantasmas de los viejos
conocidos cuyos nombres se negó a mencionar en la entrevista.

Lo interesante de esta historia es que los vecinos de aquella anciana
limpia y ordenada, sin vicios conocidos salvo una afición desmedida y
aparentemente inocente por el sedatusín, un jarabe con acciones
antitusivas (que calma o suprime la tos), broncodilatadora y sedante,
hecho a base de codeína, efedrina y fenobarbital y cuyo uso prolongado
produce dependencia, era la famosa Macorina de antaño.

Murió, víctima de un ataque cardiaco, el 15 de junio de 1977. Poco
antes de fallecer, dice la Guimeras, hizo un par de encomiendas a
Casimira Lamas, confidente y vecina: que la enterrara vestida de
amarillo y que no revelara nunca su identidad, pedido este que, desde
luego, no pudo ser cumplido al pie de la letra. La mujer que, al
volante de su cuña «colorá», fuera el escándalo habanero de los años
20, celebrada por músicos, poetas y pintores, mimada y arropada por un
presidente de la República y una docena de poderosos, fallecía en la
miseria y el olvido.

Una gran atrevida
Resume Gilda Guimeras al hablar sobre una época en la que las mujeres
empezaron a rasurarse las axilas y el perfume de moda se llamó Virgen
Loca:

«Fue una gran atrevida… Vive en nuestro imaginario no como aquella
dama que el tiempo se empeñó en legarnos, sino como una estampa de los
movidos años 20, década en la que el mundo perdió su compostura para
hacerse moderno y Cuba comenzó a buscar su identidad en sones y
guarachas.

«Años en los que algunas cortaron sus cabellos, encogieron sus faldas
y acabaron lanzándose —a veces de cabeza y a gran velocidad— a ocupar
un espacio por siempre reservado al sexo masculino, y al que ya nunca
más quisieron renunciar».

¿Y Zoila Gálvez y Margarita Díaz, las divas de las que hablamos al
comienzo de la página? Quedan para otra ocasión. Por el momento,
chirrín. Se acabó el espacio.


EL MARISCAL SUCRE, UN DIGNO EJEMPLO DE REVOLUCIONARIO


Eligio Damas

Especial para Apicalternativa, Sección Corresponsalía. Barcelona.

Venezuela, 23-08-11

Quien aspire ser dirigente revolucionario debe estar dispuesto a la máxima entrega y hacer suyo el principio, según el cual, “a mayor responsabilidad más sacrificios”.
Ejemplos clásicos para orientar la conducta de los revolucionarios la encontramos en nuestra propia historia; nuestros héroes derrocharon humildad, constancia y desprendimiento. No es indispensable mirar hacia otros lados. Uno de esos magistrales ejemplos fue el Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, de quien hablaremos en este espacio a modo de ilustrar lo que hemos venido diciendo.
El ejército libertador de Colombia avanzaba lentamente hacia el sur. El general Bolívar, dispuso que Sucre desempeñase una misión desdeñada por muchos. Marchar en la retaguardia administrando pertrechos y víveres y, de paso, custodiar prisioneros y velar por el bienestar de los heridos, fue a partir de ese momento, la tarea fundamental del futuro Mariscal.
El Libertador había advertido que en la dificultosa y pesada marcha hacia el sur del continente, los ejércitos independentistas mermaban en exceso sus recursos en la retaguardia; iban regando prisioneros y muchos heridos morían por trato negligente.
-Confío en usted querido general para que desempeñe con eficiencia una tarea primordial para nuestras fuerzas, díjole Bolívar a Sucre con su habitual delicadeza y diplomacia.
Cualquier jefe de la jerarquía del cumanés y, aún por debajo de él, hubiese protestado o por lo menos rumiado por aquel destino. Era frecuente considerar una afrenta o un castigo que se remitiese a un oficial de alta jerarquía a la retaguardia y peor aún si se le asignaba la tarea que le tocó al joven oficial oriental.
Sucre, con modestia y humildad, recogió el guante. Su talento y grandeza no le permitían accionar como los pequeños y oportunistas. Asumió su rol con la misma dedicación y sutileza como si se tratase de la más alta y delicada misión y, al actuar de esa manera no se equivocó. Meses después, cumplida una dura y agotadora jornada, Bolívar pudo comprobar, no sin asombro, que la retaguardia del ejército que avanzaba
hacia el sur había sido perfectamente organizada; los víveres abundaban, los pertrechos eran suficientes y se mantenían en óptimas condiciones. Los prisioneros ya no se escapaban y se les trataba con el debido respeto. Y lo que es más, se había establecido de hecho, toda una normativa para la administración y manejo de la retaguardia.
Bolívar probó que al general Sucre le adornaban maravillosas cualidades. Este, ni antes ni después, se quejó del papel que por meses le tocó desempeñar. Muchos pensaron que había sido un gesto de Bolívar para humillar al cumanés y hasta una manifestación de temor. Otros más generosos y en sintonía con la manera de ser el Libertador, han opinado que quiso probar el apego a la disciplina, humildad y capacidad de Sucre para enfrentar cualquier dificultad. ¿Y por qué no pensar que hasta quiso indagar hasta dónde podía confiar en aquel joven oficial formado en los ejércitos libertadores de oriente?
Para esa época, el general Manuel Cedeño, ya había llegado al límite de su capacidad y mermado los recursos materiales a su disposición en asedio a Popayán. El camino hacia el sur de la Nueva Granada estaba cerrado en aquella vieja y amurallada ciudad. Casi dos meses había invertido el general Cedeño intentando tomarla. Cada fracaso era seguido de otro. Las pérdidas materiales y humanas de nuestro ejército eran cuantiosas. La imperiosa necesidad de avanzar al sur estaba frustándose por la terca y hasta heroica resistencia del ejército enemigo.
Le llegó el momento a quien poco después sería el Gran Mariscal de Ayacucho y gloria de la ciudad mártir del Manzanares. Bolívar dispuso que el general que administraba vituallas y armamentos en la retaguardia pasase a comandar en sustitución de Cedeño.
Popayán con toda su historia, orgullo y la admirable energía de sus defensores, cayó rendida ante el general Sucre en dos o tres días. El genio militar dispuso rápidos cambios en la táctica de guerra. Y el ejército libertador pudo marchar sin tropiezos hacia el sur en busca de la gloria.
Así, con humildad, eficiencia, sin “pantallerías” ni egolatría, actúa un verdadero revolucionario. Aprendamos del Mariscal, ejemplo venezolano.


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La paz para el mundo



Por Adys Cupull y Froilán González



"Gente buena de todo el mundo
os amo " Luis Marré

El reconocido poeta, crítico de arte y editor, Luis Marré, quien mereció el Premio Nacional de Literatura 2008, celebró su 82 cumpleaños en la misma fecha en que se conmemoró el 50 aniversario de la fundación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.
Fue uno de los asistentes en aquel histórico acontecimiento del 22 de agosto de 1961, tenía entonces 32 años de edad y sus recuerdos son frescos, emotivos y vivos.
Cuando lo felicitamos por la memorable fecha, un extraordinario acontecimiento lo embargaba junto a su esposa Martha. Muy tempranito había nacido Gabriel, su primer y ansiado nieto.
El poeta emocionado habló del niño. En su voz escuchamos como cascadas, versos de cariños y travesuras que ya presentía del recién nacido madrugador.
Entonces narró su niñez en Cojímar y Guanabacoa, de sus padres, del trabajo como plomero, campesino, y estudiante sin privilegios, de los duros tiempos en que caminar largas distancias era el único modo de llegar a la escuela.
Mientras conversaba, las referencias a su nieto aparecían en los relatos y con ternura enfatizaba en la necesidad de tenerlo y de vivir por largo tiempo esa felicidad. Mostraba su preocupación y condena a las guerras, las invasiones, la trágica situación de millones de niños en el mundo y las crueldades de los poderosos.
En su poema, "Que la paz sea con vosotros", Luis Marré dice:

Que la paz sea con vosotros

Abedules azogue sensitivo
de los campos de Rusia
Minaretes
de Argel y Constantina
hidroeléctricas
del Niágara y el Volga
torres puentes
y jardines de Praga Budapest
Riga y Madrid
Cimborrios de turquesa
de Samarcanda
Valle de Guissar
Carretera bordeada de eucaliptos
entre Brida y Medea
Arenas dulces
de Varadero y Júrmula
hormiguero
luminoso de Londres visto desde
la ventanilla de un avión
Rodopes
de vegas silenciosas
Monte Pirin
asiento de los dioses abolidos
Armenia
tierra urdida en tierra y sangre
campo letón dorado por setiembre
entre el mar y el Daugawa
largos montes
ríos ciudades que no he visto
y gente
gente buena de todo el mundo
os amo.



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El presupuesto de Estados Unidos y los millonarios


El presupuesto de Estados Unidos y los millonarios
Por Lorenzo Gonzalo, 15 de Agosto del 2011

En estos días de largas discusiones sobre los problemas deficitarios en los Estados Unidos de América, es bueno escuchar a alguien proveniente del sector que más irritación genera en los conservadores, cuando de gravar sus intereses se trata: aquel compuesto por los grandes billonarios.

Cuando alguien plantea que las obligaciones sociales de dicho sector debieran estar a la altura de sus riquezas, inmediatamente el tema se convierte en la manzana de la discordia. Hemos sido testigos durante semanas, de las discusiones que aún continúan en el Capitolio de ese inmenso país, donde a veces los asambleístas parecen retroceder a los tiempos de Bizancio, con sus discusiones estériles. Durante interminables horas, los participantes en estos debates, en lugar de buscar verdaderas soluciones a las realidades, se han dedicado a descubrir, cómo haciendo lo mismo obtienen resultados diferentes. Dicen que cuando una persona adopta dicha norma como costumbre padece de problemas demenciales. El Congreso estadounidense en estos días, ha dado muestras que un Ejecutivo y un sistema Judicial sano, debían enfrascarse con urgencia, en la construcción de un hospital siquiátrico que pudiera atender a los flamantes congresistas.

Pero dejando a un lado algo que es camino trillado, y de tanta agua vertida se ha convertido en un lodazal, escuchemos la voz de alguien, proveniente de ese sector que representa la manzana de la discordia, en las discusiones del Congresos, cuando se abordan asuntos de impuestos.

Las tres personas que la revista Forbes considera más ricas del mundo, en orden de los capitales que poseen, son los siguientes: Carlos Slim, de México; y de Estados Unidos, en segundo lugar Bill Gates y en tercero Warren Buffet, éste último con una fortuna de 52,000 millones de dólares.

A propósito de esta discusión presupuestaria, donde uno de los elementos centrales es la enorme cantidad de gastos del Estado de Estados Unidos, y una contracción de los ingresos para afrontarlos, el tema candente ha sido no elevar los impuestos de los ricos y de aquellos que reciben enormes cantidades de ingresos.

El señor Buffet, considerado por muchos como inversionista, empresario y filántropo, acaba de suplicar a los legisladores, que aumenten los impuestos de los super-ricos, para ayudar a reducir el déficit y que contrario a lo expresado por los oponentes de esta medida, eso no perjudica en nada las inversiones.

“Mis amigos y yo hemos sido mimados lo suficiente por un amistoso Congreso billonario. Es tiempo que nuestro gobierno se tome en serio el sacrificio compartido”. Estas declaraciones acaban aparecer en un artículo escrito por el conocido billonario, en el periódico New York Times.

Confesó Buffet que sus impuestos del año 2010 fueron de 6,938,744 dólares.

“Esto parece ser mucho dinero pero en realidad solamente representa un 17.4% de mis ingresos personales que debieran ser gravados y ese porcentaje es más pequeño que el resto de los impuestos pagados por las demás personas de mi oficina. El promedio de impuestos pagados por esas personas oscila entre el 33 y el 41 por ciento y el promedio total es del 36%”.

“Los estadounidenses están perdiendo rápidamente la fe en la habilidad del Congreso, sobre cómo lidiar con nuestros problemas fiscales. Solamente una acción inmediata, real y sustancial, puede prevenir que esa duda se transforme en desesperanza”.

“Impuestos mayores para los ricos no van a desanimar las inversiones”,dice Buffet, el mayor inversionista de Estados Unidos.

“Yo he trabajado con inversionistas durante 60 años y todavía estoy esperando, para ver si encuentro alguno, ni siquiera cuando los impuestos a la ganancia eran del 39.9% en los años 1976 – 1977, mostrar timidez ante una inversión sensible, con motivo de impuesto elevados ante una posible ganancia”.

“La gente invierte para hacer dinero y los potenciales impuestos jamás los atemorizan”.

Esto lo dice la tercera persona más billonaria del mundo. Entonces nos preguntamos a qué tipo de dificultades aducen los supuestos representantes de la población estadounidense, cuando debaten con tanto fervor asuntos tan sensibles sobre cómo legislar para que se compartan los sacrificios.

Las dificultades estriban en que hay personas con mucho poder, que quieren más poder, para finalmente quedarse con todo el poder.

Lo hemos manifestado, ni siquiera se trata de una clase, cuya definición resulta compleja en un país como Estados Unidos, donde antiguos patrones ideológicos no aplican. Realmente se trata de la enfermedad de algunos, que de no ser curada o erradicada en un plazo breve se podría extender como la más maligna de las bacterias sociales.

Buffet no es el único billonario que así piensa, ni el único rico que sabe que son necesarias las obligaciones compartidas. Esto no significa que la solución está en convencer a todos los billonarios y millonarios, para que procedan de esa manera, pero sin duda, de lograrse, ayudaría a desbrozar caminos, para que las generaciones venideras sean capaces de buscar nuevas avenidas en una sociedad cuya complejidad escapa a los más expertos



EL MARISCAL SUCRE, UN DIGNO EJEMPLO DE REVOLUCIONARIO



Eligio Damas

Para Apicalternativa. Secciòn corresponsalìa. Bna. 28-07-11

Quien aspire ser dirigente revolucionario debe estar dispuesto a la máxima entrega y hacer suyo el principio, según el cual, “a mayor responsabilidad más sacrificios”.
Ejemplos clásicos para orientar la conducta de los revolucionarios la encontramos en nuestra propia historia; nuestros héroes derrocharon humildad, constancia y desprendimiento. No es indispensable mirar hacia otros lados. Uno de esos magistrales ejemplos fue el Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, de quien hablaremos en este espacio a modo de ilustrar lo que hemos venido diciendo.
El ejército libertador de Colombia avanzaba lentamente hacia el sur. El general Bolívar, dispuso que Sucre desempeñase una misión desdeñada por muchos. Marchar en la retaguardia administrando pertrechos y víveres y, de paso, custodiar prisioneros y velar por el bienestar de los heridos, fue a partir de ese momento, la tarea fundamental del futuro Mariscal.
El Libertador había advertido que en la dificultosa y pesada marcha hacia el sur del continente, los ejércitos independentistas mermaban en exceso sus recursos en la retaguardia; iban regando prisioneros y muchos heridos morían por trato negligente.
-Confío en usted querido general para que desempeñe con eficiencia una tarea primordial para nuestras fuerzas, díjole Bolívar a Sucre con su habitual delicadeza y diplomacia.
Cualquier jefe de la jerarquía del cumanés y, aún por debajo de él, hubiese protestado o por lo menos rumiado por aquel destino. Era frecuente considerar una afrenta o un castigo que se remitiese a un oficial de alta jerarquía a la retaguardia y peor aún si se le asignaba la tarea que le tocó al joven oficial oriental.
Sucre, con modestia y humildad, recogió el guante. Su talento y grandeza no le permitían accionar como los pequeños y oportunistas. Asumió su rol con la misma dedicación y sutileza como si se tratase de la más alta y delicada misión y, al actuar de esa manera no se equivocó. Meses después, cumplida una dura y agotadora jornada, Bolívar pudo comprobar, no sin asombro, que la retaguardia del ejército que avanzaba
hacia el sur había sido perfectamente organizada; los víveres abundaban, los pertrechos eran suficientes y se mantenían en óptimas condiciones. Los prisioneros ya no se escapaban y se les trataba con el debido respeto. Y lo que es más, se había establecido de hecho, toda una normativa para la administración y manejo de la retaguardia.
Bolívar probò que al general Sucre le adornaban maravillosas cualidades. Este, ni antes ni después, se quejó del papel que por meses le tocó desempeñar. Muchos pensaron que había sido un gesto de Bolívar para humillar al cumanés y hasta una manifestación de temor. Otros más generosos y en sintonía con la manera de ser el Libertador, han opinado que quiso probar el apego a la disciplina, humildad y capacidad de Sucre para enfrentar cualquier dificultad. ¿Y por qué no pensar que hasta quiso indagar hasta dónde podía confiar en aquel joven oficial formado en los ejércitos libertadores de oriente?
Para esa época, el general Manuel Cedeño, ya había llegado al límite de su capacidad y mermado los recursos materiales a su disposición en asedio a Popayán. El camino hacia el sur de la Nueva Granada estaba cerrado en aquella vieja y amurallada ciudad. Casi dos meses había invertido el general Cedeño intentando tomarla. Cada fracaso era seguido de otro. Las pérdidas materiales y humanas de nuestro ejército eran cuantiosas. La imperiosa necesidad de avanzar al sur estaba frustándose por la terca y hasta heroica resistencia del ejército enemigo.
Le llegó el momento a quien poco después sería el Gran Mariscal de Ayacucho y gloria de la ciudad mártir del Manzanares. Bolívar dispuso que el general que administraba vituallas y armamentos en la retaguardia pasase a comandar en sustitución de Cedeño.
Popayán con toda su historia, orgullo y la admirable energía de sus defensores, cayó rendida ante el general Sucre en dos o tres días. El genio militar dispuso rápidos cambios en la táctica de guerra. Y el ejército libertador pudo marchar sin tropiezos hacia el sur en busca de la gloria.
Así, con humildad, eficiencia, sin pantallerías ni egolatría, actúa un verdadero revolucionario. Aprendamos del Mariscal, ejemplo venezolano.



La virgen de la caridad


Este Año, NTRA SRA. DE LA CARIDAD DEL COBRE, PATRONA DE CUBA, LA QUE LLAMAN TAMBIÉN " LA MAMBISA " VA A SER PEREGRINADA POR TODAS LAS IGLESIAS CATÓLICAS DE LA ISLA.

EN EL 2012 ES EL 400 ANIVERSARIO DEL HALLAZGO DE SU IMAGEN EL LA BAHÍA DE NIPE POR LOS TRES JUANES.
¡¡¡QUE NOS ACOMPAÑE Y NOS BENDIGA A TODOS LOS CUBANOS...!!!

RECIBE LA CARIDAD DEL COBRE EN TU CASA,
REENVÍASELA A OTROS. NECESITAMOS QUE NOS SIGA BENDICIENDO EN SU TRAYECTORIA…….

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora, y en la hora de nuestra muerte.
AMÉN.
Hoy le juré a mi virgencita que mandaría su imagen a todos mis contactos para ver hasta dónde pueda llegar, ahora te pido a ti... que hagas lo mismo que yo, y no la ignores en su próximo 400 aniversario de haber llegado a nuestro suelo cubano.


 




24 DE JULIO DE 1783-2008. 225 AÑOS LLEVA CAMINANDO
BOLÌVAR Y TODAVÌA LE FALTA.


Eligio Damas


Caminó sobre el planeta, según el cubano Francisco Pividal, más de cinco veces que Aníbal, “El gran cartaginés”, Alejando Magno, “El grande” y Napoleón Bonaparte, “El gran corzo”, juntos. Sobre su montura le dio más de una vuelta al planeta tierra. Atravesó los Andes, desafiando nevadas, riscos y vientos helados. Viajó incansablemente desde donde el gran Orinoco se angosta y acuna la ciudad de Angostura, hoy Ciudad Bolívar y se reunió, el 15 de febrero de 1819, el segundo congreso Constituyente de Venezuela, siguiendo la ruta difícil de los llanos, para llegar hasta el sur del planeta liberando pueblos, creando repúblicas y despertando conciencias; haciendo del conforme y oprimido un pájaro de raudo vuelo y del rebelde, un conciente del qué hacer. Así hizo que naciese la “Gran Colombia”, su gran proyecto unificador.
Y nunca se cansó porque, como dijese Tomás Ignacio Potentini,
“cuando creyeron quizás
que se cansaba su brazo,
hizo en la América un trazo
y, volando casi loco, con aguas del Orinoco
fue a regar el Chimborazo”.
Porque El Libertador es como el gran Cóndor Andino.
Por esos caminos solitarios a veces secos, otras anegados y sorpresivamente atacadas sus fuerzas por los enemigos, dejó su figura pegada. Y está de recodo en recodo. Quizás esos espejismos, pero como reflejos de cosas que en algún sitio están, que viajan como aquel jinete incansable que nunca supo de fatiga hasta aquellos solitarios días de Santa Marta, hacen que el vocerío repita “Alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina”.
Por esas ideas y esa fuerza que viajaban montadas a lomo de caballo, el poeta, ensayista, economista, crítico literario y unas cuantas cosas para las que le sobró talento, Orlando Araujo, el de Trujillo (Venezuela), dijo de manera hermosa:

“Bolívar jamás tuvo un caballo; tiene un pueblo.
Uno tenía y era color de trigo y se lo regaló a José Martì.
Cuando murió Martì se lo regaló a un argentino y el argentino a
un chileno
y el chileno a un jinete de Nicaragua
y el jinete de Nicaragua no lo desensilló.

Ese caballo recorre a América Latina, va desde donde combatió Doroteo Arango o Pancho Villa, hasta la helada Patagonia, en el Chile de Manuel Rodríguez, “El Chispas”. Pampas, llanos, montañas, las tierras cálidas o gélidas no le detienen. Y lo cabalga el pueblo. Porque este es Bolívar.
Pablo Neruda o Ricardo Neptalí Reyes Basoalto, le vio en el frente de Madrid, arengando al pueblo y animando al Quinto Regimiento; en las calles de Santiago, combatiendo por Allende, la democracia popular y revolucionaria. Sabìa el poeta que el guerrero heroico estaba en todas partes y por eso escribió el “Canto a Bolívar”, del cual citamos aquí unos fragmentos, como homenaje con motivo del día glorioso de su nacimiento y a estos momentos bicentenarios, cuando el golpear de sus tacones, paso marcial y brillo de su espada, invitan a la unidad de esfuerzos y la continuación de su obra inconclusa. Para borrar aquella frase dolorosa suya, “he arado en el mar”. Porque en verdad como canta Pablo Neruda, hay hoy, en este ahora, una ronda de manos solidarias, agarradas fuertemente “hasta el fondo del continente oscuro”.

Un canto a Bolívar
Pablo Neruda

Padre nuestro que estás en la tierra, en el agua, en el aire
de toda nuestra extensa latitud silenciosa,
todo lleva tu nombre, padre, en nuestra morada:
tu apellido la caña levanta a la dulzura,
el estaño bolívar tiene un fulgor bolívar,
el pájaro bolívar sobre el volcán bolívar,
la patata, el salitre, las sombras especiales,
las corrientes, las vetas de fosfórica piedra,
todo lo nuestro viene de tu vida apagada,
tu herencia es el pan nuestro de cada día.


ELLOS ESPERAN POR NOSOTROS


Como se ha podido observar en la secuencia de fotos que aparecen más abajo,la miseria "cruel y despiadada" impera reina sobre las vidas de muchas familias minimizando sus personas y privándoles del derecho consustancial a la vida y la dignidad humanas.
Estas fotos fueron tomadas en el municipio de San Juan de Limay,en el Departamento de Estelí, en la república de Nicaragua,Centro América.
La Mano Amiga Internacional Inc,está llevando a esta comunidad un poco de ayuda, segun sus posibilidades y, esperamos que con la ayuda de Dios podamos seguir teniendo presencia en esta comunidad tan necesitada de los más mínimos recursos para la subsistencia.

Si Ud se siente interesado en dar su mano amiga en este empeño, no dude en comunicarse con nosotros en la brevedad posible.

Rev Leonides Penton Amador
presidente
La Mano Amiga Internacional Inc







EL CONGRESO CAMPESINO EN EL ESCAMBRAY


Por Roger Redondo González.

En esta foto tomada en el Escambray el año 1959, el día que Camilo Cienfuegos asistiera al congreso campesino, junto a al comandante Dr. Armando Fleites y también asistieron el comandante Cristino Naranjo y el Capitán Roger Redondo González.

En La provincia de Las Villas, se cosecha el café, en una proporción muy alta y esta esfera productiva estaba controlada por aldeanos gallegos emigrantes de orígen pobre. Otro renglón económico importante, me refiero al tabaco, era obra de canarios así como de sus familiares, especialmente sus hijos. Esta característica de la producción tabacalera no se advertía solamente en Las Villas sino que se extendía también a Pinar del Río.

Aclaro esto porque el tema que voy a tratar es el problema agrario y el Congreso Campesino. Es importante comprender que antes del triunfo de la insurrección en Cuba, se trató de aplicar una reforma agraria, estilo soviético, a la que tanto el movimiento 26 de julio como el Segundo Frente del Escambray, se opusieron con firmeza.

Desde, el mes de enero de 1959, ya desde los primeros días del triunfo insurreccional, llegaban desde el Escambray grupos de campesinos a la casa de Eloy Gutiérrez Menoyo quejándose de que el dirigente comunista, Ovidio Díaz les quería pagar la mitad de lo que le pagaban los dueños de secaderos y molinos de Café. Hecho que significaba un paso atrás desde el punto de vista humanista revolucionario, ya que las reformas en el campo se suponía que beneficiaran al campesino y no lo contrario.

Ya en Octubre de 1958, llego hasta nosotros en el Escambray, la noticia de la ley de Reforma Agraria, la ley número 3 del ejército Rebelde por la única vía que teníamos nosotros de enterarnos, la misma que tenía todo el pueblo de Cuba, por la Radio Rebelde, de la Sierra Maestra. Cosa incompresible, que a más de un año de tener nosotros el control de un territorio considerable, ya liberado, la comunicación , entre el Escambray y la Sierra Maestra era totalmente inexistente, y cuando venia algún emisario, era del P.S.P. o de la delegación de Santa Clara. Así sucedía con Diego Paneque, Guillermo Rodríguez, (Gallo Ronco) y Ovidio Díaz Rodríguez, también del P.S.P. Esta incomunicación es importante, a partir de las diferencias que existían entre el P.S.P. y el mando de la Sierra Maestra, y aun entre, los del 26 y el P. S. P. de manera general, lo cual producía confusiones y sospechas inevitables.

En aquella época, contábamos nosotros con una emisora de Radio llamada, Los 6-B-F. ( Los Seis Barbudos Feroces) , con una cobertura limitada. Esta vía hubiera podido servir para establecer algún tipo de comunicación con el mando de la Sierra Maestra, pero esta jefatura oriental parece que tampoco tenía mucho interés en dicho contacto. Nunca nos mandaron un comunicado por la radio Rebelde dirigido en ese sentido. Casi al mismo tiempo aparece en el Escambray, la columna No. 8 Ciro Redondo al mando de Guevara, nadie nos había, pedido ni informado de su arribo, ni de ningún tipo de cooperación o de ayuda ¿cosa inexplicable?.

De cualquier manera, había evidentemente dos versiones para solucionar el problema campesino cubano, una: la Reforma Agraria de la Sierra Maestra, firmada por Fidel Castro y el comandante Sori Marín pero; La otra, la copia de la Reforma Agraria estalinista que tiene como objetivo la estatización absoluta de las tierras y que ve en el campesino un factor capitalista que pone en riesgo el socialismo. El Segundo Frente, por supuesto, siempre se opuso a implementar esta última propuesta del P.S.P. (partido comunista Cubano), mientras que la primera, la prometida por el 26 de julio, era la que todos los factores apoyaban.

Es importante, desde el punto de vista histórico, comprender estas dos posiciones para comprender lo que pasó después cuando triunfó la tesis estalinista. Para el Escambray, por ejemplo, se aplicó más tarde una reforma Agraria Especial., dirigida por el comandante Félix Torres, militante del P.S.P. En 1959, desde el principio, por ser algo especial, ironías del lenguaje, algunos pensaron que sería mejor para los campesinos que laboraban la tierra.. Pero esta reforma agraria especial no era otra cosa que estatización y los campesino tenían que vender el café y demás productos agrícolas a un organismo controlado por el gobierno. Este organismo, que se llamaba (ACOPIO), por sus siglas, les ofrecía pagar solo la mitad de lo que ya les pagaban los terratenientes de la región. Es decir, la tesis comunista era sobre explotar, por decirlo de laguna manera, al campesino, que según ellos, ya estaba siendo explotado.
Tampoco les ofrecían tierras propias a casi ningún vecino del Escambray, aunque hubo escasas excepciones. La mayoría de los combatientes del Escambray consideraban y la historia se encargó de darle la razón, que estas medidas copiadas de los Soviéticos eran CONTRAREVOLUCIONARIAS. Es fácil entender porque esa población, se opusiera a ese medida del gobierno y no comprendía que lo poco que tenían lo perdieran. Los campesinos del Escambray habían obtenido sus tierras con el trabajo de muchas generaciones y les costó mucho trabajo y sacrificio lograr su estadio para que ahora se las quitaran. Por supuesto, se habían hecho muchas promesas por nuestra parte, los combatientes del Escambray, a los campesinos de aquella región. Las promesas eran para mejorar sus condiciones proporcionarles libertad para pudieran crear riqueza así como caminos, hospitales, luz eléctrica.

Pero resultaba, que el Segundo Frente, no tenía al triunfo de la revolución, ningún poder político. POR LO TANTO, SE ACORDO CON EL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, UN CONGRESO CAMPESINO PARA QUE LOS CAMPESINOS TRATARAN DIRECTO, SUS QUEJAS CON QUIENES TENIAN EL PODER.

Es necesario exponer cual era la historia social en la región del Escambray, para poder tener una idea de la situación de la población campesina de toda esa región, que variaba de una zona a otra. Por ejemplo una familia como los Castaños, fundada por un gallego emprendedor que llevaba ese apellido, fue uno de las primeras en llegar a Cuba desde Galicia. Nicolás Castaño, no sabía leer y mucho menos escribir. Sin embargo, fue el primero que acaparó las tierra en las lomas del Escambray por la zona de Cumanayagua. En esa época esas tierras no tenían ningún valor; nadie las quería ni aunque se las regalaran en esos tiempos. Si alguien la cercaba aunque fuera con un solo alambre, y la reclamaba, se la cedían. El señor Castaño cercó todo lo que pudo porque el sabia que en España a nadie les regalaban tierra, aunque estuviera en las regiones más intricadas.

Nicolás Castaño, empezó a escribirle cartas a los conocidos suyos, que habían quedado en la aldea de su procedencia. Por aquellos tiempos, había mucha miseria en España y Castaño los invitaba a venir a Cuba. El gallego les prometía trabajo y una vida mejor sus compatriotas. Castaño construyó un secadero de café y un tostadero, en un lugar conocido como el Nicho. Además a sus paisanos, según llegaban de Galicia, les daba 5 caballería de tierra. Cada caballería equivale a 13 hectáreas de tierras, una caballería para sembrar y tener un par de vacas, el resto para sembrar café, pero la tierra tenia que seguir siendo propiedad de Castaño. En esas tierras se sembró una variedad de café que es distinta a la de centro América y sur América. Este café se sembraba debajo de los árboles a la sombra, y al contrario de las otras variedad, que da el fruto a los 12 meses, esta de Cuba comienza a producir a los 5 años y durante ese lustro, Castaño abastecía de alimentos y herramientas a sus campesinos , que eran sus socios en esta empresa agrícola por él fundada. Castaño llevaba la contabilidad de los gastos de su empresa minuciosamente. En el primer lustro, la cosecha daba unos pocos granitos de café y es a los 6 años cuando de verdad empieza a producir el cafetal, el mismo tiempo que necesita un alumno para hacerse medico.

Ese era el tiempo que los gallego necesitaban para poder coger el fruto de su trabajo. Cuidaban su plantas de café durantes esos 6 años y desde ese punto empezaban a pagar la cuentas a Castaño que era el dueño de la tierra, amén de construir una casa de piedra trasportando las rocas, a veces, desde muy lejos. Además construían triíllos de piedras que iban en distintas direcciones. El contrato estipulaba que ellos tenían que vender el café a Castaño solamente. Al cabo de dos décadas, era cuando el hombre tenía un cafetal, y se volvía dueño de las plantas de café, pero no de la tierra donde estaban sembradas sus matas.

Nuestra promesa era que estos señores por derecho propio, ya se habían ganado con crece la propiedad de sus tierras. Ellos no merecían, se le diera el mismo tratamiento que a los terratenientes. Sin embargo, el final de la historia fue trágico porque los campesinos fueron desterrados para Pinar del Río, donde se fabricaron varios pueblos como Sandino, San Blas y otros. Allí, en esos poblados, los campesinos fueron confinados y no podían regresar a sus casa del Escambray.

Osvaldo Dorticos Torrado, apoyado por el P.S.P., llegó a la presidencia de Cuba y sustituyó al Presidente Urrutia. Este comunista cienfueguero fue siempre el abogado de los terratenientes. Dorticos representó a Filipino Uriarte, quien llegó a Cuba en la década del 40 y compró la finca La Felicidad . Uriarte sembró mas de un millón de plantas de café y tuvo muchos conflictos con sus vecinos. Dorticos lo representó siempre así como a la familia Castaño, obviamente en contra de los campesinos del Escambray. Dorticos nunca perdió un caso. Pero la vida de Dorticos fue la de un abogado que siempre estuvo al servicio del más fuerte. Así, fue presidente del exclusivo YACHT, CLUB, de Cienfuegos y en su juventud fue también secretario de Juan Marinello, “Paladín del proletariado”. Dorticos, más tarde fue dirigente del movimiento 26 de julio en la provincia de las Villas.

El Congreso Campesino fue convocado para Nuevo Mundo, en la zona del Escambray cerca del poblado de Cumanayagua. Asistieron los comandantes: Armando Fleites Días, en representación del Segundo Frente y representando al Gobierno revolucionario por el 26 de julio; Camilo Cienfuegos, jefe del ejército rebelde; Cristino Naranjo, ayudante de Camilo; así como Emilio Aragonés, Alcalde de la ciudad de Cienfuegos y el Capitán Lázaro Soltura. Por el P.S.P. asistieron Ovidio Díaz Rodríguez, jefe de la sección campesina del partido comunista, de las Villas, y media docenas de unos militantes del P.S.P. con maletines negros, y maquinas de escribir que no opinaban pero escribían todo lo que allí se hablaba y mantenían las caras serias, a pesar de la retórica de Ovidio Díaz. Los campesinos no podían entender porque ACOPIO, le pagaría mucho menos que los explotadores terratenientes de la región. Un millar o más de campesinos se dieron cita en ese lugar remoto.

¿Yo no se lo qué Camilo Cienfuegos tenía en su corazón? Pero, lo cierto es que oyendo el dialogo entre los campesino y el dirigente Comunista Ovidio Díaz, en varias ocasiones les dio la razón a los campesinos. Un dato curioso, un campesino con fuerte acento Español preguntó: ¡comandante 40 es más que 20! ¿Verdad que si? Camilo que era hijo de un Gallego emigrante, que no pudo enriquecerse en la América, oyendo el acento del gallego, quien tenia que recordarle a su padre camilo se reía y le contestó al campesino: claro que si, 40 es más que 20. Se notaba que Camilo, tenía otra óptica distinta a la del P.S.P. en cuanto, a lo que a la reforma agraria se refiere, a no ser que ¿Camilo fuera un gran actor? La muerte de Camilo Cienfuegos y poco después Cristino Naranjo, mas la disolución del Segundo Frente como una fuerza política, dejó el camino despegado para los extremistas, y fanáticos, que pudieron impunemente construir su reforma: copia de la Soviética. El gobierno revolucionario, y el pueblo cubano, también han tenido que pagar muy caro por copiar a los Soviéticos, sus granjas estatales y desposeer a los hombres que saben trabajar la tierra y que la hacen producir no solo con su trabajo si no también, con el amor a la tierra.

Tiempos después, gente totalmente desconocidas empezaron a recorrer todas las Zonas del Escambray portando un maletines negros, guayaberas con los bolsillos llenos de bolígrafos y tabacos, maquinas portátiles de escribir. Estos personajes comenzaron a llenar inventarios de las pertenencias de todos los campesinos, y hasta contaban los mangos verdes de los árboles de este delicioso frutos para que el organismo llamado ACOPIO supiera las cantidades de frutas, que tendrían que aportar los campesinos cuando llegara la época de recoger las cosechas.

La revista Bohemia y otros diarios publicaron muchas fotos de campesinos recibiendo títulos de propiedad. Se le entregaron estos títulos a más de 100,000 campesinos: no sabemos lo que paso después con ellos, ¿Quizás se convirtieron en granjas estatales o siguieron sobreviviendo con la camisa de fuerza que les impuso el socialismo estatista?

La reforma Agraria Soviética, contempla que cuando una vaca pare su cría, se inscriba de inmediato. Cosa que copiaron en Cuba. ACOPIO anotaba cada ternero o cría y después le ponía un sello con un numero colgado de una oreja. El campesino tiene que cuidar del ternero, pero no puede disponer de él ni venderlo ni sacrificarlo, ¿A quién le pertenece? ¿Quien es el verdadero dueño? Lo cierto es que esta situación provocó, muchos conflictos y problemas y se fabricaron nuevos delitos por parte de los funcionarios que convirtieron al campesino en un delincuente. Gran número de campesinos fueron multados y encarcelados. Los campesinos descontentos comenzaron abandonar los sembrados dedicándose a otras cosas con menos complicaciones, y esos campos fueron abandonados y pronto las malezas y el marabú se fue desplazando a los cafetales y otros sembradíos. Actualmente, una cantidad considerable de las tierras la mitad de las tierras son Marabúzales.

La propaganda del diario ESCAMBRAY, ORGANO Oficial del Partido Comunista de Sancti Espíritus, culpa a Eloy Gutiérrez Menoyo del gran fracaso de la reforma Agraria del Escambray, y no es así, la verdad es que los verdaderos culpables son los Ovidio Díaz Rodríguez y los dirigentes de Acopio con Félix Torres a la cabeza, que fueron los que implantaron esa reforma contrarrevolucionaria al estilo Soviético. Lo mismo que en la Unión Soviética cuando se culpaba a Trotsky de las malas cosechas. Sin embargo, la realidad es que en la Unión Soviética fue una Guerra Civil lo que trajo esa política. En Cuba no solo fue en la zona del Escambray que se extendió esa política bolchevique. Ellos, los del P.S.P, tuvieron que enfrentar en todas las provincias de Cuba la resistencia armada de los campesinos, que fueron bautizados (como Bandidos) Las personas informadas saben que lo mismo había sucedido en Rusia, donde fueron millones, los campesinos Rusos encarcelados y despojados de todas su pertenencias. En cualquier parte del mundo siempre que se unen los mismos ingredientes, producen los mismos resultados, Ucrania que fuera conocida como el granero de Europa., después de ese sistema de reforma agraria, se convirtió en importadora de granos. En aquel momento, fueron enviados a la Siberia millones de personas, que fueron desposeídos de sus tierras, y hogares. Hoy día, nosotros los cubanos, importamos el café y la azúcar y no faltan los que insisten en que la reforma agraria Soviética es eficiente. Los campesinos Rusos se sublevaron, los (KULAKS) fueron aplastados por las milicias. En Cuba, esta operación se llamó la Limpia de los Bandidos del Escambray

     
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