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Corría el año 1985 y trabajaba yo como reportero en Radio
Rebelde. La dirección de la emisora me había encargado el
sector de la construcción y poco después, me asignaron el
agricola porque la colega que atendía esa área estaba cumpliendo
misiones en Africa. Por supuesto, que los dos mundos eran
importantes y complicados. Además, Radio Rebelde es una
emisora nacional, por lo que yo recorría toda la isla. No
obstante, mi trabajo era fascinante por su movilidad y sus
posibilidades potenciales en la dirección de realizar un
periodismo profesional. Sin embargo; no pudimos pasar de
la potencia al acto porque cuando elaboramos una estadística
de las llamadas "Granjas del Pueblo" y demostramos que en
su inmensa mayoría no eran rentables; comenzamos a confrontar
problemas. Finalmente, después de reunirnos con altos dirigentes
de la agricultura cubana; comprendimos que revolucionarios
como Pepe Ramírez, por citar uno de ellos; no podían enfrentar
la maquinaria burocrática que dominaba el agro nacional.
La Burocracia no aceptaba críticas; sólo la sumisión. Entonces,
junto a Godofredo Centurión, quien era mi profesor de idiomas;
decidimos hacer una miniatura de periódico, se trataba de
una hoja doblada por el centro y mecanografiada; a la que
llamamos "Cuba Nueva". Obviamente, pudimos sacar dos números
con veinte ejemplares en cada salida. En este tiempo, un
periodista del New York Times, Joseph Treaster, se entrevistó
conmigo en el Habana Libre y al otro día fuí a parar a Villa
Marista. Allí me retuvieron varias horas; me regresaron
a mi casa y varias semanas después me sacaron definitivamente,
por contrarrevolucionario, del sector de la prensa.
Algunas semanas más tarde, comprendí que era un excluido.
La Burocracia dominante me había convertido en un periodista
marginal y sin posibilidades de conseguir algún tipo de
trabajo en el mundo de la cultura. Fue en ese tiempo, ya
1987 cuando el Sr Elizardo Sánchez me nombró como titular
de prensa en la Comisión de Derechos Humanos que él preside.
Allí fuí el portavoz de CCDHRN. Un año después, le expliqué
al Sr Sánchez la idea de crear una asociación de periodistas
independientes; la cual fuera asociación y agencia informativa.
Obviamente, ya yo tenía los contactos con las agencias de
prensa radicadas en Cuba por mi trabajo de periodista independiente.
Y así fue, visité una noche de 1988 a Hubert Jerez en su
casa de Centro Habana; en el llamado Cuchillo de Zanja;
para explicarle la propuesta y él la aceptó. A poco tiempo
nos reunimos cerca de la Gran Vía en Santos Suarez en casa
de una señora amiga de Jerez y dejamos fundada la APIC.
Hicimos un pequeña estructura y nombramos presidente por
votación a Hubert Jerez. Un año después el Sr Jerez cayó
preso junto a Elizardo Sánchez y otros disidentes por unas
declaraciones con relación al juicio contra el General Ochoa.
Finalmente, poco tiempo después de cumplir su condena. Jerez
salió de Cuba. Practicamente, yo seguí funcionando solo
en la APIC, aunque comencé a establecer contactos con periodistas
oficiales y otros, que por una razón u otra, habían sido
excluidos por la Burocracia dominante. En 1990 fuí condenado
a diez años de prisión, de los cuales cumplí solamente 3
años y seis meses; gracias a las gestiones humanitaras del
matrimonio Mitterand, especialmente a la intervención de
la exprimera dama de Francia.
Hoy, a casi dos décadas de estos acontecimientos y en compañía
de un valioso grupo de compañeros revolucionarios, refundamos
la APIC. Precisamente cuando la historia se ilumina con
un ciclo sabio y liberador. Queremos descorrer el velo y
partir la naranja al medio como me dijo un incansable revolucionario.
Y lo vamos hacer. Los oportunistas y los ladrones de talento
que son peores que los cacos de baratija porque suelen llevar
cuellos blancos y reputaciones fabricadas, creían que iban
a volver verdad sus mentiras. Pues no, se equivocaron de
nuevo. Se les acabó la pose posmodernista. La historia no
ha terminado. La comunicación alternativa como instrumento
de liberación trabaja incansablemente en la creación de
una conciencia despierta y solidaria. La gran maquinaria
mediática al servicio de los intereses de las élites corruptas
y colonizadoras; no es suficiente para acabar con las VANGUARDIAS
sensibles e inteligentes. América está viviendo su verdad
y esa belleza mental del continente no se encuentra en las
ferias neoliberales. Se equivocaron los oportunistas; esos
hombres anfibios que viven dos realidades diferentes y parecen
ser uno. La Verdad vive; la historia es pujante; la APIC
vuelve a la vida con una vision continental como alimento
excitante de las conciencias frente al opio de los medios
controladores, los cuales pretenden que dejemos de ser human
No se dan cuenta los mercaderes mediáticos que se están
ahogando en su charca temporal mientras el mar de la eternidad
humana, despliega esa grandeza rumorosa, que inunda de música
el corazón del héroe creador de valores. Por supuesto, en
la APIC hemos optado por un periodismo honesto y professional
porque actuamos desde esa fuerza devoradora que en búsqueda
de la verdad, se vuelve impulso racional y ético en el hombre.
Y ESA FUERZA ES INVENCIBLE.
Yndamiro Restano Diaz - Jefe de Informacion
Email: info@apicalternativa.com
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